—¡Oh Mier…da! — Firme Lena mantiene las caderas de Kara en su lugar mientras su lengua se movía sin cesar. Arriba, abajo, en círculos una y otra vez. La Emperatriz de Haxāmanišiya bebía del sexo de la noble como quien encuentra un oasis en el desierto, completamente embelesada por el sabor y la vista de su prometida; con las piernas abiertas y los muslos flexionados a cada lado del rostro imperial. Sin duda el nuevo trono que Lena dispondría para Kara sería su lengua.
Sin éxito la noble intenta contener sus gemidos —No te atrevas a callarlos— Ronca por el deseo Lena ordena —Que todo el imperio te escuche. Mi Emperatriz porque solo yo voy a provocarlos— Aferrada a las caderas de su mujer, Lena tira de la princesa nuevamente manteniéndola firme sobre su boca succionado su manojo de nervios, liberándolo con un sonoro pop, para deslizar su lengua por toda la intimidad de la noble y enterrarla dentro. Penetrándola con fervor —Siii— Kara cae hacia adelante apoyando sus manos en la pared, mientras Lena la sostiene en su lugar comiéndola, saboreando el néctar directo de la fuente más exquisita jamás existida; el coño real de La Princesa de Caucasus Kara ZorEl Emperatriz Consorte de Haxāmanišiya.
Escuchar los gemidos de Kara, sus jadeos, sus maldiciones y como tiembla ante los movimientos de su lengua hacen sentir a Lena más poderosa que nunca "Nada se comprara con esto ni siquiera las batallas o guerras ganadas" Alternando sus penetraciones con tortuosas lamidas en clítoris de su prometida, sintiendo como el líquido de la noble chorrea por todo su rostro mientras sus caderas se mecen frenéticas, es el paraíso mismo. Las manos de la emperatriz se deslizan hasta el trasero de su mujer estrujando con rudeza sus nalgas redondas y tersas —Lenaaa— Todo el cuerpo de Kara se pone rígido mientras su orgasmo la atraviesa llenado por completo de sus jugos la boca de la emperatriz que gustosa traga hasta la última gota.
Con cuidado la emperatriz baja a la noble de su rostro, deslizándose a un lado quedando sentada a la par de la princesa —Eres maravillosa— Susurra Kara mientras que descansa acostada boca abajo en la sábanas —Tú más— Responde La Emperatriz Luthor inclinándose sobre la princesa, esparciendo besos por su espalda —Aún no termínanos— Musita la soberana en el oído de la noble al tiempo que balancea sus caderas contra su trasero haciéndola sentir su dureza, haciendo que Kara se dé cuenta que Lena ni siquiera ha empezado.
—Oh Mierda, Mal...dita sss…sea— Los gemidos del General Mike ante las embestidas de su oráculo enterrado profundamente en su culo dificultaban sus palabras —Esta noche me toca a mí joderte Mike— Con los dientes apretados el oráculo imperial entraba y salía de su compañero con estocadas firmes —Qui...quiero verte— Logra decir El General levantando su rostro por encima de su hombro, Lex no pierde el tiempo, retirándose gira a Mike dejándolo boca arriba, el oráculo se balancea nuevamente sobre su compañero enfundándose en el apretado culo, ambos gimen a la intrusión, buscando más Lex levanta las piernas del general llevándolas hacia arriba doblándolas hasta sus orejas, embistiéndolo sin parar —Benditos los Dioses por tu culo Mike—
En la cumbre más alta de las montañas del reino de Caucasus una fogata ardía quemando las ofrendas —Mi cuerpo y alma ofrezco— Murmura el Sultán Edge invocando la fuerza que le dará el poder de matar a Lena Kieran Luthor Emperatriz de Haxāmanišiya.
—Oh ¡Joder Lena! — La emperatriz Luthor salía y entraba sin cesar de la princesa —Jodidamente apretada— Gemidos y jadeos entrecortados es todo lo que se escucha junto con los golpes húmedos de la carne contra carne, los labios se encuentran en un beso desordenado y sin aviso la emperatriz gira llevándose a la princesa con ella dejándola arriba, ambas gimen por el movimiento aún con el miembro de la emperatriz empalado en el interior de la noble —Hermosa vista— Susurra la gobernante embelesada contemplando el torso desnudo de su prometida encima de ella —Le...Lena— Tímidamente Kara musita sinceramente ella acaba de descubrir un mundo completamente nuevo de placer con Lena, y la suprema gobernante también —Yo... yo nunca he— Sonrojada más de lo que ya estaba las mejillas de la princesa se tiñen de rosa.
Jodidamente hermosa —Yo tampoco mi amor, yo tampoco nunca he tenido a nadie encima de mí, ni mi cabeza entre sus piernas, sólo contigo Kara. Y quiero— Con cada palabra la emperatriz movía suavemente sus caderas —Quiero verte a ti disfrutando tanto como yo, quiero verte montarme y tus pechos balancearse. Dioses nunca antes había querido nada y mucho menos a alguien como te quiero a ti. Muéstrame cuánto me deseas Mi Emperatriz— Las manos de Lena se van a las caderas de Kara y juntas encuentran un ritmo frenético arriba y abajo y las caderas de Lena subiendo encontrado las de Kara sumergida en su desquiciada cabalgata —Siii, Bendita mi suerte— Lena se sienta en la cama besando a su amor brevemente antes de engullir uno de los rosados y erectos pezones en su boca jalándolo con sus dientes provocando la segunda corrida real —Ah, Mierda ¡Lena! —
Antes de que Kara se dé cuenta la emperatriz ha movido su blando y complacido cuerpo girándola en su regazo —¿Puedo cogerte así? ¿Puedo meter mi miembro en tu húmedo y apretado canal desde atrás? —
El Sultán corta su pecho marcando el símbolo recitando las palabras del llamado. En una lengua incomprensible para los humanos la fuerza murmura Acepto el trato.
—Siiii— El orgasmo las atraviesa con una última estocada, la tierra tiembla al tiempo que el semen brota inundando a la princesa y los líquidos reales chorrean y una energía maligna recorre toda la tierra.
Verde y Azul se miran fijamente, con premura Lena sale del interior se su prometida haciéndola rodar a un costado, toma su bata colándosela y pasándole una a su mujer —Vuelvo enseguida— La princesa quiere protestar e ir con ella, pero sus piernas no funcionan de manera correcta, una sonrisa presumida se asoma levemente en el rosto de la emperatriz orgullosa de haber jodido; en la mejor de los sentidos, a su mujer. Con un tierno beso y su shamshīr en mano La Emperatriz Luthor sale de la habitación, veloz recorre el pasillo hacia la torre más alta de su palacio a mitad de camino encuentra a su mellizo con su bata medio abierta y en sus labios una sonrisa —Poder Luthor— Dice la gobernante chocando los cinco con su hermano.
—Niños— Murmura Lillian negando con su cabeza al gesto, llegando junto a ellos también en bata y con una sonrisa satisfecha. Lena alza su ceja ante la apariencia de su madre; labios hinchados, cabello ligeramente desordenado y sí la sonrisa de bien cogida, provocando que la sonrisa de la matriarca se ensanche aún más.
Los tres juntos giran al balcón abriendo las puertas —Mierda— Musitan al unísono con sus sonrisas borradas, a lo lejos en el horizonte un humo negro como un aro sobresale de las montañas hasta el cielo.
—Fuerzas oscuras— Susurra Lillian
—Peor, mil veces peor— Dice La Emperatriz — Fuerzas del—
—Mavromino— Concluye el oráculo.
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La emperatriz lo ordeno, así que había que obedecer…. Todos a coger.
Posdata: No quería dejar ir el año sin una actualización de mis historias originales. Mi regalo para ustedes en estas festividades.
Muy agradecida con ustedes por el apoyo que le dan a mis publicaciones, por leer, votar y comentar todas mis historias, aunque pase meses sin actualizarlas.
Como siempreerroresháganmelo saber que mi Word no corrige y en la emoción se me pasa uno que otro error.
Besos y Cuídense mucho.
Nuevamente FELIZ 2025.
