Capítulo 15
Ed POV
-…y bueno, la maestra Izumi dice que tengo bastante talento y que debería considerar empezar a inscribirme en concursos más serios – Decía Alphonse emocionado mientras sostenía mi celular.
-Dioses, eso es maravilloso, te felicito, hijo – Escuché que Hohenheim respondía con alegría – ¿Y a ti te gustaría ir a concursos que se salgan de tu clase de arte? Ya sabes, compitiendo con niños mayores y de otras ciudades.
Y como era de esperarme, Al respondió con efusividad y sin ningún rastro de dudas – ¡Si, papá! Y cuando vaya a la universidad quiero dedicarme a esto.
Sonreí al ver la ilusión e inocencia con la que mi hermano decía aquello, y me cercioré de que al mismo tiempo Hohenheim también se reía y contestaba – Wow, ya estás hablando de la universidad tan pronto.
-Es que casi siempre Ed y Winry hacen sus tareas cuando me cuidan, y aunque la mayoría del tiempo son un montón de números sin sentido, se ve que ambos lo disfrutan mucho – Confesó él tomándome desprevenido con la mención de la rubia – La universidad se ve divertida.
Aprecié la inocencia con la que mi hermano menor decía todo aquello, de cualquier manera, no es como si todos a esa edad no hubiésemos romantizado y fantaseado con llegar a la vida adulta sin tener la menor idea de lo que estábamos deseando.
Y es que a veces deseaba volver a tener su edad.
Escuché a Hohenheim reír de nuevo a través del teléfono – Vamos paso a paso, Al. Prometo que cuando vuelva hablaré con la maestra Izumi a ver si puede recomendarnos algunos concursos más serios.
Aunque estaba seguro de que el hombre no le fallaría a mi hermano con esa promesa, de inmediato consideré que, en efecto, casi se parecía a las que alguna vez escuché cuando era niño con mis conciertos y en los cuales nunca se apareció.
Sin embargo, no valía la pena romperle las ilusiones a Alphonse, ya que esta vez, al menos siempre me tendría a mi entre el público, así como yo tuve a nuestra madre.
-Eso me encantaría. Gracias, papá – Respondió Alphonse sonriente mientras se giraba a verme – ¿Escuchaste, Ed? ¡Voy a ir a concursos con mis dibujos!
-Si y estoy seguro de que los vas a ganar todos, Picasso – Dije mientras me acercaba a despeinar un poco su cabello.
- ¡Ed, arruinaste el peinado! – Se quejó mientras me devolvía el celular y corría a verse en el espejo e intentaba arreglarlo.
Bufé – No es como si no pudiera volver a hacértelo ¿no? Ni siquiera te había puesto gel aún.
-Oh ¿van a algún lado? – Preguntó Hohenheim en el teléfono.
-Vamos a la boda de Roy y Riza ¿recuerdas que te pedí permiso para llevar a Alphonse? – Dije.
-Cierto – Admitió denotándose un poco avergonzado – Lo siento, pensé que aún faltaban un par de semanas más. El tiempo se me ha ido volando.
Rodé los ojos con impaciencia, aquella actitud era tan propia de él que ya no me sorprendía. Estuve por lanzarle un comentario de mal gusto, cuando Alphonse volvió a acercarse y le habló al teléfono – No te preocupes, papá, prometo que me comportaré.
Hohenheim volvió a reír – De eso no me queda la menor duda, aunque desearía estar ahí para echarte una mano con el peinado y la corbata.
-Ed me ayudó a ponerme la corbata y a arreglarme el traje, aunque acaba de arruinar el peinado que me hizo – Respondió mirándome cejudamente – Le pediré a Winry que me ayude a peinarme.
Apenas ese nombre fue mencionado sentí mis mejillas arder, mientras Hohenheim y Alphonse seguían hablando – ¿Winry? Pensé que hoy era su día libre.
Y antes de que yo pudiera intervenir con alguna excusa para desviar la atención, mi hermano menor se me adelantó, revelando un detalle que me hubiese gustado mantener entre nosotros – Winry irá con nosotros a la boda, papá.
-Oh, me alegra saber eso.
Por un momento quise terminar la llamada abruptamente, pero eso solo crearía más sospechas tanto en Hohenheim como en el bocón de Al, sin embargo, antes de que pudiera despistarlos a uno de los dos, escuché el timbre sonar, casi como si esta conversación la hubiese llamado.
-Debe ser ella. Iré a abrirle – Dije levantándome de la silla al lado de la cama de Alphonse y tomando mi celular.
- ¡Adiós, papá! – Se despidió Alphonse efusivamente – ¡Te quiero y te extraño! Espero verte pronto.
-Adiós hijo, también los quiero y pienso en ustedes todos los días – Respondió el hombre a través del teléfono – Diviértanse y tenga mucho cuidado.
Quité el altavoz del teléfono y al salir del cuarto de Alphonse tuve la voluntad de cortar la llamada sin despedirme, pero Hohenheim volvió a hablar – Ed, no cuelgues, prometo que será rápido.
Rodé los ojos con impaciencia haciéndome una idea de lo que diría – No voy a beber nada, estaré conduciendo con cuidado y prometo que Alphonse no se desvelará.
-Definitivamente confío en ti para eso, pero no era lo que iba a decirte – Dijo el hombre haciendo una pausa – ¿Tu invitaste a Winry a acompañarlos esta noche?
Agradecí que él no pudiera ver mi sonrojo. Aunque tenía muchas ganas de desviar su atención del tema, no tenía como explicarle que en realidad Winry ya conocía a toda la banda y que, por ende, una cosa había llevado a la otra.
Hablarle a Hohenheim sobre los planes que tenía con la banda estaba fuera de discusión, así que decidí ser parcial.
-Si, yo la invité – No es como si aquello fuese mentira.
Hohenheim pareció querer escoger bien sus palabras antes de responder, aunque no es como si la curiosidad no lo estuviese carcomiendo – ¿Estás saliendo con ella?
De inmediato el recuerdo de nosotros besándonos en mi habitación apareció en mi cabeza, pero no era precisamente algo que quisiera compartir con él – No es de tu incumbencia.
Escuché como suspiró a través del teléfono – Ed, quiero ser parte de tu vida, pero no me cuentas nada de ti… durante la última hora prácticamente solo hablé con Alphonse.
Bufé con ironía – Ya es tarde para querer conocerme, Hohenheim.
-Sé que no he sido el padre más presente, pero te juro que a pesar de la distancia lo estoy intentando mucho y me he sentido más cercano a ustedes – Respondió en un tono de voz más suave del que solía emplear – Por favor ¿crees que en una mejor ocasión podríamos intentar solo hablar y que me cuentes de ti?
Suspiré pesadamente y me vi frente a la puerta sabiendo quien estaba detrás de ella, y definitivamente no quería lidiar con Hohenheim en ese momento – Tengo que irme, Winry me está esperando y tenemos que irnos si no queremos llegar tarde.
Se hicieron unos segundos de silencio entre nosotros antes de escuchar de nuevo la voz acompasada de Hohenheim – Te quiero, hijo. Espero que te diviertas en tu cita.
No dije nada más y simplemente corté la llamada mientras me peinaba rápidamente y abría la puerta, mi cabeza estaba un poco saturada como siempre después de que las conversaciones con Hohenheim se tornaban de esa forma, y aunque siempre lograba cortarlo en seco, esta vez esas últimas palabras de su parte se habían sentido diferentes, sin embargo, todo eso quedo en segundo plano cuando al abrir la puerta me topé con una figura familiar, pero a la vez totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado.
Winry me sonreía y de inmediato pude darme cuenta de que sus ojos y mejillas estaban maquillados, lo mismo que sus labios que ya por si solos me invitaban a volverlos a probar. Su cabello rubio estaba recogido en un moño elegante y había dejado sus acostumbrados mechones sueltos en la parte delantera, pero haciendo que se vieran excelentes con el peinado, aunque he de admitir que eso no fue lo que captó toda mi atención, ya que definitivamente eso se lo llevaba verla en aquel vestido con tiros y con estilo corset que se entallaba a su cuerpo y caía largo, dejando una pierna semi descubierta. Luego de unos segundos donde debía lucir cual imbécil, terminé de detallar la pieza en color azul seccionado con brillos que realzaba sus ojos y que me había dejado sin aliento.
Lucía demasiado hermosa.
-Hola Ed – Dijo ella efusivamente mientras entraba a la casa.
-Hola – Respondí sintiéndome atontado solo de verla – Te ves muy bonita hoy… Digo, siempre lo estás, pero ya sabes… me gusta cómo te ves hoy.
¿Qué demonios había sido eso? Me sentí tan patético.
Sentí su mirada azul sobre mí – Gracias, tú también te ves muy guapo hoy.
Mis mejillas se sonrojaron al instante mientras cerraba la puerta de la entrada – Gracias.
Al girarme para quedar frente a ella de nuevo, se me hizo imposible no contemplar por segunda vez lo hermosa que me parecía y las ganas que tuve de acercarme a besarla hasta quedarnos sin respiración de nuevo.
Aquellos días habían sido divertidos, si bien desde que nos besamos esa noche en mi cuarto y había quedado más que implícito que eso fue una cita y que ambos teníamos cierto interés en el otro, desde entonces nos tratábamos de una forma diferente, y no es como si hubiésemos decidido ser pareja, pero algo se sentía extrañamente bien entre nosotros, incluso si solo nos limitábamos a sonreírnos cuando nos cruzábamos o a besarnos rápidamente antes de despedirnos por las noches.
Considerando que mi relación con Noah fue en secreto, no estaba muy acostumbrado a las actitudes que uno debería tener cuando está saliendo con alguien, y como Winry y yo difícilmente nos encontrábamos a solas, al menos que fuese por las noches, nunca la saludaba con un beso, y en esa ocasión me vi invadido por unas enormes ganas de hacerlo.
Ella me miraba expectante, casi como si esperara que yo hiciera algo y me acerqué con intenciones de robarle un corto beso, sin embargo, nos vimos en la necesidad de separarnos de golpe cuando una tercera voz se unió desde las escaleras.
- ¡Hola Winry! – Decía Alphonse llegando a la sala.
A pesar de su maquillaje, pude notar como ella se sonrojaba al vernos interrumpidos, aunque no dudó en sonreírle a mi hermano – Hola Al, te ves muy guapo con ese traje.
-Wow, y tú te ves muy hermosa con ese vestido – Para mí no pasó desapercibido como mi hermano menor también pareció descolocarse un poco al verla, y honestamente no podía culparlo.
¿Cómo diablos encontraría concentrarme en la boda?
-Gracias, eso es muy amable de tu parte – Le respondió al niño.
-Si, pero Ed me había peinado y luego el muy tonto me despeinó – Dijo mientras me miraba cejudo y luego volvía su atención a Winry – ¿Crees que puedes ayudarme, por favor?
Ella se rio y me miró para guiñarme un ojo, gesto que me hizo poner nervioso por un momento – Claro Alphonse, déjame ayudarte con eso para que nos vayamos.
-Ehm… si, ustedes ocúpense de eso y yo iré a preparar el auto para irnos – Dije sintiendo mi voz un poco temblorosa.
Vi como Winry y Alphonse se perdieron escaleras arriba y yo luego de acomodar mi ropa salí de la casa, calculando de que ellos estarían listos en solo un par de minutos. Me acerqué a mi auto para encenderlo, y por un momento tuve unas ligeras ganas de fumar un cigarrillo, sin embargo, por primera vez mi deseo de oler bien y no pegarle aquel olor a Winry y a Alphonse fue mucho mayor que el vicio que tenía por aquello, por lo que traté de descartar la idea de momento.
Al estar en el auto y encenderlo, pude darme cuenta de una extraña luz en el tablero, además de que lo sentía más caliente de lo normal, cosa que no tenía nada de sentido ya que justo esa mañana había salido con Alphonse y todo estaba en orden.
-Demonios, no es buen momento para esto – Maldije mientras apagaba el auto.
- ¿Sucedió algo? – Me sobresalté al ver que Winry y un muy bien peinado Alphonse aparecían en escena.
-Ehm… un pequeño percance con el auto – Dije mientras abría el capó – Pero no se preocupen, nos iremos en breve. No quisiera que el padrino de la boda se tardará en llegar más que la propia novia ¿no?
Sin embargo, Winry haciendo honor a lo terca que siempre había resultado, mezclado con sus increíbles dotes de mecánico, estuvo lejos de hacerme caso, por lo que apenas me vio echándole un vistazo al interior del auto, se acercó a mí y se paró a mi lado.
-Déjame revisar, de seguro puedo ayudarte – Dijo mientras echaba un ojo junto a mí – ¿Viste alguna luz en el tablero?
-Si, y honestamente creo que se recalentó un poco así que buscaré agua – Respondí – No vayas a hacer de mecánico hoy o arruinarás tu vestido.
Winry bufó – ¿Y quedarme viendo como le pones agua en vez de refrigerante? Créeme si te ayudo nos iremos en menos de 10 minutos y el padrino no tendrá que hacerle competencia a la novia.
¿Por qué era tan terca? ¡Me gustaba, pero como me sacaba de mis casillas a veces!
-Vas a ensuciarte – Insistí frunciendo el entrecejo – Anda, puedo encargarme de esto.
-No me ensuciaré, Ed. Arreglé el auto de mi exnovio la noche de nuestra fiesta de graduación y salí intacta – Respondió mirándome a los ojos y haciendo que volviera a ponerme nervioso – ¿Puedes buscar agua y algo de refrigerante?
A pesar de que me dejó en jaque por unos momentos, he de admitir que en su mirada había mucha determinación y, por ende, solo asentí con la cabeza y entré a la casa en busca de lo que me pidió. Al volver, Winry ya tenía todo prácticamente preparado y listo para poner el refrigerante, por lo que esta vez ni siquiera traté de poner resistencia y en cuanto ella me quitó esa cosa, simplemente me dediqué a observarla junto con Alphonse, y me resultaba bizarro ver como usaba aquel hermoso vestido mientras arreglaba mi auto.
Y he de admitir que esta faceta de ella puso mi corazón a latir tanto como las otras.
-Ya quedó – Dijo mientras me pasaba el refrigerante y cerraba el capó del auto en un solo movimiento – Por cierto, creo que deberías ir a que le hagan una revisión en los fluidos, del resto todo se ve bien.
Abrí la boca cual imbécil – ¿Le hiciste un chequeo a mi auto?
-Uno muy rápido, considerando que esta oscuro y no tengo mis herramientas, además no tengo idea del estado de tu motor, el aceite o hace cuanto cambiaste la batería, pero definitivamente podría darle una ojeada en otro momento con ropa más cómoda y con la que no pienses que voy a romperme – Dijo esto último guiñándome el ojo y haciéndome sonrojar en el proceso.
Diablos, era buena, y escucharla hablar de esa manera había despertado cosas en mí que debería reprimir por ahora.
-Gracias, Winry – Fue lo único que me vi en la voluntad de responder – Hacía tanto tiempo que no te veía como mecánica que había olvidado lo buena que eres.
-Winry eso estuvo increíble – Agregó Alphonse y aquello me hizo sentirme un poco avergonzado ya que por un momento había olvidado que él estaba de espectador.
-Lo aprecio, Al. Recuerda llamarme cuando tengas un auto que necesite repararse – Contestó ella haciendo que el niño se riera – Iré a lavarme las manos y a retocarme el maquillaje y creo que podremos irnos.
-Si, claro, tómate tu tiempo – Respondí viéndola irse, todavía sintiéndome atónito de la cantidad de facetas que Winry tenía y que seguían sorprendiéndome hoy en día.
Observé como Winry pasaba por en frente de mí como si aquella fuese una situación de todos los días, y no pude quitar mi vista hasta que entró a la casa.
Era claro que Winry me gustaba mucho, y a pesar de prácticamente estar conociéndola de nuevo, había algo que ella desprendía que la hacía fascinante, incluso si se trataba de una conversación banal entre nosotros, o algo más bizarro como el hecho de reparar mi auto en un vestido de gala.
Todo era simplemente tan propio de ella, y eso despertaba en mí sentimientos que no había experimentado en el pasado… y era emocionante no saber que esperar luego.
-Hermano – Dijo Alphonse sacándome de mis pensamientos.
- ¿Qué? – No había quitado la vista del camino por donde ella se había ido, y para ser honesto, había olvidado de nuevo que Al estaba mirándome suspicaz.
- ¿Por qué miras a Winry tan extraño?
Al escuchar esto tuve que sacudir la cabeza y volver mi atención a otra cosa, ya que a juzgar por lo que dijo Alphonse, debía verme como si estuviese babeando sobre ella.
A pesar de que Winry y yo hayamos hecho un avance en nuestra relación, todavía no podíamos considerarla como tal, coqueteábamos más abiertamente y nos besábamos de forma ocasional, pero no habíamos formalizado nada ni tampoco estaba seguro de si yo le gustaba de la forma en que ella lo hacía, por lo que ni siquiera creía conveniente que Alphonse supiera de nosotros tan pronto.
Además, lo que menos deseaba era tener que indagar en el tema de las chicas con él aun siendo tan joven.
-Te imaginas cosas, Al – Dije cortando el tema.
Él no insistió más en el tema y ambos aguardamos hasta que Winry apareció un par de minutos después, viéndose tan hermosa como cuando llegó. Sentía un nudo de nerviosismo en el estómago, pero a la vez estaba completamente emocionado por esa noche.
Solo espero no arruinarlo.
oOo
N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que hayan tenido una buena semana.
Les traigo el capítulo de hoy, y como pueden ver la boda de Roy y Riza finalmente ha llegado, sin embargo, antes de adentrarnos al evento necesitaba traer de vuelta a Hohenheim incluso por llamada telefónica, esta era una de las relaciones que más quería construir incluso cuando él no estaba muy ausente, pero ya ven que incluso lejos esta determinado a estar mas envuelto en la vida de sus hijos que cuando Ed era más joven y como siempre recuerda. Sin embargo, esta vez Hohenheim atendió tanto a Al como también se arriesgó a tratar de entablar una conversación mas larga con Ed, además no es tonto, recuerden que él y Pinako son besties así que quizás ya entre los dos han teorizado sobre la pareja XD.
De cualquier manera, también quería traer un poquito de esa parte de la personalidad de Winry que la hace tan icónica, y es su amor por la mecánica. Aunque acá el equivalente del automail sean los autos, en cualquier de los dos casos mi conocimiento sobre el tema es muy pobre, así que me disculpan si de repente dije algo sin sentido con respecto al servicio del carro.
Bueno, como se habrán dado cuenta la noche recién empieza para estos tres, así que ya veremos como continua esto la semana que viene.
Les agradezco a todos los que siguen leyendo y apoyando esta historia y a los que se suman cada día. Aprecio todo el amor que recibe ya que me quedó con todas las cosas lindas que dicen y eso me ayuda como no tienen idea.
Nos leemos en el siguiente.
Un abrazo enorme para todos.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
