Al día siguiente Shiro miro como Asia estaba mirándolo con mucha felicidad como si estuviera tramando algo –me escuchaste Asia- aun con todas sus preguntas, Shiro quería tratar el problema del pilar demoniaco que estaba rondando por la ciudad –lo hago, pero de que nos sirve preocuparnos, sin un lugar fijo no podemos atacar-
-tiene razón, porque esa cosa decidió quedarse aquí sobre todas las cosas- extrañamente la mañana no fue nada ajetreada, pero el grupo principal decidió tener una reunión en la cama donde habían dormido, Sona que acababa de incorporarse a la reunión se agarró la barbilla pensativa mientras tenía la mirada fija en el techo, para Sona el enemigo solo era una criatura extraña que amenazaba su territorio.
-además de porque esta con los caídos, yo recuerdo de aquella vez que tienen un poder increíble, no tengo dudas que está al nivel de un demonio de clase suprema o incluso mas- Rias miro nerviosa como Asia dormía sobre el pecho de Shiro, antes la pequeña monja dormía con un pijama infantil, pero ahora parecía tomar un enfoque demoniaco o, mejor dicho, suyo, ya que estaba durmiendo desnuda sobre Shiro que le devolvía una sonrisa divertida cada vez que acariciaba su pecho, escuchando las palabras de las dos herederas Shiro entrecerró los ojos con sospecha, aun con todo el tiempo que compartió con las dos herederas, no sabía realmente el ranking de poder que tenían en ese mundo.
-Shiro, mencionaste que las líneas ley estaban siendo perturbadas, seguramente los caídos y esa cosa tuvieron que ver en algo- Shiro escucho las palabras de Sona preguntándose porque necesitaban una gran cantidad de mana, si tuvieran un grial posiblemente habría una razón, pero desde que comenzó a combatirlos no encontró algún rastro del grial como en la singularidad f, a diferencia de esa vez, si hubo un grial.
Recordando las palabras de Olga y de los mismos pilares demoniacos, era muy seguro que chaldea los haya recogido después de derrotarlos, al tener una especie de vínculo con el grial que tenia, estaba seguro que estos se manifestaron por la conexión que tenían con el grial o posiblemente ellos mismos fueran el ancla, aunque no daba una respuesta clara debido a que el pilar demoniaco se manifestó en otro país lejos de él y Olga.
-esto puede sonar raro, pero antes de que nos atacaran, las personas habían desaparecido, pensé que era cosa de alguna barrera, pero no sentí algo similar, ustedes lo sintieron- Sona curiosa hablo mirando como Asia comenzaba a lamer la piel de Shiro causando una sensación de molestia a la heredera Sitri que apretó los dientes molesta.
-no, antes de atravesar la primera barrera, no encontré a ninguna persona, pensé que era porque estábamos lejos de la ciudad, pero incluso yo vi como un perro escapaba de ahí-
-si lo que dicen es cierto tengo una posible teoría, pero de ser cierta la amenaza es mucho mayor de lo que puedo imaginar- el nerviosismo de Shiro despejo todo sentimiento de odio hacia Asia que estaba congelada al sentir como Shiro la hacía a un lado –que quieres decir, a que nos enfrentamos- Sona trago saliva, para alguien que podía regresar de la muerte y enfrentarse a una criatura mil veces superior, fue demasiado aterrador.
-no me di cuenta de ese detalle hasta que mencionaste a las personas desaparecidas, pero eso me recordó a una misión que tuve- Asia que se había recuperado giro la cabeza –te refieres a tu tiempo como ejecutor- la animada voz de Asia molesto a las dos herederas al ver como la chica conocía mejor a su esposo que ellas mismas.
-sí, una vez fui enviado a áfrica para investigar un posible culto de sangre, pero mientras investigaba descubrí que las personas que desaparecían eran usadas en sacrificios para un demonio- los ojos de Rias y Sona se abrieron al enterarse de ese pequeño detalle, ellas como futuras herederas estaban informadas de casi todo y descubrir que había demonios que hacían sacrificios humanos fue asqueroso, talvez en época antiguas era bien visto, pero ahora que había pasado una guerra civil no podían entender como seguían esa tradición que los separo.
-que demonio era- el tono de Sona estaba molesto y curioso a la vez, pero a Shiro no le dio mucha importancia, al verlas solo levanto los brazos –el demonio era uno que vivía en la zona negativa, así es como algunos lo llamamos al reverso del mundo que está plagado por criaturas nacidas de los miedos de la humanidad- Sona se animó ante la información, ella a pesar de todo lo que sabía, no podía entender algunas cosas, como, por ejemplo: ¿si los demonios como ellos mueren a donde van sus almas? ¿hay vida fuera del planeta? ¿realmente son las únicas criaturas consientes de la vida? ¿de dónde se inspiró la humanidad para describir a los demonios que no se parecen a ellos? Con Shiro a su lado sabía que podía tener respuestas a esa incógnita.
-la cuestión es que, el demonio que invocaron pedía almas para alimentarse, sus seguidores que traían a las víctimas no los mataban, sino que dejaban que el demonio absorbiera sus almas alimentándose y dejando un cascaron vacío, era como si estuvieran en coma, pero cuando ordeno a los cascarones buscar mas almas, estas comenzaron a traer más gente hasta el punto donde los descubrí, los mate a todos, pero el demonio al tener sus almas obligo a los cuerpos levantarse una y otra vez para luchar, incluso el demonio llego a poseer uno de sus recipientes, las heridas que me provoco fueron directo al alma, así que no tuve mucha oportunidad de ganar, bueno hasta que la iglesia mando refuerzos-
Suspirando Shiro camino hasta estar en frente de la cama de las dos herederas, su ropa interior negra capto la atención de las chicas que lo miraban entre aterradas y emocionadas, Asia por otro lado sonrió emocionada –tengo dos posibles teorías- levantando el dedo miro a Sona -1. Es posible que los caídos están usando a los humanos como sacrificio para alimentar a la criatura- levantando otro dedo, su mirada se volvió más seria -2. Los caídos que matamos en realidad eran humanos modificados- los ojos de Sona y Rias se abrieron de sorpresa –eso es imposible, ellos tenían alas y podían usar lanzas de luz, un humano no podría- Sona grito asustada ante la teoría, pero la mirada fija de Shiro la desanimo a seguir.
-ustedes deben saber que Grigori a experimentado con humanos que posean sacred gear, talvez esté equivocado o no, pero que tan seguros están de que Azazel no encontró una forma de convertir a los humanos en ángeles caídos, miren a sus peerage, ellos son demonios modificados al final de todo, incluso puede que sean ambas, talvez las líneas ley alteradas son las causantes de este fenómeno, ya que modificar un cuerpo incluso para mi requiere de mucho mana y sobre todo la capacidad de moldear a gusto-
-esos malditos, no puedo creer que los caídos hagan algo así- Rias se mordió el dedo, molesta por los ángeles caídos, ahora podía entender un poco la razón por la cual Shiro odia a toda raza no humana –Shiro entonces debemos encontrar la forma de rastrear las líneas ley- Rias comento nerviosa por como una línea ley podría causar tantos problemas.
-no serviría, es como si tu quisieras ver a donde fluye el agua de un rio, por más que intentes rastrear el rio, hay zonas donde el rio desaparece y aparece en otro lado, lo único que podemos hacer es buscar el origen de la perturbación, vigilar las llenas ley sería algo imposible-
-entonces que pasa con las espadas sagradas, porque se las robaron cuando convertir a una población en caídos es más eficiente- Asia levantándose de su lugar agarro a Shiro jalándolo hasta la cama donde lo obligo a sentarse –talvez sea un señuelo o talvez fue un trato de ambas partes, los ángeles caídos que nos atacaron parecían más a zombis, que podían hablar y lanzar magia-
Rias comento nerviosa la idea de zombis en un mundo de magia –nosotros los conocemos como ghoul y si es posible, en cualquier caso, la amenaza crece, talvez la razón de porque están aquí es por motivos estratégicos, si atacaran aquí la guerra entre facciones comenzaría, no solo la facción bíblica, sino también con la facción sintoístas se involucraría-
El silencio reino en la habitación reconociendo esas palabras, sin duda la ciudad Kuoh era un punto donde varias facciones se reúnen y si la guerra estallara, todos se verían obligados a combatir –entonces, si los humanos están infectados o no, podríamos atraerlos a un punto donde ellos no puedan sospechar- la voz de Asia llamo la atención de Shiro que la miro.
-necesitaríamos crear algo llamativo para atraerlo- antes de seguir con su plan, la puerta de la habitación sonó con dos golpes, todos se callaron y giraron la cabeza a la entrada de la habitación –presidenta voy a pasar- Tsubaki sin esperar algún tipo de confirmación entro en la habitación viendo a dos chicas desnudas y a su presidente con un atuendo flojo y desordenado, ella se cayó y sus mejillas se sonrojaron comenzando a tartamudear –perdón por molestar-
-que sucede Tsubaki- Sona cubriéndose el pecho giro la cabeza a las dos chicas que la miraban divertida –las dos exorcistas de la iglesia se fueron de la mansión y no sabemos a donde podrían a ver ido- Shiro al escucharlo se levantó de la cama dejando expuesto su ropa interior, al verlo Tsubaki giro la cabeza avergonzada.
-ara ara Shirou sama- detrás de Tsubaki Akeno hizo su entrada llamando la atención de todas ya que tenía una pequeña bata blanca, que cubría su cuerpo mojado por el agua –esas malditas estúpidas- chasqueando la lengua Shiro comenzó a vestirse ignorando a las chicas que aún lo miraban –oye Shiro, si su plan fueron las espadas, esas dos estúpidas fueron a regalárselas, posiblemente ya estén muertas o si tienen suerte aún viven- Asia cayó al suelo por rodar en la cama, agarrando su ropa que tiro del suelo, comenzó a vestirse.
-sea cual sea el plan debemos atraer la atención de los caídos y los dos posibles señuelos se fueron a morir, tendremos que desplegarnos en toda la ciudad- Asia que se vestía rápidamente al lado de Shiro levanto la mirada por encima de la cama para ver como las dos herederas se quedaron quietas sin saber que hacer, por su mirada podía notar que apreciaban la vista.
-nos dejaras ayudarte- Akeno que dio un paso adelante se encontró con la mirada confundida de Shiro –como me ayudaran, ustedes apenas pudieron con los caídos- poniéndose la polera negra que siempre usaba, un brillo rojizo llamo su atención, al ver a Akeno que provocaba el brillo se encontró sorprendido por como su bata había sido reemplazada por un atuendo de sacerdote japonés –ayer, nuestra misión era la de buscar a Kiba no pelear contra los caídos-
-eso solo demuestra su debilidad- Shiro hizo a un lado a Akeno que se quedó sorprendida al ser rechazada, Asia que ya estaba vestida con su atuendo de monja camino detrás de Shiro, pensativo ignoro las miradas de las dos herederas que apenas reaccionaron hasta que Shiro se fue de la habitación –Shiro, Koneko no nos ayudó la otra vez al rastrear el pilar demoniaco, talvez podríamos- Shiro se detuvo y sonrió –eso sí que es una buena idea, pero también nos ayudaría a buscar a esas dos estúpidas-
-pero como, no sé si Koneko pueda seguir varios rastros diferentes- como si fuera una señal divina, Shiro recordó como Kuro en realidad era la hermana perdida de Koneko, la cual había tratado de proteger a su hermana –bueno, creo que no lo sabes a un, pero Kuro en realidad- mientras abría la puerta de la habitación de Koneko, una vista irreal paso por sus ojos, en frente suyo estaban dos gatos durmiendo alrededor de varias prendas de vestir.
Asia que entro en la habitación se mostró confundida al ver como Kuro tenía una compañera más pequeña y de color blanco –Shiro desde cuando tenemos dos gatos- soltando un suspiro y sin tiempo levanto a los dos gatos del pescuezo y comenzó a agitarlos –ustedes dos dejen de dormir, hay un asunto importante del cual debemos hablar- Asia miro a Shiro como si fuera un loco, aun con toda la magia y revelaciones del mundo sobrenatural, Asia no creía que los gatos pudieran hablar.
Hasta ese día –nya deja de agitarme- el gato negro que tenía la voz de mujer se agito en el agarre de Shiro, pero fue inútil que se liberara del agarre –pero qué demonios, Shiro están hablando- nerviosa Asia levanto una llave negra apuntando a los gatos –no del todo, creo que se te olvida que hay más razas en el mundo que los ángeles, caídos y demonios, este en particular se llama nekomata- soltando a los dos gatos, una cortina de humo las cubrió para demostrar dos figuras femeninas, soltando un suspiro Shiro se agarró la frente –no sé qué tienen las mujeres que llego a conocer, pero porque les gustar estar desnudas- agarrándose la frente suspiro derrotado –necesito un café, ustedes dos vístanse y bajen abajo- sin darle muchas vueltas al asunto Shiro jalo a Asia fuera de la habitación mirando como su amada Kuro era en realidad una chica muy sexy, una chica gato que había escuchado sus pensamientos más profundos.
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Mientras Shiro tomaba una taza de café se sintió relajado, Asia a su lado lo imito, ambos como si fueran una pareja de ancianos se quedaron a ver como el sol se elevaba en el cielo, ambos con dos manos sujetando su tasa de café –podría acostumbrarme a esto- el comentario de Asia hizo que Shiro sonriera –debes saber que los ejecutores y demás miembros de la iglesia adoran tomar café, es extraño, pero amamos el café-
-ya veo porque, es muy relajante, solo nos faltaría estar en una colina con aire fresco- Shiro esbozo una sonrisa y acaricio su cabeza –me leíste la mente, pero yo ya lo hice con mi familia-
-eres malo, yo también quiero experimentar esa sensación- Asia haciendo un puchero giro la cabeza molesta, Shiro sujeto su cabeza y la acaricio –bueno, si salimos de esta podríamos ir a divertirnos- Asia a pesar de su enfado se giró confundida por sus palabras –a que te refieres con divertirnos- levantando los hombros, Shiro dejo su tasa a un lado –bueno, a mí me gusta mirar el cielo mientras me rascan la cabeza, es un poco vergonzoso, pero mi sobrina me maleduco- divertido Shiro recordó como Caren le rascaba la cabeza como si fuera un perrito.
-eso me gustaría- devolviendo la sonrisa Asia se giró a la entrada del comedor donde nadie había bajado –no sé porque tardan tanto- Shiro que estaba más calmado no le dio mucha importancia –no es por malo, pero las mujeres siempre tardan mucho y lo digo por experiencia-
-hablas como si hubieras conocido a muchas chicas- sonriendo Shiro escucho como su celular sonaba, curioso lo abrió para ver que Olga le había enviado un mensaje, mientras lo leía su expresión relajada cambio a una preocupada –esto debe ser una broma-
-que sucede Shiro- tragando saliva Shiro miro la ciudad y el cielo azul –hay una segunda incursión cerca de Londres, Olga dice que se encargara de todo, pero- asintiendo con la cabeza Asia se bebió su café de un golpe –perdimos mucho tiempo esperando, no debemos confiar en ellos- Asia comento los pensamientos de Shiro que asintiendo con su cabeza dejo la tasa a un lado y ambos comenzaron a caminar a la salida.
Al abrirá la puerta se encontraron con el peerage de Sona que lo miraron sorprendidos –ustedes que hacen aquí- la voz de Shiro congelo a Saji que estaba a punto de tocar el timbre, pero aun así se mantuvo quieto como una estatua siguiendo el concejo de si no me muevo no me ve –Momo ¿verdad? Que hacen aquí- Shiro miro a la chica que se sobresaltó ante su llamado –la presidenta nos pidió venir, dijo que había que discutir un asunto importante-
-bueno, eso lo verán con ella- haciendo un camino, los demonios del peerage de Sitri dejaron pasar a Shiro –espera, a donde vas- Reya carismática como siempre trato de hacer quedar al ejecutor que no le devolvió la mirada –me canse de esperar- con una simple respuesta, ambos ejecutores comenzaron su carrera fuera de la mansión dejando a los demonios en silencio.
Cuando Shiro se fue, los demonios entraron en la mansión, el silencio era desalentador mientras esperaban a su rey llegar a la sala, pero poco después varias voces se escucharon de las escaleras –ya te dije que soy la mascota del maestro Kotomine, no tengo nada que ver con los demonios- bajando por la escalera el peerage Sitri se sorprendió al ver a una chica desconocida, la cual se hacía llamar mascota.
Cuando todas bajaron del piso superior, Sona se sorprendió de ver a su peerage ya listos para la acción, obviamente todos estaban con su uniforme de la academia Kuoh, cuando Koneko y Kuroka fueron a buscar a Shiro en la cocina solo se encontraron con dos tazas de café vacías, después de buscar por un tiempo no lograron encontrarlo –han visto a Shiro- las dos hermanas hablaron al grupo completo que lucían pensativas –espera, acaso no estaba en la cocina- Rias que iba a la cocina comenzó a buscar sin tener respuesta –él se fue hace un tiempo- Saji comento casualmente llamando su atención.
-espera, como que se fue, teníamos que hablar de algo muy importante- Sona algo desconcertada agarro su teléfono y comenzó a llamarlo, después de unos dos intentos el teléfono fue contestado –Shiro, donde estas creí que hablaríamos sobre el posible ataque-
-ustedes tardan mucho, no sé qué tanto hacían ustedes, pero no tengo tiempo que perder, si aún quieres hacer algo ve a los líneas ley y busca el origen de la corrupción, dile a Koneko y Kuroka que me busquen- colgando el teléfono, no dio tiempo para que Sona respondiera, Sona para evitar mucha charla había puesto el teléfono en altavoz dejando que todos lo escucharan.
-qué demonios, porque nos dejó-
-no tardamos mucho ¿verdad?- Rias comento nerviosa antes de ver a los demás que miraron en dirección del gran reloj en la pared –nosotros tardamos en llegar casi una hora después de que nos llamó- Tomoe comento nerviosa viendo a su rey que estaba mirándola con incredulidad –todo es culpa de esa gata- Rias rápidamente acuso a Kuroka que al verla la reconoció como la hermana perdida de su antigua torre, además de ser un demonio callejero con una recompensa por su cabeza, cuando la vieron salir de la habitación ella se abalanzó sobre Kuroka pensando que era un secuestro, siendo Koneko quien defendió a su hermana y no a Rias que se mostraba incrédula, cuando ella pregunto sobre lo que pensaría Shiro por ocultar a una asesina, Koneko dijo que él ya lo sabía y que no le importaba.
Todo fue tan confuso para Rias en ese momento hasta que Sona se agregó a la conversación donde rodearon a Kuroka y trataron de sacarle información, cosa que no sirvió cuando Akeno se puso de su lado argumentado que su rey (Shiro) estaba de acuerdo que la gata se quedara con su hermana.
-basta Rias, no es momento de hablar de esa gata, ahora debemos concentrarnos en proteger la ciudad, me hubiera gustado discutir nuestros planes, pero no tenemos tiempo- con una nueva resolución tomo el mando de la situación, Rias quería comentar algo, pero vio como Akeno y las dos nekomatas se iban sin decir nada.
-oye, que haces- Koneko caminando al lado de su hermana miro como Akeno sacaba de un círculo mágico algunas prendas de vestir siendo estos los uniformes de la academia Kuoh, con una sonrisa divertida, las tres chicas salieron de la mansión dejando a todos atrás –bueno, ella no puede caminar por la calle con un Kimono revelador, imagínate que pensaran todos, además que este conjunto es mío, supongo que le quedara bien-
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-Bien, ahora todos iremos a los puntos acordados, solo eviten combatir si algo como la noche anterior sucede, debemos cubrir todo el terreno posible y encontrar la guarida de los caídos-
-sí, presidenta-
Todos los grupos conformados por parejas de dos se teletransportaron en sus respectivos círculos mágicos dejando solo a Rias en la sala de la mansión, irónicamente fue la única que se quedó sola y sin comer –presidenta, buenos días- Issei que bajaba por las escaleras con un notable cansancio se fijó en la cara triste de su rey –sucede algo presidenta- recomponiéndose sonrió como siempre lo hacía –nada Issei, tenemos que ir a un lugar a ver algunos asuntos relacionados con los ángeles caídos-
-entiendo, ahora voy a prepararme- cuando Issei se alistaba para irse, su estómago gruño avergonzándolo, Rias sonriendo negó con la cabeza –ve a prepararte, preparare un desayuno rápido- con Issei corriendo a su habitación, dejo a Rias sola mirando la mansión vacía.
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-si fueras como esas estúpidas, a donde irías- Shiro comento con la cara en blanco mirando a un punto fijo, después de alejarse de la mansión corrieron a un lugar en específico, pero en su travesía se encontraron con algo irreal –iría a mendigar por comida ya que perdí el dinero en un retrato falso- Asia reprimió su impulso de reírse al ver a las dos exorcistas mendigar por comida en las orillas de un puente.
Después de una entrada dramática y golpes voladores, las dos exorcistas fueron escoltadas hasta la antigua iglesia, en su camino ambas exorcistas no dejaron de ver a Shiro con cautela.
-no me dirán la razón por la cual se escaparon sin decir nada- el tono grave de Shiro asusto a las dos exorcistas que desviaron la mirada –te dijimos que no colaboraríamos con los demonios para esta misión- Xenovia que ahora estaba dando un paso adelante se encontró con los ojos fríos de Shiro –aunque no te guste, tu deber principal es salvar a las personas, aun si eso significa trabajar con la escoria- Xenovia negó con la cabeza –mi misión es recuperar las espadas sagradas- Asia que había escuchado a Xenovia entrecerró los ojos –así que solo eres un perrito que obedece cada orden que le dan ¡que obediente!-
-cállate maldita bruja, acaso crees que olvidamos tu traición-
-que traición, la única traición que sufrí fue por culpa de la iglesia que me abandono-
Antes de que la discusión aumentara, Irina agarro a su compañera –cálmate Xenovia, debemos colaborar en esta ocasión, el enemigo es más fuerte que nosotros, además que buscar las espadas y salvar a las personas es lo que debemos hacer- a los ojos de Shiro, Irina subió un escalón en respeto, no tanto como para ser alguien confiable, pero si para darle el beneficio de la duda.
-parece que eres la más lista del grupo, Irina necesito hablar contigo para planear nuestro siguiente movimiento- la chica de coletas se sorprendió al ser llamada por su nombre, normalmente en Japón tenían que ser muy cercanos para llamarse por su respectivo nombre, pero ahora –está bien, que necesitas que hagamos-
-esa mocosa no será parte del plan, que haga lo que quiera, pero te necesito para esta misión-
Xenovia se mordió el labio al ser menospreciada, sacando su espada Excalibur lo apunto a Shiro, pero antes de que dijera algo, el sonido de un seguro llamo su atención, al girar levemente la mirada se encontró con Asia que sonreía felizmente sosteniendo un arma apuntando a su cabeza –cállate, tus quejas no sirven de nada, solo nos hace perder tiempo, si no quieres ser una niña buena, te matare aquí mismo, que dices, serás una buena niña- la mirada de Asia mostro a Xenovia que la inocente y frágil monja que la iglesia describió había desaparecido –bien dicho Asia, puedes ir a recoger a Koneko, esta afuera- bajando el arma Asia salió de la iglesia dejando a Xenovia confundida –no te confundas niña, tu solo eres alguien insignificante, tu vida no vale nada y así será para siempre, si no decides colaborar ahora te matare y nos ahorramos futuros problemas-
Xenovia trago saliva al sentir como su cuerpo se congelaba a su tacto, Shiro la había sujetado del brazo y su cuerpo dejo de moverse –puedo hacerte explotar ahora mismo, pero te daré una última oportunidad para colaborar, a diferencia de nuestro dios, yo no soy nada bondadoso- soltando el agarre se dirigió a Irina que miraba nerviosa a Shiro, su sonrisa tensa.
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-presidenta se encuentra bien- Tsubaki miro a su rey perdido en sus pensamientos, al ver que no la escuchaba coloco una mano sobre su hombre llamando su atención –que pasa Tsubaki-
-presidenta hay algo de que no nos está diciendo, la veo muy nerviosa- Sona tragando saliva suspiro, las personas que caminaban a su alrededor no la notaron y evitaron como si fuera una piedra en un rio –el enemigo puede ser más poderoso que aquella vez, si no logramos derrotarlo que será de esta ciudad- Tsubaki escucho en silencio y miro el cielo azul –si llamamos a lady Serafall-
-no, eso no pasara, acaso sabes lo que ara si se entera que me case y estoy viviendo con el- Tsubaki se congelo y miro a su rey inexpresivo –que quiere decir presidenta, acaso su hermana aun no lo sabe- Sona rascándose la cabeza negó con la cabeza –no, de hecho, mis padres me ayudaron a ocultárselo, quería decírselo, pero cada vez que tocaba el tema de un matrimonio ella juraba que mataría a todos los hombres antes de verme comprometida-
-parece que si ama mucho a el señor Shiro-
-Tsubaki, no soy un humano, la forma de amar de los demonios es muy diferente a lo que tú puedes creer, cuando un demonio se enamora no lo deja ir, aun cuando la pareja este en desacuerdo, Rias actúa mas como una humana ya que está fantaseando en un final como en sus mangas, pero no importa cuánto tiempo siga reprimiéndose en conseguir ese final de manga, los demonios siempre toman lo que quiere, aun si es por la fuerza-
-presidenta- suspirando Sona movió su cabeza –perdón Tsubaki, me deje llevar, debemos…- la voz de Sona se silenció cuando vio una figura humana caminar entre la multitud de personas, al verlo su memoria rápidamente lo identifico como Valper Galilei –Tsubaki- con una orden rápida ambas chicas se escondieron lo mejor posible viendo como el sacerdote caminaba por la ciudad como si no hubiera cometido varios crímenes.
El anciano se adentró en un callejón alejándose de la vista de los dos demonios, sacando su celular marco un número, pero no consiguió alguna respuesta –porque no contesta- Sona no queriendo perder a un posible culpable, mando un último mensaje a su esposo, suspirando miro a su Reyna y con un asentimiento de cabeza se adentraron en el callejón.
Al entrar en el callejón solo se encontraron con un camino sin salida, ambas se miraron confundidas dando el primer paso atentas de que cualquier cosa sucediera –presidenta- Tsubaki señalo un bote de basura que lucía extraño ya que podían ver como era de un color más oscuro.
Como si fuera un sueño, al acercarse todo cambio, tanto Tsubaki como Sona parpadearon confundidas cuando el callejón fue reemplazado por un puente –presidenta que está pasando- Sona confundida no podía explicar lo que estaba pasando, pero una sensación de peligro se apodero de ella, rápidamente agarro a su Reyna comenzando a correr por el puente.
Mientras se alejaban del puente se encontraron con antiguas casas humanas, por la arquitectura podían decir que era del año 1880 –Tsubaki escuchas eso- un estremecimiento se apodero de Sona que comenzaba a jadear por aire –presidenta debemos alejarnos de las calles- Tsubaki podía escuchar como algo metálico se arrastraba por la calle y rápidamente busco un lugar donde esconderé, la sensación de miedo no las abandono y solo pudieron correr, era como si algo las obligara a sentir miedo.
Mientras corrían por las calles, los sonidos comenzaron a volverse ecos y la niebla que las rodeaba comenzaba a hacer más densa –presidenta- la voz de Tsubaki saco de sus pensamientos a Sona, al voltear la mirada y buscar a su Reyna no la encontró, su mano extendida que antes sostenía a su Reyna solo agarraban el aire.
¡TSUBAKI!
Con un fuerte grito Sona trato de buscar a su Reyna, pero la niebla era demasiado densa como para ver algo más allá de sus manos, con un silencio que se volvía mas incomodo levanto su mano tratando de invocar un círculo mágico, pero al hacerlo no sucedió nada, su expresión de pánico se volvió uno de terror absoluto.
Mas cuando desde la niebla comenzó a sonar un sonido chirriante –quien está ahí- levantando sus puños para luchar, espero que la cosa que merodeaba por la oscuridad se identificara, pero no sucedió nada –soy Sona Sitri heredera del clan Sitri y si no te muestras ahora morirás por mis manos- aun con el temor recorriendo su cuerpo, su voz sonó segura y fuerte, tantos años siendo la presidenta del concejo estudiantil dieron sus frutos.
Pero aun así no consiguió la respuesta que buscaba, pero al cerrar sus ojos logro escuchar un pequeño susurro que volaba con el viento –quien eres- Sona abrió los ojos y noto como la niebla comenzaba a despejarse poco a poco, tragando saliva se encontró con una calle abandonada, las calles sucias solo la hicieron temer por su vida.
Con su audición mejorada escucho un pequeño llanto que resonaba por las calles vacías, sin saber que hacer se concentró en buscar ese llanto, sin magia y estando sola pensó que ese llanto podría ser de Tsubaki, ella conocía muy bien a su Reyna y sabía que debajo de su rostro serio, se escondía una chica triste. Sin perder el tiempo comenzó a recorrer con su velocidad sobre humana las calles de la ciudad que por más que buscaba no lograba encontrar alguna señal del llanto.
Era como si el llanto estuviera cerca y a la vez lejos, como si seguir el llanto solo fuera una trampa, una vil trampa en la que cayo, ya que al dar vuelta en una cuadra la niebla volvió a ser densa –que demonios- los pensamientos de temor volvieron a inundarla, tragando saliva trato de alejarse de la niebla, comenzando a correr se encontró con algo extraño, ya que su cuerpo se detuvo en seco, como si algo invisible la detuviera, confundida por lo que estaba ocurriendo.
Escuchando levemente como el sonido de metal siendo arrastrado se hacía más fuerte –Tsubaki eres tu- su voz que antes sonaba como si estuviera en una cueva, ahora sonó como si estuviera en una pequeña habitación, tragando saliva escucho como el metal se detenía a pocos pasos de ella, con la niebla rodeándola no pudo ver que sucedía, temblando se obligó a moverse, la sensación de quedar inmóvil solo era su cuerpo temeroso del peligro.
Con su cuerpo moviéndose otra vez camino entre la niebla esperanzada de encontrar la salida, no esperaba que una simple expedición por la ciudad terminara realmente mal, antes de perderse en la locura que estaba sintiendo, escucho el llanto que perseguía muy cerca de ella, de hecho, fue demasiado cerca, dándose la vuelta, la niebla se despejo un poco mostrando una figura familiar llorando de rodillas en la esquina de dos paredes.
-Tsubaki, eres tu- más calmada y aliviada Sona se apresuró a ir donde su amiga, pero al estar a unos pasos de distancia se quedó inmóvil, tragando saliva miro como la figura que estaba de rodillas comenzaba a agitarse, como si estuviera convulsionando, pero mientras más se acercaba, la figura cambio a una más diferente –presidenta- la figura de su amiga se desvaneció mostrando un cuerpo podrido de su amiga, con ojos que mostraban sus cuencas vacías y de las cuales se asomaba varios ojos. Con pasos temblorosos la figura comenzó a acercarse a Sona que trataba de alejarse, solo para que su espalda chocara con una pared.
Ella se sorprendió por como la niebla fue tan densa que no lograba ver la pared que estaba al lado suyo, pero eso no importaba cuando su amiga rápidamente se quedó a dos pasos delante de ella, Sona derrotada y asustada cayó al suelo de espalda, tratando de retroceder lo mejor posible –presidenta- levantando sus manos la figura de Tsubaki se deformo hasta que mostraron varios colmillos sobresalientes de su pecho, Sona se quedó en shock mientras la figura de Tsubaki se partía a la mitad mostrando sus dientes listos para devorarla, sin forma de defenderse cerro los ojos asustada, sujetando su cabeza esperando su final.
-Shiro ayúdame- mientras esperaba su final y su ser se desgarraba en la desesperación, escucho unos pasos que llamaron su atención hasta que el sonido de carne siendo desgarrada la congelo, estaba tan asustada que no podía sentir su cuerpo, era como si su mente y cuerpo se hubieran separado –presidenta- con unas manos sujetando sus hombros –Sona comenzó a gritar con fuerza y retorcerse como un gusano.
-déjame por favor déjame-
-presidenta calmase-
-Por favor, déjame-
-Presidenta-
Con un poderoso golpe que resonó en las silenciosas calles, Sona logro calmarse y abrir los ojos, encima suyo estaba Tsubaki su amiga la cual tenía los ojos llorosos, sin esperar alguna respuesta Sona se abalanzó contra su amiga abrazándola con fuerza –eres tu Tsubaki, dime que eres tu-
-si soy yo presidenta, ya estoy aquí- mientras ambas chicas lloraban en un abrazo, unas pequeñas pisadas llamaron su atención –mmm porque se están abrazando- la voz dulce de una niña llamo su atención, haciendo que ambas dejaran de abrazarse mirando a la pequeña niña que estaba en frente –disculpa, ustedes vieron a mi mami-
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Lamento la mala ortografía, espero que se entienda.
