Capítulo 13

Winry POV

La luz empezó a darme en la cara, por lo que me removí entre las sábanas perezosamente sin las más mínimas ganas de levantarme esa mañana, y aunque el sol ya comenzara a hacerse notar, de seguro todavía no era tan tarde ya que mi alarma aún no había sonado.

Abrí los ojos poco a poco mientras que me arropaba mejor con la cobija, y esta pudo haber sido la excusa perfecta para dormir otro rato, sin embargo, apenas mi visión se hizo clara, me extrañé al darme cuenta de que justo adherido en el techo de la habitación había pegatinas en forma de cohetes espaciales y estrellas de esas que brillaban en la oscuridad.

Y lo podría haber encontrado adorable, de no ser porque estaba segura de que mi dormitorio no contaba con esa decoración.

Me desperté de golpe y me erguí sobre mis codos, todavía con la cobija cubriéndome la ropa que llevaba puesta desde ayer y le di un rápido vistazo a aquella habitación que yo no conocía para nada. Divisé una biblioteca muy parecida a la que Alphonse tenía en su cuarto, solo que, con libros de la secundaria y algunas historietas y mangas, también había un closet, una consola de videojuegos y un viejo televisor sobre un mueble grande con gavetas y también pude divisar un par de posters en las paredes de bandas de rock y de algunos superhéroes, aunque puse especial atención en el poster alusivo a The Black Parade de My Chemical Romance.

A juzgar por esta decoración, esta habitación debería pertenecer a un adolescente, pero me resultaba inquietantemente familiar.

Terminé por sentarme en la cama para observar mejor el lugar y cuando estuve a una altura más considerable, me di cuenta de que justo algo sobresalía desde el costado de la pequeña cama, y al asomarme me llevé una impresión bastante grande.

Resultaba que aquella era una de esas camas individuales que traían consigo un compartimiento que también era una cama, pero la verdadera impresión no fue esa, sino el hecho de encontrar a Ed durmiendo profundamente en ese diminuto espacio con el estómago al aire.

Oh, Dios mío, me quedé dormida más de cinco minutos.

Honestamente no sabía ni cómo reaccionar a esta situación. Me sentía abochornada y muy irresponsable por quedarme dormida junto con Alphonse cuando se suponía que debía cuidarlo, además estaba confundida sobre que hacía en aquel lugar – el cual era obviamente una sección de la casa de los Elric que no conocía hasta hoy –, pero sobre todo estaba muy abrumada y bastante interesada en saber porque Ed estaba ahí conmigo.

Y aunque estaba deseosa de darle respuesta a todas esas incógnitas, me sorprendí a mí misma pasando mi mirada de forma totalmente indiscreta sobre Ed, quien al dormitar profundamente hacía que su mano y estómago descubierto subieran y bajaran con cada respiración. Aquella imagen me recordó a cuando éramos niños y a veces la abuela nos cuidaba y nos obligaba a tomar una siesta juntos, siempre reprendiéndolo de que se enfermaría por dormir con la panza al aire.

-Y no ha cambiado – Pensé nostálgicamente mientras sonreía, de repente recordar nuestra infancia también me hizo escuchar por un momento las voces de mis padres.

Creo que pude haberme quedado con ese pensamiento por un buen rato, incluso olvidando toda la situación que me rodeaba, de no ser porque la respiración de Ed se hizo menos acompasada y sus ojos se abrieron lentamente, encontrándome como la primera imagen que tenía de ese día.

Recordando por supuesto que las últimas palabras que cruzamos ayer fueron en una pelea sin sentido.

-Hey Winry – Dijo calmadamente mientras se sentaba sobre el colchón y se bajaba la camiseta para tapar su estómago, su cabello estaba tan revuelto como suponía que estaba el mío.

Dioses, que vergüenza.

-Hola Ed – Respondí rápidamente sintiendo como mis mejillas se sonrojaban furiosamente tanto por haber sido descubierta viéndolo descaradamente, como por encontrarlo totalmente guapo al despertarse.

Él se removió incómodo, aunque no podía culparlo si tampoco sabía cómo empezar esa conversación considerando la discusión que tuvimos ayer.

-Ehm… anoche iba a ver a Alphonse como siempre antes de dormirme y te encontré totalmente dormida al lado de su cama – Empezó a explicar mientras evitaba mirarme a toda costa, aunque al verlo de reojo casi pude asegurar que también estaba sonrojado – Pensé en despertarte, pero ya era muy tarde y era peligroso que condujeras así.

-Ed, debiste despertarme – Dije inmediatamente mientras jugueteaba con mis manos – No está bien que me duerma en el trabajo, lo siento.

-Hey tu trabajas y estudias, no la tienes sencilla y es normal que estés cansada – Respondió de inmediato levantando la vista – De cualquier manera, ni siquiera te diste cuenta cuando te cargué y te traje aquí.

Ese comentario solo terminó por abochornarme aún más, por lo que levanté la vista de mis manos y miré hacía el lugar donde estábamos, lista para cambiar el tema un poco – ¿Qué habitación es esta, Ed? Nunca había entrado aquí.

-Ni yo en años – Respondió con una expresión nostálgica – Este era mi cuarto hasta que decidí mudarme al sótano para poder hacer ruido con la banda en paz.

-Eso explicaría porque este lugar es la mezcla perfecta entre un niño y un adolescente.

Escuché como Ed se reía por debajo ante mi comentario y eso me hizo sentir mucha tranquilidad, hasta se me hacía difícil contemplar que habíamos discutido el día anterior y ahora estábamos como si nada.

-Para ser honesta, me recuerda un poco a tu cuarto en Resembool – Confesé mirándolo.

Vi como su sonrisa se desvaneció ligeramente y luego se volteó a verme – Es porque cuando nos mudamos aquí, le pedí a mi mamá que no quería cambiar casi nada de mi cuarto y ella me hizo caso, y pues con el tiempo lo fui cambiando un poco yo mismo… Hasta que ella murió.

Ese abrupto final fue algo para lo que no estaba preparada, era un tema en el que cuando empecé a trabajar aquí no me sentía en total confianza de indagar con él o con Alphonse, sin embargo, las circunstancias habían cambiado mucho y el tema había llegado a mí por sí solo, aunque no sabía que tan preparada estaba para afrontarlo.

-Recuerdo que tú y tu abuela vinieron al funeral… Todavía eras más alta que yo – Siguió hablando mientras suspiraba pesadamente – Y justo después de la ceremonia le dije a Hohenheim que no quería estar en este cuarto nunca más porque era muy doloroso, así que me dejó cambiarme al sótano.

Incluso cuando parecía tan calmado, en su tono de voz podía percibir aquel dolor aun palpable junto con la tristeza, y definitivamente podía empatizar con él.

-No dormía aquí desde hace casi 5 años y para serte sincero no era mi intención anoche, pero algo me hizo sentirme cómodo de nuevo dentro de este cuarto y por eso me recosté aquí y cuando menos lo esperé me quedé dormido.

No sabía cómo sentirme con esa confesión, aunque sabía perfectamente que estaba experimentando un poco de culpabilidad al haberme quedado dormida en medio de mi trabajo y por ende haber ocasionado prácticamente un efecto dominó.

-Ed de verdad no debiste – Dije mientras buscaba su mirada – Sé que debió ser doloroso entrar aquí de nuevo y encontrarte con todos esos recuerdos.

-Winry fue mi decisión hacerlo, y creo que lo necesitaba por todo el tiempo que ha pasado – Respondió él sosteniéndome la mirada y haciendo que el pulso se me disparara un poco – Y nunca te he contado, pero justo por esa época cuando murió mi madre, yo me volví un total desastre.

- ¿A qué te refieres? – Pregunté un poco temerosa de en lo que podría resultar su respuesta.

-Fue casi como una crisis de identidad, para esa época llamaban a mi padre de la escuela todo el tiempo porque me salteaba clases o me encontraban fumando, a veces me metía en peleas que no tenían sentido – Explicó mientras recordaba aquello – Y fue para el mismo tiempo en que Noah y yo empezamos a salir en secreto y me juntaba con sus amigos que eran mayores que yo, y pues, hice muchas cosas antes de tiempo.

Esa última parte del relato trajo consigo algo que no me esperaba – Aguarda ¿tú y Noah estuvieron juntos en secreto?

-Pues nunca lo hicimos oficial, solo salíamos y decíamos que era algo casual, aunque Noah sabía que yo si estaba enamorado de ella – Dijo Ed suspirando pesadamente – Pero ella quería mantenerlo en secreto porque no queríamos dañar a Rose.

- ¿Rose? ¿La misma Rose de ayer? – Pregunté sintiéndome aún más confundida.

-Noah es la hermana mayor de Rose, y ambos estábamos conscientes de que yo le gustaba a Rose, pero ya me le había declarado a Noah – Respondió viéndose un poco avergonzado – De cualquier manera, una vez que Noah decidió darme una oportunidad me dijo que sería algo temporal y que Rose nunca debería saberlo y así lo mantuvimos incluso cuando terminamos.

Oh demonios, si ayer me había sentido como una tonta luego de la discusión, lo que estaba experimentando hoy ni siquiera podía ponerlo en palabras. Hice toda una escena de celos irracionales cuando la historia estaba lejos de ser como yo pensaba.

Quería que la tierra se abriera y me tragara.

-No me siento orgulloso de muchas cosas que hice en esa época, especialmente porque Rose es buena amiga y a veces me sentía terrible al no poder decirle que me gustaba su hermana y no ella – Admitió mientras me miraba – Pero sabes, al menos la banda siempre estuvo ahí para mantenerme los pies sobre la tierra.

-Incluso cuando te juntabas con chicos mayores ¿ya le dedicabas suficiente tiempo a la banda?

-Para ese momento seguíamos en la etapa de las pruebas y aprendiendo a tocar bien los instrumentos, pero Lan Fan y Ling siempre estuvieron ahí para decirme que fumar en la escuela era estúpido y que mi padre no me dejaría tocar en la banda si volvía a hacerlo – Respondió mientras sonreía nostálgicamente – Y por supuesto, el imbécil de Mustang parecía un disco rayado diciéndome que solo estaba haciendo todas esas cosas tontas porque me sentía perdido y de luto aún, así que me dejó hacerlas y cuando me di cuenta de que estuvo mal simplemente me escuchó.

A pesar de que todas aquellas actitudes de un Ed adolescente se hayan dado por la misma tristeza de perder a su madre, me vi capaz de sonreír de medio lado al escuchar esa última parte del relato – Tienes una conexión muy fuerte con todos ellos.

-Más de la que alguna vez he admitido en voz alta, pero si, ellos y la música fue prácticamente lo que me ayudó a sobrellevar la muerte de mamá – Contestó soltando un suspiro.

- ¿Escribiste canciones en esa época? Ya sabes, de esas que no llegaste publicar ni nada – Se sentía cierta tensión en el ambiente, pero la conversación estaba fluyendo más naturalmente que cualquiera que hayamos tenido hasta la fecha.

-No realmente, no podía concentrarme – Admitió mientras pasaba una mano por su cabello – Pero si recuerdo haber encontrado consuelo haciendo mis propios covers de las canciones de The Black Parade de My Chemical Romance. No sé si fue casualidad o qué, pero ese álbum llegó a mí en ese momento que necesitaba entender un poco más sobre la muerte y siento que fue muy liberador el cómo me refugié en esas letras.

Eso explicaba el poster en la pared de esta habitación, del sótano, y en una de las camisetas que solía utilizar, ciertamente pensé que era solo porque le gustaba el álbum, pero me di cuenta de que había mucho más allá de todo aquello y me sentía bastante abrumada por cómo me estaba confiando todo esto sin restricciones.

-De seguro son covers increíbles – Fue lo único que pude decir mientras pasaba mi vista de nuevo por la habitación, llamando especialmente mi atención una cartelera de corcho que estaba al otro lado del cuarto y que parecía tener fotografías en ella.

Me quité las cobijas de encima y salí de la cama con cuidado de no pisar a Ed, dirigiéndome hacía esa parte del cuarto para contemplar la cartelera más de cerca. En ella había dibujos que tenían la firma de Alphonse y que me hicieron sonreír ya que me daba a entender que siempre había tenido esa afición por la pintura y el dibujo, también había anotaciones que parecían ser de la escuela, el nombre Alchemy escrito de una forma muy particular, fotografías con su familia y amigos, y finalmente una foto que llamó totalmente mi atención.

En ella estaba un Ed de aproximadamente 8 años, también pude reconocer a Ling y Lan Fan rondando en esas mismas edades, y entre los presentes divisé el rostro de Mustang, quien para la época de seguro debía tener unos 16 años. Al resto no los pude reconocer, sin embargo, estaba casi segura de quienes se trataban.

-Es la banda de Roy – Dijo Ed mientras se paraba a mi lado y señalaba la fotografía – Es la fotografía que nos tomó Riza justo antes de interpretar Burning Pile.

Tal y como lo había supuesto. Detallé la fotografía y no pude evitar sonreír al ver la expresión del pequeño Ed de 8 años, tal y como lo recordaba – Te ves muy feliz ahí.

-Estaba que me moría de los nervios, pero a la vez estaba muy ansioso por finalmente cantar – Respondió sonriendo – Además, recuerdo que mamá también estaba muy feliz.

Desvié la mirada de la cartelera y la llevé hacía donde estaba Ed y mi única reacción ante esto fue acariciar su hombro, a lo cual sentí como él ponía su mano sobre la mía respondiendo a ese gesto.

No estaba segura de que tan correcto sería seguir con aquel tema, por suerte, él mismo fue quien cambió un poco la ruta de esa conversación – Mira, este fue el primer dibujo que Alphonse me dio.

-Lo vi, me parece que es adorable, y definitivamente siempre ha tenido el talento – Junto con el dibujo había una fotografía donde salía Ed más pequeño y sentado mientras sostenía a un recién nacido en brazos con la ayuda de Hohenheim a un costado – Supongo que esa es su primera fotografía juntos ¿no?

-Así es, recuerdo que mi padre estaba ayudándome a sostenerlo y procurando que no lo dejara caer – Respondió mientras se reía.

Para mí no pasó desapercibido como ya se había referido a Hohenheim como su padre en varias ocasiones durante la conversación, pero al haberlo hecho de forma inconsciente ni siquiera iba a mencionarlo ya que me daba a entender que, aunque tuvieran una relación complicada, aparentemente Ed lo quería mucho.

Sin embargo, había algo que todavía estaba un poco en el aire y si había un momento para enfrentarlo, definitivamente era este.

-Ed – Dije mientras él se giraba para verme a los ojos, haciendo que me sintiera el doble de nerviosa por lo que estaba por admitir – Lamento como me comporté ayer con Rose y también por nuestra discusión.

-Yo también lo siento, sé que fui cruel en algún punto.

-Si, pero yo incluso te dejé con la palabra en la boca y no estuvo bien – Respondí tratando de no asomar ni siquiera el hecho de que todo esto fue un arranque de celos deliberado de mi parte – Solo olvidémoslo ¿sí?

Y aunque yo hubiese esperado que él simplemente aceptara, solo demostraba que me quedaba mucho por aprender, y es que Ed ante esto me miró con una ceja levantada sugestivamente, haciendo que el pulso se me disparara instantáneamente.

- ¿Por qué me miras así? – Interrogué de inmediato.

-Te disculpo, pero ¿olvidarlo sin más? – Dijo sosteniéndome la mirada – Si obviamos la discusión, la conversación se estaba poniendo interesante.

Lo miré totalmente confundida, aquella actitud ligeramente descarada y picara estaba muy fuera de sí, pero no dejaría que se diera cuenta tan fácilmente de mi sorpresa y le seguí el juego haciéndome la desentendida – ¿De qué hablas?

-Había otra razón por la que estabas molesta ayer ¿no? – Respondió casi recitando a la perfección lo que dijo cuando discutimos – Además de tu excusa de que "fue por los niños".

Oh no, esto no iba a suceder ahora.

-Tengo que irme – Dije rápidamente mientras cortaba el contacto visual y buscaba mis zapatos por la habitación – Tengo clases en un rato y todavía debo ir a los dormitorios a ducharme y a buscar mis cosas.

Disculparme era una cosa, pero para nada pensaba admitirle que había estado celosa, aunque yo no conté con el hecho de que él quisiera averiguarlo por sus propios medios y acorralarme en el proceso. Y a pesar de que esta escapada fuese cobarde, al menos me daría tiempo para pensar.

Una vez que estuve lista para irme, Ed me estaba esperando en la puerta mientras custodiaba la salida con los brazos cruzados sobre su pecho y mirándome expectante, todavía no se había peinado el cabello y le daba un aire rebelde que le favorecía demasiado.

Sin embargo, trataría de mantenerme imperturbable para poder salir de aquella habitación con lo poco que me quedaba de dignidad.

-Ed quítate, tengo que irme – Le dije mientras trataba de hacerme espacio entre su cuerpo y la salida.

-Veámonos esta noche aquí, después de que duermas a Alphonse – Soltó mientras me miraba a los ojos, no había un solo rastro de que esto fuese una broma de su parte.

Entre la tensión y ser el foco de su mirada dorada, mi corazón empezó a palpitar con fuerza.

Estoy segura de que me quedé sin aire por un momento antes de contestarle de la forma más serena que pude – ¿Y qué haremos?

-Ehm… estaba pensando en no sé, comer pizza y ver una película o escuchar música – Respondió con las mejillas sonrojadas, de nuevo había recobrado esa actitud tímida que lo caracterizaba – Solo pensé que hoy podríamos hacerlo aquí, en vez de hacerlo abajo en el sótano… si quieres claro.

De no ser porque ya habíamos sostenido al menos 5 conversaciones serias antes de esto, pude haber jurado que estaba soñando, y necesitaba poner en palabras lo que era esto para terminar de creerlo.

Dioses, espero no estar equivocándome.

- ¿Estás invitándome a una cita, Ed? – Pregunté tratando de que mi voz no saliera tan temblorosa como en realidad podría haber sido considerando lo mucho que se aceleró mi corazón.

Y aunque pude haber esperado que desviara la mirada, respondió sin cortar el contacto visual, de nuevo actuando un poco fuera de sí – Tú me dirás si es una cita o no.

Solté una risa por debajo y asentí con la cabeza – Bien, lo veremos esta noche. Hasta entonces.

-Hasta entonces – Dijo finalmente haciéndose a un lado para dejarme salir, aunque pude sentir su mirada sobre mí hasta que cerré la puerta.

Una vez en el pasillo solté un largo suspiro que había estado conteniendo durante todo ese rato de ligero coqueteo entre nosotros y de inmediato sentí mi estómago cosquillear al darme cuenta de que, en efecto, Ed y yo tendríamos una cita esa noche, y no estaba ni siquiera segura de como sucedió aquello, pero no me importaba. De lo único que estaba segura era de que por primera vez en mucho tiempo volvía a experimentar esa sensación de llamar la atención de alguien y además la emoción de contar las horas para volvernos a ver.

Y se sentía increíblemente bien.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una bonita semana.

Por aquí les dejo el capítulo de hoy, donde seguimos desde el POV de Winry, y como pueden ver, esa siesta duro más de 5 minutos y trajo consigo resultados interesantes xd.

Me parecía que ya era el momento de adentrarnos un poquito en lo que es la vida familiar de Ed y como este fue que sobrellevó el luto por su madre. Una de las primeras cosas que contemplé con esta historia fue la existencia de esa habitación y precisamente esa escena donde Winry despertara en ella mientras Ed duerme en la cama de abajo (espero que la descripción haya sido lo suficientemente detallada para que entendieran a cuales cama me refería).

Además, como ya ven la pequeña incomodidad de Ed con Rose en el capítulo pasado tiene su trasfondo, y es que al ser un AU aproveché la oportunidad de hacer a Rose y a Noah hermanas y pues crear este pequeño enredo amoroso que lo persiguió durante esa etapa de su adolescencia que fue un poco de transición y de luto.

Estoy ansiosa por saber lo que opinan de esa última escena, aunque Winry estaba lista para dejar morir el tema con su disculpa, aparentemente Ed tiene otros planes en mente. Ya veremos cómo va esto.

Les agradezco a todos por apoyar esta historia leyendo, comentando, votando y de todas las formas que existen, cada una de ellas es especial para mí.

Nos leemos la próxima semana sin falta.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.