Los Loud y los Casagrande habían llegado a la casa Loud. Aquella no sufrió de muchos cambios, solo que ahora se veía más espaciosa, tanto el garaje como la casa de Charles fueron ampliadas en cuanto a su tamaño.
Al entrar, todos intentan ubicarse en el comedor, pero la mesa apenas alcanzaba para todos.
—¿Por qué no vamos a la sala? —propuso Rita.
Los demás estuvieron de acuerdo y ya en la sala, supieron cómo acomodarse; los más pequeños en el sofá y los demás sentados sobre la alfombra.
—¿Listos para abrir los regalos? —le habló Lori a los recién casados— Y no aceptaremos un "no" como respuesta, literalmente nos costó una eternidad escogerlos y envolverlos.
Lincoln y Ronnie se miraron y se encogieron de hombros.
—Si, ¿Por qué no? —respondieron.
De la nada apareció Lynn Jr junto con Lana llevando una pesada bolsa llena de cajas envueltas en papeles de colores y listones.
—Bien ¿Cuál desean abrir primero? —les preguntó Rita quien tenía a Lily sentada sobre sus piernas.
Lincoln parecía más emocionado en abrir los regalos que Ronnie. Ella parecía más perdida en sus pensamientos, pero sabía disimularlo a la perfección; no quería arruinar un momento especial.
—¿Mija, estas bien? —Rosa fue la única que lo notó.
—Estoy bien abuela, es… normal sentirse así durante el embarazo, ¿no? —y después, Ronnie dejó salir una risa nerviosa.
Pero la abuela no estaba del todo convencida. No era tan ingenua, conocía perfectamente a su familia, para no darse cuenta que algo le estaba pasando a Ronalda; algo que pronto averiguarás.
La mayoría de los regalos eran más para el nuevo bebé que para ellos como matrimonio, entre estos había ropita: baberos, gorritos, pijamas —la mayoría bordados por Leni— de color blanco o amarillo, siendo estos colores unisex, pues claramente desconocían el sexo del primer o primera descendiente de los Loud Santiago. Tampoco podían faltar los biberones, pañales con su pañalera, peluches, chupetes, sonajeros, cuentos para dormir, incluso el asiento para el auto y un corral.
—Eso es todo —habló Lincoln para ver que en la bolsa ya no quedaban regalos, pero algo llamó su atención—. ¿Qué es esto?
—¿Qué es que, perdedor? —le preguntó Ronnie y todos vieron como Lincoln sacaba un pedazo de papel doblado.
—Debe ser alguna tarjeta —supuso Libby— y fue sacada de algún cuaderno, se ve que alguien aprecia el concepto de las tres R.
—¿No será tuya? —le preguntó Rebeca, ya que sabía que Libby era amante de lo ecológico, pero esta negó a la pregunta.
—Eso no tiene sentido, las tarjetas deben tener alguna gama de color y algún dibujito y esto —señaló el papel— se ve que arrancaron la hoja. Ven —Leni señaló el pedazo lleno de mordeduras.
Lincoln no lo pensó dos veces y desdobló el papel. Las letras eran grandes y el peliblanco apenas podía descifrar lo que decía.
"AFAUFUN LEFES QUEFEDAFA UFUN REFEGAFALOFO"
—Eh, no entiendo que dice —Lincoln se rascaba con la cabeza.
—Hay dice: "Aún les queda un regalo".
Los presentes se quedaron viendo al menos inteligente de los Casagrande, preguntándose ¿Cómo fue capaz de entender algo así?
—¿Estas seguro cariño? —le pregunta su madre.
El joven que a pesar de ya ser casi un adulto, aún seguía conservando su alma de niño, al igual que Leni, sin embargo, hasta los menos inteligentes tienen sus momentos. CJ agarrando un marcador rojo, resalta las letras que formaban la frase con algo de torpeza.
"AFAUFUN LEFES QUEFEDAFA UFUN REFEGAFALOFO"
Todos se sorprendieron. Lynn Jr que estaba justo a su lado, le rodeó con un brazo mientras lo despeinaba con el otro.
—Bien hecho, hasta que finalmente usas el cerebro pequeño torpe.
Tanto Ronnie como Carlota, mejor dicho, los Casagrande miraban molestos a Lynn por tratar de esa manera a CJ, en cambio su familia la miraban de manera desaprobatoria. Pero al parecer a CJ no le molestaba o incomodaba en absoluto.
—¿Por qué nos miran así? —pregunta CJ no entendiendo nada del porqué el cambio en sus expresiones.
—No. No es nada —le dijo Lincoln antes de volver a ver la nota—. Entonces hay otro regalo, pero, ¿de quién? Si ya no falta nadie, excepto por Rebeca.
La observada ahora resultó ser ella. La chica aún se mantenía seria y aburrida.
—Puff. Me dio flojera entregarles algo. Al menos agradece que estoy haciendo acto de presencia en este patético pueblo y no en una lujosa ciudad donde al menos no tenga que ver la horrible cara que tienes.
—A si, pues te recuerdo que naciste en este patético pueblo princesa —le reclamó el peliblanco con humo saliéndose por las orejas.
—¿Qué fue lo que dijiste? —los dientes de Rebeca rechinaban de la ira.
Si había algo que ella odiaba, es que la llamen "Princesa". No soporta ese apodo y escucharlo de la boca de Lincoln ya era demasiado.
—Lo que oíste. Prin-ce-sa —sonrió intentando provocarla.
—¡Ahora sí!
En un abrir y cerrar de ojos, ambos primos estaban rodando por el piso.
Lynn, Lola, Lana y Carl al parecer eran los únicos que disfrutaban ver la pelea entre Lincoln con Rebeca, pero Ronnie parecía perdida cuando debería impedir la pelea. Sintiendo que la jalaban, la abuela se la llevaba lejos, donde nadie podía oírle.
—¿Qué pasa abuela?
—A mi no me engañas, Ronalda. Se te nota a kilometros que algo te pasa, y por eso decidí traerte aquí porque se que te sentirás más cómoda de que nadie nos escuche —ambas se encontraban en el segundo piso, en una de las habitaciones, la de Lori y Leni para ser más exactos y que ahora estaba casi vacía.
—Abuela, yo —pero fue callada de inmediato.
—¿Es que acaso no confías en mí, o en tu familia? —ante eso Ronnie agacho la mirada, sintiéndose miserable— Se que estas asustada, pero cómo quieres recibir ayuda si no cuentas lo que te pasa.
—No es fácil tener que recordar algo que me tiene atormentada.
—Inténtalo al menos.
Ronnie dejó escapar un suspiro leve, antes de contarle a su abuela lo sucedido. Sabía que no podía ocultarlo por más tiempo. Rosa con cada palabra temblorosa que oía de su nieta, abría la boca y los ojos de la impresión. Hasta juraba ver los ojos cristalizados de su niña. Ronnie entre más hablaba, el recuerdo se hacía más grande que ya no podía soportarlo.
Se vio a sí misma gritando desgarradoramente, unas voces se escuchaban a lo lejos... burlándose de su sufrimiento y una sombra se acercaba cada vez más a ella, y sus ojos... completamente rojos, como los de un demonio.
Terminó llorando en los brazos de la abuela.
—Creí ser fuerte, pero el miedo me invadió —murmuró con la voz hecha pedazos.
—¿Es por eso que estas así, mija? —la respuesta era obvia.
—Si... por eso no debes decírselo a nadie abuela ¡A NADIE! ni siquiera a Lincoln... Si se llega a enterar —los labios de la latina temblaban.
—Oh mi niña —le da un abrazo para reconfortarse—. Está bien, no diré nada... pero debes entender que tarde o temprano la verdad se sabrá.
—Ese perdedor me odiará, yo lo sé.
—No lo creo. No lo hiciste por voluntad propia.
—Ya lo sé abuela... pero, creerá que no fui lo suficientemente fuerte para... enfrentarlo.
—Tranquila. Algo se nos ocurrirá —volvió a abrazar a Ronnie.
El abrazo no duró mucho, pues se escuchaba a alguien abrir la puerta. Ronnie rezaba que no fuese su esposo. Si él la escuchó, ya podría empezar a cavar su tumba.
—Oh... Este no es el baño —para su alivio se trataba de Leni quien a pesar de los años, aún no sabía cómo ubicarse dentro de su propia casa.
La rubia cerró la puerta sin inmutarse que allí adentro se encontraban su cuñada y la abuela cuyos panqueques salados le encantaban.
—Será mejor que bajemos.
Cuando regresaron a la sala, Lincoln y Rebeca ya habían dejado de pelear. Hubieran seguido con esto, pero estaban siendo sujetados de ambos brazos por dos personas: Lori y Lynn al peliblanco, mientras que Liby y Renata sostenían a la rebelde. Los rivales intentaban zafarse como sea y sus ropas, ni hablar. Estaban rotas y arrugadas.
—Ni cuando te golpeaba, quedabas así torpe —le dijo Ronnie recordando a cuando esta lo molestaba en la niñez.
—Ronnie. Yo, espera... —Lincoln logra ver algo peculiar— ¿Estuviste llorando?
—¡No! —pega un grito que sorprende a más de uno— Es decir, si. Pero no es nada, solo me emocioné un poco por... ¿por los regalos? ¡Si, eso es! —Ronnie ya se estaba sintiendo avergonzada que decidió cambiar de tema—. Este...deberíamos averiguar lo del regalo sorpresa. ¿No creen?
Muchos se extrañaron ante la actitud de Ronnie Anne, pero decidieron no decir o hacer nada al respecto; suponían que estaba así por el embarazo. Solo la abuela Casagrande sabía la verdadera razón del porqué ella estaba así.
—Eh, si. De acuerdo —Lori se aclaró la garganta— ya sabemos que Rebeca no dejó la nota. ¿Alguien tiene alguna otra sugerencia?
—Pues CJ fue capaz de leer la nota —su prometido tomó la palabra—. Quizá fue él, solo que no se acuerda —todos vieron al joven quien, un poco perdido, no sabia que hacer o decir al respecto— ¿Lo ven?
—Imposible —habló Carlota—. Conozco perfectamente la letra de mis hermanitos y estoy segura que no le pertenece a CJ.
El chico especial descartado.
Y así, cada quien tuvo una idea de quién podía ser el autor de esa nota pero, al parecer, ninguno afirmaba ser quien la escribió.
—Esto es inútil —Rebeca arrebató la nota de las manos de Lori— Ya digan de una maldita vez quien escribió esta miserable nota —tiró con fuerza la hoja y le dio un pisotón.
Rita que estaba cerca de la nota, la levantó. Intentó descifrar si la letra le pertenecía a alguna de sus hijas —exceptuando a Leni y Lily, pues sus caligrafías no eran las mejores que digamos— pero no lo consiguió. Siguió observando hasta que...
—Feliz aniversario, mi vida —se oía la voz de un hombre quien tenía en sus manos una caja— Anda, abre tu regalo.
—Oh cariño, me encantan» Unos bombones y una nota que decía: "TEFE AFAMOFO, RIFITAFA".
De la impresión, dejó caer nuevamente el pedazo de papel. Estaba en shock.
—No. No puede ser, esa letra es... es...
—¿De quién? —todos (incluyendo sus hijos) deseaban saberlo.
—De su padre.
Perdonen si fue cortito, pero no he tenido muchas ideas :'(
Bueno, se descubrió que algo le pasa a Ronnie, que Lynn Sr escribió la nota y que CJ sabe leer con la F. ¿Me preguntó cual será el regalo que falta?
Si tienen preguntas, pueden irlas haciendo (via reviews o PM) que yo las responderé en un futuro :P
También decirles que si quieren ver las vidas de cada chica Loud lo verán en un siguiente capitulo. O más bien, en una futura historia, con otras que tengo en mente jejeje.
