Hola nuevamente! 😊 Solo quería agradecerles por los reviews que eh recibido en los capítulos anteriores. Estoy planeando que sea una historia de amor larga, pues tengo muchas ideas que quiero implementar y también muchas situaciones. También quiero alentar a los nuevos lectores a que dejen algún comentario, bueno, malo todos cuentan. Una vez mas, muchas gracias y que disfruten el capitulo

CAPITULO 6: Y Si No Vas Por Todo. A Que Vas? Y es que Después Puede Ser Nunca.

Sasuke entro al cuarto de baño mirando como la Hyuga se encontraba arrodillada frente a la bañera. Tenía ambas manos sobre el chorro del agua y su largo cabello caía como una cascada sobre su espalda. El Uchiha se recargo en una de las paredes. No entendía como esa mujer seguía ahí después de todo lo que había pasado durante el día. Cruzo los brazos. Parecía que realmente quería impresionar al idiota de Naruto o simplemente era alguien bastante responsable con sus misiones. Dio un suspiro cansino, fijándose en el enrojecido rostro de la Hyuga. ¿Acaso había llorado? Alzo una ceja, tal como había pensado era de carácter débil. Tal vez por eso su padre estuviera buscando un hombre que tomara el mando de su clan en vez de dejarlo a alguien como ella.

Hinata quien sintió la mirada, trato de esconder su rostro entre los mechones de cabello. Estaba llorando en completa frustración por el comportamiento del Uchiha, esa era su forma de sacar sus emociones y se sentía realmente avergonzada porque ese hombre la estaba viendo en su momento mas vulnerable. Ni si quiera quería voltear a ver la sonrisa llena de sorna que ahora seguramente adornaban sus labios. Quería irse de ahí lo más rápido posible, pero su compromiso era demasiado como para solo dejar la misión a un lado. Reuniendo todo su autocontrol, se secó las lágrimas con el dorso de la mano. Mirando finalmente al Uchiha quien la miraba entretenido. No solo tenía un carácter del demonio, era una persona horrible. - q... quieres... que te ...-ni si quiera podía terminar la oración pues el tartamudeo la estaba controlando-

- Si hablas más despacio tal vez pueda entenderte Hyuga. -gruño rodando los ojos, luego su vista volvió a la chica y sonrió de medio lado al ver como los labios de Hinata temblaban ligeramente. Teniendo que omitir su mirada, por alguna razón lo hacía sentir extraño. – ahora hazte a un lado que voy a entrar a la tina –siseo, dejando que la yukata de tela callera en el suelo. Revelando su esvelta pero musculosa figura, provocando que la Hyuga se sonrojara aún mas y mirara a otro lado avergonzada. Sasuke rio entre dientes mientras tomaba asiento en el banco que previamente había puesto la Hyuga dentro de la bañera. Ya que su hombro no le permitía sostener su peso para sentarse dentro de ella y ser ayudado no estaba en discusión – pensé que eras enfermera seria y no una pervertida... -comento divertido. -

Hinata no sabía dónde meterse, aunque sabía que el Uchiha estaba vistiendo shorts. Le era terriblemente difícil verlo de esa forma, jamás en su vida había visto a un hombre semi desnudo. En lo que tenía trabajando en el hospital, generalmente eran las ayudantes de enfermería las que ayudaban con esas tareas. – lo soy...- susurro- y no soy una pervertida! -gruño la Hyuga con un gran sonrojo-

Sasuke alzo una ceja ante la contradicción y el sonrojo de la chica - entonces no has visto a un hombre desnudo? -pregunto nuevamente tratando de incomodar a la Hyuga, riendo entre dientes cuando está bajo aún más la mirada mientras lagrimas caían por su fino rostro – maldita sea... pedí que me mandaran una ayudante y no una niña llorona. - gruño entre dientes-

-No soy llorona...-se defendió Hinata sin mirar al Uchiha y tomando una esponja, la froto por unos segundos con el jabón. Comenzando a tallar con mucho cuidado el cuerpo del moreno que se tensó al instante, pudiendo notar las pequeñas cicatrices que adornaban su piel color leche. Al igual que la incomodidad del Uchiha ante su cercanía – tal vez si no te quejaras tanto...-reprocho en un susurro. Limpiando finalmente las lágrimas que ahora bajaban por sus mejillas. -

El Uchiha movió la cabeza en negativa con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios. Sintiendo como la esponja le recorría la espalda en pequeños círculos, haciéndolo cerrar los ojos y apretar los dientes. Odiaba estar en esta incomoda posición, pero no tenía otra opción más que aguantarse con el maldito brazo inútil que ahora tenía. Había crecido solo, luego viajado solo, siempre cuidando de sí mismo e independiente a todo. Era frustrante y la única forma que tenia de sacar su ira era molestando a cualquiera que tuviera cerca.

El silencio inundo su habitación, solo escuchándose el sonido de las gotas que caían del grifo contra el agua de la bañera. Ambos perdidos en sus pensamientos. Hinata dejo la esponja a un lado y vacío unas gotas champo sobre sus palmas, llevándolas hasta el cabello del Uchiha quien miraba algún punto en la habitación muy fijamente. Masajeo el cabello del azabache con mucho cuidado, reflexiono un poco. Nunca se le hubiera pasado por la cabeza tener un momento así con Uchiha Sasuke. Pensando en que la persona que debería estar en su lugar era Sakura, después de todo ella adoraba al hombre que ahora esperaba pacientemente a que le terminara de lavar el cabello. Tal vez ella tuviera una mejor forma de procesar sus comentarios sarcásticos e hirientes o a lo mejor ya estaba acostumbrada a ellos. Después de todo habían sido compañeros de equipo.

Una vez que termino de lavar su cabello se dio cuenta que Sasuke había terminado de enjabonarse y abriendo el grifo, tomo la regadera removible para ayudarle a enjuagarse el jabón. El Uchiha por su parte se puso de pie, dándole a entender a Hinata que le diera privacidad para lavar ciertas partes de su cuerpo que por obvias razones no podía ver. Pareciéndole gracioso como la sonrojada mujer salía rápidamente del cuarto de baño.

Hinata por alguna razón no entendía como podía aparentar que nada le afectaba, siempre estoico y luego estaba el chico de 17 años que se burlaba de ella con una sonrisa engreída. Dada a la temperatura de la regadera, enredo su cabello en una coleta alta y mientras calentaba agua para un té.

La puerta se escuchó ruidosamente, la únicas dos personas que podrían ser eran Sakura y Naruto. Un sonrojo apareció en sus mejillas mientras su corazón comenzaba a latir fuertemente. Acercándose a la puerta, la abrió suavemente. Dándoles una sonrisa cálida a ambos chicos que respiraban agitados.

-Hola. – Saludo la Hyuga dejándoles entrar. – paso algo? – pregunto curiosa.

Naruto miro fijamente a Hinata por unos segundos, se encontraba sonrojada, su cabello estaba semi-húmedo y lo llevaba en una coleta alta. Se veía tan atractiva que no supo que decir, se quedó en blanco hasta que sintió como Sakura lo empujaba. Quedando a centímetros de la Hyuga.

-Traje esto! -Se apresuro a decir el Uzumaki, colocando las rosas frente a su rostro. -

Sakura sonrió, adentrándose al lugar y sus ojos buscaron al Uchiha inmediatamente, pero al no encontrarlo. Se enfoco en los chicos frente a ella. Hinata no supo que hacer ante el gesto de Naruto, tomando las rosas.

-Muchas gracias, Naruto-kun, no te hubieras molestado – Sonrió. - pasen, tomen asiento – se dio la vuelta buscando algún florero, pero al darse cuenta de que en ese lugar no había ni la mínima posibilidad de encontrarlo. Solo tomo un recipiente para colocarlas en lo que se iba a su casa, luego encontraría uno mejor para dejarlas en su habitación. Volviéndose a los chicos, quienes ya estaban cómodamente sentados en el pequeño comedor. Y apresurándose, sirvió dos tazas con té verde que estaba preparando minutos antes junto a algunas bolas de arroz que había preparado para la cena.

Los ojos de Sakura detallaron a la Hyuga quien parecía disfrutar de la cocina y de tener invitados. Sonriendo internamente, seguramente sería una buena esposa para Naruto quien siempre comía las cosas más improvisadas. Estaba segura de que Hinata le traería estabilidad a la vida del Uzumaki. Naruto por su parte se dio cuenta que alguien faltaba, para mirar hacia todas partes.

-Y el bastardo? – pregunto tomando la taza de té que Hinata le ofrecía junto a una bola de arroz que parecía bastante apetitosa.

-¡Porque tienes que ser tan grosero, idiota! -gruño la Haruno.- gracias Hina -mordió el onigiri, comprobando lo que muchos ya sabían. Hinata era una excelente cocinera. -

-Bueno, solo preguntaba. Después de todo es su departamento. – sonrió probando la bola de arroz, pareciéndole realmente deliciosa. – podría comer así todos los días-rio nervioso. -

-Esta... – la Hyuga no pudo acabar de responder, ya que la voz de Sasuke se escuchaba desde la ducha. – Volveré pronto. – respondió apresurándose hasta el cuarto de baño.

El Uzumaki y la Haruno se quedaron viéndose fijamente, reanudando su cena. Sakura por su parte sintió celos al pensar que otra mujer estaría cerca del Uchiha. Sobre todo, en tareas como ayudarle a darse una ducha.

Sasuke había escuchado las ruidosas voces de sus ex compañeros, pero en ese momento lo único que le interesaba era que lo ayudaran. Cuando la Hyuga cruzo la puerta, alzo una ceja.

-Y yo que pensé que disfrutabas mi presencia. – siseo juguetonamente al ver la cara confundida de Hinata, dio un suspiro. – ¿No voy a secarme solo, lo sabes verdad? – gruño sosteniendo con su única mano, una toalla sobre su cintura.

- Hinata lo miro tratando de no enfocar su mirada en el Uchiha y tomando una toalla, comenzó a secar el cabello de Sasuke, seguido de sus hombros, su espalda, parando en seco. Cosa que hizo Sasuke hiciera una mueca burlona. – que es tan gracioso? -. -pregunto la de ojos perla al ver la expresión del Uchiha.

-Que aun te comportes como una niña, has visto la muerte en la guerra. Pero no te atreves a ver a un hombre sin playera porque te alteras. -comento el Uchiha, haciéndole una ceña para que le ayudara con la Yukata.

-No es lo mismo. -agrego la Hyuga, tomando la Yukata azul con el símbolo del papai Uchiha en la espalda, pasando la manga en el único brazo, la acomodo sobre sus hombros y dándose la vuelta hizo un pequeño nudo para sujetarla. - Naruto y Sakura están aquí. -

-hn...- cerro los ojos, uno de sus planes era leer hasta que fuera hora de dormir. Abriendo nuevamente sus orbes azabaches, miro a Hinata a los ojos. – deberías tratar de disimular. -agrego burlesco, dejando a una Hyuga muy sonrojada en el baño.

Hinata se quedó en medio de la habitación, mirando como Sasuke salía de ahí como si nada. El Uchiha era muy molesto cuando se lo proponía. Pensando en que tal vez solo Naruto podría ver la verdadera personalidad del hombre. -

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Sakura movía la cabeza tratando de ver que estaba pasando en el cuarto de baño pues la voz del Uchiha podía escucharse, pero no lo que decía. Mirando como en ese preciso momento salía con un yukata azul marino que lo hacía ver aún más guapo de lo que ya era, además su cabello siempre erguido ahora se encontraba totalmente liso y podía darse cuenta de que era más largo que antes. Esa escena la hizo sonrojarse. El Uzumaki al ver a su amigo le sonrió, pues no había podido irlo a visitar desde que habían salido del hospital hacia una semana. Ya que los exámenes chūnin lo tenía demasiado atareado.

Sasuke miro a ambos chicos, para solo tomar asiento con ellos en la mesa. – A que debemos el honor. – miro de reojo al Uzumaki con una sonrisa de medio lado. -

Hinata en ese momento llegaba para servirle una taza de té al Uchiha quien ya había tomado una bola de arroz y comenzaba a comerla.

- Vine a visitarte porque tú no puedes irme a visitar a la academia bastardo desconsiderado! -reprocho el Uzumaki- Además, vine a reclutarte para los exámenes chūnin- soltó una risita. -

-Aunque lo digas en broma -Sakura regaño al Uzumaki. Mirando luego a Sasuke. - después de todo ustedes no completaron ese paso. -agrego tratando de animar a ambos. -

-Sasuke alzo una ceja ante el comentario, dándole un trago a su té. - no es algo que me interese por ahora. No lo necesito. -sus ojos se posaron en los de el rubio frente a él ignorando a la peli rosa. – en cambio este idiota sí. -cerro los ojos. -

-Naruto se paró de su asiento ante el comentario- no voy a competir con un montón de niños! -cruzo los brazos. – además son demasiado crueles con sus comentarios. -agrego riendo. -

-Sasuke también rio entre dientes, aventándole un grano de arroz. Haciendo que el Uzumaki se cubriera con su plato- porque saben que eres un perdedor. -miro al Uzumaki con su típica sonrisa engreída. -

-arggg! ¡Bastardo! -gruño Naruto quedándose en silencio. – aunque es un requisito para ser hokage. -susurro reflexionando. -

-Sakura miro a ambos chicos, enfocando sus ojos en Naruto. – No esperes a que Kakashi sensei solo te el título. -comento dándole un trago a su té. -

-Hmm. Podría esperar todo de ese incompetente...-susurro Sasuke por lo bajo-

-vivo con la esperanza. -agrego divertido Naruto. – pero Iruka-sensei no lo permitiría ...-hizo un puchero divertido. -

Hinata tomo los trastes vacíos, había escuchado toda la interacción del antiguo equipo 7. Sintiendo que el Uchiha le hablaba con la misma familiaridad que a Naruto. ¿Eso era bueno o malo? Tal vez esa era su verdadera personalidad después de todo. Se pregunto mentalmente, sintiendo como alguien se acercaba y cuando volteo se encontró con Sakura quien tomaba una toalla para comenzar a secar los platos recién lavados.

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Shoto y Hanabi caminaban por las calles de Konoha mientras platicaban animadamente sobre el entrenamiento con sus compañeros. La Hyuga descansaba su cabeza en el hombro del mayor mientras tomaba uno de sus brazos. Por alguna razón esos días habían estado muy fríos y entrenar no solo ayudaba a mejorar su resistencia si no a mantenerse calientes. Una vez que llegaron al departamento de Uchiha Sasuke, Shoto se dio cuenta que era una zona donde solo los huéspedes importantes de otras aldeas se hospedaban cuando visitaban Konoha. El Hyuga miro a Hanabi con curiosidad.

-Estás segura de que es aquí? – Shoto pregunto en un tono incrédulo, pues lo que tenía entendido era que el hombre al que Hinata cuidaba era un antiguo compañero de la academia.

Hanabi entendió a lo que el otro Hyuga se refería, pues el edificio parecía de alguien que contaba con cierta libertad económica. La chica saco la nota de su abrigo para rectificar que fuera la dirección correcta. Mirando a Shoto quien se mantenía expectante.

-Es la correcta. – Hanabi guardo nuevamente la nota en su bolsillo.

-parece que le va muy bien...-susurro Shoto tomando el brazo de Hanabi para adentrarse al lugar.

Ambos chicos subieron las escaleras que daban hacia los departamentos del segundo piso. Buscando el número de apartamento y cuando lo encontraron, el Hyuga se encargó de tocar varias veces la puerta.

Sakura al escuchar la puerta, se apresuró a abrirla. Mirando a los dos Hyugas. Dándoles una sonrisa.

-Hola, supongo que vienen por Hinata. Pasen – abrió la puerta por completo y haciéndose a un lado dejo que los dos chicos pasaran al departamento.

-Si, Gracias...-Shoto agradeció y junto a Hanabi entraron al departamento del Uchiha. Los ojos perlas fueron directo al rubio y al azabache cuando sintió las miradas sobre su persona. Entendía porque lo hacían, mas no dijo nada. Solo enfoco su mirada en Hanabi quien supo inmediatamente lo incomodo que en ese momento se sentía. Haciéndolo sentir un poco más reconfortado.

Sakura ahora entendía porque Hinata había dicho que Shoto era su primo lejano y la razón era Naruto. Ella aun tenía la esperanza de que el correspondiera a su amor. Naruto y Sasuke voltearon, viéndose luego entre ellos pues también podían darse cuenta de la similitud que tenía Shoto con Neji.

-Naruto se sorprendió tanto que no pudo evitar acercarse a Shoto. – wow! ¡Tu parecido con Neji es increíble! –

-Basta Naruto! ¡Lo estas incomodando! – gruño Sakura jalando el brazo del Uzumaki- Lo siento Shoto, pero mi amigo no está bien de la cabeza -agrego divertida. -

El Uzumaki se rasco la mejilla nervioso, pero ante el nombre, supo que era el prometido de Hinata. - Lo siento, me llamo Naruto Uzumaki -se presentó de forma amable. - Y aquel con cara de estreñido es Sasuke Uchiha. -

El chico hizo una reverencia – un gusto, me llamo Shoto Hyuga.

Sasuke por su parte simplemente asintió ante la presentación del idiota de su amigo. Sus orbes azabaches se enfocaron en Hinata quien parecía bastante nerviosa por la situación.

Hinata se quitó el delantal que traía puesto, lo doblo, y lo dejo sobre una de las cómodas. Yendo hasta donde se encontraba Sasuke.

-Tengo que irme Uchiha-san. Deje fruta picada, y el resto de comida para que puedas calentarla si te da hambre. -se despidió evitando mirar al Uchiha quien parecía molesto. Pensando que probablemente era porque no le gustaba estar cerca de mucha gente - Naruto-kun. Que tengan buenas noches. – Miro al rubio, quien se encontraba recargado en la pared con el rostro aun sorprendido por Shoto.

Naruto miro a la Hyuga fijamente- pasa buenas noches Hinata. -se despidió cruzando los brazos. Tenía tantas cosas que decirle, pero en ese momento no pudo. -

-gracias...- un sonrojo apareció de inmediato en las mejillas de la Hyuga, caminando hacia la puerta los otros dos la siguieron.

Sakura miro la escena. - vayan con cuidado. – también se despidió cerrando la puerta, sus ojos rápidamente miraron a Naruto y le dio un puñetazo en la cara que lo hizo caer al suelo de centón. - de que hablamos pedazo de idiota?! Tienes que ir por ella! -gruño la Haruno. -

Naruto se llevó la mano a la mejilla ahora hinchada- Sakura...-susurro mirándola incrédulo. -

Sasuke se puso de pie, moviendo la cabeza en negativa. - Sakura...-gruño- deja de hacer eso. – reprocho a la mujer sin si quiera mirarla y volteo a ver al rubio que seguía en el suelo. –Te cansaste de perseguirme que ahora no te quedan ganas de perseguir a esa mujer? - el Uchiha miro al Uzumaki desde arriba con una sonrisa burlona. -

Naruto abrió mucho los ojos y luego frunció el ceño. Era verdad, él nunca se había dado por vencido ante nadie. Había perseguido a Sasuke por cielo, mar y tierra. El compromiso de Hinata aun no estaba seguro del todo pues aún quedaban dos años en donde lograría que Hiashi cambiara de opinión y el terminaría casándose con la Hyuga. Se incorporo rápidamente para encarar al Uchiha, dándole una palmadita en la mejilla.

-Aún no ha nacido nadie a quien yo no traiga de vuelta bastardo! -lo miro con una gran sonrisa y luego salió del departamento. -

Sasuke sonrió de medio lado, mirando luego a Sakura.

-Si no te molesta, quisiera estar solo. – comento abriendo la puerta para que la chica pudiera salir. -

Sakura suspiro mirando al suelo derrotada, luego alzo la mirada. Clavándola en el Uchiha quien seguía esperando a que saliera de su departamento.

-Sasuke...-la Haruno había decido llamarlo por su nombre sin ningún tipo de honorifico. Ya no sería una niña tratando de gustarle al amor de su infancia. Si no sería aquella mujer que conquistaría al hombre de sus sueños.

El Uchiha alzo una ceja interrogante por el cambio de actitud de la Haruno. Pero, aun así, apretó la perilla de la puerta con desespero.

-si no tienes nada que decir, no me quites el tiempo. – gruño el Uchiha cerrando un poco la puerta. Estaba demasiado cansado de tonterías como para aguantar otra más por parte de Sakura. -

La Haruno se sonrojo, pero decidida clavo sus orbes jades en los color carbón del Uchiha.

-Yo tampoco me daré por vencida! -Anuncio dándose la vuelta. – te voy a demostrar que soy digna de ti. – susurro yéndose de ahí. -

Sasuke se sorprendió ante la declaración, en definitiva, Naruto era una mala influencia para Sakura. Si seguía teniendo sueños estúpidos, probablemente se quedaría solterona toda su vida. Cerró la puerta y comenzó a retirar los platos que habían quedado sobre la mesa. Colocándolos dentro del fregadero, miro las rosas que Naruto le había llevado a Hinata sobre una de las cómodas. Tuvo el impulso de tirarlas a la basura, pero probablemente ella volvería a llorar. Así que solo lleno el recipiente de agua fresca, volviéndolas a dejar donde la Hyuga las había colocado. Luego se fue directamente a su habitación,

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Hinata caminaba tranquilamente junto a Shoto y Hanabi, recordando de repente que había olvidado las rosas que Naruto le había obsequiado. Quiso volver al departamento del Uchiha, pero seguramente terminaría diciéndole lo tonta que era y prefería ahorrárselo. Mejor esperaría a mañana. Shoto quien iba al lado de la de ojos perla noto el cambio de humor, mirándola de reojo.

-pasa algo? -pregunto el Hyuga.

La pregunta provoco que Hanabi quien iba distraída, volteara a ver a los dos chicos a su lado. Hinata solo bajo un poco la mirada y luego de unos segundos le dedico una pequeña sonrisa al pelinegro.

-No, solo que olvide recoger los platos. – mintió, pues como podría decirle a su "prometido" que había olvidado las rosas otro hombre le había regalado? Eso no sería muy cortes de su parte, además no sabía si podía confiar en el chico.

Shoto la escudriño por unos segundos y al sentir la mirada de Hanabi quien iba al otro lado, le guiño el ojo. Haciendo que la Hyuga menor se sonrojara violentamente. Mas esto no pasó inadvertido por Hinata quien miro a ambos confundida. ¿Qué estaba pasando entre ambos, acaso lo que acababa de ver era complicidad? Se pregunto mentalmente cuando Shoto decidido intercambiar lugares hasta quedar cerca de su pequeña hermana. Sacándole una pequeña sonrisa, pues ambos parecían estar bastante cómodos el uno con el otro. Tal vez después de todo el chico era más adecuado para Hanabi que para ella pues con sus horarios apenas y tenía tiempo de salir con él. Hablaría con ella una vez que llegaran a casa.

El Hyuga interrumpió el silencio.

-No sabía que el hombre al que cuidarías era Sasuke Uchiha. Pensé que era un compañero de la academia.

Hinata centro la mirada en el Shoto, dando un suspiro. No recordaba que él había crecido fuera de la aldea y que al estar en el complejo Hyuga tanto tiempo. No había sido requerido llamado para servir en la guerra.

-Uchiha-san estuvo en la academia conmigo. – respondió. Escuchando a lo lejos como alguien se acercaba corriendo -

-El da miedo. -susurro Hanabi aferrándose al brazo del Hyuga. Sacándole una risita al chico. -

-Escuche su historia por mi padre, él y Naruto son increíbles. - comento Shoto. Enji lo había puesto al tanto de todo, mas no había tenido el gusto de conocer a ambos hasta esa noche.

Hubiera deseado compartir el campo de batalla con ellos. Pero en ese entonces aun no era reconocido como ninja hasta hacía unos meses atrás. Formarse y entrenarse en casa tenía sus desventajas. Shoto escucho también como alguien se acercaba a ellos a gran velocidad, colocándose en posición de pelea. Dejo a la menor de las hermanas a su espalda quien no se había percatado de nada, activando el Byakugan. Dándose cuenta de que era el Uzumaki, para desactivarlo rápidamente.

Hinata se percató de la acción del otro Hyuga, sintiéndose nerviosa cuando pudo ver que era Naruto.

El Uzumaki quien tenía algunos minutos corriendo a toda velocidad por las calles, llego frente a los tres chicos quienes se habían detenido a esperarlo.

-Hinata! -susurro agitado, mirando a la chica quien lo miraba con un gran sonrojo. Aunque sabía que ahí estaba su prometido, esta vez nadie lo detendría.

Hanabi al ver al Uzumaki se emocionó, mirando unos segundos a Shoto quien parecía sorprendido. Mas estaba segura de que no sospechaba nada, preguntándose si realmente le importaba que Naruto decidiera cortejar a su hermana mayor.

La Hyuga se acercó a Naruto intrigada por lo que pudiera decirle. ¿Acaso venía a traerle las rosas que había olvidado?

Naruto le tomo las manos a Hinata, mirándola fijamente a los ojos. - Eh tratado de decírtelo desde hace mucho, pero no eh encontrado la oportunidad. -se rasco la mejilla nervioso, atrayéndola más a su cuerpo. – Se que estas comprometida, me lo dijo bacchan. -explico. – pero...-sus labios temblaron. - me gustas mucho.

Hinata solo pudo sonrojarse y sin poderlo evitar se abrazó al chico frente a ella. Las lágrimas caían de felicidad. Había esperado tanto escuchar esas palabras, esa confesión que solo pensaba estaría en sus sueños. Se alejo un poco del Uzumaki, para mirarlo y perderse en esos hermosos mares azules que brillaban.

- Es verdad? -pregunto aun sorprendida por la confesión. -

Naruto envolvió con sus brazos el pequeño cuerpo de la Hyuga, tratando de brindarle calidez. Riendo ligeramente ante la pregunta.

-Es verdad, yo me encargare de que seas mi esposa. -susurro tomándole la barbilla. Enfocando sus ojos decididos en Shoto quien se había acercado a ellos. – Lo siento, pero no puedo dejar que te cases con Hinata.

Shoto cerró los ojos, con una ligera sonrisa. Le alegraba que hubieran encontrado la felicidad, pues por la reacción de Hinata. Era obvio que había estado esperando que el chico le correspondiera. No le guardaba rencor pues sabía que a su lado tal vez jamás hubiera podido ser feliz y él también estaría viviendo una mentira sabiendo que estaba enamorado de Hanabi.

-Por mí no hay problema, pero te sugiero que hables con Hiashi-sama. Después de todo él es quien decidirá si el compromiso se rompe o no. -explico cruzando los brazos. -

Hanabi por su parte miro a su hermana con una enorme sonrisa, en realidad le alegraba que esos dos estuvieran juntos. Sin poderlo evitar le tomo el hombro a su futuro cuñado.

-Te habías tardado Naruto! -reprocho la menor de los Hyuga presentes. Sacándole una carcajada al Uzumaki-

-Lo siento, no había tenido el valor, pero -miro nuevamente a Hinata- hablare con tu padre mañana mismo. -quiso acercarse a darle un beso en los labios. Hinata estaba más que preparada para recibir su primer beso del que creía era el amor de su vida, cuando una mano se posó en el hombro del Uzumaki.

-Pero no tan rápido galán. – interrumpió Shoto. – En el Clan Hyuga, no existen los besos hasta el matrimonio. -sus ojos se afilaron cuando chocaron negro con azul.

Naruto entendía la referencia, respetaría cada una de sus reglas hasta hacer su esposa a Hinata. Así que, tomándole la barbilla, le dio un suave beso en la mejilla. Hinata en ese momento no sabía que hacer ni que decir. Sentía que podía desmayarse o morir, para ella en ese momento no había diferencia. Disfruto de aquella sensación y no podía esperar por sentirla en sus labios. Abrazo una vez más al Uzumaki, alejándose al fin.

-Gracias. -susurro la Hyuga mirando al rubio, sus ojos perla ahora brillaban con esperanza.

-No, gracias a ti por aceptarme. -sonrió- bien, que pasen buenas noches. Mañana hay muchas cosas por hacer. -se despidió el rubio, corriendo en la dirección opuesta a los chicos. Sintiendo la adrenalina recorrerle el cuerpo.

Shoto miro a Hinata. - esto será más interesante de lo que pensé. – rio divertido-

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Una vez en el complejo Hyuga, los tres chicos se sentaron en el comedor para tomar el té. El ambiente era un poco tenso debido a lo que había pasado de camino a casa. Por una parte, Shoto se preguntaba qué pasaría si Hiashi aceptaba el matrimonio de Hinata con Naruto. ¿Acaso seria marcado como otro más de la rama secundaria o lo dejaría casarse con Hanabi? No podía mentirse a sí mismo, había visto lo difícil que era para su padre llevar el sello. Pero tampoco podía obligar a la chica a casarse con el solo por el miedo de ser un pájaro más en la jaula. Le había fallado a su padre. Sin darse cuenta, el Hyuga comenzó a sudar frio. Algo que no pasó desapercibido por Hanabi quien se encontraba a su lado ya que su hermana al escuchar como sonaba la tetera se había puesto de pie para servir el té.

-Shoto – La Hyuga menor lo llamo una vez sin recibir respuesta, así que coloco su mano sobre la del mayor. Sintiendo como daba un brinquito. -

El Hyuga salió de sus pensamientos mirando a la chica, secándose el sudor de la frente con el dorso de la mano. Bajo la mirada para luego clavarla en los aperlados de Hanabi.

- Lo siento...-susurro apenado con la chica, se sentía tan vulnerable en ese momento. Intento darle una pequeña sonrisa para tranquilizarla, pero no pudo, llevando su atención a Hinata quien entraba con una charola y tres tazas humeantes de té.

Hinata miro a los dos Hyuga que ahora la miraban fijamente, colocando la charola en medio de la mesa. Repartiendo a cada uno una taza de té verde con algunos bocadillos. Sus ojos se enfocaron en el humo que salía de esta sin querer romper el silencio en la sala. Jamás había sido buena ante los temas difíciles, pero si Naruto había prometido hablar con su padre mañana temprano entonces que mejor momento de hablar de su situación con Shoto. Alzo la mirada, enfocándola en el chico que estaba sentado frente a ella y quien en ese momento también la miraba.

- No tengo nada en contra tuya Shoto...-comento Hinata sintiendo como su labio inferior temblaba ante cada palabra. - es solo que yo siempre eh amado a Naruto-kun y..y.. y yo pensé que este momento jamás llegaría. -sus ojos perla comenzaron a llenarse de lágrimas. - No sé qué vaya a pasar después de esto, pero espero...-titubeo unos segundos bajando la mirada, permitiendo que las lágrimas recorrieran sus mejillas. - que no me odies...-susurro tapándose la cara con vergüenza ante lo egoísta que estaba siendo.

Shoto se quedó paralizado ante lo que estaba escuchando, miro a Hanabi por unos segundos antes de volver la mirada a Hinata. Pero esta vez decidido tomarle la mano, entrelazándola con la de la menor. Sabiendo que si Naruto era capaz de cambiar su futuro entonces él también podría y aunque tuviera que esperar años, podría casarse con la menor de las hermanas.

-No te odio. – aclaro. -pero quiero que seas mi cuñada.

Esas palabras solo hicieron que Hanabi abriera mucho los ojos, ocultando su rostro en el hombro del Hyuga. Esa declaración explicaba muchas cosas sobre el chico y su comportamiento.

Hinata alzo la mirada, clavándola en ahora las manos entrelazadas de Shoto y su hermana quien lucía un hermoso sonrojo en sus mejillas. ¿Como había ocurrido todo aquello? Se pregunto mentalmente y sonrió al ver lo felices que se veían juntos. Dando un suspiro aliviada ante la situación. Una vez que el Uzumaki le trajera una respuesta entonces se encargaría de hablar con su padre si es que Shoto no lo hacia antes.

La Hyuga sonrió mirando a los menores. – los apoyo, aun si mi padre está en contra de que me case con Naruto-kun. -borro la sonrisa rápidamente, dándole un trago a su té. - pero hasta entonces. -hizo un silencio con una pequeña sonrisa. - los Hyuga no se besan y no se toman de la mano hasta el matrimonio. -sentencio llevándose una galleta a la boca. -

Ambos chicos se tensaron, pero ante la sonrisa, Shoto soltó una carcajada haciendo que Hanabi también lo hiciera. Haciendo que el ambiente pesado se disipara rápidamente. -

-desde cuando eres tan bromista hermanita? -pregunto Hanabi con una gran sonrisa. -

Hinata se sonrojo ante el comentario, Shoto por su parte rio divertido.

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Sasuke cerro el libro que sostenía en su única mano, sintiendo los ojos pesados debido al sueño. Dejando el objeto sobre la mesita de noche, procedió a recostarse boca arriba. Mirando fijamente el techo por unos segundos, antes de cerrar los ojos y entregarse al sueño, pero un sonido lo saco de sus pensamientos. E incorporándose un poco miro a la ventana que daba al balcón, mirando una figura bastante conocida para él. Pero era imposible. Su pulso se aceleró y la adrenalina recorrida su cuerpo, que poco le importo incorporarse usando su brazo. Gruño ante el dolor en su hombro, pero eso no impidió que corriera al ventanal para abrirlo rápidamente.

-Itachi!-grito desesperado pero la figura se había esfumado. Era imposible, su hermano estaba muerto. Movió la cabeza tratando de sacudirse esa imagen de su mente, el mismo lo había visto desvárense después de disolver el Edo Tensei. Era ridículo pensar que eso pudiera pasar pues seguramente sus ojos le estaban haciendo una jugada. Cruel, bastante cruel.

Naruto que venía de regreso al departamento del Uchiha lo miro curioso desde abajo, frunciendo el ceño al no entender porque Sasuke se encontraba sin camisa y gritando en el balcon. ¿Sería que el encierro comenzaba a hacer estragos en el chico?

-Teme! -grito moviendo las manos, tratando de llamar la atención del pelinegro que parecía estar ido. -

Sasuke dio un brinquito al escuchar su nombre para voltear a donde la ruidosa voz lo llamaba, encontrándose con su amigo. Al verlo mover los brazos, rodo los ojos para darse la vuelta y volver dentro del departamento. No pensaba desvelarse por culpa del Uzumaki.

Naruto borro la sonrisa al escuchar la puerta del ventanal cerrarse, pero eso no lo detendría. Corrió hacia la puerta tocando la puerta, pero al no recibir respuesta, toco con mas fuerza.

Sasuke abrió la puerta con el Sharingan activado.

-Que putas quieres?! -gruño tratando de cerrarla nuevamente, pero al ver el pie de Naruto impidiéndoselo. Suspiro pesadamente. - Mas te vale que sea una emergencia idiota. -siseo soltando la puerta para caminar hasta el pequeño comedor, tomando asiento. -

El Uzumaki sonrió cerrando la puerta tras de sí una vez dentro, mostrándole al Uchiha una botella de sake en una de sus manos.

-No vine solo! -alzo la botella. -

-hn...-Sasuke se incorporó, sacando de la alacena dos vasos pequeños en los que usualmente se servía el sake. Volviendo a la mesa, tomo asiento. Quedándose en silencio, esperando a que Naruto comenzara la plática mientras miraba como el chico servía el alcohol.

El Uzumaki le dio el trago al Uchiha, mirando fijamente el contenido del suyo antes de llevárselo a la boca. Tomándolo de un solo. Hizo una cara graciosa ante el fuerte sabor, volviéndose a servir más, pero al ver que Sasuke aun miraba el suyo. Golpeo ligeramente la mesa tratando de llamar la atención del azabache. -

-Lo hice. -susurro Naruto-

Sasuke al escuchar la declaración de su amigo, alzo la vista hasta fijarla en los azules del rubio que brillaban de emoción. Llevándose finalmente el trago a sus labios para beberlo todo antes de hablar.

-Y? – pregunto sin mucho afán- sabes que el padre no te dejara casarte con ella tan fácil, ¿verdad? -

-Algo así... pero...-El Uzumaki alzo el dedo índice- tengo dos años para convencerlo -sonrió- tal vez no tenga mucho que ofrecerle por ahora pero un día me convertiré en Hokage y entonces seré digno de ella. -volvió a beber del sake, esta vez directamente de la botella. -

El Uchiha alzo una ceja ante las locuras que decía su amigo, no dudaba que Naruto no fuera a ser Hokage. De hecho, estaba seguro de que lo seria, después de todo se había esforzado demasiado por alcanzar el nivel que ahora tenía. Era un shinobi respetado y el héroe de la aldea. Sasuke miro dentro de la pequeña taza que ahora sostenía en su única mano.

-En definitiva, tu y Sakura se parecen demasiado. ¿No has pensado en mejor intentarlo con ella? -pregunto genuinamente curioso. Además, si ambos salían, la peli rosa no podría molestarlo más.

El Uzumaki abrió mucho los ojos ante la pregunta del moreno, mirándolo como si jamás hubiera pensado en esa posibilidad. El Uchiha parecio notarlo porque una sonrisa llena de burla se dibujó en sus labios. Haciendo que Naruto golpeara la mesa con la botella de sake.

-No! -Naruto rio nervioso y luego soltó una carcajada- Sakura te ama bastardo! -El rubio fijo sus ojos azules en los negros del Uchiha. - Yo no podría hacer eso -alzo los hombros como restándole importancia- además, ella se ha convertido en una buena amiga.

Sasuke rio entre dientes al ver como el chico frente a él se sonrojaba furiosamente, recordándole a la Hyuga, pero rápidamente aparto esos pensamientos de su mente. Los labios del Uchiha se apretaron quedándose en completo silencio. Cosa que el Uzumaki capto porque volvió a servir otra ronda de alcohol para ambos.

-No te insistiré en ese tema, solo diré que ella se ha esforzado tanto...-quiso seguir, pero un golpe en la mesa lo detuvo. -

El Uchiha había activado el Sharingan instintivamente, pero rápidamente los desactivo. Dando un suspiro cansino. Miro luego a su amigo y rival directamente a los ojos.

-A ver pedazo de idiota -gruño. - alguna vez tú, Kakashi, o cualquier otro pendejo se han puesto a pensar en lo que yo quiero? – pregunto ocultando el rostro entre los mechones de su cabello. – todos me hablan de como ella se siente, pero la verdad es que no me interesan esas tonterías. – el azabache tomo esta vez la botella de sake y la llevo a sus labios dándole un trago que duro unos segundos. -

Naruto abrió la boca ante aquella declaración pareciéndole bastante coherente. Después de todo él le había rogado a Sakura muchos años antes de darse por vencido. Sabía que Sasuke le tenía cariño a la Haruno, que de cierta forma la veía como familia, pero nadie podría obligarlo a nada si él no quería.

-Está bien – El Uzumaki alzo las manos en son de paz. – pero por lo menos deberías de considerar ser su amigo, creo que lo merece. -

-Mejor dime. – Sasuke lo corto. – ella te acepto? -pregunto burlón. - o también la vas a obligar a estar contigo? – Alzo una ceja mientras volvía a tomar de la botella que fue arrebatada por el Uzumaki. -

-Cállate bastardo! -el rubio se puso de pie alzando la botella de sake en el aire. - Naruto Uzumaki no necesita de esos trucos! Ella acepto de inmediato y enfrente de su prometido -sonrió ampliamente el rubio. -

Sasuke sonrió de medio lado al ver al Uzumaki tan entusiasmado, en definitiva. Naruto jamás cambiaria y eso era bueno.

-Deberías de entrenar mejor un discurso para Hiashi, pues si sigues diciendo ese montón de idioteces no querrá que mezcles tus genes con los de la Hyuga. -rio Sasuke entre dientes haciendo que Naruto hiciera un gracioso puchero. -

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Hinata esa noche miro por el gran ventanal de su habitación, aun podía escuchar la declaración de Naruto si cerraba los ojos y el aroma que su cuerpo desprendía ante el abrazo que le había dado. Sentirse entre sus brazos le había resultado reconfortante. Se sentía tan feliz que seguramente no podría dormir en toda la noche y dándose la vuelta se abrazó a su almohada nerviosa por lo que fuera a decirle su padre mañana.

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FIN DEL CAPITULO 6

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