Favor, leer las notas finales si tienen alguna duda, gracias.
Descarga de responsabilidad: Todos los personajes y situaciones mencionadas en esta historia Fic, son propiedad de Bandai y Estudios Sunrise y de sus respectivos creadores y propietarios. (Sí, me hicieron escribirla por primera vez, Geh!)
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Capítulo 1.5: Escape Ardiente
Siglo Universal 0087, 18 de Agosto.
Ciudad de Dakar, Noroeste de África.
Eran más de las tres de la tarde en Dakar, al borde del hemisferio occidental del viejo continente africano. En un restaurante en medio de la ciudad se encontraba nada menos que Char Aznable, ahora bajo otro seudónimo que era el de Quattro Bajeena. Junto con dos pequeños niños de color de nombres Shinta y Qom. Un par de niños huérfanos y de la calle. Char los había llevado a comer algo al restaurante al notar sus ropas sucias y su mal olor, además por el tipo de entusiasmo que ponían a la hora de comer, se denotaba que no debían de haberse alimentado desde hace días.
" Parece que deben de ser huérfanos. Pues sería extraño que dos niños anden solos en la calle. No les he preguntado aun de todos modos. Además está la cuestión de que debo hacer con ellos. ¿En qué lugar de la tierra podría dejarlos seguro? con toda la guerra civil aconteciendo entre las facciones de la Federación Terrestre, casi todo el planeta por no decir casi todo el sistema solar no es seguro. ¿Y…si me los llevara conmigo al espacio?" Eran los pensamientos de Char algo indeciso
La cuestión de conducirs con él al espacio exterior surcaba su mente, pero no podía decidirse a tomar esa decisión sin antes averiguar más de ellos. ¿Qué si después de todo, ellos tienen padres que se preocupan por ellos y estos niños están desaparecidos? la cuestión no carecía de lógica y era probable. ¿Pero y si fueron huérfanos realmente? ¿Tomaría la decisión por ellos de llevarlos con él al espacio pese a que fuese algo peligroso? Con el aumento del pie de fuerza Titán al controlar prácticamente la casi totalidad de las fuerzas de la Federación Terrestre. El espacio ni nada en toda la esfera terrestre era seguro para los partidarios de AEUG y Karaba que eran los que principalmente se les oponían. ¿Podrías entonces llevars al Argama sabiendo lo peligroso que era por ser la nave insignia de AEUG? Quizás podría dejarlos en alguna colonia del espacio si iban en el Argama o algún orfanato de aquí de la tierra con la ayuda de los de Karaba.
Pero antes de eso.
"Niños, déjenme preguntarles algo ¿Ustedes dos tienen padres? Parece raro que dos niños anden en la calle sin acompañamiento. ¿Pueden decirme dónde están sus padres para avisarles de antemano si no saben su ubicación o…?" Char de inmediato callo al ver la expresión de los niños
Parecía que la alegría y algarabía que tenían los dos niños al momento de comer ambos sus hamburguesas con papas fritas se hubiera evaporado en el aire, esto llamo la atención de Char que de inmediato quiso preguntarles.
"¿Qué sucede? Shinta, Qom ¿Dónde están sus padres? Por favor díganmelo." Les pedía Char muy amablemente aunque detrás de sus anteojos negros de sol, sus ojos azules esperaban una respuesta
"Señor Quattro…nuestros padres…ellos…" el niño llamado Shinta no parecía querer continuar como se denotaba que algo doloroso tenía que ver con eso
"Ellos están muertos." termino de decir su hermana pequeña Qom sin mas
Esto no sorprendió a Char ya que en parte lo presentía, aunque una expresión triste no pudo evitar adornar su rostro. Shinta se volvió a su hermana enojado con esta por decir algo personal pero ella solo encogió los hombros.
"¡No tiene nada de malo el decirlo Shinta! ¡Ya que es la verdad!" decía Qom enérgicamente
"¡Pero igual no debistes haberlo hecho!" le reclamaba su hermano
"Ya, ya niños, cálmense los dos. Qom tiene razón, no hay nada de malo en contar esto. Puede ser doloroso pero era importante el saberlo para mí al menos. Y no deben preocuparse ni sentirse mal, como ustedes yo también perdí a mis padres." termino de decir Char
Quizás fue algo que no debió decir debido a que se trataba de algo muy personal. Pero al ver a estos chicos tristes y peleando no pudo evitar recordarle a su misma situación que era muy parecida. Tanto el cómo su hermana Artesia Som Deikun, eran huérfanos cuando su padre murió envenenado por culpa de la familia Zabi, el gran Zeon Zum Deikun. Y su madre Astraia Tor Deikun moriría encerrada en prisión poco tiempo después cuando el comienzo a la cacería de los simpatizantes de su padre comenzara, provocada por la familia Zabi. El y su hermana tuvieron que escapar a la tierra en ese momento. Eso fue ya hace tanto tiempo que era difícil recordar el rostro de sus padres, aunque algunas fotografías ayudaban mucho debido a la importancia que estos tuvieron para la gente del espacio.
Shinta y Qom aun sorprendidos por lo que dijo el hombre rubio delante de ellos, atinaron a preguntar algo nerviosos.
"¿En serio señor Quattro? ¿Usted tampoco tiene padres o…familia?" le pregunto Shinta nervioso
Char rio por lo bajo ante la actitud del pequeño niño, debía de pensar que se estaba metiendo en algo personal también como había sido su pequeño arrebato con su hermana. Igual no estaba de más decirle algo aunque no sea tan extenso para calmarlo.
"Como tu Shinta, yo tengo una hermana. Hace tiempo que no la veo y la extraño mucho. Igualmente después de que nuestros padres murieran nos volvimos más unidos que antes y eso nos ayudó a soportar nuestro dolor en conjunto. Por eso no debes de estar enojado con tu hermana, ya que a la larga, a pesar de todo el dolor por la pérdida de sus parientes, son ustedes dos los que se tienen el uno al otro. No olvides eso." le respondió Char como bebía la taza de café que había pedido
Shinta solo pudo más que bajar la cabeza entendiendo lo que quería decir el hombre rubio, y se disculpó de inmediato con su hermana a lo que ella solo le sonrió en respuesta. Char no pudo evitar que una sonrisa adornara sus labios al observar esto. Al final, muchas veces era la familia lo que quedaba para estar juntos y sopesar los problemas y tragedias. Si, familia. A pesar de que hace años que no ve a su querida hermana, sabía que era mejor para ella. Como estaba luchando ahora, sería un peligro para ella si el decidiera verla. Más cuando ella decidió vivir una vida normal lejos de los conflictos según se había enterado, no tenía derecho a arruinarle eso.
Fue que pensaba en eso cuando noto a la camarera que se le acercaba. Recordaba que era la misma del medio día que le había dado el café. Cabellos castaños y ojos verdes, una pizca de sonrojo mientras se dirigía hacia él. No era extraño ya que era el mismo restaurante que había venido desde esta mañana.
"D-disculpe señor ¿Desea más café?" pregunto sonrojada la muchacha
Char solo leyó su nombre escrito en el uniforme de trabajo que traía y sonrió respondiéndole. "Por supuesto me gustaría mucho, señorita Amy." fue lo que leyó el nombre de la chica bordado en su uniforme
La chica en cuestión se sonrojo y procedió a servirle su café. Después de esto, Char le pidió la cuenta ya que mirando su reloj se estaban haciendo más de las cuatro de la tarde y tenía que apresurarse. La camarera en cuestión solo procedió a cumplir su pedido como el hombre rubio decidido agilizar las cosas con los niños.
"Chicos, me tengo que ir y se me está haciendo tarde. Pero no puedo dejarlos a ustedes a su suerte aquí y que vuelvan a la calle. Ya que parece que ustedes no tienen a nadie que se haga cargo de ustedes. ¿Qué les parece si se deciden venir conmigo al espacio?" hablo Char aunque no tuvo que esperar mucho por la respuesta al ver los ojos iluminados de los niños
"¿¡El espacio!? ¿¡Habla del espacio exterior Señor Quattro!?" respondió Shinta con una emoción bordeando su tono de voz, la expresión de su hermana no era distinta tampoco
"Así es. Tengo negocios allá, y pensé que si querían venir conmigo para conocerlo mejor. ¿Qué dicen? entenderé si no quieren venir. Ya que después de todo su hogar es la tierra ¿o no?" decía Char
Los niños no tenían que esperar demasiado para decidirse, ya que rápidamente afirmaron el querer ir.
"¡Por supuesto que queremos ir Señor Quattro! acá en la tierra ya no tenemos a nadie que se preocupe por nosotros. ¡Y el ir a ver el espacio es algo genial! ¡Por supuesto que iremos! Además usted nos ha tratado muy bien y nos ha dado de comer, cuando desde hace días que no comíamos." respondía Shinta hablando por los dos
Char solo sonrió ante la realización del niño. Debía de ser obvio que por su edad era fácilmente impresionable y el sueño de ir a conocer el espacio era algo que pocos habitantes terrestres tenían el lujo de hacer, que no pertenecieran a la 'Elite' de la tierra.
"Bien, entonces pongámonos en marcha. ¿Aunque…nunca me dijistes los nombres de sus padres? es algo que se me olvido preguntar." dijo Char
Sacar a dos pequeños niños de la tierra tenían sus contras, incluso si eran huérfanos y no tenían a nadie, tenía que mantener un registro de los dos niños para poder llevarlos, entre ellos los nombres de sus padres, aun si pareciera doloroso para ellos, tenía que hacerlo ya que no quería perder el tiempo en burocracias o malentendidos.
Shinta a pesar de la expresión dolorosa cruzando su rostro, fue el primero en hablar.
"S-si…mi madre se llama…llamaba…Maria Glober y…mi padre se llamaba Bobby Glober…" terminaba de decir el chico de color en tono triste
El nombre del padre del chico hizo click dentro de la mente de Char en ese mismo momento. "Espera un segundo…ese nombre…Bobby Glober… ¿No es el mismo supuesto 'asesino' del Comodoro Blex que fue inculpado por su muerte por los Titanes? ¿¡Estos niños son sus hijos!? Escuche que él tuvo hijos y que estos estaban desaparecidos ¿Eso quería decir que todo este tiempo ellos estaban en la calle resguardados de los Titanes acaso? ¡Tengo que preguntarles, rápido!"
"Shinta, Qom. Díganme algo, y sé que es doloroso pero necesito saberlo. ¿Cómo fue exactamente que murieron sus padres? es importante." pidió Char en tono suave sabiendo el drama que tenía respecto a esto
"N-nuestra madre murió hace un año debido a enfrentamientos creo…cuando los soldados de negro lucharon contra otros muy lejos de aquí señor Quattro…nuestro padre murió recientemente hace unos días…como no había quien nos cuidara, quedamos en la calle, debido a que nuestro padre pagaba alquiler y no teníamos el dinero para pagar…lo último que nos dijo es que nos mantuviéramos unidos y…no confiáramos en nadie, en especial en los sujetos de uniforme negro…" decía el pequeño niño de color apesumbrado
"Uniforme negro…no puede ser… ¿Serán los Titanes? ¡Si es así, con mayor razón debo de llevármelos conmigo! ¡Ellos pueden ser testigos de todo o tomarlos como tal, y pueden dar la orden de eliminarlos! ¡Tratándose de los Titanes, cualquier cosa es segura!" Pensó Char con ahínco
Fue cuando de pronto sintió algo. Sus sentidos Newtypes se pusieron en máxima alerta. Sintió una sensación desagradable en la boca de su estómago, sentía que algo o lo que fuese se aproximaba y era peligroso para él y los niños. Fue cuando volteando su rostro pudo notar a tres automóviles o cuatro camionetas de color negros todas con vidrios polarizados, estacionarse justo en frente del restaurante en mitad de la calle. Varios sujetos vestidos con pantalones y abrigos negros, camisas blancas y corbatas salieron de las camionetas. Char no tenía que ser un adivino que por su aspecto estereotípico debían de ser asesinos a sueldo contratados por los Titanes. Los que se despachó hace unas horas vestían igual.
Con rifles automáticos en mano no dudo en lo que iban a hacer, por lo que rápidamente tomo acción.
"¡Shinta! ¡Qom! ¡Abajo!" grito Char como se abalanzo sobre los dos niños por encima de la mesa poniéndolos a resguardo debajo de la misma
"¿E-eh? ¿Señor…que está haciendo?" pregunto la camarera llamada Amy al haber llegado donde estaban sentados con la cuenta de lo que habían pedido y quedándose sorprendida y extrañada por la acción del sujeto rubio
Char solo la miro y apretó los dientes ante esto, quería gritarle a ella y los demás que se resguardaran pero ya era tarde. Al observar la acción realizada por el hombre que era su objetivo, los hombres abrieron fuego sin dudarlo de sus armas automáticas. Una gran ráfaga de metralla de balas y vidrios rotos rompieron dentro del restaurante como los individuos abrieron fuego con sevicia en el local.
Para la pobre camarera y demás personas dentro del local y ajenos a esto fue demasiado tarde, como las balas irrumpieron cegando las vidas de cuanta pobre vida inocente que se encontraban, cuyo único crimen fue hallarse en el lugar y momento equivocado. La camarera de nombre Amy cayó sin vida al suelo en un charco de sangre, como numerosas balas impactaron en su cuerpo.
Char solo la miro como apretó más los dientes ante esto así como detrás de sus gafas negras cerraba sus ojos apesumbrado por esto. Una vida inocente, otra más acaba de ser cegada por su culpa, y de los Titanes también. No, de esta estúpida guerra. Enojado como estaba aun así no podía hacer nada más que esperar que los sujetos cesaran sus ataques, y aprovechar cuando estos vinieran a comprobar si estaba muerto o no. Teniendo a los dos niños asustados resguardados debajo de él, con una mano debajo de su abrigo negro sostuvo su pistola mientras con la otra sostenía su maletín metálico gris.
Después de unos minutos de haber vaciado casi la mayoría de su munición dentro del pobre local de comida. El lugar lucia destrozado y cubierto de polvo. Un zumbido hacía eco dentro de los oídos de Char pero el trataba de ignorar esa molesta sensación como esperaba. Abrió en eso su maletín gris y saco una de las granadas que traía consigo. Era una de humo, por lo que podría servirle para escapar de allí.
"S-señor Quattro… ¿¡Qué está pasando!? ¿¡Quiénes nos disparan!?" Shinta hablaba en voz alta por lo que Char tuvo que taparle la boca para callarle y hacer un ademan para que Qom dejara de llorar
"No hagan ruido…hagan silencio que ellos pueden escucharnos…solo escúchenme y hagan lo que les digo ¿De acuerdo?" decía Char en tono grave
Los niños no pudiendo el querer contrariarlo estando en una situación que les era ajena, pero también sabiendo lo asustados que estaban, hicieron lo único que sabían o podían hacer en ese momento, y era escuchar al hombre que les pedía esto. Char aguardo un momento a que estos sujetos terminaran de recargar sus armas y se decidieran a entrar aquí para cerciorarse si estaba muerto o no. Después de unos tensos minutos oyó ruidos en la puerta del local, aprovechando el momento se deshizo del seguro de la granada de humo y la arrojo lejos en el centro del local. Esta de inmediato comenzó a borbotear un humo de color blanco como comenzó a inundar todo el lugar de humo.
"Escuchen, tápense la nariz y traten de no respirar ese humo, vamos a salir de aquí." les dijo Char a los niños que no pudieron hacer otra cosa que asentir
Char pudo oír las voces contrariadas de los sujetos que no se esperaban la reacción y comenzaban a salir a tropel del lugar, mientras ladraban en voz alta órdenes a diestra y siniestra. Una de esas órdenes estaba entre abrir fuego nuevamente en el local y otra comprobando cuantas granadas ellos tenían. Un sudor frio recorrió su columna al escuchar esto, pero de inmediato se tranquilizó cuando oyó que necesitaban su cadáver intacto para poder identificarlo. Así que no harían nada tan exagerado como hacer estallar el lugar por suerte. Pero eso no significaba una mejora en su situación.
Rápidamente se movió en cuclillas con todo y maletín por el suelo, mientras protegía a los niños debajo de su cuerpo y se movían lentamente por el suelo. Tenían que tener cuidado del humo, ya que aunque les estaba ayudando y ganando algo más de tiempo, provocaba lagrimeo en sus ojos además de no poder respirar bien debido a la inhalación del humo. Char logro llegar hasta el otro lado del local, detrás de la baranda de servicio. Pudo ver cerca una puerta que debía de ser la puerta trasera, quizás no habría nadie vigilando detrás debido a que los sujetos habían aparecido repentinamente y disparado de inmediato. Pero no podía estar seguro.
Dejando a los niños donde estaban y pidiéndoles que guarden silencio y respiraran pausadamente. Se acercó al cuerpo tendido de la camarera que conoció con el nombre de Amy. No podía evitar que una mueca de disgusto se asomara en su rostro como comenzó a hurgar en su cuerpo. Se sentía mal por hacerlo, pero tenía que hacerlo. No tardo mucho cuando encontró lo que buscaba, una tarjeta plástica parecida a una de crédito. Pero que funcionaba como 'motor' de vehículos y automóviles. Cada persona que tuviera un vehículo debía de tener una, solo así se podía prender el automóvil y ponerlo en marcha. Esto servía tanto para vehículos propios como alquilados. Por lo que una vez la obtuvo Char la introdujo en el bolsillo de su abrigo negro, después de cerrarle los ojos a la pobre chica y mirarla unos momentos apesumbrado y disculpándose por haberle quitado su tarjeta, se devolvió al lugar donde estaban los niños, fue en ese momento que escucho pasos.
Eran los asesinos con máscaras de gas, debían de tener algunas guardadas para cualquier eventualidad. Estos se contaban entre seis u ocho los que entraron con sus armas automáticas dentro del local aun con gas. Char no aguardo y observando la puerta en la pared al lado de la baranda que debía de dar paso hacia detrás del restaurante. Inmediatamente con los niños empezó a correr y la abrió rápidamente al mismo tiempo que disparos comenzaron zumbar el aire y romper la cortina de humo, como tanto el hombre rubio y los niños pudieron salir a tiempo del lugar.
Afuera del edificio, Char rápidamente busco para todos lados y encontró un vehículo cercano, era de los pocos que había cerca y de aspecto de clase de estrato bajo y trabajador, por lo que no descarto que se tratara del de la camarera.
"¡Rápido, suban al auto, a ese! ¡Rápido!" les insto Char fuertemente como corrieron hacia el vehículo ya abriéndolo e ingresaron dentro de el
Char de inmediato vio la ranura donde se ingresaban la tarjeta correspondiente para encender el vehículo. Rápidamente la ingreso y el vehículo prendió después de unos segundos. Debía de tener suerte o ser un auto alquilado, como fuese emprendió rápidamente motores justo en el momento que vio a cuatro sujetos con máscaras de gas salir del edificio por la misma puerta de atrás. En el momento en que los observaron el ya prendía marcha alejándose del lugar.
"Uff…eso estuvo cerca ¿Están bien chicos?" les hablo Char a los pequeños que detrás en el asiento de pasajeros pero al notar su mirada pudo denotar que no lo estaban
Tenía que entenderlos, no cualquiera se está dentro de una balacera y sale vivo para contarlo. Mas tratándose de un par de niños.
"S-señor Quattro ¿Qué está pasando? ¿Quiénes eran esos? ¿P-por qué nos disparaban?" hablo el pequeño niño llamado Shinta con aprensión siendo de los dos el más 'maduro' o inteligente de los hermanos
Char en este punto no sabía si decirles la verdad o no, después de todo podrían estar en busca de ellos también y si les dijeran quienes eran, quizás ellos podrían saber sobre los 'hombres vestidos de uniformes negros' haciendo referencia a los Titanes. Decidió no guardar secretos a estos niños, sería algo ridículo hacerlo pensando que su línea de pensamiento era demasiado simple siendo unos niños, así que podía simplificar todo para ayudar a que confiaran en el rápido. En este punto sentía que debía de protegerlos más de las garras de los Titanes. Incluso si no pudo salvar al Comodoro Blex, quizás podría salvar a estos niños de las garras de los Titanes.
"Esos chicos eran hombres pagados por los sujetos de uniformes negros, los que su padre les dijo que se mantuvieran alejados." decía Char mientras conducía y miraba de soslayo por el espejo retrovisor las expresiones de los chicos
"¿E-ellos…? pero entonces…" decía un nervioso Shinta mientras su hermana Qom lo abrazaba con fuerza asustada
"Así es. Es seguro que vienen detrás de nosotros, por lo que ya es garantía suficiente para que los lleve conmigo. A mí me buscan también, así que mientras estén conmigo no se preocupen, no dejare que nos atrapen." decía Char
"Señor Quattro. Entonces ¿usted va a protegernos?" Pregunto Shinta aunque nervioso con un hilo esperanzado en su voz
Char se quedó un momento sin habla mientras conducía hasta que hablo. "Por supuesto que lo hare, mientras estén conmigo nada les pasara, se los aseguro." respondió Char con una determinación férrea vista aun a través de sus gafas negras
Quizás había sido una mentira, una pequeña mentira que después de todo no podría saberse que podría ocurrir, pero al ver la esperanza vistas en los ojos de los dos niños, no pudo evitar curvar sus labios en una sonrisa. El automóvil continúo su camino por las calles semi-desiertas de Dakar, el transcurso del viaje lucia tranquilo con uno que otro pequeño automóvil pasando por ahí, era natural ya que se estaba alejando más del centro de la ciudad y entrando a sus alrededores a las afueras donde habían fábricas de muchos tipos en especial industriales, eso y que la pequeña lluvia de tierra y polvo hacían salir poco a la gente de sus hogares o sitios de trabajo.
Después de casi media hora de andar conduciendo el vehiculó. Char llego a lo que parecía ser uno de los sitios industriales de la ciudad; donde numerosas fábricas se podían vislumbrar a los alrededores. Mirando el mapa que estaba desplegado en su asiento de copiloto, pudo vislumbrar la citada fábrica abandonada en cuestión a unos metros más adelante. Estaba de suerte que no debieron de haberlo seguido. Desgraciadamente la realidad seria otra.
….
"¿Ya lo tienen identificado?" Pregunto una voz por radio con código encriptado perteneciente al ejercito de la Federación Terrestre
"Así es Señor. Las cámaras de seguridad del centro lo han seguido y captado sus movimientos desde que escapo del restaurante, Señor. De la misma forma como lo hicieron cuando escapo del hotel. Según podemos suponer e identificar al hacer un rastreo de la zona a donde podría dirigirse, su ruta es hacia la zona industrial de la ciudad. Es de suponer que es un sitio ideal para esconderse o poder recibir ayuda para los suministros y poder escapar, sea por cualquier ruta si aérea, marítima o terrestre. A pesar de que controlamos todas las vías de escape, debemos de agilizar las cosas y empezar de una vez el asalto, Señor." Respondió uno de los matones contratados por los Titanes para hacer sus trabajos sucios de cabellos café y ojos del mismo color, denotaba una treintena también en edad
"Bien. Entonces no pierdan el tiempo y reanuden la persecución, verifiquen y ataquen sin compasión. Esta vez sin fallas y verificando todos los lugares de escape. No podemos permitirnos fallar esta vez. Tienen suficientes hombres y armamentos para que ustedes mismo hagan el trabajo sin necesidad de vernos involucrados." Respondió la voz carrasposa de mando de algún alto funcionario militar de la Federación, corrupto y coludido con los Titanes
"Entendido Señor. Pero creo que necesitaremos igualmente algo de apoyo militar para esto Señor." Dijo el sujeto algo nervioso
"¿Qué quieres decir? ¿Qué parte que yo dije que no queríamos 'vernos envueltos en esto' no has entendido'?" Hablo la voz de mando
El sujeto en cuestión trago saliva como siguió hablando. "Yo lo entiendo perfectamente Señor, pero es que…no sabemos las probabilidades, es poco probable que agentes rebeldes se hayan infiltrado en la ciudad recientemente, quizás pudieron estar días aquí mismo antes de que la decisión de la Federación sobre la legislación de sus fuerzas a los Titanes se hiciese efectiva. No sabemos cuántos hombres habrá, ni cuanto armamento posean o que trampas colocaron en el sitio. Por lo que debemos estar preparados para todas las posibilidades Señor."
El hombre al mando al otro lado de la línea, era un hombre ya entrados en más de sus cincuenta, donde su pelo canoso con bigote blanco lo hacían parecer uno del tipo abuelo, pero su rostro estaba endurecido por años de batallas así como su mirada con esos ojos negros, testigos de hechos que no ameritaban ser contados. Simplemente apretó su mano en la radio que cargaba consiente de que el sujeto que contrato debía de tener razón. Su uniforme Federal de color marrón claro típico de un oficial de alto rango denotaba su experiencia en este tipo de situaciones. Después de un momentos en silencio, el hablo.
"Está bien. ¿Qué es lo que planeas exactamente?" Hablo el hombre
"Quisiera si fuese posible la ayuda y apoyo de Mobile Suit, Señor. Debido a que es poco probable que ellos hayan entrado sus propias maquinas con nuestros controles estrictos de la zona, esto les cogerá por sorpresa y estarán en desventaja debido a que se encuentran en nuestro territorio y sin armas para contrarrestarlos, Señor." Hablo el matón contratado
El militar solo apretó los dientes ante esto, había sido reciente pero ya era un hecho que las fuerzas federales estarían en control de los Titanes muy pronto, y si quisiera no importunar a sus superiores que son los Titanes, entonces tendría que tomar todas las precauciones necesarias para que esto no se saliera de control. Eso sería un eufemismo ahora al enterarse recientemente de la destrucción de un restaurante hace apenas menos de una hora por parte de los matones que contrato. Igual ya todo estaba dicho y hecho, y los dados ya habían sido arrojados. El resto sería solo cuestión de suerte.
"Está bien, enviare el apoyo de un Asshimar, pero solamente uno. No queremos llamar bastante la atención ahora, sobre todo por como hicieron ustedes la cosa bola de idiotas, hace una hora al destrozar todo un restaurante y matar a quien sabe cuántos para acabar con un simple sujeto." Hablo el militar claramente irritado por esto
"Señor, si me permite explicarme…" Hablo el matón pero fue rápidamente silenciado
"No quiero explicaciones, quiero resultados. Terminen el trabajo y ya está, les enviare la unidad de apoyo apenas lleguen al sitio y cumplan su misión. Es todo." Zanjo el militar como termino la comunicación
El solo suspiro como se recostó en su sillón en el que se encontraba su escritorio dentro de su oficina, en la base militar en Dakar. Solo faltaba esperar y ver qué resultados podrían obtenerse con esto. Después de unos minutos buscando relajarse, cogió su teléfono y marco el número del hangar militar más cercano. Debía de enviar el apoyo como prometió.
….
Char no tardó en llegar al punto de encuentro citado en el mapa. La fábrica lucia vieja y desgarbada pero pudo ver movimiento dentro de su interior. Un par de hombres con rifles en mano le salieron a su encuentro. Shinta y Qom parecían asustados pero Char les tranquilizo, diciendo que ellos eran de los suyos y les ayudarían.
Después de unos saludos cortos y verificación de parte de los que al parecer, eran guardias del sitio. El automóvil entro dentro de la fábrica a medida que los guardias vigilaban la entrada. Char paro en el centro del lugar como después bajo del automóvil. Insto a los niños a que se quedaran dentro y salieran solo cuando él les indicara. No era aún seguro de todos modos y necesitaba cerciorarse.
Con su aguda visión noto que habían cuatro hombres más dentro del lugar, haciendo un total de suma junto con los dos guardias, de seis hombres en total. Eran al parecer las únicas fuerzas de apoyo con las que podía contar Char, presumía el dentro de la ciudad. Uno de los hombres le salió al encuentro. Debía de ser quien los dirigía suponía. Era un hombre en su treinta, de cabellos castaños y ojos verdes. Su expresión endurecida denotaba su experiencia en batallas y años sirviendo en la milicia. Debió de haber sido un militar anterior en la Federación antes de desertar al AEUG o Karaba. O quizás de Zeon, quien sabe.
"Saludos Teniente Quattro, esperábamos su visita. Soy el sub-teniente Carl Rivers. De Karaba. Es un honor conocerlo." Saludo el oficial encargado con un saludo militar
Char respondió su saludo de la misma forma. "Un saludo Sub-teniente Rivers. ¿Supongo que ya está todo listo y preparado para la salida del lugar?" Hablo Char yendo directo al grano
"Así es Teniente. Por favor, sígame." le pidió Carl a lo que Char asintió y le siguió
"Tenemos todos los preparativos completos." Decía el Sub-teniente Carl como guio a Char hacia un automóvil tipo Jeep especializado en cruzar grandes zonas como los desiertos
"Este automóvil le ayudara a cruzar el desierto. También tenemos una docena de botellas de agua, junto con comida enlatada. Hay un mapa de una ubicación en un punto del desierto a varias millas de aquí. Calculamos que llegaríamos allí en unas dos o tres horas más o menos, dependiendo de cuanta luz de sol nos quede. Tenemos una brújula también, una radio inalámbrica con código encriptado para prevenir intercepciones, un comunicador laser, un radar para poder guiarnos instalado en el Jeep. Y es todo. Nosotros le escoltaremos hasta el punto de encuentro, así que la mayoría de armas las llevamos nosotros." le narraba Carl como Char procedía a inspeccionar el Jeep por sí mismo
"¿Y a qué se debe que no esté equipado con más armas?" Le preguntaba Char como seguía revisando los objetos que estaban en su Jeep, verificando que todo estuviera en orden
"Debido a que los puestos de control en las fronteras se han puesto más estrictos. Con la decisión de otorgarles más poder de la Federación a los Titanes, esto ha mermado nuestras ayudas y contactos para pasar limpios los puestos de control. Además de las obvias 'limpiezas' que comenzaran dentro de las mismas fuerzas federales para purgar células rebeldes y espías. Por no decir que el control marítimo y aéreo son los más controlados. Tenemos la ventaja del desierto y su enorme extensión para 'desaparecer' si queremos un tiempo, y despistarlos el tiempo suficiente para escapar. Por seguridad sería mejor que lleváramos las armas nosotros, para que así usted no despierte sospechas, ya que hacerlas entrar y conseguirlas aquí ya se ha vuelto extremadamente difícil." hablo Carl Rivers de los últimos acontecimientos para ponerlo al tanto
"Ya veo. Está bien entonces." Respondió Char después de poner todo en orden
"Por cierto Teniente Quattro, respecto a lo que paso con el Comodoro Blex…las noticias aún no han corrido por cuenta nuestra, así que si los de AEUG se enteraran…" Decía nerviosamente Carl y no era para menos, estando en la situación como estaban
"No es necesario decirlo Sub-teniente. Yo seré quien de las noticias pertinentes en dado caso a mis homólogos de AEUG." Decía Char en tono frio
"Entendido, Señor." Decía el Subteniente Carl a su superior
Char después de revisar que todo estuviera en orden dentro del Jeep, se dirigió de nuevo hacia el anterior vehículo para sacar a los niños dentro. Debían de seguir nerviosos por estar en este lugar y él no quería asustarlos más de lo que ya habían pasado. Char los insto a salir y eso provocó una reacción de sorpresa en el Subteniente Rivers y algunos otros hombres al ver niños viajar con él.
"Teniente Quattro, puedo preguntar ¿Por qué estos niños andan con usted?" Pregunto Rivers confundido, misma reacción adornaba la cara de algunos de sus hombres
"Estos niños están conmigo Subteniente. Son huérfanos por lo que no hay ningún problema en que vengan conmigo. Tengo pensando llevármelos al espacio." hablo el hombre rubio como llevo a los niños algo azorados y silenciosos por ver a tanto hombre armado al Jeep donde partirían
"Pero Teniente. Eso…" Decía Carl Rivels nervioso tratando de advertirle de los riesgos pero…
"No necesita decirme nada Subteniente. Es una decisión que ya tome, se de los riesgos pero no puedo permitirme el dejarlos aquí." Hablo Char tratando de terminar el argumento
El Subteniente Rivers no estaba convencido, aun si era una orden de su superior. Los riesgos eran altos también. Quería seguir argumentando pero fue cuando recibió un aviso de uno de sus hombres de guardia.
"Subteniente Rivers ¡Es peligroso! ¡Vienen automóviles, no están rodeando! ¡AGH!" No pudo seguir como el sonido de un disparo resonó en la fábrica produciendo eco seguido de otro disparo
Todos voltearon a la entrada para ver a los dos hombres que hacían de guardia caídos en el suelo, en un enorme charco de sangre. Sus cabezas se podrían ver incluso desde una buena distancia, destrozadas por impactos de balas, ya que sus sesos o partes de su cerebro lucían regadas en el suelo. La macabra escena asusto a los niños a lo que Char les aparto su vista mientras apretaba los dientes. Esto solo podía significar una cosa.
"¡Maldición! ¡Ya nos encontraron! ¡Deben de haber francotiradores! ¡Todos repliéguense y escóndanse! ¡Protejan al Teniente Quattro!" Rugió el Subteniente Rivers como todo el mundo se esparció a cumplir sus órdenes
Char rápidamente puso a resguardo a Shinta y Qom en el Jeep, y se subió también en el dispuesto a arrancarlo. Si los habían encontrado, entonces debían de salir rápido de ahí antes de que entraran.
"Señor Quattro ¿Qué sucede? ¿Otra vez nos disparan?" Pregunto Shinta asustado, su hermana Qom a su lado se abrazaba fuertemente a el
Char volteo al asiento de Copiloto donde los había puesto a ambos, con la niña sentada en las piernas de su hermano y abrazándolo. Una sensación de pesar abrumo al rubio, al tenerlos que colocar de nuevo en peligro por su culpa, pero la situación apremiaba y no podía seguir perdiendo el tiempo. Debían de escapar rápido de ahí. Una parte profunda dentro de él se preguntó si esto continuaría así para estos niños, si pensaba llevarlos al espacio con él. Pero desecho rápidamente eso, no era tiempo para pensarlo, no ahora.
"¡Que un francotirador vaya al segundo nivel y resguarde nuestra posición! ¡Necesitamos hacer tiempo para salir de aquí!" Dijo el Subteniente Carl a lo que rápidamente uno de sus hombre fue a cumplir su orden, subiendo con un rifle de francotirador al segundo nivel de aquella vieja fabrica
Carl se acercó hasta donde estaba el Jeep con Char y los niños abordo, después de ladrar órdenes a todos sus subalternos de prepararse para la acción. Todos los demás hombres que quedaban, se movilizaban rápido repartiéndose por todo el lugar en posiciones defensivas. Char pudo ver el profesionalismo de los sujetos, aun si ya dos habían caído y quedaban solo cuatro como su 'protección y escolta'. Pero ¿Seria eso suficiente para detenerlos?
"Teniente Quattro, estamos preparándonos. Haremos todo lo necesario para protegerlos pero…" Carl nunca pudo continuar como fue interrumpido
"Eso no importa ahora Subteniente. Me temo que debo de irme ahora, no puedo quedarme aquí." Hablo Char sobresaltando al hombre a su lado
"¿D-disculpe Teniente…? Pero…" Trataba de hablar Carl pero nuevamente interrumpido
"No puedo quedarme a arriesgarme aquí junto a los niños. Si hay una salida trasera u otra ruta, dígamela ahora mismo que me iré inmediatamente. No puedo quedarme aquí a esperar, no tardaran mucho para que ellos entren y no tenemos la fuerza para detenerlos." Hablo Char analizando todas las variantes, incluso si tenía que irse solo así seria, pero no podía quedarse aquí a seguir esperando cuando tenía otras cosas que hacer
"Teniente Quattro entiendo sus razones. Pero ser apresurados no llevara a nada…" Nuevamente Carl fue interrumpido por Char en tono algo más elevado
"Esto no es una discusión, es un orden, además…" Decía Char pero se calló cuando sus sentidos le alertaron de algo. "¡Ellos ya están aquí!" Vocifero el rubio mientras se agachaba en el Jeep
Esto desconcertó al Subteniente Carl pero fue el sonido de una explosión que rezumbo en el lugar. La entrada a la fábrica fue volada en una gran explosión que arrojo polvo, escombros y tierra por todos lados; obligando a los que estaban adentro a cubrirse los ojos y oídos, y a resguardarse.
"¡Mierda! ¿¡Que rayos fue eso!?" Rugió Carl como tomaba su radio con una mano y apretaba su ametralladora con la otra
"¡Señor, Subteniente Carl! ¡Son ellos, están aquí ahora! ¡Tienen lanzamisiles y las están usando Señor!" Hablaba el francotirador que estaba en el segundo nivel
"¡Pues bájate a los que puedas y rápido! ¡Nosotros cubriremos la entrada!" Hablo Carl furioso por lo que estaba pasando
"¡Sera difícil Señor! ¡Ellos llegan en sus autos blindados! ¡Disparan desde dentro de sus camionetas! ¡Mis disparos no podrían acertarles a menos que estén a buena distancia de tiro!" Hablo el francotirador
"¡Demonios! ¡Pues improvisa! ¡Usa una ametralladora o retrásalos con tu lanzagranadas! ¡Pero retrásalos y no dejes que entren! ¡Ya iremos a ayudarte" Hablo el Subteniente Carl mientras apretaba los dientes cortando la comunicación
"Ya todo está dicho y hecho entonces Subteniente. Me iré." Decía Char
No quería dejar a los pobres hombres solos a su destino, pero sabía que no podía quedarse aquí y arriesgar a los niños. Ellos lucían asustados mientras se abrazaban mutuamente y pequeñas lágrimas resbalan de sus ojos. Además el aún tenía muchas que hacer, tenía que cumplir la promesa al Comodoro Blex en su lecho de muerte…sobre dirigir al AEUG. No podía darse el lujo de acabar aquí. No así.
"Teniente, creo que con la situación actual…" no pudo terminar como sonidos de tiros de ametralladora comenzaron a sonar.
Debía de ser el hombre en el segundo nivel que comenzaba a disparar, los asesinos no se quedaron atrás y comenzaron a responderle igualmente con el fuego de sus armas automáticas. Balas y perdigones volaban dentro de la fábrica, como el sonido de cristales rotos y el sonido del rebote de munición en el metal se hacían oír.
"Me temo que ya no hay excusas Subteniente. Debo de reunirme inmediatamente con los de Karaba, para poder preparar todo para mi regreso al espacio. Esto es mucho más que nosotros Subteniente Carl. Se trata de nuestro futuro en el planeta y en toda la esfera terrestre. No puedo quedarme a perder el tiempo aquí, disculpe mi rudeza pero esto es así." Decía Char con total franqueza aun si sabía que eso podría molestar a cualquiera
Carl Rivers apretó los dientes ante las palabras del Teniente Quattro. Una parte de él quería golpearlo pero tenía razón. Aun si sonara frio o cruel, la verdad sea dicha, él y sus hombres eran un sacrificio más en el gran esquema de las cosas. La misión principal siempre era el ayudar a sacar a Quattro Bajeena fuera de Dakar a salvo, para que ayudara cuando volviera al espacio exterior con sus homólogos del AEUG. Se tenían que hacer sacrificios por dolorosos que fueran, todo para ayudar a liberar a la Esfera Terrestre del yugo de la opresión.
"Está bien Teniente Quattro. Tomare su palabra." Hablo el Subteniente Rivers serio
A pesar del sonido de los disparos de ametralladoras pululando el lugar, con los del resto de la escolta de Char abriendo fuego para defender el lugar de los asesinos. Char se quedó mirando al hombre con sus ojos aun a través de sus gafas de sol negras, estos mostraban un atisbo de sorpresa aunque fuese menor. El hombre debió de comprender lo que sucedía pues veía en sus ojos, la resolución de su decisión y una aceptación de su destino. No sabía porque, quizás fuesen sus habilidades Newtypes las que le hacían 'sentir' que hacía esto.
"Por favor Teniente Quattro, haga todo lo posible para ayudar a detener a los Titanes y salvar la Esfera Terrestre de aquellos cuyas almas están atadas a su gravedad, que no vislumbran el panorama general, y en su egoísmo mataran al planeta y la humanidad. Por favor." Hablo el Subteniente Rivers con una determinación vista en pocos
Quizás él ya sabía de su verdadera identidad, algunos pocos en AEUG como el Comodoro Blex la sabían, sobre quien fue el, quizás por eso Rivers le hablaba así en ese tono que sonaba esperanzador. Eso solo hizo arder más el fuego interno en el pecho de Char como asintió ante su pedido.
"Así se hará Subteniente Rivers, lo prometo." Respondió Char con un saludo militar que el mismo Rivers le respondió de igual forma
"Por favor sígame, le mostrare otra ruta para que pueda escapar. Yo no la mencione porque creí que no haría falta y seria correr más riesgos innecesarios, pero…es su mejor oportunidad para conseguirlo." Hablo Rivers como camino a un lado del Jeep blindado
Char entendió el guiño y de inmediato prendió motores, el Jeep era blindado por lo que el riesgo de recibir metralla o balas perdidas dañinas era mínimo, por lo que conduciendo por dentro de la fábrica con Rivers refugiándose del otro lado de la camioneta blindada para protegerse, le indico por donde era la otra salida.
….
Los asesinos contratados por los Titanes no pasaban buen tiempo. Habiendo llegado en camionetas blindadas podían fácilmente cubrirse del fuego de disparos de ametralladora que les dirigían desde la fábrica abandonada que era donde estaban respondiendo al fuego. Habían conseguido bajarse a los dos primeros que eran los que estaba custodiando la entrada, pero no sabían cuantos más habrían dentro. Debían de ser hombres de Karaba o AEUG protegiendo a su objetivo principal y eso complicaba el asunto bastante.
Por si fuera poco el francotirador de ellos, que había acabado por los dos primeros, fue el primero de su grupo en caer presa del fuego de ametralladora del francotirador enemigo una vez descubrió su posición. No le resulto difícil pues entre un disparo y una ráfaga de balas, fue obvio quien tuvo la ventaja de apuntar y disparar primero.
"¡Maldición! ¡Así no podemos seguir! ¡Usen la Bazooka y eliminen rápido a ese francotirador del segundo piso! ¡Rápido!" Rugió el líder de aquel grupo de matones de cabello marrón café
Sus hombres hicieron lo que pedían. Mientras se movilizaban un par de vehículos al frente de las balas, protegiéndose detrás de estos debido a su blindaje a pruebas de balas. Desafortunadamente no era a prueba de misiles, por lo que uno de los combatientes del Karaba aprovechando el momento, disparo de una de sus ametralladoras, un lanzagranadas que impacto en uno de los vehículos, otros más le siguieron en el ejemplo y una enorme explosión no se hizo esperar, como ambos automóviles estallaron en mil pedazos con una gran nube de fuego y humo cubriéndolos. En el suelo muchos de los asesinos contratados yacían muertos o heridos, con varias partes de sus cuerpos voladas o cercenadas debido a las fuertes explosiones. Lo cual daban un aspecto macabro al asunto.
"¡Maldición! ¡Fuego!" Rugió el jefe a uno de sus subordinados que cargaba una Bazooka que de inmediato apunto y disparo el misil propulsado que voló e impacto justo de lleno en el segundo nivel de la fábrica donde estaba el francotirador enemigo. El no tuvo tiempo de protegerse como todo voló por los aires.
"Bien, ya está. ¡Andando!" Decía el líder enemigo como se movilizaban disparando al mismo tiempo a la fábrica enemiga
Dentro de la misma, los miembros de Karaba hacían todo por resistir la embestida, pero ellos eran muchos y se les acababan las opciones. Igual nunca esperaron salir de esto con vida, solo esperaban que su misión principal haya podido cumplirse.
"¡Subteniente Rivers! ¡El Teniente Quattro ya salió por la salida trasera! ¡La misión ha sido cumplida!" Decía uno de sus hombres por la radio portátil como se agachaba esquivando las balas que le llegaban mientras se dirigía a la posición de su Subteniente
"¡Bien hecho! ¡Muchachos, nuestra misión ha terminado! ¡Yo prefiero morir que entregarme a esos bastardos, ellos no vienen a coger prisioneros, eso es seguro! ¡Los que quieran irse, háganlo ahora! ¡Por la salida de donde se fue el Teniente Quattro!" Decía Carl Rivers esperando que los últimos hombres que les quedaba que solo eran tres, cumplieran sus órdenes.
Pero ninguno decidió dar marcha atrás y todos cogieron sus armas y defendieron sus posiciones del enemigo, disparando sus ráfagas y protegiendo el lugar. Esa fue toda la respuesta que Rivers necesito para entenderlos.
"Muchas gracias muchachos." Respondió el Subteniente Carl Rivers con una sonrisa en su rostro como procedió a abrir fuego con su ametralladora en su posición en una de las ventanas de la fábrica hacia el exterior.
….
A unos pocos kilómetros de distancia. Por las calles de Dakar. El Jeep en el que viajaba el teniente Quattro Bajeena, más conocido por su otro alias de Char Aznable el cometa rojo. Junto a los niños Shinta y Qom a su lado en el asiento de copiloto. En su espejo retrovisor podía ver las estelas de humo saliendo del sector industrial donde estaban las fábricas de distintos tipos, entre esas donde se quedaron atrás sus 'guardaespaldas' custodiando su salida mientras él se iba por una puerta trasera, creada al fundir un parte de la pared hecha de metal con fuego de metal fundido. Había sido poco 'bondadoso' dejar atrás a sus protectores, pero el tiempo apremiaba, y aunque Char lo pensara o no, su importancia era mayor que la de algunos simples soldados. Tal pensamiento tan cruel era algo que necesitaban cambiar, urgentemente dentro de la misma humanidad.
Pero eso debía de dejarlo para otros momentos, podía ver por los espejos laterales a los lados de su Jeep que estaban siendo seguidos por una camioneta negra. Debían de ser ellos. Pues no había mucho tránsito por las carreteras dentro de Dakar. No era raro que otro vehículo esperara en una posición privilegiada para cerciorarse de que nadie escapase. No tardarían los otros en aparecer, por lo que debía de despistarlos. Había tomado la ruta por el interior de la ciudad para despistar a cualquier posible enemigo cercano, ya que salir al exterior fuertemente custodiado de la parte del sector industrial, donde ya deberían haber sido notificados de un enfrentamiento armado no hubiera sido buena idea. Quizás acordonaron el área para evitar que gente escapara, por eso él había hecho un rodeo para salir por otro lado. Pero ningún plan era perfecto y ahora estaba en esta situación.
"Shinta, Qom. Abróchense bien los cinturones, deberemos hacer una carrera." Les hablo Char a los niños a lo que ambos asintieron, ajustándose el cinturón de seguridad entre ambos abrazados
"Bien." Hablo Char como despego el vehículo a alta velocidad tratando de perder a sus perseguidores, mientras hacia un Zig Zag entre calles.
….
El enfrentamiento armado aún continuaba, los miembros restantes de Karaba trataban de seguir ganando tiempo hasta que el objetivo de su misión, que era asegurar la supervivencia del Teniente Quattro Bajeena se cumpliera. Por ende trataban de otorgarle un poco más de tiempo mientras hacían demorar a sus enemigos.
Afuera el líder de los matones, se encontraba furioso. Había perdido varios hombres y camionetas y aún no habían podido acercarse lo suficiente. Sus lanzamisiles se acababan y aunque sabía que seguían contando con mayor munición que sus enemigos, estaba por frustrar su paciencia. De pronto recibió un aviso por un teléfono inalámbrico de señal codificada que le pasó uno de sus hombres, mientras se hacían a resguardo detrás de unos materiales desechables de metal.
"¿¡Es cierto eso!?" Hablo el líder enojado por la noticia recibida
"¡Así es señor! ¡Encontramos un vehículo escapando de la fábrica por detrás durante el tiroteo y decidimos seguirla. Haciendo un reconocimiento fácil del conductor que hicimos, sus rasgos coinciden con nuestro objetivo. El Teniente Quattro Bajeena de AEUG. Aprovecho el enfrentamiento para escaparse en un Jeep mientras recorre la ciudad. Lo estamos persiguiendo en estos momentos, pero necesitamos más apoyo ya que se dio cuenta de nuestra presencia." Hablo uno de los matones que iban en la camioneta negra que en esos momentos iba persiguiendo a Char por toda la ciudad
"¡Maldición! ¡Lo que querían era hacernos perder tiempo mientras que nuestro objetivo escapaba lejos de nosotros!" Decía entre dientes el hombre de cabellos castaños
Fue cuando uno de subordinados le aviso señalándole un punto en el cielo. Algo se acercaba, algo que hizo que el hombre sonriera aun pese a su situación adversa. Inmediatamente se comunicó de nuevo con sus hombres que perseguían a Char.
"¡Esta bien! ¡Sigan persiguiendo al objetivo que ya nosotros les alcanzaremos! ¡Mantengan en orden y fijas sus coordenadas" Fueron las órdenes del sujeto que colgó después de eso
"¡Muy bien! pásame el intercomunicador inalámbrico laser. La ayuda ya vino señores." Hablo contento el hombre de cabellos marrones como dirigió su vista al cielo
Un pequeño objeto negro que se hacía más grande a medida que se acercaba, vislumbraron la silueta de un Mobile Suit o más bien de un Mobile Armor que venía en apoyo de los matones. Era un NRX-004 Asshimar, enviado principalmente desde la única base militar en Dakar. Sus colores característicos e intercalados de verdes oscuros y naranjas se podían apreciar a medida que se acercaba a gran velocidad. Era un Mobile Armor gigante, justo como el promedio por lo que su enorme sombra cubriera la luz del sol hacia bajo debido a su altura, no era nada extraño.
El líder de los asesinos ya se había comunicado con el vía laser con el piloto con quien se identificó. Fuera de todas las formalidades, solo había una orden en específico primero. Volar la maldita fabrica en mil pedazos. Una orden que el piloto detrás de su vidrio protector de su casco, no pudo evitar el resistir el sonreír.
Adentro de la fábrica abandonada, ya semi-destrozada por las explosiones, tiroteos y metrallas. Los combatientes de Karaba aun resistían todo lo que podían. Pero sus municiones se les estaban acabado, la fatiga era extrema y el intento calor por el fuego de las explosiones, ya hacían mella en ellos. Pero fue la visión del Mobile Armor venir desde los cielos que todo rastro de esperanza se evaporo, ya estaba claro que no había salida para ellos.
"Subteniente Rivers…eso…" Decía uno de sus hombres herido de un hombro y sosteniendo a duras penas con una mano su ametralladora pese a lo difícil que era
"Si, así es. Muchachos…creo que llegó la hora. No creo que podamos tumbar a esa cosa nosotros mismos, así que lo mejor será darles un regalito final antes de nuestra inminente despedida ¿No creen así?" Dijo Carl Rivers mirando a cada uno de los hombres que le quedaban
Estaban todos sucios, cubiertos de polvo, grasa, aceite, sudor, pólvora y sangre. Aun así pese a lo cansados que estaban los cuatros de ellos aún seguían con las ganas de pelear. Tal determinación era pocas veces vistas.
"Bien muchachos, fue un honor trabajar con ustedes." Dijo el Subteniente Carl como de entre uno de sus bolsillos saco lo que parecía ser una especie de botón en un pequeño tubo. Era un detonador pequeño.
Cuando el Asshimar abrió fuego producto de su Beam Rifle, más de la mitad de la fábrica voló en pedazos producto del poderoso rifle. Los matones que se guarecían más detrás, justo detrás de sus vehículos blindados, solo pudieron más que sonreír a la vista, al creer a sus enemigos ya destruidos.
"¡Muy bien hecho! ¡Tomen eso cerdos! ¡Todos, prepárense que nos iremos a perseguir al potro auto que escapo!" Decía el líder de los matones como se preparaba junto con los otros
En lo que quedaba de la fábrica, debajo de sus restos. El Subteniente Rivers salió debajo de los escombros carbonizados de metal y lata que estaban encima de él. Tenía varias quemaduras por todo su cuerpo, dejándole ver su carne al rojo vivo así como varias partes de hueso también que recorrían su rostro, piernas, brazos y pecho. Aun así aun tenia mínimas energías ya que aún sujetaba el detonador en su mano derecha. Echando rápidamente una mirada empañada con una visión roja producto de la sangre que se le escurría en la frente. Pudo denotar que el resto de su tropa estaba en un estado peor que él. Estaban todos muertos.
Partes de piernas, brazos, y demás restos de cuerpos humanos estaban regados por el lugar. Rivers no pudo evitar atragantar saliva y moler los dientes de rabia. Habían sido ellos, eso estaba seguro. Podía notar como esa Mobile Armor se acercaba más a sus restos, quizás con intención de terminar su trabajo sucio. Pero no les daría ese placer.
"E-esto es por mis camaradas caídos…P-por mi…y por la causa de AEUG y…Karaba…" Fueron las últimas palabras del Subteniente Rivers como más llevado por el dolor que por decisión apretó el botón del detonador
Las últimas bombas que no habían explotado por el anterior ataque lo hicieron esta vez al ser programadas. Una gran explosión se sucedió que tomo por sorpresa a todos. La gran nube de fuego y humo engullo al Mobile Armor y produjo una acción en cadena, destruyendo algunas fábricas aledañas y comenzando a incendiarlas y propagarse rápidamente el fuego. Algunos autos de los asesinos se vieron atrapados entre las explosiones e incendios, y sus ocupantes no pudieron escapar como fueron engullidos por el fuego.
"¡Maldición! ¡Acelera! ¡Acelera!" Grito el líder de los asesinos al conductor de la camioneta blindada donde se encontraban
Esta junta a otra camioneta fueron las únicas que pudieron escapar del fuego que comenzó a consumir una vasta zona del sector industrial. Pareciera que los rebeldes de Karaba sabían exactamente como defenderse y armaron trampas en casos necesarios como estos, para provocar sendos golpes incluso estando ellos ya muertos.
Sonidos de sirenas se oían a la distancia, producto de los bomberos y demás vehículos oficiales que venían atender la emergencia que se presentaba en aquel sector. Las dos camionetas donde estaban los matones alcanzaron a escapar a través de las llamas del fuego y demás escombros, gracias a la resistencia de sus blindajes. También el Asshimar que había sido engullido por las llamas pudo salir ileso del lugar. Aunque algunos restos de cenizas se podían vislumbrar en su pintura verde y naranja, no había más signos de daños graves visibles en el enorme Mobile Armor.
"¡Maldita sea! ¡A duras penas alcanzamos a escapar de ahí!" Decía el líder de los asesinos como a través de su espejo retrovisor pudo ver al Asshimar sobrevolar ileso en el cielo, lo cual no pudo evitar no reprimir una sonrisa en su rostro
"Al menos no todo salió mal." Se decía a sí mismo como oyó a la distancia el sonido de las sirenas de los bomberos, ambulancias y demás vehículos oficiales que vendrían al lugar donde se incendiaba el sector industrial
"Debemos de alejarnos de este lugar rápido. No quiero estar cerca para dar explicaciones. Al menos esos bastardos que estaban ahí disparándonos, ya debieron morirse quemados lo cual es de agradecer. Pero aún nos falta cumplir nuestro objetivo principal. Dame tú el intercomunicador inalámbrico laser para comunicarme con el Asshimar, aun creo que necesitaremos su ayuda en esto." Hablo el líder como al pasarle el intercomunicador que parecía una radio de forma rectangular, comenzó a mandar el mensaje correspondiente
"Aquí, Asshimar-1. En Línea." Hablo el piloto del Mobile Armor. Vestía con el típico uniforme negro de los Titanes, su casco del mismo color con vidrio protector de color verde. Una estrella roja estaba a ambos lados de su casco, símbolo de la bandera de los Titanes.
"Aquí, el líder Alpha." Era el sobrenombre con el que se identificaba el líder de los asesinos para evitar su identificación o rastreo, ya que se trataba después de todo de una operación ilegal.
"Enemigos anteriores en la fábrica han sido todos neutralizados. Pero aún tenemos un problema. El objetivo principal aún sigue en fuga. Necesitamos tu ayuda para poder neutralizarlo. Cambio." Hablaba el líder
"De acuerdo ¿Qué tengo que hacer?" Hablo el piloto del Asshimar, que por dentro de su casco verde podía verse su rostro joven, de ojos verdes y mechones de cabellos castaños
"Estableceremos comunicación con quienes les persiguen. De ahí te la mandaremos, mientras nosotros tomamos un atajo en la ruta a seguir. Tu misión es neutralizar el vehículo donde se movilizan y destruirlo, solo no te sobrepases, necesitamos identificar su cuerpo de todos modos para verificar que la misión tuvo éxito. Cambio" Hablo el líder
"Hare lo que dices porque se me ordeno hacerlo, asesino de poca monta. Pero ten en cuenta que si no sale como dices, hare lo que tengo que hacer para terminar la misión por mí mismo, algo que ustedes no han podido hacer por su cuenta." Hablo el piloto Titán en su característica arrogancia que envolvía a aquel grupo 'elite militar'
Este tono provoco que el líder de los asesinos moliera sus dientes de furia, pero poco podía hacer. Después de dar las demás instrucciones, corto comunicación. Estos Titanes eran unos arrogantes que se creían mucho, por ende no fuera extraño que estos tuvieran enemigos. Afortunadamente eso no le importaba, ni bandos ni ideales a él, solo cobrar el dinero no más. Del resto podían estos bastardos matarse cuanto gustaran.
"Comunícate con la otra camioneta que persiguen a nuestro objetivo. Que nos indiquen hacia donde se dirigen. Debemos terminar nuestra misión aquí y ahora." Hablo el líder de cabellos castaños como se apoyó algo cansado en el vidrio de su auto, este había sido un día largo y esperaba terminarlo pronto.
….
Por el centro de las calles de Dakar, el Jeep blindado que Char usaba para escapar seguía evadiendo la camioneta donde los asesinos lo perseguían para silenciarlo. Hasta ahora ha tenido suerte, pero sabía que tarde o temprano se le acabaría si no escapaba de una vez de la ciudad. Los niños Shinta y Qom yacían en el asiento delantero del copiloto, sujetados con su cinturón de seguridad, mientras se abrazaban fuertemente y cerraban sus ojos ante el temor por la excesiva fuerza de velocidad y todos los acontecimientos que se han suscitado hasta ahora.
Char no pudo evitar reprimir una mueca al ver el estado en el estaban los niños, asustados y temerosos vistos en sus expresiones. No podía evitar pensar que él los había puesto en peligro innecesario, al querer llevárselos consigo el los puso en peligro. Lo sabía pero no había vuelta atrás, no podía simplemente dejarlos por ahí a sabiendas de que pudieran estar en peligro. Los deberían de estar buscando ahora quizás por haberlos visto junto a él, además de que dejarlos en las calles muriéndose de hambre no era una opción.
"Debo de seguir, aun no es tarde. Por el Comodoro Blex que no pude proteger, al menos esta vez lo hare bien. Cuidare de estos niños y escaparemos de aquí." Se decía a si mismo mentalmente Char Aznable tratando de infundirse ánimos, pero sabía que una cosa es decirla y otra hacerla
Ya llevaba cerca de veinte minutos o hasta más, en el que continuaba evadiendo y metiéndose por calles aledañas, dando vueltas en zigzag, pero todo parecía inútil. Cada vez que creía perder el vehículo, nuevamente este los encontraba doblando una esquina o un callejón directo hacia ellos. Debían de ser ayudados por las cámaras de seguridad que poblaban la ciudad, que aunque eran minoría, no sería nada extraño que los matones tuvieran acceso a ellas debido a que trabajaban para los Titanes, y considerando que ahora ellos tenían en su poder la mayor parte de las fuerzas de la federación, no sería raro que esto les sirviera de ayuda y permitieran su acceso.
"Esto se está poniendo pesado. Si esto sigue así…" Se decía a si mismo mentalmente Char cuando sus sentidos Newtype le alertaron de algo
No sabía si fiarse o no, pero sintió venir algo en dirección hacia ellos por una calle aledaña a unos pocos metros. Si lo que podía 'presentir' era cierto entonces…no hubo tiempo para pensarlo. Accionando la palanca de freno pero sin dejar de conducir, las llantas traseras del Jeep detenidas por el mando de freno que presionaba Char, comenzaron a despedir humo blanco por su fricción contra el pavimento del suelo.
La camioneta que los perseguía daban vueltas tratando de perseguir al Jeep, pero el humo blanco les impedía la visualización por lo que daban vueltas en zigzag, pero el humo hecho de polvo cubría casi todo la calle donde se movilizaban y no dejaban ver al conductor de la camioneta.
Fue entonces cuando Char presintiendo a buen tiempo, detuvo su presión sobre la palanca de freno y cogió impulso con la palanca de acelerar, haciendo que su vehículo saliera disparado velozmente dejando a sus perseguidores detrás; pero no fue todo…
"¡Maldición! ¡No los puedo ver! ¡Ellos debieron coger velocidad también! ¡Puedo oírlos alejándose, haz tú lo mismo! ¡No debemos perderlos!" Grito uno de los asesinos en el asiento de copiloto al conductor que de inmediato acato la orden
Iban tan ensimismados en perseguir a su objetivo que no vieron, al cruzar una avenida el enorme camión venirles encima. Para cuando ya se dieron cuenta ya era demasiado tarde. El camión se estrelló de frente a uno de los costados de la camioneta blindada, la cual esta era solo a prueba de balas y tiroteos. No era lo suficientemente resistente para resistir el ataque de un misil o algo como un camión grande a gran velocidad aprovechando las calles semi-desiertas.
El camión con gran fuerza impacto el costado derecho de la camioneta, despedazándola en el acto. Los ocupantes no tuvieron ni tiempo de reaccionar como fueron despedazados también por la fuerza del impacto y la pequeña explosión resultado de esto. Lo que quedo de la camioneta se estrelló en un edificio en una esquina de la avenida, convertida en una montaña de chatarra y fuego ardiente, varias partes de sus ocupantes quedaron desparramadas entre el pavimento y el edificio donde sucedió el impacto, mientras el resto se incendiaba dentro del vehículo destrozado.
Char había sido testigo de todo eso viendo por el espejo lateral de su vehículo que se alejaba del lugar.
"Al menos por ahora podemos respirar aliviados. Pero debemos apurarnos y escapar de la ciudad." Pensaba para sí mismo Char Aznable algo más aliviado
"Señor Quattro. ¿Ya termino?" Pregunto Shinta aun asustado al hombre rubio a su lado mientras seguía abrazando protectoramente a su hermana
Char pasó a verlos, y les sonrió a los niños, tratando de tranquilizarlos.
"Es seguro ahora niños. Descuiden, pronto saldremos de Dakar. Aguanten un poco más." Les dijo Char un poco cohibido por tener que decirles esto
No quería mentir, pero las circunstancias de ahora le obligaban a hacerlo para tranquilizar a los niños y no ponerlos histéricos. Durante unos minutos el Jeep en el que se movilizaban iban andando sin problemas por las calles del centro de Dakar. Había poco tránsito por suerte y la pequeña lluvia de polvo había descendido, por lo que el panorama y visibilidad estaban mejorando. Pero todo eso duraría poco.
"¿¡Que!?" Se dijo a si mismo Char Aznable como sus sentidos Newtype le alertaron de un nuevo peligro
Virando su vista a todas direcciones no vio o sintió nada que pudieran alertarlo del peligro que parecía acercarse hasta él. Observaba por sus espejos laterales, por su espejo retrovisor, pero no veía la señal de ningún vehículo venir en su dirección, ni aparecer de improviso por ningún lugar de la calle donde transitaba.
"¿Qué demonios está pasando? ¿Es acaso una falsa señal? ¡No! Mis sentidos nunca me han mentido. Algo se acerca, peligroso y…muy grande. ¿Pero qué y por dónde?" Eran los pensamientos de Char Aznable muy alertado mientras se preparaba para cualquier situación
Fue cuando un pensamiento se le vino a la mente, y no pudo evitar sentir un escalofrió recorrerle la espalda ante el pensamiento. Pues sabía que de tratarse de algo cierto, entonces sus posibilidades de escapatoria se reducirían drásticamente. Fue cuando accionando un botón, el capote del Jeep se abrió un poco dejando ver el cielo azul detrás de ellos. Fue cuando Char lo vio, divisando un punto luminoso en el cielo, un brillo de algo metálico que se aproximaba hacia ellos.
"No puede ser, lo sabía." Se dijo a si mismo Char mientras apretaba los dientes al darse cuenta que su pensamiento resulto ser verdad
Un Mobile Suit estaba en su persecución. Debieron ser esos matones pidiendo ayuda a los Titanes o a las fuerzas federales que estaban en su nómina. Al parecer ellos harían lo que estuviera a su alcance para acabarlo.
"Esto…ya se ha puesto demasiado peligroso…demasiado. No sé si pueda salir vivo de esta…" Eran los pensamientos de Char Aznable como aumentaba su velocidad una vez más tratando de perderlo
Pero sabía que era inútil tratándose de un Mobile Suit, estos eran altamente maniobrables y podían divisarlo desde arriba. Lo único que pensaba en ese momento el antes Cometa Rojo, era una forma segura de escapar, una que le permitiera continuar hacia adelante.
Sin saberlo una idea se le formo en su mente, una que aunque bastante difícil de realizar, seria la única que le permitiría obtener la llave de salida para su escape.
Continuara…
Notas Finales:
Bien, quedan dos cosas por decir aquí. Primero, si bien este de aquí pareciera ser el "segundo capítulo de la historia". es más bien el primer capítulo (la segunda mitad.) recortado a la mitad. Ya que tenía contemplado que este capítulo y el anterior formarían uno solo. Pero debido a diversas circunstancias, entre esas que sintieron que el alargue del capítulo sería algo innecesario y debido a que soy de la idea que un capítulo escrito de un Fan Fic seriado, debe tener la extensión considerable, hueso ni muy largo y ni muy corto. Decidí cortar el anterior y continuar con su continuación aquí. Por algo el título del capítulo dice "1.5" ósea que es la otra mitad del primer capítulo. Si piensan que esto es una idea ridícula, debo recordarles que muchos mangas y comic oficiales hacen esto mismo también, quizás por comodidad en tener tiempo de sobra del creador y dibujante, o por ganar más en ventas, y como yo no hago eso por lo último sino por lo primero. Pues, ya está la idea ahí dicha.
El segundo capítulo esta vez ya si oficial (aunque aluda que es el "tercero." en su división arriba.) saldrá cuando salga, esta vez con el verdadero escape ya de Dakar cuya acción, que aún no termina, tendrá su desenlace en el próximo episodio. Después de todo, como están las circunstancias el uso notorio de acción constante tiene su buena explicación aquí. ¿O no? Después ya vendrá la calma para el desarrollo de algunos hechos y circunstancias dentro de la historia. Aunque igual Gundam sigue teniendo en parte épica acción, sobre todo de combates entre grandes mechas, así que eso no desaparecerá mucho. Aun así espero que mi narración y descripción de la acción (mayormente de combate entre Mechas.) estén bien escritas. Aunque los jueces son ustedes.
Como dato curioso, el título de "Escape ardiente". Es tomado del título de unos de los episodios de la serie de Zeta Gundam. El 20 si no mal recuerdo. Decidí tomarlo prestado ya que creo el título le caía como anillo al dedo aquí debido a las situaciones aquí presentadas. Igual es un dato anecdótico no más :)
Me gusta ser detallado con las descripciones para darle una naturaleza 'visual' a la historia. Desde la apariencia de algunos personajes hasta la acción, donde esta puede tornarse muy violenta y sanguinaria, ya que después de todo, esto es una guerra aunque no lo parezca. Ojala en ese aspecto pueda seguir mejorándolo también.
Sin más pues, están invitados a leerlo, se espera que más historias de este universo, al menos en nuestro idioma en español sigan saliendo, así sean solo One Shot; al menos un pequeño aporte no estaría de más como trato de hacer yo. Sin mas no les quito más de su tiempo y me despido, no sin antes pedirles para quien se tome su buen tiempo en leer esto, el dejar un Review que así sea pequeño me ayudaría mucho.
Me despido. Saludos.
