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Buen día, tarde o noche a quien lea esto.

Antes que nada, permíteme agradecerte, apreciado lector, por leer esta obra hasta este punto, el cual es, de hecho, el final. También me permito extender un gran agradecimiento a Dasher1275, usuario de WP, por invitarme a ser parte de este proyecto, siendo él quien tuvo la idea de esta historia y yo quien la plasmó.

Admito que esta historia no solo se diferencia del resto de mis historias no solo en concepto, sino en forma, y es que aun cuando me entregaron la idea en bandeja de plata, ya lista para solo escribirla, considero que la redacción y la narrativa fue bastante volátil, siendo que incluso hubo omisiones que se hicieron por el bien del avance. Pese a todo, considero que esta historia fue un proyecto increíble y con el que me sentí muy conectado al momento de escribirlo.

Espero que disfrutes el final de esta historia, y agradezco las lecturas, votos y comentarios de todos en ambas plataformas a las que pertenezco. Mi salud no ha mejorado, y es probable que no mejore, pero ya da igual, hare un esfuerzo por volver a mi actividad catorcenal. Espero que si alguien lee alguna de mis otras historias, las disfrute también, y no olviden visitar el perfil de Dasher1275, quien es el que ideo la historia, así como el perfil de DarkShadows777 quien es él ilustrados que hizo la portada de esta historia.

Saludos a todos, Nos vemos en la próxima vida.

Cyberz Fuera.

Ja Ne.


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Cambio Mínimo Necesario

Conteniendo su molestia, y tragando a grandes bocados su vergüenza, Lincoln permaneció sentado junto a todas esas chicas, tres en total, de las cuales una se encargó de humillarlo de una forma en la que nunca creyó llegar a serlo, mientras las otras dos se limitaron a ver como con cada oración en su contra, Lincoln perdía mas y mas de su paciencia, pero carecía de los argumentos necesarios para defenderse.

—¿Cuál es tu problema?— con molestia, pero sin mucha emoción, fue lo que Lincoln preguntó, sin tener el valor para ver a Ashley de frente.

—Creo que se hizo bastante claro que tu eres mi problema, Lincoln.

—Yo no te he hecho nada malo, no se porque hiciste todo esto, fue demasiado…

—Si, puede ser que me pase de la línea un poco, pero creo que alguien tenia que hacerlo de todas formas. Has estado actuando como un idiota.

—No, para nada, creo que es bastante obvio que quien se esta comportando de esa forma eres tú. ¿Había necesidad de decirme todo eso frente a tantas personas? Además, ¿Quién eres tu para decirme todas esas cosas? No me conoces.

—Claro que sí, eres Lincoln Loud, el chico del plan. El de la familia numerosa y que se junta con el grupo de inadaptados de la escuela.

—Eso no es nada, todo mundo sabe eso de todas formas, no es que sea algo especial que te de el derecho de atacarme y pretender que sabes quién soy.

—Entonces supongo que niegas todo lo que te dije, ¿cierto?

—¡Por supuesto que sí! ¿Cómo voy a aceptar esas acusaciones? Estas exagerando todo, no hay forma de que yo haga algo así de… descarado.

—¿Qué tal esta tu hamburguesa?— ignorando completamente a Lincoln, Ashley preguntó eso a Haiku, quien junto a Maggie habían hecho su orden mientras esperaban a que las cosas se calmaran.

—No me gusta mucho el tocino— respondió la chica con el ojo izquierdo cubierto—, pero sabe bien, y no es demasiado grasosa.

Lincoln se molestó al ver cómo, en apariencia, Ashley pretendía cambiar de tema y simplemente ignorar la tormenta que ella misma desato sobre él, pero antes de poder quejarse, ella continuó hablando y, para su sorpresa, retomó el tema.

—¿Qué opinas tu al respecto, Haiku? Sobre todo esto, quiero decir. ¿Crees que lo que dije estuvo mal?

—Lincoln es alguien amable, no debiste tratarlo de esa forma. Creo que debiste tener mas cuidado al expresar tu molestia, o decepción, pero realmente no creo que lo que dijiste fuera incorrecto.

Con su rostro completamente descompuesto en una mueca de incredulidad, Lincoln miró a Haiku, sintiéndose bastante traicionado ante sus palabras, pero sobre todo molesto, pues, aunque podía decir que fue algo osado al interactuar con ella, podría jurar que fue alguien respetuoso y que nunca le mostró un comportamiento desagradable.

—Oh. Parece que el chico casanova no lo entiende. Explícaselo un poco mejor.

—No me malentiendas, Lincoln. Eres el chico mas amable y dulce que conozco, pero si has estado comportándote raro desde que te hiciste ese corte de cabello. Y aunque no creo que sea algo malo, si es diferente.

—¿Diferente? ¿De qué manera?

—Me gusta salir contigo, Lincoln. Antes también me gustaba hacerlo, pero ahora es muy diferente— Haiku hizo una pausa para darle un bocado a su hamburguesa—. Es divertido hablar con Lucy sobre nuestras citas y todo eso, pero creo que fuiste algo apresurado en cuanto a lo de besarnos. No me molesta, ni tampoco me incomoda, pero es algo que no había hecho antes y fue raro como lo hacías. Al principio pensé que estaba bien porque me gustabas, pero creo que me gustas mas como un hermano que como otra cosa, por eso besarnos se volvió algo raro.

—¿Y porque no me lo dijiste antes para detenerme?

—Te lo dije, Lincoln, pero tu insististe en que podíamos hacerlo sin problemas. Decías que era algo de solo amigos, que no me harías tu novia si yo no quería, y que besarnos era para hacernos amigos mas cercanos, y como besarnos es algo incomodo, pero no me molesta, pensé en que daba igual dejarte hacerlo. Además, a Lucy le emocionaba cuando le hablaba sobre eso.

—¿Estas diciendo que yo te obligue a hacer eso?

—Si, un poco, pero no me molesta. Tu has hecho muchas cosas por mí, aunque no soy tu hermana, solo soy la amiga de tu hermana. Creo que esta bien si quieres hacer eso conmigo, te lo debo.

A Lincoln se le hundió el corazón en el pecho, entendiendo la forma en que hizo sentir a Haiku, y sabiendo que esa es justamente una de las formas en que su familia le había enseñado que no debía tratar a una mujer, especialmente a una que quería y no se lo merecía.

—Haiku, no deberías pensar de esa forma— con cierto reproche en su tono de voz, Ashley le explicó a su amiga—, puede que le debas algo a Lincoln, pero eso no te convierte en un objeto que él pueda usar.

—Eso es verdad— de forma a penas entendible, Maggi aportó su comentario, sonando algo desagradable pues lo hizo mientras tenía algo de comida en su boca.

—¿En verdad hice eso?— desconcertado, Lincoln se dirigió a la chica gótica— ¿Te hice sentir obligada a hacer eso?

—Si— respondió ella, sin realmente mostrar ningún malestar al respecto—, pero esta bien, si al final nos hacemos novios no me importa. No me gustas de esa forma, Lincoln, pero si eso es lo que quieres, por mi esta bien, así Lucy y yo seriamos como hermanas de verdad.

—¿Cómo que no te importa? Me estas diciendo que te obligue a hacer algo que no te gusta y después me dices que te da igual, eso no tiene sentido.

—¿Qué esperabas?— con molestia, Ashley le preguntó— Es solo una niña, igual que tú. Pero no quieras usar eso como una excusa, que ella diga eso no significa que estas libre de problemas, Lincoln. Lo que haces es desagradable y abusivo.

—¡Bien! Lo admito, al parecer fui algo, no lo sé, malo con Haiku, me disculpo por eso. En verdad pensé que lo hacías porque querías, no recuerdo haberte obligado a nada, Haiku, pero si lo hice, lo lamento y no lo volveré a hacer. Pero eso no significa que todo lo demás de lo que me acusaste sea cierto.

—Vamos, Lincoln, obligaste a una niña menor que tu a besarse solo porque eres un pervertido reprimido, creo que el resto de acusaciones se queda corta ante esto.

—No soy ningún pervertido— tratando de defenderse, pero también de contenerse, Lincoln evitó alzar la voz al decir eso.

—Bueno, eso no es lo que dijeron las otras chicas.

—¿De qué hablas?

—Ya te lo dije, Lincoln, hablé con muchas personas, personas que te conocen, y sobre todo fueran las chicas las que dijeron que habías cambiado bastante. Aunque todas son unas raras de primera, ninguna parece ver lo malo en la forma en que actúas, y eso no puede ser algo normal.

—¿Qué te dijeron las chicas?

—También te lo dije antes, presta más atención. Solo me dijeron lo que les pregunte, y les pregunte sobre ti, y sobre como eras.

—Pero, ¿Qué fue lo que te dijeron? Quiero saber porque dices que soy un pervertido.

—Pues, porque lo eres. La chica del moño azul menciono que te has vuelto muy intimo con ella en muy poco tiempo y de una forma que ella no esperaba tan pronto. La chica del mechón habló de como hacen cosas bastante subidas de tono, pero entre nosotros, creo que ella es incluso más pervertida que tú. Y también esta esa chica a la que le pides las fotos intimas, aun cuando sabes que a ella no le gusta eso.

—No se por que ellas hablaron de eso contigo, pero mientes, yo no las obligue a hacer nada de eso, lo hacen porque quieren, yo se los pedí como un favor entre amigos, y ellas accedieron si que yo las obligara.

—¿Te das cuenta de que con eso confiesas de forma implícita que si eres un pervertido? Además, ¿Qué tan cierto es que no las obligaste? Digo, hasta hace un momento creías que no habías obligado a Haiku a nada, pero resulta que no era así.

—Estas loca, yo no haría algo así y te lo voy a demostrar.

Con prisa, Lincoln sacó de su bolsillo su teléfono, entrando directamente a la aplicación de contactos y marcando el numero de una de las mencionadas. No la pondría en altavoz ni la expondría a una confrontación no presencial con personas que no deberían estar enteradas de nada personal, pero si trataría de obtener de ella lo que esperaba escuchar, para luego restregárselo en la cara a Ashley.

—Hola, Lincoln— sonando feliz a través del altavoz, la chica a la que llamó le saludo.

—Hola, Jordan, espero no estar molestando.

—No, la verdad es que justo ahora no estoy haciendo nada, solo espero para salir con mamá. ¿Qué ocurre?

—Se que esto te va a parecer que sale de la nada y que será incomodo también, pero hay algo que quiero preguntarte.

—Está bien.

—¿Te incomoda tener citas conmigo?

—¿Qué? No entiendo la pregunta, ¿Qué se supone que significa?

—Las veces en que emos salido juntos y que yo… que nosotros… ya sabes, cuando emos hecho esas cosas, ¿te incomode?

—Oh— incómoda con la pregunta, Jordan hizo una pequeña pausa—, pues, supongo que no, quiero decir, estamos en esa edad y todo eso.

—Jordan, esto es importante y necesito que seas sincera conmigo. ¿Estas incomoda por la forma en que hacemos eso? ¿No te gusta?

—Pues, la verdad es que no soy una gran fan de hacer eso, Lincoln. Entiendo que estés interesado en esas cosas, pero la verdad me hubiera gustado ir mas lento en ese aspecto, era la primera vez que hacia esas cosas y siempre pensé que sería más romántico que solo besarme y manosearme con alguien en una sala de cine o lugares donde nadie pueda vernos.

—Entonces… ¿sientes que te obligue a hacerlo?

—No te enojes, Lincoln, pero creo que sí, fuiste algo insistente con eso.

—Ya veo, lamento eso Jordan, te llamare después.

Estando confiado en lo que recibiría como respuesta, y aun sin permitir que escucharan las respuestas de Jordan, Lincoln se mantuvo cerca de aquellas tres chicas con las que compartía mesa, convencido de que podría contradecir lo dicho por Ashley haciendo esa llamada con Jordan, pero lamentablemente lo que quedo en evidencia frente a ellas fue que Lincoln se equivocó.

De cualquier forma, no estaba dispuesto a darse por vencido, era cierto que malinterpreto las cosas con Haiku y con Jordan, obligándolas a hacer cosas más allá de lo que querían, pero estaba seguro de que no era así con todas las chicas, no cabía la posibilidad, después de todo él no era ese tipo de persona desagradable que Ashley tan confiada le acusaba ser.

—Hola, Cookie, ¿Cómo estas?— preguntó Lincoln, iniciando una conversación con aquella que era lo mas cercano a su amiga de la infancia después de que ella respondió a su segunda llamada.

—Hola, Lincoln, estoy bien. Lamento no responder la primera vez, Sali de casa un momento para comprar un helado y no lleve conmigo mi teléfono.

—Si, esta bien, no te preocupes por eso.

—¿Necesitas algo?— curiosa al respecto, Cookie debió plantear su pregunta después de que Lincoln se quedara en silencio un momento.

—Si, de hecho, necesito preguntarte algo, Cookie. Es importante… espero que me respondas con la verdad. Es sobre nosotros— Lincoln se detuvo al escuchar del otro lado de la línea telefónica, como su amiga hacia un suave quejido, claro indicio de incomodidad, pero antes de continuar con lo que quería decir, ella tomó la palabra—…

—Lincoln, me gusta salir contigo y pasar el rato, y creo que eres alguien muy lindo cuando tenemos esas citas, pero si lo que quieres son mas fotos mías, no lo hare. No me gusta hacer eso, es vergonzoso y aunque digas que no se las vas a mostrar a nadie, aun me da miedo que alguien las vea. Se que te vas a molestar como las otras veces, pero es algo que ya no quiero hacer. Me gustaría seguir siendo tu amiga y todo, pero si quieres dejar de hablarme otra vez, entonces lo entenderé.

—¿Otra vez? ¿Cuándo he dejado de hablarte?

—Pues, varias veces, Lincoln. Siempre que me pides fotos y no te las quiero mandar, tu simplemente dejas de hablarme…

Lincoln quiso negar esa acusación, pero escucharlo de Cookie le hizo darse cuenta de eso no era una mentira. Tampoco era una certeza en toda regla, pero sin lugar estaba diciendo la verdad, después de todo, y mientras recordaba sus interacciones con Cookie, Lincoln notó como es que, cuando ella no cooperaba con ese tema, Lincoln simplemente se alejaba de ella.

No lo hacía realmente con algún tipo de malicia directa, era solo que, en su mente, y ante tanta disposición de otras chicas, el simplemente consideraba que, si ella no quería compartir eso con él, entonces podría poner su atención en otra chica, una diferente la cual si quiera hacer ese tipo de cosas por él. Variedad para escoger tenia, pues, aunque aquello lo comenzó como algo tonto, ciertamente había hecho y afianzado amistades con muchas personas. La mayoría de ellas chicas.

—Yo, lo siento mucho, Cookie— después de escuchar a su amiga seguir hablando, pero no poniéndole atención por pensar al respecto, Lincoln decidió que era justo disculparse con ella—, nunca fue mi intención acerté sentir de esa forma. No me había dado cuenta que te estaba obligando a hacer lo que yo quería. Ahora mismo voy a borrar todas esas fotos que me has mandado y tratare de encontrar la forma de compensártelo, ¿te parece bien?

—Yo… no se que decir. ¿No estas molesto por esto?

—¿Yo? ¿Qué hay de ti? ¿No estas molesta por lo que te hice?

—Pero, ¿seguiremos siendo amigos? Si quieres conservar las fotos, puedes hacerlo, solo no quiero que dejemos de ser amigos.

Sintiendo un verdadero malestar, Lincoln notó como su estomago se comprimía al descubrir que Cookie accedió a ese comportamiento no por complacerle o porque le guste, era porque tenia miedo de perderlo si no cumplía con sus exigencias. A fin de cuentas, Cookie era una chica tímida y que, debido a su situación familiar, poca oportunidad tenia para hacer amigos y pasar tiempo con ellos, siendo Lincoln el único amigo que ella debe conservar desde su infancia temprana.

—Cookie, de verdad lamento todo esto, te aseguro que seguiremos siendo amigos, no hay forma de que eso cambie. Borrare esas fotos y no te pediré nunca mas algo como eso, seremos solo amigos normales, y me voy a encargar de compensarte por esto, así que no te preocupes. Ahora mismo hay algo que debo hacer, pero te llamare pronto, y tranquila, somos y seguiremos siendo amigos, ¿esta bien?

—Bien, Lincoln, supongo que nos veremos después, buena suerte con lo que tengas que hacer.

Lamentablemente para Lincoln, aquella buena suerte que Cookie esperaba que tuviera, no se hizo notar en absoluto. Llamó a mas de las chicas con las que salía, y aunque al inicio ninguna parecía molesta por que él las contactara, cuando Lincoln hacia la pregunta, esa misma que hizo a Cookie y a Jordan, siempre salía a colación como es que, de una u otra manera, Lincoln ejercía presión en ellas para obligarlas a hacer lo que él quería.

Con cada conversación Lincoln terminaba mas desecho en su mente, pues al parecer, y sin que el lo viera como algo malo mientras lo hacía, había estado coaccionando a cada una de las chicas para cumplir sus caprichos, justo el tipo de persona que su familia siempre se encargo de mostrarle que eran los peores. Y quizá lo peor de todo eso era darse cuenta de que lo único que quería de esas chicas, era diversión, el tipo de diversión que tantas veces había hecho llorar a Leni, indignar a Luna o molestar a Lori. Estaba tratando a las mujeres como objetos.

Después de una serie de llamadas decepcionantes, Lincoln no pudo mas que dejar caer su cabeza sobre la mesa frente a él, aun incapaz de notar como es que tanto Haiku como Maggie estaban una vez mas ausentes, dejándolo a solas con Ashley, quien no parecía tampoco muy atenta a él, pues se la veía divertida viendo la pantalla de su teléfono.

—¿Cómo te fue con eso?— preguntó ella después de un rato de escuchar los suspiros de derrota de Lincoln— ¿Alguna de ellas en verdad estaba cómoda con tu perversión?

—Si.

—¿En serio? ¿Quién?

—Tabby.

—Bueno, Lincoln, al menos una de ellas lo estuvo— y de sus labios, una risilla algo irritante salió de forma discreta—, pero esta bien que ahora lo sepas. Por lo visto nadie estaba dispuesto a decirte sobre esto, y por eso te estabas convirtiendo en ese chico desagradable y algo abusivo. Lo mejor seria que volvieras a ser el chico que todos dicen que eres.

—No puedo creer que todas ellas me digieran eso… incluso cuando llame a los chicos me hicieron ver que me he estado portando como un idiota. Clyde incluso dijo que me estaba comportando como Rusty lo haría, ¿puedes creerlo? Que me comparen con Rusty es de las peores cosas que me han pasado en la vida.

—No tengo idea de quien sea ese chico, de tus amigos solo he hablado con el chico negro, el granjero y la chica morena. No recuerdo que ninguno de ellos tuviera ese nombre. Pero da igual como sea ese tal Rocky, solo no seas igual que él.

—Pero ya lo soy, ¿Qué se supone que haga ahora?

—No es tan difícil, Lincoln, solo discúlpate y deja de ser un idiota.

—¿Puedes dejar de llamarme así?

—Lo hare cuando dejes de ser uno.

—No entiendo cual es tu problema, nunca te hice nada malo, así que no se porque insistes en atacarme.

—Porque me gustas, Lincoln.

—¿Qué clase de excusa es esa? ¿No se supone que trates bien a las personas que te gustan?

—Pues, si, se supone que trates bien a las personas que te gustan, pero solo cuando son buenas, y tu no eres bueno, Lincoln, eres un idiota. Me parece tonto que solo porque esa chica morena te rechazo te convirtieras en este intento de casanova pervertido y coercitivo.

—No puedo creer que Stella te haya contado eso, es una soplona…

—No me dijo demasiado, solo parecía que necesitaba desahogarse un poco, ¿sabes? Fue aquella vez que huiste cuando ella se nos acercó.

—Ya te lo dije, ella me ilusionó y después me rechazo. No quiero hablar con ella para que siga humillándome y burlándose de mí.

—¿Por qué dices eso? No me parece que ella se burle de ti.

—Claro que lo hace, el día que le pedí fuera mi novia, planeé una cita con ella. Estoy seguro que ella sabia lo que le pediría, incluso antes de tener esa estúpida cita era obvio que estaba tramando algo, y aun cuando ella seguro ya tenia pensado rechazarme, acepto la cita solo para rechazarme. No solo se aprovecho de mi al aceptar la cita y los regalos, también me dejo ilusionarme por cómo había salido esa cita. Apuesto a que esa misma noche estuvo hablando con sus amigas sobre lo patético que me vi cuando me dijo que no.

—¿Tus amigos saben sobre esto?

—¿Qué? ¡Claro que no! Jamás les diría que otra chica me volvió a rechazar, sería el hazmerreír de todos… otra vez.

—Entonces, ninguno de tus amigos lo sabe, ¿cierto?

—Pues, no lo creo, supongo que se dan una idea de lo que paso, pero siempre me preguntan al respecto, así que no creo que lo sepan realmente.

—Entonces esa chica, Stella, mantuvo eso en secreto.

—Puede ser, pero eso no quiere decir que no se lo dijo a nadie. Hay rumores sobre nosotros en toda la escuela.

—Si, escuche muchos de esos, aunque no asisto a esa escuela.

—Lo sé, es frustrante, seguro ella le contó a alguna de sus amigas y así se empezó a esparcir el rumor, no me sorprendería después de lo que me hizo.

—Si, pudo ser ese el caso, es verdad que pudo contarle a alguien sobre lo que paso y que así iniciara el rumor. Pero también pudo iniciar gracias a la forma en que la tratas. Ya sabes, eso de ignorarla y pretender que no existe. Creo que la mayoría de personas podría pensar que algo entre ustedes paso para que terminaras siendo así de desagradable con ella.

—¿Cómo es que yo soy el desagradable? Fue ella quien se aprovechó de mí.

—¿De que manera? Tú mismo dijiste que ella te había rechazado antes y que te dejo muy en claro que no quería tener un noviazgo, ni contigo ni con nadie más. Ella solo mantuvo lo que dijo, fuiste tu quien lo quiso cambiar todo aun sabiendo que no iba a funcionar.

—Pero ella me ilusiono, todas esas cosas que hacíamos juntos, la forma en que me hablaba, mires por donde lo mires ella me trataba de forma especial.

—Lo entiendo, pero, ¿eso es todo? ¿Solo por eso pensaste que le gustabas?

—¿¡Por qué otra razón ella se comportaría así conmigo!?

—¿Por qué un trato especial significa que le gustas? No entiendo porque los chicos piensan que cuando una chica es buena con ellos es porque les gusta. ¿No te parece eso un poco narcisista? No todo gira a tu alrededor, Lincoln. Si así lo fuera, tendrías que admitir entonces que cuando tus hermanas te tratan diferente al resto de las chicas, es porque les gustas. ¿Te parece que eso tiene algún maldito sentido?

—Por supuesto que no, ellas no cuentan, son mis hermanas. Y deja de mencionarlas, es desagradable que me hagas pensar en ellas de esa forma.

—Bien, pero debes admitir que es muy egocéntrico de tu parte pensar que solo porque Stella te trataba de forma especial, quería decir que ella quería algo mas que una amistad contigo.

—Pero las chicas no se portan así con los chicos a menos que sean… algo más que amigos.

—No todos son iguales, Lincoln. Hay personas que son mas expresivas que otras, y eso no significa nada en especial, solo que son diferentes. Una chica linda te habla bonito y pasa el tiempo contigo y es suficiente para que consideres eso como un interés amoroso hacia ti, ¿no te parece eso patético?

—Pero Stella no me trataba así al inicio, fue algo que ocurrió después, cuando había pasado el tiempo.

—¿No se te ocurrió que tal vez cambio porque ahora se sentía en confianza? Tal vez esa chica era así desde el comienzo, pero cuando los conoció no tenia la confianza necesaria para comportarse así. Para empezar, no entiendo porque creíste que eras especial para ella, ¿acaso era solo contigo con quien se comportaba de esa manera? Puedo apostar a que no.

—Bueno… creo que era bastante cariñosa con Liam también, pero no tanto como conmigo.

—Entonces no eras especial, ¿cierto?

—Claro que si, por eso planee esa estúpida cita. Se supone que a las chicas les gusta que los chicos sean decididos, y ella ya había empezado a tratar de forma especial a Liam. Si no tomaba la iniciativa y me adelantaba, seguramente ella lo elegiría a él.

—No puedo creer lo estúpido que eres, me da bastante pena ajena. Eres peor que un niño mimado. ¿Es que acaso nunca antes tuviste amigas? No todo se trata de romance, Lincoln, a veces solo se trata de amistad, y ustedes, todos los chicos siempre arruinan las cosas pensando en que entienden mejor de esas cosas y asumiendo por si mismos las cosas más estúpidas de todas.

—Bien, si lo que dices es verdad y yo soy el estúpido que arruino todo, ¿no tengo derecho a sentirme mal entonces? ¿Esta mal que quiera pensar y hacer otras cosas mientras trato de sentirme mejor?

—No, claro que no esta mal, lo que esta mal es desquitarte con todas las chicas que conoces por como sientes que te trataron unas pocas. Si querías espacio para pensar y sentirte bien, podrías habérselo dicho a Stella, no solo comenzar a ignorarla.

—Ella quería que siguiéramos siendo amigos, que fingiéramos que nada paso y volvamos a la normalidad. ¿Cuál maldita normalidad? ¿Por qué todas las chicas a las que invito a salir me rechazan? Y después de eso, todas esperan que sigamos siendo amigos, ninguna de ellas piensa en como me siento, les da igual si me dolió o no su rechazo, y tampoco piensan en como es que me afecta tener que seguir fingiendo que solo somos amigos después de que les dije que para mí son más que eso.

»Sin contar a Cristina, ellas querían que fingiera que nada paso, que lo que les dije no era importante y que podíamos olvidarlo. ¿Tan poco valor tienen mis sentimientos? ¿Son los suyos mas valiosos que los míos? ¿Esta bien que ellas menosprecien lo que siento, pero no esta bien querer hacer las cosas a mi manera para sentirme un poco mejor?

—El problema es que no solo estabas haciendo algo para sentirte mejor, Lincoln, estabas abusando literalmente a todas las chicas que se te acercaban. O, mejor dicho, te acercabas a todas las chicas con la intención de abusarlas, eso es horrible y patético. Sin importar como fuera, ignorar a una persona de la forma en que lo haces con Stella es horrible, no le estas dando la oportunidad de explicarse, ni de disculparse si eso es lo que quiere.

—Yo no quiero una disculpa…

—Y ella no quería un novio, aun así, te impusiste y se lo propusiste, ¡Por tercera vez! Y aun asi ella esperaba conservar su amistad contigo…

—¡Pero yo no quería su amistad!

—Entonces era eso, no te importaba tenerla como amiga ni nada parecida, solo era una chica linda a la que querías como novia o nada.

—No, no es eso, es solo que… claro que quiero mucho a Stella como mi amiga, pero no es justo. Ronnie Anne también me rechazó y después me obligo a ser su amigo, y aunque es genial seguir hablando con ella, fue horrible tener que salir juntos y jugar sabiendo que ella me rechazó. Cuando hablaba con ella debía fingir que nada estaba mal, pero si lo estaba, prefería estar solo y poder pensar en que había sido rechazado para poder aceptarlo, pero en su lugar tenia que verla y hablar con ella como si nada hubiera pasado. Aunque a mi me dolía tanto, a ella le daba igual, no le interesaba como me sentía y es obvio que ni siquiera tenía interés en mis sentimientos.

»Cristina al menos se alejó de mí. Después de que me declare, ella me dijo que no le interesaba de esa forma y que deberíamos tomarnos un tiempo, y después me ignoro por completo. También odie eso con fuerza, pero al menos ella no me estaba atosigando para fingir que no dije nada, ni tratando de ignorar como me sentía solo para que ella estuviera feliz.

—Y es justo por eso que esa chica es mejor que tú, Lincoln. Como lo acabas de decir, ella te dijo a la cara que no quería verte y después se fue. Tu fuiste un cobarde que simplemente empezó a ignorar a Stella.

—¿Qué se suponía que hiciera? Estaba molesto, y triste, y avergonzado, la chica que me gustaba me rechazo por tercera vez después de haber preparado una cita genial con ella.

—Pues hablar, Lincoln, debías hablar, decirle justo eso. Que te sentías mal y que querías estar a solas un tiempo. Si al declararte ella se hubiera alejado de ti y al día siguiente hubiera comenzado a ignorarte, ¿Cómo te sentirías? ¿Crees que habría sido justo que algo así pasara? Que, por una cosa importante como una declaración, pero no decisiva, ella comenzara a ignorarte por completo y llegara hasta el colmo de simplemente fingir que no existes, ¿es algo que considerarías justo?

"No", Lincoln no era tonto, o puede que sí, y mucho, pero era capaz de entender que sus acciones, además de infantiles, eran completa y absolutamente estúpidas, ridículas y lamentables, no tenían una verdadera justificación y lo único que deberían causarle era una profunda vergüenza. Pero hasta ese momento nadie lo había cuestionado al respecto.

Estaba seguro de que la mayoría de sus compañeros o amigos también consideraban que su actitud y sus actos eran de lo más infantiles, pero en realidad nadie le hizo una observación al respecto. Lincoln incluso esperaba que alguien de sus amigos fuera el que le diera alguna estocada con sus palabras al respecto. Después de haber hecho semejante acto de rabieta, y de mantenerlo por tanto tiempo, era para él algo vergonzoso simplemente retractarse y demostrar ante todos quienes lo vieron lo equivocado que estaba.

Hacia tiempo que admitió para si mismo que lo que hacia con Stella y con el resto de las chicas era una venganza desproporcionada y realmente injustificada. Si bien podría dar alguna excusa lamentable, pero creíble, respecto a Stella, con el resto de las chicas no había forma de escapar a la culpa, pues lo que hacia con ellas era mucho peor. ¿En qué momento comenzó a creer que estaba bien desquitar su enojo causado por sus rechazos, en chicas que no tenían la culpa?

Cookie era, después de Clyde, lo mas cercano a su amiga de la infancia, mientras que Haiku era lo mas cercano a una hermana, y ninguna de ellas le hizo nada malo nunca, por el contrario siempre fueron muy amables y encantadoras con él, seguramente en respuesta a lo muy amable y encantador que él mismo era con ellas y con todo mundo, como sus padres le enseñaron a ser para con ello ser un buen ejemplo para sus hermanas menores y un apoyo para las mayores.

Pero simplemente terminó pensando en hacer obscenidades con cada una de las chicas a las que invitaba a una cita. Realmente quería una venganza por cómo se sintió con lo que Cristina hizo con él, y también por como tuvo que contenerse con Ronnie Anne, y en cierta medida también con Paige, y casi desde el inicio pensó que enrollarse con estas nuevas chicas podría ser una forma de hacerlo.

Así como Ronnie Anne lo hizo con él, portándose de forma especial para después rechazarlo, o como Paige lo hizo, conviviendo con él para después desestimar sus sentimientos, o como Cristina lo hizo, afianzando una amistad que simplemente termino por desechar haciendo parecer que no le importaba solo por enfrentarse a una declaración. Y después estuvo Stella, quien no solo lo rechazo una vez, lo hizo tres veces.

Pero su rechazo fue uno muy diferente, ella no hizo nada para desestimar sus sentimientos, tampoco intento obligarlo a solucionar las cosas, ella le ofreció negociar al respecto, respetando que quizá Lincoln estaría dolido. Ella incluso le dio algo de espacio antes de intentar hablar con él de nuevo, seguramente queriendo evitarle mas molestias. Y, aun así, Lincoln actuó con ella de la misma forma en que las tres chicas anteriores lo hicieron con él. Replico aquellos actos que tanto lo frustraron por parte de sus antiguos intereses amorosos ante el rechazo, y para colmo los había ejercido de una forma incluso más descarada.

Pero se extraña y desproporcionada venganza no termino ahí, pues Stella no fue la única víctima. Recordando como pese a sus primeros rechazos, las chicas lo mantenían cerca y aprovechaban esa cercanía que tenían, Lincoln verdaderamente pensó que seria una buena idea hacer lo mismo, ilusionar a las chicas para después pedirles cosas y salirse con la suya sin compromisos, pues a fin de cuentas, así como Ronnie o Paige no lo eran con él y no le debían nada por lo que él les ofrecía, Lincoln podría decir lo mismo cuando esas nuevas chicas le ofrecieran algo especial, pues aunque el las trataría como personas especiales, no sería novio de ninguna.

Aquello, en realidad, no era tan malo, incluso podría decirse que era algo grosero, pero inofensivo, pues originalmente su plan era esperar a que ellas hicieran por él lo que él hizo por sus intereses amorosos. Pero el detalle es que Lincoln no era alguien normal, lo cual se entendía por ser parte de su familia.

A pesar del rechazo, Lincoln hizo muchas cosas por las chicas que le gustaron porque, además de ser alguien amable, Lincoln era alguien complaciente. Creciendo en una familia tan numerosa, recibir atención, especialmente siendo el único varón de entre toda la descendencia, era muy complicado, y en muchas ocasiones, para alguien como él sin talentos ni nada en especial, ser complaciente con los mayores era la única forma de asegurar algo de atención y aprecio por parte de ellos.

Por eso fue así también con aquellas chicas que le gustaban, pues, aunque dolido por el rechazo, no quería realmente alejarse de Ronnie Anne o de Paige, quería permanecer a su lado, pues sin importar el rechazo, el aun sentía algo por ellas. Y era eso lo que le motivaba a ser complaciente con ellas.

Pero estas nuevas citas que estaba teniendo no se parecían en nada a lo que él esperaba, después de todo, y aunque descubrió que él era alguien popular entre el sexo opuesto, ninguna de esas chicas le tenia un cariño especial ni nada parecido, era solo otro amigo mas de la escuela, pero que ahora se vestía genial. Ellas querían pasar tiempo con él, pero no le querían de forma especial, y por lo tanto tampoco estaban dispuestas a hacer algo especial por él. Podía deducir que fue por eso que comenzó a portarse de esa forma tan nefasta en la que Ashley le acusaba, y que aun sin estar dispuesto a admitir, sabía que era cierta.

Lincoln no sabía que podía obtener de esas chicas, pues además de la compañía no tenia idea de que podría ofrecer alguien de su edad. No sabia siquiera cual era la razón de que, pese a rechazarlo, Ronnie y Paige les gustara tenerlo cerca, pero algo debería haber, y Lincoln estaba dispuesto a encontrarlo. Al final, y siendo solo un puberto que lentamente empezaba a consumirse por sus hormonas, solo pudo concluir que era el contacto físico aquello que podía obtener de las chicas. Un contacto físico inapropiado para su edad, pero que era muy placentero y emocionante.

Lincoln conocía bastante bien la manipulación emocional, después de todo tenia diez hermanas, y por ello eso mismo se convirtió en su herramienta para conseguir de las chicas lo que él quería. Era bastante sencillo, al menos para él que tantas veces había caído en ese problema. Llenaba de atenciones y afecto a las chicas, haciéndolas sentir especiales, y después el pedía algo a cambio, algo que normalmente era irracional o mucho mayor a lo que ofrecía, y por lo cual sabía que sería rechazado. Era entonces que la manipulación comenzaba, pues al ser rechazado, Lincoln solo debía pretender que estaba dolido y, dependiendo de la chica, el se molestaría, se indignaría, se entristecería o simplemente comenzaría a quitar cualquier trato especial que les daba, causando en ellas una disonancia cognitiva que él, con su labia tan desarrollada, podía explotar con unas cuantas palabras para hacerlas sentir a ellas culpables y eventualmente ceder a sus demandas absurdas.

Era algo horrible de hacer, especialmente por los motivos con los que él lo hacía. Besos, caricias, regalos, Lincoln obtenía eso y mas con aquellos chantajes baratos pero efectivos sin que nadie le digiera nada. Y aunque para cualquier persona el salirse con la suya le daría la confianza de pensar que era intocable y por tanto simplemente empeoraría su conducta, a Lincoln todo eso lo carcomía por dentro. Estaba convertido en aquello que sus padres le dijeron que era un mal hombre, el tipo de persona que él, como hermano varón, debía ahuyentar y evitar como compañía de sus hermanas.

Pero no había nadie ahí que le digiera como es que todo lo que hacía estaba mal. Admitirlo él mismo le hacia sentir que lo convertiría en un villano, pues demostraría que fue algo consciente y desvergonzado de su parte cometer. Pero si alguien mas le hiciera el reclamo, entonces él podría fingir algo de inocencia al pretender que no estaba en sus cabales, que algo de él era diferente por culpa de algún sesgo que podía inventar y así zafar al menos un poco de culpa. Pero nadie había intentado hacer entrar en razón a Lincoln. Al menos ahora Ashley lo había hecho.

Nerviosa, temerosa, ansiosa, mareada, vulnerable, expectante, cabizbaja, decepcionada, preocupada, débil y sola. Y todo eso causaba en ella un fuerte dolor de estómago, aunque no tanto como para haberle impedido caminar hasta ese lugar. Sin embargo, temía que, al empeorar aquel dolor en su estómago, quizá terminara por vomitar a causa del nerviosismo, pero era algo que quería enfrentar hace tiempo y que, aunque esperaba tuviera un buen desenlace, estaba dispuesta a aceptar lo que viniera.

Pero Stella no solo tenia malestares esperando por Lincoln en aquella pequeña cafetería dentro del centro comercial, también estaba muy emocionada, hacia tanto tiempo que no hablaba con él que en verdad la hacia sentir feliz haber recibido aquel mensaje de parte suyo, pidiéndole reunirse en ese lugar. Incluso agradecía que su reunión se diera en un lugar tan público, esperaba que eso la ayudara a contener un poco mejor sus emociones tan crispadas y así evitar hacer una escena frente a su amigo. Pero recordaba el rumor sobre como una chica lo humillo en publico y eso la hacía sentir incomoda, no quería pasar por algo así, y mas aun esperaba que Lincoln no estuviera pretendiendo hacerla caer en una situación como esa.

Llegó temprano a la cita, mas de una hora antes, debido a que se sentía tan nerviosa y ciertamente esa mañana despertó temprano después de dormir poco la noche anterior, cuando recibió aquel mensaje. No sabia que es lo que Lincoln quería hablar con ella, pero si sabia lo que ella quería hablar con él, por eso repaso en su mente las cosas que quería decirle y la forma en que trataría de decírselas, privándose de sueño en el proceso.

Incluso cuando antes hubiera dedicado parte de la mañana a escoger algún atuendo lindo para lucir, en esta ocasión su única preocupación era poder hacer las paces con Lincoln, por lo que al final asistió a la cafetería con una apariencia algo descuidada, pero afortunadamente no una apariencia desalineada. Aun así, la sensación en su estomago tras tanto tiempo comprimido la hacia dudar de si lo que sentía eran "mariposas" debido a los nervios o si acaso eran gases.

Miraba con atención a través de los ventanales que esa cafetería tenia por paredes, atenta a las personas que pasaban por aquella planta baja del centro comercial, esperando verlo y al mismo tiempo temiendo hacerlo. Ocasionalmente revisaba la hora en su teléfono, sabiendo que era aun muy temprano para que el llegara, y a sorbos pequeños saboreaba aquel enorme café que pidió, el cual claramente fue una mala idea. Aunque le atrajo la idea de que su bebida tuviera encima un par de bolas de helado, ahora se sentía incapaz de terminar algo tan dulce como ese café.

Tenía una guía de todo lo que quería decir y en qué orden quería abordarlo, así como también esperaba poder mantener la calma mientras habla para así recuperar la amistad que tenia con Lincoln. Y aunque sabia que eso era ya algo poco probable después de tanto tiempo siendo ignorada con él, a ella le bastaba con el simple hecho de poder recuperarlo. Aun si no podían ser los amigos que alguna vez fueron, tener la esperanza de recuperar poco a poco esa amistad después de una reconciliación le bastaba.

Distraída pensando en eso mientras miraba sus manos sobre la mesa, fue que de reojo pudo ver a alguien acercarse. Levanto la mirada y por un momento su corazón se detuvo, era Lincoln, al fin había llegado y aunque Stella llego mucho antes para prepararse, al final los nervios le jugaron en contra y tensaron su cuerpo lo suficiente para hacerla ver asustada. Eso también cambio el semblante de Lincoln.

—Hola— con una voz suave, mas cercana a un susurro que a un saludo, Lincoln fue el primero en hablar…

Se había tomado su tiempo. Después de verla en apariencia asustada, se quedo de pie frente a la mesa, sin acercarse más, temiendo que eso incomodara a Stella, y cuando al fin tomó asiento el nudo en su garganta le había impedido saludarla.

—Hola— respondió ella, dejando ver cuan tensa estaba no solo en su tono de voz, sino también en cómo sus manos hacían con fuerza puños a la altura de su pecho.

—Ha… pasado tiempo…

Stella estaba feliz de poder escuchar a Lincoln dirigirle la palabra una vez más, pero al mismo tiempo se sentía mal con aquella apariencia que él tenía, tan disminuida del chico popular y algo mujeriego que se había formado hace algunas semanas. Ahora no era ni el chico amable que fue su amigo, ni el chico algo pretencioso que se volvió popular, era algo diferente, un chico que se veía nervioso y avergonzado. ¿Era eso culpa suya también? Así como él cambio después de que lo rechazo, ¿ahora que hablaba con ella una vez más lo había hecho cambiar otra vez?

Stella asintió a las palabras de Lincoln, tragando saliva de forma pesada y por momentos pareciendo que se privaba de aire, todo a causa de sus nervios, pues estaba desesperada por hablar con él, pero no quería arruinar aún más las cosas.

»Lo siento— continuó él—, te pedí encontrarnos porque quería disculparme. Estuve pensando en muchas cosas para decirte, cosas para justificar como me había comportado y cosas que te dejaran en claro que mi disculpa es sincera, pero creo que todo eso da igual si no te pido disculpas primero, así que lo siento. Me disculpo por ser un idiota.

¿Lincoln se estaba disculpando? ¿Por qué? Fue ella la que lo lastimo, la que le rechazo, debería ser ella quien se disculpe. Sin embargo, ahí estaba Lincoln tomando la culpa, como ya en el pasado lo había hecho. Era alguien tan amable que le era imposible responsabilizar a otros por sus actos, y aunque Stella sabia que tenia la culpa, Lincoln la estaba asumiendo y pidiéndole disculpas. Era ella quien debía de hacer eso.

—No…

Aunque solo fue una palabra, Stella se atraganto al emitirla, por culpa del nudo en su estomago y de su pobre vocalización causada tanto por el dolor en su estómago, su nerviosismo y las pocas conversaciones que había tenido en estas últimas semanas. Pero al mirar a Lincoln, supo que debía retomar sus palabras cuanto antes, pues era obvio por la expresión del peliblanco que malinterpreto su negativa.

»¡Espera!— con cierta prisa, Stella continuó— Lo que quiero decir es que no tienes porque disculparte, yo, fue mi culpa todo esto y debería ser yo quien se disculpe.

Entonces un silencio pesado y sobre todo incomodo, surgió entre ellos, en el caso de Lincoln por no saber como es que debía continuar ya que sus emociones estaban algo alteradas, y en el caso de Stella por miedo a decir algo que arruinara las cosas.

—No había pensado mucho sobre eso— con algo de incomodidad, Lincoln tomó la palabra—, pero ahora se que dejar de hablarte sin ninguna razón fue bastante estúpido de mi parte. No te di oportunidad de explicarte ni tampoco quise escuchar como te sentías tú. Estaba concentrado en cómo me sentía yo. Debí tener más en cuenta cómo te sentirías.

»Pero estaba molesto. Todas esas cosas que hacías conmigo se sentían especiales, ¿sabes?

—Lo eran…

—Pero no tan especiales como yo pensé que eran, ¿cierto?

—Lincoln— tras un largo suspiro que utilizó para relajarse, Stella continuó—, tu si eras especial para mí, fuiste mi primer amigo en este pueblo, y pensé que podríamos ser mejores amigos, por eso te trataba diferente.

—Tratabas de una forma similar también a Liam.

—Bueno, él también me agrada bastante, solo eso.

—¿Recuerdas cuando te hable sobre Ronnie Anne, Paige y Cristina?— Stella solo asintió— Te dije que había sido doloroso y confuso como ellas comenzaron a tratarme diferente, y cuando intente hablar con ellas sobre eso, me rechazaron y después tuve que aguantarme con tal de no alejarme de ellas, al menos de Ronnie Anne y Paige. Te dije cuan incomodo y molesto era tener que estar con Ronnie Anne pretendiendo que mi declaración no ocurrió, o como me dolió ver la forma en que Paige simplemente desestimo mis sentimientos.

»Dijiste que ellas no eran malas, pero aun así habían sido crueles por hacer esas cosas. Me contaste sobre lo que te paso en tu anterior escuela y después dijiste que tú nunca harías algo así a nadie porque seria de mal gusto, o algo así. Entonces, ¿Por qué hiciste lo mismo que ellas?

—¿Qué quieres decir?— confundida por el cambio de tono en Lincoln, Stella se sorprendió un poco.

—Yo fui un idiota por dejar de hablarte como lo hice, pero tu también fuiste una idiota conmigo, Stella. Hiciste lo mismo que Ronnie Anne y que Paige, y lo hiciste después de haber dicho que ellas fueron malas y que seria algo que tu no harías. He pensado mucho al respecto, y creo que tu fuiste bastante peor que yo en ese sentido.

—¿Yo fui peor?— con un dejo de indignación, pero sobre todo sorpresa, Stella preguntó— Admito que fui algo confusa con mi forma de actuar y quizá te di falsas esperanzas, pero yo no hice nada para lastimarte, lo digo en serio…

—Pero, la verdad es que si lo hiciste.

—Lo siento mucho, Lincoln, pero no podía aceptar ser tu novia, no te veo de esa forma.

—No me refiero a eso. Si solo me hubieras rechazado, habría entendido, así como las veces anteriores. Pero en lugar de eso desestimaste lo que sentía.

—No lo hice…

—Claro que sí, ¿recuerdas lo que me dijiste? "Podemos olvidar que esto paso y volver a la normalidad". Básicamente pretendías que ignorara mis sentimientos, como si no tuvieran ningún valor. Es justo lo que hizo Paige cuando me declare, actuar como si lo que dije haya sido alguna trivialidad irrelevante y absurda, algún mal chiste. ¿Así percibes mis sentimientos, Stella?

—Lo estas malinterpretando, Lincoln. Yo no quería que te sintieras de esa forma, simplemente no quería arruinar la amistad que teníamos rechazándote una vez más…

—¿Y te pareció una mejor idea simplemente despreciar como me sentía?

—No desprecie la forma en que te sentías…

—Me pediste que fingiéramos que no dije nada, si eso no es despreciar mis sentimientos, ¿entonces qué es? Y para colmo también dijiste lo mismo que Ronnie Anne, eso de que deberíamos seguir siendo amigos normales y olvidarnos de lo que dije para que no cambiáramos.

—Pero, no quería que dejáramos de ser amigo. Me tomaste por sorpresa, pensé que había sido clara antes con el tema de no querer novio ni nada parecido aún.

—Y aun así empezaste a tratarme de esa forma confusa que me daba señales de que seguramente yo te gustaba.

—Admito que eso no estuvo bien, pero ya te había contado sobre lo que paso en mi anterior escuela, no he tenido muchos amigos, tú y los chicos son mis primeros amigos varones, es difícil saber que limites ponerle a un chico cuando solo he tenido amigas. No pensé que causaría tantos problemas.

—Hiciste que todos intentáramos declararnos dos veces, Stella, creo que eso debió ser una señal de que algo no estabas haciendo bien.

—¿Cómo se supone que sospechara algo?— ahora algo molesta, Stella arremetió contra Lincoln— La primera vez que ustedes se acercaron a mi diciendo toda esa tontería de que debía de elegir a uno de ustedes o dejarían de hablarme, les deje claro que no quería que ninguno de ustedes fuera mi novio, solo quería amigos nuevos. Quería que TÚ fueras mi amigo. Y aun así volvieron a hacer lo mismo y tuve que decirles otra ves que yo no quiero ningún novio ni nada parecido. ¿No significa eso que es tu culpa por no entender esas dos ocasiones?

—¿Qué se supone que debería entender si después de decir eso empezaste a tratarme de forma especial?— con su sentir también a flor de piel, Lincoln intensifico su tono de voz— Yo no fui el único que pensó que estabas siendo demasiado amable conmigo, demasiado cariñosa, los chicos e incluso las chicas hablaban sobre eso. Yo mismo no quise creerlo, pero tu no dejabas de darme esas señales…

—¿Cuáles señales? No entiendo a que te refieres con eso.

—Todo lo que hacías conmigo eran señales. Tomarnos de la mano, pasar mas tiempo a solas que en grupo, que me invitaras a todos lados, que siempre estuvieras junto a mí, que me dieras esos regalos pequeños, que me abrazaras todo el tiempo.

—Pero hacia eso porque somos amigos.

—¡Lo sé! Por eso ignoré todas las veces que Clyde y el resto me dijeron que estabas interesada en mí, me convencí de que no era nada del otro mundo, que solo eras igual de afectiva que algunas de mis hermanas, nada extraño. Pero entonces otros chicos empezaron a hablar al respecto…

—¿Otros chicos? ¿Y que se supone que saben ellos de mí?

—¡Nada! Por eso tampoco quise hacer caso a sus fantasías sobre como yo te gustaba, pero era verdad que no podía sacarme de la cabeza lo que decían. En verdad quería que fuera verdad. Y daba igual si los chicos hablaban sobre eso, cuando las chicas empezaron a hablar sobre eso también en verdad empecé a creer que te gustaba. Cuando ellas hablan sobre estas cosas, siempre tienen razón, son su especialidad.

—Pero yo te había dicho ya que no quería nada más que amigos.

—Y aun así me tratabas de esa forma especial, tan especial que todos en la escuela hablaban de como yo te gustaba. Incluso pensé que con solo eso estaba bien, sabía que te molestaría si te pedía salir una vez más, seguramente te molestaría.

—Si sabias que no te aceptaría, ¿entonces por que me pediste salir de nuevo?

—Por Liam, cuando empezaste a tratarlo de forma especial a él también, entre en pánico. Me asustó pensar que él podría comenzar a gustarte mas que yo y que si no hacia algo al respecto seria a él a quien harías tu novio y no a mí. Escuchar a todos esparcir rumores sobre nosotros terminó por convencerme ya que tu no dejabas de tratarme de forma especial, y temí que Liam se interpusiera entre nosotros, por eso sentí que era necesario declararme.

—Eso no tiene sentido. Yo te dije a ti y a los chicos en varias ocasiones que no quería nada como un novio durante mucho tiempo. Lamento si te di señales equivocadas, Lincoln, pero es solo que no se como debo comportarme con los chicos. Sabes que hasta ahora solo he tenido amigas por culpa de lo que paso en mi anterior escuela, y aunque es mi culpa no saber comportarme con ustedes, creo que antes de hacer eso yo fui bastante clara con mis intenciones.

»No me gusta que insinúes que esto es mi culpa, porque sabes bien que no lo es… bueno, no es toda mi culpa.

—¿Intentas decir que es también mi culpa?

—Claro que sí, Lincoln, es culpa de ambos. Lamento tratarte de la forma en que las otras chicas lo hicieron, pero entre en pánico. Tu me gustas mucho, pero nunca te he visto como nada mas que un amigo, cuando hablaste conmigo en el autobús escolar me ayudaste mucho, y después de eso también, por eso me acerque a ti, en verdad pienso que eres una persona muy linda y quizá en el futuro me habría gustado ser tu novia, pero no ahora. Yo te trataba de forma especial porque eres muy especial para mí, eres mi mejor amigo, y pensé que yo lo era para ti también. Después de su segundo intento, pensé que no habría mas confusiones de parte de ustedes, pero aun así me dijiste eso. ¿Cómo se supone que debería reaccionar?

»No estaba lista para que te declararas otra vez, y ahora creía que éramos mejores amigos que antes, sabia que si te rechazaba te ibas a sentir mal, así que no quería lastimarte, pero no pude pensar en algo, todo pasó muy rápido. Solo dije lo primero que vino a mi mente, y eso era que no quería que nos separáramos. ¿Por qué tenias que pedirme ser tu novia una vez más? Sabias que yo te diría que no.

—¡No lo sabía! En verdad pensé que aceptarías… todos esos rumores me convencieron y la verdad es que… si fui bastante estúpido. Pero es por eso que vine, y también es por eso que me disculpe, pero no quiero ser el único que admita la culpa, porque tu también tienes la culpa, incluso más culpa que yo.

Frustrada, Stella comenzó a sollozar tan en silencio como pudo. Lamentaba dejar que sus emociones se descontrolaran, pues, aunque no fue una discusión muy acalorada, consideraba aquella disputa una muestra clara de como su amistad con Lincoln había terminado. Él siempre se había portado de forma amable y encantadora, pero ahora solo estaba tratando de culparla por algo que ella misma ya acepto fue un error, pero al parecer eso a Lincoln no le bastaba.

Lincoln le guardaba rencor, eso era obvio, y si las disculpas no alcanzaban para hacerlo sentir mejor, entonces estaba claro que no podría hacer nada más. Había escuchado y visto con sus propios ojos como Lincoln había cambiado desde que ella lo rechazo, convirtiéndose en un chico con algunas conductas desagradables, especialmente para alguien de su edad, y Stella se culpaba a si misma por eso, pero ahora temía que ese mismo cambio arruinara su oportunidad de reconciliarse. Ella lo hizo cambiar, y ese cambio impediría que se reconciliara, era irónico.

¿Acaso Lincoln también le pediría hacer cosas con él a cambio de su perdón? Stella escucho de varias chicas la forma en que Lincoln se había convertido en un gran pervertido, pero lo suficientemente encantador como para que la mayoría de chicas eviten sentirse ofendidas por sus extrañas peticiones. Esperaba que no fuera así, pero si Lincoln le pedía hacer algo intimo a cambio del perdón, entonces debería dejar de lado su intención de reconciliarse, ella no estaba lista para hacer algo así.

Estaba convencida de hablar con Lincoln y pedirle perdón después de su charla con esa chica, Ashley, pero él parecía tener demasiado resentimiento, y si eso se mantenía, no había ninguna oportunidad de arreglar su amistad, lo cual la entristecía mucho, pero lo que en verdad la hacia llorar era la frustración. ¿Cómo era posible que ella misma hubiera arruinado al chico mas lindo y mable que había conocido? Lo convirtió en una versión no muy agradable de si mismo.

»Estuve hablando con alguien— continuó Lincoln, tras escuchar por un rato a Stella llorar discretamente, y esperando a que se clamara un poco—, por eso decidí hablarte. Se supone que vendría aquí a hacer las paces contigo y a pedirte perdón por ser un idiota, pero creo que me fui por las ramas y al final solo quería echarte en cara lo malo. Pero admito que no fui el único que la pasó mal.

»Ahora que lo pienso mejor, parece que tu nunca hablaste de lo que paso entre nosotros. Cuando deje de hablar contigo, según supe fue Rusty el que inicio los rumores sobre como me habías rechazado, pero tu nunca dijiste nada al respecto. Gracias por eso, aunque no funciono, en verdad apreció que quisieras protegerme de la humillación. Estuve tan molesto que no llegue a pensar en ello, o quizá sí, pero no le di importancia, pero en todo este tiempo que deje de hablarte tu nunca hablaste con nadie… debió ser difícil no poder hablar al respecto, lo se porque también fue difícil para mí.

»Es vergonzoso admitirlo, pero cuando hable con Ashley, me di cuenta de que así como Ronnie Anne se portó mal conmigo por obligarme a fingir que lo que siento no importa, yo fui incluso peor con todas las chicas con las que empecé a salir… supongo que habrás escuchado algunas cosas sobre eso.

—Yo también hable con esa chica, Ashley, fue la que me dijo en que estaba mal, y como la forma en que te trate seguramente tuvo la culpa de que tu o Liam creyeran que me gustaban.

—No sé porque me comporté de esa forma, fui bastante… no lo sé, desagradable. Y todo fue por hacer un berrinche ya que me rechazaste. Lo siento mucho, Stella, en verdad lamento simplemente dejar de hablarte sin explicaciones y sin poderte dejar dar tus explicaciones. Estaba muy molesto, y pensé que era mejor dejarte de lado antes que escucharte y terminar explotando por no estar de acuerdo con lo que quisieras decirme.

—Yo también me quería disculpar, aunque no tenia experiencia con otros chicos, debí saber que tratarlos de esa forma no era normal, después de todo nunca vi a ninguna chica tratar así a un chico a menos que fueran novios o algo así. Es verdad que fui confusa con mis "señales", aunque no pretendía dar ninguna señal además de que eras mi mejor amigo y por eso quería ser más cercano contigo.

—Ahora que decimos las cosas así, creo que entiendo porque Ashley dijo que era un niño inmaduro. Cuando me rechazaste me decepcione bastante y me puse triste, pero cuando llegue a casa empecé a pensar en tonterías, creí que lo habías hecho a propósito y decidí culparte de lo mal que me sentía. Creo que fue el camino fácil, pero ya que todos decían que yo te gustaba, cuando me rechazaste pensé que lo hiciste porque querías burlarte de mí.

—Yo no haría eso.

—Lo sé, pero en mi cabeza había hecho bastantes malabares con mis ideas solo para encontrar a un culpable, y creo que incluso me invente algunas cosas para justificar el tratarte mal como venganza. Me lastimó mucho que, pese a todo lo que te había contado, me digieras las mismas cosas que las otras chicas, y ya que era contigo con quien siempre hablaba sobre esos sentimientos, supongo que no podía mas que volverte la villana.

»Estaba tan molesto que por eso deje de hablar contigo, pensé que no valía la pena escuchar tus excusas sobre como me trataste, pero sobre todo no quería molestarme aun mas por las cosas que tuvieras para decir. Va a sonar muy mal, pero me daba miedo explotar y hacer algo de lo que podría arrepentirme, ¿sabes a lo que me refiero?

»Y después comenzaron esos rumores sobre cómo me habías rechazado. Estuve a punto de confrontarte y tratar de mostrarle a todos que eras una mala persona, pero en realidad no tenia forma de hacer eso, así que empecé a ser mas insistente con las chicas a las que invitaba a salir. Quería demostrarte que sin ti yo igual estaba bien, y que no me afectaba tu rechazo, aunque en realidad si lo hacía.

»Estaba tan empecinado en mostrarle a todos que se equivocaban que comencé a portarme de forma bastante desagradable con las chicas, y lamento eso.

—Si, tienes suerte de ser alguien lindo. Aunque a ninguna de ellas le gustaba la forma en que las tratabas como una fuente de lujuria, nunca te decían nada porque les agradas mucho.

—Como ya no hablaba contigo, no tenia a nadie con quien hablar sobre esto. Y aunque podía simplemente ir con Clyde y decírselo, en mi mente ellos siempre te iban a elegir a ti antes que a mi por ser una chica. Me molesto que no tomaran una postura y que decidieran apoyarme o darme la espalda abiertamente, que se mantuvieran al margen era frustrante, como si el tema entre nosotros no fuera importante para ellos.

»¿Tan difícil era solamente decidirse? Quería que me escogieran a mi y entre todos te atacáramos por ser una… mala persona. O al menos me hubiera gustado que te eligieran, demostrando cuan traicioneros eran todos ellos, yendo tras de ti solo por ser una chica y dejando de lado nuestra amistad, así al menos yo no sería el único malo. Yo me porte como un idiota al dejar de hablarte, pero si ellos te elegían entonces no eran mejores que yo, solo chicos tontos que seguramente te eligieron con la esperanza de que les des migajas de atención. Pero no eligieron a ninguno de los dos.

»Por eso me aferre tanto a las citas con las chicas, quería que alguien me reconociera ya que tu no lo hiciste, y que ellos tampoco lo hicieron. O al menos era así de estúpido mi pensamiento en esos momentos. Quería ponerte celosa, y ponerlos celosos a ellos también. Tú eras mi mejor amiga, y Clyde mi mejor amigo, mientras que el resto de los chicos eran mis amigos cercanos, alguna forma tenia que encontrar de hacer que todos ustedes sintieran celos y arrepentimiento por no escogerme a mí.

Stella arrugó su rostro ante la incomodidad, sabiendo que era lo que venía.

»Y tuve esa desagradable idea de que haciendo cosas… ya sabes de que hablo. En mi mente, con eso te demostraría que te había superado, que no significabas nada para mí, que te había olvidado y que tenía más opciones además de ti. Al mismo tiempo pondría celosos a esa bola de perdedores que en su vida han visto a una chica siquiera en ropa interior en persona, que solo se dedican a hablar sobre fantasías estúpidas y a fingir que saben como son las chicas por debajo de la ropa.

»Ni siquiera estaba tan interesado en ellas de esa forma, solo fui el tipo de idiota que Lori y Luna odian más, ese tipo de chico que solo se acerca a las chicas para engañarlas y aprovecharse de ellas, el tipo de chico que yo también odio tanto por ser el tipo de chico que siempre quiere acercarse a Leni y aprovecharse de su inocencia. ¿Puedes creerlo? Me convertí en el tipo de persona que mi familia odia y que siempre me recordó mantener alejada de mis hermanas. Soy una basura.

—Cuando me dejaste en casa después de aquella cita— tras un pequeño silencio, Stella tomó la palabra—, estaba completamente asustada. Durante todo el viaje en el auto tu no dijiste una sola palabra, sabia que eso no era bueno. Los primeras dos veces, a pesar de rechazarte, igual fuiste alguien amable y trataste de hablar conmigo al respecto, pero en esa cita pude ver que te había lastimado demasiado.

»Estuve tentada a hablar con mamá cuando llegue a casa, pero sabía que ella terminaría hablando con tu mama sobre eso en el trabajo y no quería que eso pasara. Seria muy vergonzoso para mí, así que supuse que seria incluso peor para ti. Era difícil pensar por mi misma como arreglar las cosas, pero di mi mejor esfuerzo y traté de idear algo que pudiera funcionar para ambos, algo que evitara arruinar nuestra amistad.

»Quise ponerme en contacto contigo de inmediato, necesitaba hacerlo, no solo porque quería hacerte saber que lamentaba haberte lastimado sino porque tenia miedo de perderte. Eres mi mejor amigo y significas mucho para mi por muchas razones, y no quería que esto lo arruinara, pero también sabia que si comenzaba a molestarte tratando de hablar contigo de forma insistente solo iba a conseguir alejarte más, ya me había sucedido algo así antes.

»Por eso espere a que estuviéramos en clase. Va a sonar como algo horrible, pero creí que si decidía hablar contigo en persona era mejor, y si lo hacia en un lugar público seguramente evitaría que entráramos en alguna pelea. Ya sabes, porque sería vergonzoso hacerlo. Pero ese día me ignoraste todas las veces que intente hablar contigo, y en verdad quería entenderlo, me repetían en pensamientos como es que estabas seguramente herido por el rechazo, así que era normal querer alejarte de mí, pero al mismo tiempo tenia prisa por arreglar las cosas, y creo que insistí demasiado.

»Cuando te sujete del brazo para detenerte y tu te soltaste de mi agarre con tanta fuerza, me asuste. No te molesto hacer eso, aunque había llamado la atención de varias personas alrededor, y creí que eso era una forma de decir que no te interesaba si nuestra ruptura era algo entre nosotros o algo que se hacía público. Y cuando los chicos comenzaron a preguntarme al respecto no supe que más hacer además quedarme callada.

»Sabia que no habría una respuesta correcta a sus preguntas, pues sin importar lo que digiera, ellos sabrían que te rechace y eso seria vergonzoso para ti. Por eso me esforcé en no decirle a nadie y tratar de minimizar sus preocupaciones sobre nosotros. Pero Rusty era tan insistente con el tema que otros chicos lo escucharon hablar sobre sus estúpidas teorías y al final comenzaron los rumores sobre como te rechace y por eso habíamos dejado de hablar.

»No podía hablar con los chicos sobre eso, porque solo confirmaría lo que ya todos hablaban, y encima de todo eso las chicas no dejaban de bromear sobre lo bueno que fue haberte roto el corazón al rechazarte, porque ahora era un chico mucho mas genial y extrovertido. A pesar de que son mis amigas, ninguna parecía entender que a mi también me había dolido ese rechazo, y cuando surgía el tema simplemente me culpaban de manera discreta, diciendo que te había convertido en alguien mejor.

»Pero yo odiaba eso, no me gustaba pensar en que habías cambiado. Es verdad que ahora eres muy diferente, y aunque para todos eso es mejor, para mi significa que te lastime tanto que te perdiste a ti mismo. Te empuje a ser alguien que no eras y que no creo que sea mejor a lo que solías ser. Y lo siento mucho por eso Lincoln. Se que ambos cometimos errores, pero creo que al final en verdad que quien mas culpa tiene por todo esto soy yo.

—Yo también lo siento, Stella. Sabia que seguramente te sentirías mal, pero no sabia que estarías tan afectada. Me concentré tanto en pensar en mi mismo que no me puse a pensar en como te sentías y en lo malo que debió ser todo esto para ti.

—Yo debí pensar mas en ti también, sabia que estas lastimado, pero hasta hace poco me puse a pensar sobre que tanto lo estabas en realidad.

—Si, creo que fui un idiota todo este tiempo…

—Ambos lo fuimos…

—Estoy seguro de que yo lo fui mucho más que tú, pero es verdad que tu te portaste como una idiota. Lamento haberte hecho sentir excluida y causar que la mayoría de tus amigas hicieran esos comentarios que te hacían sentir culpable. Se que yo no las convencí de decir eso, pero de alguna forma se siente que fue mi culpa.

—No lo fue…

—Tal vez, si no hubiera sido tan llorón, habríamos arreglado las cosas de una mejor forma y esos rumores no te habrían hecho ver como la mala.

—¿Aun crees que fui la mala? ¿Aun me culpas?

—Por supuesto que sí, tú tienes la culpa. Pero es obvio que yo también tengo la culpa. Somos un par de idiotas.

—Quizá por eso nos hicimos mejores amigos.

Un silencio relajante entonces surgió entre ellos, del tipo que no incomoda, sino que enfatiza los sentimientos expresados. Hablar de la forma en que lo hicieron hizo que los nervios de ambos dejaran de estar tan crispados, y también les hizo recordar lo muy cercanos que eran antes de esa discusión infantil, por lo que su humor mejoro.

—Ya te pedí perdón, y lo hice en serio— agregó Lincoln—, pero no tienes que responderme ahora, ni nunca si no quieres. Tampoco hace falta que sigamos siendo amigos i ya no te interesa que lo seamos, pero quiero que sepas que en verdad lamento toda esta tontería, debí comportarme de otra forma.

—Te perdono, Lincoln— casi de inmediato, ella le respondió—, te perdono por haberme ignorado y por pretender que no existo. Creo que era algo que yo también haría en otras circunstancias. Pero no creo que pueda respetarte de la forma en que lo hacia antes por todo lo que hiciste. Solías ser un chico dulce y amable, y ahora eres un chico que… se aprovecha de otras chicas.

—Opino lo mismo. Te perdono por rechazarme de esa forma tan desagradable, especialmente porque sabias como me sentiría por eso. Pero como estabas en pánico, no podías pensar bien, así que supongo que no lo hiciste con malicia. Pero tampoco creo poder respetarte por eso mismo, creo que pudiste simplemente no decir nada de inmediato y tratar de pensar mejor en tus palabras. También creo que, aunque creo en tus palabras, la excusa de tratarme como a un novio solo porque no tienes experiencia con chicos es algo tonta.

—Tú eres una tonta.

—Y tú eres un tonto.

—¿Qué sigue ahora? ¿Volvemos a ser amigos, o solo nos alejamos?

—No lo sé… pero me gustaría al menos seguir hablando contigo. Ahora me incomoda un poco que resultaras ser alguien tan pervertido, pero no quisiera perderte del todo. Eras mi mejor amigo después de todo.

—Descuida, incluso yo se que eso fue de lo mas desagradable. La verdad no lo hacia por que me interesara mucho. Como dije antes, solo quería demostrar de alguna forma que estaba mejor que tú y que podía hacerlo mejor que Clyde y los otros. Ya empecé a disculparme con las chicas por ser tan, eso. Supongo que ahora soy incluso peor que Rusty.

—¿No te enteraste? Rusty estuvo intentando coquetear con una niña de ocho años. No hay forma de ser peor que eso.

—¿Hablas en serio?— con asco y una sensación de ardor en el estomago causada por también la presente ira en él, Lincoln expreso su sorpresa— Cada vez que creo que Rusty no puede estar peor, él simplemente supera todos los limites. ¿Por qué seguimos siendo amigos de él?

—Porque cuando alguien nos ataca o nos molesta, él es el primero en defendernos a golpes, aunque siempre termine recibiendo una paliza. Creo que es el mas leal de todos nosotros.

—Si, tienes razón. Solo espero no cometa un crimen en los próximos años, no creo estar dispuesto a apoyarlo con algo así.

—Lincoln, ¿Qué te gustaría que pasara a ti?

—Pues, no lo sé, aunque estemos aquí, aun estoy algo molesto contigo, y creo que tu también lo estas conmigo. Pero me gustaría que siguiéramos siendo amigos. ¿Deberíamos serlo?

—Creo que vale la pena intentarlo. Ambos queremos seguir siendo amigos, asi que estaría bien intentarlo. Solo, ya sabes, no esperes que yo te deje tocarme ni esas cosas que haces con las otras chicas.

—Ya te dije que estoy arreglando eso, deja de mencionarlo.

—Se que lo dijiste, pero eres un chico, seguramente estas interesado en esas cosas, y no quiero ser parte de eso.

—Y aun así antes de que todo esto ocurriera no parecía molestarte mucho restregar tu cuerpo contra mi cuando paseábamos o hacíamos cosas juntos.

—Lo hacia sin malicia, era como estar con otra chica.

—¿Pensabas en mi como en una chica?— incrédulo y algo molesto, Lincoln alzo un poco la voz al preguntar.

—Solo a veces. Ya sabes, eres bastante femenino por culpa de tus hermanas y muchas veces actúas como una chica. Pero no es algo malo, solo es como eres. Oye, ¿te gustaría ir a algún lado a comer conmigo? Como antes, para seguir hablando.

—No, la verdad me duele el estómago por todo lo que hablamos, y creo que debo relajarme un rato, además ya tengo una cita pendiente.

—¿Es serio? ¿Con quién?

—Ashley. Así que tengo que retirarme, aun debo darme una ducha y arreglarme un poco.

Lincoln se había sorprendió un poco al ver que, al llegar al sitio acordado, Ashley ya estaba esperando por él, pero solo se apresuro a alcanzarlo y hablar con ella. Como siempre, ella estaba tranquila y lucia esos graciosos incisivos algo chuecos en medio de su bonita sonrisa mientras ondulaba su peculiar cabello, el cual Lincoln debía cuestionarle que tono exacto era, pues, aunque parecía ser algo anaranjado, era también algo castaño.

Comenzaron a caminar hablando sobre nimiedades antes de que Ashley decidiera hablar con él sobre lo que se supone ocurrió mas temprano ese día. Aunque el resultado de la conversación con Stella seguía siendo algo ambiguo, Lincoln estaba bastante conforme con el progreso que había tenido, y estaba también agradecido con Ashley por ser ella quien le hizo ver lo llorón que había estado comportándose últimamente, por lo que decidió contarle cada detalle que ella pidiera respecto a todo.

Habló con ella de cómo había pedido disculpas a las chicas con las que había estado saliendo, y se ofreció a compensarlas si ellas así lo querían, por haber sido un completo pervertido con ellas. También le dijo como había hablado con Stella sobre su problema, aquella discusión infantil y hormonal sobre un tema que en realidad no debió ser tan relevante en primer lugar. O al menos eso es lo que Ashley le decía. Y él quería creer en eso, pues ella era mayor y seguramente era cierto que conocía un poco más sobre las cosas.

Después de una caminata corta, el hambre al fin hizo que Ashley quisiera ir a algún lugar a comer algo, y Lincoln le comento del restaurante de su padre, o de la pastelería en que su hermana Luan trabajaba, por si es que solo quería probar algo dulce, y ella gustosa se decanto por visitar el negocio familiar.

—Ahora que estas comenzando a arreglar tu pequeño gran desastre— comento ella, tomando de la mano a Lincoln y entrelazando sus dedos con los de él—, ¿crees volver a ser el chico lindo del que todos me hablaban?

—Si, creo que podría serlo sin problemas.

—Entonces… ¿te gustaría ser mi novio si eso pasa?

Lincoln dibujo una sonrisa en su rostro, apretando un poco la mano de su acompañante mientras terminaba de entrelazar sus dedos, y juntos caminaban en dirección al restaurante de su padre. Ella hacia tiempo que le gustaba, pues era una chica mas o menos atractiva, aunque no realmente atractiva de la forma convencional.

Pero ahora creía que ella podía ser la chica mas extraña que conocía, incluso mas que sus propias hermanas, y eso no era malo, especialmente porque aun siendo tan ruda y grosera con él, le ayudo a darse cuenta de que debía ser un hombre y sujetar sus pantalones mientras enfrentaba sus problemas, y no solo llorar y victimizarse, culpando a otros de los malos actos que el decidido cometer.

Antes de llegar a la puerta del restaurante, Lincoln se adelanto un par de pasos para abrir de manera galante la puerta para su acompañante, mostrándole una sonrisa encantadora, la misma que siempre lo caracterizo, y usando su mano izquierda para sostener la puerta, tomo con su mano derecha a la chica y la guio dentro de aquel lugar.