-escucha Astrea, por más que me digas que no sabes, es un poco difícil creer que apareciste de la nada en la mazmorra- suspirando la diosa Loki se recostó sobre su gran sillón, dentro de la sala se encontraban los capitanes de la familia Loki quienes tenían miradas pensativas.
-incluso para mi es difícil creer que aparecí en la mazmorra, lo único que recuerdo cuando desperté fue que estaba rodeado de oscuridad con un niño tratando de salvarme, el único que podría decirte algo seria el- suspirando Astrea se agarró de las manos comenzando a sobarse la mano, el recuerdo vivo de sus heridas aun la molestaba, pero gracias a Loki las heridas desaparecieron, aun así, para ella fue extraño sentir dolor.
-hablando de ese niño, al menos sabes cómo se llama- Loki inclinándose agarro varios documentos que estaban en su escritorio, dichos documentos tenían los nombres de varios niños capturados de las familias más pobres de Orario, al menos ella quería devolver al niño a sus padres –recuerdo que se llamaba Emiya Shirou- soltando un suspiro casi soñador sonrió levemente al ver sus manos temblar, aun no podía comprender como un niño como ese había tenido la fuerza de voluntad de levantarse y ayudarla en un momento tan desesperante.
-mmm es extraño, pero no encuentro el nombre de ese niño- mientras Loki ojeaba algunas hojas, un pequeño hobbit que estaba sentado en los sillones principales se mordió el pulgar pensativo, como si algo malo estuviera por ocurrir –Loki, estaba pensando sobre los niños desaparecidos y aunque el gremio tarde en darnos una respuesta sobre los cementerios, creo que la mayoría de los cuerpos encontrados podrían ser de esclavos- al hablar todos giraron su cabeza escuchando las palabras de Finn el capitán de la familia Loki.
-dices que Evilus ha estado comprando esclavos para un proyecto que tiene que ver con la mazmorra- un enano Gareth vice capitán de la familia Loki hablo acariciándose la barba, con su comentario la sala se quedó en silencio una vez más –varios miembros de la familia Loki y Freya fueron a buscar alguna entrada externa a la mazmorra, pero no logramos encontrar nada, supongo que la destruyeron u ocultaron demasiado bien, pero aun así es muy alarmante que ellos hubieran logrado crear una entrada aparte de la que ya conocemos, si se hubiera completado ese proyecto estoy segura que los monstruos hubieran invadido la ciudad o peor- Riveria la noble elfa tomo un porte más serio de lo normal, mientras miraba los papeles esparcidos en el escritorio de la diosa Loki.
-al final la única persona que conoce la identidad de los miembros restantes de Evilus está en recuperación- suspirando Finn se levantó del sillón –iré a ver porque aún no traen a los miembros de la familia Astrea- sin más que decir el hobbit abandono la sala dejando a los dos dioses en un incómodo silencio, hasta que la puerta fue golpeada por pequeños golpes.
-quien es- Loki reconociendo los golpes en la puerta se animó, levantándose de su asiento –soy Ais- con un tono infantil y casi inocente, la puerta fue abierta lentamente mostrando primeramente la cabeza de la niña que se asomaba, a pesar de ser una niña de 10 años, poseía la fuerza de un aventurero de nivel cuatro, algo que la hacía sobresalir de cualquier otro niño, además que su rostro impasible resaltaba su belleza infantil casi haciéndola parecer una muñeca de porcelana.
-mi pequeña Ais, dime que necesitas- Loki dejando su escritorio corrió para abrazar a la pequeña Ais que movió la cabeza confundida, Loki antes de llegar a tocar a la pequeña niña, Ais saco su espada que detuvo en seco a Loki cuando la espada fue apuntada en su dirección.
-qué mala eres Ais- asiendo un puchero la diosa Loki se derrumbó en el suelo, triste por no abrazar a su pequeña muñeca –que sucede Ais- por otro lado, Riveria que miraba la interacción intervino antes de que ella misma suspirara cansada por las payasadas de su dios que se lamentaba en el suelo formando círculos con su dedo –ah cierto- guardando su espada Ais se acordó porque había ido a la oficina principal –el niño pelirrojo despertó- como si no fuera la gran cosa Ais hablo congelando el dedo de Loki que abrió los ojos sorprendida, al levantarse trato de sugerir ir a verlo, pero la primera en ir a ver al niño fue Astrea que no espero a que los demás reaccionaran.
Con la cara confundida de Loki, Astrea corrió rápidamente a la habitación donde habían dejado al niño descansar, todas sus heridas físicas habían sido curadas, pero aun así no logro despertar, haciendo que ella se preocupara al ver que el niño no despertaba. Aun cuando la oscuridad la invadía en ese momento, unos ojos color bronce brillaron como un símbolo de esperanza, una esperanza a la que ella se aferró a pesar de su deseo de que la dejara.
Cuando abrió la puerta deseo volver a ver esos ojos llenos de una esperanza desbordante, que llegaron a conmoverla, pero al abrir la puerta y ver al niño que miraba la ventana confundido se congelo, al girar la cabeza, el niño ya no mostraba esos ojos llenos de esperanza y determinación, sino que mostraban el vacío de la desesperación, ojos tan vacíos de vida que solo buscaban la muerte.
Ambos al verse se quedaron en un silencio incomodo que duro lo suficiente para que Loki y los demás entraran en la habitación, dejando afuera a la pequeña Ais que los había seguido, más por curiosidad que otra cosa, cuando Loki entro en la habitación con su sonrisa característica se congelo al igual que Astrea al ver esos ojos vacíos, incluso los capitanes de la familia que los acompañaban mostraron sorpresa ante esos ojos carentes de vida. Verlos en adultos podía ser algo entendible, pero para que un niño los tuviera.
-quienes son ustedes- el niño entrecerrando los ojos mostro una gran desconfianza, aun sorprendido por sus ojos ellos se recompusieron lo mejor posible, con una leve sonrisa Finn se acercó a la cama del niño que se mostró confundido al verlo, la mirada que estaba recibiendo del niño hizo que Finn se sintiera algo inquieto –disculpa las molestias sé que debes estar asustado, pero necesitamos tu ayuda, puedes ayudarnos-
Levantando las manos, el niño los miro unos segundos antes de asentir –que necesitan de mi- como si ya no le importara nada volvió a recostarse en la cama mirando el techo de la habitación –bueno, me gustaría saber si tú tienes padres en Orario- como una forma de ganar su confianza Finn pensó que sería buena idea mencionar a sus padres para motivarlo a hablar, con una leve sonrisa espero que le dijera donde buscar a sus padres o en el peor de los casos ayudar a reencontrarlo en la ciudad de la que fue secuestrado.
-no, mis padres me vendieron durante la guerra para servir de soldado- sin mostrar algún tipo de emoción Shirou hablo llamando la atención de los adultos presentes, sus ojos se abrieron ante las palabras difíciles de asimilar, entre los presentes solo había una curiosa pregunta que rondaba en su mente ¿Qué clase de padres debió tener para vender a su propio hijo? La sonrisa animada de Finn se esfumo y una de disgusto fue visible, aun con todo el caos que podría ocurrir, nunca imagino que unos padres vendieran a sus propios hijos.
Nerviosa Astrea camino hasta estar al otro lado del niño que no apartaba la mirada del techo, su boca moviéndose para decir algo, pero no se movió –veo que la tuviste difícil, dime, sabes quienes fueron los que te capturaron- esta vez Loki tomó las riendas de la conversación, como dios logro superar rápidamente el disgusto de padres tan miserables –no lo sé, cuando fuimos derrotados y torturados durante la herejía, fuimos entregados a vendedores de esclavos-
La tensión en la habitación podía cortarse con un cuchillo, pero aun así la más afectada fue Astrea –sabes quién te compro y conque propósito- ignorando las miradas de sus hijos que mostraban inquietud, Loki siguió con el interrogatorio –no puedo decirlo, pero el propósito- antes de seguir hablando, Astrea se levantó furiosa –como que no puedes decirlo, acaso eres parte de ellos- el sobresalto de la diosa molesto a Loki que miro preocupada por como un niño tan joven no parecía importarle lo que sucediera –cálmate Astrea, no es momento de tus discursos de justicia-
Mordiéndose el labio inferior, Astrea bajo la cabeza avergonzada al exaltarse por algo que el niño no tenía nada que ver, sin embargo, el niño comenzó a quitarse las vendas que cubrían su pecho, mostrando un tatuaje negro como si fuera la marca de propiedad –esta es una maldición de obediencia, no podemos decir nada que traicione a nuestros maestros- Finn curioso se acercó y analizo la marca en el pecho, el había jurado que era un tatuaje que lo hacía resaltar como miembro de un clan o algo parecido, no pensando que era una marca de esclavitud.
-ya veo, parece que no podrás decirnos mucho, pero estabas hablando de algo cuando ella te interrumpió- con una señal de cabeza señalo a Astrea que ahora tenía su mirada fija en la marca negra –decía que el propósito era cavar una cueva, no sabíamos para que, solo necesitábamos cavar y ya- Loki se mantuvo callada con su nueva información.
-hablas en plural, había más como tú- Riveria dando un paso adelante, analizo las palabras del niño –sí, llegue a esta ciudad hace un año como esclavo, tampoco puedo decir donde me compraron, pero lo que puedo decir es que me llevaron a las afueras de la ciudad donde varios niños como yo fuimos forzados a cavar en una cueva que apenas estaba comenzando a formarse, durante ese tiempo nos dejaron encerrados bajo tierra para que no escapáramos y solo podíamos salir de cierta manera cuando era de noche, de día cerraban la entrada y ese era nuestro único tiempo para descansar-
La molestia de Astrea se hizo más grande, ahora mismo quería tener en frente suyo a todas sus hijas para castigarlas por ocultar algo tan importante, si ellas confiaran más en su diosa las habría liderado para impartir su justicia –tu sabes de los cementerios- Loki hablo ignorando las emociones burbujeantes de Astrea –no- pensativa Loki trato de reformular la pregunta –tu sabes cuantos niños estuvieron en la cueva- cerrando los ojos por primera vez el niño se esforzó en recordar –creo que fueron unos trecientos, la verdad no lo sé con seguridad, desde que llegue y trabaje en las cuevas, los niños más débiles morían primero y luego traían más niños para reponer el número, yo y unos tres más fuimos los únicos que aguantamos medio año, los demás murieron-
Loki trago saliva y Riveria perdió el aliento, más de trecientos niños murieron sin que se dieran cuenta, Evilus sin duda estaba cometiendo los actos más atroces desde que comenzó su conflicto –sabes la razón por la cual terminaron en la mazmorra- negando con la cabeza se quedó pensativo antes de mirar a la diosa a su lado –fue por ella- Loki rápidamente desvió la mirada a Astrea que se mantuvo congelada en su lugar no esperando que ella fuera la culpable de la muerte de más niños –que quieres decir- esta vez Finn tomo la palabra mirando a la diosa con cautela, la desconfianza comenzando a crecer –solo puedo decir que fue capturada y al verla pensaron que estaban cerca de ellos, para borrar su huella nos encerraron y derrumbaron la cueva, tampoco sé a qué mazmorra se refieren-
-veo que pasaste por mucho Shirou, porque no tomas un descanso- bajando de la cama, Finn salió de la habitación con los demás miembros detrás suyo, solo quedando Astrea –te encuentras bien, necesitas algo- la diosa con la mirada bajo trato de ayudar al niño que se mantenía callado –puedes darme algo de vino- al escuchar la palabra vino se congelo una vez más, la confusión siendo una marca única en su rostro –que, porque quieres vino- de todas las cosas que el niño podía pedir, había escogido la cosa más imposible de todas –me ayuda a dormir- antes de protestar ella se mantuvo callada y luego miro la habitación notando una jarra de agua –mejor toma esto- sirviéndolo en un vaso se acercó al niño para dárselo de beber, pero él se levantó con una mano queriendo sujetar el agua –no te preocupes, te ayudo-
Dándole de tomar agua como si fuera un invalido, la diosa sonrió con tristeza –debes odiarme por matar a tus compañeros- la culpa en su tono fue tan dolorosa que Shirou por instinto negó con la cabeza –no te odio- con una leve sonrisa la diosa lo abrazo con cariño, aun cuando lo abrazaba logro ver por un breve momento un poco de brillo en sus ojos apagados –descansa ahora, deja todo en nuestras manos, ellos no se saldrán con la suya-
Con su ultimo abrazo la diosa Astrea salió de la habitación dejando al niño solo, sus ojos cansados miraron el cielo azul y sonrió satisfecho, por más que tratara de ocultar su ser, se alegró al ver como la diosa que salvo estaba viva y sin heridas.
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Cuando la diosa salió de la habitación, camino hasta la oficina de Loki, donde pensaba que estaría, pero cuando se dirigía a la oficina, logro ver a sus hijas que entraban en la base de la familia Loki, olvidándose de Loki corrió donde sus hijas. Las cuales tenían miradas sombrías y tenebrosas.
Cuando vieron a su diosa bajar por las escaleras, dejaron escapar un gran suspiro de alivio –diosa se encuentra bien- la capitana de la familia Alise dio un paso adelante dando una sonrisa, pero esa sonrisa desapareció al ver la mirada molesta de su diosa –porque me ocultaron toda la información de Evilus- siendo la primera vez que veían a su diosa molesta, los miembros de su familia se quedaron sorprendidas y confundidas, la diosa de la justicia era caracterizada por su amabilidad y altruismo.
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-parece que se pondrán al día- suspirando el capitán de la familia Loki junto sus manos –Evilus aún está activo a pesar de perder su mayor fuerza de ataque y se está concentrando en atacar a los más indefensos- analizando los documentos entregados miro a sus compañeros –que aremos con el niño- en la habitación todos guardaron silencio hasta que Gareth se levantó de su asiento –bueno, por el momento seria mantener un ojo abierto, no dudo que sea una víctima, pero hemos visto como los que son capturados por Evilus aparentan muchas cosas, es posible que le lavaran el cerebro o no, pero debemos permanecer atentos- asintiendo con la cabeza Finn giro su cabeza a su compañera, buscando su opinión.
-menciono que estuvo en una guerra, supongo que viene del norte, creo que Gareth tiene razón, debemos permanecer alerta, más cuando sabemos ahora de dónde vinieron todos esos cuerpos- tragando su bilis, evito pensar en las atrocidades que tuvo que sufrir un niño para que perdiera las ganas de vivir.
-la verdadera pregunta es qué hacer con él, sus padres lo vendieron como esclavo y lo obligaron a servir como soldado, dudo que su mentalidad sea adecuada si quiera para permanecer en nuestra base o incluso que se una a una familia- la diosa Loki que tenía pensamientos diferentes a los de sus hijos se levantó curiosamente yendo a ver a la familia Astrea por la ventana –lo único que podemos hacer ahora es buscar a los miembros restantes de Evilus, el niño tendrá que ir a otro lado, no quiero que su mentalidad afecte a los demás y se quién podría quedarse con él por el momento- sin decir nada más la diosa abandono el despacho dejando al capitán de la familia Loki confundido.
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-Diosa es necesario hacer esto- con un tono molesto Alise capitana de la familia Astrea cargo varias cajas de comida en dirección de su base principal –claro, no dejare a un niño huérfano en el orfanato después de que me salvo la vida, además- parando su caminata, levanto la mirada al cielo, los vendedores ambulantes a su alrededor comenzaron a gritar para promocionar sus ventas –quiero que sus ojos vuelvan a brillar- con una sonrisa de felicidad continúo buscando varias comidas para la cena de ese día.
Con un pequeño acuerdo, Loki dejo que el niño se fuera con la familia Astrea, tanto para deshacerse de él como para que lo mantuvieran protegido, aun cuando no podía decir quién era su captor, aun podía señalarlo, Astrea al ver mejor la figura delgada del niño comenzó a comprar distintos ingredientes para preparar comidas nutritivas que ayudarían al niño crecer grande y fuerte.
Después de comprar la despensa, Astrea mantuvo un ojo atento a todas las personas que la rodeaban, como si esperara un segundo secuestro, se mantuvo alerta de que algo malo les sucediera, incluso su capitana que la acompañaba no bajo la guardia y su espada estaba a la mano, listo para ser usado en caso de que las cosas salieran mal.
Aun con todas las precauciones que tomaron para evitar un segundo secuestro de la diosa, el deber llamaba, como los miembros del gremio eran unos completos inútiles, se le había pedido a la familia Astrea ayudar en la investigación de los cementerios y la venta de esclavos.
Obligándolas a dejar a su diosa sola con un niño que dormía de día, temerosas de que algo sucediera, decidieron turnarse para cuidar a su diosa, aun cuando ella les pedía que siguieran el camino en búsqueda de justicia, ellas la ignoraron y dejaron a Ryuu una de sus miembros más fuertes para cuidar a la diosa.
-la cena estará casi lista, puedes llamar a Shirou para comer- con una animada sonrisa, la diosa Astrea camino con platos vacíos a la olla –diosa, no puedo dejarla sola, cualquier cosa puede pasar- la diosa dejando los platos en la mesa se giró para mirarla –vamos Ryuu no me pasara nada, además de que está en el segundo piso- la testaruda elfa no hizo caso y se quedó con la diosa, haciendo que ella suspirara frustrada, su secuestro sin duda marco a la estoica elfa.
-si no vas al menos ayúdame a servir la comida- asintiendo ayudo a su diosa para ayudar con la comida, después de tener la mesa lista, la diosa camino hasta el segundo piso de su hogar, en la habitación que era de la misma diosa se encontraba el niño que la había salvado, los miembros de la familia mostraron su descontento de tener a un hombre viviendo en la mansión, pero sabiendo que salvo a su diosa y con la terquedad de su diosa, solo esperaron a que nada malo sucediera, no esperando que la diosa lo dejara dormir en su misma habitación, a pesar del tamaño de la mansión, no había habitaciones preparadas para su nuevo invitado, así que dejaron dormir al niño en la cama de la diosa.
Cuando la diosa abrió su habitación, miró directamente a la cama donde debía estar el niño, para su sorpresa el niño no se encontraba ahí, al buscar con la mirada se encontró con el niño mirando las estrellas desde la ventana de su habitación. La brisa ondeo su cabello y un sentimiento cálido calentó el corazón de la diosa, a pesar del vació de sus ojos, el niño aun parecía apasionado con las estrellas.
-oye Shirou, estas bien- con una cálida sonrisa, la diosa se acercó donde el niño que no se giró a verla, cuando estuvo cerca la cabeza del niño se giró para verla levemente por el rabillo del ojo –diosa Astrea que necesita de mi- sin emoción en sus palabras el niño volvió su mirada a las estrellas –ya es hora de cenar, vamos la comida está esperando- como la diosa bondadosa que era agarro su mano jalándolo fuera de la habitación, cuando salieron de la habitación Ryuu los siguió por detrás con una mirada confundida, bajando al comedor, los tres comenzaron a comer con calma, mientras comían, la sonrisa de la diosa era grande.
Incluso la estoica Ryuu se mostró avergonzada ante el acto de amor puro de la diosa –que te parece la comida Shiro, crees que le puse demasiado condimento- la voz nerviosa de la diosa hizo que Ryuu la mirara confundida, el desbordante amor que estaba dando no era para ella, sino para el niño que miraba impasible la comida –esta rico- con solo dos palabras, la alegría de la diosa cayo –diosa, la comida está muy deliciosa- Ryuu tratando de animar a su diosa comenzó a comer un poco más rápido, pero su diosa la conocía demasiado bien –está bien Ryuu, no tienes que esforzarte- con un silencio incomodo todos terminaron de comer, en ningún momento el niño mostro alguna emoción real.
Después de cenar, Ryuu espero a que la diosa fuera a su habitación y descansara, pero ella se quedó confundida al ver como seguía al niño con la mirada, talvez fue por el trauma que paso, pero el niño no mostro algún deseo de dormir –diosa que está pasando- Astrea al ser vista por su hija desvió la mirada –solo quería ver si el sonreiría por mi comida- Ryuu recordó como la primera vez que ella probo su comida sonrió feliz, no sabía porque lo hizo en ese momento, pero talvez se debió al amor que había en sus platos que ella se conmovió sin saberlo, el niño sin embargo, no mostro algún deseo de felicidad, como si no sintiera el amor.
Después de comer, el niño agarro su plato y lo llevo a la cocina para lavarlo junto con las demás cosas usadas, haciendo de oídos sordos cuando la diosa le pedía que se detuviera.
Ryuu perdida en sus pensamientos vio como el niño salía de la mansión, Astrea por instinto fue detrás de él siguiéndolo con cuidado, oculto de su vista, Ryuu no dijo nada y acompaño a su diosa que seguía a un niño traumado, no podía entender porque su diosa estaba tan apegada al niño, pero tampoco podía culparla, para una diosa tan bondadosa como Astrea, sabía que preocuparse por los demás era algo que siempre hacia no importándole meterse en problemas si eso la ayudaba a impartir su justicia.
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Era extraño, sentir el afecto de una diosa de la justicia, no se sentía digno de sentir algún tipo de amor, por sus ideales había cometido un acto tan despreciable que incluso ahora se odiaba, no importaba cuanto tratara de negarlo y excusarse que fue por un bien mayor, el dolor y la imagen de su única familia muerta por sus manos aun lo atormentaba, este era su castigo por seguir un ideal muerto.
No queriendo molestar a la diosa que lo había ayudado salió de la habitación donde estaba durmiendo, no mancharía a la diosa inocente con su ser tan despreciable, saliendo de la mansión miro el pequeño jardín de la mansión, saliendo de esta recordó la vez que apilo los cuerpos de sus enemigos formando una montaña, cada vida que arrebata con tal de impartir su justicia, solo hacia crecer su montaña.
Apretando los puños se acercó al centro del jardín donde el frio de la noche hizo que se sintiera vivo por un segundo, levantando la mirada a la luna sonrió levemente con asco, esa noche la luna estaba hermosa, haciendo que recordara el momento en el cual se condenó.
Sentándose entre las flores se recostó contra la pequeña banca, incluso ahora su desprecio así sí mismo, hacía que se castigara sin darse cuenta, recostando su cabeza contra la banca del jardín levanto su mano pensativo, preguntándose si realmente necesitaba seguir viviendo, un ser despreciable como el no merecía una segunda oportunidad y aun así la obtuvo, con una mirada vacía recordó el momento en el cual había pedido su deseo.
Aun cuando saber le había enseñado a vivir con sus pecados, su deseo de salvar a los inocentes lo hizo cometer un genocidio nunca antes visto por la historia humana, quien diría que, para salvar a la humanidad, se necesitara eliminar a la humanidad.
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Lamento la mala ortografía espero se entienda.
