Historia Paralela 3


Cuando Hoshiyomi regreso a casa, luego de la larga travesía con Yuya, lo primero que hizo no fue dirigirse a la cama, como venia haciendo mecánicamente desde que nació.

Sino que, en su lugar, se dirigió hasta ese único amigo que le esperaba con cara amarga y profundas ojeras.

¿Qué es lo buscaba? Solo Tokiyomi era consiente.

—Esta esperándote en tu oficina.— Fue lo primero y único que dijo.

Saliendo de la sala de control donde siempre es que se encontraba, palmeo suavemente el hombro de su amigo.

Tokiyomi no era ajeno a la cara complicada de Hoshiyomi, de hecho, justo como él también estaba preocupado.

Pero lo que había sucedido hace ya algún tiempo, era cuestión de padre e hijo; meterse significaría una falta de respeto a aquel que era su mejor amigo, y al otro hombre que también consideraba, era su segundo padre.

"Es difícil cuando se trata de sentimientos y peleas, pero no puedes hacer mas que enfrentarlos."

Pensó con su típica cara amarga.

Y volviendo a palmear el hombro de su amigo se alejo, saliendo de la sala de control para dirigirse expresamente a su habitación.

Si llegaba a suceder algo, confiaba lo suficiente de que sería notificado, de lo contrario, también lo sería, así que pudo retirarse con tranquilidad.

Los pasos que dio, uno tras otro resonaron en la oscuridad hasta desaparecer.

Y mientras Hoshiyomi decidía que es lo que debía hacer, al final se auto convenció de enfrentar lo que resultaba era inevitable.

"Si escapo, de todas formas él va a encontrarme. No tiene sentido evitarlo para siempre."

Se dijo, como si solo el pensamiento de que su padre lo persiguiera por el mundo e incluso por las dimensiones le agotara.

Por lo que redirigiendo sus pasos hasta su oficina, trato de controlar su propia expresión.

Le era difícil encarar a su padre, y aun mas con lo que estaba haciendo en el mundo humano pero...

"Él acepto venir por el favor que le pedí, ¿Eso quiere decir que ya no esta en contra?"

La ansiedad comenzaba a gobernar sobre su cuerpo.

"La ultima vez que vi a papá fue cuando decidí venir al mundo humano para vengarme. Nos gritamos cosas hirientes y al final me dijo que estaba realmente decepcionado con lo que había elegido. No obstante, ¿qué este aquí significa algo? ¿O fue mi madre quien le convenció a venir? Sea como fuera, debo prepararme."

Aunque Hoshiyomi no lo aceptara, un miedo profundo reverberaba en sus adentros.

Sí su padre volviera a dirigirle esa mirada dolorosa, ¿él seguiría tan cuerdo como lo estaba ahora?

La ansiedad hizo morder parte de sus uñas, y aunque intento darse la vuelta varias veces, la curiosidad pudo más.

Y abriendo la puerta de su oficina, lo vio.

Sentado tan dignamente como siempre, con una taza de té en sus manos y su rostro impecable, falto de impurezas, estaba su padre.

Y justo como Tokiyomi le había dicho, le estaba esperando en un infinito silencio.

—Padre...—

Saludo apenas con un extraño nudo en la garganta.

Abrió la boca con la intención de saber de qué es lo que su padre quería hablarle.

No obstante, su voz se quedo atascada y sus manos como una mala pasada comenzaron a volverse frías.

"¿Tanto miedo tengo de enfrentarlo? ¿O...?"

Hoshiyomi sentía como sí sus pies hubieran echado raíces, así que le fue imposible avanzar.

Se sentía patético en ese momento, ¿cómo era posible que apelara a sí mismo y sus acciones cuando parecía un niño asustado?

Un sentimiento de enojo comenzó a brotar de su pecho, haciéndole fruncir el ceño.

¿Realmente era él un hombre listo para enfrentar los retos o solo era un cobarde que ni siquiera podía hacerle frente a su propio padre?

"¡Vamos! ¡muévete!"

Se exigió, esperando que sus piernas respondieran.

Pero contrario a sus expectativas, no pudo dar ni un solo paso.

—Ah...—

Su frente se lleno de un sudor frio, y su espalda de una horrible sensación de dolor.

Había practicado tanto para este momento que...

Estar paralizado le hizo sentir miserable.

"Papá debe estar riéndose ahora mismo de mi..."

Se dijo con reproche y levantando su vista para comprobar que efectivamente la sonrisa burlona de su padre estaría impresa en su inmaculado rostro.

Lo que encontró hizo que sus defensas se quebraran y sus piernas cedieran a su propio peso.

Su padre.

Que consideraba era la persona mas fuerte y elegante del mundo, justo ahora, había dejado la apariencia juvenil que había tenido cuando lo encontró, y en cambio se mostro con su habitual yo.

Con lagrimas bajando por su rostro, y una sonrisa llena de comprensión y amor.

Se encontraba frente a él.

Luciendo una apariencia que Hoshiyomi pensaba era tan patética como la suya.

"¿Por qué estas llorando? Fui yo el que comenzó la pelea aquella vez, fui yo el que no quiso escuchar, fui yo el mal hijo, entonces... ¿Porqué...?"

La confusión estaba en su rostro, pero aun con todo eso, su padre.

El hombre mas fuerte del mundo, lo abrazo.

Como si deseara protegerlo de su propio dolor.

—Papá...—

—¡¿Por qué no has mandado un solo mensaje?! ¡¿Una sola carta?! ¡¿Sabes lo preocupados que estábamos por ti?!—

—¡...! —

—Que hayamos peleado no significa que dejes de ser nuestro hijo, nuestro mayor tesoro.—

—Pero... Los decepcione.—

Hoshiyomi hizo hincapié en lo que había pasado, pero fue el mismo Astral quien le negó, antes de tomar sus mejillas y obligarlo a mirar sus ojos.

—¿Crees que una sola pelea va a provocar que estemos decepcionados? Es verdad que no deseábamos que pelearas en el mundo humano, que provocaras mas de lo que ya ha pasado, pero... ¿Cómo podríamos decepcionarnos solo por eso?—

—¡Pero tu me viste como si...!—

—¿Como si nos hubieras decepcionado? —

Astral le interrumpió, y limpiando las lagrimas que ya escurrían por el rostro de su hijo mayor, volvió a negar.

—Es verdad que esa vez, dije y nos dijimos cosas hirientes, sin embargo... Fue por mi culpa que lo has entendido así.—

—¿...?—

—Esa vez, trate de que no cayeras envuelto en tu propia soledad. Te acuse falsamente de que querías recorrer un camino espantoso y lleno de suciedad, pero... Me equivoque. No pude ver que lo que en verdad querías, era salir de esa soledad, de seguir la luz que aun seguía en tu interior. Te grite y te dije cosas horribles, y eso es algo que no puedo negar.—

—Papá...—

—Pero ahora me doy cuenta, de lo que realmente quieres y deseas hacer. Lamento mucho haber gritado, y lamento mucho haberte dejado partir sin una adecuada despedida. No sabes como me arrepiento de soltar tu mano en tu mayor momento de debilidad. Y aunque no espero puedas recibirme en tus planes, quiero que sepas que cuentas con mi total y leal apoyo. —

—Ah...—

Esas palabras, era algo que Hoshiyomi espero escuchar en su momento, no obstante, ya se había convencido que él era quien estaba mal, y que merecía ser repudiado.

Pero que su padre este con él justo ahora...

Hacia de su corazón menos pesado.

—¡Papá!—

Grito, y arrojándose a los brazos de su padre como un niño pequeño, se permitió expresar lo que no había podido desde hace ya mucho tiempo.

Desde que se le había arrebatado todo lo que considero, era importante para él.

—Lo siento.—

Susurro una vez mas su padre, y acomodándolo mas en sus brazos, sin ningún signo de desagrado, le permitió llorar como cuando tenia cinco años.

Todo ese tiempo ambos habían estado atados por una tensa y dolorosa cuerda.

Así que, que esto este sucediendo así, hizo que ambos corazones dañados volvieran a latir.

Tal vez no había sido un buen inicio, pero Astral.

No iba a dejarlo solo.


—Y... ¿Todo volverá a la normalidad?—

Cuestionó Tokiyomi al siguiente día, teniendo especial cuidado en el tono y en sus propias palabras, observando desde una distancia segura a ambos hombres adultos uno al lado de otro.

Cabello largo rubio y platino se movieron al unisono, y aunque la vista fue tremendamente esplendida, la mirada que le dirigieron al pelinaranja hizo que se asustara en su propio lugar.

—¿Volviste a tocar mi tarjeta?—

—Estas de acuerdo que reportare a tu madre tu problema, ¿cierto?—

—¡...!—

El grito de Tokiyomi se escucho por todo el edificio, pero contrario a su gran problema actual, nadie fue ayudarlo.

"Habría preferido que jamas se reconciliaran..."

—Tokiyomi, tu madre quiere verte.—Dijo Astral, solo para molestar.

Con esa cara tan seria, que no fue sorpresa que Tokiyomi se desmayara.

—Había extrañado sus exageradas reacciones.—

—¿Verdad?—

Ambos hombres, padre e hijo rieron un poco mas.

No obstante luego de una buena jugarreta al pelinaranja, ambos se dispusieron a trabajar.

Hoshiyomi había dado todos los detalles, pero Astral, los había mejorado.

—Eres inteligente en algunas cosas, pero a veces es mejor dejar fluir las cosas a tener que forzarlas. ¿Has pensado en conseguirle nuevos contrincantes a Yuya?—

—¿Nuevos contrincantes?—

Astral sonrió, como el zorro astuto que era.

—Deseas devolverle todos sus recuerdos, ¿no es así? —

Hoshiyomi asintió, vacilante.

—Entonces, ¿qué te parece sí hacemos esto...? —

Hoshiyomi escuchó atentamente, ¿qué tenía que ver contrincantes con los recuerdos perdidos? Bueno, su padre fue bastante específico en explicarle y sobre todo, en entrelazar ambos conceptos.

¿Y cuál fue el resultado...?

"...Bien dicen que el diablo sabe más por viejo, que por diablo."