"¿Le temes a un nuevo amor, o a un viejo dolor?"

las gaviotas graznaban sobre su cabeza, el viento hacia revolotear su cabellos que rebeldes ondeaban con la brisa marina, no era la primera vez que se subia como polizon arriba de un barco, así la había encontrado el capitan Dietfried muchos años atrás cuando la pupila de su mirada no brillaba, y cuando su corazon fuera un poco mas frío que el mar, sintió unos dedos largos apretarse contra su brazo y voltearla con una violencia impredecible, sus miradas chocaron, así como rompen las olas contra las rocas a la orilla, el semblante descompuesto del capitan al darse cuenta que era ella y su sorpresa eran como una pintura fauvista, no se lo podrían imaginar.

quería ser la persona mas cruel del mundo en esos momentos, porque ella jamás lo habia visto siendo capitan, ella habia roto la mas grande de las reglas, Dietfried se sentía totalemente decepcionado y desesperado, se avecinaba una nueva batalla y ella allí en el barco corría mas peligro que cualquiera, en el fondo y con todo su ser queria rodearla entre sus brazos y decirle que era una tonta por hacer una locura así, pero no podía, sus subordinados estaban ahí, esperando ordenes, sus responsabilidades sobre la nave no eran un juego, ordeno que la llevaran a su oficina, debía ser fuerte frente a su tripulacion, no podia titubear.

se acerco al borde apreto sus dedos contra el acero de la baranda, su cabello que no habia siquiera alcanzado a trenzar del todo bien se precipito sobre sus hombros cubriendole el rostro, así, allí, en ese pequeño instante un sonrisa afloro de sus labios y sus ojos volvían a brillar, Violet plantandose de golpe allí solo le confirmaba una cosa, sus sentimientos habian echado raices firmes, luego de sentirse casi humillado frente a Gilbert, Violet ahora corría por él, Violet se escabullía en su barco buscandolo a él.

"No me aterra la muerte, pero la suya, la suya me atemoriza"

Sus ojos revoloteaban alrededor de toda la habitacion, era enorme; y era la primera vez que conocia el camarote del capitan, sus dedos pasearon sobre los estantes de la enorme libreria que tenia contra la pared a orillas de su cama, cuando la puerta se abrio, detras de los cadetes aparecía el capitan sujetando entre sus labios un liston rojo mientras trenzaba su cabello.

Violet quería decir algo, pero nada salia de su boca, sus mejillas se tiñieron sonrosadas cuando Dietfried al cerrarse la puerta la arropo en un abrazo, apreto todo su cuerpo contra el suyo que podia sentir cada milimetrico movimiento de su cuerpo contra el suyo, sus dedos casi fundiendose contra su espalda, el cosquilleo de su respiracion contra su cuello, el calor de todo su cuerpo deseando fundirse contra el suyo, aquella vehemencia era tan grande que no la podia contar.

su corazon afligido por la intranquilidad y el miedo a perderlo otra vez habia desaparecido, Violet se separo un poco de él buscando recuperar el aliento, sus miradas una sobre la otra con la pupila estrellada, con un corazon desbocado como si hubiera corrido una eternidad, intentaba recuperar el aliento, ambos exhalando fuerte, buscando las bocanadas de aire, las manos de dietfried se alzaron para acariciar su mejilla, sus labios entreabiertos sintiendo el aliento del otro quemandolos, buscandose.

la sirena del barco los sobresalto a ambos que instantaneamente se separaron sin dejar de tocarse, Dietfried seguia sujetado a las manos de Violet, la guio para sentarse junto a ella sobre su cama, explicandole que su accionar no habia sido el correcto, que no le quedaba mas remedio que bajarla cuando llegaran a destino.

ya hacia años que Violet habia olvidado aquella vida cuando solia ser un soldado, cuando corria sucia con ropa que era mas grande que su cuerpo, lanzando granadas, y preparando misiones suicidas, no quería dejar a Dietfried, pero tampoco queria que la tripulacion la viera como una carga, acepto las condiciones que Dietfried le habia explicado, en un par de semanas llegarian a destino, ese era el tiempo limite que ella considero para hacerse util dentro del barco.

No era lo mismo ser un soldado de guerra en el oceano sobre un barco, que en tierra firme, pero ella ya lo habia decidido, volvería a recordar su entrenamiento, para ser util para Dietfried, para la tripulacion de aquel barco.

por él otra vez volveria a recordar aquellos momentos en los que su vida no tenia ningun tipo de valor, donde la valia de una orden eran la polvora que hacia latir su corazon, volvería a ser esa muñeca del terror, aquella a la que todos le tenian miedo, pero no.

sabía que aunque pudiera Dietfried no lo permitiria, a mas tocar el puerto la subiria a un carruaje y Claudia volviera a por ella.

"hay poemas en ti que ni el papel puede soportar"

El capitan bouganvillea fue citado por los altos mandos de la marina, una vez hubo concluido las practicas tacticas y los entrenamiento de los nuevos cadetes y las mantenciones de las naves era momento de zarpar y trazar rumbo a la nueva mision.

estaban reunidos todos los altos mandos y capitanes de toda la flota, el general se disponia a dar las ultimas especificaciones tacticas; y comenzo hablando de un recluta que se destaco de sobremanera y que habiendo tenido experiencia en combate en tierra, habia exceptionalmente logrado terminar los entrenamientos para poder ser parte de la marina: " esta nueva recluta zarpara bajo el mando de usted capitan bouganvillea".

Dietfried asintio algo esceptico, en su mente solo habia quedado calcado la palabra "nueva recluta", en su mente el recuerdo vivido de violet en uniforme portando un rifle le hacia surgir como bilis una mala sensacion.

"ah, al fin has podido llegar... caballeros, les presento a nuestra nueva recluta, graduada con honores... "

Los ojos de Dietfried se abrieron de par en par y al voltear casi al unisono dijo su nombre "Violet", giro completamente y allí estaba con el uniforme, sus ojos se encontraron, ella trato de esbozar una sonrisa, pero Dietfried notablemente enfurecido, con sus ojos llenandose de lagrimas, fruncio el ceño intentando controlar su dolor.

No lo entendía, por que tenia que exponerse así otra vez, que necesidad habia de convertirlo en Gilbert, apreto sus puños por debajo de la mesa, intentando encontrar algo de calma, mientras el general hablaba de la sorpresa de haber encontrado a Violet, que la victoria con ella estaba mas cerca de lo que creían, que ella podia ser el futuro de la nación.

¿cuando un monstruo no es un monsturo?