Capitulo 37. Me iré.
Ni recuerdos ni presagios:
sólo presente, cantando.
Ni silencio, ni palabras:
tu voz, sólo, sólo, hablándome.
Ni manos ni labios:
tan solo dos cuerpos,
a lo lejos, separados.
Ni luz ni tiniebla,
ni ojos ni mirada:
visión, la visión del alma.
Y por fin, por fin,
ni goce ni pena,
ni cielo ni tierra,
ni arriba ni abajo,
ni vida ni muerte, nada
sólo el amor, sólo amando
Pedro Salinas.
Ezio.
Mi corazón que saltaba como loco por pensar que ella estaría en peligro, pero en ese cuarto ella está ahí sentada en la silla con un bebe en brazos.
-¡Ezio! No entres asi vas a despertar al pequeño Lucas- me regaño en susurro aventándome un cojín que no me moleste en esquivar.
-Per…Perdón…es que me dijeron que estabas en peligro y bueno yo te busque y…¿Quién es el bebe?- no podía pensar en nada ya, mi mente era un caos pensé que estaba en peligro y resulta que esta aquí con un bebe en brazos descansando ¿Sera su bebe? ….pero eso no debería importarme ¿o si?
-Ya te dije se llama Lucas…ven salúdalo- me acerqué a ella despacio mis manos comenzaron a sudar y yo comenzaba a ponerme nervioso ella lo abrazaba con cariño parecía que el niño estaba dormido una pregunta invadió mi mente ¿Quién será su padre?
-¿Cuándo nació el bebe?- el niño estaba envuelto en una sabana algo ligera sus ojos estaban cerrados asi que no sabia que color eran pero su cabello castaño muy parecido al de ella ¿Sera…
-Mmmm nació hace un año tres meses creo…uy si ya es un niño grande – le dijo mientras frotaba la nariz del niño con su mano pues el niño seguía dormido pero la edad del bebe me dejo helado, hace dos años ella y yo pasaron nueve mese nace
-¡¿Eres su madre?!- le solté la pregunta espantado por esta situación si era verdad esto mi vida nuestra vida cambiaria por completo todo, pero que me mirara con sorpresa luego al bebe y luego a mi no me agrado nada -¡¿Soy su padre verdad?!-
-¡¿Qué?! –
-Las fechas concuerdan desde ese…ese día que tu y yo….y míralo tiene el color de tu pelo- le dije comenzando a dar vueltas de un lado a otro por este descubrimiento.
-¡Ah…no…es ….no!- decir que se quedo muda fue decir poco parece que olvido como hablar
-No te preocupes yo me hare cargo de los dos pero debemos salir de Florencia lo antes posible si lo que me dijo Lorenzo es cierto estas en peligro, ¿Si eres la cortesana que canta?-
-Ah si, si lo soy pero…-
-Sera complicado nuestra salida si realmente eres conocida debemos tener cuidado por ahora las fuerzas de Lorenzo están débiles y hay mas soldados enemigos debemos irnos mas tardar una semana…
-¡Ezio!- estaba tan absorbo en el plan de escape que sin duda me tomo de sorpresa su grito y logro que de nuevo la mirara -¡Lucas no es mi bebe, es de una amiga!-
-¿Qué?-
-Lucas no es …..nuestro hijo- me dijo sonrojada por pensar en ese hecho pero verla asi sonrojada evitando mi mirada me trajo dulces recuerdos que hacían doler mi interior.
-Ah- fue lo único que pude decir en todo un buen rato el momento se hizo incomodo muy incomodo.
Me senté en una silla cercana mientras ella se acomodaba al bebe en la espalda amarrándolo con una sabana para comenzar a clasificar sus medicinas algo que siempre veía, sus movimientos decididos y su concentración en mover ágilmente cada objeto y escribiendo notas en sus libretas todo en ella era lo mismo pero a la vez diferente ya que ahora no mostraba esa sonrisa que siempre tenia, ahora tenía una mirada seria incluso en el orden en que comenzó a acomodar sus plantas y demás libro pero de pronto el bebe comenzó a llorar.
-Dame…yo lo cuido -le pedí acercándome de nuevo a ella
-¿Estas seguro? –
-Claro…termina tus cosas me las arreglare solo- trate de ser convincente y aunque la vi dudar por fin acepto pasándome al niño, le revise si estaba sucio y para mi alivio no fue asi solo quería estar mas calientito, tuve cuidado con mis armas para no hacerle daño y asi pase jugando un buen rato con el niño dejando de ver sus movimientos incluso me atreví a acostarme en la hamaca de ella con el bebe pero el movimiento de la misma me dio un poco de sueño y decidí cerrar los ojos sin dormir completamente aun escuchando el ruido del bebe tocando mi ropa y de Zu moviéndose incluso la escuche salir pensé que iría por mas cosas pero el silencio se hizo presente y contagia al bebe quedándonos dormidos al volver a escuchar habían dos personas en la habitación ¿Habría traído a una de las chicas?
-Shhh con cuidado hay que apresurarnos debemos ir a ayudar- escuche decir a una chica.
-Solo toma las medicinas y yo a mi bebe para irnos ya- escuche decir a una voz algo enojada y fastidiada escuche como se acerco y cuando la senti cerca le tendí al bebe para que lo tomara
-Solo debías pedirlo ¿Sabes?- las personas que estaban frente mío era una joven de mas o menos mi edad y una niña como la edad de Petruccio.
-Como sea dame mi hijo ya va empezar la función-
-¿Función?-
-Si ya si quieres verlo síguenos- y sin mas se fue caminando la verdad me intrigaba todo asi que las seguí de cerca al edificio de a un lado entramos por una puerta trasera, pasando por una cocina llena de mujeres y unos hombres, pasamos por una habitación llena de alcohol hasta llegar a donde había un montón de mesas y una barra y enfrente un escenario, creo que ya se que es lo que estaban haciendo el lugar estaba repleto de gente ya pidiendo comida y bebidas.
-¿Pero que es todo esto?- pregunte a la mas cercana que solo me miro un buen rato sin responder
-Es una negocio ¿No es obvio?- respondió la misma chica que entro a la habitación de Azucena.
-Si es obvio pero ¿Qué es…?- podía a ver diferentes tipos de funciones incluso de peleas entre hombres
-No me hagas mas preguntas si quieres ver puedes tomar asiento en alguna de las sillas que aun están desocupadas….yo necesito hacer otro tipo de cosas- y sin mas la mujer se fue por la puerta se me hizo raro pero le hice caso y busque un asiento vació para mi fortuna era con una mesa pequeña no había mas sillas y como estaba en una esquina podía ver todo lo que había en este sitio lleno de gente en mesas redondas con candeleros colgando de la pared iluminándolo y en las ventanas unas plantas para su decoración con unas cortinas cubriendo hacia el exterior sin duda era un ambiente cálido y familiar.
Las charlas de los ebrios comenzaron , las voces de las cortesanas obteniendo clientes era tenue y las chica sirviendo ordenes y echando a clientes desastrosos era algo que se comenzó a ver en menos de unos 9 minutos, pero algo no me gustaba de todo esto, tipos comenzaron a entrar sentándose en mesas estratégicas cerca de la salida de este sitio, cerca del escenario, donde salían las chicas con la comida incluso en las ventanas estaban rodeando el lugar pero no eran los únicos, vi a ladrones del Zorro también entrar incluso algunas mujeres comenzaron a moverse todo era muy sospechoso.
-¡Damas y caballeros me complace presentarles a nuestra flor de esta noche….ya la conocen …..nuestra Flor lilit!- Alfredo ese estúpido de nuevo hablo atrayendo la atención de todos una presentación ridícula pero mis pensamientos se vieron callados por una voz suave que comenzó a sonar en el lugar al mirar una joven en ahí parada en medio tocando suavemente aquel instrumento de cuerdas y en una bocanada de aire comenzó a cantar solo que no en italiano comenzó a cantar en francés, yo reconocí esa voz, reconocí esa figura y aunque traía un vestido largo acentuado en su cintura con mangas largas y ese cabello amarrado levemente la hacían lucir atractiva
Aquí estoy aunque expuesta se acabo
Es mi boca es mi grito aquí estoy no importa
Aquí justo aquí en el ruido y el silencio.
Jamás le había escuchado cantar esa canción su voz cargada de dolor de tristeza trasmitía mucho sus notas me atrapaban y aunque a muchos también los atrapo vi como un sujeto saco una espada y comenzó a acercarse al escenario….la atacarían en este momento, la canción siguió un buen ritmo y cuando supe que terminaría por el tarareo dulce que salía de su boca supe que debía acercarme a ella pero no era el único varios mas estaban cerca de ella debía apurarme, esquive a mucha gente que se levanto a admirar mas de cerca y cuando toco la última nota corrí a ella empujando a varios hombre logre llegar al escenario subiéndome y tomando su mano, no veía su rostro su cara fue cubierta por una mascara de carnaval pero esos ojos eran de ella.
-¡ATRAPENLA!- grito un tipo y el caos comenzó en el sitio varios hombre comenzaron a pelear y mas salieron de donde están las cocinas sacando a estos tipos no le di mas importancia tome su mano con intenciones de huir del sitio
-¡Por la escalera!- me dijo y comenzamos a correr rumbo al segundo piso eran discretas estas escaleras asi que pasamos desapercibidos, subimos encontrándome con varias recamaras y al final una ventana asi que nos dirigimos a ese sitio la senti ir lento de seguro era por el vestido.
No avanzamos mucho cuando unos hombres nos encontraron y comenzaron a seguirnos sus intenciones eran claras, nos matarían.
-Necesito que te agarres fuerte – le dije tomando su brazo y aventándola a mi espalda
-¡¿Qué?! ¡Espera…Ezio!- no le di oportunidad de hablar cuando comencé a correr rumbo a la ventana, al abrirla salte logrando agarrarme de una madera y con un balanceo logre darme la vuelta y comenzar a subir y aunque traía a Azucena en mi espalda el hecho de que no pesara tanto me ayudaba a moverme mejo, senti como trato de rodearme con sus piernas al ver que no podía del todo tome sus pies y la ayude dándole un mejor agarre con eso comencé a correr por los edificios mas cercanos, aun escuchaba las peleas y los hombres que estaban buscando a la linda mujer cantora.
-¿Acaso no se rinden?- mire a todos lados buscando donde podemos escondernos pero antes de que viera algún lugar seguro una flecha casi nos da.
-¡Ezio bájame¡- me pidió peor era claro que con ese vestido lo único que pasaría es que la atraparían rápidamente, y aunque se que tiene buena condición no me arriesgare a que la dañen
-¿Con ese vestido? ¿No lo creo?- decidí ignorar sus quejas y concentrarme en el camino, al llevar una carga extra en mi se me complicaba el viaje lejos del burdel y el bar jamás imagine que atacarían en ese sitio tan familiar en el que me encontré, esto no puede pasar mas tiempo asi corriendo por los techo esquivando a uno que otro guardia debia esconderme con ella, pero la pregunta ¿Dónde escondernos?
-¡Ezio …DETENTE!- me grito de repente haciendo que me detuviera en seco cayendo en el techo cerca del rio
-¡¿Por qué me gritas?!-
-Por que no me escuchabas- me recrimino mientras la bajaba de mi espalda y se acomodaba el vestido -Creo que ya estamos muy lejos de esos soldados-
-No creo que haya sido muy fácil perderlos- desde el ataque no había notado bien como estaba ella, su cabello solo era una bola de pelo adornado con joyas posiblemente falsas pero se veían bien, su cara estaba ya descubierta de la mascara y aunque ya podía verla el maquillaje la cubría un poco de como es su rostro, sus labios eran rojos muy rojos y en sus ojos había una línea negra intensa que se extendía mas haya de la forma de su ojo y en el parpado eran de color rosa incluso sus cejas estaban de ese color era algo llamativo que sin darme cuenta alce la mano para poder tocarla
-Ah ¿Qué haces?- pero me saco de mi ensoñación con una pregunta y alejándose un poco de mi
-Solo queria verte mas de cerca nada mas….-
-Ah ya bueno solo avísame si esqu…..-
-¡AHÍ ESTA ….ATRAPENLA!- antes de que me dijera algo vimos como unos soldados estaban subiendo al techo mas cercano al que estábamos
-¡¿Aun recuerdas como nadar?!- era nuestra única salida
-¡¿Nadar? Claro que si por que lo preguntas…..ah no, ni lo pienses- para que decirle si se puede actuar.
-Te veo haya abajo- y sin que protestara mas tome su mano y la jale a mi y en una vuelta rápida la avente al rio la escuche gritar y creo en el proceso maldecirme pero estaba a salvo cuando escuche el ruido del agua yo le seguí detrás de ella, el impacto del agua fue algo refrescante bueno demasiado refrescante pero no era momento, al estar abajo vi a Zu comenzar a nadar mire al techo donde estábamos y ahí estaban los guardias aun no nos veían pero pronto lo harán asi que nade hasta ella y sin que me preguntara que la tome y nos obligue a sumergirnos vi su cara de pánico por ello y comenzó a golpearme para que la soltara pero solo nos comencé a movernos a otra dirección lejos de la vista de esos guardias había visto unas escaleras, me apresure a ese lugar y cuando estábamos a casi nada de llegar asi que nos deje volver a la superficie.
-¡¿PERO QUE TE PASA? Cof cof, casi…me matas- decir que me vio con un odio intenso fue decir poco tan pronto como salí y la ayude a salir me golpeo en el estomago
-Era una emergencia….no te …enojes- me arremedó lo que le dije viéndome aun con resentimiento
-Eso ya no importa ….mírame estoy mojada, enojada, mi maquillaje de seguro se deshizo y ….agg apesto-
-No tanto…-
-¡No importa….esos malditos atacaron el bar! –
-Al menos no lograron atraparte-
-Pero …¿Por qué? Es que esta mal lo que hago ….¿Que voy hacer?- creo que ni siquiera escuchaba mis palabras seguía dialogando dando vueltas y limpiándose el rostro con su vestido o una parte de el, luego la vi tomarse la cabeza con ambas manos al parecer no es la primera vez que pasa -¿Qué voy hacer?- verla lamentarse mientras se sentaba en el suelo y se recargaba en la pared cercana ocultando su rostro, no me gustaba verla asi tan lamentable
-Vente conmigo-
-Pero ….-
-Ya conocen donde trabajas, los Medici sufrieron un ataque a su iglesia y castillo si esos desgraciados van detrás de ti me temo que no duraras mucho aquí en Florencia- tome su mano alejándola de su rostro para que me viera se que había hecho muchas cosas aquí pero al igual que nuestra familia ya no le es posible seguir viviendo en este sitio.
-Creo que tienes razón, no puedo arriesgarlas a todas debo desaparecer mañana mismo-
-No crees que es muy apresurado –
-Por ahora es mejor ….arreglare todo en las sombras –
-Como tu digas por ahora vayamos con alguien confiable- le dije comenzando a caminar con dirección a cierto amigo que nos ayudaría a escondernos un buen rato, con Leonardo.
Azucena.
Desde la llegada de Ezio han pasado muchas cosas interesantes pero la primera que me dejo sin barreras, llego como un loco a mi cuarto justo cuando estaba cuidando al pequeño Lucas, ay me había costado hacerlo dormir por eso a veces admiraba a Melinda por lograr hacer dormir al bebe en segundos en cambio a mi me costaba demasiado pero lo logre y el llega y casi lo despierta pero lo que me dejo sin palabras era que pensara que el pequeño lucas era mi hijo ¡Nuestro hijo! Y decirme que no nos faltaría nada y que se haría responsable me dejo sin defensas por suerte logre resolver el malentendido antes de que escalara mas, el se sentó cerca de mi viéndome trabajar eso me puso nerviosa y aunque tenia al pequeño en mi espalda un mal movimiento hizo que despertara, pero se ofreció a cuidarlo en mi lugar y aunque dude al inicio le entregue la pequeño y seguí con lo mío paso unos minutos y se me hizo raro no escuchar el llanto del bebe al mirar Ezio estaba en mi hamaca con el bebe en su pecho completamente dormidos, era algo nuevo verlo asi sin duda iba a ser un buen padre pero al tener esos pensamientos me aterrorice y mejor decidí salir, me prepare para el show de esta noche incluso mande a Jane y Melinda por su hijo de Jane mientras me preparaba para irme al bar, la verdad con este aun con Ezio me quede completamente en blanco es más después de eso ya no pude hacer bien mi trabajo pero no era momento de esas cosas debía hacer esto, aunque algo me dijo Ezio cuando entro ¿Qué era? Un ataque, el único que recuerdo y fue mas llamativo el ataque a Lorenzo a su casa pero según Paola no había pasado a mayores Ezio logro detenerlos a tiempo, asi que no había ningún problema no entendía por que estaban tan alterado.
La noche llego y ya lista con mi maquillaje y vestido que se ajustaba a mi cuerpo con mangas largas que son algo estorbosas pero elegantes en mi cintura un corset o bueno parecido a un corset que ajustaba más mi cintura y la falta aunque algo amplia era difícil moverse con ella pero se vería bien, me puse mi mascara que siempre usaba y me fui al bar, la gente comenzó a llegar pidiendo platos de comida, pidiendo bebidas a as camareras, Benjamín cuidaba de las chicas mientras le daba indicaciones a sus hombres todo iba perfecto y cuando Alfredo me llamo al escenario subí viendo como estaba mas lleno por hombres la mayoría no me gustaba nada, Benjamín puso a sus hombres cerca de las salidas donde habían desconocidos de lo habitual, en medio había ladrones de mi maestro todo muy sospechoso pero ignore todo y comencé a tocar mi instrumento Voila una canción que siempre me gusto y es esplendida para esta ocasión y mis emociones tan alteradas que tenía, recorrí el lugar que comenzó a ser silencioso de pronto y ahí en una esquina en una de las mesas aisladas estaba Ezio tan atento de mi desviando la vista ocasionalmente miraba alrededor moví la cabeza mirando a los demás casi no reconociendo a nadie y cuando iba a la mitad de mi canción el ataque empezó y escuchar que me atraparan me dejo sin palabras, yo era el objetivo, el campo de batalla comenzó y el lugar comenzó a ser destruido maldita sea…y no traje ningun arma conmigo pero antes de reaccionar Ezio me tomo del brazo defendiéndome de algunos, lo guie al segundo piso pero nos siguieron haciendo que nuestra única opción sea la ventana, maldije la ropa que tenia puesta, el corset era molesto y el vestido no me dejaría mover bien, pero antes de que pesara en algo Ezio me subió a su espalda y comenzó a correr no me pregunto nada solo comenzó a alejarse era algo que jamás había sentido, su rapidez me impresiono y los movimientos que hacía eran únicos pero correr sin rumbo solo haría que se cansara mas de lo que estaba, pero por más que le decía que se detuviera no me presto atención hasta que le grite pero al detenernos me di cuenta donde estábamos, cerca del rio …Genial.
Y como paso me aventó al rio y me obligo a sumergirme pero gracias a ello perdimos a esos perseguidores, todo esto me estaba volviendo loca, se suponía que aun tenia tiempo se suponía que aun no me encontraría ese maldito padre y arzobispo, pero el tenia razón debo desaparecer lo antes posible.
-¿No tienes frio?- me pregunto de pronto Ezio sacándome de mis pensamientos, caminábamos por las calles pequeñas que había en Florencia.
-Un poco la noche esta fría- y era cierto mis brazos los frotaba tratando de darme un poco de calor pero lo que no pensé es que de una sastrería cercana compara una capa ya usada
-Ahh espera no...- trate de decirle, pero me ignoro por completo y regreso con la capa
-Esto te ayudara un poco- me puso la capa sin que pudiera decir o hacer algo
-¿Y tu?-
-Yo estaré bien no te preocupes- me dio una sonrisa cálida y el frio que estaba en mi cuerpo se remplazo por una suave calor que no sentia en mucho tiempo se comenzó a instalar de nuevo en mi pecho con un sobresalto en mis latidos hizo que inevitablemente llevara una mano a mi pecho -¿Estas bien? Tu cara se puso un poco roja- me dijo acercándose demasiado a mi …esto no me había pasado en mucho tiempo, muchos hombres guapos lo hicieron y ninguno logro hacer este efecto
-Por supuesto que estoy bien- le dije muy rápido alejándome de él y esos ojos que parecen penetrar en lo mas profundo de tu ser -Va….Vamos rápido con Leonardo- le dije y comencé a caminar mas rápido.
-Si claro…- fue lo ultimo que escuche alejándome mas, di varias vueltas a las calles hasta que por fin vi la casa de Leonardo a lo lejos, una vuelta mas y estaríamos en su puerta, camine mas rápido y por fin llegue a la puerta toque tres veces y entre.
-¿Quién…es? Oh Zu que gusto verte bien y ….¡Ezio! que alegría verlos juntos- Leonardo al darse cuenta quienes éramos bajo la guardia y vino a abrazarnos a los dos -Pero ¿Qué les paso los dos vienen goteando?-
-Una larga historia amigo mío por ahora nos darías un poco de refugio y calor-
-Claro, claro…Zu creo que tienes un cambio de ropa puedes ir a cambiarte- me relaje al saber que aun estaba aquí.
-Estupendo …ah vuelvo enseguida- le dije a Ezio el cual solo me indico que me fuera, tome la ropa que estaba en un estante y me fui al cuarto que usaba de almacenamiento, comencé quitándome la capa y luego el estorboso vestido que quedo arruinado por las aguas frías y algo sucias del rio, me seque un poco con la capa tomándome un poco el tiempo incluso desate mi pelo para que escurriera y lo volví a atar en una coleta desordenada apretándola un poco para que no me estorbara, ya un poco mas seca me comencé a vestir con la ropa seca, un pantalón y dos camisas aunque al ponerme el pantalón note que me quedaba algo flojo ahh debo volver a agarrarlo un poco de la cintura incluso mi camiseta me quedaba algo floja, que fastidio cuando termine tome la ropa mojada y los zapatos y volví al cuarto encontrándome una escena curiosa un Ezio cerca de la chimenea y a Leonardo muy concentrado en su mesa.
-¡Zu! Puedes calentarte aquí en la chimenea- me dijo distraído Leonardo era extraño verlo tan concentrado en cosas nuevas, la verdad no le hice caso y me acerque a donde estaba el y wou….¡Es una página del códice! No pude quitar mi cara de asombro, era algo muy nuevo, estaba lleno de letras y símbolos que parecían algo que no sirve para nada pero en manos correctas se puede convertir en algo genial, la verdad no le encuentro lógica aunque nunca he sido buena con este tipo de cosas pero Leonardo wou mover los trazos y cambiando y borrando algunas cosas si que eran otras cosas. -Zu podrías darme un poco mm de espacio- uy creo que si lo incomode
-Claro jeje lo siento-le dije alejándome y poniendo mi ropa mojada cerca de la chimenea que estaba siendo cuidada por Ezio….
-¿Aun estas fría?-
-No…pero ¿Qué es lo que tiene Leonardo?- nuestras voces estaban muy bajas acercándonos mucho para escucharnos para que no distraerlo
-Es una pagina de un códice que padre ha estado buscando- ahhh lo sabia
-Ohh- y después de eso no dijimos nada mas observando como leonardo por fin dejo la pluma a un lado.
-¡Lo he descifrado!...es para una modificación de….pero tengo que- vi como se acerco a nosotros emocionando y señalando el brazo de Ezio vaya esto también lo recuerdo, era bueno verlo
-Esta bien Leonardo has lo que sea- no pude evitarlo y me acerque a él para ver el artefacto que no era mas que la hoja oculta
-¿Pero que es esto?- de no ser por Leonardo que alejo rápido la hoja de mi la hubiera tomado
-Es algo que padre me dio, muy útil pero es algo peligroso si no sabes usarlo-
-Exactamente…..asi que no tardare- esos comentarios no me gustaron ¿Acaso insinuaban que puedo hacerme daño? Me sentia molesta por que pensaran en ese hecho.
Esperamos un buen rato mientras veíamos a Leonardo trabajar la verdad estar ya en silencio con Ezio ya no se sentían tan incomodos y aunque estar aquí junto a el calor comenzaba a ser arrullador pero ni esto lograba que durmiera pero de otro lado Ezio ya tenia los ojos cerrados pase los minutos restantes admirándolo hasta que Leonardo volvió a acercarse.
-¿Se durmió?- pregunto viendo como respiraba pausadamente.
-Si se durmió-
-Ezio amigo….- vi como lo movió un poco y por fin despertó -Perdón pero ya está, este nuevo diseño es para envenenar le he rellenado con un poco de veneno que tengo pero si se acaba….bueno puedes ir con un médico o…-
-¡Ni hablar! Si necesitas mas veneno yo lo proporcionare- prácticamente aleje a Leonardo de Ezio y lo mire con entusiasmo, en mi poder aparte de ese hongo que había encontrado tan venenoso con ciertas plantas que curaban funcionaban como paralizantes y unos dos plantas mas detenían la función del corazón y incluso había unas mas que no había probado su funcionamiento y debía hacerlo estaba tan emocionada que no note que me había acercado demasiado. -Lo siento o decía no hay necesidad de ello…yo tengo diferentes venenos- debía calmarme emocionarme asi no ayudaba en nada.
-Gracias…a los dos ….no sé cómo pagarte Leonardo-
-No hay que pagarme para eso estoy….- que buena interacción me alegro mucho -¿Y ahora que harán?-
-Han pasado varias horas asi que podemos regresar y prepararnos para irnos-
-¿Irse? ¿Se irán los dos de Florencia? –
-Tengo que Leonardo me encontraron en el bar y creo que me encontraran igual en el burdel solo causare mas problemas si me quedo- no era mentira pero decirlo asi me dolía aunque fueron solo dos años fue demasiado para mi
-Comprendo entonces es una despedida…- era cierto si me iba no volvería a visitarlo tan a menudo
-Si…pero solo por ahora – no pude evitarlo y lo abrace fuertemente el se volvió un gran amigo -Me llevare mis cosas asi que ¿Me prestas una caja?- mas que nada para llevar las medicinas que dejo
-Déjalas linda, un día vendrás y las necesitaras – su respuesta me dejo en silencio, pero me enterneció ese detalle
-Gracias Leonardo…volveremos a vernos mientras tanto trata de no meterte en problemas- me sentia triste pero era algo que se debía hacer
-Entonces nos vamos…cuídate amigo mío- nos despedimos de él con promesas y de mi parte con ropa mojada.
La caminata por Florencia fue mas tranquila en mi mente estaba muy revuelta sentia que podía pensar en nada de lo que queria para este punto han pasado muchas cosas, y creo que ahora debe ir con Lorenzo si no me equivocaba primero era la hoja con veneno y luego el asalto pero no lo veo con demasiada prisa, tal vez vaya mas tarde, seguimos nuestro camino hasta llegar con Paola pero en ningún momento lo vi alterarse si que era raro.
-Debemos ir a descansar aa…- cierto donde dormiría él…con alguna chica mmm no, no
-Puedo dormir donde sea si quieres en el suelo de tu cuarto- supongo que era la única opción
-Vamos- nos fuimos a mi habitación a dormir aunque le di una manta y se acomodo en un rincón y yo en mi hamaca pero no podía dormir mis pesadillas eran tan fuertes aun y no sabia el motivo del por que pero para mi fue eterno el resto de la noche y cuando vi los primores rayos del sol asomarse me levante y seguí con el inventario de mis cosas solo me llevaría cosas esenciales el resto se lo dejaría a Melinda era una niña de aprendizaje rápido se que el libro que hice con los que le faltaba aprendería, ya solo quedaba la administración del bar pero Jane prácticamente se encargaba de el desde hace meses ella sola.
Mire a la esquina donde aun Ezio descansaba me pregunto si Lorenzo seguirá vivo el no ha ido a ningún lado me puse de cuclillas cerca a el, su rostro durmiente demasiado calmado con sus labios ligeramente abiertos y esa cicatriz en la boca alce la mano, pero antes de tocar su cicatriz una mano me detuvo.
-No es bueno despertar a alguien armado asi- mire nuestras manos y cierto, tenía la hoja oculta se me ha había olvidado por completó al levantar la vista ahí estaba esa mirada seria y un poco adormilada
-Lo siento es que ya salió el sol y me preguntaba si no tienes mas pendientes o personas que visitar-
-Ya no …..solo me faltaba visitar a Leonardo y ya lo hice asi que solo te espero a ti- ah ¿Qué?
-¿Ya no tienes mas cosas que hacer? –
-No ya no asi que con calma te espero- y sin decirle nada me levante y Sali con dirección al bar eso no me lo esperaba se suponía que tenia que ver a Lorenzo y cuidarlo y rescatándolo pero ¿Ya lo hizo? En que momento, todo era tan diferente y a la vez al mismo tiempo y temía ahora si temía por su vida cambie muchas cosas mas.
Me dirigí al bar necesitábamos irnos lo mas pronto posible asi que debía arreglar todo pero cuando entre por la cocina y todo bien pero al llegar a las mesas pensé encontrarme con un escenario desastroso pero ya estaban casi todas reconstruidas
-Por fin aparece la jefa- Benjamín se acerco a mi llevaba en brazos a su hija.
-¿Lo hicieron sin mi?- le pregunte mirado como seguían arreglando el sitio
-En realidad yo les di la orden de hacer todo esto- Jane apareció tan arrogante con su bebe siendo cargada por una de las cocineras
-No me lo esperaba pero ….creo que eso me alegra- mire a mi alrededor las mesas rotas que de seguro había ya no estaban si no que en su lugar había unas nuevas y más lindas también en las paredes ya no estaban aquellas manchas negras incluso había flores en cada mesa, todo era tan lindo y nuevo eso me sorprendió
-¡¿Cómo que te alegra?!- hay Jane siempre tan intimidante que no podías hacer nada de nada mas que rogar que no te grite o trate de matarte.
-Me iré Jane y me alegra ver que puedes manejar esto y me alegra ver que tendrás mucho apoyo ¿si la apoyaras Benjamín?-
-Se suponía que cuidaría de ti no de esta ambiciosa malvada- no pude evitar reír por como la describían pero era cierto
-Cállate….¿Enserio te iras?- Jane raras veces mostraba sus sentimientos y esta era una de las veces su semblante se veía decaído, sus ojos me mostraban tristeza y su postura me daba entender que estaba algo asustada.
-Debo protegerlos, saben que me escondo aquí y no tardaran en saber que vivo en el burdel anoche fue la prueba de esto….-
-Creo que tiene razón – Benjamín también lo sabia y por supuesto que no arriesgaría la vida de su familia por mi. -¿Cómo argumentaras la desaparición? Tu desaparición-
-Ahh cierto, no he pensado en ello….es mucha presión ¿Qué han averiguado las chicas?- otra de las buenas ventajas de este bar es la información que se obtiene mas fácilmente todo se escucha todo se sabe y en cierta forma la Gatita feliz era el segundo mejor consiguiendo información el primero era mi maestro Zorro.
-¿Qué te parece una compra?- Jane me sugirió observándome detenidamente eso me dio escalofríos que me hizo abrazarme para protegerme.
-¿A que te refieres? ¡¿Me quieres vender?! – estaba asustada mas por como me vio con esa sonrisa malvada que ella siempre tiene.
-Oh por supuesto que si…pero no de la forma que quiera será una mentira…. ese candente hombre que llego puede ayudar en comprarte claro no tiene que pagar seria raro que compren a la dueña- que me diga eso con tanta calma me dio sentimientos encontrados.
-La nueva jefa da miedo….mi niña no te acerques mucho a ella-
-Si papi-
-Jane no me gusta la idea pero tienes razón….ahh te dejo todo el desastre vendré en la noche para mi compra- lo decía y aun no me lo podía creer pero prefiero terminar todo antes de irme de aquí.
Volví de nuevo a mi cuarto y para mi sorpresa Ezio seguí ahí viendo cada una de mis cosas eso me hizo sentir algo invadida por su presencia y su forma en como revisaba mis cosas.
-Ahh ¿Qué haces? –
-Solo curioseaba –
-Bueno ya tengo la solución a mi desaparición –
-Eso es bueno ¿Qué harás? –
-Me compraras – le dije muy desinteresada como si no importara nada y aunque se quedo en piedra lo ignore para comenzar a aguardar mis cosas en varias bolsas y organizando mis libros pensando que llevaría y cuales dejaría para mi aprendiz.
-¿Qué? – vi como comenzó a seguirme por mi pequeño espacio y ya que estaba haciendo eso le di una bolsa mas grande para comenzar a meter mi ropa el solo me veía.
-¿Qué?- estaba distraída dispersa de mi ambiente.
-¿Cómo es que te voy comprar? ¡No eres un objeto!- ¿Pero que diablos estaba pensando?
-Es una compra de mentiras ya le dije a mi socia que se encargue iremos esta noche me compraras y tu ofrecerás mas que todos para que no haya nada raro- era un buen plan.
-¿Los demás?- me dijo cerrando mi bolsa con mi ropa si que era algo termino muy llena, el la dejo junto a la cama y le pase otra bolsa para comenzar a guardar varias de mis medicinas.
-Si ya sabes algunos de mis clientes sobre todo unos dos asi que gánales- le di una palmadita en su hombro mientras terminaba de empacar claro lo utilizaba, esta noche seria muy ajetreada.
.
.
Ezio.
Las sorpresas con ella nunca van a terminar aparte de que me obligo a ayudarle a empacar todas sus cosas me dejo en un conflicto me obligaría a comprarla y aunque no lo quisiera me molesto su palabra clientes y demás se supone que no debo pensar en nada mas que la misión en la que me encomendó mi padre pero estos problemas con ella me dejaban fuera de si.
La noche llego rápido ella se alisto y nos dirigimos al bar antes de que comenzaran a llegar muchas personas ella se fue con una de sus amigas según para terminarla bien ya que ella lo único que no hizo fue peinar su cabello algo que me sorprendió.
No tardo mucho cuando el lugar ya estaba demasiado lleno, la mayoría de ellos eran hombres ya grandes unos religiosos y unos cuantos jóvenes ya estaban felices, esa chica la madre del bebe salió a presentarla me sorprendió no ver a ese Alfredo atendiendo, las palabras salían de esa chica y de repente salió Zu con un hermoso vestido estilo francés con su mascara de siempre y un peinado alto una nueva faceta en ella y aunque mostraba una sonrisa sus ojos nunca mentían ella estaba fuera de si no la reconocía, y la oferta empezó.
-100 florines-
-250-
-500 florines-
-550-
Me impresionaba como los hombres comenzaron a pedir por ella pero era cierto había dos personas casi peleándose por ella, uno era joven y el otro era ya un hombre incluso mayor que nuestro padre que molestos demasiados molestos.
-1000 florines- les dije callando las pocas cantidades que ofrecían pero esos dos solo me vieron con odio
-2000 florines-
-3000- si que eran insistentes pero no me dejaría vencer
-5000- una cantidad nueva que hizo que el viejo solo me viera con mas odio y comenzar a acercarse a mi
-¡¿A que juegas muchacho?! ¡Yo la tengo en la mira desde hace un año!- su aliento olía a alcohol su ropa semi nueva lo hacia ver como una persona adinerada pero no lo suficiente para que sea confiable.
-No juego a nada señor….pero ella se vendrá conmigo- le dije provocándolo mas
-Creo que en eso te equivocas...8000 florines última oferta- ese joven igual se veía enojado y asustado lo podía ver el la amaba
-Malditos - dijo el viejo yéndose del lugar quedando solo nosotros dos viéndonos sin apartar la vista pero no me ganaría.
-10,000 florines- y las voces de las personas se escucharon asombrados ya que el dinero se puede usar fácilmente para construir un castillo.
El silencio después de mi oferta fue abrumador este joven no volvió a abrir su boca le había ganado y eso era lo que mas le dolía.
-¡y tenemos un comprador! Pase por su mercancia- grito esa mujer feliz aunque todo era mentira.
La siguiente que sucedió fue venta de comida mientras que Zu y yo nos alejamos del escenario siendo seguidos por muchas miradas todo había salido bien.
-¿Lista para irnos?- le pregunte viendo como su mirada seguía perdida viendo aun al bar era entendible ese miedo
-Si estoy lista vamos...-
-¡Azucena! - no avanzamos nada cuando ese joven nos alcanzó se veía triste pero eso no me importaba pero se veía que a ella si
-¡Julian! ¿Qué necesitas?-
-Por favor no te vayas con el...yo si te amo ven conmigo nada te faltara- para su edad ella ya debía estar casada pero esa idea sonaba horrible
-Ezio nos darías espacio por favor- me pidió gentilmente yo solo le hice caso alejándome lo suficiente para darle privacidad no escuche nada pero sus interacciones y ese último abrazo en poco tiempo aseguraba que no abría más problemas.
La noche paso sin problemas todos se despidieron de nuevo de ella y aunque llevábamos su equipaje la mayoría yo lo llevaba me pidieron cuidarla les asegure que si pero apelar de que ya estamos afuera enlistando un caballo para ella algo más problemático apareció.
