Gracias a Génesis y a Tikva por sus reviews. Les mando un abrazo.


Tom Dupain llenó un platito con unos pocos cruasans de chocolate y la pequeña jarra con leche, para llevarla a su pequeña princesa.

Tenía ya un rato trabajando en alguno de sus diseños, si es que conocia bien a su galletita, que si la conocía.

Subió la escalera silbando el tema del Super Mecha Strike, abrió la trampilla después de tocar un par de veces.

-Princesa, te he traido un bocadillo antes de la cena.

Aún no terminaba de hablar cuando vio que Marinette daba una graciosa voltereta en el aire y se colocaba encima de una caja de cartón.

-¿La caja te está dando problemas cielito?

-Am... si Papá... yo... no podía cerrarla.

-Ah, no hay problema, yo te ayudo.

El panadero vio sobre el escritorio una cinta de embalar, la tomó y empezó a sellar con ella la caja de cartón que le daba problemas a su hija.


Dentro de la caja, ChatNoir temblaba cada vez mas intentando quedarse en silencio.

Podia sentir como la caja fue levantada y dada vuelta con él dentro, quedó de cabeza, luego de lado. Sus orejitas quedaron aplastadas y luego su cinturón se enredó en su cuello.

Esperó pacientemente.

Luego impacientemente.

Estaba a punto de ahogarse de nuevo cuando escuchó algo a lo que aferrarse, la voz de Marinette.

-Ya papi, creo que con eso es suficiente, gracias.

Casi de inmediato, los ruidos y el movimiento de la caja cesaron.

Escuchó al señor Dupain despedirse de Mari y bajar por la trampilla.

Luego, ruidos desesperados de su princesa, tratando de quitar la cinta de embalaje que le impedian salir.

-Chat! Chat! ¿Estás bien? No logro quitar la cinta.

El miedo en la voz de la chica, hizo que su propio temor al encierro se desbocara.

Casi sin darse cuenta, invocó su poder y tocó la caja. Esta, estalló en pedazos mientras se lanzaba a donde sus sentidos gatunos le explicaban que estaba la seguridad.

Los brazos de su princesa.