I got it – Lo tengo

Hola, hola

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la gran sensei Rumiko Takahashi, pero la historia y las locuras escritas aquí sí.

Gracias a las personas que agregaron mi historia a favoritos, comenzaron a seguirla y a los que dejaron un rewiew.

Cbt1996: Gracias para mi también es un respiro y muy liberador escribir algo así en medio de tanto drama que leo igualmente. Todas estamos agradecidas que InuYasha nos haya contado tantas cosas que nos emocionaron demasiado al saber que el anda tras los huesitos de Kag. Yo tampoco quiero que ellos sigan siendo amigos, la historia perdería todo sentido jejejejeje. Si la teoría fue cierta, la dichosa novia era Kikis y se atrevió a ponerle el cuerno a nuestro bello peliplata, además de despreciar el como él la trataba. Así es, si a ella no le gusta ese tipo de hombre que nos lo deje a nosotras y también espero que Kag no la tome contra nosotras. Hay que mantener el interés y la intriga linda, no me mates por eso.

Kayla Lynnet: a este paso necesitaré un aparatito para la sodera jejeje. Jajajajajajaj te imagine haciendo la cara de Derbez, perdón, pero fue inevitable y respecto a que trabajen juntos es una probabilidad, muy probable. Si, se gustan y no son novios, aun, ya veremos todo el proceso en que los dos se den cuenta. Todas fuimos Patricia y quisimos conocer al colmillo de acero, al pensar que InuYasha se estaba bañando. Si al final si fue Kikyo la novia que no supo valorar a un hombre como InuYasha, esas son las perores las que te muestran una cara y por la espalda son alguien completamente diferente. Créeme que estuve a punto de hacer una orden de sartenes mientras lo escribía, pero ella se lo pierde y sé que tarde o temprano se arrepentirá de su decisión. Todas queremos ser candidatas para novias de ese Taisho precioso y ser la indicada para él, pero tristemente sólo tiene ojos para Kagome.

: No te preocupes linda, la vida de adulto nos deja tan cansadas a veces que es imposible seguir en pie en ocasiones al final del día. No sé cuántos capítulos queden largos o si vayan agregándose más por esta situación. Todas nos queremos comer a ese perrito peli plateado, es una lástima que Kikyo lo engañara y con la arañita, aunque sexy es mala en esta ocasión. Vayamos todas juntas con sartén en mano a golpear a Kikyo, ok no, como dices mejor nos calmamos. Es fácil amar a este InuYasha y ese coqueteo aun no termina. Gracias por tus bellas palabras, un abrazo Rosita.

Ahora sí.

Empecemos…

Capítulo 4:

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Kagome

Llegue a casa a tiempo para la cena. Mamá, el abuelo y Sota estaban esperándome.

Kagome, hija que bueno que regresaste ¿Dónde estabas? – preguntó el abuelo en cuanto cruce la puerta.

Le comenté a mamá que saldría a tomar un poco de aire abuelo.

Si, hermana, pero tardaste demasiado. Mamá no quería que comenzáramos sin ti, nos estábamos muriendo de hambre por esperarte -comentó mi molesto hermanito de quince años.

No exageres Sota. Además, ya estoy aquí hermanito, ahora podemos comenzar a cenar – voltee a ver a mi madre - ¿Qué preparaste mamá? Huele delicioso – comencé a caminar hacia la cocina mientras olfateaba tratando de adivinar que había preparado mi madre.

Preparé arroz con pollo y verduras al vapor hija – respondió mamá.

¡Eso suena delicioso! – dije emocionada por volver a comer algo preparado por mi madre.

Nos sentamos a la mesa y comenzamos a comer. La comida estaba realmente deliciosa. Cuando estaba en Londres yo trababa de preparar todo lo que comía. Soy buena cocinando, sin embargo, la sazón de mamá es única. Talvez, no estaban del todo equivocados todos los que menciona que su ingrediente secreto es el amor y no dudo que todo lo que mi madre prepara refleja el gran amor que siente por nosotros.

Y bueno, hija ¿qué tienes pensado hacer antes de comenzar a trabajar? – preguntó mi madre.

Quizás, podríamos ir a agradecer al templo mañana, agradecer que nuestra querida nieta regreso a casa con bien – propuso el abuelo – pensaba proponérselos y hacerlo hoy, pero esta jovencita se escapó toda la tarde ¿A dónde fuiste Kagome? – preguntó con gran curiosidad mi abuelo.

Ya te lo dije abuelo, fui a tomar un poco de aire al parque que está aquí cerca – comencé a explicar – pero me encontré con InuYasha y estuvimos poniéndonos al día de lo que pasó en estos años – sonreí al recordar lo que platicamos.

InuYasha, ¿eh? – entrecerró los ojos - ¿y ya le preguntaste a ese joven si le interesa convertirse en mi nieto? – comencé a ahogarme con la comida por la sorpresa que me causo la pregunta del abuelo, me di unos golpes en el pecho y tomé un poco de agua para ayudarme a pasar lo que tenía en mi garganta.

¡Abuelo! ¿De dónde sacas eso? – pregunté finalmente.

Por favor hermana, es obvio que InuYasha te gusta, ese chico es el único tonto que no se ha dado cuenta – contestó mi querido hermanito antes de que lo hiciera el abuelo.

¿Qué dices? Eso no es verdad InuYasha es mi amigo, nada más que eso – trate de defenderme.

Si, es tu amigo, pero confiesa que desde hace mucho te mueres por darle un beso a tu amigoooo – dijo Sota mientras hacia el sonido de besos con sus labios.

Mi cara se puso completamente roja, no supe si era por vergüenza, o, por toda la molestia que sentía al escuchar lo que el mocoso decía, claro que todo lo que dijo era verdad, pero no estaba dispuesta a aceptarlo frente a mi familia y darle la razón a un adolescente que solo quería fastidiarme la existencia, como lo haría cualquier hermano menor.

Sota ya deja de molestar a tu hermana y termina tu cena – por suerte para él, mamá intervino antes de que mis puños, Dulce y Venganza, entraran en acción.

Está bien, está bien, me callo, pero eso no significa que no tenga razón – continúo insistiendo mi hermanito. Sin embargo, decidí utilizar una carta que tenía guardada para emergencias como está.

Así como yo, cuando te dije que esa niña Megumi te gustaba y luego te vi darle ese ramo de flores en el parque – sé que era algo bajo lo que hice, pero en la guerra y en el amor todo se vale, y si yo caí no me iría sola.

¡Sota!, ¿eso verdad? – preguntó mamá.

Bue…bueno yo…yo – ¡perfecto!, había logrado desviar la tención del tema de InuYasha y de paso poner en aprietos a mi molesto hermanito.

¡Qué bien! una hermosa jovencita también se unirá a la familia – dijo el abuelo – Sota, invita a la jovencita mañana al templo – sonreía al ver la incomodidad del pequeño diablillo – y Kagome, tú también pídele a mi futuro nieto que nos acompañe – se me borró la sonrisa, ¡genial! El tema no había sido olvidado.

No…no creo que InuYasha pueda abuelo, además ya te he dicho que él y yo no somos nada – le respondí un poco nerviosa y para aclarar las cosas.

Es una lástima escuchar eso, querida nieta. De todas formas, debería comenzar a convivir más con nosotros, así, cuando algo llegue a suceder, pues, prácticamente estará integrado a la familia. Además, si espera que algún día le de mi bendición como cabeza de esta familia, debe comenzar a ganársela – ahora sabía de quién había sacado esa rápida forma de hablar.

Suspiré en señal de rendición, ese tema estaba perdido, puesto que cuando al abuelo se le metía una idea a la cabeza, no había poder humano que lograra hacerlo cambiar de opinión, era demasiado terco.

Así termino la cena no sin antes hacerme prometer que trataría de contactarme con InuYasha para invitarlo. Después ayude a mamá a limpiar la mesa y la cocina.

Estaba muy cansada, había sido un día muy largo entre el viaje de regreso, ponerme al día con mi familia, esa charla incomoda en la cena y por supuesto no podía quedar atrás mi reencuentro con InuYasha.

Fui a mi habitación por un cambio de ropa quería darme un baño para relajarme un poco y después irme a dormir. Mientras estaba en la bañera recordé lo último que habíamos hablado.

Flash back

¿Y tú quisieras ser una de las candidatas? – me preguntó y pude ver una ligera sonrisa en su rostro.

Me sorprendió su pregunta, no sabía si era broma o hablaba en serio, pero tenía que decir algo.

Quizás...- cerré mis ojos un momento, los abrí nuevamente mientras sonreía- quizás algún día la apuesta en tu juego sea muy buena, tan buena, que tengas un golpe de suerte para conquistar a una mujer como yo Taisho – puse mi dedo índice en su pecho. Decidí seguir un poco su juego, pero también hacerme la difícil, si quería conquistarme tendría que hacerlo bien, no con un arranque de coquetería. Sé que muy bien que mi corazón estaba ya rendido ante él desde hace mucho tiempo, no obstante, quizás sería bueno jugar un poco y ver hasta dónde estábamos dispuestos a llegar, ahora que su odiosa exnovia ya no estaba en la ecuación – sabes muy bien que no es fácil captar mi atención y llenar mis expectativas – cruce mis brazos para darle más credibilidad a mis palabras.

Sé que tal vez fui una tonta y debí aprovechar la oportunidad que ponía frente a mí en bandeja de plata, ceder a sus coqueteos, pero bien se dice que "lo que fácil llega, fácil se va". Sin embargo, también deseaba conquistarlo, que se diera cuenta de todo lo que he cambiado en estos años, de todas las cualidades que tengo como mujer y no solo las que él veía en su amiga de hace algunos años. También deseaba que él me conquistara, que me mostrara que sería capaz de hacer por mí.

Ajá, y es por eso justamente que hasta ahora no ha llegado el valiente, Higurashi. – puso su dedo en mi frente y lo empujó ligeramente. Abrí mis ojos por la sorpresa que me causó ese gesto y sus palabras - Deberías bajar un poco la guardia, disminuir un poco tus expectativas, ver a tu alrededor – señalo nuestro entorno con sus manos – porque si sigues así terminarás sola en una casa de retiro rodeada de gatos.

¡Oye! ¡Me ofendes, sabes! Además, alguien acaba de decirme que soy hermosa – le saqué la lengua y le recordé las palabras que me había dicho hace un rato, por lo cual lo vi sonrojarse un poco - así que esa persona especial para mi aparecerá tarde o temprano – me defendí de sus palabras - Y bueno, si eso no pasa, por lo menos tendré de amigo a un viejo cascarrabias como tú a mi lado - alcé mis hombros.

Si eso pasa, serán perros y no gatos, sabes perfectamente que soy alérgico a esas mini bestias – me encantaba la forma en que me seguía el juego.

Muy bien, InuYasha ¿qué te parece si hacemos una promesa? – fijó su mirada en mi y pude ver la curiosidad que se asomaba en ellos.

¿Qué clase de promesa, Kagome? – preguntó y la curiosidad se reflejaba en sus ojos.

Si ninguno de los dos encuentra a su persona especial, esto es lo que haremos: Compraremos una casa en el campo, la llenaremos de perritos y viviremos ahí como dos viejitos amargados y cascarrabias haciéndose compañía ¿Qué te parece?

Fin de Flash back

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InuYasha

Abrí la puerta de mi casa y lo primero que vi fue a mi madre esperándome sentada en el sofá de la casa.

¡Hijo, al fin llegas me tenías preocupada! saliste sin avisarle a nadie. Te quise esperar para la cena, pero ya sabes como son tu padre y tu hermano – escuché a mi madre y me sentí mal por haberla preocupado.

Lo siento, mamá – le dije mientras la abrazaba – salí a caminar un poco, me encontré con Kagome y se me fue el tiempo.

¿Kagome? ¿Kagome tu amiga regresó? – se separó un poco para verme a la cara y asentí- ¡Qué alegría me da escuchar eso! A ver si así dejas de estar suspirando por los rincones.

¿Qué? ¿Cómo que suspirando en los rincones? Mamá yo nunca hice eso – fruncí un poco el ceño, no podía creer lo que acababa de decir mi madre.

¡Ay, hijo! – puso su mano en mi mejilla - Tu nunca te diste cuenta, sin embargo, desde el día que fuiste a su casa y te dieron la noticia de su partida, en tus ojos se reflejaba la tristeza que eso te causó. Tu nunca lo notaste, había ocasiones en que te quedabas muy pensativo mirando hacia la ventana, quizás esperando que ella apareciera por el sendero de la casa y mientras mirabas a la ventana suspirabas sin control, imagino que era cuando la recordabas también.

¡Khe!, eso no es verdad, pensaba en la inmortalidad del cangrejo, madre – quise desviar el tema.

Bromea todo lo que quieras InuYasha- se separó un poco más cruzando los brazos - pero una madre sabe cosas – levantó su dedo índice - algún día lo entenderás hijo y me darás la razón – dijo con una sonrisa que no supe interpretar.

Si, si madre, algún día lo entenderé y seré tan sabio como tu – bromee un poco.

¿Qué haré contigo InuYasha? – preguntó.

Simple, seguir queriéndome madre – alcé los hombros.

Siempre hijo, eso siempre lo haré – me abrazó y yo correspondí con todo el amor que sentía por ella - Por cierto – se separó un poco de mi - ¿Por qué no la invitas a comer a la casa el próximo domingo? – me sorprendí con su propuesta.

¿Qué? ¿Quieres que invite a Kagome a la casa? – en esta noche no acabarían las sorpresas.

¡Claro! Ya es hora de conocerla mejor – sonrió de una forma traviesa antes de continuar – además, tu padre y Sesshomaru hiceron una apuesta, sería interesante ver quién resulta ganador – mencionó mientras tomaba su mentón con su mano.

¿Apuesta? ¿qué clase de apuesta? ¿tiene que ver con Kagome? – conociéndolos a ambos me imaginaba de que se trataba, pero era mejor buscar las respuestas ahora.

Algo así, sabes que si te involucra no puedo decirte nada – fue la respuesta de mi madre – no es nada malo, pero ya los conoces, siempre quieren hacer las cosas más interesantes.

Eso dos, ya verán cuando los vea – dije mientras levantaba mi puño cerrado en señal de molestia.

Tranquilo, hijo, mejor vete a descansar. Te llevaré algo ligero para que comas antes de dormir – propuso mi madre.

Está bien, mamá – suspiré para relajarme y no ir a reclamarle a ese par el hacer apuestas en las que nos involucraban a Kagome y a mí. No sé de que se trataría, pero por el momento era mejor así, no saber que se traían entre manos.

Subí a la habitación y decidí darme un baño rápido. Cuando salí me senté en la cama y comencé a recordar todo lo que hablé con Kagome hace unas horas atrás.

Flash back

¿Qué clase de promesa, Kagome? – pregunté con mucha curiosidad.

Si ninguno de los dos encuentra a su persona especial, esto es lo que haremos: Compraremos una casa en el campo, la llenaremos de perritos y viviremos ahí como dos viejitos amargados y cascarrabias haciéndose compañía ¿Qué te parece? – cruzó los brazos cuando termino de hablar, claramente orgullosa de su idea.

Yo ya había encontrado a mi persona especial, sin embargo, era una propuesta interesante en donde de cualquier forma yo ganaba. Ya que si ella se convertía en la mujer con la que compartiera mi vida formaríamos una familia, y si no, de todas formas, estaría con ella, sólo que con un plan B algo extraño.

¡Acepto! – dije finalmente, extendiendo mi mano derecha hacia ella para sellar el trato.

¡Perfecto! – junto su mano con la mía, en clara señal de aceptar esa promesa - Entonces jamás te librarás de mi InuYasha Taisho – esa es la idea, pensé mientras sonreía disimuladamente.

Fin de Flash back

Mamá trajo unos bocadillos ligeros para que comiera, los dejo sobre mi mesa de noche y salió de la habitación, no sin antes desearme buenas noches, como todos los días desde que tengo memoria.

Terminé lo que ella me trajo y cuando estaba apunto de acostarme a dormir sonó mi celular indicando que me había llegado un mensaje.

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Kagome

Flash back

Bueno InuYasha, creo que es momento de regresar a casa. Seguramente mi familia me estará esperando para cenar – quería seguir allí con él, sin embargo, tenía que regresar, en casa debían estar preocupados porque comenzaba a anochecer.

Tienes razón es un poco tarde, y hace un poco de hambre – él puso su mano sobre su estómago, por un momento reino el silencio y como si hubiera presionado un botón al tocarlo, su estómago rugió en clara señal que él tenía demasiada hambre.

Si, eso es obvio Taisho – traté con todas mis fuerzas de contener la risa, pero fue imposible al ver su cara completamente roja por la vergüenza - sigues sin poder pasar más de una hora sin probar bocado.

¡Khe! Eso es por todo el ejercicio que hago – trató de defenderse.

Si, claro, como digas – mencioné mientras terminaba de reír y limpiaba las lágrimas que salían de mis ojos por lo divertido de la situación.

Te acompañaré hasta tu casa – propuso para cambiar de tema.

No es necesario, sabes que sé cuidarme sola.

Quizás…pero es algo que quiero hacer, así que tendrás que soportarme un rato más.

Bueno, está bien, vamos antes de que se haga más tarde.

Comenzamos a caminar hacia las afueras del parque. Iba algo distraída por la felicidad que me causaba el estar a su lado nuevamente, que no me di cuenta en que momento se separó de mí, hasta que vi algo frente a mi rostro.

¡Es para ti! – estiré mi mano para tomarla – un presente para celebrar que has regresado.

Era una pequeña flor de asagao color azul, que sólo se daba en el verano, la estrella que se formaba en el centro de la flor se veía realmente hermosa.

Es muy lindo de tu parte InuYasha – sonreí, mientras la acercaba a mi nariz para olerla – huele realmente bien.

No tan bien como tu – me sorprendieron sus palabras y mi rostro se sonrojo casi de inmediato. Él volteo su cara y no podía verlo claramente, pero podría jurar que estaba un poco sonrojado al igual que yo.

Esas palabras fueron muy dulces InuYasha – dije en un susurró.

Como agradecimiento podrías darme tu número de teléfono o un beso, tú decides – lo vi alzar los hombros y una pequeña risa salió de mis labios. Ahí estaba el InuYasha que conocía.

Bien, entonces… – comencé a acercarme a su rostro y abrió los ojos como platos, para después cerrarlos – dame tu móvil para anotar mi número – dije muy cerca de su rostro, si él quería bromear yo también podía hacerlo.

Vi la decepción y la molestia pasar por sus ojos, sin embargo, estiro su móvil y me lo entrego. Fue grande mi sorpresa al ver que no tenía ninguna contraseña. Anoté mi número y me hice una llamada para que el suyo quedara registrado en el mío.

Le entregué su móvil de regreso, lo tomo y lo guardo en el bolsillo de su pantalón.

Anda, vámonos - dijo algo serio y comenzó a caminar hacia mi casa. Comencé a hacerlo junto a él. Creo que esta vez si lo había hecho enojar.

Fin de Flash back

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InuYasha

Era un mensaje de Kagome.

"Hola InuYasha, mi familia y yo iremos mañana al santuario de Tsukuba a agradecer que regrese con bien a casa ¿no te gustaría acompañarnos?"

"Claro, me encantaría"

"Bien, entonces nos vemos mañana a las 9 en la entrada del templo"

"Perfecto, ahí estaré puntual"

"Buenas noches, InuYasha"

"Buenas noches, Kagome"

Flash back

Caminaba un poco molesto a su lado. Y es que realmente me había engañado, creí por un segundo que por fin besaría sus labios, pero cuando me pidió el móvil, caí de la nube en la que volé por un segundo.

Llegamos – mencioné cuando estuvimos frente a la puerta de su casa.

Bueno nos vemos después – dijo casi en un susurro, parecía estar triste. Comenzó a abrir la reja de su casa y empezó a entrar, pero antes de que lo hiciera por completo. Tenía que hacer algo para que no siguiera triste y más si era por mi torpeza que ella estaba triste.

¡Kagome! – me acerqué a ella, la tomé del brazo y le di un beso en la mejilla – hasta mañana – murmuré cerca de su bello rostro y sonreí feliz por lo que había hecho.

¡Hasta mañana, InuYasha! – me sonrió de regreso y mi corazón dio un vuelco en mi pecho al ver que la tristeza que hace unos momentos estaba en sus bellos ojos chocolate se había ido.

La vi cruzar la reja de su casa. Cuando iba a entrar por la puerta volteo hacia mi e hizo un gesto con su mano para despedirse y yo hice los mismo.

Fin de Flash back

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Kagome

Comencé a mandarle mensajes cuando terminé de bañarme. Tenía que invitarlo al santuario mañana como me lo pidió el abuelo o no dejarían de molestarme con el tema de InuYasha. Además de que quería verlo de nuevo sin lugar a dudas.

Cuando me mando el mensaje de buenas noches puse el móvil en el pecho. Estaba feliz haberlo visto el día de hoy y también por saber que mañana lo vería de nuevo. La vibración del teléfono me saco de mis pensamientos.

"Te diría sueña con los angelitos, pero eso es muy anticuado, mejor sueña conmigo"

"Eres un pretencioso Taisho"

"Pero aun así me quieres, Higurashi"

"Te tolero InuYasha, sino lo hago yo ¿Quién más lo haría?"

"Nadie como tú, hasta mañana Kagome"

"Hasta mañana, InuYasha"

Nuevamente tenía una sonrisa en mi cara.

Saber que lo vería nuevamente tan pronto me hizo feliz.

Saber que ya no tiene a Kikyo a su lado, me da esperanzas de que ahora si algo pueda suceder entre nosotros.

Porque ahora sí, sin ella en medio como su novia podía luchar por el amor de InuYasha, y demostrarle que lo tengo, que tengo todo lo que necesita para ser feliz a mi lado.

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CONTINUARÁ

Ufff estos dos sí que tiene mucho que decir. Quizás y digo quizás por eso mismo probablemente haya un capítulo más. Ellos están cambiando mi plan inicial de a poco.

Pero eso me encanta no lo puedo negar.

Gracias a todos por el apoyo y espero que se animen a dejar un rewiew, con su sentir sobre la historia, no muerdo jejejejejejeje.

Saludos, Karii.