Era sábado y Lan Wangji se había despertado como de costumbre. No fue hasta que casi terminó su yoga del sábado por la mañana que recordó que día era hoy.
Para su fortuna, nadie estaba cerca para ver cómo se cayó de su parada de manos.
Se permitió permanecer en el suelo unos minutos, mirando al techo, antes de completar su rutina. Han pasado muchos años desde que se cayó de una parada de manos, lo que solo sirvió para justificar cómo se sentía hoy.
Un poco nervioso. Demasiado emocionado. Y algo enamorado, agregó la voz de Xichen en su cabeza. Lan Wangji meneó la cabeza, ignorando aquella voz.
Por lo general, se daría una ducha y leería un libro. Pero hoy era diferente; no importaba cuánto intentara concentrarse, no podía retener nada.
Estás enamorado, esa molesta voz en su cabeza volvió.
Lan Wangji hizo lo que sabía que era una forma efectiva de eliminar esa voz. Limpió su cocina.
Luego su baño.
Después su sala de estar.
Luego su dormitorio.
A las doce y media, su casa estaba libre de polvo y la voz en su cabeza estaba notablemente tranquila. Su hermano siempre se iba cuando se ponía a limpiar, y era bueno saber que incluso la voz en su cabeza lo evitaba en esos momentos.
Después de pasar diez minutos poniéndose su atuendo (9 minutos de ellos se dedicaron a cepillarse el cabello y tratar de que quedara perfecto, lo que siempre era una batalla perdida), Lan Wangji llegó al parque a las doce cincuenta y cinco. No quería llegar tarde y Wei Wuxian no había especificado una ubicación exacta.
El parque se veía diferente a esta hora del día. Estaba acostumbrado a correr por aquí antes de que saliera el sol, y los rayos del sol del mediodía iluminaban el camino de una manera encantadora y cautivadora. Siguió el camino hasta que llegó a una zona de picnic, con una variedad de grupos desafiando el ligero frío de la tarde para hacer un picnic. No tomó mucho tiempo encontrar a Wei Wuxian, quien había colocado una manta debajo de un árbol alto. A su lado había una canasta, y en su regazo estaba A-Yuan.
Lan Wangji se dio cuenta de que esta era la primera vez que se veían durante el día. El cabello de Wei Wuxian todavía era un desastre, pero parecía que había hecho un esfuerzo para atarlo con esmero con lo que Lan Wangji estaba empezando a ver como su cinta roja característica. También vestía un largo abrigo de invierno negro apropiado para el clima. A-Yuan vestía un enterizo con capucha que traía puesta y masticaba un mordedor para bebés.
Cuando Wei Wuxian lo vio, sus ojos se iluminaron y una amplia sonrisa se apoderó de su rostro, saludando a Lan Wangji.
—¡Viniste!
—Obvio —dijo Lan Wangji mientras se sentaba en la manta.
La sonrisa en el rostro de Wei Wuxian se atenuó un poco, pareciendo por un momento avergonzado, antes de mirar a su hijo. A-Yuan estaba concentrado en su pan y no había notado a Lan Wangji.
—Tenía planeado caminar por este parque, mostrarte las partes que me gustan, tener un poco de aventura, antes de terminar en un restaurante. Pero, mi hermana tuvo que trabajar a último minuto, así que.
Wei Wuxian levantó la vista de nuevo, el perdón era evidente en su rostro.
—¿Espero que no te importe un tercer participante en esta cita?
—Nunca —respondió Lan Wangji de inmediato y lo decía en serio.
Él ya vio al padre y al hijo como un paquete completo, ¿así que por qué tendría un problema con ello?
— ¿Tienes una hermana? —preguntó Lan Wangji.
Wei Wuxian, que le había estado pasando una bebida a Lan Wangji, se detuvo y parpadeó lentamente.
—¿No la he mencionado?
Antes de que Lan Wangji pudiera responder, Wei Wuxian meneó la cabeza y volvió a sonreír.
—Claro que no, ya que no es mi voz lo que lo pone a dormir. Mi hermana es la mejor. Es dueña de un increíble restaurante, y su chef principal se reportó enfermo esta mañana. A último minuto, así que hoy ella va a ser la chef principal. Preparará verduras en lugar de pasar tiempo con su sobrino favorito.
Wei Wuxian vio a A-Yuan que le estaba sonriendo.
—Sí, sí, eres su único sobrino, pero es solo porque tu tío es un tonto que morirá solo.
A-Yuan asintió con la cabeza en acuerdo. O, más probablemente, asintió en respuesta a que le dieran un nuevo colín para masticar. Wei Wuxian volvió a mirar a Lan Wangji con una expresión suave en su rostro.
—También tengo un hermano.
—Yo también. Es tres años mayor que yo.
—¿Eres el menor?
Los ojos de Wei Wuxian parecieron agrandarse ante el asentimiento de Lan Wangji.
—No actúas como el típico hijo menor.
—¿En serio?
Wei Wuxian se tocó la nariz, reflexionando sobre el pensamiento.
—Bueno, podría ser un poco sesgado ya que me baso en mi hermano.
Wei Wuxian se rio, a lo que A-Yuan se unió.
—O puede ser por el clásico síndrome del hijo del medio.
—Sí.
Hubo un silencio por un momento, antes de que Wei Wuxian golpeara su frente.
—¿Qué estoy haciendo? —se inclinó para acercarles la canasta—. ¡Traje comida! No sabía lo que te gustaba, así que traje un poco de todo.
Un poco de todo, en este caso, parecía ser una ventana entera de una panadería. Había una amplia variedad de rollos, posiblemente con cualquier relleno que Lan Wangji hubiera querido. Cada uno estaba envuelto de forma individual, con una etiqueta en él.
—Quizás debería haberte preguntado si tenías alguna alergia —dijo Wei Wuxian en voz baja.
Lan Wangji meneó la cabeza y tomó un rollo de tofu.
—No soy alérgico a nada, aunque no como carne.
—Es bueno saberlo.
Wei Wuxian tomó un rollo para él con mucho picante, lo desenvolvió y le dio un mordisco antes de decir.
—Cuéntame más sobre ti. Hasta ahora, todo lo que sé es que eres un mecánico cuántico, el hijo menor, no comes carne y tu voz es la mejor manera de hacer que mi hijo duerma por la noche.
Lan Wangji escondió una sonrisa detrás de su rollo.
—No soy un mecánico cuántico.
—¿No eres mecánico cuántico? Pero, hablas de mecánica cuántica. No, A-Yuan, ya hemos hablado de esto.
Wei Wuxian alejó su rollo fuera del alcance de A-Yuan que había estado tratando de agarrarlo.
—No te gusta la comida picante. No me des esa mirada.
A-Yuan vio a su padre con una mirada de traición. Lan Wangji dejó su rollo y extendió la mano.
—¿Puedo cargarlo si quieres?
Padre e hijo miraron a Lan Wangji.
—¿Estás seguro?
Cuando Lan Wangji asintió, Wei Wuxian se acercó y le pasó suavemente a A-Yuan a Lan Wangji.
—A-Yuan, pórtate bien o Lan Wangji dejará de contarte cuentos antes de dormir.
No fue hasta después que Lan Wangji se dio cuenta de que nunca había sostenido a un bebé antes. En ese momento, se sintió tan natural tener a A-Yuan en sus brazos. Los dos se observaron por unos minutos, antes de que A-Yuan comenzara a masticar su pan de nuevo. Lan Wangji levantó la mirada para ver una de las manos de Wei Wuxian moviéndose detrás de él y la otra metiendo el rollo en su boca.
—¿Qué? —preguntó cuando Lan Wangji se le quedó mirando fijamente.
Lan Wangji negó con la cabeza.
—Nada. No deberías hablar mientras comes.
—Lo siento —murmuró Wei Wuxian, permaneciendo en silencio mientras masticaba su comida—. Tiendo a tratar de comer lo más rápido que puedo, cuando puedo. Parte de ser padre —dijo cuando señaló a A-Yuan, que estaba muy cómodo en los brazos de Lan Wangji.
—Entiendo —dijo Lan Wangji, no completamente seguro de haberlo hecho, pero seguro de que llegaría a entender, con el tiempo.
Como era de esperar, A-Yuan se durmió en los brazos de Lan Wangji. Wei Wuxian se ofreció a cargarlo, pero Lan Wangji se negó. La pareja regresó a su edificio con Wei Wuxian charlando de lo que sea que se le viniera a la cabeza y Lan Wangji agregando comentarios de vez en cuando.
Se detuvieron afuera del apartamento de Wei Wuxian, y Lan Wangji le devolvió a A-Yuan, que aún dormía. Wei Wuxian le dio a Lan Wangji una pequeña sonrisa.
—Me divertí hoy.
—Yo también.
—Prometo que la próxima vez seremos solo nosotros dos.
—No hay problema.
La pequeña sonrisa creció y Wei Wuxian asintió.
—Está bien. Sí… está bien —se giró para abrir su apartamento, empujando la canasta dentro con el pie. Se giró hacia Lan Wangji—. ¿Te veremos esta noche?
—Claro.
—Bien —Wei Wuxian se despidió con un pequeño ademán—. Nos vemos más tarde.
Lan Wangji asintió, igualando el ademán, antes de regresar a su apartamento. Estaba casi seguro de que Wei Wuxian lo había observado todo el camino, dado que, cuando se dio la vuelta, la puerta de su apartamento se cerró de repente.
Cuando revisó su celular, tenía un mensaje de su hermano.
Hermano: ¿Cómo estuvo tu cita?
Se lo envió a las doce cincuenta y siete, hace tres horas, incluso antes de que la cita hubiera ocurrido.
Yo: Hicimos un picnic en el parque. Comí un rollo de tofu. Hubo buen tiempo.
Y, porque sabía lo que su hermano en verdad estaba preguntando:
Yo: Trabaja como artista. No tiene mascotas. Le tiene miedo a los perros.
Hermano: De acuerdo.
Hermano: …
Lan Wangji suspiró.
Yo: Habrá más citas.
Hermano: :D
Hermano: Me alegro por ti.
Yo: Gracias.
Lan Wangji guardó su celular, teniendo un extraño momento de no saber qué hacer.
Fue una buena experiencia. Pero, sigo sin estar de acuerdo con mi hermano.
