Hola,

Antes que nada, mis más sentidas condolencias a todos los Valencianos, Andaluces y Manchegos que estén leyendo esto. Lo que ha pasado esta semana por la DANA ha sido horrible, yo misma tengo familia en Valencia, gracias a Dios están bien, pero muchas otras familias están rotas en estos momentos.

Ahora pasando a cosas más ligeras, últimamente la historia se lee menos, no sé si porque aburre o por que no interesa, por lo que en lugar de publicar cada semana lo haré cada dos.

Saludos a todos


El mes de septiembre había pasado volando para todos. Ya en octubre las grandes novedades eran que Sirius era oficialmente el jefe de aurores y que Stella se había incorporado al escuadrón inglés.

Una de las cosas que Sirius cambió o mejor dicho incorporó al escuadrón de aurores, fue unas clases de "tácticas muggles". Era obligatoria para todos los aurores, y en esas clases debían realizar la misma instrucción que hacían los muggles en sus servicios militares. Para que no hubiera perjuicios, tanto el ministro Arthur, como Sirius, llevaron a Kingsley y a Moody, de forma clandestina y un poco encubierta, a una academia militar durante todo el mes de septiembre, para que recopilaran información de cómo se las apañaban los muggles. Decir que el ministro estaba encantado con la información recibida, era lo mismo que decir que un niño no deseaba que llegara papá Noel. La infiltración no había acabado, la idea es que Kingsley y Moody, estuvieran viendo o viviendo, un año del servicio, pero cualquier novedad se las transmitían a Sirius y Arthur.

Los aurores, al recibir las instrucciones de las clases, sobre todo de Moody, pusieron menos caras largas, y poco a poco veían sus utilidades. Las clases de camuflaje eran divertidas, las demostraciones de Sirius, Stella y Kingsley, que ya podía conducir un automóvil, sobre persecuciones entusiasmaron a los más jóvenes. Las clases de estrategia que dio Moody utilizando tecnología muggle adaptada con magia, fue lo que conquistó a los aurores veteranos. El departamento de aurores estaba cambiando, y por una vez en la historia, para mejor. Aunque siempre había alguna oveja negra. La oveja que tenía que soportar Sirius, era una llamada Rufus Scrimgeour. Un auror de la vieja escuela, al que no le había sentado nada bien, el nombramiento de Sirius por encima de él. Por lo que se dedicaba a protestar por todo. Al principio cuando lo hacía, varios compañeros le animaban y estaban de acuerdo con él. Ahora sólo estaba él y eso también, le había sentado mal. Por lo que cuando Scrimgeour hablaba o protestaba, Sirius ya ni le prestaba atención, pero por si acaso tenía un ojo puesto en él, nunca se sabía. Ya había tenido una rata en su vida, no quería otra.

Las cosas en casa iban bien. Los chicos iban progresando en sus clases. El grupo A, que era el de los chicos Weasley y Draco, iba bastante bien. Los gemelos eran increíblemente talentosos en pociones y aritmancia, esta última fue una sorpresa para Molly. Ron era muy bueno en transformaciones y le encantaba historia de la magia tal y como la impartía Remus, y se le daba muy bien. Draco era muy bueno en Astronomía, era su parte Black decía Narcissa, y también era muy bueno en Runas Antiguas. Y a todos les encantaba el enfoque de Ted de estudios muggles, no sólo les explicaba que era cada objeto que se utilizaba en una casa común muggle, sino que una vez a la semana, los llevaba de excursión a hacer cosas muggles, comer pizza, ir al cine, alquilar una película, etc.

El grupo B, sólo daban las materias troncales. Rolf y Luna, se estaban desempeñando muy bien en las materias y si tenían alguna duda, tanto Ginny como Harry o el profesor les ayudaba. Y para Harry y Ginny, el cambio de profesores en algunas materias había sido una beneficio. Historia de la magia, ya no era textos y textos aburridos, sino que ahora eran historias interesantes, y la maleta de Newt con sus animales, era algo increíble de vivir y experimentar.

Además, Ginny, Harry y por extensión Sirius que poco a poco formó parte de las clases de lengua de Gringotts estaban avanzando. Si bien es verdad, que al principio fue algo muy tedioso y difícil de aprender, poco a poco estaban pillando la fonética, pero aún les faltaba un camino por recorrer. Gringotts, para hacer las clases más interesantes, y después de oír a Harry y Ginny discutir sobre la clase de Remus de historia, empezó a explicar la historia de los duendes en su idioma original, luego debatían lo que habían entendido y lo que no.

Hoy era sábado 15 de octubre. McGonagall y Pomfrey, venían a su chequeo mensual, y Arthur, Sirius y ahora Stella, lo harían también. Aprovecharían para tener una reunión y hablar sobre cómo estaba el equipo de investigación.

-. Tenemos un problema – dijo Andrómeda al entrar al salón, detrás de ella la seguían Pomfrey y McGonagall

-. ¿Qué quieres decir? – preguntó Arthur

-. No quiero ser alarmista, pero prefiero prevenir que curar – respondió Andrómeda – vuestros resultados – y miró a Arthur, a Sirius y a Stella – han dado negativo, esto es normal, porque tal y como habéis comentado Dumbledore no ha ido al ministerio en este tiempo. Pero Minerva y Poppy si han dado positivo, además de hechizos de rastreo, les han vuelto a modificar la memoria – dijo Andrómeda

-. ¡Mierda! – expresó Sirius, lo que el resto de la sala opinaba

-. Para el hechizo de rastreo hay un contra hechizo – dijo Remus

-. ¿En serio? – dijo Arthur

-. Sí, es algo que vi en Estados Unidos, algo en lo que estaban trabajando los aurores – dijo Remus – y todos giraron la vista a Tina y Stella

-. No sé cómo lo sabes, pero es cierto – dijo Tina – la verdad, es que no sé cómo no pensé en ello la última vez que nos reunimos

-. Uno de nuestros compañeros falleció cuando estuvo infiltrado en un grupo subversivo, le pusieron un hechizo de rastreo y le mataron cuando descubrieron que de forma regular iba al MACUSA a informar – dijo Stella – a partir de entonces se trabajó en el contra hechizo, y en los métodos de informar a nuestros superiores en caso de estar encubiertos – Stella se levantó y lanzó el hechizo a McGonagall, Pomfrey, Sirius y Arthur. Cuando terminó se posicionó enfrente de su tía, quién le lanzó el hechizo a Stella

-. Hay que lanzarlo regularmente – dijo Tina – por lo que aprovecharemos vuestros chequeos para hacerlo. Arthur, tanto Stella como yo hicimos un juramento de que no podemos revelar este hechizo – continuó Tina – pero ya que Remus lo ha oído quizás puedas solicitar al MACUSA información y que te proporcionen el hechizo

-. Estoy de acuerdo, no te preocupes ni tú, ni Stella saldréis en la conversación – dijo Arthur

-. Una vez solucionado el problema del rastreo – dijo Andrómeda – tenemos un problema con los hechizos de memoria. No sabemos si Dumbledore los haces para proteger información, los hace después de obtener información, o simplemente por diversión. Pero necesitamos alguna manera de proteger a Minerva y Poppy, y por extensión a vosotros tres, cuando se acerque al ministerio

-. Podemos mirar alguna poción – dijo Narcissa – la biblioteca Malfoy, como la biblioteca Black tienen muchos libros de pociones, muchos llamados oscuros, pero algunos en realidad hacen referencias a protecciones extremadamente rocambolescas, puede que alguno proteja, aunque sea ligeramente, de los hechizos de memoria

-. Te ayudaré – dijo Tina – siento cada vez más curiosidad sobre esas bibliotecas

-. Bien – dijo Sirius – una vez sacado esto. Vamos con el tema al que veníamos.

-. Ya hemos eliminado el horrocrux que tenía Harry, o más bien la porción de alma que tenía – dijo Remus – Y gracias al vínculo, hemos descubierto que tanto él como Ginny hablan parsel, y es algo que no han perdido – y ambos chicos asintieron

-. La copa que estaba en la cámara de nuestra hermana – dijo Narcissa mirando a Andrómeda – la hemos recuperado, y está guardada junto con las demás

-. En cuanto al anillo – dijo Sirius – hemos ido un par de veces a la ubicación donde está. Y efectivamente está fuertemente protegida. La primera vez que fuimos, hicimos un control en el exterior para ver y detectar los hechizos que tenía. La segunda vez, eliminamos todo lo que encontramos esa primera vez, y volvimos a buscar y detectar hechizos y maldiciones nuevas, encontrándonos más – dijo Sirius y respiró hondo – hemos ido ya cuatro veces y la semana pasada por fin, nos acercamos a la puerta principal, por lo que aún nos queda unos cuantos viajes más

-. No te preocupes – dijo Arthur – tal y como nos explicó Harry, a Dumbledore le costó tiempo e incluso su vida, por lo que cualquier precaución es poca – Sirius asintió – Ahora sólo queda la parte en cómo destruirlos,

-. La investigación va lenta pero segura – dijo Newt – Por desgracia, estamos cada vez más seguros de que Dumbledore, de alguna forma ha tomado medidas sobre cualquier libro que haga referencia a los horrocruxes

-. En la biblioteca de Hogwarts, no hay ni un libro en la que se hable de ellos. Sólo hay un libro en la que se menciona, pero ni define que es o cómo se realiza – comentó McGonagall

-. Ese debió ser el libro que encontramos en nuestra época – mencionó Harry

-. Teniendo en cuenta los juegos mentales de Dumbledore, no me extrañaría – comentó Newt

-. Mis contactos de Estados Unidos, sin embargo, han tenido suerte – dijo Tina – hay varias bibliotecas nacionales por todo el país y varias de ellas tienen apartados mágicos. Uno de mis contactos en una de las bibliotecas, encontró toda una sección que fue donada por una bruja inglesa en 1785 a la biblioteca, y en su colección, por suerte tiene dos libros exclusivos sobre los horrocruxes

-. ¿Es eso posible? ¿Quién fue el donante? – preguntó Ginny

-. Posible es – dijo Tina divertida – por desgracia lo único que sabemos es que lo donó una tal Josephine, lo hizo de forma anónima. Saben que fue inglés por que utilizó el método muggle de su servicio de correos y en aquella época era bastante más complicado y caro que ahora – continuó Tina – Mi contacto está intentando hacer los trámites para realizar unas copias de los dos libros. Al ser libros tan antiguos, suelen estar bajo mucha vigilancia, pero con suerte en unos días, a tardar una semana, me ha asegurado que me los podrá dar

-. Eso suena bastante bien – dijo Sirius – Aunque le prometimos a Minerva deshacernos de su problema en el castillo – comentó refiriéndose al basilisco, pero sin querer nombrarlo – Es algo a lo que no quiero que os enfrentéis por ahora

-. Pero papá – dijo Ginny

-. No Ginevra – dijo Sirius – no quiero pensarlo por ahora

-. No papá, ni Harry ni yo hacemos falta – dijo Ginny

-. ¿Qué? – preguntaron McGonagall y Sirius

-. Claro, es cierto – dijo Harry cayendo en lo que decía Ginny – no somos los únicos que hablamos parsel

-. Exacto – dijo Ginny – Papá, si vas a Gringotts y hablas con Ragnok, puedes hacer negocios con él. El mismo habla parsel, seguro que más duendes lo hacen, si le proponéis un negocio en el que maten al basilisco y se lleven un porcentaje de las ganancias de lo que se obtengan por sus restos seguro que aceptan el negocio – los ojos de Sirius se abrieron, y McGonagall estaba sorprendida – el veneno, la piel y seguro que más partes valen una fortuna

-. Señorita Black, estoy impresionada – dijo McGonagall – los duendes no podrán rechazar un negocio en el que se les pague por hacer un trabajo y en el que además se ganen una comisión, estoy impresionada

-. No lo había pensado – dijo Sirius – es perfecto. Sólo necesitamos una horquilla de tiempo en el que no esté Dumbledore para poder realizarlo, si es que quieres que lo hagamos antes de que ellos empiecen el colegio – dijo mirando a McGonagall

-. En cuanto lo sepa te lo haré saber

-. ¿Entonces necesitamos los libros? – dijo Tina

-. Sí – contestó Harry – por desgracia no sabemos si el horrocrux de Nagini, está ya hecho o no, quizás en los libros nos diga cómo averiguarlo o no sé, nos de algo que no sepamos

-. Me parece bien, no debemos perder la esperanza – dijo Tina

Octubre pasó rápido, y ya estaban casi finalizando noviembre. Hoy tenían una cita con Ragnok y con Gringotts IV, en el banco. En una de las clases con Junior, el mismo Gringotts les había pedido que en privado que le llamaran así, pues es como sus amigos le llamaran, aunque técnicamente él no era el junior original, pero sí era el más pequeño por ahora de la familia. La idea era que hicieran la propuesta de negocio a Ragnok en su idioma materno entre los tres, como una prueba para lo que se avecinaba. Si bien Ragnok les tenía cierto aprecio, seguía siendo un empleado del banco y como tal cumplía el protocolo a rajatabla, por lo que le hacía bastante… ¿estirado? ¿snob?

A la hora acordada, llegaron al banco Ginny, Harry y Sirius. Enfrente de ellos estaban Ragnok y Junior.

-. Buenos días. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero – dijo Harry en el idioma de duende

-. Que la buena suerte te persiga, cada día y cada noche – le respondió Ragnok, en su lengua materna

-. Venimos ante ti Ragnok, para una oferta de negocio – dijo Ginny

-. Os escucho – respondió Ragnok. Junior, que estaba detrás de Ragnok asentía aprobando lo dicho por los chicos. Aunque Sirius los entendía, habían acordado que se mantendría al margen, pues por el momento se suponía que no sabía ni había participado de las clases.

-. Sabemos que, en el colegio de Hogwarts, hay un basilisco – dijo Ginny, para su asombro vio como los ojos de Ragnok se abrían de sorpresa – Ahora mismo se encuentra en un estado de hibernación, a la espera de que un hablante parsel le despierte

-. Queremos contratar sus servicios para eliminar al basilisco – dijo Harry – y con su eliminación y recuperación del cuerpo, las partes que se puedan vender les daremos un porcentaje de lo obtenido

-. Eso es muy generoso, señor Potter – dijo Ragnok – ¿pero no debería ser el director del colegio el que debería realizar esta propuesta?

-. No – contestó Ginny – tenemos el respaldo de la subdirectora del colegio, Minerva McGonagall, pero pase lo que pase no queremos que el director se entere de la muerte y extracción del basilisco

-. Sabemos que el director tiene ciertos planes con el animal, pero como comprenderá, la subdirectora al saber su existencia no está nada cómoda con que esté en el colegio – terminó Harry

-. Lo cual entiendo perfectamente – dijo Ragnok - ¿Y cuándo se haría este trabajo?

-. No lo sabemos – dijo Ginny – el director está siempre en el colegio, por lo que cuando lo deja por cualquier motivo lo sabemos en muy poco tiempo. Por eso queremos contratar su servicio y saber si es posible que estén disponibles para ser avisados en cualquier momento

-. Si eso significa algún coste extra, tanto nosotros como la subdirectora estaríamos encantados de pagarlo por las molestias – dijo Harry

Ragnok, se quedó mirando fijamente al frente durante varios minutos. Mientras Sirius, Harry y Ginny, se quedaron quietos mirando a Ragnok, tal y como les explicó Junior que debían de hacer para seguir el protocolo exacto de los duendes.

-. De acuerdo – dijo Ragnok, volviendo a hablar en el idioma de los humanos – El servicio que están pidiendo existe. Muchos magos y brujas sólo conocen a los duendes por nuestro banco, pero efectivamente tenemos muchos más negocios, el de eliminación o captura de animales peligrosos es uno de ellos. Para la eliminación de un basilisco, el servicio base es de mil galeones, si el animal tiene más de cien años, se añade un extra de dos cientos galeones. En cuanto, a su pedido de tener el servicio disponible en cualquier momento… creo que un galeón parece justo. En cuanto el porcentaje, un 10% es con los que nos quedaríamos de las ganancias

-. El basilisco, es de la época de los fundadores de Hogwarts – dijo Sirius, que relevó a los chicos de la charla – por lo que creemos justo en este caso que su extra sea otros mil galeones. En cuanto al porcentaje, nosotros habíamos pensado en un principio en el 25% - y por segunda vez en la reunión vieron como los ojos de Ragnok se abrían de la sorpresa - ¿tenemos un trato?

-. Déjeme unos minutos para rehacer nuestro contrato – dijo Ragnok

Decir que Minerva McGonagall estaba contenta era un eufemismo, estaba pletórica. La noticia de que por fin se pudieran deshacer de esa cosa del castillo, le había quitado un peso de encima, pero hasta que no estuviera hecho no se lo quitaría del todo. Ahora sólo faltaba saber cuándo. Por desgracia, Dumbledore ya no estaba tan ocupado como antes, desde que Fudge fue fulminado de su puesto como ministro, las ausencias de Dumbledore del castillo se habían reducido prácticamente a cero. Ahora sólo se dedicaba al trabajo administrativo del colegio y a "pelear" con la junta del colegio. A lo único que no le dedicaba tiempo era a los libros de cuentas, en más de una ocasión Dumbledore había confesado que aborrecía los números, y a las cartas que se enviaban a los estudiantes, ese trabajo lo delegaba a McGonagall. Y su trabajo con el Wizengamot últimamente estaba bastante parado, y cuando lo necesitaban iba a la sesión y volvía, sólo perdía unas horas al día. Por suerte al ser el Jefe Supremo, este año por navidades la Confederación Internacional de Magos, celebraba una fiesta en Francia. A Minerva no le quedaba muy claro, si lo hacían simplemente para celebrar la Navidad, para un acto oficial, o era una excusa para que todos esos magos y brujas pudieran beber whisky de fuego gratis a costa del resto del mundo mágico. Se lo hizo saber a Sirius y a Arthur, Dumbledore se iba el día 23 y regresaría el día 26 de diciembre.

Se encontraban ahora a principios de febrero. Y las cosas se habían puesto interesantes. Hoy volvían a tener todos una reunión. Aunque de vez en cuando, se reunían grupos pequeños, como cuando tenían que hacer los chequeos, o cuando coincidían más de tres de ellos en algún lugar y se ponían al día de lo que hacían. Los puntos que tratar entre todos eran cuatro.

El primero, era sobre la prueba de los duendes a Harry y Ginny

El segundo, la eliminación del basilisco

El tercero, la recuperación del anillo

El cuarto, los libros de los horrocruxes

-. Hola a todos – dijo Narcissa – Gracias por venir

-. Algunos ya sabéis los puntos que vamos a tratar, pero creemos que es justo que todos estemos en la misma página – dijo Sirius – Lo primero sería hablar del examen o la prueba que les hicieron los duendes a los chicos

-. ¿Lo hicieron bien? – preguntó McGonagall, sabía que la prueba se hizo después que se matara al basilisco

-. Sí, lo hicimos – dijo Harry – Junior está muy orgullo de nosotros, y el consejo de duendes impresionados. Ahora Junior trabaja con nosotros, y nos da clases de distintos idiomas a la semana

-. Estoy impresionada, y me alegro mucho por ustedes dos – contestó McGonagall

-. Bueno, como ahora podemos contratar a Gringotts IV – dijo Remus – Luna, Rolf, Ron y Draco, se han apuntado a algunas clases. A Luna y Rolf, les interesa muchísimo aprender los idiomas de otras especies de animales, sin embargo, Ron y Draco están interesados en otras lenguas del mundo. Por lo que los seis están aprendiendo varios idiomas – McGonagall asintió con aprobación

-. El siguiente punto, sería el tema del basilisco – dijo Sirius – Minerva, por favor

-. Gracias – dijo McGonagall – Es un placer deciros que esa cosa ya no está en el castillo. En cuanto Dumbledore se fue a la fiesta de Navidad de la Confederación Internacional de Magos, Sirius y un grupo de duendes vinieron al castillo. Fueron directamente al cuarto de baño de niñas del segundo piso, donde se encuentra Myrtel, por suerte estaba entretenida en el lago. La entrada de la cámara estaba en dicho baño. Los duendes nos pidieron que tanto Sirius como yo nos quedáramos arriba. Por lo que no sabemos cómo procedieron para acabar con el basilisco, lo único que sabemos, es que bajaron y unos 20 minutos después uno de ellos subió indicando que ya no estaba y que ahora procedían a recolectar las partes del cuerpo. Una hora y media después habían acabado

-. Por seguridad, nos quedamos con uno de los colmillos – dijo Sirius – el resto lo han vendido los duendes, quitando su porcentaje, el dinero ha ido a parar al fondo de Hogwarts para becas – Sirius vio a varios asintiendo en aprobación – El siguiente punto es el anillo

-. Nos alegra deciros que lo hemos conseguido – dijo Stella cuando vio la señal de Sirius – hemos sido lentos pero seguros. Las protecciones externas eran fuertes, pero estaban básicamente para entretener al que quisiera el anillo. Las protecciones extremadamente poderosas estaban alrededor y en el propio anillo. Por eso hemos ido con mucha precaución, y muy seguros de lo que hacíamos

-. Imagino que eso nos deja con los libros ¿no? – preguntó Tina, y miró a Sirius que le decía que sí – Bien, primero deciros chicos, que efectivamente Dumbledore os mintió – y vio como ambos se derrumbaban más en sus sillas – Efectivamente el veneno de basilisco es uno de los métodos para acabar con ellos, pero en hay más, además del Fuego Infernal, hay varios hechizos y un conjuro.

-. ¿Es fiable esta fuente? – preguntó Narcissa

-. Por desgracia sí, muy fiable – suspiró Tina – El autor de este libro es Howard McKellen, el creador de los horrocruxes

-. Un momento – dijo Narcissa – ese apellido lo he leído antes… - y se quedó pensando un momento – ¡Slytherin! – gritó

-. ¿Slytherin? – le preguntó Remus

-. Sí, en nuestra época, Dumbledore tenía nuestros árboles genealógicos, y me llamó la atención que también tuviera el de Voldemort, bueno el de Tom Ryddle

-. Eso no nos lo mostraste ti – dijo Ginny

-. No, había escuchado a Harry referirse a Voldemort como mestizo, por lo que cuando vi su árbol genealógico imaginé que esa información ya la tenía

-. ¿Y qué decía exactamente ese árbol genealógico de Dumbledore? – insistió Remus

-. Un momento, no sé por qué, pero decidí hacer un hechizo de memoria también de él. Lo voy a escribir – Narcissa salió de la sala, y unos cinco minutos después apareció con un pergamino escrito de su puño y letra con todo el árbol genealógico de Slytherin, hasta Tom Ryddle – Los Slytherin, al igual que muchas familias sangre puras, se reconocen por tener sólo un hijo, y el 99% de las veces son hombres. Veis aquí – Y señaló un punto del pergamino – El último descendiente de Slytherin que llevó su apellido, no tuvo un heredero, sólo tuvo una hija, por lo que el apellido murió con él. Su hija se casó con un McKellen, continuando la herencia de Slytherin, pero no su apellido. Aquí – y señaló otro punto más abajo – tenemos a Howard McKellen, y si nos fijamos un poco más abajo, el nieto de Howard tuvo tres hijos, dos chicos y una chica. Los chicos murieron muy jóvenes, pero la hija no y es ahí cuando la línea de Slytherin pasa a ser Gaunt

-. Se llama Josephine – dijo Remus

-. Sí, me he dado cuenta – dijo Narcissa

-. ¿Podría ser la misma persona que donó los libros? – preguntó Tina

-. Como puedes ver, las fechas coinciden. Es una suposición tan buena como otra – dijo Narcissa

-. ¿Por qué donarlos? ¿Por qué no quemarlos o destruirlos? – preguntó Harry

-. No es tan fácil Harry – dijo Newt – ¿No te has fijado que los magos y brujas tenemos nuestras bibliotecas? – Harry asintió - ¿Y no te has fijado que los libros no se repiten? – Harry volvió a asentir – Verás, no sé en qué momento sucedió esto, pero los libros en nuestro mundo, menos los educativos, sólo se hace un tomo. Dependiendo de la importancia del libro, el creador o editor del libro puede realizarle muchos hechizos, como los de anticopia o de repulsión

-. ¿Puede que Howard McKellen lanzara hechizos para que no se pudieran destruir? - preguntó Harry

-. Es muy posible, sí – dijo Newt

-. Pero hay libros de cuentos y novelas – dijo Harry

-. Efectivamente – contestó Sirius – Como te ha dicho Newt hay excepciones, los libros de texto de los colegios son los más obvios, otros libros de recopilación de hechizos de limpieza o cosas por el estilo también son comunes que los encuentres en distintas casas mágicas. Incluso libros de historia, pero son los menos comunes. Los libros infantiles o los libros de ficción también son excepciones. Pero la mayoría de los libros de las bibliotecas son pasadas de padres e hijos y van engrosando la bibliotecas familiares.

-. ¿Y los libros de Gilderoy Lockhart? ¿En qué clasificación está? – preguntó Ginny curiosa

-. ¡Ficción! – escuchó de todos los adultos, con distintas entonaciones, haciendo reír a la sala