Moira Thaurissan
Las cosas estaban empezando a desmoronarse en torno a Moira Barbabronce de Thaurissan. Desde que su hijo tomo el trono se hacía cada vez más distante de ella, alienando su poder e influencia en el reino. Y ahora Dagran quería reclamar el señorío del Clan Thaurissan. Si eso ocurría, ella perdería su haciento en el Senado y lo que le quedaba de poder político.
Ahora Moira tenía que rebajarse a recurrir al rey de los humanos. Anduin era un gran amigo de su hijo, quien le tenía gran estima, siempre apreciando sus consejos. Solo tenía que convencer al chico rey que aconsejará a su hijo rebelde que debía escuchar a su madre y ella sabía cómo convencer a los hombres...
—¿Podría cooperar conmigo, Gran Rey? — Moira prácticamente ronroneó, sentándose en el escritorio de Anduin y comenzó a jugar con el escote de su vestido. Pronto, él sería masilla en sus manos.
No esperaba la respuesta del "niño inocente".
—Mmm, no lo se... Quizá si se inclina sobre mi escritorio, podría conciderarlo.
Moira estaba a punto de darle una bofetada al chico arrogante, pero lo pensó mejor.
—Está bien— resopló y se estiró sobre su escritorio.
Ella pensó que él se correría en treinta segundos y todo acabaría. Pero no estaba preparada para la enormidad que se abrió paso dentro de su cuerpo enano. Estiró su coño como nunca antes había sentido, abriendo sus labios y reorganizando sus entrañas como un guante. Un placer alucinante la abrumo desde el principio.
La perra enana nunca había recibido una cogida como esta, y se notaba. Agarró su largo pelirrojo y tiró de él mientras la follaban, haciéndola alcanzar una serie de clímax eufóricos. Aprovechando su momento de debilidad, Anduin metió las manos bajo sus piernas y la levantó. Le colocó las manos detrás del cuello, sujetó sus cortas piernas contra sus hombros y comenzó a follarla en un Nelson Completo, tocando fondo en su interior con cada embestida.
Los ojos de Moira rodaron para atrás mientras Anduin la encerraba en un estado constante de orgasmo, hasta que por fin lo sintió ponerse rígido y disparar ráfaga tras ráfaga de semen caliente y pegajoso directamente a su vientre desprotegido.
—Un placer hacer negocios con usted, Lady Thaurissan— dijo Anduin, subiendo sus pantalones, viendo que era cerca del mediodía se dirigió al comedor, dejando a la enana noble inconsciente para que se recuperara en su escritorio.
Kelsey Chispacero
Anduin se relajo despues de un día largo de trabajo mientras se daba una baño extra largo, permaneciendo bajo el agua caliente. Cuando por fin logró salir del agua, se envolvió una toalla suave alrededor de la cintura y se detuvo en seco al ver lo que vio al salir. Kelsey Chispacero, una espía gnoma de la Alianza, estaba sentada en su cama sin una sola prenda de vestir, frotando lentamente su palma en círculos alrededor de su coño húmedo.
—Hola, mi señor— Kelsey ronroneó —Por ahí escuché que el rey de Ventormenta es todo un semental... También se dice que gnomos y humanos pueden engendrar descendencia ¿Lo comprobamos?.
Kelsey se puso en cuatro y meneó su alegre y pequeño trasero hacia él. Sus pliegues brillaban con los jugos en lujuriosa anticipación.
—Bueno... — Anduin fingió pensarlo mientras dejaba caer la toalla y se acercaba a ella.
Tomó su verga con una mano y lo frotó de un lado a otro a lo largo de la húmeda hendidura de Kelsey, cubriéndola con su excitación.
—Mmm, no me jusgues por mi tamaño, Anduin— gimió Kelsey —Fóllame como lo planeó la naturaleza... ¡Duro y sin protección!.
Anduin no necesitó más estímulo y comenzó el delicioso proceso de hundir su miembro en el apretado coño de la pícara gnoma. Su coño estaba casi dolorosamente apretado, como correspondía a su pequeña figura, pero Anduin no se dejó vencer. Balanceó sus caderas hacia adelante y hacia atrás, creando rápidamente un ritmo hasta que casi se empuñaba hasta la base con cada embestida.
—¡Más! ¡Fóllame más fuerte! —maulló Kelsey debajo de él.
Anduin gruñó, moviendo sus manos desde sus delgadas caderas hasta debajo de sus muslos mientras la levantaba en el aire. Los ojos de Kelsey se abrieron de par en par cuando las manos de Anduin se deslizaron debajo de sus piernas y luego subieron para sujetarse detrás de su cuello, atrapando a la pequeña gnoma en un Nelson Completo.
Las delgadas piernas de Kelsey se balancearon sin poder hacer nada mientras Anduin continuaba brutalizando su coño. Este nuevo ángulo le permitió empujar salvajemente hacia arriba dentro de ella y empujarla hacia abajo aún más fuerte sobre su verga. Su coño se apretó y se contrajo alrededor del invasor mientras sus jugos se filtraban por su eje y empapaban sus bolas.
—¡Me estoy corriendo!— aulló Kelsey y se retorció en el agarre de Anduin.
La constricción de sus paredes resbaladizas empujó a Anduin al límite y, con un último gruñido, se introdujo hasta las bolas en su coño. Su semen salpicó ardientemente dentro de ella y la sensación de esperma cálido asentándose en su útero la llevo a través de una serie aparentemente interminable de orgasmos.
Anduin sonrió cuando Kelsey se desplomó sin fuerzas en el colchón, mientras él sentía que lo abrazaban por la espalda. Unos melones presionaron su espalda y una mano familiar frotaba su miembro.
—Mmm, espero que aún tengas algo para mí, querido esposo — susurro Taelia, lamiendo su oreja mientras él esparcia los restos de su semilla sobre la pequeña figura de Kelsey.
Garona la Semiorca
Garona se arrastraba por el pasillo de la Fortaleza de Ventormenta. Ella llegó ahí con una misión especial; eliminar a Anduin Wrynn. Según Gamora, el hombre había perdonado a Marran Aterratrols que habia condenado a su especie, o media especie, solo porque la perra estaba embarazada. Eso merecía un castigo.
Entró lentamente en la habitación en la que se alojaba Wrynn y se quedó paralizada. Había un bulto enorme que cubría las sábanas de Wrynn. Se acercó sigilosamente a él. ¿El dormía con su espada? Mientras Garona despegaba la sábana, se dio cuenta de dos cosas. Una, Anduin Wrynn dormía completamente desnudo y dos, esa no era su espada.
Ella debatió sus opciones. Sería una pena que Wrynn muriera con esa erección enorme y palpitante, y se veía tan deliciosamente tentadora. Garona se sentó con cuidado en la cama y presionó su rostro contra su miembro, inhalando profundamente su aroma masculino antes de presionar sus labios carnosos contra la punta. Lentamente abrió la boca y comenzó a mover la cabeza sobre su regazo, ahuecando las mejillas mientras chupaba y acariciaba el miembro con su lengua. El cálido y carnoso sabor de la carne viril llenó su boca y reprimió un gemido de excitación.
Su placer chupapollas se vio interrumpido de repente cuando dos manos se cerraron en puños en su pelo salvaje y la verga que había estado chupando se introdujo en su garganta. Levantó la vista y se encontró con los ojos de Anduin mientras él le sonreía, aparentemente completamente imperturbable al ver a Garona chupándole la verga.
Lo siguiente que Garona registro es que estaba desnuda, su gran pecho presionando contra el colchon mientras su culo regordete estaba levantado, con el rubio humano follando su coño verde con su miembro exquisitamente grande.
La carne se juntó mientras ella gemía y se retorcía por el sexo que él le daba a su hermoso cuerpo de amazona. La semi-orca mordió las sabanas con fuerza, mientras cerraba los ojos y jadeaba como un perro mientras la follaban. Garona encontró otro tipo de rudeza en este hombre, encontrando atractiva su barba áspera. No tan masculino como los hombres de su raza, pero encontrando elegancia y encanto en su lugar.
La orca gritó mientras ganaba velocidad, gruñó mientras sudaba profusamente y lentamente empezó a pensarlo mejor y a arrepentirse de su intento de asesinato. Ella arqueó la espalda mientras comenzaba a empujar hacia atrás para introducir su verga más profundamente en ella mientras gruñía de placer. Garona gritó y gimió de satisfacción al eyacular mientras ella empujaba su trasero verde contra su regazo. Su verga penetró su útero profundamente y la orca se congeló mientras dejaba caer su mandíbula sintiendo su semilla cálida dispararse por su coño verde, gruñendo mientras dejaba caer su cuerpo flácido en el colchon.
Gamora sintió a Anduin caer sobre su espalda.
—... ¿Qué pasa, rubito? ¿Demasiada mujer para ti?— ella bromeó, mientras lo miraba con una sonrisa maliciosa.
Entonces la sonrisa se convirtió en un gemido. Gamora estaba incrédula al sentir que Anduin seguía muy duro y muy dentro de ella.
—Apenas estoy calentando— dijo en su oído y un temblor agradable recorrió su cuerpo mientras lo sentía besar su nuca, y sus hombros.
En la mañana siguiente, Taelia y Sylvanas vestidas con batas ligeras entraron en los aposentos reales. Cada una dándole pecho a sus niños. Ambas vieron a la infame Garona la Semiorca completamente desnuda, con excepción de un collar para mascotas, mientras atendía las enormes bolas de su esposo y amante en absoluta sumisión.
Ambas solo se vieron la una a la otra, antes de coincidir en que necesitaban mejorar la seguridad.
Jefa Mida
—Mmm... como puede ver, su majestad... Mmmm... encontrará que hacer negocios con el Cartel Pantoque... Mmmmm... pueden ser muy... placentero.
La Jefa Mida del Cartel Pantoque y embajadora designada de los goblins en Ventormenta estaba "negociando" con el Gran Rey de la Alianza dela mejor forma que se le ocurrió. Pago mucho a sus espías para conocer los trapos sucios del inocente monarca, descubriendo un "suculento" secreto sobre su muy activa vida sexual. Con tal información el chantaje sería el siguiente curso de acción... Sin embargo, ella encontró otro curso de acción más... placentero.
Después de todo, las dimensiones de Anduin eran algo extraordinario, incluso para las tallas humanas, y la experiencia valía todo el oro del mundo.
De modo que ahí estaba, debajo del escritorio del rey de Ventormenta, trabajando el miembro viril humano que cientos de golfas de sus prostíbulos atenderían sin cobrar. Por su estatura natural no necesitaba agacharse. La boca de Mida se deslizó profundamente en su verga, soltando un grito cuando Anduin se hundió profundamente en su boca e hizo que Mida gimiera cuando empujó profundamente en su garganta, penetrando su esofago.
—Eres una puta ¿lo sabes?.
Oh, Mida lo sabía, una goblin no sube tanto en su sociedad sin una buena tasa de felaciones. Anduin entró en el estomago de Mida y ella le mostró su increíble falta de reflejo nauseoso. Mida jugó con esas bolas grandes y gordas, queriendo que se descargaran en su boca.
Justo cuando Anduin se vino dentro de la boca de la goblin, la puerta se abrió y alguien entro a la oficina.
—Disculpe la intromisión, su majestad. Pero requiero su atención en estos asuntos.
Mida escucho al mayordomo del rey, mientras el propio rey continuaba atragantandola con tanto semen que su vientre empezaba a distenderse. Los ojos de Mida se nublaron de lujuria mientras el semen salía disparado por su nariz.
—Mmm... seguro... ¿De que se trata?— dijo Anduin con dificultad. La práctica con Shandris y Calia, que les gustaba hacerlo con riesgo, habían rendido sus frutos.
—Se trata de los envíos de materiales procedentes de Nueva Theramor...— continuo explicando mientras la mente de Anduin estaba más concentrado en seguir eyaculando en los labios verdes que lo atendían debajo de la mesa.
Cuando el géiser cremoso se detuvo, Mida lentamente se retiró. Saboreando el semen que le quedaba en la boca, noto que su vientre parecía una pelota, como si se hubiera tragado una bola de cañón o estuviera embarazada.
"No debería ser posible el mestizaje entre nuestras razas..." Pensaba Mida, pero cuando vio la verga gigante aún dura frente a ella decidió que valdría la pena el riesgo.
Mientras los dos humanos hablaban, Mida se deshizo lentamente de su ropa. Luego, con habilidad, trepó, apoyándo sus manos y pies en la madera interna del escritorio. Presionó los labios de su coño mojado contra la punta de su enorme circunferencia, hubo algo de resistencia antes de que se deslizara hacia adentro. Mida ahogo un gritó y comenzó a montar al joven rey, sus pechos verdes rebotando con cada embestida.
Anduin se sonrojó mientras sentía como la goblin lo estaba montando debajo del escritorio, mientras él hacia todo lo posible para no ser descubierto. Una vez que Anduin se hubo introducido en ella por primera vez, comenzó a aumentar rápidamente la intensidad, introduciendo más de la verga humana en su pequeño y codicioso.
—Entonces ¿estaría satisfecho con esta resolución, mi rey?.
Anduin se esforzó por seguir el ritmo de la conversación mientras disimuladamente veía el pequeño culo verde rebotando en su entrepierna justo debajo de su escritorio. Mida movia las caderas aún más rápido.
"Estaría satisfecho si te largas ahora" pensaba con urgencia el rey de siete naciones, pero se contuvo— Muy satisfecho... ¿Algo más?.
—Bieno, no es muy relevante pero...
—¡Bien! Como no hay mas asuntos, estáis despedido, cierra la puerta al marcharte.
El mayordomo solo cerro la boca, se inclino y salió apresuradamente de la habitación.
Tan pronto como la puerta se cerro, Anduin estiro la mano para tirar de la pequeña cintura de la goblin así si mismo, haciéndola gemir de placer mientras su espalda se arqueaba. Mida despertó el fuego en el interior de Anduin, y ahora ella iba a tener que lidiar con las consecuencias.
—¿De verdad se trataba de negocios? — él preguntó— ¿O es solo placer?.
—¿No pueden ser ambas cosas? —gimió Mida, siendo reducida a un mero juguete sexual, de la forma en que Anduin manejaba su diminuto tamaño en su verga.
—Si tanto deseas un contrato comercial en Arathor, será en mis términos —exigió Anduin— Los cachivaches goblin no valen nada, pero mi gente necesita diversión... los prostíbulos goblins son conocidos por la calidad de sus putas de todas las razas, así que te permitiré operarlos legalmente en el imperio.
Entonces le dió una sonora nalgada, que la hizo estremecer.
—¡Eso sí! Nada de prostitución infantil y más vale que contrates alquimistas y sanadores para tus empleadas. No quiero brotes de enfermedades de transmisión sexual ¿¡Me oyes!?
—¡Sí, por favor! ¡Lo que quieras, rey, solo cojame!— Mida asintió con la cabeza frenéticamente, mientras Anduin continuaba devastándola.
Incapaz de resistirse a sus súplicas, Anduin follo por veinte minutos hasta que gruño y pintó su útero de blanco con su semilla. Era tanto para su pequeño cuerpo que literalmente salió disparada hacia adelante, a un metro del escritorio. La goblin estaba con la cara al suelo y el culo hacia arriba, mientras que su vientre, tan ridículamente grande como un tercio de su cuerpo, expulsaba la semilla humana a chorros.
—... Un monopolio prostitutas... Y solo me costó el útero... — murmuró Mida, dejandose caer a la inconsciencia en un charco de semen.
Vanessa VanCleef
Vanessa gimió cuando Anduin la presionó debajo de él. Después de todas sus tetas, al fin tenía a la líder de los Delfias en su poder.
—¿Crees que me tienes capturada? —ella preguntó, con voz baja y salvaje como un trueno— Ninguna celda puede detene...
RIIIIIIIIIIIIIIIS
Vanessa bajó la mirada para mirar, temblando, la ridícula erección monstruosa que palpitaba en su vientre. Anduin le sonrió y movió las caderas hacia adelante y hacia atrás, hacia adelante y hacia atrás, frotándose contra ella lenta pero firmemente mientras VanCleef murmuraba y se retorcía en creciente pánico.
—¿Qué vas a…?.
—Lo siento, pero se acabó —dijo Anduin sin rodeos, antes de agarrar sus ropas y arrancársela de un tirón.
El cuerpo curvilíneo de Vanessa quedó expuesto de golpe, sus enormes tetas rebotaron, haciéndola jadear. Anduin no dudó, agarró las piernas de Vanessa y las levantó junto a sus hombros, sujetándola en una prensa de apareamiento.
SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP
La enorme verga entro y salio de su empapado y apretado agujero. Su larga lengua se vio obligada a caer sobre su barbilla mientras sus tetas se movían y saltaban en el fuerte agarre del emperador; él las manoseó desde el frente mientras golpeaba su coño, aplastando sus gigantescos pechos en apretados panqueques contra su pecho.
SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP
Le folló el coño más fuerte, asegurándose de dejar una impresión de sí mismo en su coño que ella nunca olvidaría. Sentir la punta de su miembro golpeando contra sus paredes internas, abultando su vientre y salpicando jugos resbaladizos de sus labios vaginales, fue más que suficiente para lograr ese objetivo.
Él folló a la pícara al olvido, sin dejar tiempo para que se recuperara, o incluso para que tomara el aliento. Cuando hundieo su verga dentro de ella por última vez y estalló, lanzando cargas de esperma tan masivas y espesas que su vientre se inflamo ligeramente, ese ni siquiera fue el final. Anduin simplemente se desconectaron del coño de Vanessa, dejándola supurar crema de su agujero durante un momento de gorgoteo mientras se acercab para ocupar su lugar al frente de ella.
SCHLURP, SCHLURP, SCHLURP, SCHLURK
Vanessa se atragantó con su verga, los ojos revoloteando hacia arriba y hacia atrás, la lengua chasqueando su barbilla una vez más mientras su garganta se convertía en una dulce manga para complacerlo. El placer era interminable, golpeando su mente y haciéndola arquear su cuerpo bruscamente. Su propio orgasmo se acercaba rápidamente, haciéndola temblar y gemir mientras cruzaba los ojos, y las lágrimas corrían por sus mejillas a través del delineador.
Y entonces se vino con fuerza, chorreando de su coño apretado y apretado. Sus tetas rebotaban salvajemente hacia arriba y hacia abajo, y chocaban violentamente una y otra vez, mientras él descargaba una carga gigante en su estómago, golpeando con su lengua sus grandes y agitadas bolas. Cuando Anduin agarró sus tetas y comenzó a aplastarlas y apretarlas de nuevo, Vanessa se estremeció de éxtasis.
Cuando Anduin salió de ella, Vanessa se desplomó en el suelo y gorgoteó, chorreando esperma cremoso por dos de sus agujeros. Su lengua se extendió hacia afuera, sus ojos se pusieron en blanco y babeó un torrente espeso de crema por el suelo. Él se agachó, agarró a Vanessa por el cabello y la levantó hasta las rodillas. Su verga golpeó su costado contra su rostro, provocando un gemido de placer de la pícara devastada.
—¿Vas a ser una buena chica de ahora en adelante?.
—¡Glup!… S-Sí... mi rey…— murmuro VanCleef, sintiéndose como un barril de esperma a punto de reventar.
Días después todos los agentes Delfias fueron capturados, siendo el Gremio del Granero quien aseguraría que los nobles no abusaran de los granjeros en el Consejo Imperial.
Tyrande Susuravientos
De niño, Anduin siempre había imaginado que luchar sería su parte menos favorita de ser rey. Sin embargo, ahora casi anhelaba una espada en lugar de la pluma que había estado usando para firmar los cientos de contratos y tratados que necesitaban ser tratados después de la abdicación de Sylvanas y la unificación con la Horda. La falta de voluntad de Tyrande para dejar de lado el pasado no ayudó en absoluto (no es que su cruzada no estuviera completamente justificada), pero Anduin creía firmemente en el poder de la paz, y aferrarse eternamente al rencor no era una solución práctica
Y hablando de Sargeras...
La Alta Sacerdotisa de Elune irrumpió en el despacho de Anduin. La elfa de la noche estaba gruñendo cuando vio al objetivo de su ira.
—Anduin... ¿Cuando me ibas a contar que embarazaste a mi hija? ¿Qué tienes que decir al respecto, Anduin Llane Wrynn?— exigió Tyrande como una madre molesta por las travesuras de su hijo.
La elfa lo miró con seriedad directamente a los ojos, quien le dedicó una sonrisa pícara antes de acercarse más a ella.
—Yo diría que estás celosa porque tú hija adoptiva tiene un bebé en camino, mientras que Malfurion no ha conseguido engendrarte en más de diez mil años —dijo Anduin— ¿O me equivoco?
La expresión de Tyrande solo duró unos segundos más, hasta que sonrió. De un tirón la hermosa elfa se arrancó su escotado vestido blanco, revelando toda su gloria desnuda al joven humano. Anduin que había estado cogiendo regularmente a varias amantes simplemente se deleitó con la vista de las enormes tetas y las anchas caderas de la elfa de la noche.
—Muy astuto, Anduin—ronroneó Tyrande, sentándose en el escritorio para abrir sus piernas y Anduin pudiera ver los brillantes labios de su coño— Por favor... Hazme una mam... ¡Mmmph!— su invitación fue interrumpida por el rey humano que la besó con fiereza.
Aturdida, Tyrande apenas notó que Anduin se estaba quitando sus ropas, y solo volvió a sus sentidos cuando sintió su enorme bastón contra su vientre ágil y plano. No tuvo la oportunidad de hacer nada antes de que él la ensartara en vida. Anduin no perdío la oportunidad de liberar toda su frustración acumulada desquitandose en el adultero coño purpura ofrecido.
Tyrande no tenía forma de controlar la lujuria que la invadía. Malfurion era un amante gentil, pero muy poco imaginativo en la cama, sin mencionar lo pequeño que era comparado con Anduin. Tyrande rodeó con sus brazos el cuello de Anduin y con sus piernas su cintura, sosteniéndolo cerca mientras él continuaba empujándola hasta el punto del delirio.
—¡Córrete dentro de mí! ¡Embarazame, por favor! —suplicó Tyrande.
Anduin gruñó mientras obedecía sus deseos, bombeando su carga profundamente dentro de la elfa de la noche que se retorcía, disfrutando la forma en que sus ojos brillantes giraban hacia atrás en su cabeza mientras caía a través de su propia liberación, su coño apretándose y temblando a su alrededor. Sin embargo, no había terminado, rodando a la sacerdotisa sobre sus manos y rodillas para poder tomarla por detrás, con la plena intención de asegurarse de engendrar a la madre de una de sus queridas amantes
