Ah, invierno. Lo odio, ya van como 3 veces que me enfermo. Creo que en una de esas me dio covid JAJAJAJ. Es gracioso que lo cuente porque cuando publique esto seguro que estaremos a finales de invierno y sería un despropósito entonces, lol.
Este capítulo lo escribí hace ya dos años. DOS AÑOS. Fue de los capítulos que terminé antes de entrar en hiatus. De hecho, tengo algunos capítulos de colchón guardados por ahí, pero no los publico porque me deprimo de que me que me voy quedando sin capítulos.
No importa, el caso es, que ando un poco en racha, más o menos. Y quería escribir esta parte del fanfic para avanzar hasta la parte triste. Tal vez cuando llegue a esa parte pueda escribir un poco mas rápido.
Calma antes de la tormenta, o algo así.
Pueden encontrar la playlist como la publicación fijada en mi facebook, el cual tiene mí mismo nombre de usuario. O buscarla en spotify y youtube como "Esta Playlist Contiene clichés", tiene una portada muy brat, creo.
Una nota más: si van a escucharla en spotify, ni se crean que está terminada. Diario le quito y le pongo canciones, muajaja.
Tuffnut, entonces, bajó dos dedos de su mano derecha y tres en la mano izquierda.
Hiccup miró el gesto y luego subió sus ojos a la cara del gemelo, quien tenía una cara de completa concentración, atento a cualquier respuesta que fuese a darle. Snotlout estaba a su lado, con una mano sobre el mentón, tal vez pensando en una buena e ingeniosa forma en la cual hacer que Tuffnut dejara de hacer estas cosas en el almuerzo, Fishlegs estaba leyendo un libro y Eret comía un sándwich, divertido con la situación.
— Cinco.— de todas formas, y aunque esto ya haya durado lo suficiente como para hartar a todos los presentes, Hiccup todavía tenía la paciencia para responder.
— ¡Jum! ¿Y qué pasa si me pongo por aquí?—Tuffnut corrió unos cuantos metros mas atrás. Volvió a hacer lo mismo con los dedos.— ¿¡Y ahora!?— gritó desde prácticamente el otro lado de la cafetería. Hiccup respiró hondo—. ¿¡Cuántos dedos tengo!?
Snotlout sostuvo su frente con la mano que antes usaba para sostener su mentón, harto. Hiccup negó con la cabeza.
— ¡Tuffnut, ya te lo dije!— se levantó un poco para enfatizar la respuesta, llamó la atención de los demás estudiantes que se encontraban en las mesas cercanas, Eret se giró para saber a qué distancia se encontraba el rubio, le seguía pareciendo divertido.— ¡No tengo visión de superhéroe!
— ¿Por qué cree que la tienes?— preguntó Fishlegs a Hiccup, en un volumen mas bajo. Hiccup hizo lo mismo al responderle.
— Le conté como fue la operación, ya sabes, con el laser y eso. —Tuffnut entornaba los ojos, e hizo un gesto de no haber escuchado bien lo que dijo por el bullicio de la gente a su alrededor.
— ¿¡Qué!?
Snotlout fue el que respondió esta vez.— Cree que el laser le dio a Hiccup poderes.
— ¿Y estás seguro de que no la tienes?— se burló Eret, riendo. Hiccup negó con la cabeza, sin verse muy divertido por el chiste.
— No, agh...— respondió y luego volvió a alzar la voz.— ¡Dije que no tengo visión de superhéroe! ¡Solo me operé los ojos con un laser!
— ¡Eso es lo que diría un superhéroe con una súper vista de dragón!— exclamó Tuffnut de vuelta, Hiccup ahora sí lanzó un suspiro rodando los ojos.
— Águila.— dijo Eret de repente, aparentemente fuera de contexto, todos los presentes en la mesa del almuerzo se volvieron a él, sin saber porque dijo esa palabra de forma tan aleatoria—. Debió decir "vista de águila"— aclaró, los restantes soltaron un "ahhh" asintiendo.
— De hecho, los dragones pueden tener una vista excelente, como los halcones.— intervino Fishlegs, sonriendo emocionado. Hiccup asintió nuevamente, a él también le gustaban los dragones.
Snotlout, con su usual tono acido, le contestó a Fishlegs.— Los dragones no existen.
— No, pero en Calabozos y Dragones...
— ¡Nadie juega esa basura, Fishlegs! Solo tú, Hiccup y el descerebrado de allá.
— ¡No, no tengo una súper vista de dragón!— Hiccup, a pesar de la intromisión a su asunto, volvió a hablar con Tuffnut a gritos.
— ¿¡Qué dijis...!?— no podía escucharlo bien, y la verdad ya se estaba cansando de las risas de los mate-atletas que se encontraban detrás suyo, usando bromas que Tuffnut o cualquier otra persona normal no podrían entender—. Eh, muchachos, ¿podrían callarse? Estoy tratando de gritarle a mi amigo.— pidió, haciéndolos callar en el acto. Mucho mejor.— Gracias, ahora sí, ¿¡qué dijiste!?
— De hecho, me gusta Calabozos y Dragones.— se encogió de hombros Eret, Snotlout bufó.
— ¿Y qué con eso?
— ¡Dije que...! Agh.— aunque no lo crean, Hiccup puede aguantar esto por mas tiempo, en serio. No por nada Tuffnut es su mejor amigo, aunque tenía hambre y estaba molestando a la gente a su alrededor—. ¡Seis! ¡La respuesta es seis!— dijo el primer numero que se le vino a la mente, esperando terminar con esto ya.
Tuffnut contó los dedos.— ¡Eres un superhéroe!— alzó los brazos en señal de triunfo. Hiccup negó con la cabeza, rodando los ojos y soltando un "ah" ya harto, Tuffnut corrió de vuelta a la mesa, emocionado—. Tienes que entrenar tus poderes, usarlos para el bien, ¡uhhhh! Necesitas un buen nombre, uno que sea cool, uno que defina tu personalidad...
Una voz femenina fue la que interrumpió a Tuffnut.— Trata con Drago Dragón.— Astrid estaba detrás de ellos, sosteniendo la bandeja con su almuerzo usando ambas manos y sonriendo. De acuerdo, como en todas las cafeterías de preparatoria, hay un status quo, ¿vale? Aunque, bueno, aquí no está tan marcado, es decir, Eret es el mariscal del campo y se encontraba sentado con ellos. No solo eso, sino que Hiccup era el chico mas popular de la escuela, pero es un nerd, por lo que debería...
Vale, digamos que el grupo de Hiccup es como la amalgama de otros. Como cuando no encajas en los otros grupos y te vuelves un raro o un perdedor... como en "Eso", de Stephen King, donde todos los chicos eran distintos, pero se llevaban bien y no necesitaban pertenecer a un grupo donde todos tuvieran los mismos gustos, ¿lo entiendes ahora?
Bueno, pues, era raro que una animadora, que sí que tenía el status quo marcado, se acercara a los raros. Ya lo rompía con estar con Hiccup, y muchos lo consideraban como un hecho histórico en la escuela, pero esto... Esto era distinto.
Mucho, porque era Astrid Hofferson, dispuesta a almorzar con ellos, con el uniforme de animadora puesto, con el mismo porte de abeja reina de siempre, mas relajado, sí, pero con la guardia alta todavía, después de haber dicho "Drago Dragón". Nombre con el que se le conoce a Daredevil en España o algo así, porque las traducciones de los años sesenta eran horribles y bastante literales, en especial las del castellano, a veces son mas literales de lo necesario, vamos, Drago Dragón es un nombre horrible y...
Me estoy desviando mucho, para decir que todo en esa escena era extraño. Astrid diciendo un dato nerd era raro. No porque fuera una chica o porque no pudiera, sino porque ella jamás había mostrado interés en ese tipo de temas, no por lo menos que Hiccup o Tuffnut (enterado por su hermana o por su talento de escuchar a hurtadillas las conversaciones de la misma con sus amigas o porque a Heather se le ha pasado contarle, porque sí, a veces pasa, y no, no tiene nada de malo), supieran.
¿Astrid si quiera conoce a Daredevil? La verdad es que no, no le ha interesado jamás, ni siquiera la serie de Netflix. Nada, cero. Pero hoy ha visto un video gracioso donde lo mencionaban y le reconoció porque a su tío Finn sí que le gustaba esa serie.
Se arrepintió al verle las caras a los presentes. Bueno, solo la de Fishlegs, porque la de Hiccup mostraba cierta confusión y curiosidad, Tuffnut se preguntaba porque Astrid, la General Hofferson, siendo tan buena con los nombres había mencionado uno tan horrible, Fishlegs se moría por preguntarle el como sabía ese nombre, Snotlout creía que Astrid lo había inventado y que Eret era un presumido y Eret...
Bueno, Eret era el único que se preguntaba cuando es que Astrid había llegado, porque él estaba mirando en su dirección, él debió verla desde antes, ¿no? Además, ¿cuánto tiempo lleva ahí parada? Es como si ella tuviera el contexto necesario para entender de que estaban hablando, ¿no? ¿Cómo lo hizo?
Aparte es raro, desde que ella lo dijo es como si todo se hubiera quedado congelado hasta que Fishlegs rompió con toda el aura rara.
— ¿Conoces a Daredevil?
El que respondió con desagrado fue Snotlout.— Babas, todo el mundo lo conoce a este punto, ¿por qué le preguntas eso?
— Es que dijiste el nombre que le daban hace tiempo.— Explico Hiccup rápidamente, levantándose en ese mismo proceso. Astrid pensaba que sí, que tenía sentido.— Hola, ¿qué... qué haces aquí? Pensé que nos veríamos después de tu práctica.— como siempre, quiso añadir, no lo hizo, de todas formas. Añadirlo sonaría como un reproche, y esa no era su intención. Es más, se alegraba de verla, pero eso no quitaba que fuese raro.
Astrid parpadeó un par de veces, ¿eh?— Vine a almorzar.—respondió, con un tono mas ácido del que le hubiera gustado. Reconoció que Hiccup no lo había dicho de mala manera, por lo que retomo el tema usando un tono menos a la defensiva—. Vine a almorzar contigo, me di cuenta de que nunca lo hacemos y...— ahora se sentía ridícula.
No sabía como, pero Hiccup siempre lograba llevarse la sensación de ridiculez.— Ah, claro, claro.— sonrió con los dientes, iluminando toda la cafetería, se movió, dándole espacio, Tuffnut corrió hasta su sitio (siempre a lado de Hiccup, también), para recorrer su bandeja a otro sitio. Astrid no supo como reaccionar a eso.
Hoy había despertado con una idea en la mente; después de la conversación que habían tenido el día anterior, sobre las películas y eso, bueno, sería bueno pasar mas tiempo juntos, ¿no? Tan siquiera almorzar juntos un día a la semana o algo similar... Aunque tal vez no debió sentarse aquí, quizá debió hablarlo antes con Hiccup, así tal vez esto no resulte tan raro.
Se sentó en el sitio en el que Tuffnut había estado antes, lo bueno es que Eret estaba ahí, era con el único con el que podía mantener una conversación. Se encontraba entre Hiccup y Tuffnut, y trataba de no tener una cara de espanto o de arrepentimiento.
Esto es ridículo, es una mala idea, es una mala idea... ¿por qué todos están tan callados? Todos parecen mirarla, incluso los que se encuentran en las otras mesas... Mierda esto no...
Sintió un par de labios presionando cálidamente sobre su mejilla, no giró inmediatamente la cabeza, en un principio solo movió los ojos en su dirección, era Hiccup, y el gesto la hizo encogerse en su sitio. El contacto físico inesperado le hizo cosquillas y la calidez que transfería se le extendió por todo el cuerpo, sin poder evitarlo la hizo sonreír y sonrojarse. No solo fue el beso, también la había rodeado por la cintura. El beso fue prolongado, tanto que de pronto tuvo ganas de echarse a reír bobamente o apartarlo, o las dos cosas. No ayudó que de pronto decidiera atacarle las mejillas con mas besos, un poco mas cortos.
Por los dioses, Hiccup, estamos rodeados de gente, deja de ser tan cursi...
— Basta, basta.— masculló, Astrid pensó en empujarlo con fuerza o empezar a darle manotazos. Casi lo hace, casi, en serio, hasta que recordó los moretones y Hiccup pidiéndole que dejara de golpearlo. No gracias, no iba a hacer eso.
Solo… no lo hagas tanto.
Hiccup la obedeció, apartándose, sonriendo riendo por lo bajo. Ambos contemplaron las caras de los presentes en la mesa: Snotlout tenía una expresión de asco y fastidio, Fishlegs desviaba la mirada de la forma menos disimulada que se le pudo ocurrir, mientras que Tuffnut y Eret no se veían para nada incomodos, aunque el mas entusiasmado parecía ser Tuffnut. Eret solo se veía enternecido.
Se sentía satisfecho, tenía el pensamiento arrogante de que había salvado esto, ellos no habían peleado gracias a que a él le había salvó el pellejo a Hiccup.
Ahí estaba su lindo sonrojo que adoraba ver, Hiccup no apartó la mano de la cintura de la chica. Astrid negó con la cabeza, aunque la piel le estaba picando y sudando, le gustaba la sensación. Casi hace desaparecer la incomodidad. El que rompió el momento fue Tuffnut, porque volvió al tema del superhéroe.
— Pero Drago Dragón es Daredevil, ¿no?— lo preguntó como si fuera una pregunta demasiado importante o seria—. ¿No es irónico? Digo, lo que hace especial a Daredevil es que es ciego... Y abogado.—añadió, los demás parecieron volver a la normalidad.
— También es religioso, ¿no?
— Alto, si es religioso, ¿por qué se viste de diablo? ¿No debería vestirse de Jesús?
— Tuffnut, ¿de qué diablos estás hablando?— intervino Snotlout, sonando demasiado cómico para los presentes. Astrid se acercó un poco más a Hiccup para susurrarle una pregunta.
— ¿Por qué cree que eres un superhéroe?
Hiccup hizo un breve gesto de desagrado.— Le expliqué todo lo que pasó en la operación, pero solo pareció escuchar la palabra "laser".—respondió, haciendo sus gestos típicos, moviendo la mano izquierda, la única libre y haciendo muecas y muecas—. Así que se armó toda una historia de origen de superhéroe, ya lo conoces.
Uh, sí, tenía sentido. Iba a decir algo, cuando la intervención de otra voz femenina (y un chillido por parte de Tuffnut, que casi es inaudible, casi, pero para Astrid no) la interrumpió.
— ¿¡Qué!? ¿¡Eres un superhéroe!?— chilló Ruffnut, Heather estaba a su lado todavía con la bandeja en las manos, Ruffnut ya la había colocado en la mesa de la cafetería. Hiccup se giró a Astrid, buscando una explicación, sin embargo, ella tenía la misma cara. No esperaba eso.
— ¡Preciosa!— exclamó Snotlout, cambiando de golpe su expresión—. ¿Qué están haciendo aquí, linduras?
Ruffnut bufó, y a Heather realmente no le importó para nada, en su lugar le sonrió a forma de saludo a Tuffnut, quien lo regresó sacudiendo los dedos de la mano derecha.
Las otras mesas seguían observándolos con curiosidad. Ya era raro que Astrid Hofferson se sentara en esta mesa, pero era mucho mas raro que mas animadoras la siguieran... bueno, no, no tan raro, era algo de suponerse, a lo que me refiero es que es raro, porque Astrid parecía que tampoco se lo esperaba.
— Fungimos como apoyo moral.— respondió Ruffnut, sentándose junto a Eret, demasiado cerca para su gusto. El único que se veía un tanto feliz de verlas (feliz y no tan sorprendido como todos los demás) era Tuffnut, porque tenía a Heather justo enfrente.
Curioso, y es que, lo era de verdad. Aunque ahora era mas fácil relacionarse, se sentía un poco mas en confianza. Aunque veía venir un reproche en los vestidores por parte de Ruffnut, aunque no estaba tan mal, es decir estaba junto a Eret y Eret le gustaba mucho, ¿No?
— Chicas, creo que Eret ya no me gusta tanto.— Ruffnut cerró la puerta de su casillero de golpe, la única que pareció tomarle importancia fue Heather, Astrid se encontraba mas bien pensando, sentada, luciendo extrañamente distraída.
— ¿Por qué?— preguntó Heather atando sus agujetas.
Ruffnut se recargó contra su casillero, cruzándose de brazos, fijándose en Astrid. Esta noticia mínimo debió hacerla voltearse. Igual, eso no era la verdadera razón por la que lo había dicho, es decir, estaba diciendo la verdad, e iba a explicarlo a continuación.
— Todo empezó esta mañana.— relató Ruffnut—. Me levanté a la misma hora, a las 5 am, me duché e inicie mi rutina de 15 pasos...
— ¿Cinco de la mañana?
— ¿Quince pasos?— Astrid se volvió, Ruffnut había mencionado demasiados pasos.
— ¿Crees que este rostro se mantiene solo con un limpiador facial, un hidratante y un bloqueador solar?— señaló su cara, Heather frunció el ceño, ¿Ruffnut había despreciado su propia rutina de cuidado? Ruffnut por su parte, se encontraba un poco mas contenta de que Astrid le esté poniendo un poco de atención—. En fin, terminé y bajé a desayunar.— todavía ninguna de las dos captaba el punto a donde Ruffnut quería llegar, sin embargo la dejaron seguir—. Mamá compró pop tarts y un nuevo cereal que es genial, así que mientras observaba a Tuffnut ser un ser completamente salvaje comiendo ambas cosas, lo entendí.
— No lo entiendo, ¿Qué tiene que ver esto con Eret?— preguntó Heather, a Astrid le alivió no ser la única que al parecer se había perdido. Ruffnut rodó los ojos.
— Mientras veía a mi hermano, trataba de descifrar qué era lo que quería desayunar.—continuó, ella sonaba como si no hiciera falta terminar la historia, como si fuera muy obvio—. Me gustan ambas cosas, las adoro, podría comer pop tarts todo el día, pero el cereal de frutas es maravilloso. Tuve que decidir, ¿Qué es lo que más me aportaría a la vida? ¿Qué es lo que tiene menos azúcar?— se balanceó, haciendo todas esas preguntas, ambas chicas habían captado que no solo tenían un significado orientado a la comida, era algo más profundo—. Luego pensé que estaba pensándolo demasiado, que podría comer ambas cosas. Pero, ¿Saben? Estaba harta de comer ambas cosas siempre. No puedo permitirme más ese tipo de libertad.*
"Entonces, lo entendí. No puedo seguir perdiendo el tiempo aferrándome al mismo desayuno. Ni a Eret, aunque él se muera por mi, si él no me invita a salir, no puedo seguir insistiendo, estoy harta.
— Vaya, Ruff.— comentó Heather después de todo eso, sorprendida. Astrid también se había sorprendido demasiado.— ¿Todo eso lo pensaste tratando de decidir qué desayunar?
— Sí, ¿por qué?— respondió Ruffnut con simpleza, luego de eso, fijó su mirada de nuevo en Astrid y ahora que tenía toda su atención, decidió preguntar—. Oye, Astrid, ¿por qué hoy almorzamos con el grupo de Hiccup?
Astrid casi da un salto, confusa.— ¿Qué?
— Sí, ya sabes.— Ruffnut intentó explicarlo—. Veo a mi hermano todo el tiempo, tal vez el único momento del día en el que no lo veo es en el almuerzo.— explicó, rodando los ojos al final, haciendo énfasis en la palabra "almuerzo", que es de hecho, muy importante para Ruffnut—. Y hoy he tenido que verlo y no solo eso, sino que se la pasó parloteando sobre que Hiccup tiene súper poderes, ¿Qué no sabe que no puede decirlo en voz alta entre tanta gente? Es peligroso.
— ¿Tú también crees que Hiccup tiene poderes?— preguntó Heather, ignorando el resto del párrafo anterior.
— Ese no es el tema, el tema es: ¿Por qué?— insistió Ruffnut. Si Hiccup tenía poderes o no era irrelevante, lo que importaba era porque ese cambio de actitud.
Astrid hizo una mueca, apretó los labios con desagrado y respondió—: Quería pasar tiempo con Hiccup. Ya sabes, demostrar que puedo ser una buena novia y eso.
— ¿Ya son novios?
— No, pero... Puedo llegar a serlo.— el tema seguía siendo incómodo. Bastante incómodo a decir verdad—. La verdadera pregunta es, ¿porque ustedes almorzaron con nosotros?
Ruffnut titubeó.— Bueno, porque...— buscó a Heather para apoyo, sin embargo, la chica viajaba sus ojos de Ruffnut a Astrid sin decir ni una sola palabra y viéndose un tanto confundida. En realidad ella no tenía tanto problema en almorzar en la mesa de Hiccup si Tuffnut estaba ahí, porque, bueno, Tuffnut siempre mejora las cosas—. Buenoooo... No lo sé…
—Solo te vimos ahí y no queríamos dejarte sola. — agregó Heather, manejando la situación mejor que Ruffnut, quién solo asintió energéticamente.
Astrid alzó las cejas, alternó la mirada entre ambas. Aunque Ruffnut y Heather son sus mejores amigas, no esperaba esa respuesta. Vale, sí esperaba algo similar, pero... bueno, la sensación... era cálida, algo similar a lo que sentía cada que Hiccup hacía algo por ella, tal vez no al grado de hacerla sonrojar, pero sí al grado de hacerla sonreír y desviar ligeramente la mirada. Apoyo moral, vaya.
Antes de que Ruffnut pudiera señalar lo obvio, Astrid se le adelanto.— Gracias, supongo.— no sonó ni un poco condescendiente. Ni tantito. Astrid se levantó y relajando los músculos se adelantó a la salida—. Hora de entrenar, chicas.
Una vez desapareció por la puerta, Ruffnut le dio un codazo a Heather en las costillas, seguramente mucho mas fuerte de lo que Ruffnut hubiese querido que fuera, o que esperaba que fuera, porque la vio trastabillar y dejarse del dolor de forma aguda y audible.
— Creo que ya sé lo que está pasando.— dijo Ruffnut, en un tono que se podría decir que era un susurro. Uno un tanto emocionado.
— Pudiste romperme una costilla, Ruffnut.
— Hiccup la está ablandando.— reveló Ruffnut como si fuera una niña pequeña que se haya enterado del mejor secreto del mundo. Heather arrugó la frente, sobando su costado.
— ¿Ablandar?— le parecía un término ridículo para el hecho de que Astrid se encontrase un poco distraída—. Ruff, solo porque Astrid está algo dispersa...
— Ella nunca está dispersa, ese es el punto.— Ruffnut tomó sus pompones de la banca. Heather le imitó, ahora que lo pensaba...— ¿Cuándo la has visto dispersa por algo? Lo que sea. Astrid nunca está dispersa.
Y es que, aunque Heather odie admitirlo, era verdad, ¿no es así, Astrid? Eso de estar disperso es algo nuevo en ella. Incluso Astrid lo sabe, lo intuye por las miradas que le lanzaban las chicas de su equipo, hasta Tuffnut lo notaba, y eso que es Tuffnut.
Intentaba ignorarlo de todas formas, buscando la canción de su rutina, bajando en la lista de reproducción, necesitaba una canción para calentar. Sin embargo, descubrió que estaba demasiado abrumada como para hacerlo. Resopló y cerró su spotify, desconectando el telefono también. Se alejó de la bocina y caminó hacia sus compañeras mientras Ruffnut les hablaba de la fiesta que iba a dar lugar el sábado.
—¿Y dónde planean hacer la fiesta?
Ruffnut iba a responder, hasta que parpadeó confundida, luego se dirigió a su gemelo, quién parecía estar en la luna o algo así, porque no paraba de sonreír bobamente cada que miraba a Heather, incluso por equivocación. Le dio un zape para hacerlo despertar.
—Oye, sesos de carnero. — le dijo, Tuffnut se sobó la cabeza y con el ceño fruncido ahora sí regresó a la tierra—. ¿Ya les dijiste a mamá y a papá sobre la fiesta del sábado?
—¿Qué fiesta?
Ruffnut volvió la cabeza hacia atrás, ahí estaba Hiccup Haddock en las gradas; era difícil saber a donde estaba mirando, especialmente por los lentes oscuros que su doctor le obligaba a usar en exteriores. Daba algo de miedo verlo ahí con la mirada aparentemente fija, ella tuvo el presentimiento de que podía oírles.
—La. Fiesta. — respondió entre dientes, señalando con la cabeza a Hiccup, Tuffnut seguía sin comprender—. Del. Sábado. — completó, pero aun nada—. La sorpresa. — nop, en Tuffnut sonaba música de Van Halen a todo volumen (Daaaaaanceeeee the night awaaaaaay), Ruffnut gruñó—. ¡La fiesta sorpresa! ¡La que es para ya-sabes-quién! — volvió a señalar con la cabeza a Hiccup quien estaba cómicamente sentado justo detrás de Ruffnut. Tuffnut lo saludó desde lejos, el castaño le devolvió el saludo.
—¡Ahhh…! La fiesta…— ahora sí la captó—. El permiso de la fiesta, ese… eh, no. — Ruffnut lo iba a matar, gruñó mas fuerte y casi se le lanza encima—. Oye, cálmate, lo conseguiré. Y si no la haremos en casa de Astrid. No creo que diga que no.
Heather se preocupó por medio segundo, hasta que Astrid le tocó el hombro.
—Heather.— la pobre Heather se sentía como una muñeca. Una a la que le cuentan cosas y llevan a todos lados. Mi muñeca me habló, me dijo cosas...— ¿Quieres poner la canción para calentar hoy?
Heather suspiró y colocó cualquier canción al azar. En un principio, la canción sonó como un extraño ringtone de telefono dosmilero, el cual fue cambiando, transformándose en una melodía mas conocida para todos. Ah, adoro ese video, aunque es algo inquietante que Tom Hanks haga lip sync en una canción altamente pop, como que es algo un poco fuera de lugar.
Aunque Astrid tuvo en mente este video, también recordaba la letra y lo mucho que había pasado desde la ultima vez que había escuchado esta canción.
Y es que esta canción es perfecta para hacer un montaje.
Uh...
I really wanna stop, but I just got the taste for it
Notó que está vez Hiccup estaba en las gradas frente a ella, y que se encontraba mucho mas temprano de lo que siempre estaba usualmente. Él siempre llega a la mitad de la práctica, o la menos, ella lo nota siempre en ese momento.
I feel like I could fly with the boy on the moon
¿Cuántas cosas no ha notado?
So, honey, hold my hand, you like making me wait for it
Tal vez era eso lo que la molestaba. Siempre lo ha sido, en realidad, pero no sabía como manejarlo, Hiccup es siempre tan atento con ella que el hecho siempre le generaba una angustia extraña, rara de verdad. Justo en el pecho, siempre reclamándose a sí misma el porque ella no había hecho algunas cosas mejor.
I feel like I could die walking up to the room, oh yeah
Entendía que era algo normal, ya se lo habían dicho cientos de veces. El mismo Hiccup parece entenderlo, sin embargo, es verdad, en algún momento las cosas ya no serian suficientes y entonces... como funcionaria la cosa?
Late night, watching television
But how'd we get in this position?
Había descubierto una cosa que definitivamente no quería confesarle ni a sus mejores amigas: Astrid ya estaba casi segura que tenia un trauma con el abandono. Seguro que era por su madre, vamos, no necesitas ser un profesional para saberlo, era algo mas que obvio. Eso juntado con la obsesión con la perfección...
It's way too soon, I know this isn't love
En definitiva necesitaba trabajar en eso. Necesitaba hacerlo, porque por alguna razón quería ser la mejor novia para Hiccup porque...
But I need to tell you something
Porque...
I really, really, really, really, really, really like you
And I want you, do you want me, do you want me, too?
¿Es malo aterrizar limpiamente en los brazos de Heather y Tuffnut estando completamente distraída? Es que le estaba pasando justo ahora, le asustaba eso, el súper poder que tenía (y que recién descubría) de poder ponerse en modo automático y lograr pensar en tantas cosas sin romperse una pierna.
Astrid ya había admitido varias veces (VARIAS) que Hiccup Haddock le gustaba. Pero ahora parecía ser distinto, extraño, menos como algo dicho al aire y algo mucho mas real, mas tangible. Sólido, algo que si se decía, de verdad se iba a considerar en serio. Tal vez esa era la razón de porque ahora estaba notando todos estos traumas, todas estas emociones.
Oh, did I say too much?
I'm so in my head
When we're out of touch.
Rara. Fuera de personaje. Como si la persona que la estuviese escribiendo de forma oxidada. Ese sentimiento de "yo no sé por que estoy así" y mientras mas lo pensaba peor era la cosa...
Y mientras mas pensaba en Hiccup la cosa empeoraba mas. Mas, mas, mas...
I really, really, really, really, really, really like you
And I want you, do you want me, do you want me, too?
Y puedes pensar que Astrid solo quiere hacerlo por Hiccup, puede ser que sea así, pero también quiere demostrarse que puede ser mejor persona. Tal vez sea solo la epifanía de darse cuenta de que no estaba siendo la mejor versión de si misma.
It's like everything you say is a sweet revelation
All I wanna do is get into your head
Puede ser que su mejor versión sea mejor que la de Camicazi. Y es que eso también la molestaba demasiado, había palabras que le molestaban cada que Camicazi llegaba su mente.
Novia. Ex novia. Hospital. Panquecitos...
Yeah, we could stay alone, you and me in this temptation
Sipping on your lips, hanging on by thread, baby
Dioses, Astrid, ¿podrías calmarte por un momento? Basta de sentirte así, realmente no necesitas nada mas. Piensa en la cita que tuvieron antes, en la que Hiccup seguía ciego y lo único que hicieron fue ver películas (escuchar, en el caso de Hiccup) todo el día hasta que se hizo de noche. Lo habían pasado bien y aunque no sabía como habían llegado a esa situación, que los sentimientos en su pecho sentía que habían llegado no sé, demasiado rápido.
No podía ser amor, o sea, no de ese amor, ya saben cual. No puede ser, o sea, es... es...
But I need to tell you something
Bueno, puede ser que para Camicazi no sea tan complicado.
Vale, todos estos pensamientos les causaban nauseas. Nauseas que llegaban a doler en la boca del estomago, tal vez se debía a la rabia que le causaba, los celos... celos. Celos.
Todo esto la abrumaba demasiado. Hiccup la abrumaba demasiado.
Oh, did I say too much?
I'm so in my head, when we're out of touch
Solo mírenlo (ella siempre quería gritar eso), mírenlo ahí, ajeno a todo. La estaba viendo caerse a pedazos, ¿entienden? A PEDAZOS, y solo estaba ahí, mirándola hacer piruetas, con esos ojos que tanto le gustaban.
Who gave you eyes like that?
Said you could keep them
I don't know how to act
Or if I should be leaving
I'm running out of time
Going out of my mind
I need to tell you something
Yeah, I need to tell you something
Es mas justo ahora sentía esas nauseas, sentía esa patada en el estomago, ese dolor subiendo como si fueran ondas expandiéndose por desde el centro de su vientre, tibio, pero quemaba un poco. Y las nauseas incrementaban hasta transformarse en asco, un asco incontrolable que le cortaba la respiración.
YEAH!
Le causaba calor, ocasionaba que todo se pusiera brillante y un zumbido a sus oídos.
Astrid, me parece que estos no son solo celos.
— Astrid?
No, esperen, es vomito real.
No fue un chorro muy grande, nada aparatoso ni muy asqueroso. Nada que valga la pena describir.
— ¡Oh!
— ¡Ewwwww! — chilló alguien detrás de ella. Tuffnut le rodeo y creía haber visto que Heather le quitó el pelo de la cara. Jadeó, tragó saliva, que le supo terriblemente amarga.
La canción terminó, inhaló de nuevo, esta vez tranquilizando un poco el gesto. Al alzar la vista, se fijo en el que el rostro de Hiccup se descomponía en preocupación. No solo eso, ya se había levantado de golpe y caminaba apresuradamente hacia ella.
— Ruff...— jadeó Astrid antes de hipear. Respiró hondo, quería hablar, aunque el ardor de la garganta por la quemazón de jugo gástrico se lo ponía difícil.
— ¿Que pasa? — inquirió la gemela, confundida. Más de lo usual.
Heather se adelantó a la respuesta, después de pedirle a alguien que trajera una botella de agua. Astrid no se había dado cuenta de que ya la habían movido lejos del sol del campo. Algunos le habían hecho espacio para dejarle respirar. — ¿Estás bien? ¿Quieres que te llevemos a la enfermería?
Inhala. Exhala. Astrid todavía tenía la respuesta en la punta de la lengua y no iba a dejar que la misma se escapara tan fácil.— Ruffnut… Quiero ayudarte a hacer el pastel... bugh... para la fiesta.
Ruffnut y Heather se miraron entre sí, los demás compartieron expresiones de confusión. Alguien, de hecho, comentó lo lento que parecía ser Hiccup.
—Claro que puedes, Astrid. — respondió Ruffnut sin saber muy bien qué hacer.
—Chica, ¿eso es todo? — preguntó una de las otras animadoras. — ¿Un pastel?
—Es un pastel de cumpleaños. — corrigió Tuffnut, alzando su dedo índice e indicando el error de la pobre animadora qué seguía en un estado de confusión como todos.
—¡Astrid! ¿estás bien? —finalmente, Hiccup.
—¡Para él! Para él es el pastel.
—¿Qué?
—Pues espero tenga el estomago fuerte. —opinó la misma chica, las demás asintieron con aprobación. — De verdad.
Mi verso favorito de: "Pretty in Possible" de Caroline Polachek. Pensé que sería bueno añadirla, la quiero mucho.
Como dije antes, este capítulo esta hecho desde hace DOS AÑOS, pero lo modifiqué hace un tiempo, hace como un mes, mientras me lamentaba de estar haciendo mi servicio social en un hospital. En realidad, mi servicio no es tan malo, pero ya saben, lamentarme es mi especialidad.
Por cierto, publico esto en la noche antes de mi cumpleaños, deséenme feliz cumpleaños. Los invito a mi casa, habrá birria y pastel.
Quiero dedicar este capítulo a mi querida Luzvel, que siempre que escuchaba esta canción pensaba en el hiccstrid. Extraño tus streams, chula.
¿¡Vieron que Charli XCX ganó TRES grammys!? Miren yo no soy tan partidaria de los premios y así, de hecho casi no los sigo, pero me pareció lindo saber que Charli se esta volviendo cada vez mas mainstream. Se lo merece mi niña.
Hasta otra.
