No sé qué me ha dado,
pero no dejo de pensar en ti
y ahora que me has llamado,
buceas dentro de mí.
Esto es una locura,
porque todavía ni si quiera te he buscado,
pero ya te las estás ingeniando
para hacerme sentir así,
como si tú ya lo fueras todo:
lo más importante,
lo más prioritario.
Estoy muy asustada
y cuando pienso que igual no es buena idea,
que es demasiado tarde
o que necesitamos mucho más de todo,
te escucho decirme que no importa,
que nos apañaremos,
que siga adelante,
y que haga lo que sea necesario...
para encontrarte, Victoria.
