Dos hombres charlaban en la sala de una casa señorial. En sí, el lugar desentonaba totalmente de las casas tan japonesas de sus vecinos. Esta era innegablemente de estilo europeo y si alguien pudiera pasar a su interior, seguramente quedaría anonadado de su mobiliario, asi como de las pinturas en sus paredes, y los hermosos adornos.

Había ostentación, si en cada pared y repisa. Mullidas alfombras cubrían los pisos. Y aun asi, tanto lujo estaba tan armoniosamente ubicado, que no caía al visitante ocasional como si el dueño de la casa exhibiera obscenamente su poder monetario. Al contrario, ese orden lograba que ese visitante le interesara recorrer el lugar, como si un museo estuviera visitando.

También, si ese visitante pudiera ver el tercer piso, se sorprendería de ver un lujoso -como casi todo en la casa- y a la vez discreto gimnasio, admirablemente adoptado para practicar la esgrima…

Pero tal vez, lo más sorprendente de todos estos detalles, era que el propietario del inmueble raramente tenía visitas. Incluso se podría decir que en los últimos treinta años, más allá de quien le acompañaba esta noche - aparte del personal que podría realizar algún arreglo o instalación necesaria- se podría contar con los dedos de una sola mano aquellos a quien había abierto las puertas a ese hogar.

Ambos hombres, fumaban sentados en regios sillones de alto respaldo, cada uno con un hermoso vaso de vidrio tallado llenos del mejor Whisky escoces. El que parecía el mayor, tenía su sillón rodeado de libros, muchos se veían ajados, otros parecían de compra reciente. En todos ellos se notaban pequeños papeles sobresaliendo como marcando el avance de lectura.

Estaban cercanos a una inmensa chimenea donde crepitaba una gran hoguera de leños, y aunque ninguno de ellos sentía el frio jamás, era agradable estar cerca de ese hermoso fuego…

El que parecía un poco más mayor, vestido como si de la ópera apenas llegara, agasajaba a otro, que aunque elegante, no competía con él.

-Felicitaciones, la verdad me sorprendiste, jamás pensé que te arriesgaras tanto-

-aprendo rápido-Contesto el de largo pelo rubio.

-y arriesgas demasiado-

-si quiero que viva es la única opción-

-estas seguro? -

-no es lo que tú me estas estás haciendo? -Rosette miro a su acompañante con una mueca de sonrisa

-"Valón" tramposo, hasta que te diste cuenta-Levignne fue el que sonrió ahora, aspiro profundamente el cigarrillo que su compañero le había dado.

-me di cuenta desde el principio, Dios, hace años que no fumaba uno de estos puros-

-es un "Cohiba" cubano, ya son difíciles de conseguir, me los trae un contrabandista vietnamita… un premio por una gran idea, le diste lo que necesitaba, una razón para vivir, solo espero que no se la coma una mañana, ja-El médico forense sonrió negando con la cabeza.

-ya le di algunas instrucciones a sus hermanas… no te preocupes, vivir pendiente de su corazón ha endurecido también el carácter de la mayor-La sonrisa de Rosette se diluyo, al regresar recuerdos no tan gratos…

-lo se… lo sé, espero que tengas razón, porque si ella no la ayuda, tal las pierdas a ambas-

Levignne también ensombreció su rostro, pero luego volvió a dulcificarlo…

-sabes qué?, creo que te sorprenderás, y creo que ambas sobrevivirán, la mayor… tendrá el control que necesita, y Akane una razón más para vivir, y su otra hermana se suma… más aun… Dios, este habano es grandioso-

A*A*A*A

Cerca de las dos de la tarde, el timbre sonó en la casa de Akane Tendo, pero, a diferencia de los días anteriores, alguien salió a plena luz solar para recibir una visita.

-Porque tocas el timbre? Tienes tu llave-

-Ni siquiera yo sé… esto es tan loco que mi cabeza estalla-Nabiki y Kasumi se abrazaron y entraron al fin, se dirigieron a la cocina, Nabiki noto que la casa estaba iluminada, tan distinta a esa noche donde todas las cortinas estaban bajadas, impidiendo que cualquier luz desde fuera, por muy poca que hubiera, entrara en ella, Kasumi le sirvió una sopa.

-empezaba a creer que no vendrías-Nabiki ataco lo servido, pero con gesto aun preocupado.

-aun no estoy segura de que esto funcione-

-te preocupas demasiado-Kasumi le sonrío a Nabiki, mientras se servía a sí misma el almuerzo y se sentaba a la mesa -Sabes? tuve que ir a comprar de todo, no tenía nada en el refrigerador, solo una bolsa de sangre-

-ugh-

-vamos, ya oíste a Levignne, hay que ayudarla a pasar estos primeros días-

-y ella? -

-durmiendo, es lo que hacen ellos a estas horas-

-en su cuarto? -

-no, en el patio, bajo el sol… por supuesto que en su cuarto, donde más quieres que alguien duerma? -

Nabiki miro con ojos entornados a su hermana mayor- desde que enfermaste te has puesto muy sarcástica, que paso con la dulce Kasumi que todos conocíamos? -

-Oh… creo que murió cuando vio una luz al final de un túnel...Kasumi hizo el gesto de contar sus dedos, sacando una media sonrisa a la Tendo medio…unas tres veces-

-puedo verla? -

-claro, solo no descorras las cortinas de su cuarto, o tendremos que apagarla con un balde de agua-

-ja, tú y tu ironía… ja-Nabiki se dirigió a la recamara, abrió suavemente la puerta, la imagen del rostro de Akane ayer en la noche aun la aterrorizaba, pero ahora, se veía tan serena, tan tranquila tan...

-dioses, tienes razón, nadie diría que está viva-Kasumi empezaba a levantar la mesa…

-no lo está, no en el sentido humano de la palabra, o al menos eso me dijo Levignne-

-tan solo duerme? -

-sí, muy profundamente, por eso estas ventanas están abiertas, hablamos mucho hasta que se quedó dormida, dice que tiene el sueño muy pesado, pero ayer ya comprobé que, si haces el suficiente ruido, la despertaras-

-hoy a la mañana, estaba bien?, o como dijo ese tipo…-

-por los dioses, lloro tanto, necesitaba urgente del contacto de alguien... me abrazo y no podía dejar de hacerlo… no tienes idea lo mal que esta-

-y ahora? -Nabiki se dejó caer en el sofá, mientras Kasumi le servía un preparado de frutas.

-no la voy a dejar sola-

-y como harás eso? -

-porque tengo un problema también-Kasumi se vio incomoda de repente

-sí, pero lo de tu corazón...-

-no, no me refiero a eso, estoy quebrada-Nabiki se quedó congelada con una cucharada de frutas a punto de entrar en sus labios… mirando a su hermana mayor, al fin reacciona airadamente…

-que? Como? Eres pensionada-

-veras...-

Explicar la situación le tomo un pequeño rato… lo que llevo a planes planteados por ambas durante buena parte de la tarde.

Faltaban algunos minutos para que el sol se ocultara cuando una Akane con cara de haberse levantado hacia tan solo segundos entro a la cocina, ambas hermanas había cerrado las cortinas unos minutos antes en previsión de eso, pero Akane se dirigió directamente a la heladera, al parecer sin notar siquiera a Kasumi o Nabiki, que sentadas en la mesa la saludaban con sus manos, la vampiro abrió su refrigerador... y se encontró con lechugas, leche, huevos, y varias cosas más, se dio vuelta lentamente y solo en ese momento reparo en sus hermanas.

-Hola hermanita-Kasumi si conservaba su antigua sonrisa, Nabiki solo saludo con su mano, aún tenía un poco de susto-

-pensé… que eran unos de mis sueños-

-sueñas? -Preguntaron ambas a la vez, Akane cerro el refri y se sentó frente a ellas

-más de lo que quisiera-

-y que soñabas? -

-que estaba contigo -señalo a Nabiki-y con Shampoo, y que ambas trataban de matarme-Akane se recostó sobre el sillón, tapándose la cara con obvio gesto de sueño, Nabiki se quedó con la boca abierta ante la respuesta de su hermana menor…

-vaya, que buen concepto...-

-no… no, son sueños raros que tengo... tu compraste todo eso? -Kasumi se levantó y se dirigió hacia el refrigerador, abrió nuevamente la puerta, corrió un par de botellas y saco el sachet con sangre, lo corto, lo vació en una jarra y luego lo sirvió en una taza, se la alcanzo a Akane, que miro el rojo liquido varios segundos.

-vamos, bébelo, Levignne me advirtió que te obligara hacerlo-Nabiki miro a su hermana mayor y menor por turnos…

-por qué?, hay algo malo si no se bebe eso? -

-puedo perder el control-Akane miraba fijamente la taza.

-qué control, a que se refiere? –Nabiki entornaba los ojos.

-no lo sé-tercio Akane, mirando la taza, con deseos de tomarla… si… pero no frente a ellas -si no tomo esto por más de dos días, el dolor me mata, Levignne dice que si paso más tiempo aun sin tomar sangre, puedo matar a alguien sin darme cuenta-Nabiki se pasó la mano por el cuello.

-y que estas esperando, no te vas a beber eso de una vez? -

-no es un buen espectáculo-La vampiro suspiro… inconscientemente como siempre.

-hazlo, no solo tú tienes que acostumbrarte, si no lo vemos nunca, tampoco lo haremos nosotras-La mayor fue firme en sus palabras, tanto que Akane acerco lentamente la taza a su boca y bebió lentamente, Kasumi la miraba con cara de nada, Nabiki hacia el clásico gesto de asco, cuando termino, a Akane le corría una gota por los labios, Kasumi tomo la taza y la lleno nuevamente.

-dijo al menos dos tasas, vamos-Akane bebió la otra parte de su cena, luego se limpió la sangre de los labios con papel de cocina, Kasumi le sonrío como una madre cuando una hija bebía la medicina a pesar de su sabor.

-ahora pequeña, prepárate para tu trabajo, báñate y cámbiate, yo te maquillo y peino-Akane trato de sonreir, y se dirigió a la ducha, Nabiki la miro irse con cara neutra, pero al la vampiro introducirse en su cuarto se llevó la mano a la boca en un gesto de asco nuevamente.

-por los dioses, es horrible-

-nos acostumbraremos, debemos hacerlo, tu... yo y ella.

-como? -

-como yo-

Nabiki se puso de pie, caminando en círculos-si claro, que es lo que dices? Ella simplemente cambio su dieta por líquidos y sufre una severa alergia al sol? -

-técnicamente, es asi-

-tan simple como eso? -Kasumi parecía que iba a contestar fuerte, pero conto hasta cinco y tomando aire… suspiro, miro a su hermana de manera suplicante.

-no ves que es la misma? sus miedos, sus ansias, sus deseos, el ser humano puede que haya muerto hace una semana, pero Akane Tendo, Akane… su personalidad, su ser… sigue tan viva como tú y yo, y yo no pienso dejar que esa Akane Tendo muera, entiendes?

Un rato luego, Nabiki se retiró prometiendo regresar, y Akane apareció ya cambiada. Kasumi la hizo sentar en una de las sillas del comedor y le peino, para luego empezar a maquillarla. Akane noto que su hermana estaba preocupada… como que quería decir algo pero no se atrevía. La menor se preguntaba si sería por su condición vampírica… al fin, la mayor pareció juntar fuerzas…

-Akane, debo decirte algo-

-sí? -

-estoy en quiebra-

-qué? -Akane le detuvo la mano que le maquillaba, mirándola, esperaba cualquier cosa menos eso…

-el fisco, puedes creerlo?, soy pensionada y me cayeron como lobos, debo una fortuna por lo de mi negocio de comidas caseras…-Kasumi se sentó algo abatida –en realidad, lo que voy a decirte ahora es lo que venía a preguntarte ayer…-

-que querías decirme? –

Kasumi se veía apesumbrada, incluso avergonzada, se mordió el labio resoplando…

-tengo dos opciones, una, pagar con mi parte del fondo Tendo, pero eso no me alcanza para seguir con el negocio, dos vender la casa, mudarme a algún lugar, y empezar de nuevo, aun así, con multa y todo, necesito meses para arrancar, Akane, tienes problemas que me mude un tiempo contigo? –La vampiro se quedó con la boca abierta.

-Kasumi, yo... tu... no… no, es muy riesgoso para ti, no puedo...-

-aun no tienes confianza en ti, pero yo sé que no habrá problemas-

-y qué tal si pierdo el control? -

-no te dejare hacerlo, te alimentaras bien-de repente Akane sintió un nudo en su garganta, justamente Kasumi minimizaba los problemas…

-CREES QUE ES TAN FÁCIL? -Estallo la menor-Cres que yo pedí esto?… no es fácil "hermanita"

-NO, YA SE QUE NO, PERO POR QUE QUIERES RENDIRTE? -

-POR QUE YO NO QUISE ESTO-La menor se levantó violentamente… sentía muchas cosas que hacía días quería gritar y no podía… pateo una silla con tal violencia que la hizo estrellarse y deshacerse contra la pared, Kasumi, muy a la fuerza, también se levantó y grito.

-Y TU PIENSAS QUE LO MIO ES TAN FÁCIL… VIVIR CONTENIÉNDOTE, MANTENIENDO TUS SENTIMIENTOS METIDOS... EN... UNA GRAN CAJA DE METAL POR QUE TE PUEDEN MATAR? NO ME PUEDO ASUSTAR, NO ME PUEDO ENOJAR… NO PUEDO REÍRME A CARCAJADAS, NO PUEDO… hacer el amor… crees que para mí es fácil también?- Akane la vio… enojada como hacía mucho tiempo no la veía… y verla ponerse cada vez más triste a medida que pronunciaba esas palabras… al fin la vampira bajo la cabeza… por los dioses, perder la calma con Kasumi justamente… la cocinera trato de calmarse, respiro hondo.

-pero… aún estoy aquí… en contra del tiempo que los doctores pensaban en que mi corazón tardaría en matarme… y lo sabes… y sabes qué más?, no me pienso rendir… nunca me voy a rendir… aun cuando me esté ahogando en mi lecho de muerte seguiré peleando, y no, no voy a dejar que tú te rindas tampoco…

A*A*A*A

Había pasado ya más de un mes desde que Kasumi se había mudado con Akane, y tal como había previsto Levignne, las cosas empezaron a funcionar. Poco a poco, Akane se fue aferrando cada vez más a su nueva vida, el cariño de Kasumi, las cada vez más seguidas visitas de Nabiki y su desenfado, le había dado las razones que necesitaban para vivir, empezando a sentirse aceptada.

En el hospital las cosas funcionaban cada vez mejor, inventándose junto a Nabiki la historia de un "ayuno energizante nocturno de solidos" logro que nadie cuestionara casi nunca que Akane solo aceptara algún café, té o bebidas, pero jamás los bocadillos que le invitaban, mientras su palidez podía ser adjudicada a su trabajo nocturno.

Kasumi desde un principio, y luego incluso Nabiki se habían encargado de que tomara su alimento diariamente, tanto el del anochecer como el de la mañana, y lograron que al fin para las tres sea algo normal verla hacerlo y que la menor se acostumbrara a no esconderse en ese momento, al menos de ellas al alimentarse.

En fin, Akane estaba entrando en una rutina de vida.

Levignne no las había descuidado, si bien tenía confianza en las tres, las vigilo en secreto tan estrictamente como pudo, pero ya se había dado cuenta de que Akane, aun hambrienta, no les haría daño a sus hermanas.

Una de esas noches, se cruzó en el camino de la pediatra, hacia semanas que no se dejaba ver, vigilando desde las sombras, pero quería saber que pensaba.

-buenas noches, señorita Tendo-

-buenas noches, hacía tiempo que no le veía-El medico asintió, y ambos continuaron caminando lentamente hacia el hospital.

-no puedo regir toda su vida-

-se lo agradezco-

-y como está todo? -

-Kasumi no tiene problemas, al menos nada preocupante, a veces un latido algo irregular, pero no más-

-lo detecto en sus exámenes? -

-eso quisiera, sé que ella no quiere preocuparme, pero note ese gesto de cuando algo no está bien, luego, si me concentro, puedo escuchar sus latidos y… a veces escucho otras cosas…-Esto lo dijo con un gesto extraño, Levignne asintió.

-empieza a descubrir los detalles que no podía anteriormente…-

-eso me temo-

-tal vez tengamos que empezar a practicar-

-que? -

-no se preocupe, no pretendo que se ponga una capa y salga a combatir el mal, solo que debe aprender muchas cosas-

-sabe qué?, lo odio cuando parece tener razón-

-me odiara más luego-

-a que se refiere? -

-ya lo sabrá-

-le encanta evadirme con sus respuestas, verdad? -

-algunas cosas solo se revelan en el momento indicado-

-bueno, tengo vacaciones pendientes, puedo solicitarlas… supongo que en una semana podría estar libre… eso sirve? -

-cuanto? -

-un mes-

-por supuesto que servirá, desde el próximo lunes no? -

-eso espero-

-muy bien, muy bien, prepare una toalla grande, desde el lunes empezare a ensañarle lo que necesita saber para sobrevivir-

-una toalla? -

-sí, y venga con ropas livianas y zapatillas-

-y eso para qué? -

-el lunes se lo diré, la espero en el parque, donde usted ya sabe-aunque había pasado más de un mes del ataque, a Akane no le agradaba la idea de volver a ese lugar-

-porque… porque el parque? -

-porque es el mejor lugar para..., el lunes lo sabrá-casi llegaban al hospital, Levignne se detuvo

-aquí la dejo, nos vemos el lunes en el parque, que tenga una buena semana-se dio media vuelta y dejo a una perpleja Akane al pie de la escalera del hospital, preguntándose qué diablos pasaría esa noche.

A*A*A*A

La semana paso, y como la médica pensaba, se le asignaron sus adeudadas vacaciones desde ese mismo lunes. Llego, pasado un rato del anochecer al parque. Akane se acercó al lugar donde había muerto, no vio a nadie, la noche debía ser fría, el viento soplaba inclemente, a lo lejos se veía las luces de la avenida, todo le parecía tan claro como de día, agudizo su vista y vio claramente a casi tres manzanas de distancia, que muy poca gente paseaba o caminaba… en sí, Levignne tenía razón, era un buen lugar para aprender… aprender qué? esa era la pregunta.

La zona se veía deprimente, a ella al menos le parecía deprimente… las banquetas de madera y hierro forjado de especto descuidado… el viento que soplaba fuerte al otoño haber avanzado hacia el invierno.

Camino casi hasta el lugar donde había visto por primera vez a esos vampiros que la emboscaron, la atraparon, la manosearon y casi la violaron.

Fue tanta la conmoción por su transformación vampírica que casi hasta esta noche había olvidado como ese vampiro regordete y asqueroso le toco y trato con sus dedos de…

Una angustia le ataco, trato de calmarse, con un suspiro camino unos cuantos pasos más… debía de estar en el lugar donde cayó luego que le arrojaran allí cuando Levignne y Rosette llegaron a encargarse de esos vampiros. El lugar donde se desangro hasta… casi? morir…

-veo que es puntual-Levignne sorprendió en sus pensamientos a Akane, que se lo encontró a menos de tres pasos de ella

-oiga, sabe que eso no me gusta-La cara de susto confundió a Levignne, pero eso le convenció de la necesidad de esas "clases"

-de esto se trata, debe aprender a vivir como un vampiro, ya ha conservado su humanidad, por lo menos para mí, lo principal al principio… ahora es hora necesario que le sume los... no me gusta la palabra pero es lo más cercano, es hora de que le sume los poderes de un vampiro, ahora es seguro, de haberlo hecho antes, habríamos puesto en peligro esa humanidad-Akaneasintió con la cabeza. El vampiro salto hacia atrás ágilmente…

-muy bien, atrápeme-

-que lo… atrape? -

-así es, inténtenlo-estaba a tres, cuatros pasos, Akane trato de abrazarlo... y se encontró de cara contra el piso al atrapar nada más que aire, tres pasos más a su derecha Levignne sonreía

-fallo-

-YA SE QUE FALLE-

-tranquilícese, es que aun piensa y se mueve como humana, debe aprender a moverse como un vampiro, como nosotros… no se cansara, no le faltara el aire, vamos… atrápeme-Levignne se puso a trotar, Akane insulto, se levantó y lo empezó a perseguir, casi lo tenía, cuando de repente el vampiro volvió a desaparecer de su vista, sin embargo escucho algo, algo como pasto pisado a su izquierda, giro tan de repente como pudo, y casi lo atrapa, pero fallo, más porque perdió el equilibrio que por otra cosa, el vampiro volvió a sonreír-

-buen intento, use sus sentidos, están más afilados, usted lo sabe, en un combate le serán imprescindibles-Akane lo miro desde el piso

-combate? -

-ya llegaremos a eso… ahora atrápeme-las carreras continuaron por varias horas, sin que Akane lo pudiera atrapar, aunque Levignne noto que cada vez estaba más cerca, es más, ya un ser humano no le atraparía a ella, no al menos uno normal, decidió cambiar el juego

-tal vez… lo estamos encarando mal, trate de escapar, y déjeme a mi atraparla-

-como usted diga-Akane empezó a correr, y Levignne la atrapo, una, dos, tres, cuatro veces, Akane se sentía frustrada, de repente se le ocurrió una idea, tal vez funcionaria… por otro lado, ya estaba haciendo el ridículo, cuando vio a Levignne (hacia largo rato que lo podía ver bien, sea cual fuera la velocidad a la que se movía), se arrojó al suelo, y fue Levignne quien comió tierra ahora-

-qué le parece?-Una Akane sentada no pudo evitar mirar con orgullo a su caído maestro.

-mejor, pero debe estar lista para correr inmediatamente-

-ok-Akane de un salto se puso de pie y siguió tratando de escapar, y cada vez noto que se movía mejor... más rápido, más ágil, casi llegando el amanecer, a Levignne le costaba alcanzarla.

-muy bien, verdaderamente, muy bien, creo que es mejor, que volvamos a nuestras casas, o el sol nos atrapara aquí-

-aprobé? -

-aún falta mucho, pero es un buen comienzo, vamos vuelva a su casa-tan fríamente como siempre Levignne tomo el camino a su hogar, Akane se lo quedo mirando hasta que se perdió de vista, luego, empezó a desandar el camino a su casa.

Cuando llego, ya Kasumi estaba levantada, tomando su desayuno, Akane le saludo y se dirigió al refrigerador, lleno su taza de sangre y se sentó frente a su hermana para beberla.

-vaya, te hizo transpirar-Lo dijo más por la suciedad en sus ropas que por otras cosas.

-yo no sudo, créeme… corrí por horas y no me canse ni sude, las fábricas de desodorantes me odiarían-

-y que más harán?

-no lo sé, por qué? -

-vamos, piensas que no me di cuenta? tienes ese brillo en tus ojos-Kasumi le señalo a estos.

-cual brillo? -

-ese cuando te agrada un chico-

-oh, vamos, no pensaras que yo..., odio a esos tipos-

-estas segura?, el no parece un tipo malo-

-no, no es un tipo malo, pero...-Akane hizo gesto de pensar…

-no te dejo morir? -

-bueno, tal vez me agrade un poco, es mi maestro, para decirlo de alguna manera-

-además, sin ser dura, creo que tus opciones amorosas se deben dirigir a… los vampiros, no? -

-no tengo idea-

-y es un tipo muy buen mozo, rubio, alto, elegante… parece muy serio-

-no eres tú la que se enamoró? –La vampiro sonrió, señalando a su hermana mayor.

-sabes que mi enfermo corazón solo le perteneció a una sola persona-

-y que bien podría cuidarte igual que yo-

-no lo soportaría, me moriría haciendo el amor con él, tú lo sabes-

-contrólate-

-y que gracia tendría eso? -ambas rieron, Akane les agradecía a los dioses que su hermana estuviera allí, ahora comprendía porque Levignne la trajo con ella, era su soporte de humanidad, y ahora la necesitaría más que nunca.

El martes y el miércoles pasaron entre carreras, y sumaron trepar árboles, estructuras y más carreras. Akane ahora ganaba y perdía, igual que el, en si ya se movía tan rápidamente como Levignne o Rosette. Comprendió que, en pequeñas distancias, nadie notaria que se movía, un ser humano cualquiera pensaría que desaparecía y aparecía unos metros más al costado, pero lo que hablaron al final de la clase del miércoles, la sorprendió más que cualquier cosa que hubiera pasado desde el ataque.

-CAZAR? -

-así es, debe aprender a cazar-

-pero si yo no lo necesito, en el hosp...-

Levignne le tomo de los hombros y la miro a los ojos, no solo se trataba de enseñarle a moverse, si no también de ya empezar a pensar en el futuro… un futuro a medio y largo plazo…

-no trabajara 180 años en el mismo hospital, deberá cambiar su lugar de residencia, cada siete u ochos años, para no llamar la atención, antes que se pregunten por que nunca enferma y principalmente porque no envejece… en ese ínterin, mientras se acomoda a una nueva vida… deberá ver la manera de conseguir sangre, y si no hay bancos de ellos a mano? ...-otra vez la maldita manía de tener una respuesta que parecía correcta a todo lo que ella planteara…

-pero… yo no quiero matar-

-no hace falta que mate, si sabe controlarse, y sabe hacerlo, sobrevivirán, vea, ya jamás mato, a Rosette ahora no le interesa si mata o no-

-no se si pueda hacerlo-Akane empezó a sentir esa sensación de agobio de sus primeros días de vampira… cuando beber sangre le era tan problemático…

-aprenderá, ya lo vera, lo difícil… es dejar de beber-

-a que se refiere? –

Levignne se sentó en una banqueta del parque, invitando a la vampira a hacer lo mismo…

-Akane, el sabor de la sangre, con sinceridad, no le parece delicioso-Muy a su pesar, Akane se vio obligada a asentir

-cuando pruebe la sangre fresca… de un cuello vivo, le aseguro que su sabor hará que no quiera dejar de beber, algunos asesinos de los nuestros están encerrados dentro de una verdadera adicción-

-me puede pasar? -Levignne pasa la mano por detrás suyo, debajo de su sobretodo, desenvainando su espada con una rapidez y facilidad increíble…

-no se preocupe, no dejare que le pase, sí le matare antes de dejar que se vuelva una asesina.

A*A*A*A

Después de algunas lecciones en la casa de la médica y habiendo utilizado a Nabiki como "victima", la siguiente noche una chica caminaba rápidamente por el parque con frío.

Esta no noto cuando otra chica, de cabello negro azulado y aparentando unos treinta años empezó a caminar justamente detrás de ella, desde los árboles, con un susurró, solo audible para Akane, Levignne dirigía las operaciones.

-ahora, tómela desde la cabeza, como lo practicamos con su hermana… que no la vea, utilice su fuerza, no la deje gritar-A pesar de que sería la atacante… Akane tenía terror, caminando ya como un vampiro, sin hacer el menor ruido, tomo a la chica, pasando una mano por el cuello y otra su cabeza, sin dejarla mirar para atrás.

-bien, llévela a los árboles, donde nadie las va a ver-la chica gritaba, luchaba, pera la fuerza de Vampiro de Akane era -como había señalado Nabiki- brutal, la arrastro fácilmente hacia los árboles, donde estaba Levignne, que se movió para no dejarse ver.

-ahora, suavemente, muérdale la yugular, en el momento de hacerlo, que su saliva moje la herida-Akane, abrió la boca, sintió los colmillos crecer, pero no podía morder.

-vamos, hágalo, la está haciendo sufrir en vano, que sea rápido-Akane mordió suavemente, sintió la sangre empapando sus labios, y sus babas mojando el cuello de su víctima, la sangre corría.

-no desperdicie, ella no se lo merece, beba! -Akane absorbió un trago, y lo sintió… un sabor tan dulce, tan embriagador que la cabeza le daba vuelta, dioses, era hermosa, tibia, dulce, empezó a beber rápidamente, la chica luchaba cada vez menos, Akane bebió cada vez más rápidamente, un minuto… dos.

-bien deténgase-Akane continúo bebiendo

-señorita Tendo, deténgase-Akane no se detenía

-AKANE, LA VA A MATAR-Akane abrió sus ojos y soltó a su presa, la chica cayo pesadamente al piso inconsciente…

-rápido, con la toalla, límpiele la herida, la saliva no dejara que coagule, rápido-Akane limpio el cuello de la chica de sus propias babas.

-es médica, sabe qué hacer para detener una hemorragia-con la parte seca de la toalla, detuvo la pérdida de sangre, pudo ver las pequeñas heridas sangrantes.

-vamos, allí hay un teléfono, llame al servicio de emergencias para que la lleven a un hospital-Akane, con voz quebrada, hizo lo que el médico forense le dijo, cuando colgó Levignne volvió a tomarla por los hombros mirándole directamente a los ojos.

-no te preocupes, sobrevivirá, lo hiciste bien, a mí me tuvieron que golpear para que me detuviera mi primera vez, con dos o tres más, sabrás lo suficiente, y ya no lo haremos, así que tranquilízate, ok? -una Akane al borde del llanto asintió, el hecho que Levignne la tuteara ayudaba-ahora, vete a casa, descansa-

Akane desapareció en el parque mientras las sirenas se empezaban a oír, Levignne suspiro

-lo lograras, aunque yo muera, lo lograras-

A*A*A*A

-a cuantos cazo? -

-cinco en total-

-se pudo controlar? -

-en el segundo, tuve que golpearla… pensé que la perdía, pero en los otros dos no hubo problemas, se detuvo sola-

-no fueron cinco? -

-en el ultimo la deje sola-

-sola?, no la cuidaste? -

-no, la deje elegir a su víctima, que la aceche, que la caze y que se alimente sola-

-y el pobre bastardo sobrevivió? -

-sí, al otro día el oficial Noito me dijo que el vampiro desangro a otra tipo, pero sobrevivió y estaba en el hospital, somos solo tres vampiros, yo no lo hice, tu no la hubieras salvado, ergo… Akane no la mato-

-estás loco de verdad-Era raro ver a Rosette sorprendido, pero la confianza que demostraba su muy viejo amigo le descoloco. Ese movimiento era más de… si mismo que de Johan.

-confió en ella-Ambos tomaban un vaso de sangre en la casa de Levignne, con gesto aun sorprendido, Rosette saco un par de sus famosos puros e invito uno a su anfitrión, al fin miro seriamente al que parecía joven de ellos.

-pero ella es aún blanco fácil-La jovial cara de Levignne cambio rápidamente a una tan seria como la del español.

-tan rápido? -

-Sabes que esos bastardos hicieron de la suyas… más el entrenamiento que tuviste que darle a ella…-el ibérico meneo la cabeza-vendrán… tarde o temprano vendrán a averiguar qué sucedió con nosotros para que hubiera tantas víctimas, cuando le enseñaras a defenderse? -

-cuando se le pase la depresión-

-otra vez? -

-paso a paso mi querido Luis, ya verás que todo sale bien para tu hija-

-sabes que no es ella quien me preocupa…-Rosette miro a Levignne, este sonrió quedamente, tomo un sobre de un bolsillo de su sobretodo y se lo dio.

-si algo pasa, sabes que hacer…-Rosette resoplo sonoramente, tardo un tiempo para estirar su brazo y cuando lo hizo fue con gesto contrariado para tomar el sobre que le alcanzaba el belga, simplemente lo puso en el cajón de una mesilla donde descansaba un fino licor junta a tres vasos, lo más a mano que tenía…

-por eso nunca quise tener discípulos, te meten ideas raras en la cabeza-Levignne se puso de pie y poniéndose el arnés con su espada y su sobretodo se dirigió hacia la puerta.

-me disculpas, tengo que irme, le prometí a Nabiki que sacaría a Akane a dar una vuelta, déjame todo en la cocina como siempre-

-ya no más cacería? -

-ya aprendió eso, como dices tu… tan solo debe aprender a pelear como nosotros, y estará lista-

A*A*A*A

-AKANE, TIENES VISITAS-la chica salió de su cuarto al grito de su hermana mayor, donde estuvo encerrada los últimos dos días, cuando vio a su maestro… se quedó tiesa

-usted dijo que esa era la última, ya no quiero… no más-

-lo que le dije era cierto, solo le propongo dar un paseo-

-un paseo? -

-así es, no está de vacaciones?, aprovéchelas, no desea un helado? -

-helado? puedo...? podemos...? -La cara de la vampiro se ilumino, mientras sus ojos parecían los de un cachorrito…

-sí, solo derrítalo en su boca por las dudas-

-unos minutos, ya me cambio-el vampiro miro a Kasumi, que sonriendo seguía en sus quehaceres

-usted no desea venir con nosotros? -

-no, no me meto en sus asuntos-el forense estuvo por pregunta a que asuntos se refería cuando Nabiki entro de repente

-HOLA TODO EL MUNDO, que tal Johan? -

-es un placer verla de nuevo señorita Nabiki-

-lo sé, lo sé-la Tendo del medio sonrío, Akane salió en ese momento, Nabiki soltó un silbido

-bueno, vas a ver a un novio? -

-por… qué? -

-desde cuando te vistes así? -Akane se miró pero no noto nada extraño… pero a las hermanas se les revelaba algo… Minifalda… y debajo de una chaqueta negra corta, una camisa apretada y semitransparente que hacía resaltar sus atributos…

-solo saldré con el señor Levignne, nada más-

-oh... ok-los vampiros salieron hacia la calle, mientras las hermanas se los quedaron mirando

-Akane llevara protección? Mas bien, las vampiros se embarazarán? No recuerdo verla vestida asi desde que una noche caí aquí borracha y ella había traído un tipo para pasar la noche… -Nabiki no podía contener la carcajada –Le arruiné la noche… Akane me lo reprocho por lo menos medio año hasta que volvió a conseguir otro fulano para pasar la noche…-Kasumi meneo la cabeza riendo también, obvio que noto el atuendo de su hermana menor.

-no soy ciega, y el... esa actitud… señorita Tendo de aquí, señorita Tendo de allá-

-si yo también lo vi, es una manera de autocontenerse-Nabiki se tiró en el sofá, Kasumi le acompaño

-veremos por cuanto tiempo, Akane empieza a usar la artillería pesada-ambas hermanas rieron

El dúo de vampiros caminó en silencio por vario minutos, hasta…

-mejor de ánimo? -

-aun no, me siento un monstruo-Akane se veía apocada… por suerte pensaba Johan…

-eso es bueno, sería malo que no le pesara hacer esas cosas-

-no se si agradecerle o insultarlo-

-en este caso, lo que usted quiera-continuaron en silencio hasta llegar al puesto de helados, Akane prácticamente se abalanzo sobre el mostrador, el hecho de ser aun invierno hacía que el negocio estuviera prácticamente vació.

-hola, uno de... chocolate con nuez y cerezas-

-ejem, sin solidos señorita Akane-esta puso mala cara, pero peor era nada.

-está bien, chocolate y vainilla-

-para mi chocolate y limón-con sus enormes helados se sentaron en una mesa del negocio, Akane continuo la charla

-y bien, usted sabe todo sobre mi, le haría mal contarme algo sobre usted? -Levignne se limpió los labios con una servilleta.

-tiene tiempo? -

-acaso no somo inmortales-Akane sonrío por primera vez en la noche, una sonrisa hermosa

-bueno… en realidad casi en verdad… a ver... nací en 1765, en Suerre, un poblado al norte de Valona, en lo que hoy es Bélgica-

-recuerdo que su amigo lo presento como belga esa maldita noche, tiene un pequeñísimo acento francés-

-soy de la parte de habla francesa de mi país, en estos últimos siglos he pasado por belga, francés, canadiense, argelino, colono de las Guayanas…-

-habla muy bien japones-

-tuve el tiempo para aprender, también español, inglés, italiano, alemán y ruso- Akanese quedó con la boca abierta, ella solo dominaba el inglés aparte de su idioma nativo…

-siempre me intereso la ciencia, en realidad me dediqué a la medicina desde joven, me recibí en Bruselas a los veinte años, ejercí allí hasta los treinta, hasta...-

-Hasta que alguien le dio una mordida? -

-sí, digámoslo así-

-tuvo tantos problemas como yo? -

-todos los tuvimos, en mayor o menor medida, por suerte tuve una maestra excepcional, la manera en que le enseño es como ella lo hizo-

-Jenny?-

-así es, ella se llamaba Amanda… Amanda Jacoba Rosette, pero lo decíamos Jenny-

-Rosette? Tiene algo que ver con su amigo? -

-así es, es su hermana-

-no lo entiendo,-Akane se sintió ofuscada… aunque no entendía porque-él me dijo que era alguien muy importante para usted, pero no dijo nada de eso-

-como buenos hermanos, no siempre se llevaban bien, imagine, en una vida normal los hermanos suelen pelear, multiplique eso por trecientos o mas años-ambos rieron

-ella, tenía el mismo carácter de él? -

-a veces, solía ser dulce y risueña… y cuando la situación lo ameritaba… tan seria y fría como Luis-el vampiro cambio su serio rostro, Akane vislumbro algo bajo la máscara que el solía mostrarle, un rostro... dulce?

-él dijo que fue más que su novia-

-Pues si… a veces… la relación alumno – maestro pueden variar de maneras inesperadas-Hubo un cruce de miradas entre ambos… asi como un silencio incomodo… Akane sintió pasar su ofuscación, de repente se sintió… rara. Trato de romper la situación con la primera pregunta que se le ocurrió.

-y donde vive usted?, y como supo donde vivía yo?, jamás le hice esa pregunta-

-vivo cerca de la morgue, en la 15 y 24, a lo suyo, por suerte sus documentos en su bolso estaban actualizados, si no, no me hubiera quedado más que llevarla a mi casa, aunque eso fuera algo muy mal visto-

-tiene la actitud de una persona del siglo 19-

-En realidad soy más viejo aun…-

-aunque usted viste a la moda, su amigo Rosette parece salido de una película de Drácula-

-él era un muy orgulloso caballero español ya antes de ser bautizado… y a lo de su actitud…-Levignne también pareció agradecer el hecho de hablar de otras cosas-fue la muerte de Jenny lo que lo hizo ahora tan cínico y frio, hasta ese día, si bien no era la persona más simpática del mundo… no era muy distinto a usted o a mi…-el helado se fue terminado y continuaron su caminata, apenas las diez de la noche, y en invierno ya avanzado, las noches son más largas, tenían mucho tiempo.

Continuaron hablando de lo sucedido a la hermana de Rosette, era evidente que para Johan aún era un tema triste… aunque hubiera pasado en 1969. Por lo que él contaba, eran como un trio inseparable y uno de sus integrantes fue asesinado por otro vampiro.

Parecía que ellos nunca se habían recuperado del todo… Incluso Levignne confesaba que Akane era su primera discípula, y de alguna manera se estaba convirtiendo en una real amiga aparte de Rosette…

Pero también Akane notaba eso que escuchaba cuchichear a sus hermanas sin que se dieran cuenta, él era medidamente frio en sus interacciones, tanto con ella como con sus hermanas… como que nunca terminaba de liberar su verdadera personalidad… por qué?

-siempre es así? - Fue una pregunta que casi se le escapo mientras maquinaba en su mente…

-a que se refiere? -

-si siempre es tan frío y educados con las personas-

-es solo una manera de ser-Akane miro el cartel de la calle, iban caminando por la 24, esquina 18, venían de la 19

-vaya, nos acercamos a su casa-

-deberíamos tomar otra dirección-El vampiro se vio algo incomodo…

-acaso me oculta algo? -

-no… no tengo nada que ocultarle-

-además, que hay de malo que visite su casa? estoy con un caballero victoriano, no es verdad? -

-Oh, algo más antiguo en realidad -ambos rieron, caminaron algunos minutos más hasta que al fin llegaron a la casa, Una muy europea, Levignne le invito a pasar, Akane se deslumbro ante la riqueza del mobiliario, muebles de varias épocas, franceses, ingleses, alemanes, cuadros de renombrados pintores, adornos de bronce, una espléndida lampara en el techo, si bien no podía competir con la de Rosette, aun impresionaría a cualquier persona.

-esto debe valer una fortuna-

-lo he recolectado en muchos años-

-increíble-Akane se quedó observando un espléndido juego de te inglés, azul Victoria, los magníficos grabados en las tazas y platos la extasiaban

-desearía tomar un té inglés? -

-no es molestia? -

-por supuesto que no-el medico desapareció en la cocina, Akane se quedó observando los juegos de platería, el vampiro volvió con una bandeja, una tetera, y un frasco con hebras de té. Tomo dos tasas del juego que tanto había gustado a Akane.

-espero que le guste, este es un te hindú, uno de los mejores del mundo-la chica probo la infusión.

-delicioso, es distinto al que hacemos aquí-

-lo sé, a veces es bueno cambiar un poco-

-sí, y la actitud también-murmuro Tendo, pero no lo suficiente bajo para que él no le escuchara.

-a… que se refiere? -

-nada… yo me entiendo-Akane se sentía frustrada, pero no sabía por qué, y eso la hacía decir cosas que no diría comúnmente. La actitud del médico también le parecía extraña, en si, como si ella no le interesara en lo más mínimo, como si tan solo fuera una relación maestro alumna… es que habría perdido sus encantos?... Y porque se estaba planteando eso?

Empezó a sentirse acalorada… una sensación que desde aquella fatídica noche no había vuelto a sentir…

-disculpe hace calor aquí-se quitó su suéter, debajo tenía la delgada y semitransparente camisa, pudo notar que el médico le miro con otros ojos, pero recupero su mascara de piedra en segundos

-Sabe que los vampiros no tenemos calor ni frío señorita Tendo-Akane se sintió… reprendida? Pero también… porque había hecho eso? Porque se sentía acalorada?... Y ahora mirándose a sí misma… que hacía con ropas tan… reveladoras… Levantando la vista, noto un rostro que jamás había visto en el vampiro, le observaba ferozmente… y el darse cuenta de ello le hizo sentir otra oleada de calor recorrerle desde la punta del pie hasta la coronilla, fue tan fuerte que se balanceo un tanto en el sofá.

-se siente bien? -El vampiro le sonó ronco… Akane trato de recomponerse mientras respiraba rápidamente… respiraba?

-si... creo… no se… que me paso, de repente me maree-Ella observo nuevamente a Levignne… y también le vio respirando pesadamente, el vampiro se levantó, la tomo de un brazo y algo toscamente la hizo poner de pie, la cercanía del cuerpo del médico de repente le hizo sentir especial…

-tal vez… deberías volver a tu casa…-Levignne arrastraba las silabas, y su voz era un par de tonos más ronco… todo en el mostraba que no quiso decir lo que acababa de pronunciar… Akane sin poder controlar una excitación que empezaba a apoderarse de ella, se pegó al cuerpo del médico… sintiendo que él también estaba muy afectado por lo que sea que estaba sucediendo… él, tampoco era inmune a ello.

-debe… salir de aquí… rápido o yo… no responderé de mi… mismo…-El vampiro trato de separarla de él… pero parecía que le faltaban fuerzas… Tendo se le pego de una manera tan sensual que a la misma Akane le producía turbación… pero por qué? Nunca lo vio como nada más que un maestro… a lo sumo un amigo… porque de repente se sentía asi?… y el que siempre parecía tan controlado y frio… sus manos empezaban a acariciarle las piernas luego de subir su falda…

-qué… que pasa? Que nos… pasa? -Pregunto ella con una voz tan ronca como la de él… incluso sus colmillos emergieron… sus propias manos fueron a buscar tocar a su vez al vampiro y acariciarlo… el cerro los ojos, y empezó a besar el cuello de ella, la tomo de la cintura y la elevo, Akane le rodeo con sus piernas y se dejó llevar al cuarto del vampiro…

-tonta, no te das cuenta de lo que hiciste-Su voz ronca sonó feroz… pero para Akane era algo que la encendía más… se presionó aún más contra el…

-qué me… pasa, que nos pasa? -Levignne la tiro en su cama, al tiempo que el saltaba sobre ella, y empezaba a arrancarle la ropa sin ninguna delicadeza, Akane se sorprendió a sí misma haciendo lo mismo con él. Solo el rechinar de la cama y los sonidos de las telas rasgándose acompañaba la respiración de ambos… Habiéndose denudado mutuamente… ella por primera vez vio en él la cara de un depredador… y luego como este se lanzaba a besarle el cuello, recorriendo con sus labios el pecho, el tórax, el pubis… al fin tomándose un segundo, mirándola desde allí, le dijo suavemente antes de hundir su lengua en ella…

-perdimos el control-

A*A*A*A

-no volvió? –se escuchó en la línea telefónica

-no, no vino, donde estará? -

-tu qué crees, se abra quedado con su maestro-la risa picara de Nabiki se sumó a la de Kasumi en el teléfono a la medianoche…

A*A*A*A

A las seis de la mañana Nabiki entro a la casa de Akane, encontrándose en la cocina a una Kasumi que se preparaba un té.

-Que haces aquí tan temprano?- pregunto la mayor, la mediana sonrió.

-Quería ver que tan desarreglada venia nuestra hermanita… porque me miras asi? Ambas vimos que él se autosupercontrola y ella salió vestida para matar.

Kasumi suspiro, meneando la cabeza, en si ella misma deseaba que su hermana menor iniciara una relación, si era con Johan, bueno… no podría salir nada malo de eso, no?

-bueno, en todo caso, después de todo lo sufrido, creo que se merece una cana al aire, no?

-por supuesto, solo me pregunto qué harán los vampiros? Lo harán como nosotros?

-Habla por ti hermanita…-

-No te lo estoy enrostrando Kasumi, sé que lo tuyo es una condición médica, y no pacatería… que alguna vez te sobro a ti o a Akane -

-Uf, recuerdas su mazo al grito de "pervertido"? -Ambas rieron, recordando viejas historias, Nabiki ya con una taza de té en su mano recordó que…

-pero bien que luego él estaba escabulléndose al cuarto de ella, por un tiempo eran conejos, de milagro Akane no se embarazo-

-Ah, pero tu cuarto no estaba junto al de ella, las veces que ella me despertaba al grito de "Ranma, eso que pides, no lo hace una chica que se respeta…"-Nabiki casi escupe su te de la risa señalando a la mayor con su índice.

-Esa es tu culpa hermanita, tú le metiste toda pacatería en la cabeza…-

A*A*A*A

-Vaya, mediodía, nos preocupamos?Kasumi no estaba acostumbrada a que Akane no llegara de su trabajo al menos sin avisar. Alguna vez una urgencia la retuvo más de lo deseado, y prefirió quedarse en el hospital, escondida en alguna de las varias oficinas vacías, pero siempre avisando a su hermana mayor para que no se preocupara.

-Tú lo dijiste, debe estar desquitándose de estos meses del diablo con ese rubio… no me extrañaría que llegara recién mañana por la noche… tranqui…-Nabiki solo hojeaba una revista, bastante calmada.

A*A*A*A

La desaparecida hermana Tendo despertó pasada largamente el mediodía y se encontró mirando una pared desconocida, en una cama desconocida. Le costó solo dos segundos darse cuenta de quien era todo eso, así como de quien era el brazo que rodeaba su desnudo cuerpo. Lo que si le llevo tiempo fue recordar todo lo que había pasado antes de dormirse, no porque lo hubiera olvidado… si no porque era... demasiado, se movió un tanto y una voz adormecida la sorprendió

-despierta? -

-sí, que nos pasó? -

-perdimos el control-

-así de simple? -

-te acuerdas de que te dije que nuestros instintos son muchos más fuertes? -

-si-

-pues, no hay nada más instintivo que el hambre, el miedo… y el sexo-

-yo... jamás pensé que... pudiera hacer todo eso-

-yo no te lo hubiera imaginado, no te preocupes, reaccionamos a las feromonas como animales en celo, por eso no podías irte ni controlarte… y yo no podía echarte y al final también perdí el control-

-pero es que yo... oh dios mío, cuando aprendí.?-la cabeza de Akane rememoraba escenas dignas de la más exagerada película erótica, de repente necesito levantarse de la cama y correr al baño… se enjuago la boca largamente con un enjuague bucal que el vampiro tenia, afortunadamente era de los más fuertes. Instintivamente intento verse en el espejo, pero como siempre no vio nada más que la pared detrás de ella. Se toco la boca… sintiendo un poco de náuseas y sorpresa al recordar lo que había saboreado con gusto hacia algunas horas… y a medida que hilvanaba recuerdos, no sabía cómo sentirse con respecto a sí misma… Salió del baño con uno de esos suspiros que emitía inconscientemente, mirando a Levignne, quien la observaba a su vez con cara de sueño… obvio que estaría agotado… ya que estuvieron toda la noche y casi toda la mañana haciéndolo… vaya resistencia… tanto de él cómo de ella. Se sonrojaría si pudiera. Y de repente bostezo… un bostezo enorme de los que parecía que le partiría la quijada, él la observo y luego con la mano abrió las mantas.

-Recuéstate, yo no voy a reiniciar nada, duerme que aún es temprano para que puedas irte-

-Aun con sueño no creo que pueda dormir-Akane se recostó, más porque no tenía nada que hacer aparte de pasearse desnuda por la casa… -no creo poder dormir hasta que asimile que me he convertido en una ninfómana-

-no te preocupes, así hacen el amor los vampiros-

-pero, yo... yo... jamás hice...oh dios-

-Intenta dormir, recién es media tarde, no tenemos lugar donde ir por ahora, o empezaremos de nuevo-el vampiro en segundos dormía, pero Akane aun en estado de shock, seguía preguntándose cuando aprendió eso, o aquello, o donde vio esa posición. Y ahora el gran pensamiento… nunca había visto a Johan como algo más que un maestro… y un probable amigo… Nunca lo pensó como un novio y mucho menos un amante… entonces como pudieron terminar… como estaban ahora en esa cama? Le siguió dando vueltas al asunto y tan solo un rato después pudo conciliar el sueño.

A*A*A*A

-no llamo ni volvió aun? -Nabiki despertó de una siesta en la cama de Akane a media tarde y se encontró a una Kasumi que como perro faldero esperaba junto a la puerta la llegada de su amo.

-no, deben estar durmiendo-

-sí, durmiendo, como no-

A*A*A*A

-y como voy a volver a casa? -Akane contemplaba su ropa, o lo que quedaba de ella, hecha jirones hasta sus prendas más íntimas. Al fin se decidió salir de la cama en traje de Eva, en todo caso, Levignne le había visto más veces desnuda en estos últimos meses que cualquier persona desde Toshiro o Ranma…

-Veré si puedo conseguirle algo-Ambos, apenas cubiertos por sabanas trataban de juntar los restos de ropas que estaban en el piso, obvio que Akane era la más perjudicada, ya que ella debía regresar a su casa, miro al vampiro saliendo del cuarto y no pudo evitar sonreir ante el autocontrol de él.

-si me sigues tratando de usted después de tooodooo lo que hicimos, eres tonto-ambos rieron

-está bien, aún tengo algunas cosas de Jenny, déjame buscarlas-Akane se sentó en la cama esperando un rato, al fin levantándose empezó a recorrer un poco el lugar, no pudo evitar acercarse a un mueble en donde vio un grupo de fotos, en ella se veía a Levignne, Rosette y una chica de unos veinticinco años, en una parecían, por sus atuendos, estar en un teatro a principios del siglo XX.

Cabello largo negro, ojos penetrantes, en otras fotos puno notar que de color azul. Era caucásica, pero en la misma medida que Rosette, no uno de esos famosos "arios" ni mucho menos como su ingles profesor de esa lengua. Su boca hermosamente delineada… se le veía enjuta y débil… pero siendo una vampiro ya con algo de experiencia, sabía que probablemente seria mucho más fuerte que el más fuerte de los fisiculturistas… continuo revisando las fotos, en otra, ellos con frac, ella con un vestido largo estilo cincuentas, Akane se convenció que esa debería ser la famosa Jenny, incluso había una en que Levignne y ella parecían en los 20s, solo Rosette mantenía su estilo serio, en la otra pared, un enorme cuadro, contenía a Rosette, Levignne, Jenny, y un sujeto de barba y ropas escocesa, era antiguo, bastante. Por sus ropas, Akane calculo que fue en algún momento del siglo 19

-eso fue en los mil ochocientos veintes, unas semanas antes que Julius muriera-

-Julius?-

-si, el…-Johan señalo al tipo barbudo-el seria, aunque no le… aunque no te guste la palabra, el padre de Jenny y Luis-solo entonces Akane volteo a ver al vampiro, traía en sus manos un traje largo gris, estilo cuarentas, como el que le había visto a Jenny en la foto.

-toma, ella era unos centímetros más alta que tú, pero supongo que te quedara, por desgracia, solo conserve sus vestidos, no tengo nada más para darte-

-será suficiente… en la fiesta de graduación de la escuela de medicina me dejaron solo con una bata de medica en medio de una avenida, sin nada debajo, esto no puede ser peor-Akane se puso el vestido, paso al baño a arreglarse un poco.

-así que salimos en las fotos-

-asies-Al terminar de arreglarse, salió ya con el vestido puesto, el recupero su habitual mascara, pero aun asi una picara sonrisa se apreció al verla con el vestido, ella tomo su cartera.

-bueno, ahora si me voy, lástima que no lo hice anoche-

-lo… lamento-

-tan mala amante soy? -Akane sonrió y salió por la puerta, Levignne la acompaño hasta el marco y la dejo ir, luego volvió a sonreir a su manera y se introdujo en su casa.

A*A*A*A

-DONDE ESTABAS? –Kasumi casi que le quería reprender como una madre cuya hija regresaba mucho después de la hora acordada… Akane… que aún estaba intentando procesar lo sucedido, solo sonrió pícaramente.

-paseando y practicando con mi maestro, nada más…-

-paseando?, y dime hermanita, de donde sacaste ese vestido? -A diferencia de la preocupada Kasumi, Nabiki no pudo evitar notar que su hermana menor regresaba con una ropa distinta a la que habia usado para irse con el vampiro.

-Nabiki, si no quieres que la cena que tome seas tú, no hagas preguntas tontas-

-uuuuuuh, dime que al menos la pasaste bien-

-oh, demasiado, demasiado bien-las tres rieron, y se prepararon para cenar.