"Con heridas de sus propios demonios, la amaba con algo que era mucho más que amor"
Pretender era su única arma contra la implacable presencia de Gilbert, pero como poder pensar en armas frente a Violet, como cualquiera de ellos podría si quiera imaginar que su corazón era objeto de una guerra, Dietfried luchaba noche tras noche contra su conciencia, siendo el heredero de la casa Bouganvillea, del linaje militar de su padre y de su hermano, ya no deseaba seguir luchando más, menos por Violet, porque ella era todo menos una guerra, y su corazón no valía una batalla a costas de la vida de uno u otro Bouganvillea, y mientras ella siguiera eligiendo sentarse a leer a su lado frente a la chimenea en su estudio, mientras ella siguiera regalándole sonrisas que en su vida hubiera esperado, ceder su amor era más valioso que nunca.
Y si bien todo su sistema estaba en constante alarma, quería darle algo de crédito a Violet, toda su vida espero a Gilbert, recorrió innumerables eventos y conoció como el amor puede existir aun en situaciones tan adversas.
Dietfried ya había decidido, amaba a Violet con una fuerza abrumadora, cada que ella se sentaba cerca de él su cuerpo se electrificaba, la piel se le erizaba, no existía nadie en ese mundo que pudiera lograr ese efecto sobre él que no fuera ella, el recuerdo de sus labios sobre los suyos, la suavidad de su piel contra la suya, nadie sabía cómo se sentía con ella cerca.
"...Y te elegiría, en cientos de vidas, en cientos de mundos, en cualquier versión de la realidad, te seguiría encontrando, una y otra vez."
para Gilbert la situacion era claramente como un castigo divino que el mismo se hizo inflingir, como si por pura voluntad se hubiera dejado desangrar desde los confines de su corazon, un color de sangre invisible. no podias mas que seguir escondiendo sus sentimientos en aquel corral entre los fardos de pasto y sus animales.
desde allí podia verlos, desde lejos, como quien una vez la odio tanto ahora era quien le regalaba sonrisas del tamaño del mismisimo universo, quien podia con total derecho tomarla de la mano. volvio su reflejo contra el balde con agua bajo sus rodillas y poso su palma sobre el muñon de su brazo perdido, tal vez ya no podria recuperarla, no así.
Claudia llego un dia acompañado por un grupo de personas, Gilbert los vio salir del despacho de su hermano, Dietfried y Claudia estrecharon sus manos antes de despedirse, "hermano, Claudia necesita que lo acompañes", dijo antes de volver a su despacho, cuando Gilbert bajo las escaleras y salia por la puerta un sequito de la armada naval de alto rango entraba, no quiso darle mucha importancia, pues aun estaban en guerra.
Gilbert llego al hospital donde atendieron a Violet años atras cuando le dieron su protesis, oía a claudia y los doctores hablarle de esta nueva tecnologia para poder recuperar su brazo y su ojo, le mostraron fotografias, pero todo lo que oia eran las voces del recuerdo, de como dejo ir a Violet aquel dia.
No oia nada mas, sacudio su cabeza, Claudia fruncio el ceño y lo tomo del hombro apretandolo para hacerlo reaccionar, pero Gilbert con el corazon acelerado simplemente se espanto, se levanto de aquel lugar y salio corriendo hasta que choco contra alguien, sus ojos se abrieron de par en par era un muchacho que asi como el habia un dia perdido parte de su cuerpo, estiro su mano y le sonrio, claudia salio detras con los medicos y se encontraron con la escena, el medico entonces dijo " su nombre es ryan, tambien fue soldado, dado de baja por las mismas lesiones tuyas" Gilbert apreto su mano, no daba credito, no podia ver las heridas, la piel de su brazo se sentia real.
el muchacho le sonrio, y levanto su polera hasta su hombro donde habia un pliegue " parece piel real y cubre toda la protesis, es igual con mi ojo". Gilberto volteo a Claudia " esto es lo que queriamos mostrarte Gilbert, puedes recueperarlos, si es lo que decides".
"Y de nuevo te encuentro, buscando un nuevo anhelo"
Claudia explico a Gillbert que para poder someterse a esa intervencion debian viajar a la capital, ya que este sector del pais era solo para recuperaciones y acondicionamiento fisico despues de la operacion, otra vez tenia que alejarse, sin saber si tendria exito o no, Gilbert no lo penso dos veces y al cabo de unos minutos ya estaba todo decidido.
"vamonos" dijo Gilbert a Claudia, subieron al vehiculo y desaparecieron.
