Como dormir cuando no tienes sueño? Bueno, es difícil cuando tienes quemaduras por casi todo tu cuerpo, pero es más difícil cuando te preguntas; por qué diablos el sol te prende fuego?

Y aunque Akane tenía la respuesta para todas sus preguntas, como aceptarlo? Mierda, era el siglo veinte, quien carajo cree en vampiros?

Levignne se retiró, dejándole privacidad según el… y ella estaría agradecida de no ser porque si lo que le decía era verdad, ese tipo ya le había visto más veces desnuda que cualquiera de los ocasionales amantes que tuvo en los últimos años.

El dolor le obligo a quedarse quieta la mayor parte de la noche. Las heridas curaban con rapidez, demasiado rápidamente para una persona normal, pero ella no era una persona normal, si lo que ese desgraciado le dijo era cierto.

Entonces, ahora qué? Rondaría por las noches las calles buscando a quien matar para beber su sangre?, Tendría que dormir en féretros durante el día? Se transformaría en un murciélago y volaría por allí? Es que era una idea estúpida, todo, todo era tan estúpido.

Y es que no podía ser cierto, pero… pero las quemaduras eran tan reales, tan… dolorosamente reales. Aunque casi ya no se notaban, gran parte de lo que se veían como carne viva o cicatrices era ahora piel rozagante… no, más bien pálida… pálida como esos desgraciados que quisieron violarla y matarla… sin importarles mucho el orden en que sucedieran esas cosas...

Tal había sido su conmoción que los había olvidado, recordó que sus… salvadores? los habían decapitado. Bien merecido se lo tenían… atacarla por algo que nada tenía que ver con ella…

Allí otra cosa, que había hecho ese "Limpiador" para que dos vampiros – seguía sonando estúpido…- hubieran torturado a alguien para encontrarla, y luego venido desde Europa hasta Nerima en Japón para vengarse? Ellos eran los discípulos de alguien que había sido asesinado. Ella ni pudo con ellos.

De repente, otro pensamiento le asalto. Como le diría a Nabiki y Kasumi? a Ukyo? y a Ling y Sei y Luis... tantas personas.

Kasumi… a Kasumi podría darle un ataque cuando se lo contara -hola, hermana, tengo hambre, tu sangre era O negativa, no? me dijeron que es deliciosa-una mala broma, todo seguía sonando como una mala broma.

Se levanto, se cubrió con la toalla y se dirigió al espejo. Resoplo inconscientemente, podía ver gran parte de su cuarto en él, incluso lo que supuestamente estaba tras de sí. Ella, simplemente no estaba allí. Soltó la toalla, la dejo ir, cuando esta fue a dar al piso, se hizo visible, pero cuando la tomo en sus manos esta desapareció nuevamente. Empezaba a descubrir secretos...

Se tiro nuevamente en la cama, casi ya no quedaban una cicatriz en su piel, pero siguió dándole vueltas al asunto. Por un lado, seguía negándolo. Por otro… pensaba, a quien decirlo? quienes deberían saberlo? En esas cavilaciones estuvo durante horas, hasta que noto que el sol empezó a salir. Nuevamente sintió esa sensación de terror, y se vio obligada a ir a cerrar las cortinas de la ventana de su cuarto.

Trato de comprender ese temor, era como algo interior, como una fobia incontrolable. Ya se notaba algo más fuerte el brillo del astro rey y trato de acercarse a la ventana, pero el sentimiento de opresión era inmenso. Se sentó nuevamente en la cama, volvió a mirarse la piel, sana... completamente sana, eran quemaduras de tercer grado y… en cuanto? diez horas? Y ya tenía la piel de un bebe.

Bostezo, de repente sintió un sueño feroz.. y un nuevo bostezo que amenazo con partirle la mandíbula. Mecánicamente, sin pensarlo, se recostó en su cama y se cubrió con las sábanas, hasta la cabeza.

Como podía estar tan cansada con todo lo que sucedía? pero... pero… necesitaba dormir un poco, tan solo un poco.

En ese momento se dio cuenta de algo más, no respiraba, pero el sueño... tenía tanto sueño…

Como si tan solo hubiera pestañado, se dio cuenta de que se había quedado dormida. Ese despertar le hizo notar con furia que ya el sol se había ocultado.

Insultando se levantó, "vampiros inexpertos…" recordó esa frase de Levignne. Significaba, que en algún momento podría controlar ese sueño que la dejaba tendida?

Busco una bata qué ponerse y luego casi con ira abrió las cortinas, no sentía ese terror hacia un sol que ya se había ocultado, tan solo quedaba la resolana. Se tomo la cabeza entre sus manos, negando algo que ya internamente no podía negar. Que había hecho? Que le habían hecho? Volvió a dirigirse hacia el espejo, lo veía todo… excepto a ella misma. De repente volvió a sentir furia, esto era una locura, es que no podía ser verdad. Escucho ruidos en la cocina, nuevamente él? ese desgraciado? Dio media vuelta y cuando tomo el picaporte de su puerta lo sintió, un dolor agudo en su estómago, como una cuchillada, cayo doblada, tomándose el vientre y apretándoselo con sus manos, intento incorporarse, casi lo lograba cuando un nuevo dolor la arrojo definitivamente contra el piso y la obligo a gritar.

-MAMA… AYUDA-la puerta se abrió y Levignne apareció, la observo y la ayudo a levantarse

-que me pasa… que sucede? -

-tranquilícese, es el hambre…-la cargo hasta la cocina y la sentó frente a la mesa, Akane seguía sintiendo las punzadas, escucho que el forense buscaba algo en la alacena, luego entre los cubiertos, el dolor la obligaba a mantener los ojos cerrados, escucho como que llenaban un vaso, tasa o jarra con algo.

-huela esto, hará que le pase el dolor-Akane sintió un aroma dulzón, el dolor se detuvo de inmediato, pero sintió algo extraño en su boca, sintió su saliva, se estaba babeando? además, como que algo la molestaba, se palpo los dientes, algo raro estaba allí...

-que sucede, que me pasa? -

-son sus colmillos, tranquilícese, solamente tiene hambre, beba esto-

-Colmillos? sangre?, no… no quiero, no-

-HAGALO, O ME OBLIGARA, vamos lo desea, siga sus instintos, contrólelos, o ellos la controlaran a usted-

-NO PUEDO, NO ENTIENDE? NO PUEDO-

-HAGALO, O EL HAMBRE LA CONVERTIRÁ EN UNA BESTIA FEROZ, eso es lo que quiere? perderá el control y saldrá a cazar, créame, despertarse junto al cadáver de una persona desconocida, empapada en su sangre, es más, mucho más horrible que esto, lo sé por propia experiencia, por favor, beba-acerco una taza con el espeso liquido hasta los labios de Akane, ella sintió nauseas, nauseas por la sangre, nauseas por ese tipo, nausea por sus propias babas y… nauseas de sí misma, porque a pesar de todo eso, realmente deseaba beber esa sangrfe, lentamente al principio, con avidez luego, empezó a beber.

-tranquila señorita Tendo, tranquila, no respiramos, pero muchas funciones motoras siguen allí, no es nada gracioso ahogarse con esto-bebió hasta que la taza se vacío. Como si fuera una niña, Levignne limpio sus labios con una tela, pero sin dejarle ver el ensangrentado trapo, tomo la jarra y sirvió más sangre en la taza y la acerco nuevamente a Akane.

-por favor, no, no quiero-

-hágalo, son casi dos días, créame, es mejor esto que la otra alternativa-aunque lo negara, Akane sentía necesidad de beber más, el forense le puso la taza en la mano, ella la acerco lentamente a sus labios y empezó a beber, lo hizo más despacio, cuando termino, acerco la taza a la jarra sin decir palabra, Levignne comprendiendo en silencio, la lleno nuevamente, Akane bebió hasta la última gota, Levignne le alcanzo ahora el trapo, Akane se limpios los labios, y se quedó mirando las manchas de sangre en él, el hombre rogaba que no tuviera nauseas, muchos, el mismo, las habían tenido en su primera comida, un vomito de sangre era una de las cosas más horrible que podría pasar. Pero la chica lo dejo sobre la mesa y quedo mirando a la nada.

-me acompaña? El anochecer es hermoso-el médico le extendió la mano a su colega y la ayudo a levantarse, de repente Akane se tomó el vientre

-aún le duele? -

-no, tengo el estómago lleno, se mueve para todos lado-Levignne intento sonreír, salieron al pequeño patio detrás de la casa, allí Akane tenía una mesa de plástico de jardín y algunas sillas, se sentaron allí, y permanecieron en silencio varias horas, hasta que Akane rompió el silencio.

-y ahora que haré? -

-lo que hacen todos, hombres, mujeres, seres vivientes, seguir adelante-

-como? -

-conocía usted a algún vampiro?, sabia de nosotros? O de los varios que hay en el mundo… puede llevar una vida casi normal doctora, ni siquiera necesita decirlo si quiere-

-no se supone que deberé cazar gente y morderlos? -Levignne rio sonoramente

-de donde cree que saque la sangre señorita Tendo? -

-no lo sé-

-de su mismo hospital donde trabaja, el lugar donde usted trabaja-Akane lo miro perplejo

-penséque había cazado a alguien-

-pude haberlo hecho... pero en ese caso para que la hubiera envasado? -Levignne rio, pero Akane estaba seria como un cuervo

-porque no me dejo morir? -

-es lo que quiere? ya sabe que hacer, solamente póngase frente a el sol, serán cinco o diez segundos de sufrimiento infinito pero luego todo acabara-

-es lo que quisiera-

-lo sé, pero nos falta el valor, no?-Akane guardo el silencio

-señorita, ser un vampiro es bendición y maldición… a la vez, creo que ha visto que no soy mala persona, no soy un asesino, podría… cazar, se cómo hacerlo sin matar, no es fácil… por desgracia, la sangre fresca es mucho más deliciosa para un vampiro que lo que bebimos esta noche, y verdaderamente se necesita fuerza de voluntad para detenerse…-

-está tratando de disculparse por dejar que su amigo me convierta? -

-si… tal vez… es verdad, si usted está en este lamentable aprieto, también es culpa mía-

-significa que ya estaría muerta, no es así?

-ya seria polvo, es cierto-

-porque me convirtió? porque me ... como dijo? -

-bautizarla? Buena pregunta, Rosette es más viejo que yo, lleva cuatro o cinco siglos caminando entre nosotros, es por ello su actitud tan distante, ha visto lo mejor y lo peor de este mundo-

-los vampiros tienen hijos? -

-no, no los tenemos, la única manera de hacerlo es bautizando a alguien con su sangre, pero… nos podemos enamorar… y vivir incluso en pareja, yo lo hice con una vampira… y sé que ella por un tiempo vivió incluso con un humano normal…

A pesar de estar ensimismada con sus propias miserias, noto que el rostro del vampiro se ensombreció un tanto, como si esos recuerdos le fueran dolorosos también… Continuaron hablando durante el resto de la noche, Levignne como si estuviera ahora hastiado de las cosas, Akane demostrando una tristeza infinita, cerca de las siete de la mañana, el amanecer empezó a brillar en el horizonte, Akane bostezo de una manera que parecía partirle la mandíbula, Levignne volvió a sonreír.

-es mejor que vaya a su habitación, y yo que vuelva a mi casa-

-porque… porque no tiene sueño? -

-sí lo tengo, pero con el tiempo se aprende a controlar, ya lo vera-tomo a una Akane que se quedó mirando la luz solar que empezaba a hacerse más fuerte, Levignne tuvo que casi meterla a la fuerza en la cocina, en donde la médica empezó a llorar.

-máteme, por favor, máteme-Levignne sintió pena por la pobre mujer, vio el brillo tras las cortinas, ella… tenia a derecho a decidir su futuro… señalo hacia la ventana.

-Solamente corra la cortina, y soporte el dolor, todo terminara en unos segundos-Akane se acercó a la ventana, estiro sus brazos y tomo las cortinas, de repente su llanto se hizo conmovedor, pero no las pudo correr, ahora fue Levignne quien se acercó y corrió las telas de un movimiento, Akane grito mientras se tiraba a un costado de la luz que entraba, con cuidado, el tipo cerro la tela y luego cargo a Akane hasta su cuarto, la recostó en la cama y la tapo con las sábanas.

-señorita Akane, lo he vivido, lo se… se lo malo, se lo bueno, déjeme decirle esto, si no tiene el valor de morir, por favor, tenga el de vivir-tapo el rostro arrasado en lágrimas de Akane y la dejo sola, seguramente se iba a dormir, por la noche la sacaría ya de la casa y le empezaría a enseñar a continuar con su vida…

Luego se dio cuenta de que el ya no tenía donde ir, el sol lo atraparía tarde o temprano, cerro todas las ventanas y se tiro a dormir sobre el sofá, cubriéndose con el sobretodo

Los jóvenes se abrazaron en la cima de una pequeña lomada,

-que haces aquí?-

-vengo por ti-

-me amas?-

-por qué haces preguntas cuyas respuestas conoces?-

-te extrañe tanto-

-lo sé-Akane se acercó a Ranma, ambos se abrazaron, en ese momento Akane levanto la vista, el sol estaba alto, de repente, se sintió aterrada.

-yo... yo no puedo estar aquí, el sol..., no!, ayúdame!- Akane busco donde ocultarse, nada, ni un árbol, ni un arbusto… nada que pudiera protegerla, casi desesperada se giró tras Saotome para intentar cubrirse en su sombra, él la miro extrañada…

-que sucede con el sol es hermoso, no?-pero Akane no lo escuchaba, casi patéticamente se contorsionaba tratando de evitar que los rayos del sol le tocaran, al darse cuenta de lo que sucedía Ranma le miro enojado y le hablo secamente.

-en que te has convertido?, que es lo que has hecho?-

-no quise que pasara, no fue mi culpa!-

-eres un insulto a los dioses, tu no deberías estar aquí-

-ayúdame por favor!-Akane sentía horribles quemaduras, Ranma le abrazo y la beso en los labios, luego acerco sus manos a su cuello.

-Ranma, que haces? No… NO!-

-acaso no querías morir?-el chico empezó a apretar sus manos, Akane sentía que se ahogaba, intentaba luchar pero le faltaba las fuerzas, y el sol que le quemaba, levanto la vista hacia el sol, el sol, tan alto, tan hermoso.

-no, no, NO, NOOOOO!-

-NOOOOOO!-Akane despertó, sobresaltada, agitada, respirando agitadamente… respirando?

Por debajo de las cortinas se notaba que el sol no se había ocultado por completo aun… respirando?, sería posible...?

Se acerco al espejo, pero no vio a nadie allí, solo su cuarto, bastante desordenado, luego se dirigió a la ventana, pero el terror al astro rey era tan inmenso como siempre, y ahora noto que… no respiraba...

Salió de su cuarto notando que todas las ventanas estaban cerradas, la casa estaba a oscuras en pleno día, era deprimente. Miro el reloj, 5:49, faltaría poco para que el sol terminara de ocultarse.

Se dirigió a la pequeña sala, y allí vio a Levignne, dormido y tapado con su sobretodo, a un costado, una espada. Trato de no hacer ruido para no despertarlo. Se dirigió a la cocina, sin pensarlo, confundida por el brusco despertar y aun asustada por ese sueño, por qué?

Y por qué se despertó respirando?, desde que paso lo de esa noche, no recordaba hacerlo.

Sin pensarlo, mecánicamente se dirigió a la refrigeradora y la abrió.

Su refri nunca estuvo muy lleno que se diga, pero ahora, solo había una jarra a medio llenar de sangre, y un sachet con más de esta… deprimente.

Si mal no recordaba, tendría que haber un yogur, leche, algunas frutas, verduras, salchichas, huevos...

-Con hambre señorita Tendo?, bien podría servirme algo a mí también-Akane se sobresaltó al escuchar la vos del forense, que también daba muestras de apenas despertar.

-lo moleste? disculpe, no quise importunarlo… en mi casa-

-veo que su ironía regresa, es buena señal, supongo que no le importara entonces dar un paseo por la ciudad?-

-un paseo?- El rostro de ella se ilumino de repente, nunca hubiera pensado que tan solo ofrecerle salir a dar un paseo le alegrara tanto…

-así es, hace tres días que esta encerrada aquí, no hay razón para que lo haga-

-por supuesto, creo que nada me alegraría más-

-solo hay una condición-

-cual?-

-que se alimente debidamente-Akane miro la sangre que el forense sacaba de la refrigeradora y acomodaba junto a vasos en la mesa. Se revolvió un tanto.

-oiga, lo hice ayer, no podríamos esperar hasta mañana?-

-y saldrá a pasear en medio de las góndolas de productos?, ya se lo dije, si no aprende a controlar sus instintos, ellos la controlaran a usted, además, mientras más rápido se acostumbre, mejor será-

"góndola de productos" "vio lo peor y lo mejor de este mundo" noto el cinismo, el sarcasmo… seria producto de ya vivir mucho tiempo? "lleva cuatro o cinco siglos caminando entre nosotros"

-No es fácil vivir mucho tiempo, verdad?

-Literalmente, es aprender a vivir nuevamente, cada día, cada semana, mes, año…-

-Década… siglo?

Levignne asintió, termino de vestirse, colocándose una fina espada en un soporte a su espalda, que quedaba perfectamente oculta por su sobretodo.

-lo de los instintos… para eso es la espada?, por si pierdo el control?-el hombre hizo una mueca de sonrisa

-aunque perdiera el control, aun no es rival para mí, señorita Tendo u otros-

-entonces?-

-no todos los vampiros son buenas personas, ya lo ha visto y aprenderá que tampoco lo son todos los seres humanos, sépalo-

-y una espada es buena para eso?- Él sonrió, pero luego cambio su rostro a uno serio.

-solo podemos morir bajo la luz del sol, o si nos cortan la cabeza, una espada, un hacha, cualquier cosa con filo es mucho más peligrosa para los vampiros… para nosotros… que un arma de fuego, he sabido de vampiros que han recibido treinta o más balazos, que se han arrastrado hasta un lugar seguro para luego de algunas horas irse caminando… por supuesto, si tenemos la mala suerte de estar cerca de una explosión, bueno, si nuestra cabeza se separa de nuestro cuerpo, será el adiós...-

-y la estaca de madera?-

-ja, ja, se le viene a la mente cierto programa televisivo con una rubia saltando?, la estaca duele, pero sirve más para herirnos, debilitarnos y así darnos el golpe final… ahora, puede servir dos tazas y luego prepárese para el paseo-Akane suspiro inconscientemente, saco la jarra, con calma la dejo sobre la mesa, tomo las dos tazas, todo metódicamente y sirvió la primera y se la alcanzo a Levignne, la sangre de la jarra se acabó antes de llenar la mitad de su taza.

-use el sachet, por favor, sé que no es fácil, haga el esfuerzo-Akane, nuevamente inconscientemente, resoplo, pero abrió el refrigerador, saco el sachet, le hizo un corte y termino de llenar su taza, sin derramarla, introdujo el sachet en otro recipiente, tomo la jarra vacía y la coloco en el lavaplatos, la limpio rápidamente, y luego tomo su taza, y bebió calmadamente, hasta la última gota.

Levignne le habría aplaudido, en primer lugar, como medica sabía que no podía mezclar la sangre envasada con los restos que quedaban en la jarra, luego se apresuró a limpiar la jarra, de haberlo hecho después, tal vez le hubiera dado nauseas, y finalmente bebió lo más rápidamente posible, pero no tanto como para ahogarse, Akane tomo un poco de papel de cocina y se limpió los labios.

-puede beber un poco de agua, así se limpiará la boca-Akane asintió y se retiró al baño, Levignne, en la cocina empezó a llenar el lavaplatos, cuando Akane volvió, se encontró con Levignne, mirando hacia el agua y peinándose.

-cómo, no es que no nos reflejamos en nada?-

-recuerde, en nada hecho por el hombre, tenemos un tenue reflejo en el agua, suficiente para esto, supongo que le ayudara a prepararse-

-ya vengo-mientras la mujer se metió a su cuarto, el hombre se terminó de acicalar y para el momento que Akane volvió se encontraba tan presentable como para ir a la ópera.

-estoy bien así?-

-muy bella señorita, pero… igual le sugeriría que se ponga algo de abrigo, ya no sentirá el frío, pero la gente en la calle si lo hará y llamara la atención ir muy liviana de ropa-Akane hizo un mueca, en verdad se había vestido para un día de verano.

Cuando salieron ni siquiera la resolana quedaba en el cielo, Levignne la llevo directamente hacia la zona comercial, hacia donde más gente estaba paseando. Ambos caminaban a unos pasos de distancia, luego, se metieron entre la gente, dieron un paseo por esos lugares atestado de personas.

El forense no lo diría, pero esto era una velada lección para la novel vampiro, ella notaria que nadie le señalaba, o corría despavorida ante dos vampiros, simplemente porque no había manera que se dieran cuenta de ello.

El rostro de la médica también fue variando, de triste a serio, y de allí a uno relajado a medida que el tiempo pasaba y nadie reparaba en ellos.

Al fin, de repente Akane se detuvo frente a un negocio, Levignne no lo había planeado, pero sabía que algo asi tendría que ser una parada obligada esa misma noche o la proxima. Vio con lastima como Akane casi pegaba el rostro en un negocio de comidas, expuestos había pescados, aves, carnes, todas bellamente decoradas, Akane sintió el deseo de probarlas, no hambre, pero si antojo, miro a Levignne.

-nosotros...?-el hombre meneo lentamente la cabeza

-lo lamento, no podemos con los sólidos, puede masticarlos hasta el cansancio, los vomitara en segundos, solo podemos tolerar líquidos- Akanemiro nuevamente los vistosos platos, luego noto que Levignne seguía su camino

-Hey, espere-

-lo lamento, no estará asustada?-

-no, pero aún estoy nerviosa-

-de que?-

-de que se den cuenta-

-de que es un vampiro?, vamos señorita Tendo, como se darían cuenta?-

-lo lamento, yo no quise esto-

-lo sé, discúlpeme, seguimos?-continuaron caminando, saliendo de la zona comercial, hacia la suburbana, la gente se hizo más espaciada, así como las luces, la oscuridad lo cubría todo, aquí y allá había algún farol, dándole un aspecto verdaderamente nocturno-

-que es lo que dice aquel cartel?-el forense señalo un anuncio

-cual?, el de la librería?, un momento… eso está a tres calles de aquí-Levignne sonrió

-una ventaja que tenemos, podría leer un libro a cincuenta metros sin importar si es de día o de noche-Akane miraba ahora hacia todos lados con curiosidad, recién se daba cuenta que cosas que ella sabía que no debería ser tan nítidas, se veía tan claramente como si estuviera a centímetros de ellas, era tan fascinante asi como aterrador, se empezaba a preguntar qué tan humana era aún...

Continuaron caminado hasta llegar al parque donde fue atacada por aquellos sujetos, al llegar se detuvieron.

-que hacemos aquí?-

-no se preocupe, ya no tiene mucho que temer, no?-Akane miro de reojo al forense, ambos se internaron al interior de la zona arbolada. Cerca había una de esas banquetas de parque, madera y hierro forjado.

-aquí no nos verán- Señalo el

-que está planeando?-

-recuerda cuando peleo con esos tipos?-

-es importante?

-usted lo golpeo? recuerda que tan fuerte?-

-bastante-

-y recuerda el resultado?-

-sí, ni lo sintió-Levignne se acercó a la banqueta, la tomo del medio y la levanto fácilmente con una mano y sin esfuerzo, Akane miraba con la boca abierta.

-como hizo eso?-

-que, esto?, así-le arrojo la banqueta, Akane la tomo con las manos, y no la dejo tocar el piso, le parecía increíblemente liviana, al fin la dejo caer haciendo que las patas se enterraron en el blando piso.

-que es lo que sucede?-Akane miro donde estaba Levignne, estaba era la palabra, porque frente a ella no había nadie, ni detrás.

-donde se metió? esto no es gracioso-

-aquí estoy-la voz vino de detrás, pero no vio a nadie, a Akane le recordaba el acoso de los dos vampiros.

-por favor, esto no es gracioso-

-tan solo escuche-la voz vino de un costado -y sabrá donde estoy, concéntrense-Akane volvió a girar y no lo vio-Concéntrese-Akane escucho la voz, y las pisadas de Levignne, giro de repente y se encontró cara a cara con el forense.

-esto no fue gracioso-Levignne vio la cara de susto y furia de la chica

-perdone, pero debe aprender a ser uno de nosotros-

-quien le dijo que quiero ser uno de ustedes?-

-el hecho que este aquí, aprendiendo-Akane bajo la vista

-no se si podre lograrlo-

-ya ha visto que nadie lo sabrá, solo debe aventurarse fuera de su casa, como conseguirá su alimento si se queda encerrada?, no se ha dado cuenta de que simplemente continuando con su trabajo en el hospital, tendrá acceso fácil a el banco de sangre? sin cacería, sin herir a nadie, sin problemas-

-tendría que trabajar de noche-el rostro del hombre cambio de repente a lo que dijo la médica, hizo un gesto de pensar.

-puede seguir paseando si lo desea, debo dejarla, pero la vere antes del amanecer, o al atardecer-

-donde va?-

-ya lo sabrá, nos vemos-Akane lo vio alejarse, miro el reloj en su muñeca, 10:05, era temprano, para una persona que había dormido todo el día era temprano… tuvo que aceptar que para un vampiro era temprano.

El sol no saldría hasta las seis o siete pasadas de la mañana, que haría toda la noche? Volvió a la zona comercial caminando. De a poco empezó a sentir confianza, la gente seguía sin reparar en ella. Por más de una hora continúo su paseo totalmente convencida de que no sería difícil pasar inadvertida a menos que ella lo revelara… y en todo caso, quien lo crearía?

Ya casi sobre la medianoche la mayoría de los negocios empezaron a cerrar. Solo algunos bares y pubs quedaban abiertos. Continuo su caminata hasta que sin pensarlo, se encontró frente a la misma tienda de comidas para llevar.

Sintió nuevamente ese antojo, y el recuerdo de lo que le había dicho Levignne regreso a su mente. Pero la vista de un hermoso pollo dorado, con papas al horno, despertó su deseo a niveles increíbles.

Tan solo quería probarlo, sentir ese sabor… entro a la tienda y lo compro, casi corriendo se dirigió a su casa, como una niña que estaba a punto de cometer una travesura. Al entrar se dirigió apurada a la cocina.

Rompió el papel que envolvía la comida, el aroma le golpeo. Era embriagador, arranco una pata, casi babeándose, pero sin sentir ahora sus colmillos, mordió, mastico sintiendo el gusto en su paladar, era lo más sabroso que había probado en la vida.

Se tomo el tiempo para masticar, asegurándose de moler bien la comida, hasta casi transformarla en una papilla viscosa. Y en ese momento trago de a pequeñas cantidades, y solo por previsión enfilo hacia el baño.

El dolor fue atroz.

Tanto que la doblo y callo de rodillas al piso sin siquiera salir de la cocina. Era mucho, mucho más fuerte que el que había sentido en la noche anterior por la falta de alimento. Esto la lastimaba, verdaderamente la lastimaba, trato de erguirse, pero sintió unas convulsiones en su vientre y más dolor aun…

-dioses… mama… duele-volvió a caer en el piso, vio el techo y el vómito llego implacable, no solo el pollo, sino también parte de la sangre que había tomado anteriormente. Era totalmente incontrolable, lanzo cuatro veces, manchándose ella misma incluso.

Cuando termino, el dolor continuaba, pero más aplacado, y Akane, recostada entre los restos de sus propios vómitos, se encontró llorando

-mama, por qué?, por qué? Mama-