Marinette caminaba con la sensación de estar dentro de un sueño. uno donde todo había pasado demasiado rápido.

-Adrien es mi Gatito.

dijo mientras subía a su cama rodeada por todo un escándalo de los kuamis que parecían discutir o celebrar. No estaba segura.

Se dejó caer sobre los cojines para ver el cielo estrellado, pero en lugar de más estrellas vio los ojos verdes más bellos. Sonrió hasta darse cuenta de que no lo estaba imaginando. En realidad podía ver a ChatNoir parado fuera de su ventana, brillando un poco bajo la luz de la luna

Se quedó quieta, con la lengua trabada dentro de su boca mientras el héroe abría la ventana y se dejaba caer con una gracia muy felina en su cuarto.

-¿qué pasó princesa? ¿te comió la lengua el gato?

dijo su Gatito al ver que Marinette boqueaba sin emitir sonidos.

-Chat... tú qué hermoso eres... digo que hermosa noche, no deberías estar aquí.

-Cálmate princesa. Sólo quería verte, confirmar que no es un sueño y... tal vez darte un besito de buenas noches.

terminó diciendo mientras hacía ojos de cachorro.

-¿Un beso? un un b... digo un sueño. Talvez si este soñando.

Se dispuso a pellizcar la piel de su brazo.

ChatNoir se adelantó en un movimiento rápido, tomando su brazo y posando un sus labios en un delicado beso sobre la piel enrojecida.

-No te hagas daño mi lady yo también quiero comprobar que no estamos soñando. ¿Porqué no lo hacemos juntos?

Puso su mano enguantada bajo su mandíbula, acariciando sus labios con el pulgar. Marinette cerro los ojos y elevó su cara hacia él, situando las manos en su pecho.

Se dijo a si misma que si era un sueño no importaba mucho la pena o la vergüenza, así que deslizó las manos hasta su cuello jalándolo un poco para besarlo.

El beso, suave al principio, se sintió como fuego en el momento en que sintió la lengua de su gatito tocando sus labios en una petición silenciosa. Abrió solo un poco la boca para darle su permiso, y luego se derritió en sus brazos cuando sus lenguas se tocaron