Había pasado una década desde el restablecimiento de Arathor hasta que por fin fue puesta a prueba, pero nadie esperaría que sus acciones cambiaran las alianzas más allá de lo predecible.
Todo comenzó cuando los trolls Amani presionaron territorios de Quel'Thalas y Lordaeron simultáneamente. Los trolls del bosque estaban totalmente recuperados y al amparo de sus loa pensaron que tenían una oportunidad de expandir sus dominios. Los Amani se prepararon para todo lo que la Horda arrojase contra ellos... sin embargo, no fue la Horda la que vino.
Lordaeron era parte del Imperio Arathoriano, por lo que la respuesta de Arathor fue rápida ante los trolls Amani, y junto a los sin'dorei, los empujaron de regreso hasta Zul'Aman y la ciudad fue asediada. Sin embargo, los Amani sacaron su último naipe bajo la manga, mientras Arathor mantenía el asedio sus ciudades estaban más debilitadas, incluida Ventormenta, de modo que convencieron a los Gurubashi para saquear la ciudad mientras su ejercito estaba fuera.
Lamentablemente para los trolls, el plan fue descubierto, aunque el mensaje ya fue entregado. Anduin I se veía forzado a regresar inmediatamente, pero surgió una propuesta del propio Genn Cringris; acabar con el asedio arrasando la ciudad y luego dirigirse al sur a defender la capital de los trolls de la jungla.
Varios de los líderes no estuvieron de acuerdo, por lo que el Emperador, con pesar, se lavo las manos. por lo que usando máquinas de asedio y magia arcana, Zul'Aman dejó de existir en menos de un día.
El Imperio tardaría tres días en llegar a Ventormenta, incluso con el tranvía de Stromgarde a Forjaz y de este a Ventormenta. Sin embargo, la ciudad resistió gracias a los refuerzos de la Alianza apostados en ella. Los Gurubashi, al ver al ejército de la Alianza y Arathor combinados, decidieron replegarse hasta Zul'Gurub. Aunque solo el ejército del Imperio de Arathor los siguió, este fue lo suficientemente abrumador como para llevar a los trolls de la jungla a la desesperación, incluso algunos intentaron convocar a su deidad sangrienta.
Aunque este fue un grupo minoritario que fue tratado por los demás Gurubashi, los Arathorianos se aterraron ante la perspectiva y repitió el siniestro de Zul'Aman en Zul'Gurub, dejando solo las ruinas.
Los Amani y Gurubashi sobrevivientes fueron acogidos en Zuldazar, donde los Zandalari trataron a los heridos y les dieron alimento y cobijó. Talanji incluso insistió a la Horda para declarar la guerra al Imperio de Arathor, pero los demás miembros se negaron, menos los Trolls Lanzanegra, aludiendo que esta no fue una afrenta contra la Horda y, de hecho, los Amani habían atacado a los Sin'dorei. Sin embargo, la Horda ofreció tierras al sur de Kalimdor para que los refugiados pudieran rehacer sus vidas ahí.
Con los Gurubashi y Amani diezmados y sin hogar, y los Gundrak aniquilados. Los trolls se vieron en una situación precaria para su especie, la posibilidad de extinción se hizo más presente que nunca en los últimos 10.000 años. Incluso los Farraki de Zul'Farrak se veían preocupados.
Talanji aprovechó la situación e intento unificar a los Trolls bajo el Imperio Zandalari, otra vez. Pero, obtuvo respuestas similares a los anteriores y cuando parecía que terminaría en fracaso, la voz de Rokhan de los Lanza Negra se escuchó dando otra opción.
"Nosotro necesitamo union, ¡union para sobrevivi! Podemo se uno otra ve, ¡un Gan Impero de Tribus Troll!".
Esta idea resultó más tolerable a los oídos de las tribus troll y efectivamente los Gurubashi, Amani, Farruk, Zandalari y Lanza Negra formaron una coalición tribal conocida como el "Segundo Imperio de Zul". Con un Consejo de Médicos Brujos para guiarlos y bajo la Reina Talanji, los Trolls buscarían restablecer su antiguo poder.
Sin embargo, no sería eso lo que traería las mayores consecuencias, sino cuando estos fueron admitidos en la Horda. No todos los miembros estaban de acuerdo con la inclusión de las tribus trolls con las que habían luchado por siglos (elfos de sangre, los elfos nocheterna y los renegados humanos y elfos), cosa que era recíproca. De modo que terminaría por causar la partida de las tres razas de la Horda.
Aunque, ganaron un aliado poderoso con el Imperio de Zul, habían perdido aliados igual de valiosos, que para colmo fueron recibidos en la Alianza, volviendo a equilibrar el estatus quo mundial.
Con la partida de los sin'dorei y shal'dorei de la la Horda y su ingreso a la Alianza trajo consigo que todas las razas elficas estuviesen reunidas en el mismo bando. Todas con sus diferentes culturas y costumbres, cada una más parecida que la otra, pero unidas por el hecho de compartir un origen en común y tener la sangre elfica en sus venas... sangre que se había derramado a ríos en las últimas décadas.
Era un hecho que los elfos sufrieron más que el resto de las razas, desde la masacre perpetrada por Arthas durante la Tercera Guerra que casi acabó con todos los elfos nobles, hasta la quema de Teldrassil por parte de Sylvanas en la Cuarta Guerra. Con varios acuerdos que buscaban salvaguardar y continuar la especie, como Arathor y Zul, los elfos decidieron olvidar sus diferencias culturales y disputas para asegurar la perpetuidad de su especie, formando la nación de Elun'Suntor (el Reino del Sol y la Luna).
En nuevo reino elfico comprende los territorios dominados por elfos en Azeroth. Está gobernada por un grupo de nobles, druidas y magos de todas las razas elficas, sobre los cuales presiden el Consejo de los Antiguos. Cómo símbolo de unión, se coronaron a Lor'themar Theron de los Sin'dorei y Thalyssra de los Shal'dorei como Reyes del Sol y la Luna.
Cabe señalar que las razas elficas diferían principalmente en temas culturales; los Sin'dorei, Shal'dorei y Ren'dorei son practicantes de magia; los Shal'dorei y Kal'dorei son los únicos que no adoran a la Luz Sagrada. Del mismo modo que los Ren'dorei son una mutación de los Sin'dorei, los Shal'dorei son una mutación de los Kal'dorei y los Sin'dorei provienen de los Kal'dorei. Y si Kael'thas Caminante del Sol sabía algo es que la propaganda tiene peso, por lo que la primera proclamacion de los Reyes del Sol y la Luna fue darles a todos un mismo nombre Shan'dorei (Pueblo Ancestral o Pueblo Sabio, puede traducirse como "Elfo").
Los Quel'dorei, estando casi extintos, están mayoritariamente conformados por los Medio-Elfos, siendo el grueso de su raza tras verse afincado el mestizaje en la ciudad de Alterac. Los dos pueblos se convirtieron en uno y han permanecido unidos desde entonces. Como tal, los semielfos modernos no se consideran humanos o elfos, solo Arathorianos, o Arathi. Varían en apariencia entre más parecidos a los humanos y más parecidos a los elfos. La mayoría de los individuos Arathi tienen una apariencia predominantemente humana pero con orejas ligeramente puntiagudas. Un puñado parece alto elfos con orejas más cortas, y unos pocos son completamente humanos en apariencia con orejas redondas.
Lemon
Anduin se maravilló ante la belleza natural de los jardines del templo de Bel'ameth. Con dos corpulentos Guardias Imperiales a cuestas, el príncipe paseó por la ciudad de los elfos de la noche mientras sus ojos azules contemplaban los majestuosos e imponentes árboles que se alzaban sobre sus cabezas. Por supuesto, como los elfos de la noche tenían un amor espiritual por la naturaleza, su ciudad fue construida como un laberinto extenso de jardines y árboles que era espectacular de contemplar.
Mientras comenzaba a atravesar los tranquilos bosques y estanques que se extendían por los jardines del templo, se fijó en las humildes reverencias que cada uno de los ciudadanos elfos de la noche de Bel'ameth le hacía. Los elfos de la noche, todos ellos de estatura alta y con tonos de piel morados o azules, tenían un aura de sabiduría y realeza que hacía que el joven emperador se sintiera humilde simplemente por estar en su presencia. Incluso los simples elfos de la noche que pasaban junto a él parecían tan elegantes y sabios, probablemente atribuidos a sus muchos años de experiencia.
Luego de liberar a su séquito, Anduin se interno en la belleza salvaje que la joya de las Llanuera Ohn'ahran le brindaba.
Un fuerte chapoteo resonó en el río cercano. Anduin se alertó, mientras miraba hacia el río cercano para ver qué lo había interrumpido de manera tan abrupta. Él camino hacia un árbol más cercano al río y miró hacia el río para echar un vistazo a quién o qué estaba nadando. Se sonrojó al ver con qué estaba agraciado.
Bañándose en el claro y apacible arroyo se encontraba una mujer violeta, esbelta pero ligeramente musculosa. Los ojos ansiosos de Anduin recorrieron la figura de la elfa de la noche y vieron vetas de agua goteando por su cuerpo desnudo y ágil. La mujer alta y atlética pasó sus ágiles dedos por sus mechones húmedos de cabello azulado. Mientras se escurría la humedad del cabello, Anduin tragó saliva mientras miraba las gotas de agua que caían desde su cabello, por su espalda y hasta la hendidura entre sus nalgas firmes y bien tonificadas.
Sólo entonces, mientras contemplaba a la hermosa elfa de la noche desde la seguridad de su escondite, el humano se dio cuenta del par de cicatrices que tenía en la espalda morada. Aunque las dos marcas, probablemente causadas por un corte superficial de una espada o un hacha de guerra, le recorrían la espalda baja, no contribuían a restarle importancia a su impresionante y atlético físico.
Anduin también miró hacia el costado de la ribera del río y vio que la vestimenta del elfo de la noche estaba amontonada en el suelo. Varias piezas de armadura de cuero púrpura, una espada lunar, un arco y un carcaj amontonados cerca de donde el elfo se estaba bañando.
Aunque su excitación se había mantenido bajo control por las atenciones de su amante, que dormía con una sonrisa y un avanzado estado de embarazo, ahora estaba regresando mientras miraba con lujuria a la sexy elfa de la noche bañándose en toda su gloria desnuda frente a él. Se puso rígido en sus pantalones mientras sus ojos estaban fijos en su impecable trasero morado. Debajo de eso, escondido entre sus ágiles piernas, Anduin podía distinguir parcialmente los brillantes labios inferiores morados de su coño, relucientes con gotas de agua.
—¿Te gusta lo que ves? Rey de los Humanos— dijo de repente la elfa de la noche con una voz sedosa y majestuosa común en su raza.
Anduin tragó saliva y trató de protegerse más detrás del árbol, dándose cuenta de que lo habían pillado mirándolo. Se arregló los pantalones, tratando de contener su excitación mientras permanecía oculto. Él dudó, respiró profundamente antes de salir finalmente de la cubierta del follaje y, vergonzosamente, dio un paso adelante hacia el borde del arroyo, manteniendo la mirada baja para no avergonzarse más al mirarla.
La mujer elfa de la noche miró por encima del hombro al chico humano y la comisura de su boca se curvó en una sonrisa burlona. Con el rabillo del ojo, Anduin pudo ver un poco de escote desde ese ángulo, a pesar de que ella estaba de espaldas a él.
La elfa de la noche se giró para mirarlo y usó intencionalmente su brazo para cubrir sus pechos y otro para cubrir su coño, aunque todavía podía ver un poco de carne de sus tetas y parte de la pelusa azulada cuidadosamente recortada justo encima de su coño. De repente, el joven monarca se dio cuenta de que esta mujer no era solo una Centinela, sino la General de las Centinelas y la nueva Líder de los Elfos de la Noche.
—Lady Shandris... yo, estoy tan avergonzado... por favor perdóname por... haberte visto— jadeó Anduin, mientras se sonrojaba al haber espiado a una de las lideres de la Alianza.
Shandris sonrió serenamente mientras salía del río aún cubriéndose con sus manos. Se acercó a él. Anduin vio los labios húmedos y morados de su vagina, los húmedos labios púrpuras de su coño hacían pucheros como los pétalos de una flor en flor, y los pezones del mismo color en sus senos. Se le secó la boca y apartó la mirada mientras Shandris pasaba por encima de sus ropas, yendo directamente hasta él. Con sus delicados dedos con largas uñas, casi garras, le giro suavemente la cabeza, haciendo que volviera su mirada hacia elfa.
Los ojos de Anduin bebieron la figura desnuda de la elfa de la noche, ahora justo frente a él, lo que le permitió ver con la mayor claridad posible todo su cuerpo atlético y empapado. Las protuberancias moradas de sus pezones estaban ligeramente erectas por el frío del agua y resaltaban como tonos violeta más oscuros sobre sus firmes tetas moradas. Los ojos codiciosos de Anduin se deslizaron más abajo, pasando por el delgado vientre de Shandris, hasta el tesoro que se encontraba entre sus piernas. Su coño violeta pálido, ahora completamente expuesto a él, brillaba con agua y, sin que Anduin lo supiera, jugos de su excitación al exponerse a la joven humano.
—No me respondiste... — susurro Shandris tan de su rostro que podía oler su dulce aliento caliente —¿Te gusta lo que ves?.
De repente, cualquier duda que Anduin sintiera desapareció en ese instante. El joven príncipe sonrió y se abrió los pantalones, liberando su pene completamente erecto al aire. Los ojos de la elfa se agrandaron y su boca se abrió en asombro ante la vista de lo que solo podía ser una tercera pierna, o la prueba que el Gran Rey era mitad Tauren o Draenei. Shandris se lamió sus suaves labios violetas y miró su venoso, y palpitante rompeperras con admiración.
Shandris se mordió el labio mientras pensaba en algo. Con un macho así frente a ella, dejó de lado todas sus inhibiciones y decidió lanzarse a por ello.
Anduin vio que la elfa se arrodillaba en la hierba justo delante de él. Mientras sus ojos brillantes contemplaban la verga del apuesto rey babeando tentadores ríos de presemen humano, Shandris se acercó a centímetros de su miembro viril. Se lamió los labios y bajó la mano, rodeando su longitud con sus dedos, saboreando la sensación de su pre-semen pegajoso entre sus dedos y cómo su miembro palpitaba con vida en la palma de su mano. Anduin gimió al sentir una mano femenina suave pero firme que le apretaba su eje. Abrió los ojos y vio que los ojos de Shandris le devolvían el brillo.
—No soy buena cantando... pero mi boca tiene usos igual de placenteros —dijo Shandris seductoramente con un guiño, humedeciéndose los labios mientras se concentraban en la pesada carne de hombre en sus manos.
Anduin miró hacia abajo y vio la impresionante imagen de su rostro morado, inclinado hacia abajo para recibir sus veinticinco centímetros palpitantes en su boca caliente. Entre sus piernas, sintió que la lengua húmeda de Shandris serpenteaba alrededor de la cabeza de su verga y le daba un beso húmedo mientras saboreaba el sabor de su líquido preseminal. Shandris gimió, dándole placenteras vibraciones a la hombría en sus labios, antes de seguir lamiendo y besando solo la primera pulgada de su verga.
Anduin, entre gemidos de placer por el placer de que la grácil hembra le acariciara la verga, estaba empezando a acariciar el cabellos azulado sedoso de esta belleza de diez mil años. Shandris le dio otra lamida a lo largo del borde de la punta de su verga antes de llevarlo más allá de sus labios y comenzar a mover la cabeza, finalmente tomando los centímetros restantes de su verga en su boca caliente y bajando por su garganta. Su lengua se enroscó alrededor de cada centímetro de su miembro mientras lo deslizaba dentro y fuera de su boca, bañando su eje humano con una atención amorosa que solo una elfa experimentada podría tener. Ni un solo centímetro de su virilidad quedó desatendido mientras su hábil lengua atravesaba húmeda y resbaladizamente su carne de hombre.
Pero Anduin, para su deleite, empezó a forzar su cabeza en su verga masiva. Toda la forma atlética de Shandris temblaba de placer mientras él le follaban la boca como si de un coño se tratase. Mientras movía la cabeza arriba y abajo sobre su verga, bebiendo su líquido preseminal, emitía gemidos ahogados alrededor de su sabrosa carne adolescente mientras sentía que alcanzaba la cima del placer gracias a los intentos desinteresados del príncipe humano de llevarla a un maravilloso orgasmo.
Anduin gimió mientras obligaba a Shandris a hacerle una garganta profunda. Cuando el aire empezó a escasear en sus pulmones, Shandris golpeó suavemente los muslos dormidos de Anduin, él entendió y sacó su hombría mojada de su boca. Con hilos de saliva uniendo sus dulces labios con el falo humano, ella se quedo admirando brevemente su miembro empapado en su saliva antes de lamerle las gordas bolas del tamaño de una naraja y la parte inferior de su eje. Sin embargo, muy pronto, volvió a chupar su verga dentro de su boca para comenzar a trabajar su garganta en él nuevamente.
Justo cuando el joven rey humano y la elfa de la noche se estaban acercando, oyeron voces que los llamaban desde el camino hacia el bosque.
—¡¿Su Majestad Imperial?! ¿Dónde estáis, mi emperador?— gritó uno de los guardias de Anduin hacia el bosque.
Anduin se tenso. Sin embargo, Shandris continuó chupando la verga del emperador con fervor mientras emitía pequeños gemidos y vibraciones que le provocaban escalofríos placenteros. Claramente, el peligro de que los guardias la atraparan chupando la verga de su emperador era demasiado excitante para que la elfa cachonda se negara. Anduin jadeó por la increíble sensación de su lengua envolviéndose, chupando y lamiendo su duro miembro.
Cuando los pasos de sus guardias se escucharon justo detrás del árbol que los cubría, Anduin ahogo un gemido mientras Shandris le chupaba las bolas.
—¿Dónde crees que estará?— preguntó el primer guardia a su homólogo.
—Conociendole, está estudiando algún arte antiguo... O estará con una encantadora puta elfa— dijo el otro, más acostumbrado a que su señor se perdiera de vez en cuando.
Shandris se rió por la ironía de esa declaración y continuó chupando el falo enorme sin descanso, mientras Anduin ahogaba un gemido mordiéndose el puño.
—Oh si, nuestro rey tené ese efecto en las mujeres ¿ya viste a su última conquista? ¡Que envidia!— se quejaba, mientras él y el otro guardia se marchaban.
Justamente, mientras la boca caliente de la elfa de la noche se deslizaba hacia arriba y hacia abajo por su miembro, se dio cuenta de que no duraría mucho más. Shandris comenzó a introducir y sacar suavemente dos dedos de su coño empapado y húmedo.
Shandris, sintiendo que Anduin estaba cerca aumento sus esfuerzos, decidida a llevar a este semental al orgasmo antes que ella. Su boca húmeda se movía hacia arriba y hacia abajo por su verga. Ruidos húmedos y lascivos resonaban en el bosque. El sudor goteaba por los cuerpos de ambos por el esfuerzo mientras sentían que el clímax mutuo se acercaba.
Anduin llegó al clímax primero. Su semen se acumulaba en sus testículos en una cantidad considerable, aún cuando se había descargado esa misma mañana. Y cuando Shandris volvió a introducir su miembro en su garganta y tarareó alrededor de él, su semen se derramo en su estómago.
Shandris gimió mientras el semen espeso bajaba por su garganda. Como un corcho que sale de una botella, su semen reprimido exploto desde la punta a chorros. Ella gimió de placer alrededor de su verga, chupando con más intensidad mientras sentía la crema blanca lechosa del humano salpicar en gruesas cuerdas en su garganta. Respiró por la nariz y tragó cada considerable cantidad de esencia humana para hacer bebés a tragos. Mientras, en sus hipersensibles zonas inferiores, Shandris también alcanzó su límite y una imponente abundancia de jugos femeninos se derramó sobre la hierba del bosque, mientras ella gemía, jadeaba y gemía alrededor de la verga humana en su boca.
Tanto la sexy elfa de la noche como su amante, MUCHO más joven, se desplomaron sobre la hierba en un montón sudoroso y satisfecho. Shandris también chupó su verga, aún dura, hasta dejarla limpia de su exquisita semilla antes de que se deslizara de su boca y ella tragó lo último de su esperma con un trago satisfecho. No intercambiaron ni una palabra durante unos momentos. Sin embargo, al final, la grácil figura de Shandris se deslizó encima del cuerpo tendido del príncipe. Su cuerpo morado desnudo estaba cubierto de una clara capa de sudor, pero su rostro, no obstante, sonreía profusamente cuando se volvió hacia él.
Se inclinó y besó tiernamente a Anduin en los labios, a lo que él respondió abiertamente. Entonces, sintió que algo duro golpeaba su suculento trasero. Cuando se apartó, vio su miembro palpitar y rebosar en su leche de hombre.
Su útero se estremeció mientras su coño ardía en deseó.
—¿Listo para la segunda ronda, mi rey?— preguntó Shandris sabiendo, anelando, su respuesta.
Al parecer no se trata solo de otra ronda mas, ya que follaronn por toda la orilla durante el resto de la noche.
Comienzan lento, Shandris gime largamente mientras lo monta en vaquera mientras él se sienta en el suelo, bajando lentamente sus caderas sobre su ingle y disfrutando la sensación de él hundiéndose completamente dentro de ella, maravillándose de la forma en que el bulto de la punta de su verga aparece debajo de su piel.
Anduin toma las riendas nuevamente cuando Shandris se corre demasiadas veces como para seguir encima de él.
La coge en una prensa de apareamiento, empujándola hacia abajo sobre la hierva humeda y levantando sus piernas por encima de su cabeza, clavándose en ella tan profundamente que ella pierde el aliento, jadeando mientras el humano fuerte y musculoso la toma. Ella tiembla y se estremece de placer al llegar a un nuevo orgasmo.
—¡Oh, Elune! Eso se siente taaaaaaaan bien— jadea Shandris, mientras extiende la mano para agarrar sus brazos musculosos y mantenerse firme.
—Nnnn... por la Luz, debes avergonzar a las diosa, Shandris —gruñe Anduin, metiéndose hasta las bolas en su apretado coño —Eres tan hermosa.
—Creo... nnngh... creo que estás exagerando— jadea Shandris, apretando ambos brazos de él. Es difícil pensar, y mucho menos hablar. Esta vez, cuando se retira, Shandris no se sorprende en absoluto cuando él quiere ir otra vez, y ella no quiere nada más que tomar su verga por el resto de la noche.
Esta vez, Anduin se folla a Shandris a cuatro patas. La apoya sobre una roca y se pone en línea con su estrecho culo antes de embestirla, ambos con el cuerpo cubierto de sudor. Cuando se está corriendo de nuevo, Shandris está tumbada de lado, con las piernas demasiado temblorosas para mantenerse erguida. Anduin le abre las piernas, se mete hasta las bolas y se corre tan fuerte que Shandris puede sentir cómo se le llena el vientre con su esperma. Cuando se retira, un auténtico río de esperma empieza a rodar lentamente por sus muslos, con el su culo demasiado lleno para aguantarlo todo.
Finalmente, él toma su coño nuevamente con su espalda recostada sobre el suave césped mientras él le mete su polla profundamente una y otra vez.
—Ooohhh, sí— jadea Shandris, sus manos clavándose en la tierra húmeda bajo la vegetación, mientras siente como Anduin desliza su verga profundamente dentro de ella.
—Joder, eres perfecta— resopla Anduin, inclinándose un poco hacia atrás y empujando sus caderas musculosas hacia delante, hundiéndose unos centímetros más en su coño empapado —Quiero que tengas a mis hijos.
—¿Mmmm?— murmura la elfa sorprendida, antes de atraparlo con sus ágiles y sensuales piernas y sonreirle, con el rostro sudoroso y rojo —Entonces criame... grande y hermoso semental.
—Un placer— sonríe Anduin, envolviendo sus manos alrededor de sus caderas. Sus músculos se contraen y ondulan bajo su piel violeta.
Su olor, su sabor. El cerebro de Shandris está inundado por la necesidad de ser reproducida por este humano. Sus muslos se estremecen, los dedos de los pies se curvan al final de sus pies extendidos.
—Aa-Anduin, me voy a correr otra vez— gime Shandris, estirándose y agarrándose de sus hombros —Joder... ¡Oh, Elune! ¡Ooooooh!.
Anduin sonríe mientras ella se aprieta alrededor de su gigantesca longitud y se corre más fuerte que nunca en toda su vida. Ella aprieta la verga de Anduin mientras se esfuerza entre dientes apretados, chorreando jugos de amor translúcido alrededor de su eje.
—Buena chica— murmura Anduin, mirando a Annabeth retorcerse de un lado a otro, con los ojos desorientados y la lengua afuera —Por la Luz, eres hermosa.
—Oooooh— gime Shandris, cada músculo de su cuerpo revolotea ligeramente mientras desciende de nuevo a la tierra, sus manos se deslizan hacia abajo y acarician los formidables brazos de Anduin.
—Elune bendita, Anduin... ¡Oh! —jadea Shandris cuando él de repente la levanta y la abraza contra su regazo, tomada por sorpresa debido a su diferencia de altura, y luego gime, con los ojos en blanco mientras él mueve sus caderas hacia arriba y desliza lentamente su verga hinchada más profundamente que nunca dentro de ella.
—¡Oh, oh!— gime Shandris, agarrándose de su musculosa espalda y pasando las piernas por su cintura, trabándolas detrás de él mientras la empuja hacia arriba y hacia abajo —A-Aanduin ¡Anduin!.
—Shandris— gruño Anduin en el oido puntiagudo, sacudiéndola y haciéndola rebotar arriba y abajo a lo largo de su enorme y palpitante miembro —¡Shandris!.
Anduin suelta un enorme gemido de alivio desesperado cuando Shandris siente una explosión de calor florecer en lo profundo de su útero. Anduin saca su verga chorreando y se pone de pie, sacudiendo la manguera colosal mientras comienza a llover su semilla divina por todo el cuerpo de Shandris. Cubre a la elfa de la noche con un diluvio de su espeso semen mientras ella gime y frota la gloriosa sustancia por todo su cuerpo amazónico mientras chorros de ella continúan disparándose en sus piernas, en sus tetas, cubriendo su rostro y blanqueando su cabello.
—Mmm... oh, Anduin— gime Shandris suavemente, huntandose la piel con su resbaladiza semilla espesa —Te amo...
—Yo tambien te amo— dice Anduin sin aliento, mientras su verga finalmente se desinfla —Eres impresionante.
Su calidez amorosa eclipsa al sol del amanecer justo detrás de ellos, mientras unas cuantas figuras en los bosques sienten lujuria y celos por la posición de Shandris ahora mismo... incluso.
"Si no me da un nieto...juro por Elune que yo le daré un hermano" pensaba Tyrande, con una mano en uno de sus pechos y otra en sus bragas, mirando el impresionante miembro del Emperador de Arathor.
