Para cuando Levignne regreso casi sobre el amanecer a la casa de Akane, se encontró al entrar a la cocina con un existo pollo asado con papas en la mesada de esta.

Al costado de esta un balde con agua ensangrentada, y en el aire un dulce aroma que no le era desconocido... segundos después una Akane con bata y el pelo aun húmedo por un largo baño, ingreso a su vez a la cocina. Lo saludo con la mano, recogió el balde con agua sucia y se retiró.

El medico nada dijo, enseguida intuyo lo que había pasado. Sabía que a la larga Akane intentaría hacer esa prueba, incluso que debía hacerla… pero no esperaba que lo intentara tan pronto.

Al fin la chica regreso con el balde a medio llenar con agua limpia, lo deposito en el suelo.

-a su derecha, en esa repisa, podría alcanzarme el desodorante para pisos? -el medico abrió la repisa, saco la botella con el líquido verdoso y se lo alcanzo a la dueña de casa, quien preparo callada la mezcla, y procedió a trapear el suelo, luego con otro desodorante en spry cambio el aroma a vomito que había en el ambiente, cuando termino se recostó contra la mesada y miro al hombre.

-nada que decir? -

-yo también lo intente en su momento, sabía que haría la prueba-

Akane envolvió el pollo en su papel y lo tiro al tacho de basura.

-podría haberme anticipado lo del dolor... al fin y al cabo no estaba tan bueno-

Tendo tomo asiento, Levignne trato de leer en su rostro, y por primera vez vio en los ojos de la médica que tal vez tendría la fuerza necesaria para seguir adelante.

-veo que mantiene su voluntad, eso es bueno, veremos si eso la ayuda esta noche-

-esta noche? -

-así es, debe presentarse en su trabajo, empieza hoy en el turno noche- La sorpresa de Akane fue total, ni se había planteado regresar al hospital. Una mezcla de temor, alegría e inseguridad le asalto. Quería regresar… pero justamente un centro médico era el lugar indicado para ser descubierta. Cuanto tardarían en darse cuenta de que no respiraba… o que su piel fría más bien reflejaba la temperatura ambiente?

Por otro lado… otra pregunta le asaltaba… -como logro eso? - el vampiro sonrió quedamente

-como conseguí mi empleo- a veces estas medias respuestas ofuscaba a Akane.

-podría dejar de darme evasivas? -

-Sabe que soy médico, me di cuenta de que me convendría que él jefe de intendencia hospitalaria me debieras algunos favores… y aun me debe varios… esta fue fácil-

-Él sabe que usted es un vampiro?

-sí, una vez… en el terremoto del 95, para salvarle la vida tuve que revelarme…- El medico recordó aquel sismo, y como para ayudar a escapar al que se transformaría en un amigo y uno de los pocos conocedores humanos de su secreto, tuvo que demostrar su increíble fuerza, mientras algunos rayos de sol le quemaban a la vista del rescatado…- Incluso conozco a su esposa e hijos, aunque claro, ellos no saben lo que soy en realidad.

-Y le dijo que yo…? - La cara de temor de la doctora a ser descubierta despertó en el medico un olvidado sentido de protección.

-No se lo he dicho, pero puede que a la larga haga preguntas… en si lo pensé mucho en camino a encontrarme con él. Sería bueno que el supiera por usted misma que también es vampiro… pero eso es decisión suya… usted vera si es necesario y en todo caso cuando… lo conozco y sé que no fisgoneara… al menos no mucho- Le entrego un formulario rellenado en puño y letra por el jefe de intendencia hospitalaria, que indicaba que la doctora en pediatría Akane Tendo, debido a serios problemas familiares, se incorporaba al turno nocturno hasta nuevo aviso. Ella comprendido la jugarreta del médico, el jefe de intendencia completo casi todo el formulario, lo sello y firmo… pero era evidente que el nombre del médico asignado… había sido completado con Levignne.

-y el justificativo de mi ausencia estos días? -

-está cubierta por eso, al menos con los del hospital-

-eso con mis jefes, y mis amigos y compañeros?

-cuando charlamos esa noche en su jardín, me dijo que su hermana tiene problemas cardiacos, no?, supongo que conoce lo suficiente de su enfermedad para inventar algo creíble-Akane tuvo que reconocer que este tipo parecía tener una respuesta para casi todo-

-y como me escabulliré antes del amanecer? -

-tiene permiso en eso, aquí está en el reverso de la orden municipal, no la molestaran por eso, solo prepárese con tiempo para que no la pesque en la calle-Akane observo que su horario, seria desde las 10 pm a 5am, además que su horario seria voluntario, esto incluso le allanaba el camino para retirarse al horario que más le plazca.

-al Ingeniero Tabishira, esto no le va a gustar-

-el nuevo director… hará lo que diga este papel, usted manténgase firme, piense bien lo que dirá con respecto a la salud de su hermana, el resto a él no le importa-

-El nuevo director? - Levignne le conto lo que descubrió en su visita al jefe de intendencia hospitalaria. El antiguo director había sido asesinado ese maldito día por los dos vampiros descarriados… una vez indicada quien era Akane Tendo, el ya no les era útil, y con toda probabilidad podría convertirse en un incordio para ellos. Akane, nuevamente de manera inconsciente suspiro. Su fallecido jefe era duro, y a veces un imbécil… pero no por eso se merecía lo que le sucedió… ninguno de ambos lo merecían. Luego noto algo en la ventana, a la que se acercó a cerrar sus cortinas…

-el sol-

-salga con tiempo para que no lo atrape- sonrió Levignne.

-ya me dijo eso, mire, me refiero a que el sol ya está saliendo-Akane señalo a la ventana, Levignne esbozo una sonrisa

-creo que me tendrá que hacer un lugar en su sofá de nuevo, si no le es mucha molestia- Por primera vez en estos días, Akane sonrió al médico.

-le traeré unas cobijas, así se cubrirá mejor-

-se lo agradeceré-

Mas tarde…

-gracias por venir-

-no podía faltar, no podía fallarles-

-ella te quería mucho-

-lo sé-Ranma se acercó a la tumba abierta junto con Akane, estaban en un cementerio, rodeados de las lapidas de cientos de tumbas. La tarde era fría, gris y triste, tanto que la menor de las hermanas Tendo se abrazó a sí misma. Y en ese momento se dio cuenta, sentía frio. Como? Ella ya no sentía el frio… y también noto el vapor que soltaba en cada expiración… estaba respirando? Que sucedía? Se separo de Ranma, y entonces noto a sus hermanas junta a la tumba que estaba abierta, del otro lado de la fosa, Kasumi y Nabiki lloraban desconsoladamente.

Aun abrazándose asi misma por el gélido clima, pregunto a Saotome.

-que les pasa a mis hermanas? -

-lloran por la que ha muerto-

-quien es ella? -

-mira la lápida-Akane se acercó a ella y vio el nombre en la piedra que Ranma le señalaba "TENDO AKANE"

-no, yo no morí aun-

Kasumi le miro con los ojos arrasados en lágrimas -sí, fue en un parque, una noche de invierno, no recuerdas? - Nabiki también llorando le señalo con el dedo -y desde ese día nos dejaste-

-pero yo no morí..., yo... yo... ahora soy un vampiro- Akane retrocedió y casi pierde el equilibrio al borde de la tumba, Ranma parecía que le iba a sujetar para evitar su caída… pero termino empujándola, haciéndola caer muy profundamente.

-tu moriste para nosotros esa noche-ella sintió que sus pies se hundían en el fango, aunque trataba de trepar, las paredes eran muy resbalosas y no podían soportar su peso lo suficiente para poder subir, escuchaba a sus hermanas llorar cada vez más fuerte, y luego le empezó a caer tierra, la estaban enterrando...

-NO, NO ESTOY MUERTA, NO-la tierra le caía implacable, ya le llegaba a las rodillas, haciendo aún más difícil aun su escape.

-NOOOOOOOO-

-NOOOOOOOO-Akane despertó, nuevamente respirando agitadamente, mientras a su lado su reloj despertador golpeaba furiosamente la campanilla. Lo apago al tiempo que su respiración se normalizaba… y luego se detenía… Otra pesadilla… se pasó la mano por la cara, se levantó y se dirigió a la ducha, minutos después apareció lista para partir al hospital. Levignne la esperaba con dos tazas con sangre.

-vaya, madrugamos? -

-no podía dormir más-

-ansiosa? -

-no lo puedo negar-el doctor le acerco la taza, Akane le miro algo apocada…

-no podríamos dejarlo para después? -

El vampiro belga negó -no, en el hospital estará rodeada de gente y de sangre, y podría tener hambre, o antojo…más adelante, cuando este mas confiada, sí podría pensar en ir sin cenar…. pero ahora no se arriesgue, por favor, beba-Akane empezó a odiar a ese tipo por parecer tener tantas veces razón, tomo la taza y bebió lentamente el contenido, cuidándose de no manchar su ropa, luego tomo un vaso, y bebió dos tazas de agua para limpiarse la boca de sangre, giro y le saco la lengua a Levignne.

-le aconsejaría que se lave los dientes, no sufrimos caries, pero suelen quedar cosas pegadas a ellos-Akane asintió, luego de unos minutos regreso.

-los vampiros tienen mal aliento? -

-ja, no lo sé, en verdad... alguna otra pregunta? -

-sí, hace cuatro días que no voy al baño- pregunto un poco sonrojada, él sonrió quedamente…

-porque los vampiros no vamos al baño, olvídese también de la regla.

-tengo pesadillas-

-soñamos como el resto, aún está en shock, en esta etapa las pesadillas son muy frecuentes, irán pasando-

-me despierto respirando, respirando agitadamente-

-tal vez porque en su sueño, aun es humana, o cree serlo, así que reacciona como humana-

Akane asintió, se puso su abrigo, aunque no sentía ni frío ni calor, cuando recogió su bolso, Levignne se puso frente a ella y mientras le observaba a los ojos, le apoyo ambas manos en los hombros

-ahora niña, lo último que te digo por hoy, uno, no hay manera de que te descubran, a menos que te hagan un examen médico, solo así se darían cuenta de que tienes temperatura ambiente, no respiras y tu corazón no late, aparte de otras cosas, dos, pero tal vez lo más importante, en cuanto puedas, ve al banco de sangre, saca un sachet y llévatelo a tu oficina, si tienes hambre, ve allí, toma el sachet, metete en tu baño, y te lo tomas, no juegues con tus instintos, entiendes?, si al final no la bebes, tráela a casa como reserva, tercero, prepara las cosas con tiempo para irte lo suficientemente temprano, si algún jefe te dice algo, diles que no juegas con la salud de tu hermana, cuatro, si puedes traer algo de trabajo aquí sería bueno, para que antes de dormir, llenes una taza con sangre, tomas tu notas de trabajo, te darás cuenta de que tomaste tu alimento cuando la taza se vacié… ahora ve- Akane de repente sintió un ataque de pánico, pensó que Levignne le acompañaría al menos hasta el hospital.

-no vendrá conmigo? - Él le negó con la cabeza.

-no niña, es hora de que empieces a hacer las cosas por ti misma, vamos-ambos salieron de la casa, Akane cerro su puerta con llaves, suspiro inconscientemente y con algo de nervios, se dirigió a su trabajo, Levignne se quedó mirándola alejarse, una figura se acercó a el en silencio.

-no es muy pronto? -

-no si quiero que se salve, debe hacer algo más que aprender a ser uno de nosotros-

-tan mal esta? -

-está al borde de la línea, un paso más y ...-

-igual es muy arriesgado-

-lo sé, pero siento algo en ella, sé que solo debo darle una razón para vivir, sé que si la tiene... su espíritu es fuerte, pero está muy golpeado-

-espero que sepas lo que haces-

-tu no ayudaras?, tú la bautizaste, es tu hija-Rosette miro a Levignne con una sonrisa feroz.

-pero se ha convertido en tu discípula, te cedo su enseñanza-dicho esto Rosette se fue, dejando a Levignne solo mientras las sombras de la noche cubrían definitivamente Nerima…

-ahora vamos, no pasara nada, no se darán cuenta-Akane trataba de darse fuerzas frente a la escalinata del hospital, le gustaría respirar profundamente, pero no sabía por qué lo hacía durante sus sueños o inconscientemente.

-oh, que diablos-tomando envión final, subió los veinticuatro escalones, se acercó al reloj y ficho su tarjeta, luego se dirigió a su oficina, dejo sus cosas, se puso su bata, intento mirarse en el espejo del baño, pero al no ver nada, salió de él. Luego se dirigió furtivamente hacia el banco de sangre. Por la hora se encontraba vacío, asi que retiro una de las muchas unidades de A, al regresar a su oficina, la guardo en un cajón de su escritorio que podía cerrar con llave, y luego enfilo a la oficina del nuevo director.

Este miro largamente el papel que Akane le dio.

-bien, espero que su hermana mejore, aun así, es raro esto-

-el señor Yamashita fue muy amable, demasiado… lo reconozco, le prometo no abusar-

-le tomó la palabra, es un placer conocerla doctora, bienvenida-

-le agradezco-

-supongo que se acomodara y luego ira a hacer su ronda-

-oh, lo poco que traje ya está en mi oficina, iré inmediatamente a ver a los chicos-

-Adelante, no la molesto más-

Tal como dijo Levignne, el hecho de estar trabajando distrajo totalmente a Akane de sus penurias, las sonrisas, miradas alegres de los chicos que la reconocían, así como la preocupación por aquellos que estaban inconscientes no la dejaban pensar en otras cosas, muy rápidamente llego la medianoche, Akane volvió a su oficina, tomo las historias clínicas de los chicos y las reviso detalladamente, casi a las dos volvió a salir a controlarlos, todos dormían, algunos tranquilos, otros, agitadamente, la semi penumbra del lugar no le impedían poder ver algunos gráficos, sin darse cuenta estaba usando esa ventajosa vista que había adquirido. Luego de pasar por todas las camas, se dirigió a la puerta de salida de la sala de pediatría, saludo a las enfermeras de guardia, con las que tuvo una charla de más de media hora con ellas, se dirigió a la sala contigua, era la de adultos, terapia intensiva, un doctor se encontraba en ronda, se sorprendió de verla allí a las tres de la madrugada

-Akane? -

-Luis, hola-

-que paso?, que haces en este turno?, porque no viniste estos últimos días? -las tres preguntas que no quería oír ni contestar, una tras de otra.

-mi hermana mayor sufre del corazón, casi se me va en mi casa, la llevé al hospital Central, allí se está atendiendo ahora, y como no encontraba a mi otra hermana, no me quise separar de ella, no sé, me faltaron fuerzas, mi otra hermana apareció y la dejo a su cuidado de noche, yo me hago cargo de día-

-oh, lo lamento, espero que se mejore, como están tus chicos? -

-Kaero estable, Toshiro no mejora, vi que le aumentaron las dosis del antibiótico, pero aun sin resultados, Joan mejora de las quemaduras, el resto están estables, los tuyos? -

-aquel, apendicitis, aquel accidente, aquel accidente, los tres se irán el fin de semana, este pobre diablo la tiene más difícil, camión contra peatón-

-suele ganar el camión-

-así es, perdió mucha sangre, lleva 5 unidades, pero no reacciona-Akane reparo solo en ese momento en la bolsa de sangre colgada del soporte, sintió una molestia en la boca, la conocida sensación de antojo, y como se le hacía agua la boca, se tapó con la mano los labios, Luis la miro intrigado

-algún problema? -

-oh, es que comí algo que no me callo bien, ese maldito pollo... necesito ir al baño, luego te veo-Akane se dirigía hacia la puerta

-cualquier cosa llámame-

Akane entro en su oficina, dejo pasar unos segundos y abrió la puerta para mirar furtivamente… nadie en los pasillos, cerro con llave la cerradura y se dirigió a su escritorio.

Desllaveo el cajón donde estaba la unidad de sangre, al tenerla en sus manos, sintió que su saliva ya eran babas, insultándose a sí misma se metió al baño, trabo su puerta y se sentó en el inodoro, mirando la unidad. El deseo asi como la repugnancia eran enormes, sentía la molestia que sus colmillos le provocaban en los labios, cerro los ojos, acerco la unidad a su boca, la mordió suavemente con los colmillos, a pesar de ser de un plástico grueso y resistente, lo perforo sin problemas, sintiendo el dulce sabor de la sangre fría.

-concéntrate, piensa en otra cosa… piensa en ellos, piensa en los niños. Toshiro, porque no mejora?, neumonía aguda, tiene agua en el pulmón, pero si aumentamos más los antibióticos lo podemos matar, qué hacer?, cambiar el coctel, un antimonio fuerte, eso atacara la Burysty, pero no la matara, algo suave que termine el trabajo, pero qué?-mientras pensaba y cavilaba… tomaba la sangre sin darse cuenta, al fin, algo se le ocurrió-claro, si mezclo el antimonio, con un séptico, primero con una fuerte concentración de antimonio, luego subimos el séptico, el Burysty no tendrá escape-casi al mismo tiempo sintió que succionaba el vació, se había acabado la unidad de sangre, sin darse cuenta-ese bastardo… tenía razón-hizo un bollo con el plástico restante y lo arrojo en el tacho de basura, se miró para asegurarse que no se hubiera manchado, se enjuago la boca con abundante agua y salió del baño con precaución, nadie había entrado en la oficina, y tampoco nadie paseaba por el pasillo, suspirando inconscientemente, fue hasta el laboratorista de turno.

-Shia, necesito una mezcla nueva-

-doctora, lo que ordene-una hora más tarde, Akane agregaba la mezcla en el suero del chico, Shia había sido advertido de ir variando los porcentajes según la reacción.

Cerca de las 5:30, Akane saludo a algunos que entraban al turno mañana, mientras ella fichaba su salida.

Se sentía contenta, feliz como no se había sido desde el ataque. Realizo su trabajo, se alimentó, se le ocurrió lo de la mezcla, y ahora volvía a su casa, y todo sola, sin ayudas.

Levignne tenía razón, debía empezar a hacer cosas por sí misma, a vivir por si misma… bajo su brazo, llevaba varios apuntes.

Llegando a su casa, se cambió, se puso su ropa de dormir, lleno una taza con sangre y se fue a la cama a revisar los apuntes, mientras los revisaba, mientras hacia pequeñas anotaciones en ellos, se tomaba su alimento sin siquiera notarlo.

Incluso puso música en su radiodespertador, mientras continuaba con apuntes en una mano y lapicero en la otra, solo después de cerca de otra media hora se dio cuenta que bebía la sangre como si fuera una taza de té, tranquilamente y sin apuros.

El sol brillaba con fuerza ya, estuvo tan concentrada en los apuntes que era la primera vez que podía llegar a las 10 de la mañana controlando el deseo de dormir… pero ahora sintiendo el sueño, trato de mantenerse despierta una hora más al menos, tratando de controlar ese deseo de huir del astro rey asi como no sucumbir a Morfeo. Solo se acercó con cuidado para cerrar la cortina de su ventana, cuando de verdad le costaba mantener los ojos abiertos… dejando en su cuarto en una semi penumbra y aun asi, continuo al menos un par de horas más trabajando. En ese momento, verdaderamente el sueño le ataco, al fin dejo la taza a un costado, los apuntes junto a ella, y se tapó el rostro, en menos de treinta segundos se quedó dormida…

A*A*A*A

-Hace mucho que deseaba esto- Una pareja recostada en una pradera, miraban las estrellas, ella se volteó sobre su costado, sonriente y satisfecha después de un apasionado momento al aire libre, no les preocupaba que alguien los viera, se sentían libres como pocas veces, él la atrajo hacia si, besándole la sudada frente

-y yo, no me sentía así desde la última vez- Rememoro Akane, el señalo hacia el cielo.

-la noche es hermosa, no crees? -

-lo sé, es lo único que me queda-Ranma miro a Akane, desnuda junto a él, ambos ya con su respiración más normal, le acaricio el pelo, pero de repente, como si hubiera notado algo, retiro su mano como asustado, Akane lo miro como sin entender que pasaba

-algo… algo está mal? - Él se retiró, tomando distancia de ella, que de repente se sintió débil y se desplomo sobre el sueldo.

Tendo no entendía que sucedía, era como si todo su cuerpo se hubiera desconectado de su mente. Podía ver a Ranma tratar de ayudarla, sentía sus manos, tomando las suyas propias, podía escucharlo, casi como un llanto… y sin embargo no podía mover un musculo, ni emitir un sonido, solo podía ver el terror de él… sus gritos desesperados…

-estas muerta! ESTAS MUERTA! - ese último grito sonó alterado, como si la voz de dos personas se hubiera mezclado, una claramente era la voz de Ranma… y la otra de una mujer. Fue tan extraño que Akane despertó abriendo sus ojos, y vio el rostro aterrorizado de su hermana Kasumi mirándola a su lado, tenía su mano entre las suyas, lágrimas en los ojos de su hermana mayor…

-Kasumi, que… que haces aquí? -

-Akane… estas bien?, no... no respirabas, no tenías pulso, hace un minuto que te estoy gritan…- Kasumi se llevó las manos al pecho al tiempo que parecía ahogarse, respiraba muy forzadamente, mientras se desplomo en la cama. Akane reconoció de inmediato lo que le pasaba.

-NO, NO HERMANITA AHORA NO, NO ME HAGAS ESTO JUSTO AHORA-se levantó de su lecho desesperada, miro el reloj, 2:15 pm, tras las cortinas, el sol simplemente cegaba, con su fuerza recientemente adquirida acomodo fácilmente su hermana en la cama, la que termino perdiendo la conciencia.

-TRANQUILA, ESTOY BIEN, KASUMI, AHORA NO, AHORA NO-Por los dioses! Entre la conmoción por el ataque y lo de su conversión a vampiro se olvidó totalmente de sus hermanas y sus amigos! Era obvio que se preocuparían por ella, prácticamente había desaparecido hacia más de tres días. Y esa mañana había estado tan feliz que tampoco reparo en ello. No había tenido contacto en todo ese tiempo con Kasumi o Nabiki, ambas tenían llaves para entrar, seguramente su hermana llego a averiguar qué sucedía y la encontró dormida… sin pulso, sin respiración y… fría como un cadáver. No era ella quien gritaba… era ella, y de alguna extraña manera su sueño se adaptó a lo que sucedía.

Coloco el oído sobre el pecho, no escuchaba nada, ni respiración, ni latidos, se subió a caballo de ella y empezó con los masajes cardiacos.

-tres, dos, uno, tres, dos, uno… respiración-sin pensarlo, sin notarlo, sin saber cómo, Akane lleno sus pulmones de aire, y soplo en la boca de su hermana, continuo con los masajes, el tiempo pasaba, un minuto, minuto treinta, no reaccionaba.

-VAMOS HERMANA, NO ME DEJES SOLA, NO TU-cerro el puño, pidió perdón mentalmente y golpeo con desesperación el tórax, pasado unos segundos, aplico el oído nuevamente, pequeño, irregular, escucho un pulso, luego sintió el estremecimiento del pecho, y como respiraba suavemente, muy suavemente.

-DIOSES, NO ME DEJEN AHORA-Corrió y tomo el teléfono, llamando al servicio de emergencias, solicitando una ambulancia… la enviarían de inmediato, se quedó junto a su hermana, seguía inconsciente, pálida, tanto o más que ella, pero mantenía un ritmo constante de respiración,

La sirena de una ambulancia se oía cada vez más cercana, se acercó a la puerta, veía el sol tras de ella.

Los golpes desesperados le indicaron que los paramédicos ya estaban allí, abrió la entrada cuidándose del sol, dando espacio a los tres hombres que entraron, cerró la puerta de un manotazo.

-gracias a los dioses que están aquí, síganme, paro cardiorrespiratorio, el paciente tiene deficiencias valvulares, no es la primera vez, logre reanimarla un tanto, pero no sé cuánto soporte-tras Akane los médicos entraron al cuarto, Kasumi continuaba inconsciente, los médicos prácticamente se lanzaron sobre ella, estetoscopios, linternas en los ojos, aparatos para la presión.

-está mal, SE VA, INYECTA NAYILONA, 150 MGS, DIRECTO-Akane trago saliva, directo significaba al corazón, el medico consideraba que la perdían, vio la inmensa aguja clavarse en el pecho de su hermana.

-PIERDE EL PULSO, PREPAREN EL EQUIPO-despejaron la cama, unos de los médicos preparo el electroshock, el del estetoscopio, siempre escuchando los latidos, levanto un dedo de su mano, como indicando algo

-SE NOS VA, PREPAREN-el mayor, froto ambas ampollas, y las apoyo sobre el ya desnudo pecho de Kasumi, esta salto de la cama. El que parecía el líder de los médicos, apoyo de nuevo el estetoscopio, escucho por dos segundos, se irguió de repente

-TENEMOS UN PULSO, VAMOS, CAMILLA, CAMILLA, VAMOOOS-dos de los médicos corrieron hacia la ambulancia, volviendo con lo pedido, la prepararon rápidamente, subieron a Kasumi en ella y entre los dos se la llevaron a la ambulancia, el que parecía el líder juntaba las cosas, y se dirigió a Akane.

-vamos señora, no tenemos tiempo-Akane miro el sol fuera.

-no me esperen, llévensela rápido, debo hacer una llamada, preparar cosas… ya iré-el medico la miro extrañada, Akane adivino el pensamiento, pero como explicarlo?

-VAMOS, QUE ESPERA, LLEVESELA, VAMOS-

-necesito un nombre al menos-

-Kasumi Tendo, el mío es… Nabiki Tendo, VAMOS, LLEVESELA, AL HOSPITAL ESTE, NO? -

-sí, es el más cercano-el medico no tenía tiempo para discutir, tomo sus cosas y salió disparado hacia la ambulancia, Akane escucho como la sirena se alejaba, se acercó nuevamente al teléfono y marco un número.

-vamos… atiende… deja de hacer nada con tu vida y… atiende, HOLA… NABIKI… SI, ESCUCHA, KASUMI TUVO UN ATAQUE, ME DICEN QUE VA AL HOSPITAL ESTE… SI… YO IRE TAN PRONTO..., NO, NO, VE… POR FAVOR… VE-el sonido de tono fue lo único que se escuchaba luego, al Nabiki salir disparada hacia el hospital. Paso casi un minuto antes de que Akane soltara el tubo y se dejara caer a llorar.

Cerca de las ocho de la noche, se escuchó un potente auto frenar violentamente, Akane, sabía quién era, miro a Levignne, quien esperaba a un costado con los brazos cruzados. El galeno había llegado para ver cómo le había ido en su primera noche de trabajo, y se encontró con Akane aun llorando, tirada en el piso de su cuarto junto al teléfono aun descolgado.

Segundos después, una furiosa Nabiki entro a la cocina

-POR QUE DIABLOS LA DEJASTE SOLA?, EL MEDICO ME DIJO QUE TUVO OTRO ATAQUE EN LA AMBULANCIA, CASI SE MUERE, Y TU LA DEJAS SOLA? -Nabiki tenía las señas de haber llorado, y mucho, y Akane también

-está bien? -

-POR QUE NO VAS Y LO AVERIGUAS? MIERDA, NO TE LO CREO-

-podría, ahora podría-

-POR QUE NO FUISTE? -

-sabes… es muy gracioso, anoche en el hospital, para justificar que no había ido tres días… invente la historia de que Kasumi había tenido un ataque… y ella al visitarme… el Karma fue rápido… y para peor… no puedo salir de casa de día-Nabiki la miro furiosa, y luego al tipo rubio, alto y pálido a su costado.

-a que te refieres? -Akane miro a Nabiki, luego a Levignne, este le hizo una seña de asentimiento con la cabeza.

-sabes, este buen señor y yo..., bueno sé que sonara tonto, pero, soy un vampiro, me convirtieron en uno… suena tonto, no? -

-que mierda estas diciendo? -Levignne, se acercó a Nabiki, la tomo de las solapas y simplemente la levanto como quien levanta una lata de tomates, Nabiki lo miro asustada, observando aterrorizada el rostro del médico, donde vio los colmillos crecer, Nabiki grito de terror, Levignne la bajo, está casi a tropezones apoyo la espalda contra la pared.

-es por eso por lo que no pude salir hoy a la tarde, me hubiera prendido fuego, chistoso no? -Akane mantenía la mirada a la mesa, hablando casi con vergüenza, Nabiki le miro con terror.

-están locos, eso no puede ser…-Akane la observo, primero tristemente, pero se levantó decidida, se acercó a la mesada, tomo un cuchillo, y girando se acercó a Nabiki blandiéndolo.

Esta se acurruco contra la pared, pero Akane levanto uno de sus brazos y se hizo un pequeño corte, Nabiki veía la sangre correr... y como la pequeña herida se cerraba ante sus ojos.

-Comprendes ahora?, por eso me quede sola, vete, dile que la quiero… que las quiero… a ambas, con todo mi corazón, pero perdónenme… ya no puedo ayudarlas-Nabiki vio el rostro de Akane arrasado en lágrimas, no hablaba, no se movía.

-VETE- el grito repentino de Akane la asusto, tanto que Nabiki salió trastabillando de la casa, Akane y Levignne escucharon al pequeño auto alejarse en la noche.

-tarde o temprano se iban a enterar- El medico

-Tenía la esperanza de que no fuera así, las quiero, pensé... que tal vez habría manera de ocultarlo-

-Tendo, no todos los vampiros se han alejado de sus familias- Ella negó con la cabeza, se veía una tristeza infinita, pero no lloraba…

-no... ya no hay vuelta atrás, creo… creo que será lo mejor- como si Levignne no estuviera allí, se desnudó y empezó a ponerse su ropa para salir, el medico empezó a preocuparse un tanto.

-ira al hospital? -

-quiero ver que le paso a Toshiro, tan solo, eso- minutos después Levignne la vio alejarse, se acercó al teléfono, disco un número.

-Soy Johan, escucha, sé que lo que te voy a pedir es extraño, pero me puedes hacer un favor? -

Akane se disculpó por la tardanza en llegar esa noche, pero una vez explicado lo sucedido, todos comprendían el infierno que había pasado, aunque ninguno jamás podría saberlo todo. Hizo su ronda entre sus pacientes, los pocos que aún estaban despiertos se alegraron de verla, por primera vez desde que despertara sonreía, examino con cuidado a Toshiro, la fiebre había bajado, incluso dormía más tranquilo que otras noches… después de todo no era tan inútil, tal vez le salvaría la vida, luego ella...

A*A*A*A

-es la locura más grande que te he escuchado-

-tu no lo viste, y a ella, escúchame, se hizo un tajo… con un cuchillo! y cicatrizo en menos de diez segundos y en quince tenía la piel de un bebe…- Kasumi, aun bastante débil, semisentada en la cama del cuarto del hospital escuchaba a su hermana, negando con la cabeza.

-aun así... no, es una estupidez Nabiki-

-tu no dijiste que no tenía pulso?, no respiraba?, tenía la piel fría como un cadáver? -

-bueno... sí, pero...-

-y se despertó como si nada-Kasumi se negaba a creer lo que su hermana le decía, y aunque Nabiki parecía negárselo a sí misma, algo no cerraba, se escucharon unos golpes en la puerta y un tipo entro en bata de médico, Kasumi lo miro recostada tranquilamente, mientras Nabiki casi salto de su silla al reconocerlo.

-USTED? -

A*A*A*A

Akane revisaba las notas sobre la mezcla que había recetado para Toshiro, se encontraba meditando las variaciones para varios días en adelante, dejándola lista por si… cuando su puerta se abrió de repente y una figura taciturna entro sin ser invitado, Akane lo miro con una mezcla de horror y furia.

-QUE DIABLOS HACE USTED AQUÍ? –

A*A*A*A

En el hospital, Nabiki reconoció de inmediato al médico, este saludo con un gesto de cabeza, pero se mantuvo a distancia, dejándole un "espacio seguro" a la medio de las Tendo, al fin hablo con tranquilidad.

-disculpé, no quise asustarla, pero no había otras maneras de probarle que le decíamos la verdad-

-pero que quiere? -

-simplemente hacerles una pregunta, van a ayudarme a que su hermana se mantenga con vida o van a dejar a Akane morir? -ambas se sobresaltaron ante esta pregunta.

A*A*A*A

Akane contemplaba a Rosette en su oficina, este simplemente se sacó su galera y la tiro sobre su escritorio, luego observo el sofá del costado y se sentó en él, Akane se levantó de su silla violentamente. Se aprovecho cuando estaba desfalleciente e indefensa… y luego tal vez pudo haberle salvado la vida… a costa de condenarla a otra que ella nunca quiso. Nunca había pensado que pasaría cuando se encontrara con el otro vampiro, pero ahora entendía que lo hacía tan culpable de lo que sucedía como esos dos vampiros que le atacaron.

-que hace aquí? - Pregunto secamente, el elegante sujeto le miro casi como si no importara.

-simplemente vengo a ver que no haga locuras-

-quien le dijo que haría locuras? -

-Johan lo cree, es su discípula, él es mi amigo, además, yo la bautice, técnicamente es mi hija-

De repente el vampiro se encontró mirando a Akane desde arriba, la chica se había movido tan rápidamente que incluso cogió totalmente desprevenido a Rosette, lo tomo del cuello y lo levanto en el aire como quien levanta una pequeña rama, la voz de Akane aterrorizaba, mientras que la fuerza de su agarre hubiera tranquilamente roto la tráquea de un humano mortal…

-escúcheme basura, solo una persona me dio el honor que lo llame padre, y hace años que descansa en paz- el vampirole observo desde arriba, agradablemente sorprendido.

-Una reacción digna de un vampiro… por lo que yo sé, usted no debería hacer esto-Akane aflojo su brazo y lo soltó, este se arregló su ropa tranquilamente…

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-a que se refiere con eso? -Kasumi se había incorporado un tanto, los médicos le dijeron que, si quería vivir, se mantuviera tranquila, a pesar de todo en la mañana podría irse, Nabiki estaba pálida, pero se interpuso entre su hermana mayor y el vampiro.

-la señorita Akane, hace poco que es uno de nosotros, no lo quiso... en realidad pocos lo quieren o lo piden… ella no fue de esas personas. -

-Y si no lo quiso, como fue que termino asi? - Nabiki empezaba a sentir furia. La vista de su hermana menor, siempre tan fuerte y osca, convertida en esa mujer que parecía casi destruida anímicamente llamaban a lo peor de ella, si tuviera una estaca, se estaría lanzando contra él. El medico suspiro, tomo asiento y se dispuso a contar la historia.

-Su pregunta es justa, déjeme explicarle…-

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Akane miraba a Rosette con furia aun, este volvió a sentarse.

-creo que este es el insulto definitivo, el hecho que lo haya enviado a usted a cuidarme-

El vampiro simplemente se encogió de hombros -supongo que no tenía a quien recurrir, no muchos saben lo suyo-

-y por qué no vino él? -

-usted no es su única preocupación-

-y que se supone que viene a prevenir? -

-lo que usted está pensando- por primera vez, el vampiro endureció la mirada- o cree que nosotros no lo hemos pensado en su momento?, cree que es la única que tuvo una semana como vampiro? todos hemos sufrido esos primeros días, Julios, Jenny, yo, Johan-

-y que consejo me va a dar? -

-yo?, ninguno, solo me asegurare que hoy vuelva a su casa viva, luego, si quiere, salga a su patio a tomar sol en bikini, o haga nudismo, las cenizas no dejan muchos rastros...- El rostro del vampiro era tan neutro, que aun con su enojo Akane comprendio que poco le importaba lo que le sucediera… entonces por que estaba aquí cuidándole?

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-Oh dioses- Kasumi y Nabiki quedaron en silencio al escuchar lo sucedido, el ataque de los otros vampiros, la inconsciente aceptación de Akane al ofrecimiento de Rosette, la negación a su transformación… todo lo que había sucedido en esos últimos tres días… incluso lo del pollo… Nabiki sintió una lástima tremenda por su testaruda hermanita. Ni siquiera comer lo que le gustaba le quedaba? El medico continuo, yendo al punto que verdaderamente lo había traído con ellas.

-Hay dos periodos particularmente peligrosos en la vida de un vampiro, uno suele ser luego del primer ciento de años, cuando el hastío te da deseos de terminar contigo mismo… el otro, como supondrán, es este que está sufriendo la señorita Tendo, las primeras semanas suelen ser las peores para quienes fueron convertidos, incluso para aquellos que sabían a qué atenerse… en este momento, supongo que su hermana debe estar pensando muy seriamente en quitarse la vida- Ambas Tendo sintieron sus angustias, pero…

-que podemos hacer? -

-no la abandonen, un vampiro, en estos momentos que ella está pasando, es aun lo que fue en su vida anterior, su carácter, su personalidad, es la misma, se necesitan décadas para cambiar… si mal no vimos, señoritas, ella le salvo la vida, no es así?, señorita Nabiki, ella intento asustarla para alejarla, para que usted sufriera menos cuando hiciera lo que creo que quiere hacer…-

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Por la madrugada, con aun una hora para que el sol saliera, Akane y Rosette caminaban lentamente en silencio, que rompió Akane de repente

-quien es Jenny? –

El ibérico vampiro sonrió quedamente… tal vez la primera sonrisa que le veía la pediatra.

-alguien muy ligado a Johan, cuando él lo crea conveniente se lo dirá-

-fue su novia? – Rosette extrañamente volvió a sonreir, como si estuviera rememorando viejos recuerdos… era la primera vez en toda la noche que Akane le veía relajar su rostro más de diez segundos.

-más aun-ambos llegaron a la casa de Akane, esta siguió camino, mientras Rosette se detuvo.

-aquí termina mi favor, será hasta la próxima-Akane se dio vuelta, pero ya no vio a nadie, de la casa le llegaba un aroma raro, hacía tiempo que no lo sentía, pero lo reconoció de inmediato, busco la llave de la puerta, pero esta se abrió, y de ella salió Levignne.

-usted y alguien tienen una charla pendiente-el medico siguió su camino mientras ella entro, al llegar a la cocina, en la mesa, sentada tranquilamente y tomando un té, la esperaba Kasumi.

-pero... que haces aquí? -

-me escape, tu amigo pudo sacarme por una ventana, mientras Nabiki terminaba los tramites… además, sabemos que tu bien puedes cuidarme, es más, ahora incluso puedes cuidarme mejor-

-pero yo... yo- Akane sentía un nudo en la garganta… que pasaría sí? pero su hermana mayor puso esa sonrisa que desarmaría a un texano.

-Lo se… ahora lo se… no querías ser un vampiro, pero ahora lo eres… y qué? hoy me salvaste la vida-

-pero yo... no pude acompañarte, si no hubiera sido por los paramédicos…-las lágrimas empezaban a caer de sus ojos, Kasumi se levantó lentamente y la abrazo

-Ellos terminaron lo que tu empezaste… si no hubiera sido por ti, ya me habría ido, además, si piensas que te vamos a dejar sola… estas loca hermanita-Akane finalmente se abrazó a ella y lloro como solo había llorado cuando murió su padre, mientras Kasumi la consolaba

-ya, ya mi niña, no te vamos a dejar sola, nunca vas a estar sola-