"también hay belleza en las olas que te arrastran al fondo del mar"

Cuando despertó otra vez era en un lugar donde Gilbert, el mayor volvía a desaparecer, no había si quiera permanecido un mes en la villa cuando desperto ante la noticia. De alguna manera su corazón atormentado al menos podria descansar ante la tension que su regreso le había provocado, o al menos eso queria creer.

los recuerdos de su vida como soldado, como arma volvian a pedazos como puzles a hacer heridas en las cicatrices que creía haber logrado sanar, y al mirar su reflejo en el espejo violet sentía que otra vez volvía a ser esa herramienta que los soldados llamaban monstruo, esa que volvía haciendo arder las aldeas a su paso.

el mundo aunque no lo pareciera seguía sin ser un lugar seguro, en la costa se mantenia la flota del capitan Bouganvillea, esperando ordenes, mientras barcos llenos de provisiones de guerra seguian llegando sin frenar, los camiones iban y venian con cajas llenas de armas, polvora y viveres para las diferentes facciones fraccionadas a lo largo del pais, mientras miles de jovenes se enlistaban en los diferentes puntos. Para ella no era facil vivir en un mundo en el que todavia sentia que podia ser de utilidad, pero debía recordarse una y otra vez que ya no era una guerrera.

Mientras ella cada noche frente a una vel la soledad de su habitación se rebatia ante su actual situacion, Dietfried llevaba semanas en las inmediaciones de la marina, y quería imaginar que solamente evaluaba las estrategias a seguir y que no llegaría a casa con la noticia de una nueva mision, no despues de haber sentido ya que una vez lo había perdido, hoy mas que nunca Violet se sentia inevitablemente vulnerable, y sentía que eran sentimientos que no podia controlar.

"Si tu me recuerdas, no me importará que todo el resto del mundo me olvidé"

Dietfried se había dado cuenta desde la llegada de Gilbert que la mirada de Violet habia dejado de ser fría y opaca, que su pupila volvía a brillar, y que aunque habia logrado abrirle su corazon a nuevas experiencias, tal vez esas experiencias no eran tan potentes como aquello que él podia provocar en ella, algo que ni él habia podido ser capaz de lograr en todo este tiempo cuidandola.

su corazon seguía debatiendose con Gilbert en batallas invisibles, si bien Gilbert ya no estaba; y Violet seguía bajo su techo y protección, sentía algo similar al miedo, ni si quiera en batallas en altamar se habia sentido de esta manera y era todo tan totalemente abrumador para alguien de su alcurnia.

cuando regreso era muy tarde por la noche, la luz tenue del estudio estaba extrañamente encendida, Violet se habia quedado dormida sobre la pequeña mesa cerca del fuego de la chimenea que iluminaba la escena, la observo desde la puerta, cuando la ama de llaves aparecio " tenía le esperanzas de alcanzar a verlo llegar, al parecer la señorita no lo logro", Dietfried asintio " porfavor haz que la lleven a su dormitorio, ha sido un dia muy largo", " Sí, señorito".

absorto en sus batallas invisibles, desabrocho lentamente cada boton de su traje, desabotono su camisa y se vistio con sus pijamas, tendido alli sobre su cama, la misma sobre la cual alguna que otra vez Violet compartio con él, todavía podia sentir su aroma sobre sus sabanas, y no sabía, no encontraba la manera ni las palabras para poder explicarle la sucesion de cosas que estaban por ocurrir.

...

"Porque no hay flor ni jardin que sobreviva el olvido"

El viento llevo el sonido de los barcos de vapor hasta su ventana, cuando abrio los ojos el mundo seguía siendo ese que solo ella podia percibir con su mirada, recordo entonces cuanto habia estado esperando a Dietfried en su estudio, pero por las circunstancias de la guerra desatada pasaba su mayor parte del tiempo en su acorazado.

No solo se sentía sola en ese enorme lugar, sino que tambien inutil, ya no habia sentido para ella en cuidar los animales de Gilbert seguida por el sequito de servientes tras de ella, no habia proposito para ella en aquel lugar simplemente existiendo, no sintiendose util.

invadida de estas sensaciones semana a semana, día a día corrian las horas unas tras otras, el tiempo no se detiene por nadie y Violet lo sabía mejor que nadie, ya había ardido una vez y no era momento de que se encendieran incendios en su corazon otra vez.

entre la tumultuosa multitud del pueblo costero violet daba un paseo, un simple e inutil paseo para intentar escapar de la simplicidad que se le habia ofrecido, y el pueblo tan repleto de milicia, y oficiales de marina y aviacion, solo traía los recuerdos de su infancia militar, entonces sin desear el murmullo del viento trajo palabras que no habia deseado escuchar "... así es, el capitan Bouganvillea zarpara con la flota esta tarde, se reunira con la flota del almirante para las practicas con los nuevos reclutas"

Todos y cada uno de sus musculos se tensaron ante la sorpresa, Dietfried estaba por irse otra vez, dejandola atrás con el alma en vilo, otra vez en esa enorme casa. su corazon se estremecío, no quería por ningun motivo sentirse inutil otra vez.