Eran las cinco de la mañana, su cuerpo estaba desnudo, abrió los ojos al no sentir el calor del cuerpo de su esposa, con un quejido decidió salir de la cama, se colocó su pants del pijama y salió de la habitación. Sus fosas nasales se inundaron por un aroma realmente agradable, sonrió y se dirigió hacia la cocina. Se recargo en el marco de la puerta, observando la espalda de su esposa, cubierta con una bata, su cabello atado en una coleta baja, estaba a punto de caerse por los movimientos que realizaba mientras movía el sarten. Despacio se acercó hacia su cuerpo y con ambos brazos se aferró a su cintura, a la vez oculto su rostro en su cuello.

-¿Por qué estas levantada tan temprano?

Escucho la risita que le causo.

-Debes comer bien.

Su voz tan suave y delicada le provoco una sensación demasiado agradable en el pecho, como una tranquilidad que le provocaba paz.

-No es necesario que te levantes tan temprano.

-Lo hago porque te quiero.

Sintió un estremecimiento, le encantaba su forma de ser. La giró entre sus brazos y tomo sus labios, en un beso abrasador al principio para después ser tierno y delicado.

-¡Me encantas Hinata Uchiha!

La ansiedad que le provocaban aquellos momentos con ella eran abrumadoras, quería hacer lo que fuera para devolverle toda aquella felicidad que ella le provocaba. No quería que su sonrisa se desvaneciera.

-Y tú a mí.

Ella se abalanzó de nuevo a sus labios, provocando las mismas sensaciones que sintieron en su primer beso.

Sasuke comenzó a tocar su cuerpo, aumentando el beso y las emociones que Vivian en ese momento, retrocedió hasta llegar a una silla, donde tomo asiento, aun sin terminar el beso Sasuke se bajó un poco el pantalón sacando su miembro ya erecto, hizo a un lado el pequeño short que Hinata llevaba para introducirse dentro de su vagina en un movimiento, ambos soltaron un gemido al estar unidos por completo.

Hinata se curveo hacia atrás por el movimiento que Sasuke comenzaba a realizar en sus caderas, los gemidos aumentaban a cada estocada. La rapidez de los movimientos aumentaba a cada momento.

-E-espera S-Sasuke, e-el bebé… ¡Ahhh!

Sasuke hizo caso omiso a las palabras de su esposa y aumento aún más la velocidad, hasta que sintió las paredes de su vagina convulsionar, soltando aquellos fluidos que demostraban que aquel acto había culminado, sintiendo al mismo tiempo su liberación.

Ambos estaban jadeando por la reciente actividad física.

-V-voy c-con Izumi.

Aun con dificultad y las piernas sin fuerza se apartó un poco de Sasuke, levanto la cabeza que anteriormente tenia recargada en el hombro de Sasuke mientras recuperaba la respiración.

-Tranquila, yo voy…

Con tranquilidad y aun con la respiración alterada, aparto los cabellos ya sueltos del rostro de Hinata, observando su rostro rojo y levemente sudado. Salió por completo del interior de Hinata provocando otro gemido en ambos. Le dio un beso en la frente para después desaparecer por el pasillo.

Aun sonrojada Hinata corrió al baño para limpiarse, al terminar volvió con el desayuno con una sonrisa.

-Aquí esta mami…

Se giró al escuchar la voz de Sasuke, se pudo deleitar con la imagen tan tierna que su esposo y su hijo le mostraban, su corazón se inundó de calidez al ver el pequeño cuerpo de Izumi entre los brazos y pecho de Sasuke. Una sonrisa salió de sus labios.

-Hoy es su primer año, deberíamos festejarlo en el parque con rollos de canela.

La sonrisa se extendió más en su rostro.

-Espero que llegues temprano de la misión.

-Lo haré.

Aquella imagen era la definición de felicidad para ambos.