Buenas noches aquí esta el capítulo 10, agradezco a los que están leyendo está historia. Como advertencia este capítulo contiene mucho diálogo, lo siento pero la situación lo a merita, Camus e Hilda tenían mucho de que hablar, además un poco de fuego. Espero disfruten de este drama amoroso.
Agradezco el comentario de José Luis en la historia "Verano Loco futbolero": Me alegro mucho que te haya gustado la historia, lamentablemente no tuve tiempo de hacer una secuela relacionada con las olimpiadas del año pasado, pero si tengo vida y salud pienso hacer una secuela relacionada con el mundial que se realizará aquí en México en el año 2026.
También agradezco el comentario de Carlotini en la historia "Recuerdos de Ajedrez y Pasión": Me da mucha alegría que te haya gustado la relación de esta hermosa pareja (Camus e Hilda) si hacen un buena conexión saludos.
Amatizta: Gracias por tan buen comentario y apoyo en la presente historia, que agradable sorpresa el hecho de que si llegaste a conocer la historia original, y su autora Yukomidna yo no recuerdo su nombre con exactitud, ni como localizarla. Si recuerdo que tenía más historias con otros caballeros dorados, no tuve el gusto de leer sus otras historias, sólo leí el de Milo y Shaina sin embargo no me acuerdo de nada, solo lo leí una vez y hace 9 años imposible recordar. El de Camus e Hilda lo leí más de una vez y por eso pude recordar más cosas y gracias a ella me obsesione con este ship y poco encontré de ellos por eso ahora escribo sobre ellos. De nuevo gracias por el apoyo y por tan amable comentario. Opino lo mismo que tu es una lastima que Camus e Hilda no hayan tenido interacción en el anime. Soul of Gold era mi esperanza pero nada, lo bueno que en el mundo del fanfiction se puede jajaja. Un fuerte abrazo.
Capítulo X: Confesiones
Palacio Valhalla
Hyoga estaba caminando por los pasillos del palacio buscando a Flere, hasta que escuchó el sonido del piano con la hermosa melodía de "Balada para Adelina". Hyoga quedó cautivado. Observo de lejos a Flere tocando el piano, una vez que terminó Hyoga le aplaudió.
- ¡Felicidades! muy buena música.
Flere no esperaba tener público y se exaltó un poco - ¡Hyoga me asustaste! - Voltea a verlo mostrando una gran sonrisa. - Pensé que regresarías más tarde.
Hyoga va a sentarse junto a Flere - No hubo necesidad de quedarme más tiempo, las tierras que se donaron al Santuario ya están listas para ser utilizadas, ¿Por qué no hay nadie en el palacio?
- Porque mi hermana está dando una charla sobre el futuro de Asgard en un auditorio. Pensé que te lo había mencionado ayer. Por cierto, dónde estuviste anoche te estuvimos esperando para la cena.
Hyoga sonríe ampliamente - Ya lo recordé, pues ahora que mencionas que tu hermana está dando una charla, ella va a recibir una gran sorpresa, esa es la razón de mi ausencia de anoche.
Flere hace un gesto torciendo los labios esperando recibir más respuestas.
Hyoga no puede evitar reír y le roba un beso a Flere - Veras, ayer estaba terminando de ajustar los últimos detalles de los campos de entrenamiento y en ese momento llego mi maestro de sorpresa, le insistí que viniera conmigo al palacio, pero se negó, me convenció de rentar una pequeña cabaña a las afueras del poblado. Tuvimos una larga charla y le hice saber del evento de hoy en el auditorio. Y me contó su plan de sorprender a tu hermana en ese momento, lo hubieras visto, estaba emocionado, alegre, poco común en él.
Flere al escuchar la sorpresa que recibirá su hermana, gritó de emoción - ¡No lo puedo creer! ¡Que alegría por fin mi hermana será feliz! Me hubiera encantado estar ahí.
Hyoga frunce el ceño - ¿Y no era tu deber estar ahí junto a tu hermana?
- No pude ir, he estado practicando con el piano y pronto daré un concierto para recaudar fondos y ayudar a los más necesitados.
- Eres muy buena Flere en todo lo que haces, talento para la música y muy solidaria con tu pueblo - Hyoga abraza a Flere y la besa con mucho cariño.
La pareja está feliz y contenta pasando la tarde con música, muestras de cariño y unas lecciones de piano para Hyoga.
Auditorio de Asgard
Camus afeitado y vestido de pantalón negro y un saco fino de color verde oscuro, camisa blanca y corbata azul, caminando rumbo al auditorio con las manos en los bolsillos y la mirada fija en Hilda.
Hilda estaba sorprendida por la llegada de Camus, no tuvo capacidad de reacción, es como si el tiempo se hubiera congelado. Una vez que Camus estaba parado junto a ella le susurro.
- Estoy de vuelta cheri - Camus voltea a ver al público tomando el micrófono que tenía Hilda. - Estimado pueblo Asgard, sé que están sorprendidos con mi sorpresiva llegada, me he enterado por unos medios que aclamaban mi retorno, siento mucho haberme ausentado, y aquí estoy para ayudar en el progreso y modernización de Asgard, sé que han sufrido mucho, supe también que les informaron la razón de la ausencia de la princesa de Asgard, que se fue de vacaciones al santuario y arreglar otros asuntos con la diosa Athena y no les dijeron la verdad en absoluto, la verdad es que la soberana de Asgard Hilda contrajo matrimonio conmigo, soy extranjero, sin embargo el dios Odín no puso objeciones a nuestra unión. Si ustedes lo desean seré su rey.
Todo el público quedó en silencio ante la declaración de Camus.
Hilda al escuchar a Camus ahora sí reaccionó - ¡Que estás loco! ¡Te fuiste y me dejaste jamás podré confiar en ti para gobernar este…!
Camus tomó de la cintura a Hilda y la besó apasionadamente.
- ¡Que viva el rey Camus! - empezó a vitorear el pueblo.
Hilda rompe el beso - Príncipe consorte, él no será rey - Hilda intentó aclarar eso al pueblo, pero el pueblo la ignoró y siguió vitoreando a Camus.
- Te he contado que tengo mucha fortuna de mi familia en Francia y que me he negado de usar toda mi vida.
- Camus lo que necesitamos no es dinero, sino pozos, escuelas, hospitales, nuevas tecnologías.
Camus sonríe - Y cómo solventas eso sin los recursos económicos y una buena estrategia de progreso integral, cuando te digo que tengo una fortuna es porque enserio tengo una fortuna muy grande - Camus la vuelve a besar e Hilda lo abraza por el cuello. - Te amo cheri, vamos a nuestro hogar.
Hilda en ese momento sintió mucha alegría, pero tenía muchas cosas que discutir con Camus, prefirió no armar escándalo y drama en frente del público, simplemente se dejó llevar dócilmente, el evento concluyó con un brindis y unas palabras de parte del consejo. Siegfried y el resto de los dioses guerreros mostraron una postura neutral y respetuosa ante todo lo acontecido.
Palacio Valhalla
Siegfried estaba teniendo una conversación con Hagen en una de las salas del palacio.
- Te das cuenta Hagen esos caballeros de Athena están empezando a tener mayor protagonismo aquí en Asgard, los dioses guerreros estamos perdiendo prestigio. - Comenta Siegfried caminando en círculos sosteniendo una copa de vino.
- Quizás sí un poco, pero confío al mismo tiempo que ellos también son de gran utilidad para el pueblo y su progreso, además el santuario ya es aliado nuestro. Hemos unido nuestras fuerzas. - Contestó Hagen
- Sin duda que ustedes no comprenden, el otro día hable con Syd y mostró la misma postura que tú, no tengo nada en contra de la señorita Hilda, no confío en esos caballeros.
- No confías, porque estás con el corazón roto tras la ruptura con la señorita Hilda, acepta tu derrota Siegfried y vive tu vida en paz y sin frustraciones, hay más mujeres en Asgard con quienes tú puedes encontrar la felicidad.
- No me digas que tú ya no sientes nada por la señorita Flere.
- La señorita Flere y yo tuvimos una infancia y adolescencia muy especial fuimos muy buenos amigos, la batalla contra los caballeros Athena particularmente con Hyoga me hizo ver que no soy digno de la señorita Flere no confíe en su palabra y Hyoga si confió en ella, nunca me he podido perdonar que le lance un ataque, la pude haber matado, por fortuna Hyoga se interpuso y la salvó. Estoy más bien agradecido con él. Yo no supe ser buen amigo para Flere en el momento de la prueba difícil.
Siegfried frunce el ceño - Qué patéticos son todos ustedes, mejor me voy.
Hagen suspira resignado y deja a su compañero de armas retirarse.
En la habitación de Hilda
Camus toca la puerta de la habitación de Hilda, no obtiene respuesta y entra y observa todo con detalle. La habitación es amplia a un lado de la entrada una chimenea y alrededor unos sofás muy confortables una mesa central, un armario muy grande, un baño con regadera y tina enorme con adornos de oro y plata, una cama King size con una colcha de seda, dos buros en cada lado, un escritorio y una silla junto a la ventana, muchos adornos con flores y un aroma agradable, una cajonera con un espejo enorme y un montón de joyería.
- Si que tiene muchos lujos, por eso peleó mucho conmigo al principio, me case con una princesa de seda. - susurra Camus para sí mismo y sonríe, empezando a acomodar sus cosas, en ese momento entra Hilda con una postura seria y rígida.
- Qué haces aquí quién te dio permiso para entrar y acomodar tus cosas. - Hilda se cruza de brazos.
- Aquí vamos de nuevo - susurra Camus luchando no perder la paciencia como al principio que se conocieron en Siberia, Hilda volvió a ser la misma princesa mimada y autoritaria.- Entre con la confianza de que estuvimos casados. - Camus se quita el saco y la corbata y deja sus prendas en la cama.
- Ahora si quieres pretender que estuvimos casados cuando tú me abandonaste. - Hilda observando la acción de Camus - No me gusta que dejes ropa tirada en la cama, acomódala, ya no estamos en tu territorio ahora tú estás en el mío, no volverás a darme ordenes, yo aquí soy la soberana de Asgard y todos cumplen mis órdenes y eso no te excluye a ti.
- Esa es la manera en que una princesa recibe a sus visitas. - Camus se cruza de brazos sin intención de obedecer.
- Tú no eres cualquier visita, eres un oportunista, porque has vuelto nadie te necesita aquí. Al menos yo no.
- Y porque correspondiste mi beso en el auditorio y estabas tan feliz.
Hilda se sonroja y evade la mirada de Camus. - Porque no quise armar un escándalo innecesario frente a la gente, además que pensarían de mí, no es propio de una princesa.
- Vaya cuanta madurez la tuya me sorprende - Camus sonríe irónicamente - Vamos porque no eres honesta contigo misma, tú has manifestado que me amas y no hablo de ahora, hablo de todo lo que hemos vivido en el santuario o ya olvidaste las veces que te has entregado a mí. Hace unos días se me cayó la venda de los ojos y me di cuenta de que todo lo que hiciste y tu progreso como buena esposa fue porque querías conquistarme porque ya me amabas, tarde me di cuenta de esa verdad, estaba ciego. Pero estoy aquí para decirte la verdad y la verdad es que te amo. He estado viviendo un infierno desde que deje Asgard y regrese al santuario.
- En serio me amas, si eso fuera cierto no me hubieras abandonado, explícame porque has regresado, yo tampoco la he pasado muy bien - Hilda mostrándose muy rígida, pero por dentro las emociones la carcomen - Me entregué por completo a ti y en cambio solo recibí humillaciones. - Hilda no pudo contener una lágrima.
Camus mira hacia la ventana sintiendo también culpa - Lo siento sé que no fui un buen anfitrión cuando estuviste en Grecia, tampoco fui un buen esposo, para mí no fue fácil porque nuestro matrimonio fue falso, más aun sabiendo que te casarías con tu dios guerrero y busque por todos los medios no enamorarme de ti, pero mis esfuerzos fueron inútiles me termine enamorando como un loco, quiero que sientas como estoy ahora, y no soy mucho de mostrar mis sentimientos - Camus se acerca a Hilda y tomando su mano y la puso contra su pecho - siente como está latiendo mi corazón con fuerza, Hilda, sabes lo que estoy sintiendo en estos momentos, muchas veces desee que lo que siento en mi pecho fuera un infarto y no amor, jamás en mi vida me había enamorado, y con el pasar de los días aprendí a amarte, tuve mucha incertidumbre más conociendo nuestra situación y lo doloroso que era pensar tenerte en mis brazos, sin embargo consciente que no serías mía, porque te casarías con otro hombre.
Hilda siente el corazón de Camus y comienza a llorar - Perdón, hay algo que tienes que saber. - Hilda aparta su mano del pecho de Camus, dándose cuenta de que se equivocó al ocultarle la verdad a Camus
- Espera aún hay algo más, contestando tu pregunta de porque volví es muy simple, me enteré que habías roto tu compromiso con Siegfried, y además el pueblo de Asgard desea mi presencia y estoy aquí para hacer mi mejor conquista y no me refiero al pueblo, sino a la princesa de Asgard - Camus mira a los ojos a Hilda intensamente deseando abrazarla - No llores más cheri. - acaricia la mejilla de Hilda.
- Ya no sigas más por favor, - Hilda va a limpiarse la nariz sintiendo impotencia y una mezcla de sentimientos confusos, al mismo tiempo mucha culpa y saca de entre sus cosas un papel - lee esto por favor.
Camus toma el papel y lo lee - ¿Qué es nuestra acta de matrimonio? Está sellado por Athena y Shion, eso quiere decir que es un documento oficial del santuario y tiene validez absoluta. Eso significa que nuestro matrimonio nunca fue falso. - De repente Camus empieza a sentir ira y pone el papel en una mesa - Me han engañado.
-. Lo siento, fue la medida extrema que tomó Athena ante tu rebeldía y negativa de casarte conmigo y yo acepté en primer lugar por amor a mi pueblo y después con el deseo de vengarme por tu mala actitud en Siberia. Ahora que sabes la verdad no tienes la obligación de estar conmigo, muchas veces quise decirte la verdad, pero el orgullo me dominó.
Camus inhala y exhala muchas veces para no explotar en ira desmedida - Te das cuenta lo que provoca tu orgullo y resentimiento. Muchos problemas nos pudimos haber evitado si hubieras sido honesta conmigo, y más aún honesta contigo misma. Puedo llegar a la conclusión que tú sabiendo que nuestro matrimonio no era mentira ya tenías pensado romper tu compromiso con ese dios guerrero.
Hilda sólo asiente dándole la razón a Camus - Acepto mi culpa y error, pero como te dije no te puedo obligar a algo que no quieras. - Hilda evade la mirada de Camus, sintiendo vergüenza de su actitud y falta de sinceridad hacia él.
Camus observa a Hilda deseando reprocharle tantas mentiras, sin embargo, luchó interiormente para decir las palabras correctas y no herirla, ni complicar más esta discusión comprendiendo que el amor cuando es de verdad, sabe perdonar, no tiene rencor, y busca ante todo la felicidad de la persona amada al grado de dar la vida si es posible.
-Que no has entendido mujer mi razón de estar aquí - respondió Camus en tono de voz que mostraba decepción y dolor - Estoy aquí para luchar por tu amor, para recuperar el tiempo perdido, enmendar los errores y luchar por nuestra felicidad, fui un cobarde al alejarme de ti, pero ya no más cobardías, vengo en paz. Y es cierto que Athena, Shion y tú abusaron de mi voluntad y por lo tanto… - Camus vuelve a tomar el papel de la mesa.
- ¡Que vas a hacer Camus! - comenta Hilda exaltada.
Camus rompe el papel en muchos pedazos y los lanza hacia arriba - Esto no tiene validez para mí…
- ¡Camus que has hecho! -
- Lo que debí haber hecho desde que vivíamos juntos en el Santuario - Camus poco a poco corta distancia con Hilda - Al principio no te amaba y te desee lejos de mi vida, me sentí liberado cuando regresamos de Siberia, pero cuando me pidieron que me casara contigo fue una puñalada por la espalda, si reconozco que me puse muy rebelde y pesado contigo y fui poco caballeroso. Pero debo admitir que todo cambió cuando involuntariamente me enamoré de ti, si puedo tener orden y control en mi vida, desgraciadamente para mi mala suerte no puedo gobernar lo que siento por ti, no sé qué hiciste que lograste enloquecerme, en el buen sentido. - Camus se queda mirándola fijamente a los ojos - Sólo quiero que me respondas algo y si tu respuesta es negativa respetaré tu decisión y me iré para no volver…
Hilda contiene el aliento sintiendo muchos nervios y confusión ante la forma de actuar de Camus, jamás lo había visto de esa forma desnudando su alma para revelar sus sentimientos, se sintió vulnerable capaz de cualquier cosa con Camus.
- Dime que quieres saber…
- ¿Me amas de verdad? ¿Estás dispuesta a empezar de cero e intentarlo de nuevo, sin mentiras?
Hilda estalla en lágrimas y se acerca más a Camus uniendo su cuerpo al de él. - ¡Si te amo como no tienes idea, mi vida se volvió gris cuando te fuiste, estoy feliz de que hayas vuelto y si quiero intentarlo de nuevo y prometo que no más mentiras!
Camus la abraza de la cintura y se inclina un poco ya que es más alto, pegando su frente con la de Hilda, limpiando sus lágrimas con sus dedos - Ya no llores mi bella princesa, siento mucho haberte hecho sufrir, te prometo que todo será mejor. - Entrelaza su mano con la de ella.
Sus miradas se cruzan, Camus no puede evitar contenerse más y la besa apasionadamente, tomándola en sus brazos y conduciéndola a la cama.
Hilda corresponde los besos acariciando su espalda.
- Te amo cheri - la recuesta en la cama, acomodándose sobre ella repartiendo besos y caricias - ¡Te amaré sin reservas sin ninguna culpa todos los días de mi vida hasta mi último aliento y ahora te amaré tanto que lo eterno se queda corto!
Hilda disfrutando de los besos y caricias se deja amar por él - ¡Quiero llenar mi alma de tu ser Camus, te amo, quítame el aliento, dame todo de ti amor mío! - Hilda besa el hombro de Camus y comienza a desvestirlo.
Camus hace lo mismo con Hilda, esa noche se amaron intensamente y no una sino muchas veces, Camus por primera vez sintió plena libertad de amarla y entregarse totalmente a ella sin obstáculos ni dudas en su mente. Ambos quedaron exhaustos y muy sudados.
Camus con su cabeza sobre el vientre de Hilda intentando recobrar el aliento, besa su vientre y asciende sus besos, Hilda con ojos cerrados disfruta de los besos de su amado. Camus hace una parada en los pechos de Hilda y los besó uno por uno varias veces, ante eso Hilda sonríe.
- Aún quieres más mi caballero - Hilda acaricia el cabello despeinándolo aún más y abre los ojos.
Camus ríe negando con la cabeza - son sólo muestras de cariño - Camus asciende aún más besando su cuello y al final llega a los labios besando con mucha ternura y amor - Te amo cheri y nunca me cansaré de decirlo ahora en adelante - acaricia su mejilla.
- Y yo a ti, estos momentos han sido mágicos y especiales, gracias, amor - Hilda sintiéndose plena y completamente feliz.
Camus se acomoda de lado mostrando una gran sonrisa y abraza a Hilda acurrucándola sobre su pecho - No tienes nada que agradecer, juro amarte y protegerte todos los días de mi vida, te salve la vida y doy mi vida por ti.
- Y yo juro ser fiel, amarte y respetarte… - hace una pausa - No más mentiras - Comenta Hilda acariciando el pecho fuerte de Camus sintiendo inmensa felicidad- Y además quiero decirte algo de suma importancia.
- Dime te escucho - Camus la mira a los ojos.
- Me habías mencionado de empezar de cero, pero no se va a poder completamente porque… - Hilda hace una pausa.
Camus alza las cejas esperando a que Hilda continúe - porque… si continúa.
Hilda tartamudea un poco - estoy embarazada, vamos a tener un bebé
La noticia sorprendió a Camus y se aparta de ella - Y apenas me lo dices, desde cuando lo sabes.
- Desde hace algunas semanas, tengo cerca de dos meses de embarazo. - El temor invade a Hilda
Camus se rasca la sien y suspira profundamente - He vuelto ahora a tu lado, pero existió la posibilidad de nunca haber regresado. - Con la mirada perdida en la nada - Pensabas en algún momento decírmelo o te ibas a guardar esta noticia toda la vida.
- Camus… Lo importante es que estás aquí, no te gusta la idea de que serás papá. - Hilda cubre su cuerpo con una frazada.
- ¡No evadas mi pregunta y contesta! - Camus alza la voz sin mirarla.
- No - Contesta Hilda en voz baja.
¡Que has dicho! ¿no? - Camus niega con la cabeza sintiéndose decepcionado de nueva cuenta. - Ibas a negarle a nuestro hijo el derecho de crecer al lado de su padre. Que extraordinaria madre serás. - comenta con sarcasmo.
- ¡Cómo te gusta armar peleas! ¡Ves cómo te pones! ¡Siempre es lo mismo una noche mágica de amor y después lo arruinas! Estoy cansada, no se puede hablar contigo, por eso te guardé cosas porque eres muy impaciente, enojón y frío. - Hilda sale de la cama.
Camus reacciona y la estira del brazo y la vuelve a recostar en la cama y la mira intensamente a los ojos- A donde crees que vas, ya no quiero discutir, solo quiero que entiendas que para esto funcione entre nosotros dos no debe haber mentiras, mentir también es ocultar verdades y te haré una pregunta más ¿Hay algo más que quieras decirme y que yo no sepa o ya me has dicho todo? Esta es tu última oportunidad.
Hilda baja la mirada suspirando - No, ya no hay nada más que decir, ya supéralo por favor.
Está bien te creo - Camus acaricia la mejilla de Hilda y aparta el cabello de su rostro - te ha crecido tu cabello, te ves hermosa - le da un beso - Y si me da mucha emoción de que tendremos un hijo, tendremos un nuevo comienzo tú, nuestro hijo y yo.
Hilda corresponde el beso y esconde el rostro en el pecho de Camus sonrojada - Que bueno que has vuelto, no te vuelvas a ausentar así. Ya no seas tan enojón, ten más paciencia, estoy más sensible de lo normal.
Camus sonríe - Te lo juro, sabes quiero proponerte algo, viajemos juntos por varios países antes de que nazca nuestro hijo, solos tú y yo, sin que nadie nos moleste.
Hilda acariciando el pecho y abdomen de Camus - Y que pasara con el gobierno de Asgard. No puedo estar ausente tanto tiempo.
shh - Camus pone un dedo en los labios de Hilda - No te preocupes después yo me encargo, quiero casarme contigo llevarte a París, ya sé que fue oficial para unos, pero para mí no lo fue abusaron de mi voluntad, quiero empezar en serio contigo y bien sin problemas, ni trampas. Aceptas.
Hilda al escucharlo por impulso lo besa - Si quiero ser tu esposa de por vida.
Camus besándola se acomoda sobre ella con mucho cuidado - Ahora que sé que estás embarazada debemos ser cuidadosos si es que queremos hacer el amor - Susurra Camus.
- Que descarado eres Camus lo acabamos de hacer y más de una vez, además estoy bien y ahora quieres tener extremos cuidados. - Hilda suelta una risa.
- De milagro no pasó nada, sólo deseo proteger a mi familia - Comenta Camus contemplando a Hilda - Que hermosa eres…
- Exagerado - Hilda lo empuja y se acomoda sobre él observando el rostro de Camus - Y tú eres demasiado guapo, con esos bellos ojos azules solo deseo perderme en ellos, esa mirada eriza mi piel - Hilda sonríe de forma pícara y lo besa - Te amo
Que dominante mujer…Yo te amo más - Camus corresponde el beso y se acomoda mejor para hacer de nuevo el amor.
Después de varios minutos de amor y pasión se quedan dormidos muy contentos, sellando al fin su compromiso y amor verdadero.
Continuará…
En el momento de escribir este capítulo no paraba de escuchar esta hermosa melodía se los comparto.
watch?v=jzhYy-D009M&list=RD-yOZEiHLuVU&index=3
Cuando Camus e Hilda se vuelven amar e Hilda desea llenarse del ser de Camus pensé en la canción de take my breath away de Berlin
Gracias por leer, espero les haya gustado este capítulo saludos.
