Un erizo de color negro y rayas de color verde caminaba con rumbo a la oficina del CEO de la empresa. El asistente de este le permitió el paso dando aviso a su jefe sobre su llegada.

-Señor, su hermano se encuentra aquí-se hizo a un lado para dejarlo pasar

-Bien, continúa con tu trabajo-recibió una reverencia a cambio y se retiró dejando la puerta cerrada tras de si

-Veo que tu nuevo asistente es muy eficiente-comentó sentándose frente a él-y...¿te gustó mi regalo?

-Es bastante organizado y meticuloso-sirvió café para ambos viendo con una sonrisa burlona la cara de sorpresa de su hermano al probar el café

-Preparó un café excelso-sonrió de lado-aunque no has respondido a mi pregunta

-Si, fue bastante productivo-dijo mirándole fijamente-pienso volver a verlo esta noche

-Vaya, debe ser bastante complaciente para que desees ir a sus brazos de nuevo-su rostro cambió a uno serio-solamente no te encariñes mucho ya que ellos pueden elegir pasar tiempo con otros clientes

-Algo me dice que no querrá ver a otros-su hermano alzó la ceja confundido-no se me despega, en cuanto me ve, permanecemos juntos

-¿Acaso te dieron permiso de que conozcas su olor y viceversa?

-Por supuesto que no idiota, ese lugar tiene la regla de que por ningún motivo se deben de quitar los parches supresores propias ni de los empleados

-Solamente ten cuidado, puede que te saque dinero sin que te des cuenta-lo vio girar los ojos en señal de fastidio

-Como sea, mientras seguiré disfrutando-se escuchó la puerta ser tocada-pase

-Señor Shadow, el CEO de Equidx Corp llegó antes de lo esperado-escuchó a su jefe chasquear la lengua-no realizó ninguna notificación sobre que estaría aquí minutos antes

-Bien, iremos enseguida a la sala de juntas

-La sala está lista para usarse

-Excelente

Sin más se retiró para guiar al empresario al lugar mencionado.


Comentaron varios detalles sobre la futura colaboración entre ambas empresar revisando los pros y contras de sus contratos.

-Como sabrá, al tener casi la misma cantidad de ganancias y de acceso a muchos mercados del mundo, las compañías podríamos ser una parte complementaria de la otra-señaló el valor que podrían adquirir al final del trimestre

-Hm, como siempre, su reputación lo antecede-revisó cada una de las partes del documento

-La suya también. Han sido una gran competencia estos años-comentó mirando al alfa equidna-al colaborar, nuestras empresas crecerían al triple de su valor

-¿Cerramos el trato?

-Es un placer hacer negocios con ustedes-estrecharon sus manos y procedieron a firmar


Al término del día tanto el alfa como el resto de los empleados salieron de regreso a sus casas.

Llegando a la propia, usó un nuevo atuendo de color púrpura oscuro y metió en una pequeña varias cosas para divertirse con su lindo omega.

Condujo hasta el lugar de siempre y pidió a su hermoso chico.

-Hola guapo, me encanta tu nuevo atuendo-llegó a él con un apretado vestido de piel y botas de tacón de aguja pero ahora sus púas eran de color verde y sus ojos llevaban pupilentes azules

-Lo mismo digo primor-lo tomó de la cintura pegándolo a él-te ves magnífico de verde

-¿Qué puedo decir? Todo me queda bien-se acercó a sus labios estando a nada de tocarlos

-¿Sabes que más se te ve bien?-susurró lamiendo su boca-mi enorme polla dentro de ti

-Es mi accesorio favorito-cerraron la distancia besándose de forma apasionada


Embestía salvajemente al omega quien estaba en cuatro dejándose hacer por el alfa.

Su estrecho recto era masacrado por el enorme pene de su amante el cual siempre acercaba en el punto exacto para hacerlo gritar de placer.

-¡Siiiiiii, ma...maaaaaas ahhhhh!

-Eso es cielo, gime para mi. Que todos escuchen lo bien que te estoy jodiendo el culo-aceleró las embestidas provocando mayor placer en ambos

El clímax estaba por presentarse cuando lograron culminar el acto al liberar sus fluidos.

Estaban recostados en la cama regulando su respiración.

-Cada día es mejor que el anterior lindura

-Es verdad guapo. Eres una caja de sorpresas-giró su cabeza para besarlo a lo cual fue correspondido

Observaron el reloj de pared el cual marcaba casi las 5 provocando que ambos respingaran y se levantaran rápidamente.

-Llegaré tarde al trabajo

-Al menos eres el jefe. Yo espero que el mio no me despida-comentó divertido colocando su ropa

-No creo, ya que a todos suele pasarnos

-Apenas me acaban de contratar, así que no sé si tendré esa suerte-al terminar de guardar sus cosas le dio un corto beso-recordemos poner alarmas cielo

-Nos vemos en la noche primor

Ambos salieron por diferentes direcciones


Saludó con prisa a todos mientras acomodaba su corbata dejando a varios sorprendidos ya que era raro que el jefe llegara "tarde" (siempre llegaba antes que los demás).

Al estar en el elevador observó a su asistente acomodando su agenda mientras terminaba de colocarse sus lentes.

-Señor...lamento la demora. No volverá a ocurrir-dijo realizando una reverencia a modo de disculpa

-Descuida, a todos nos llega a pasar alguna vez

-Me alegra saber que no estoy en problemas-sonrió con sutileza

Al abrirse las puertas del elevador y entrar en este, pusieron cara de confusión ya que esas palabras las habían escuchado con anterioridad.

No tenían tiempo de seguir en el limbo ya que el día de hoy sería demasiado agetreado.