DUMBLEDORE
Albus Dumbledore llevaba dos años malos. Todos sus planes y artimañas se habían visto afectados de formas que nunca había podido sospechar, y algunas de ellas de formas muy absurdas. Él era un hombre que siempre sabía qué hacer, mayormente, por qué iba dos pasos por delante del resto de la humanidad. Su visión en la última guerra le había dado un sentido a su vida, que no creía posible después de enfrentarse a Gellert. Pero estos dos últimos años…
La primera vez, fue cuando los Weasley descubrieron que su rata era realmente Peter, eso no estaba en sus planes, y ni en sus sueños más locos, se hubiese encontrado con la encarcelación de Peter y la posterior liberación de Sirius. Fue un duro revés, pero por suerte, no había trastocado sus planes mucho, gracias a Merlín o a la deidad que fuera, Sirius Black, había decidido mantenerse al margen de la vida de Harry Potter y de los Weasley, por lo que no debía preocuparse por el momento de él. Aunque el no saber dónde viviera era algo que no le gustaba, y su casa familiar debía estar bajo el encantamiento fidelius, pues no recordaba dónde estaba. Tampoco le hacía mucha gracia, el poco acercamiento que tenía a Sirius. Durante un año, había estado desaparecido lamiendo sus heridas y recuperándose, pero después al regresar a ser auror, tendría mayor acceso a él, pero no. No lo tenía, y no le gustaba. Sirius era una persona impredecible, sus años en Hogwarts eran una gran muestra de ello, y no poder controlarlo de alguna manera no le gustaba nada. Por suerte, ahora tenía un puesto en el consejo escolar… era una oportunidad para poder manipularlo y tenerlo bajo control.
La segunda vez, y esta fue una verdadera sorpresa, también tuvo que ver con una Black, para ser exactos con Narcissa Black, antes Malfoy. Que Narcissa decidiera separarse de su marido había sido toda una sorpresa. Pero lo que desató después, fue todo un desastre en sus planes no sólo calló Lucius Malfoy, sino que el ministro y todos los corruptos del ministerio. Para el mundo mágico, se supone que sería un alivio e incluso una mejora, pero para los planes de Dumbledore era simplemente un desastre. Que el ministerio fuera corrupto e incompetente, era una ventaja para la futura guerra y posterior derrota contra Voldemort. Los planes de contingencia que estaba planeando, iban a ser muy difíciles, sobre todo con el nuevo ministro. Arthur Weasley, era un pobre hombre pero íntegro hasta la muerte, y por alguna extraña razón que Albus desconocía muy bien relacionado con los duendes. Además, el papel de Draco Malfoy para minar la moral de Harry era crucial para Albus. Harry necesitaba un enemigo y Draco desempeñaba a la perfección ese papel, hijo de sangres puras, uno de ellos mortífago, y con un lado oscuro en ambas partes de las familias. Que Narcissa Malfoy, ahora llamada Black, se hiciera cargo de su crianza, sólo le aseguraba a Albus, que no estaba tan arraigada a las artes oscuras como su hermana Bellatrix, sino más inclinada al lado de su hermana Andrómeda o su primo Sirius y eso, para Albus, no era bueno
Pero esta vez estaba preocupado. Minerva, ni hace un día, le acababa de decir que había descubierto la sala de ir y venir, y la había vaciado y eso era otro problema en sus planes. El horrocrux que había allí, ya no estaba y Minerva lo había vendido. Ahora, debía buscar la dichosa diadema y volver a colocarla en el castillo, en alguna sala que sólo Harry pudiera saber de su existencia o alguno de sus amigos. La única opción viable sería la cámara de los secretos, pero no podría dejar la diadema hasta después del segundo año del chico… tenía que pensar bien cómo hacerlo y dejar bien las pistas al chico, no quería que pensara que estaba interviniendo en todos sus pasos.
Dumbledore se levantó de la silla de su escritorio y observó sus objetos por encima, todos estaban correctos, ninguna alarma. Bien… por ahora esa parte estaba bien. El resto, tenía que estudiarlo y planificar bien las contingencias. Sólo faltaban dos años para que el joven Potter empezara el colegio sino recordaba mal, por lo que debía comenzar con algunos de sus planes.
El primero de ellos era con su profesor de pociones. Severus Snape, por sí mismo ya hacía un gran trabajo siendo uno de los profesores favoritos de los Slytherin y al mismo tiempo de los más odiados por las otras tres casas. Pero necesitaba sembrar más discordia y desconfianza entre Severus y Harry. Si su visión era correcta, y por ahora nada le indicaba que no lo fuera aunque hubiera tenido algunos reveses, necesitaba que Severus odiara a James y Sirius y dicho odio traspasara a Harry, por lo que debía comenzar a jugar con la mente de Severus. Por desgracia no podía utilizar ninguna de las pociones que había utilizada antes, no, en este caso debía utilizar la legeremancia. Aunque Severus fuera buen oclumente, no tenía el nivel ni la experiencia que sus propios años le habían dado. Así que iba aprovechar este año escolar y el siguiente para cimentar el odio Potter-Black en Severus.
El segundo, debía ser con sus profesores de defensa contra las artes oscuras. Debía empezar la lista de los cinco años de Harry que le afectaban mientras él estuviera. Tenía que empezar a localizarlos y saber cómo iban a estar para poder dar clases. Algunos de ellos serían fáciles como Quirrell, Lockhart o incluso el propio Lupin, una vez que eliminara los hechizos. Con otros tendría que trabajar un poco más, Moody y el falso Moody, este último le preocupaba. Con el despido de Barty Crouch y su encarcelamiento, a Albus y al resto del Wizengamot se les había tenido en la oscuridad sobre el resto de la investigación, por lo que no sabía si Crouch Jr., seguía libre o encarcelado. Aunque si debía de apostar, apostaba a que estaba encarcelado, por lo que debía buscar una alternativa para que sucediera lo que debía de suceder en la última prueba del torneo. También había un año, en el que según su visión, él no debía elegir profesor, pero sería Umbridge, pero ahora por desgracia, también era una huésped fija en Azkaban. Y para el desarrollo y final de Harry, necesitaba un elemento desagradable del ministerio para que Harry se pueda sacrificar por el resto del mundo mágico.
El tercer y cuarto plan que necesitaba poner ahora en marcha, visto los últimos acontecimientos eran. El tercero era empezar a manipular a los jóvenes relacionados con Harry. La señorita Granger, por ejemplo. La señorita Hermione Granger, era una persona muy interesante, era una persona muy estudiosa, pero no por ello muy inteligente, le faltaba imaginación, y eso en el mundo mágico limitaba mucho la inteligencia, al contrario del mundo muggle, más medido por las matemáticas y lo tangible. Eso era un problema para la señorita Granger, pero era una gran ventaja para Albus Dumbledore, por lo que sabía de su visión, al ser hija de muggles, si la señorita Granger, no lo veía, no lo creía, o si no lo leía, no lo creía. Era fácil de manipular, muy fácil de manipular. Pero para que se desarrollara correctamente su amistad con el joven Harry, no podría actuar hasta el segundo año de los jóvenes, empezar antes, sería bastante perjudicial. Si no recordaba mal, la señorita Granger era de carácter bastante mandón y absorbente, si se apresuraba podría crear rechazo en Harry, no obediencia que es lo que quería. Y ahora los Weasley. El joven Percy, no era importante en sus planes. En su visión sólo lo recordaba al final de la batalla viendo morir a uno de sus hermanos gemelos. Los siguientes eran los gemelos, en su visión tenían un poco más de protagonismo, pero no eran peligrosos, estaban más preocupados en sus bromas que cosas más serias, además, uno de ellos al final muere y el otro queda tan destrozado que le desmorona y no sabe prácticamente que hacer sin el otro. El problema venía con los dos últimos Weasley, Ron y Ginevra. A Ron necesitaba manipularle desde el primer momento, no era su primera opción, pero viendo los cambios fortuitos que se habían producido, no quería correr ningún riesgo. Debía ser un Ron manipulable, celoso de sus hermanos, irritable… tal y como era en su visión, punto por punto. Y su último problema Ginevra Black, ahora llamada Ginevra Weasley. Con ella debía tomar las mismas precauciones que con su hermano. Debía mantenerla alejado de Harry el tiempo máximo posible, y romper su vínculo antes de que comience, por lo que debía de aparecer el 1 de septiembre para que no se tocaran bajo ningún concepto y luego engañarlo… mmm, con un bloqueo sobre la señorita Weasley valdría, pero para asegurarse realizaría otro sobre Harry y así mantener su poder bajo control. Quizás algún otro hechizo para que Harry no note a la señorita Weasley, durante los siguientes años… debería apuntar todo esto en mi diario. También debía hacer que la señorita Weasley se sintiera inferior, de carácter débil, pero no tan débil como para que no intente estar con Harry, por desgracia la necesitaba para que Harry quisiera sacrificarse al final. No podría acudir a Arthur, su puesto como ministro le da cierto acceso para visitarle, pero siempre están rodeados de otras personas. Tendría que ser Molly, ahora que los gemelos empezaban el colegio, podría ponerlos como excusa y hacer que viniera al colegio y así manipular a la madre y de forma indirecta a los hijos pequeños. Sí… es una idea brillante.
El cuarto punto, es comenzar a recopilar información veraz sobre el paradero de Voldemort y sembrar la semilla de la desconfianza en los Flamel para que llegado el momento cedan su piedra filosofal para sus planes. Sí, con eso por el momento valdrán
Pero por ahora, sería un buen momento para tener otra charla con su profesora de transformaciones. Volver a colocar sus hechizos mensuales. Saber que ha hecho con la dichosa tiara y, aunque le duela decir, estar gratamente asombrado por sus ocurrencias y beneficios por lo que ha encontrado en la sala de los menesteres.
HARRY-GINNY-SIRIUS
:. Me siento destrozado – dijo Harry abriendo los ojos y cerrándolos de nuevo
:. Sí – susurró Ginny y se acomodó mejor sobre el hombre de Harry – es como tener resaca
:. ¿Cuándo has tenido reseca? – preguntó Harry abriendo los ojos ahora como platos, sin importarle que el sol le hiciera daño.
:. Harry – contestó mientras se reía – olvidas con quién me crie – abrió los ojos y giró la cabeza para mirarlo – A George y a Fred, les gustaba mucho cruzar los límites y divertirse, y ver a sus hermanos de 11 y 12 años con resaca, era su definición de diversión
:. ¿Qué hizo Molly? – preguntó Harry con una medio sonrisa
:. Al principio pensó que teníamos algún tipo de enfermedad muggle, pero cuando Ron vomitó y Fred y George salieron corriendo a esconderse… digamos que por eso estaban tan asustados cuando les pilló cuando te rescataron – y ambos se rieron - ¿crees que siempre será así?
:. Supongo – dijo Harry – pero sólo nos queda uno más – y acercó a Ginny y le dio un beso en la frente, haciendo que ambos abrieran los ojos sorprendidos - ¿crees que algo más ha cambiado?
:. No lo sé – respondió Ginny – ahora mismo no siento ningún impulso más… no sé como decirlo, apasionado, además de tomarte la mano. Pero, sí que tengo ganas de abrazarte y que me abraces – y eso hizo Harry, le abrazó más hacia él – si justo así, pero no necesito más
:. Yo también me siento mejor así, no sé de dónde salió el beso – dijo Harry – no me molestó, me sorprendió
:. A mi también me sorprendió – y escucharon como la puerta se abría
-. Buenos días, chicos – dijo Sirius, sonriendo de oreja a oreja al ver a los dos chicos despiertos y tal y como pasó hace dos años, se acercó a la cama y se pudo en medio de los chicos - ¿cómo estáis?
-. Cansados – respondió Harry
-. ¿Cuánto tiempo papá? – preguntó Ginny
-. El proceso duró unas doce horas, el doble que la última vez – respondió mirando a cada uno – la recuperación por suerte ha durados un día más. Poppy y Andy creen que los ejercicios que hacéis por las mañanas os han fortalecido y eso os ha venido bien para vuestra recuperación
-. Nos vas a hacer trabajar más ¿verdad? – dijo Harry
-. Sí – se rio Sirius – es por vuestro bien
-. ¿Y sabéis que hemos adquirido? ¿O debemos hacer pruebas para averiguarlo? – volvió a preguntar Harry a lo que Ginny asintió
-. Nada de pruebas, lo habéis dejado claro como en el primer impulso – y sonrió de forma misteriosa
-. ¿Y Bien? – preguntó Ginny – papá no seas dramático y dínoslo – cuando dejó de hablar escuchó a Harry aguantar la respiración como sorprendido
-. Te has dado cuenta ¿eh? – dijo Sirius mirando a Harry a lo que este asentía con cara de asombro – Pues tú también puedes
-. Papá, quieres de dejar de hablar tan enigmáticamente y decirme que pasa ¿y por qué tienes esa cara Harry? – decía Ginny, dejando que su carácter Prewett saliera a relucir
-. Enséñaselo – dijo Sirius mirando a Harry – solo piensa en lo que quieres – Harry cerró los ojos unos segundos y ahora el sonido de sorpresa salió de Ginny. A lo que Sirius ya reía de forma descarada – Bien hecho Harry, ahora eres un Weasley honorífico. Y tú cariño – y miró a Ginny – sabía que tenías el carácter de tu madre, pero que tus ojos parezcan llamas es algo terrorífico – les dijo Sirius y volvió a reírse, al ver la cara de sorpresa de los dos convocó un espejo y se lo pasó a los chicos
-. ¿Pero? – balbuceó Ginny
-. ¿Cómo? – siguió Harry
-. Bueno – dijo Sirius recuperándose – parece que esto es culpa mía, bueno no mía, sino un don de la familia Black. El vínculo ha despertado el gen metamorfo. Es un gen que corre por todos los Black, Tonks por ejemplo, lo tiene por parte de madre, ella lo tiene activo de forma natural, y a vosotros os lo ha activado el vínculo. No os preocupéis, Andy me ha dejado unos cuantos libros sobre el tema, para que lo dominéis. Pero el principal problema son las emociones como habéis podido comprobar – y miró a Ginny – Andy me comentó que la única forma de controlar los poderes de Tonks totalmente fue gracias a la oclumancia
-. ¡Oh! No – dijo Harry
-. ¡Oh! Harry, lo siento – dijo Ginny apenada
-. No es tu culpa Ginny, es sólo que no tengo buenos recuerdos de las clases de oclumancia – dijo Harry
-. ¿Quiero saber? – preguntó Sirius curioso
-. Dumbledore le pidió a Snape que me diera clases – dijo simplemente Harry – no fue buenas clases para ninguna de las partes – y oyó suspirar exasperado a Sirius
-. Bueno – empezó Sirius – no sé si esto os ayudará, los Black además del gen metamorfo, son también conocidos por ser oclumantes naturales
-. No puede ser – dijo Ginny entre irritada y furiosa – aunque en la otra vida, fuera Weasley, era un Black en toda regla, si hubiera sido una oclumante natural, Tom no podría haberme poseído – dijo nerviosa
-. En realidad… - titubeó Sirius – lo hablé con Cissi y tenemos una teoría – y miró de soslayo a los chicos
-. Dumbledore – dijo Harry escupiendo el nombre
-. Eso creemos, no puede quitar un don natural, pero si lo puede dormir o atontar – dijo Sirius y Harry abrió los ojos asombrados tras una revelación.
-. Por eso pudiste resistir a él un año – dijo Harry de repente incorporándose a la cama y tomando las manos de Ginny por encima de Sirius – Siempre me pregunté como fuiste capaz de soportar a Voldemort aunque fuera su versión de 17 años, yo sólo le tuve 20 minutos y quise morir cada segundo que le tuve. Sin embargo tú no, lo soportaste e incluso peleaste con él
-. Eso era tu oclumante en ti Ginny – dijo Sirius incorporándose también y arrastrando con él a Ginny para abrazarla – te protegió. Cualquier tipo de posesión, te hace sentir como Harry lo ha descrito – notaron a Ginny como lloraba silenciosamente – No te preocupes preciosa – y le dio un beso en la cabeza – esta vez vamos a estar preparados
-. ¿Nos vas a enseñar tú? – preguntó Ginny
-. Sí – y abrazó a los dos – a vosotros y a Ron, Draco, Luna y Rolf. Todos los sábado empezando por este. A los gemelos, Cissi ha encontrado una poción para proteger la mente, por el momento, y en vacaciones y verano les daremos clases. Como son las personas más cercanas en edad a vosotros queremos que ellos también estén protegidos. La verdad es que nos arrepentimos de no haber tomado esta medida antes, pero mejor tarde que nunca.
-. ¿Y el resto de los adultos? – preguntó Harry
-. Algunos tendrán que trabajar en ello – dijo Sirius mirando al frente fijamente – Arthur por ejemplo, cuando aceptó el cargo de ministro tuvo que aprender Oclumancia a marchas forzadas, tanto por su seguridad como para el propio ministerio. Newt y Tina, por lo que nos han comentado son oclumantes decentes, no los mejores, pero sus largas vidas les han dado ciertos trucos y ventajas para saber cuándo alguien intenta expiar su mente. Andy, Cissi y Tonks, al ser Black están cubiertas de forma natural, además Andy tuvo que enseñar a Tonks a controlarlo cuando era pequeña, por lo que es casi una experta. – Sirius hizo una pausa, pero no apartó la mirada del frente – Cissi lleva años practicándola, por lo que me ha dicho era vital para ella en su otra vida. Remus con su licantropía está cubierto, él no es un oclumante, pero intentar leer su mente es como un suicidio, el lobo que está dentro de él, mutila y destroza cualquier tipo de intrusión.
-. ¿Y el resto? – preguntó Ginny – la tía Molly, la profesora McGonagall, madame Pomfrey, etc.
-. Stella es auror, uno de los entrenamientos que recibimos todos es en oclumancia, ella también está protegida. Además, su madre era una legeremante natural por lo que aprendió desde muy joven oclumancia. – dijo Sirius – los que nos preocupan, son los que has comentado – y suspiró de frustración mirándolos por fin – Sobre todo nos preocupa Molly
-. ¿Por qué? – preguntó Harry
-. Molly sabe parte de lo que ha pasado, pero no todo. Y como bien sabéis la razón por la que no conoce todo es Dumbledore. Aún es muy fiel a la figura y la palabra de Dumbledore, y eso es peligroso para vosotros.
-. ¿Cuál es la solución? – preguntó de nuevo Harry
-. Arthur cree, y la verdad es que opino lo mismo, es que por el momento le demos la misma poción que ha Fred y George, estará protegiendo vuestros secretos, y no la podrán manipular. Cuando Molly, vea a Dumbledore como es de verdad podremos enseñarle oclumancia
-. Perdona que insista papá, pero ¿y el resto? – preguntó Ginny
-. El resto lo van a aprender, Minerva, Poppy, Ted y los Lovegood. Pero les daremos las pociones por un tiempo, lo bueno de ser de magos y brujas adultos, es que tienen mayor control de su magia y sus emociones, por lo que será más sencillo para ellos llegar a un mínimo de oclumancia, si no lo consiguen, la poción tendrá que ser una opción pasable.
DUMBLEDORE
No estaba contento. Bueno, en realidad la vida le iba bien, sus planes solían funcionar y la mayoría de ellos funcionaban bien. Pero desde hace dos años, tenía la sensación de que las cosas se estaban saliendo de control de SU control.
Se sentó en su silla del escritorio y respiró hondo, tener esta discusión consigo mismo como hace cuatro meses no funcionaría para nada. Se reclinó en la silla y miró al techo. Oyó a Fawkes hacer un ruido. El fénix estaba ligado a él, era su familiar, pero últimamente parecía que le miraba de forma desaprobatoria. Últimamente no, desde hace dos años. Aggg, esos pensamientos, no le iban a llevar a ningún lado, como la última vez.
Tenía que ir problema a problema, y ahora mismo, su principal problema era los gemelos Weasley. El profesorado adoraba a los gemelos, incluso Severus los toleraba pues eran muy buenos en pociones, eran buenos alumnos, compañeros y divertidos. Y he ahí el problema, eran divertidos, no eran unos locos alborotadores de bromas que respiraban y vivián por y para las bromas, y ese, repetía mentalmente una y otra vez, era su problema.
Si los gemelos no se metían en problemas, no podían tener castigos. Sin castigos, no tendrían que visitar a sus profesores, una y otra vez. Y a estas alturas, tendrían que tener tantas detenciones, que su jefa de casa, es decir Minerva, tendría algunas palabras con el director, es decir él, y así poder tener una excusa para poder hablar con Molly Weasley, y poder manipularla y de forma indirecta a sus dos últimos hijos.
Albus se incorporó en la silla de nuevo y miró al frente, Fawkes seguía haciendo ese ruido molesto. La única solución para seguir sus planes generales sería intervenir y meter a los gemelos en algún tipo de problema. Tendría que ser algo… los suficientemente grave para que lo lleven ante él, pero no tanto como para que los expulsen. No eran muy importantes, pero tenían un pequeño papel que desempeñar en la historia. Pero ¿qué? Desde la época de los llamados merodeadores, Hogwarts no había recibido ninguna broma o altercado digno de mención, alguna bronca entre casas… que no merecían la pena mencionar. Y el problema es que, aunque uno grave para él, ahora mismo sólo podía recordar las cosas de los merodeadores y no las podía utilizar. No las podía utilizar, por que el sujeto de la mayoría de las bromas era ahora profesor, y las recordaba muy bien. Y el profesorado era prácticamente el mismo, y de vez en cuando, aún cuentan historias sobre esas mismas bromas. Tendría que pensar en otra cosa… quizás dar una clase en alguna de las asignaturas de primero… ¡Mmhh! Eso suena bien, encantamientos sería la mejor opción, Flitwick no pondría resistencia y creería que sería un honor.
Llamaban a la puerta. La reunión del personal sobre el primer trimestre empezaba ahora. Todos los profesores estaban accediendo, incluido Filius. Sí, era su mejor opción, y viendo a su pequeño profesor no veía ningún problema. Una vez que acabaran con la parte aburrida, soltaría su idea de impartir una clase. Y sonrió, por primera vez en varios meses sonrió de verdad. Poco a poco, problema a problema, volvería a tener todo bajo control.
GINNY-HARRY…
-. ¡Chicos bajad rápido! Tenemos un problema – gritó Stella desde algún sitio de la mansión Potter
Poco a poco, todos fueron apareciendo en el salón principal. Primero fueron Narcissa con Draco y Ron, y poco tiempo después aparecieron Pandora con Rolf, Luna, Harry y Ginny
-. ¿Stella? – preguntó Narcissa - ¿Qué ha pasado? ¿Está todo bien?
-. Por desgracia no está todo bien – dijo Stella – Tenemos un problema, nos acaba de avisar Minerva por polvos flu, de forma urgente. Ha pasado algo es Hogwarts
-. ¿Están mis hermanos bien? – preguntó Ron preocupado
-. Sí, no te preocupes, ellos están bien – y Stella sonrió a Ron para tranquilizarlo – Sirius me ha pedido que venga antes para comentaros unas cosas, ahora vendrá él y os contará todo. Pero para poder hacerlo, tengo que hablar con Narcissa, Harry y Ginny a solas unos minutos
-. No te preocupes Stella, nos quedaremos aquí a esperar a Sirius – contestó Pandora – vosotros podréis ir al aula que tenemos aquí al lado – Stella asintió y se fue a la sala indicada seguida por las otras tres personas
-. ¿Qué ha pasado? – preguntó Narcissa, una vez la puerta se cerró y todos estuvieron sentados
-. Dumbledore es lo que ha pasado – dijo Stella – por lo que nos ha dicho Minerva, parece que en la última reunión de personal, convenció al profesor ¿Flichi?
-. Flitwick – corrigieron a coro los otros tres
-. Sí, perdón, pues le convenció de dar una clase de primero. El profesor estaba encantado de dejar al director darla, pero Minerva estaba sospechosa, en todos los años que lleva enseñando nunca había hecho eso, y que este año fuera el primero de los gemelos, la hizo sospechar más. En fin, parece que la clase, después de organizar la agenda de Dumbledore, ha sido hoy. Y justamente hoy, los gemelos se han visto envueltos en un altercado en clase, en esa clase
-. ¿Crees que Dumbledore lo ha organizado? – preguntó Harry
-. Minerva así lo cree, y Sirius también lo cree fervientemente. Ya los visteis en Navidades, estaban bien, felices, y no han dado ningún problema, y ¿en la única clase que tienen con Dumbledore sucede algo que los involucra? – preguntó Stella
-. En la otra vida, te diría que habrían sido ellos sin dudarlo – contestó Ginny – pero en esta no, estoy de acuerdo con papá y la profesora, esto es algo que ha hecho Dumbledore
-. ¿Qué necesitas de nosotros? – preguntó Harry, y notó como Stella soltaba la respiración
-. Sirius, Minerva y Arthur, creen que son demasiados secretos entre nosotros. Mientras ellos esperan a ver que quiere Dumbledore, me han pedido que viniera a aquí, para convenceros de decir toda la verdad al resto de nuestro círculo – y miró uno a uno a sus oyentes, esperando alguna pista de lo que pensaban – Eso quiere decir no más secretos para Molly, Draco, Ron, George, Fred, etc. – La sala se quedó en silencio unos minutos y nadie se movía
-. Has sido sincera con nosotros – dijo Narcissa – por lo que nosotros también lo seremos – Y miró a Harry y Ginny, que asintieron
-. Esta conversación ya la hemos tenido entre nosotros varias veces – dijo Ginny
-. Pero hasta estas Navidades no llegamos a un acuerdo los tres – continuó Harry
-. Todos los chicos Weasley lo saben desde el día de Navidad, e hicieron el juramento mágico – dijo Narcissa
-. Draco y Rolf, lo saben desde nochebuena, también hicieron el juramento mágico – dijo Harry – Al igual que el resto de los adultos como Pandora, Andrómeda, Ted, etc.
-. La única que no lo sabe es la tía Molly, no sabíamos cómo decírselo y en Navidad estaba tan liada correteando de un lado para otro que no pudimos acercarnos a ella – terminó Ginny
-. ¿Qué saben exactamente? Y ¿Por qué no decírselo a los demás? – preguntó Stella
-. Saben lo básico. La verdad – y rio Narcissa – es que los chicos sabían más de lo que nos gustaría que supieran, son listos y habían atado algunos cabos ellos. Quitando a los pobres de Charlie y Percy, que les pilló casi todo por sorpresa, el resto habían intuido mucho. No hemos querido entrar en detalles de nuestro pasado o su futuro, no queremos influenciar de ninguna manera en el modo de vida de esa persona. Las únicas personas que saben toda la verdad son Sirius y mi marido
-. Harry y yo ya sospechamos algo el año pasado – dijo Ginny retomando el tema – por eso lo comentamos a la tía Cissi, y decidimos hacerlo en las Navidades
-. Íbamos a contarlo todo en la próxima reunión – terminó Harry. Llamaron a la puerta
-. Sirius ya ha llegado – dijo Pandora – Cissi, Remus se ha despertado y quiere bajar, Kreacher se lo ha prohibido, y ahora los dos están discutiendo
-. Subiré ahora mismo, gracias Pandora – dijo Narcissa – cuando termine con mi marido me uniré al resto
Narcissa salió primero de la habitación y el resto se unió al resto al salón. En cuanto Sirius los vio preguntó
-. ¿Qué habéis decidido?
-. Parece que ya lo habían gestionado por su cuenta – dijo Stella – han estado informando poco a poco a todo el mundo desde las Navidades, excepto a Molly, es la única que les falta
-. Eso es un alivio y un problema a la vez – dijo Sirius y se sentó derrotado en un sofá
-. ¿Qué ha pasado papá? – preguntó Ginny
-. Sobre las once Minerva me ha llamado por flu a mi despacho bastante alterada, y eso ya de por sí es raro en ella – se inclinó en el sofá y empezó a frotarse en la cara – me contó sobre la clase "especial" de Dumbledore y que hago había salido mal
-. ¿Qué ha pasado en la clase para qué estéis así? – preguntó Pandora
-. De alguna forma, Minerva no lo tenía claro, Dumbledore a involucrado en los gemelos en un gran lío. Parece que durante la parte práctica de su clase, uno de los chicos hizo explotar a la mitad de la clase, mientras el otro la llenaba de una especie de… - y suspiró – sustancia verde
-. ¿Por qué sospechan de mis hermanos? Nunca harían nada peligroso contra nadie porque sí – dijo Ron, y saludó a Narcissa con la mano que acababa de acceder
-. Porque por desgracia, han sido los dos únicos que no han sido afectados o por la explosión o por la sustancia – dijo Sirius – Parece que el resto de sus compañeros de la clase están todos en la enfermería o por quemaduras o por unas ronchas desagradables producidas por esa cosa verde
-. ¿Y Fred y George qué han dicho? – preguntó Ginny
-. Que son inocentes, y Minerva está de acuerdo con ellos. El problema es que Dumbledore estaba entreteniendo a Flitwick en una conversación, y Flitwick estaba de espaldas a la clase, por lo que sólo Dumbledore es testigo – contestó Sirius
-. Así que es la palabra del director contra la de dos estudiantes de primero – comentó Luna
-. Exacto – dijo Stella
-. ¿Y todo esto para qué? – preguntó Narcissa
-. Al principio tampoco lo sabíamos – contestó Sirius – cuando Minerva me avisó, mandé a Stella aquí y fui a avisar a Arthur, en su despacho, Minerva nos volvió a contactar – miró el reloj del salón – en media hora quiere a Molly en su despacho a solas
-. ¿No pensarás que le quiere hacer algo? – preguntó Narcissa de nuevo
-. No podemos descartarlo – dijo Pandora y puso la misma mirada que su hija adquiría – Si lo piensas fríamente es un movimiento lógico de su parte
-. ¿A qué te refieres? – dijo Stella
-. Dumbledore no es tonto, y por lo que me han contado Narcissa y los niños ha estado planeando esto por años ¿verdad? – Pandora esperó a ver como asentían con la cabeza – Si lo pensáis, desde que habéis regresado, sus planes han sido trastocados. Algunos de formas muy evidentes, como que Arthur sea ministro, como tu liberación – dijo señalando a Sirius – tu separación – ahora señaló a Narcissa – y otras cosas que se han trastocado, pero no han sido evidentes para él, o no se ha dado cuenta todavía, como el que Remus este aquí ahora, cómo es Draco o el que yo siga viva. Así que si me pongo en su lugar, imagino que quiere reafirmar o asegurar que algunas cosas sigan como él quiere que siga
-. Es decir, que la tía Molly sea una ferviente creyente de Dumbledore – dijo Ginny
-. Correcto, e incluso una forma de tener a la familia Weasley bajo su dominio, por decirlo de alguna manera – finalizó Pandora
-. ¿Qué hacemos? – preguntó Narcissa
-. Tenemos esta media hora para decidir qué hacer – dijo Sirius – Dejar que Molly vaya e intentar después arreglar lo que sea que haga después, o idear cualquier cosa ahora y evitar que vaya
-. No es evidente – dijo Luna
-. ¿El qué? – preguntó Stella
-. Tenemos la solución, justo enfrente de nosotros – dijo Luna mirando a Ginny y Harry, y poco a poco el resto de la sala los empezó a mirar
:. Ginny, no estarán pensando lo que creo que están pensando – dijo Harry
:. Por las miradas que todos nos están dando, creo que sí lo están pensando – contestó Ginny
:. Pero es una locura – soltó Harry – además no podemos ir uno de nosotros, tendremos que ir los dos, el vínculo no nos deja estar separados mucho tiempo
:. Lo sé, lo sé, pero Harry, es mi tía, ha sido mi madre – dijo Ginny con preocupación – aunque ha estado tomando la poción de la oclumancia, no quiero que Dumbledore le haga nada malo
:. Tienes razón, no quiero ver que tiene pensado para ella Dumbledore – dijo Harry – pero ¿cómo lo hacemos?
:. Yo seré mi tía, tu te harás pasar por Ron – contestó Ginny – le diremos a Dumbledore, que yo me quedaba con la tía Muriel unos días, pero que no tenía dónde dejar a Ron con tan poca antelación
:. Parece un buen plan
-. ¿Creéis que podéis hacerlo? – preguntó Narcissa y vio como ambos cerraban los ojos y se transformaban en dos pelirrojos
-. ¡Vaya! Me sigue encantando ver cómo lo hacéis – dijo Sirius
-. ¡Ey! ¿Por qué eres yo? – preguntó Ron
-. Ronald tienes que pensar – dijo Ginny imitando perfectamente a Molly – Harry y yo, no podemos estar separados mucho tiempo, por lo que irá conmigo haciéndose pasar por ti – y vio como a su antiguo hermano se le coloreaban las orejas y pedía perdón
-. Chicos – les dijo Sirius – nos vamos a la oficina de Arthur y le contamos el plan, os vais desde allí a Hogwarts. Os pido que tengáis muchísimo cuidado, en cuanto pongáis un pie allí, poned vuestros escudos de oclumancia arriba. Cissi – y se giró para mirar a su prima – si no te importa ser tú sola, quiero que le cuentes hoy todo a Molly
-. Le diré que venga aquí y le contaré todo – dijo Narcissa
-. No te preocupes Sirius, nos quedaremos todos para ayudar a Narcissa – dijo Pandora
DUMBLEDORE- GINNY-HARRY-SIRIUS
Después de una breve visita en la oficina del ministro. Harry, Ginny y Sirius, se aparecieron en Hogsmeade, cerca del camino al castillo. Aunque para el resto del mundo eran Molly, Ron y Sirius
-. De acuerdo – dijo Sirius – en este momento me encantaría tener vuestro super poder – y miró a los chicos, viendo como Ginny ponía los ojos en blanco – Pero mientras ahora sería algo que nos vendría muy bien, no es algo que quiera tener cuando vuestro vínculo despierte vuestras hormonas
-. ¡Papá! ¡Sirius! – dijeron indignados los afectados, haciendo reír a Sirius
-. Lo siento, no pude resistirlo – y soltó una última carcajada – Lo que quería decir, cuando me contestéis de vuestro pasado y me hablaste de los espejos que teníamos James y yo. Se me ocurrió crear unos nuevos para cuando comenzarais el colegio. Os los iba a dar en vuestro cumpleaños número 11, pero creo que hoy sería de mejor utilidad – metió la mano en el bolsillo interno de su túnica y sacó tres espejos, le dio uno a Harry/Ron con una marco verde, otro a Ginny/Molly con un marco rojo y el último con un marco negro se lo quedó él – Cuando Remus regresó y los vio, los actualizó un poco y le dio algunos añadidos que dijo que vio en algunas películas mientras estaba en EEUU
-. ¿Qué añadidos? – preguntó Ginny mirando su espejo muy intrigada, al fin y al cabo nunca había tenido uno en sus manos
-. El uso inicial del espejo es llamar de uno a otro – dijo Sirius – Pruébalo – incitó a Ginny – dile a tu espejo mi nombre o papá o canuto
-. Papá – le dijo Ginny al espejo, y vio como su espejo dejaba de mostrar su imagen para aparecer una especie de niebla blanca
-. Si te fijas – y levantó su mano con el espejo – el mío ahora vibra y aunque no lo notes se ha calentado ligeramente – giró la mano y se puso el espejo enfrente de la cara, y en el espejo de Ginny apareció la cara de su padre – Fin de la comunicación – y desapareció la cara de su padre
-. Antes no teníamos que decir eso para acabar la conversación – dijo Harry
-. Ese es uno de los añadidos, en este caso es uno mío, que nos viene muy bien – dijo Sirius – Es una forma de estar comunicados o de tener a la otra persona en el espejo al tanto de lo que suceda, cuando me contaste lo del laberinto y tu secuestro, digamos que eso me dio la idea
-. ¿Quieres que lo llevemos encendido ahora? – preguntó Ginny
-. Sí, y para eso os voy a enseñar otra de las mejoras. Harry, llámame como ha hecho antes Ginny – le dijo Sirius
-. Sirius – dijo Harry. Vio como Sirius levantaba el espejo y antes de ponérselo enfrente del rostro, le daba un golpe con la varita
-. Añade a Ginny – Sirius terminó de alzar el espejo al rostro. Y tanto el de Sirius como el de Harry estaban con la niebla blanca a la espera de que Ginny aceptara la comunicación - ¿Notas la vibración y como se ha calentado? – y Ginny asintió – lo único que tienes que hacer para aceptar es poner el espejo es enfrente de tu rostro – y Ginny así lo hizo – Si os fijáis la imagen se ha dividido en dos, ahora mismo las dos están activas, por lo que los tres podemos oír y escuchar a la vez
-. ¿Quieres decir que podemos desactivarlo? ¿Si podemos hacer eso para qué serviría? – preguntó Harry
-. Sólo podéis silenciarlo, creí que era una forma de no poneros en peligro. Podemos oír, pero no nos oirán si hablamos – dijo Sirius – por ejemplo si hablamos un plan de rescate o cualquier cosa – y vio como los chicos asentían
-. ¿Cómo los silenciamos? – preguntó Ginny
-. Con la varita – dijo simplemente, y se acercó a cada chico – aunque tenéis varitas, no quiero que las uséis por aquí, os enseñaré como se hace pero lo haré yo. Ya en casa, jugaremos con los espejos y os contaré más de ellos – Se puso detrás de Harry y apuntó a la imagen de Ginny con la varita y simplemente dijo "silénciala" e hizo lo mismo con su imagen diciendo "siléncialo". Después se puso detrás de Ginny y repitió el proceso con su imagen y con el de Harry. Miró su reloj – Bueno, tenéis 15 minutos para llegar al despacho de Dumbledore, yo me quedaré por aquí y estaré atento a todo lo que se diga en ese despacho.
Sirius se acercó una última vez a los dos, y les dio un abrazo y un beso en la cabeza. Aunque con Ginny/Molly se sintió raro, al ver la sonrisa de su hija en la cara de su cuñada, supo que el gesto era apreciado.
Molly y Ron llegaron al castillo, cuando estaban por el pasillo del gran comedor, McGonagall salió de allí y se acercó a ellos
-. ¡Molly! ¿Qué haces aquí? – preguntó McGonagall
-. El profesor Dumbledore me ha pedido que viniera – dijo Ginny metiéndose ya en su papel – No me ha dado muchos detalles, sólo algo sobre George y Fred ¿Están bien? ¿Les ha pasado malo?
-. No que yo sepa están bien – dijo McGonagall – sino te importa, te acompañaré a su despacho
-. Sí, por supuesto, de hecho te lo agradezco Minerva – y retomaron el camino - ¿No estarán en problemas? Me refiero a los chicos, estas Navidades estaban muy contentos, y en las pocas cartas que recibimos de ellos nos dicen que están bien ¿Hay algo mal?
-. Molly, como jefe de su casa, puedo asegurarte de que tus hijos, todos ellos, son muy apreciados por el resto de sus compañeros. No tengo ninguna queja por mi parte, y hasta dónde yo sé el resto del personal tampoco – dijo McGonagall – Lo único que te puedo decir es que esta mañana ha habido algún tipo de incidente en la clase de Flitwick, pero no sé qué es lo que ha sucedido o qué ha pasado
-. Eso no me tranquiliza – dijo Ginny/Molly - ¿Cómo subdirectora no tendrías que tener más información?
-. Por desgracia – dijo Minerva sin perder la compostura, pero delatándola un suave tic en el labio – en este caso no es así. La clase del profesor Flitwick la estaba impartiendo el director, por eso imagino que no ha pasado por los trámites normales
-. Ya veo – y se hizo el silencio
-. Puedo preguntar ¿Qué hace el joven Ronald con nosotros? – preguntó McGonagall
-. El profesor Dumbledore me ha pedido que viniera enseguida. Ginny, gracias a Merlín estaba en casa de mi tía Muriel, pero Ron estaba conmigo. Con tan poco margen no tenía dónde dejarle, por eso ha tenido que venirse conmigo – y Ginny/Molly acarició el rostro de Harry/Ron, como solía hacer su tía con sus hijos
-. Bueno, ya estamos aquí – dijo McGonagall enfrente de la gárgola - ¡gominolas! – dijo alto y claro, haciendo que la gárgola se moviera dejando a la vista las escaleras
Subieron por orden, primero McGonagall, después Ginny/Molly y por último Harry/Ron. Cuando llegaron a la puerta del despacho, McGonagall llamó y se escuchó un adelante.
-. ¡Buenos días!, Minerva, Molly y… supongo que el joven Weasley ¿verdad? – dijo Dumbledore y sus ojos empezaron a brillar
:. Ginny, escudos arriba y refuérzalos – dijo Harry
:. Los tengo así, desde que pasamos la verja – contestó Ginny
:. Cuando le brillan así los ojos no trama nada bueno – siguió Harry
:. De acuerdo, sigamos con el plan, quédate en un segundo plano y vigila sus movimientos – dijo Ginny
-. ¡Buenos días, profesor! – respondió Ginny/Molly
-. Sentaros por favor, Minerva – y se dirigió a la profesora – gracias por traerlos a mi despacho – McGonagall iba a protestar, pero en su lugar asintió y salió del despacho
-. Profesor ¿mis hijos están bien? ¿hay algún problema con ellos? – preguntó Ginny/Molly
-. Verás Molly, esta mañana he tenido el placer de dar la clase de Flitwick. Todo iba bien, los estudiantes estaban entusiasmados, estaban prestando atención… pero cuando hemos empezado con la práctica algo ha pasado – dijo Dumbledore dando dramatismo
-. ¿Qué? ¿Qué ha pasado? – preguntó Ginny/Molly en su papel
-. En un momento la clase ha entrado en un caos, la mitad ha explotado y la otra ha acabado inundado por un líquido que producía sarpullidos – dijo Dumbledore abatido
-. ¿Y qué tienen que ver Fred y George en todo eso? – preguntó Ginny/Molly - ¿No creerás que ellos tienen algo que ver en todo eso? – volvió a preguntar haciendo notar el genio de los Prewett
-. Me temo mi querida Molly, que creemos que ellos han sido los que lo han provocado – dijo Dumbledore y miró fijamente a Molly
-. ¿Qué? – gritó Ginny/Molly y se levantó de su silla hecha una furia - ¿Con qué pruebas? Trae ahora mismo a Fred y George ahora mismo aquí, no pienso que dejes que expulses a mis hijos sin pruebas, yo no lo sabía pero desde que Arthur es ministro ha traído varios libros a casa, y algunos han sido bastante interesantes de leer, si acusas a mis hijos de cualquier cosa SIN PRUEBAS, llamaré al ministerio para que realicen las pruebas pertinentes. Sin son culpables me ocuparé personalmente de ellos, y sufrirán un infierno, pero si son inocentes…
-. Molly, no hace falta involucrar al ministerio. Sólo he dicho que creemos que han sido ellos – repitió Dumbledore, al que ahora se le notaba una pequeña gota de sudor en la frente. Y volvió a mirar a Molly que seguía repitiendo su diatriba
Dumbledore estaba nervioso, su pequeño plan no estaba saliendo tan bien como él esperaba. Recordaba a Molly Prewett con temperamento, pero no había contado con una Molly Weasley super protectora de sus hijos, y peor aún, más ducha con el sistema del ministerio. Por que Molly había tocado en la tecla correcta, si el caso se llevaba de forma oficial, y se demostraba que se habían acusado de forma incorrecta a unos estudiantes por la razón x, aunque la razón fuera muy buena, el problema lo iba a tener la escuela y sobre todo la credibilidad de esta, que iba a estar entre dicha.
Pero ahora mismo el mayor problema que tenía no sólo era lo locuaz que se había vuelto su antigua alumna, sino que era incapaz de penetrar en su mente. Y lo estaba intentando de forma vehemente. Vio por el rabillo del ojo, la figura del joven Weasley… sonrió por dentro, bueno lo intentaría con el joven
-. ¡Profesor! – dijo Molly/Ginny – quiero a mis hijos aquí y oír sus versiones
-. Está bien – actuó Dumbledore derrotado, y se acercó a la chimenea, donde llamó a McGonagall, y le solicitó que trajera a Fred y George.
:. ¿Es mi sensación? ¿O se ha rendido muy fácil? – preguntó Ginny, que volvió a sentarse, con su pose enfurruñada
:. No, no es tu sensación, algo no anda bien – contestó Harry – mientras le regañabas algo ha cambiado en él
:. ¿Qué quieres decir? – preguntó Ginny
:. No sé cómo explicarlo, he pasado tanto tiempo con él que sé cuándo no dice la verdad, o toda la verdad, e incluso noto cuando cambia de planes sobre la marcha – explicó Harry – mientras lo observaba lo he visto claramente, son pequeños gestos que hace de forma inconsciente. Antes mientras hablaba con él, estaba tan pendiente de la charla o la discusión que no me había fijado, pero hoy… lo he visto todo, me he dado cuenta de todo
:. Y ¿qué crees que va a hacer? – preguntó Ginny
:. Esta cambiando de planes – dijo simplemente Harry – no están saliendo las cosas como él esperaba, qué va a hacer no lo sé, por desgracia Sirius no nos ha enseñado a leer las mentes
:. De acuerdo, vigílalo como hasta ahora, pero como antes recuerda el plan. Si ves que pone mucho interés en ti, mírame a mi
:. Lo sé – dijo Harry – es más fácil que un adulto sepa o haya aprendido a protegerse la mente que un niño. Y en este caso, Molly tiene esa protección, por orden del ministro por seguridad
Se escuchó como llamaban a la puerta, y Dumbledore concedió permiso para entrar. Primero entraron los gemelos, cabizbajos y segundos después McGonagall. En cuanto los tres accedieron, Ginny/Molly se levantó y corrió hacia los chicos a abrazarlos hasta cortarles la respiración
-. ¿Estáis bien? – preguntó Ginny/Molly
-. Sí, mamá – dijo George
-. Estamos bien, mamá – dijo Fred
-. Nosotros no hicimos nada – dijo George apresurado
-. No sabemos que ha pasado, pero nosotros no hemos sido – siguió Fred
-. Señores Weasley – dijo McGonagall – pueden decirme que es lo que ha pasado en la clase – y vio como asentían
-. La clase empezó con el profesor Flitwick diciéndonos que hoy nos la iba a dar el profesor Dumbledore – dijo Fred
-. Entonces apareció el director y comenzó a dar la clase – Contó George
-. Iba normal la clase, con el director dando la clase y con el profesor Flitwick dando algún apunte – siguió Fred
-. Cuando quedaba menos de la mitad de la clase por dar, empezamos a practicar lo dado – prosiguió George
-. Como nuestra clase junto con la de Hufflepuff es impar, nos juntamos con nuestro compañero de Gryffindor Lee Jordan para que no estuviera solo– continuó Fred
-. Estábamos a punto de sentarnos junto a Lee cuando de repente ¡Boom! La mitad de la clase había explotado y la otra estaba en un cosa babosa – terminó George
-. ¿Y vuestras varitas? ¿Dónde estaban? – preguntó Molly/Ginny
-. En nuestras túnicas – dijeron a la vez los gemelos
-. Aún no nos habíamos sentado – dijo George
-. No las habíamos sacado – dijo Fred. Ginny/Molly dejó de mirar a los gemelos y se giró a mirar a Dumbledore
-. ¿Y exactamente por qué mis hijos son los culpables del incidente? – preguntó Ginny/Molly
-. No lo somos – gritaron de nuevo los gemelos
-. Molly, como comprenderás que fueran los únicos que no fueran afectados nos hizo sospechar de ellos – dijo Dumbledore
-. Bueno, pues a mi lo que su versión me cuenta es que hay dos posibilidades – dijo Ginny/Molly – Una, que los estudiantes al practicar mezclaron algún hechizo y mis hijos se libraron por no estar aún sentados. Y dos, que alguien hizo una broma a los estudiantes, sabiendo que afectaría a todos, por que estarían sentados. De nuevo, Fred y George se libraron por no estar donde deberían de estar. Ahora la pregunta es muy sencilla, ¿les vas a acusar de algo sin pruebas? O ¿vas a hacer una investigación de verdad?
-. Molly – interrumpió McGonagall – si no te importa y viendo que toda la clase está en la enfermería, me gustaría llamar a los aurores para hacer la investigación formal
-. Minerva – comenzó Dumbledore – no creo que sea necesario
-. Albus – gritó indignada McGonagall – sí es necesario, Molly tiene razón, si ha sido un accidente ha sido un desgraciado accidente, pero si era una broma, el culpable o los culpables no pueden continuar en el castillo – antes de que Dumbledore pudiera decir algo más, McGonagall llamó por red flu al departamento de aurores, unos minutos después apareció Stella
-. Buenos días, soy la auror Stella Jackson – se presentó – me han asignado para este caso ¿qué es lo que ha pasado?
McGonagall le contó de nuevo el incidente, y después tomó declaración a Fred y George, como a Dumbledore, para que contara su versión de los hechos.
-. Muy bien, señor Fred Weasley ¿puede dejarme su varita? – preguntó Stella. A lo que Fred asintió y se la dio. Stella realizó el hechizo de prior incantatem, y se vieron los últimos realizados, todos correspondientes a su clase de transformaciones – Gracias – y le devolvió la varita – Señor George Weasley ahora déjeme su varita – George le pasó su varita y Stella realizó el mismo proceso, la varita de George, como la de Fred, sólo mostró los hechizos de transformaciones – Gracias. Estas varitas están limpias y no han sido manipuladas, y como pueden ver, estos jóvenes no han lanzado ningún hechizo que pudiera provocar el incidente, ahora si alguien me puede acompañar a la clase donde se produjo el hecho, realizaré unas pruebas y luego me gustaría ver las varitas de todos los estudiantes.
-. Yo la acompañaré – dijo McGonagall
-. Bien – dijo Ginny/Molly – como ya está todo aclarado, mis hijos y yo nos vamos. Que tenga buen día profesor – cogió la mano de Harry/Ron tirando de ella y salió del despacho antes que Stella y McGonagall
Una vez fuera del despacho se despidió de Fred y George y los mandó a la sala común o visitar a sus compañeros a la enfermería. Mientras bajaba hacia las puertas se cruzó una vez más con Stella y McGonagall, y vio como Stella le guiñaba el ojo de forma disimulada
:. Eso ha sido intenso – dijo Ginny
:. Sí, pero ha sido genial – dijo Harry – tu tía a veces me daba miedo, pero verte a ti como Molly… ha sido aterrador – y escuchó la carcajada de Ginny en su cabeza
:. Harry que esperabas, me crio ella – respondió Ginny
:. Vamos las puertas de las verjas están ahí, Sirius no debe estar muy lejos – contestó Harry
Cuando llegaron a la zona donde habían dejado a Sirius, Harry/Ron sacó el espejo y miró la imagen
-. Ya estamos aquí, puedes venir a por nosotros – dijo Harry. A los pocos minutos apareció Sirius - ¿Dónde estabas? – preguntó Harry
-. En la casa de los gritos – dijo simplemente – Ha empezado a llover y no me apetecía oler a perro mojado, además no quería que alguien pasara y viera a un perro mirando fijamente un espejo, incluso en el mundo mágico se ve raro – respondió Sirius – Vamos a casa, lo más seguro es que nos estén esperando y quieran escuchar cómo dos niños han dejado en jaque al gran Albus Dumbledore
