Un nuevo día había iniciado, otra por así decirlo gloriosa mañana... Me enferma, como sea, hoy no tenia ganas de despertarme ya que prefería seguir en la cama, pero por desgracia, aquella molestia me termino despertándome.

Luz: Buenos días, rayito de sol ¿Soñaste con algún nuevo plan para derrotar al Coleccionista, verdad?

Sebastian: No, ahora cállate y déjame en paz, que hoy estoy de malas como para despertarme.

Luz: Uy, eso no se va a poder, recuerda que estoy dentro de tu coco, ahora deja esa actitud negativa y levántate de una buena vez.

Sebastian: Bueno, "mamá", ya me levanto.

Luz: Así se habla.

Me levante a regaña dientes, me lave la cara para despertarme bien, me cepille mis hermosos y perfectos dientes, me vestí y fui a prepararme algo para el desayuno.

Luz: No te ofendas, pero se no están acabando las provisiones, en algún momento tendrás que salir a buscar provisiones.

Sebastian: Si, claro, y arriesgarme a ser visto por el Coleccionista y formar parte de su colección privada de habitantes de figuras de acción, no gracias, preferiría comer mi propio brazo.

Luz: Bueno, como quieras, solo intento ayudarte, no me culpes si te ruge la tripa.

Sebastian: Como sea.

Pasaron los días y por desgracia ella tenia razón, la comida se había acabado y me estaba rugiendo la tripa, no puedo creer que vaya hacer esto... Me puse mi traje de guardia, me subí a mi bastón y me fui volando en busca de comida, parecía que el Coleccionista había acabado con todos ya, porque no escuchaba ni una sola alma... Además que me desagradaba ver toda su decoración infantil, si yo fuera su padre hace mucho tiempo que le hubiera puesto una almohada en su cara, como sea, saquee todas las casas en busca de comida, encontré un poco y ya me iba de vuelta a mi escondite secreto, pero al ver la escuela de Hexside; por alguna extraña razón me vino el pensamiento de que algo había ahí.

Luz: ¿No qué no te iba a rugir la tripa?

Guardia de Bronce: Oh, cállate.

Luz: Ya tienes la comida ¿Por qué te quedas viendo la escuela? ¿Acaso quieres estudiar magia?

Guardia de Bronce: ¡Sobre mi cadáver! Yo no soy Hunter para ser tan ingenuo para hacer eso.

Luz: ¿Entonces por qué seguimos aquí? Ya tienes suficiente comida, vámonos ya, antes que el Coleccionista nos vea.

Guardia de Bronce: Es que... Hay algo ahí dentro, estoy seguro.

Luz: ¿Qué puede haber?

Guardia de Bronce: Lo averiguare con mi visión mejorada.

Active la visión de mi máscara para ver dentro de las paredes, y tenia razón, había algo, algo muy desagradable, esos asquerosos estudiantes que convirtieron la escuela en su refugio.

Guardia de Bronce: Uy, que espanto, adolescentes.

Luz: ¿Por qué no vas con ellos? Estoy segura que te aceptaran.

Guardia de Bronce: No gracias, no necesito de ninguna niñera sin cerebro

Luz: Oye, no todos ahí son como tú crees.

Guardia de Bronce: Pues si ellos son los enemigos de mi padre, entonces también son los míos, fin de la discusión.

Luz: Tú y tus ideologías, empiezo a creer que con su muerte aún no te sientes tan libre como tú mismo dijiste.

Guardia de Bronce: Tonterías, nunca antes me había sentido tan libre.

Luz: Eso crees tú, porque si en verdad te sintieras "libre" como tú mismo dices, entonces dejarías de estar oculto y buscarías ayuda.

Guardia de Bronce: Ya te dije que no me hace falta ayuda, estoy mejor solo por mi cuenta, además, ninguno de ellos me agrada.

Luz: Es porque no los conociste tan bien como yo lo hice una vez.

Guardia de Bronce: Claro que los conocí tan bien como tú misma dices, ellos me arrebataron a Hunter, lo ultimo que me quedo de familia.

Luz: Aún puede ser tu familia de nuevo, solo abandona esa idea de matar a todos.

Guardia de Bronce: ¡Jamás! El mal tiene que ser eliminado todavía, no dejare que un par de adolescentes me convenzan de cambiar de opinión, estoy firmemente ante mis ideologías.

Luz: Mmm... Como quieras pues, entonces ya vámonos.

Guardia de Bronce: Bien... Cuando acabe con el Coleccionista, ustedes seguirán.

Me fui rápidamente de esa horrible escuela para que así no notaran de mi presencia, ante esta discusión que tuve con esa maldita ilusión, decidí tomar de mis pastillas, así que saque uno de los frascos y me las tome todas, por desgracia me sentía algo desorientado y termine estrellando en alguna parte que estoy seguro no era del Titán.

Guardia de Bronce: Ok... Eso si dolió.

Luz: Tú y tu problema de adicción.

Guardia de Bronce: No sabes cuanto te odio...

Luz: Creo que estamos en algo que no es un Titán.

Guardia de Bronce: No me digas ¿Cómo llegaste a esa conclusión? Sera porque estamos lejos de ello, gracias, Capitana Obvia.

Luz: Vete al diablo.

Guardia de Bronce: Sea lo que sea que haya sido esta parte de criatura, lo investigare más a fondo.

Luz: No creo que sea una buena idea.

Guardia de Bronce: No pedí tu opinión.

Entre por una grieta que había para ver que había en el extraño cadáver de la criatura misteriosa, y me lleve con la sorpresa de que había un lago con una extraña sustancia.

Luz: ¿Qué crees que sea eso?

Guardia de Bronce: A mí me parece que es la sangre de la criatura, me llevare una muestra para analizar.

Saque un frasco para llenarlo con la sangre de la criatura, cuando estaba a punto de hacerlo, de la extraña sangre salieron un par de criaturas que en toda mi vida jamás había visto antes, obviamente quisieron atacarme, pero yo las mate a todas de un solo disparo de mi bastón.

Guardia de Bronce: Ok... Eso fue extraño, mejor también me llevo el cadáver de una de estas criaturas.

Tome una muestra de sangre y me lleve el cadáver de una de las extrañas criaturas, al volver al escondite secreto, comenzó hacerle una disección al cadáver de la criatura, luego de eso analice la extraña sangre y descubrí la verdad.

Luz: ¿Y qué descubrimos, Albert?

Sebastian: Al parecer la extraña criatura que me ataco resulta ser uno de los muchos insectos de aquí.

Luz: ¿Cómo es eso posible? Si claramente estaba diferente.

Sebastian: Ahí entra la sangre de la criatura, al parecer al entrar en contacto con esta sangre, eso hizo que sufriera una transformación.

Luz: ¿Evoluciono entonces?

Sebastian: Por así decirlo sí, hmm, creo que podría darle un buen uso a esta sangre.

Luz: No creo que sea una buena idea.

Sebastian: ¡Calla boca!