-. Si – dijo Remus girando y mirando a Stella

-. Buenos días, soy Stella Jackson, auror. ¿tiene un momento, por favor? – Remus la miró unos segundos, sorprendido, pero asintió

-. Por supuesto, mi apartamento está aquí al lado si quiere un sitio más privado – ofreció Remus

-. Eso sería perfecto – le agradeció Stella.

Remus hizo un gesto con la mano indicando el camino y ambos se pusieron en marcha. Efectivamente el apartamento estaba al lado, sólo a dos puertas de dónde se habían encontrado. El piso de Remus estaba en el primer piso

-. Usted dirá, señorita Jackson ¿en qué puedo ayudarla? – dijo Remus

-. En realidad, señor Lupin, estoy aquí para ayudarlo a usted – Remus se sorprendió – parece ser que, desde Inglaterra, varios amigos suyos llevan un año intentando localizarlo

-. ¿Amigos? ¿Qué amigos? – preguntó Remus

-. Como no pudieron localizarlo, se pusieron en contacto con su ministerio y han mandado a un grupo de aurores aquí a los Estados Unidos, para ver si lo localizaban. Es en este punto, donde hace dos días el MACUSA decidió ayudar a este pequeño grupo, y es por eso, que estoy ayudando a sus compatriotas – dijo Stella de corrido, ignorando las preguntas de Remus

-. ¿Y ahora? Ya me ha encontrado ¿qué va a pasar conmigo? – preguntó Remus

-. Eso depende de usted señor Lupin. Si no le importa, en unos 10 minutos he de encontrarme con uno de mis homólogos ingleses, me gustaría traerlo aquí y él le explicará mejor que es lo que quieren de usted. Yo no tengo mucha más información que la que la que le acabo de dar

-. De acuerdo, imagino que ellos tendrán la información del ministerio de magia y sabrán que quieren de mí – contesto Remus después de pensarlo un momento – La esperaré a usted y al auror inglés no se preocupe, pero si no le importa mientras espero me prepararé algo de comer

-. Por supuesto que no, es su casa, puede hacer lo que quiera – Stella se levantó de su silla y Remus hizo lo mismo, acompañándola a la puerta – en unos quince o veinte minutos estaremos aquí, señor Lupin

-. Aquí estaré

Stella bajó corriendo las escaleras y fue directa al centro comercial donde habían aparcado el coche. A la hora acordada vio que se acercaba Sirius cabizbajo.

-. No le he visto. Lo he encontrado – dijeron a la vez. Sirius levantó la cabeza de repente y una sonrisa se le formó en la cara

-. ¿Le has visto? ¿Dónde? – preguntó Sirius

-. Le he encontrado sí, nos está esperando en su apartamento. Vamos, le dije que íbamos ahora

Stella fue delante y detrás iba un Sirius sobre excitado, casi dando brincos. Llegaron al edificio del apartamento de Remus, la puerta estaba abierta, por lo que subieron directamente al piso de Remus. Llamaron a la puerta y esperaron a que Remus abriera. Sirius se escondió un poco para dar una sorpresa a su amigo

-. Señorita Jackson – dijo Remus – pase por favor, ¿y su compañero? – Sirius salió de su escondite y le vio, después de siete años. Ahora sólo le veía la espalda, pues se había girado para dejar pasar a Stella

-. Remus – dijo Sirius

-. ¿Sirius? ¿Qué? ¿Pero? ¿Cómo? – empezó a decir Remus. Sirius no aguantó más y abrazó a Remus

-. Tengo mucho, mucho que contarte. Señorita Jackson, ¿le importa que la dejemos aquí mientras le pongo al tanto a mi amigo? – Stella empezó a abrir la boca – Perfecto, ahora nos vemos – y cogió a Remus de la mano y le arrastró a la primera puerta que vio, por suerte era el dormitorio

-. Estabas en Azkaban – medio dijo, medio chilló

-. Sí, pero soy libre y no te vas a creer cómo

Sirius empezó a contar SU historia desde esa fatídica noche de Halloween del 81 hasta el día de hoy. Le contó todo, cómo había sido rescatado de la cárcel gracias a Harry, Ginny y de forma indirecta por Narcissa. Le explicó quiénes eran los tres, le explicó todo lo que había hecho Dumbledore incluso antes de esa fatídica noche, los diarios, la manipulación, las pociones, todo. Pero quería dejar su historia de Narcissa y Draco para el final. Lo que no sabía es que mientras le contaba a Remus, Stella estaba escuchando a escondidas

-. Entonces ¿no eran sueños? – preguntó Remus

-. ¿El qué? – preguntó Sirius

-. Los recuerdos de Cissi y yo juntos, cuando empecé a tenerlos vinieron como en sueños, y pensé que eran eso, sueños. Me estaban volviendo loco

-. Te entiendo, a mi me pasó algo similar con Gin. Recuperé su recuerdo aún en Azkaban, pero el sentimiento que tenía de perdida era tan fuerte que sabía que era verdad, luego recordé a mi hija Remus. Recordé que en algún momento tuve una niña, y no la conocía

-. Pero la has recuperado ¿no? ¿Has recuperado a tu hija y al hijo de James? – preguntó Remus

-. Sí, más bien ellos me han recuperado a mí. Y agradezco a Merlín esta otra oportunidad, y quiero que tú también la tengas

-. Sirius, no la merezco. Pensé que habías sido tú quién mató a James y a Lily, no sé por qué no lo dude ni un minuto, no lo merezco

-. Ahí te equivocas lunático. Fuiste una marioneta más, en manos de Dumbledore, como todos nosotros. James y yo, pensábamos que había un traidor entre nosotros, y por alguna razón nuestras pesquisas siempre nos llevaban a ti. Por eso no te informamos del cambio de guardián

-. Lo comprendo, con mi condici…

-. No – gritó Sirius – no lo entiendes, cuando Cissi nos liberó de las pociones y después de casi 7 años de Azkaban, mi mente se libró de todo el poder de Dumbledore, y créeme estando en nuestros cabales ni James, ni yo hubiéramos dudado de ti ni un segundo – vio como a Remus se le llenaba los ojos de lágrimas y le abrazó

-. Gracias Sirius, no sabes lo que significa esto para mí

-. Nunca he dudado de ti Remus, y he maldecido cada día en el que me vi obligado hacerlo – y se separaron

-. ¿Por eso estás aquí?

-. Es una de las razones, quería que supieras la verdad de mí. Y la otra razón, es que quiero llevarte a casa, para que estés con tu mujer y tu hijo

-. Perdona ¿qué?

-. Como jefe de la muy respetable, antigua y honorable familia Black, espero que por fin hagas de mi prima Narcissa una mujer de bien, y que no siga viviendo en pecado

-. ¿Pero se casó con Malfoy? – gritó indignado Remus

-. Ay, mi pobre lunático. Que desinformado estás, el precioso Lucius Malfoy, está encarcelado por hacer que mi prima se casara bajo engaños, por lo que su matrimonio fue cancelado. Es como si nunca se hubieran casado – y vio como sonreía Remus de oreja a oreja, pero cambio el semblante a preocupado

-. Espera, has dicho hijo ¿Qué hijo? Si tuviera un hijo nunca hubiese abandonado a su madre – dijo Remus

-. Bueno, eso es obra de Dumbledore. Cuando obligó a Cissi a casarse con la escoria de Malfoy, estaba embarazada de ti. En cuanto dio a luz, no podía negar que era tu hijo, por lo que le lanzó una serie de hechizos glamour para que fuera un mini Malfoy. Pero te lo digo, lunático, ese niño es 100% tu hijo. Es listo, tiene tu pelo y tiene tu misma bondad, en resumen, es igual de repelente seguramente que tú a su edad – y Sirius se rio

-. Y… - empezó Remus de forma cohibida - ¿tiene mi problema peludo?

-. No, está libre. Algo que Cissi descubrió en los diarios de Dumbledore, es que, tu pequeño problema peludo, no es hereditario al menos que tu pareja tenga el mismo problema. Y la última vez que lo comprobé, Cissi no lo tenía

-. Entonces, soy padre – y por fin su sonrisa volvió a aparecer, pero esta vez no se fue – Sirius, ¡soy padre!

-. Sí, y ese chico lleva un año queriendo conocer a su verdadero padre

-. Merlín, no tengo ni idea de que hacer, ¿y dónde voy a vivir? ¿Qué voy a hacer?

-. Remus, tranquilo, respira – dijo Sirius riendo – Todo eso está solucionado. Desde que Cissi abandonó al escombro de su marido se mudó a mi casa. La ha reformado entera, no se parece nada al lugar dónde me crie, es un verdadero hogar. Y gracias a una pequeña reunión en Gringotts se llevó todo el dinero de Malfoy, básicamente le dejó al escombro sólo con lo que llevaba puesto. La mansión Malfoy ha sido destruida, pero los terrenos siguen siendo suyos. La mansión se la dieron en la separación para reparar de alguna forma los daños ocasionados por "ese ser". Y todos los objetos que había en ese sitio, los que no fueron requisados por el ministerio fueron vendidos. Dinero no os va a hacer falta. De todas formas, ya te tenemos un trabajo para ti – y le guiñó un ojo – pero te informaré cuando llegues a casa, Cissi te lo quería explicar

-. Estoy nervioso – y Remus se rio – Mira hasta estoy temblando. Llevo un año perdido canuto, desde que empezaron los sueños tenía unas ganas horribles de volver a casa, pero había algo en mi que siempre ponía escusas ¿tiene sentido?

-. Por desgracia sí. No sabemos muy bien qué te ha podido hacer Dumbledore, pero te aseguro que juntos lo resolveremos. Venga Remus, volvamos a casa

-. Me encantaría irme ahora mismo. Pero no puedo irme hasta el viernes – dijo Remus derrotado

-. ¿Por qué? - preguntó sorprendido Sirius

-. He estado dando clases a un par de niños en este pueblo, de refuerzo, durante un mes. Mi contrato termina el viernes que viene, y es un contrato mágico, además, aquí no hacen las cosas a medias. Quiero ir ya a casa, pero no puedo y a tan pocos días no quiero dejar a los niños

-. Eso te honra Remus, esta bien. ¿A qué hora acabas el viernes? – preguntó Sirius

-. A las 12:30

-. Perfecto, tu da tus clases esta semana que te queda. Mientras me pondré en contacto con el equipo que está en Boston para que sepan que te localizamos, y que vayan preparando todo para el traslador internacional

-. Gracias Sirius

-. Hablaré con la señorita Jackson, por si puede contactar con Inglaterra. Cissi me mataría si supiera que te he encontrado y no la aviso

-. ¡Tía Cissi! – gritó Harry – tienes una llamada por polvos flu

-. Ya voy – dijo Narcissa desde la cocina. Narcissa se acercó al salón con la chimenea, no sabía quién era. Ayer habló con Sirius y Tina, por lo que no creía que tuvieran noticias tan pronto - ¡Tina! No te esperaba

-. Lo sé querida, pero necesito que vengas enseguida. Tu primo y mi sobrina se han puesto en contacto conmigo – y desapareció de la chimenea

-. Harry, me voy un momento a la casa de los Scamander. Cualquier cosa, dile a Kreacher, Max o Dobby que me vengan a buscar. Portaros bien – Harry asintió y Narcissa desapareció también por la chimenea

-. Bien, ya estás aquí – dijo Tina cuando vio a Narcissa aparecer – como la otra vez, vamos a la chimenea del despacho, ahí nos esperan los dos – las dos mujeres entraron en el despacho y se arrodillaron en la chimenea, metiendo ligeramente la cabeza, a los pocos segundos aparecieron los rostros de Sirius y Stella

-. Sirius ¿va todo bien? – preguntó Narcissa

-. Mejor que bien – respondió – Cissi, lo hemos encontrado – tras estas palabras a Narcissa se le cortó la respiración y todo el estrés de un año acumulado explotó. Las lágrimas se le escapaban sin control. Notó como un brazo le rodeaba los hombros

-. Esta bien querida, ya no tienes que seguir preocupándote – oyó que le decía Tina mientras le apretaba en su abrazo - ¿Está bien tú amigo?

-. Estaba desorientado. Como todos nosotros recuperó la memoria como en sueños, al no tener a nadie que le confirma o desmintiera estos sueños, pensaba que era sólo eso, sueños. Pero algo más le ha tenido que hacer Dumbledore, me dijo que tenía la necesidad de volver a Inglaterra para comprobar si era cierto todo, pero a la vez, parte de él, es como si le dijera que no hacía falta, Remus me dijo que siempre encontraba escusas.

-. En ese caso necesitará ver un medibrujo – dijo Tina – tendrá que someterse a un reconocimiento, para saber que hechizos, maldiciones o encantamientos tiene encima

-. No hay problema – dijo medio hipando Narcissa – mi hermana Andrómeda era medibruja, sabe todo lo que está pasando con nosotros y Dumbledore. Ella puede reconocerlo – Ahora miró a Sirius - ¿Cuándo regresáis?

-. Si por nosotros fuera, te hubiera dado la noticia en persona ahora mismo – le sonrió Sirius con cariño – Pero Remus tiene un contrato mágico, y no lo acaba hasta el viernes que viene. Sólo tienes que esperar una semana más, Cissi

-. Sólo es una semana, puedo con ella – dijo autoconvenciéndose - ¿Qué vais hacer durante este tiempo?

-. Voy a organizar el traslador internacional, y los papeles del señor Lupin – dijo Stella

-. Cariño, intenta que pase desapercibido, no queremos llamar la atención de personas no deseadas – comentó Tina

-. No hay problema tía. ¿Quieres que lo haga extraoficial? – preguntó Stella

-. Si te vas a meter en un problema, no. Pero si tienes esa posibilidad, sería lo mejor – respondió Tina - ¿Vas a volver con ellos?

-. Esa era mi intención. Stuart, ya sabe que estoy de vacaciones durante un mes, a dónde vaya no es de su interés

-. Bien – y vieron como Tina pensaba – En ese caso organiza dos trasladores, el del señor Lupin, fuera del radar, si puedes hacer que lo traigan algún lado cerca de nuestra casa sería lo ideal. Y otro para ti y los aurores, para que quede constancia legal, de que habéis abandonado el país

-. No hay problema. Cuando tenga todos los datos te los haré llegar tía, para poder coordinarnos en la recogida del señor Lupin. Nosotros tendremos que llegar en el ministerio al seguir el protocolo – y vio como su tía asentía

-. ¿Y luego qué? – preguntó Sirius, notó que su prima estaba más tranquila pero aún un poco en shock procesando la recuperación de Remus, pero sin perder la conversación que se llevaba a su alrededor

-. Lo mejor es primero será averiguar que es o no lo que le ha hecho Dumbledore. Lo ideal sería es que lo recogiera alguien conocido – dijo Tina mirando a Narcissa

-. Por supuesto – dijo Narcissa

-. Uno de nosotros te acompañará, querida. O Newt o yo iremos contigo – Narcissa notó de nuevo como Tina volvía apretar su brazo sobre ella – Me dijisteis que tu hermana es medibruja ¿verdad?

-. Sí, mi hermana Andrómeda

-. Sí, es verdad, tendrás que decirle que venga para que haga el reconocimiento que antes has comentado. Lo haremos en nuestra casa, mientras hagan el reconocimiento os dará tiempo a vosotros a venir desde el ministerio. Stella conoce la dirección y está autorizada, por lo que os podréis aparecer juntos.

-. Bien, de todas formas, el jueves nos volveremos a reunir para dejar todo confirmado – dijo Sirius y miró a Narcissa – pronto

-. Dile que lo extraño

Sirius habló con Kingsley y Wilson, estaban bastante contesto de que por fin su búsqueda haya terminado. Después de hablarlo con los dos aurores, se decidió que ellos se irían antes a Inglaterra, el lunes para ser precisos, así informarían tanto el ministro Weasley como a la jefa Bones, de las buenas noticias. También les informarían, que en el segundo viaje, Sirius y Remus regresarían a Inglaterra, pero que por el actual trabajo de Remus no sabían cuándo. Además, a Kingsley la idea de conducir cada vez le gustaba más por lo que le hizo saber a Sirius que cuando regresaran tanto él como Wilson, habían decidido apuntarse a una academia o lo que sea en Inglaterra, para poder tener un carné o identificación para poder conducir allí. También le dijo a Sirius, que lo comentaría en el departamento antes de que él llegara, por si había otros aurores que estuvieran interesados. Sirius estaba contento con la decisión, poder pasar desapercibido al estilo muggle, podría ser un bonus en su trabajo

Remus y Sirius estuvieron poniéndose al día. La idea inicial, era encontrarlo y llevarlo de vuelta inmediatamente a Inglaterra, pero al posponer todo, Sirius decidió contar todo lo que había pasado durante este año, más la historia de Ginny, Narcissa y Harry. Sirius le comentó a Remus que por seguridad tendría que hacer un juramente mágico, pero que al ser el secreto de Narcissa, Harry y Ginny, debían de hacerlo con alguno de ellos. Decir que Remus estaba sorprendido y enfadado con Dumbledore, era quedarse muy corto. Pero decidió dejarlo de lado, y una vez al corriente de todo, al pasar sus tardes con Sirius, quería que le contara más de sobre los chicos.

-. ¿Cómo es Harry? – preguntó Remus

-. Físicamente es James, pero los ojos son de Lily. Y su personalidad es una mezcla perfecta de los dos. Es aventurero y un leal amigo como lo era James, pero también es muy explosivo y temperamental, eso es 100% Evans

-. Sí – se reía Remus – aún recuerdo sus broncas del colegio

-. Todo lo que está haciendo, bueno lo que están haciendo los tres, es por nosotros. Harry me dijo que antes de venir ya había acabado con él, que lo había derrotado, pero que el coste había sido muy elevado. Muchas vidas se perdieron en el camino, muchas malas decisiones también se tomaron por el camino, y aunque tenga que luchar con él de nuevo, y el resultado sea distinto, merece la pena – dijo Sirius con orgullo y preocupación – Remus… ni tú ni yo, supimos que teníamos hijos. Ginny y Draco vivieron sin saberlo, engañados. Si bien es verdad, que Ginny vivió con mis cuñados como su hija y eso le dio una familia… ella me conoció como un criminal, y como una persona que debía esconderse de la justicia. El pobre Draco, lo tuvo peor, Lucius hizo de él una copia de sí mismo. El problema es que Draco tenía moral, gracias a Merlín por ello, y por eso no lo pudo corromper tanto como hubiese querido, pero estuvo cerca

-. Nunca podría estar más agradecido por esta segunda oportunidad – Susurró Remus – Me dijiste que tenían un plan para ir acabando con él poco a poco ¿no? ¿Cómo va?

-. Por desgracia lento. Los tres hicieron un cronograma de lo que querían hacer en este tiempo, por suerte o por desgracia, el buscarte nos ha llevado un año, por lo que eso ha retrasado todo lo demás. He dicho por suerte o por desgracia, por que la unión de Harry y Ginny nos ha dado un año más para que ingresen a Hogwarts, pero por desgracia, tenemos que tener un plan para que Dumbledore no sospeche nada malo o raro con Harry, además de tener que ponernos en contacto con Flamel, y su piedra

-. ¿Cuál es el cronograma que tenían? – preguntó Remus

-. No lo recuerdo todo, sé que los primeros puntos, eran deshacerse de Malfoy y los Dursley. Recuperar a Harry. Realizar el vínculo de almas, y recuperar los dos horrocrux y dejarlos en un lugar seguro hasta que sean destruidos.

-. Eso, por lo que me has dicho ya está hecho – dijo Remus a lo que Sirius asintió

-. Correcto. El siguiente punto era encontrarte a ti. Después sería intentar localizar otros dos horrocrux, uno de ellos está en la bóveda de mi prima la loca y el otro está en la antigua casa de la familia casa de él o Tom como lo llaman Ginny y Harry, por lo que me dijo Harry con este hay que tener mucho cuidado, tiene un hechizo de compulsión que te obliga a ponértelo y al hacerlo te envenena, dice que es la razón, por la que murió Dumbledore, además dentro está una de las reliquias de la muerte

-. ¿Reliquias de la muerte?

-. Sí, las mismas que las del cuento infantil de los tres hermanos. En este momento Dumbledore tiene dos, la varita y la capa de James, el anillo por ahora está "perdido" pero dentro tiene la piedra de resurrección

-. Me estás diciendo que las reliquias son verdad

-. Sí, y que durante 7 años hemos disfrutado de una sin saberlo – respondió Sirius

-. Increíble – dijo Remus

-. Pero cierto – Sirius iba a contar más cuando oyó una puerta abrirse

-. Hola a los dos – dijo Stella

-. Hola – respondieron

-. Les gustará saber que acabo de hablar con mi tía. – Se giró a mirar a Remus - Ya está organizado todo para mañana. Y tengo conmigo el traslador, saldrá de aquí a las 13h. Por la diferencia horaria, nos esperarán a las 8h mi tío Newt y la señorita Black. Desde allí iremos a casa de mis tíos para que le hagan el reconocimiento – ahora miró a Sirius – la señorita Black me ha pedido que le diga, que cuando lleguemos vaya directamente a su casa

-. ¿Por qué? – dijo sospechoso

-. Quiere que vaya a cuidar los niños, y por que además parece que más gente irá a lo largo de la mañana para poder encontrarse con el señor Lupin y con las novedades que pueda llevar – dijo Stella sin alterarse. Sirius asintió de acuerdo – Comentarles también, que el coche de alquiler ya lo he devuelto, por lo que esta noche deberemos intentar organizarnos para dormir aquí, si no les molesta – y miró a ambos – me gustaría dormir en el sofá

-. No, no, puede quedarse en la cama – dijo Remus

-. Señor Lupin, es su casa, prefiero el sofá – dijo Stella con voz amable

-. Pero yo insisto en que duerma en la cama

-. Señor Lupin, por suerte o por desgracia en mi trabajo una cama es un privilegio y un sofá es algo que pocas veces puedo tener, no se sienta mal, estoy acostumbrada. Si no necesitan más, iré a por algo para la cena para los tres, así no ensuciaremos mucho y les daré tiempo para que se sigan poniéndose al día – dicho esto abandonó el piso. Sirius la miraba fijamente

-. Sirius

-. ¡mmm! – comentó

-. ¿Qué es lo que exactamente te ha pasado con Stella Jackson? – preguntó Remus a lo que Sirius sólo le miró fijamente

-. No lo sé – respondió al final – desde el principio se mostró fría y distante conmigo. Le pregunté si había hecho algo, pero… - y se frotó la mano en los ojos cansado – se puso feo lunático, me dijo cosas que… me juzgó… y puede que no me lo tomara bien

-. Pero lo único que he visto esta semana es que ha sido cortés contigo – dijo Remus extrañado

-. Lo sé, lo sé, y eso es lo que me tiene confundido – decía mientras ahora se pasaba la mano por la cara – pero me dijo cosas muy duras y no tenía razones para hacerlo


Hola a todo el mundo.

Nancy, gracias por escribir. Yo también adoro a Sirius, siento que nos lo quitaron demasiado pronto, hubiera sido muy divertido e intenso tenerlo más

Al resto de la gente que lee la historia, porfa, porfa un comentario.

Puede que la historia sea "lenta" ahora mismo, pero tened en cuenta que Harry y Ginny, son sólo niños, literalmente. Cuando se vaya acercando la época de Hogwarts, empezará un poco la acción