capítulo 30: El mentiroso

—"imposible".Biju/Bestia Hablando.

"por ella", Pensamiento de personajes.

—"¿como olvidarte?",Pensamientos de Biju/Invocación/Bestia.

—"interesante".Personaje hablando.

Ningún personaje de Naruto o la serie rwby me pertenecen ,este trabajo es por mero entretenimiento,de antemano gracias por leer este fanfic


Había esperado esta situación, aún más había anticipado esta reacción. No era tan difícil de deducir: decir que eres un viajero de otra dimensión traería incredulidad y, después, burla. Tendrías que ser muy crédulo para creer esa tontería a la primera. Lo primero que cruzaría por tu cabeza sería que este sujeto está loco y necesita ser internado urgentemente. Había previsto todo eso, lo que no previó fue que... se rieran tan fuerte.

—"¡Jajajajajaja!", Nora fue la primera en pasar de la incredulidad a la risa. No pudo contenerse. De todas las respuestas que esperaba recibir, esta no estaba en su lista.

—"¡Jajajajajaja!", Ruby siguió la risa de Nora, pero un poco más moderada, si es que las lágrimas de diversión y la mano que tapaba su boca eran indicadores de moderación.

—"Je... jejej", Ren trató, en verdad trató de no reírse. Si Naruto quería hacerlos reír, pues lo logró. ¿Viajero de otra dimensión? Sí, claro, y él era el general de Atlas. Pero con esa respuesta absurda de Naruto venía otra pregunta: ¿acaso Naruto nunca será sincero con ellos? ¿Por qué ocultar quién es él?

Naruto solo pudo sonreír. Sintió un poco de pena por sus amigos. Siempre pedían que fuera sincero con ellos, pero ahora que lo fue, no le creían. Decir la verdad también es una forma de mentir.

—"Veo que les pareció gracioso", dijo Naruto, con una sonrisa irónica.

Nora, aún riendo, se secó las lágrimas y respondió: —"¡Oh, Naruto! Si querías hacernos reír, lo lograste. Pero en serio, ¿de otra dimensión? ¡Eso es oro puro!"

Ruby, recuperándose un poco, añadió: —"Sí, Naruto, ¿qué sigue? ¿Que eres un ninja con poderes mágicos?"

Ren, finalmente cediendo a la risa, dijo,—"Bueno, al menos tienes una imaginación increíble. Pero en serio, amigo, ¿por qué no nos dices la verdad?"

Naruto suspiró y pensó para sí mismo, —"A veces, la verdad es más difícil de creer que la ficción". Pero decidió seguir el juego un poco más. —"Bueno, si no me creen, tal vez algún día les demuestre que no estoy loco. Hasta entonces, disfruten de la historia", dijo con una sonrisa traviesa.

—"Jaja, por supuesto que sí, ¿viajero de otra dimensión y shinobi? ¿Qué otros secretos nos ocultas?", Ruby preguntó entre risas.

—"Puedo clonarme a mí mismo", dijo Naruto con petulancia fingida. Esperó y no se decepcionó; Ruby estalló en otra carcajada, al igual que todos los demás.

cJajaja, ¿en serio? ¿Qué más? Por favor, deleítanos, jaja", Nora preguntó, su risa vocal solo incitó a Naruto a seguir.

—"Puedo controlar los elementos", dijo Naruto, disfrutando del espectáculo.

Las risas siguieron.

—"Por favor, déjame adivinar, jajaja", Ren trató de hablar lo más serio posible, pero le fue imposible,— "¿puedes escalar las paredes sin usar tus manos?".

—"Sí, también puedo caminar sobre el agua".

—"¡Jajajaja!", todos estallaron en carcajadas.

Naruto decidió añadir un poco más de dramatismo.— "Y eso no es todo. Puedo invocar criaturas gigantes, lanzar bolas de fuego y, si me concentro lo suficiente, incluso puedo volar".

Ruby, con lágrimas de risa en los ojos, dijo, —"¡Oh, por favor, Naruto! ¡Esto es demasiado! ¿Qué sigue? ¿Puedes leer mentes también?".

Naruto se llevó un dedo a la sien y cerró los ojos, fingiendo concentración.— "Hmm, sí, y ahora mismo estoy leyendo que no puedes creer lo increíble que soy".

Nora, todavía riendo, añadió, —"¡Oh, claro! ¿Y qué más? ¿Puedes hablar con los animales también?".

Naruto asintió con seriedad fingida. —"Sí, y no solo eso, también puedo entender sus chistes. Los perros tienen un sentido del humor sorprendentemente agudo, ¿saben?".

Ren, tratando de recuperar el aliento, dijo, —"Bueno, Naruto, si alguna vez decides dejar de ser un cazador, definitivamente tienes un futuro como comediante".

Naruto sonrió ampliamente.— "Gracias, gracias. Estaré aquí toda la semana. No olviden dejar propina a su ninja".

Las carcajadas continuaron, llenando la noche nocturna con una alegría contagiosa. Naruto, aunque sabía que no le creían, disfrutaba del momento. A veces, la mejor manera de lidiar con la incredulidad era simplemente reírse de ella.

—"¡Jajaja! ¿Hay algo más que debamos saber de ti, líder?" ,preguntó Nora, esperando un remate a toda esta conversación.

—"Puedo tomar la forma de cualquier cosa, incluso transformarme en una mujer" ,dijo Naruto con seriedad.

Ella no se decepcionó.

—"¿Qué-qué? ¡Jaja, Dios, eres increíble! ¿Una mujer?" ,Nora rodó por el suelo, sosteniendo su estómago por la risa.

—"Aunque no lo crean, chicos, soy una mujer muy linda", añadió Naruto, con una sonrisa pícara.


Cuando el primer hombre nació del polvo , se encontró con un mundo hostil hacia su existencia. Desprovisto de garras para herir o dientes para despedazar, solo se valía de su ingenio para sobrevivir. Pero no siempre fue suficiente; su mundo parecía rechazarlo, como si hubiese sido hecho para extinguirlo. Los dioses no oirían sus súplicas, no lo ayudarían.

El Grimm diezmaba pueblos emergentes. Cada oportunidad que el hombre usaba para prosperar simplemente era aplastada. El hombre se sentía desesperado.

Pero cuando los sueños se desvanecían, un hombre apareció. Lo llamaron predicador y maestro, el hombre del horizonte. No predicaba sobre la benevolencia de los dioses hermanos, sino sobre el espíritu humano, sobre la incansable lucha contra los Grimm. El hombre del horizonte enseñó al hombre a valerse por sí mismo y a proteger a quienes no podían protegerse.

El maestro enseñó al hombre a aprovechar la ira de la naturaleza, cristales que se ocultaban en la tierra. Los llamaron Dust, en referencia al estado primordial del que la humanidad creía originalmente que había nacido.

El maestro liberó el espíritu combativo que se encontraba en el hombre, dotándolo de fuerza y habilidades que solo podría soñar. El humano sobrevivió y empezó a prosperar.

Y tal como llegó, el hombre del horizonte desapareció.

—"Qué hermoso cuento. El hombre del horizonte debió irse por la carga de trabajo", dijo un Sasuke sin máscara, sentado en el pasto negro y lúgubre de las tierras Grimm, apoyado en un árbol, comiendo una ración de carne seca. Estaba demasiado tranquilo para un hombre que se encontraba en el lugar más peligroso del Remanente.

—"Aunque, si soy honesto, probablemente se fue porque estaba harto de escuchar las quejas de todos. ¡Qué paciencia la suya!"

No esperes encontrar criminales peligrosos o embaucadores, ni científicos locos, pero encontrarás una cantidad ingente de Grimms. Desde los más comunes y normales hasta criaturas que nunca se han registrado. Encontró una especie de calamar colosal Grimm que se arrastraba por el suelo. No cuestionó cómo eso era posible en primera instancia; cosas de Grimms, supuso. Esta criatura caminaba erguida, moviéndose con sus apéndices por el bosque.

Era una criatura fascinante... Fue una lástima que esa criatura lo viera. Ah, tuvo que matarla. No tenía nada en contra de esa cosa, pero no iba a arriesgarse a que esa cosa reportara su presencia a su reina.

Aunque claramente su propósito en este lugar era tener una audiencia con la soberana de los Grimms, no tenía por qué apurarse. Primero quería saciar su curiosidad. Explorar estas tierras no fue un predicamento para él en lo más mínimo. Entendía por qué para las demás personas este lugar era demasiado peligroso. Si los numerosos huesos humanos que encontró mientras merodeaba por el bosque tenían algo que decir, era que este lugar no era para los débiles de corazón.

Decidió tomarse su tiempo, disfrutando de cada paso en este extraño y peligroso mundo. Cada criatura que encontraba era un nuevo misterio por resolver, una nueva historia que contar. Los árboles susurraban secretos antiguos y el viento traía consigo ecos de tiempos pasados. Cada rincón del bosque parecía tener una historia que contar, y él estaba decidido a escuchar cada una de ellas.

¿Un lugar lleno de muerte? Tenía que estar de acuerdo con eso.

Había estado ya un mes en ese lugar y aún no lo había mapeado completamente. Sería más rápido si pudiera clonarse, pero para su desgracia, él era un clon, lo que significaba que sus reservas de chakra eran insignificantes comparadas con las del original. Tenía que priorizar sus reservas de energía hasta que hablara con la reina Grimm.

—"Por suerte compré este libro con cuentos clásicos del Remanente" , Sasuke pasó a la siguiente página del libro. El siguiente cuento tenía como título "La dama de la torre". Pasó al siguiente cuento, ya que este ya lo había leído.— "La chica que cayó al mundo" ,empezó a leer. Lo encontró demasiado infantil para su gusto, aunque era de esperarse de un cuento infantil.

Cuando terminó de leer el cuento, miró hacia el cielo. En realidad, no había un cielo que ver; este bosque era tan espeso que sus hojas cubrían su visión,— "Seguramente el jefe se encuentra con Sienna" , Sasuke arrugó su rostro con celos. Se recostó en el suelo y rodó hasta el borde de un pozo negro burbujeante. Sus lágrimas rodaron,—"Me encuentro en este asqueroso lugar, comiendo cecina y leyendo un libro de cuentos para niños, mientras el idiota de mi creador está al lado de Sienna. ¡Ese debería haber sido yo! Una audiencia con la soberana de los Grimm es algo que se debe hacer en persona y no enviar a un clon" .sollozó.— "Debería terminar de explorar esto rápido. La falta de contacto humano me empieza a afectar; ese árbol empieza a tener una apariencia muy atractiva".

Caminando a cuatro patas, se acercó hacia el árbol donde inicialmente estaba recostado, solo para recostarse otra vez. Comió otro pedazo de cecina.— "Esta mierda no vale su precio... Debí comprarme unas revistas para adultos en su lugar" ,se sentía muy solo.— "Debería haber traído algo más entretenido. Este lugar es un infierno, y yo aquí, leyendo cuentos infantiles. ¡Qué ironía!"

Su mirada se fijó en el pozo negro que tenía frente a él. Una fascinación morbosa inundó su cuerpo; sentía que esa sustancia negra le susurraba cosas. Tenían una conexión, puesto que él había nacido de un pozo Grimm. En cierta manera, era un Grimm, pero a la vez no.

—"Siento que quiere corromperme... no, quiere que... ¿regrese? ¿O quiere que destruya?", murmuró para sí mismo.

Sasuke sonrió abiertamente, de oreja a oreja.— "Ya tienes a Salem para que cumpla esa función", dijo con un tono burlón.

En esta historia, él no es el villano. Más bien, cumple con el papel de guía de los héroes. Podrá hacer cosas cuestionables en el futuro que lo harán parecer así, pero nunca duden que lo hace porque quiere, sino porque es necesario.

Sus planes ya estaban tirados sobre la mesa, inmutables. Nadie podría detenerlo, puesto que el único que podría ya se encontraba muerto. Ahora se encaminaba a conocer a la villana de este mundo. Quería ver qué tan fácil sería vencerla.

—"Espero que esa tal Salem sea una bruja sexy. Solo sé que está soltera", comentó con una sonrisa pícara.

sus pensamientos se llenaban de estrategias y posibles escenarios. —"¿Qué tan poderosa puede ser? ¿Será tan temible como dicen? O tal vez, solo tal vez, podría convencerla de unirse a mi causa", pensó, riendo para sí mismo. La idea de una alianza con Salem le parecía tan absurda como intrigante, de echo, no queria que pasara

El viento soplaba con fuerza, levantando su capa y dándole un aire aún más dramático. —"Bueno, Salem, prepárate. Porque Sasuke está en camino, y no soy fácil de impresionar", dijo en voz alta, disfrutando del momento.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un sonido, como el de un animal respirando con fuerza, como un caballo después de una carrera. Miró hacia su izquierda y vio un Nuckelavee.

La criatura se parecía a una forma humanoide esquelética fusionada con un caballo podrido. También parecía tener armas que podía sacar de su espalda, y unos enormes cuernos que se erguían en la cabeza de la parte humanoide.

Era una criatura de terror que incluso los cazadores veteranos preferían ignorar si podían. Pero Sasuke no sintió miedo; solo encaró a la criatura.— "Qué decepcionante, no eres una bruja sexy", comentó con sarcasmo.

El Nuckelavee emitió un gruñido animal en respuesta. La bestia pisoteó el suelo con fuerza, y la parte humanoide dio un grito agudo y estremecedor, mirando a Sasuke con hambre. Por eso decía que él no era un Grimm; esas cosas no lo consideraban uno de los suyos. Siempre que lo avistaban, lo atacaban.

La parte humanoide del Nuckelavee se inclinó, y su feo rostro quedó a centímetros de Sasuke. —"Qué hermosos ojos tienes", dijo Sasuke con una sonrisa burlona.

El Nuckelavee gruñó de nuevo. Sasuke levantó su mano con lentitud y, sin siquiera reconocer el peligro de la criatura, posó su mano en la frente del Nuckelavee. —"Para los cazadores, eres una criatura formidable... pero para mí, solo eres un gusano".

En lo que pareció un segundo, los gruñidos del Nuckelavee se silenciaron. En todo su cuerpo aparecieron líneas azules y centelleantes, ordenadas como un patrón. El cuerpo de la criatura se desintegró en pequeños cubos.

Su muerte fue instantánea.

Sasuke sonrió con satisfacción. —"Bueno, eso fue fácil. Ahora, ¿dónde está esa bruja sexy?", murmuró mientras comia sucecina , con su tunica ondeando dramáticamente .


Se había vuelto más fuerte, y podía sentirlo en cada fibra de su ser. No solo era más rápida y poderosa, sino que, sobre todo, era más resistente.

Lo que estaba haciendo ahora lo habria lograba si usaba su semblanza, pero no lo nesesitaba. Cuando activaba su habilidad especial, todo a su alrededor parecía moverse en cámara lenta. Esto era una ventaja, porque sería un desastre si sus sentidos no reaccionaran con la misma rapidez. Claro, cuando descubrió su semblanza por primera vez, no venía con un manual de instrucciones. Así que, inevitablemente, chocó contra un par de árboles antes de aprender a controlarla.

En el último mes, bajo la tutela de Naruto, sus habilidades habían mejorado exponencialmente. Su progreso fue mucho más rápido que cuando entrenaba con su tío Qrow. Naruto tenía una manera única de enseñar, mezclando sabiduría con un toque de locura, lo que hacía que cada sesión de entrenamiento fuera una aventura.

Recordaba una sesión en particular donde Naruto la había desafiado a atrapar un pez con las manos desnudas, mientras él se reía desde la orilla.

—"¡Vamos, más rápido! ¡Ese pez no va a esperarte!" gritaba. Aunque al principio pensó que era una pérdida de tiempo, pronto se dio cuenta de que el ejercicio no solo mejoraba su velocidad y precisión, sino que también la enseñaba a mantener la calma bajo presión.

Además, Naruto tenía una habilidad especial para hacer que lo imposible pareciera alcanzable. —"Si puedes atrapar un pez con las manos desnudas, puedes hacer cualquier cosa," le decía con una sonrisa traviesa. Y, aunque sonaba ridículo, había algo en sus palabras que la motivaba a seguir adelante.

Cada día con Naruto era una mezcla de risas, sudor y descubrimientos. Había aprendido a no subestimar la importancia de los pequeños detalles y a encontrar fuerza en los momentos de debilidad. Y aunque todavía tenía mucho camino por recorrer, sabía que con Naruto a su lado, estaba lista para enfrentar cualquier desafío que se le presentara.

Los resultados de su entrenamiento eran evidentes. Ahora se encontraba en un combate contra Nora, y podía ver que ella también había mejorado mucho. Nora se había vuelto increíblemente rápida, casi a su velocidad, y sobre todo, mucho más fuerte.

—"¡Toma esto!",gritó Nora, balanceando a Magbhild sobre su cabeza. Con un movimiento descendente, su arma impactó el suelo.

El efecto fue inmediato. La tierra se estremeció y se agrietó. Ruby abrió los ojos de par en par; si esa cosa la golpeaba, estaba acabada.

Nora se había vuelto demasiado fuerte para su propio gusto. Un solo golpe de esa magnitud acabaría con su aura en un instante.

Por suerte, su velocidad la mantenía alejada de esta mujer loca. Ruby, con un cambio mecánico, transformó su guadaña en un rifle de alto impacto. Pero fue un movimiento erróneo; en el tiempo que su arma se transformaba, Nora ya estaba encima de ella.

Tuvo que pensar rápido. Soltó su arma y se hizo a un lado. Cuando Nora golpeó el suelo otra vez, Ruby aprovechó la oportunidad.

Dio un giro en el aire y le propinó una patada en la sien izquierda a Nora. La chica se tambaleó un poco; el golpe había sido fuerte.

Ruby no le dio descanso. Con sus dos piernas, hizo un agarre en el cuello de Nora y giró, haciendo que Nora cayera al suelo con un fuerte golpe estremecedor. Tomó distancia y corrió para recuperar su arma, pero en ese instante sintió un golpe en su espalda.

Fue estúpido darle la espalda a un enemigo. En ese tiempo, Nora le disparó un cartucho de polvo en la espalda, y Ruby salió disparada en el aire unos metros.

Al menos consiguió su arma.

—"Reconozco ese movimiento", dijo Nora, masajeándose el cuello con diversión.— "Has estado aprendiendo algunas cosas de Naruto, ¿eh?".

Ruby sonrió con orgullo. Naruto le estaba enseñando a combatir cuerpo a cuerpo. No le gustó al principio, pero de alguna manera, estaba empezando a sentir un gusto culposo en golpear a sus enemigos con sus propios puños.

El entrenamiento con Naruto no solo había mejorado su velocidad y fuerza, sino también su capacidad para pensar y reaccionar rápidamente en situaciones de alta presión. Recordaba cómo Naruto siempre decía,—"La clave no es solo ser fuerte, sino también ser astuto". Y vaya que tenía razón.

Nora se levantó, sacudiéndose el polvo, y con una sonrisa desafiante, dijo,— "Vamos, Ruby. Muéstrame qué más has aprendido". Ruby, con una sonrisa igualmente desafiante, se preparó para el siguiente asalto. Sabía que este combate no solo era una prueba de su fuerza, sino también de su ingenio y determinación.

Este sparring había estado durando ya tres horas. Ambas se sentían agotadas, pero Ruby estaba sorprendida de sí misma. Durar tanto en un combate, y más aún contra Nora, era algo que no habría creído posible hace unos meses. En solo dos meses, Naruto la había fortalecido más que cualquier otro entrenamiento.

El hecho es que el sparring originalmente era de tres personas, pero Ren no duró mucho. A la segunda hora del combate, cayó rendido. Aunque cabe decir que dio una batalla espectacular. De los tres, él era el que más había mejorado. El hecho de que las dos estuvieran combatiendo con él decía mucho.

Sí, llámenlas injustas, pero era necesario. Ren las superaba en casi todos los sentidos. Bueno, no en velocidad y fuerza, pero sí en estrategia y agilidad. Fue suficiente para tenerlas contra las cuerdas. Así que, en un momento de desesperación, Ruby y Nora hicieron una especie de tregua silenciosa, y el sparring de tres personas terminó en un combate de dos contra uno.

Ruby recordó cómo Ren había esquivado sus ataques con una gracia casi sobrenatural.— "¡Vamos, chicas! ¿Eso es todo lo que tienen?" ,había gritado, con una sonrisa burlona, ¿el normalmente tranquilo Ren sonriendo con petulancia?,no lo habria creido nunca. Pero ahora, con Ren fuera de combate, la verdadera prueba era entre Ruby y Nora.

Nora, con su fuerza bruta y su energía inagotable, era un oponente formidable. Cada golpe de Magbhild hacía temblar la tierra, y Ruby sabía que un solo error podría ser fatal.

—"¡Vamos, Ruby! ¡No te quedes ahí parada!", gritó Nora, lanzándose hacia ella con una velocidad impresionante. Ruby apenas tuvo tiempo de reaccionar. Con un movimiento rápido, esquivó el ataque y contraatacó con una serie de golpes rápidos.

El combate continuó, con ambas luchadoras empujando sus límites. Ruby sentía cada músculo ardiendo, pero también experimentaba una extraña euforia. Este era el tipo de desafío que la hacía sentir viva.

Ruby disparó proyectiles hacia Nora, quien los esquivó con una maestría impresionante, cada uno de ellos. Ruby observó con temor cómo Nora se acercaba más y más.

—"Creo que ya debes darte cuenta de que mantenerme alejada con polvo de fuego no funcionará conmigo",dijo Nora, con una sonrisa loca que hizo que Ruby retrocediera inconscientemente,— "Créeme, cuando Naruto te lanza a un jodido bosque y encima te dispara furtivamente desde diferentes ángulos, tiendes a adaptarte y aprendes a esquivar".

¿Bosque? ¿Disparar furtivamente? ¿Qué demonios ha estado haciendo Naruto con sus amigos? Parecía que los tenía como animales a los que le gustaba cazar.

Ruby no pudo evitar imaginarse a Naruto escondido detrás de un árbol, riéndose mientras lanzaba proyectiles desde todas las direcciones. La imagen era tan ridícula como aterradora. Pero no tenía tiempo para distraerse. Nora estaba cada vez más cerca, y Ruby necesitaba un plan.

Con un movimiento rápido, Ruby transformó su arma de nuevo en una guadaña y se preparó para el impacto. Nora lanzó otro ataque, pero esta vez Ruby estaba lista. Con una agilidad sorprendente, esquivó el golpe y contraatacó, lanzando una serie de golpes rápidos que hicieron retroceder a Nora.

—"¡Eso es todo lo que tienes, Ruby!",gritó Nora, claramente disfrutando del combate. Ruby no pudo evitar sonreír. A pesar del peligro, había algo increíblemente emocionante en enfrentarse a un oponente tan formidable.

El combate continuó, con ambas luchadoras intercambiando golpes y esquivando ataques. Ruby sentía que cada segundo contaba, y sabía que no podía permitirse ningún error. Pero también sabía que había aprendido mucho.

Finalmente, después de lo que parecieron horas, Nora se detuvo, respirando con dificultad. —"Eres buena, Ruby. Muy buena," dijo, con una sonrisa cansada pero satisfecha.

Ruby, igualmente agotada, sonrió de vuelta. —"Tú tampoco estás nada mal, Nora."

Ambas sabían que este no era el final. Había más entrenamientos, más combates y más desafíos por delante. Pero por ahora, estaban contentas de haber dado lo mejor de sí mismas.

En un momento de claridad en medio de la euforia, Ruby se dio cuenta de algo.— "Oye, ¿dónde está Naruto?" dijo, mirando a todos lados. En ese rincón del bosque, no encontró rastro de él.

—"Ahora que lo mencionas, no lo he visto desde que empezamos a combatir," dijo Nora, con las manos en la cadera y una expresión de fastidio. El hecho de que ellas estuvieran enfrentándose y él no se dignara a presenciar su mejora la molestaba. — "Uno pensaría que estaría muy atento al ver a dos mujeres hermosas combatir entre sí, cubiertas de sudor."

—"¡Nora!",gritó Ruby, avergonzada, con la cara roja como un tomate.—"¡No hables así!"

—"¿Qué?",Nora levantó los hombros.—"Dime que no es verdad."

Ruby quiso replicar, pero algo la detenía. Naruto podía ser muchas cosas, pero... sí, él tendía a ser un poco pervertido. No le molestaba demasiado, pero eso no evitaba que se sintiera incómoda.

—"Naruto no nos estaría viendo de esa forma. Él es profesional en estos aspectos," dijo Ruby, aunque ni ella misma creía del todo sus palabras. Nora levantó una ceja, claramente escéptica.

—"¿Crees que él nos ve de forma... pervertida?",preguntó Ruby, su voz saliendo suave, casi como un susurro.

—"Él no se ha molestado en ocultarlo," suspiró Nora. Naruto era extremadamente abierto con sus pensamientos cuando se trataba de sus gustos, pero la mayor parte del tiempo simplemente lo hacía para fastidiarlas, a ella, a Ruby, e incluso a Ren. Le encantaba hacerlos sentir incómodos.

—"En todo caso, ¿a dónde habrá ido el idiota?",preguntó Ruby quien se tapo la boca por lo que dijo, naruto era una mala influencia. La respuesta vino de Ren, quien estaba acostado en el suelo mirando el cielo.

—"Se adentró en el bosque."

—"¿A hacer qué cosa?"preguntó Ruby.

—"Dijo que iba a soltar al monstruo marino," respondió Ren con una calma dibujada en su rostro y una mirada apática, casi sin emociones.

—"¿Soltar al monstruo marino?",preguntó Ruby, confundida. Nora también tenía esa interrogante. ¿A qué se refería Ren con eso?

La respuesta de Ren fue simplemente señalarse la entrepierna.

Inmediatamente, Ruby lo entendió y Nora también. Las dos se sonrojaron y no dijeron nada.

—"Creo que mejor tomamos un descanso," sugirió Ren. Aunque sinceramente, él ya había descansado demasiado, quería estar de vago un rato más, al menos hasta que Naruto regresara. Muy raras veces podía descansar, más porque Naruto lo tenía en tan alta estima que lo presionaba constantemente, según las propias palabras de Naruto.

Si no fuera por los resultados que había mostrado, ya habría mandado al demonio a Naruto.

El consenso fue unánime: descansarían. Lo que sea que estuviera haciendo Naruto en el bosque era importante.

talvez Naruto aprobecharia para entrenar, no lo lo habían visto entrenar pero siempre paresia esforzarse hasta el punto de casi no poder moverse.

¿Qué tipo de entrenamiento tendría que ser para que alguien como Naruto se sintiera agotado?

Se estremecieron solo de imaginarlo.

Por el momento, tendría que decirles que Naruto no se encontraba entrenando. Muy apartado del lugar donde ellos estaban, en un área despejada en el bosque, se encontraba Naruto Uzumaki sentado en el suelo desprovisto de pasto.

Tenía una posición meditativa, con sus manos abiertas.

No se encontraba haciendo algún tipo de entrenamiento espiritual, meditando o alguna otra cosa.

—"Ya he concentrado suficiente chakra", Naruto abrió los ojos y se levantó del suelo.

Juntó sus dos manos formando una cruz con sus dedos, —"¡Kage Bunshin no Jutsu!".

Inmediatamente, 10 copias de él mismo aparecieron enfrente de él en una bocanada de humo.

—"Vayan en la búsqueda de Sasuke en cada jodido rincón de este mundo", dijo Naruto con una seriedad oscura, filtrando veneno de odio.

Si bien su entrenamiento con el zorro había ido extremadamente bien, sintió que se había fortalecido bastante. Pero esa era solo la primera parte de sus problemas: hacerse más fuerte. La otra parte de su problema era encontrar a Sasuke. No tenía ni una pista. Sabía que trabajaba junto al Colmillo Blanco, lo cual, si creía que ese sujeto era la mitad de listo que él pensaba, entonces ya se habría desvinculado de esa organización. O quién sabe, tal vez sigue trabajando en esa organización, pero en otro rincón del jodido mundo. Tiene que encontrarlo.

Desplegar clones a lo loco sería una idea increíble para buscar al imbécil, pero no era muy factible que digamos. La duración de los clones, en el mejor de los casos, duraría un día. Así que optó por el siguiente enfoque: 10 clones con chakra suficiente para durar un año.

Naruto se rascó la cabeza, pensativo. —"Bueno, esto debería funcionar. ¡A buscar a Sasuke se ha dicho!".

Un clon levantó la mano, —"¿Cuánto tiempo durará esta misión, jefe?".

—"Hasta que se les acabe el chakra o hasta que encuentren a Sasuke", respondió Naruto con determinación.

Otro clon levantó la mano, —"¿Tenemos que buscar en todos los lugares, incluso en los más asquerosos?".

—"Sí", respondió Naruto sin dudar.

—"¿Podría yo hacer los trabajos más gratificantes? Ya sabes, explorar esos lugares donde el amor se puede encontrar y el placer está a la orden del día", preguntó otro clon con una sonrisa pícara.

—"Pueden buscar hasta en el lugar más sórdido del mundo, hasta en el lugar más placentero, pero ustedes buscarán a Sasuke y no descansarán hasta que lo encuentren. Incluso si tienen que explorar las jodidas cuevas", respondió Naruto con firmeza.

Los clones asintieron, aunque algunos con más entusiasmo que otros. Uno de ellos, con una expresión de resignación, murmuró, —"Genial, me tocará buscar en las alcantarillas otra vez. ¡Qué suerte la mía!"

—"¿Y debemos hacer lo imposible hasta encontrarlo?", preguntó otro clon levantando la mano con una mezcla de curiosidad y desesperación.

—"Sí", respondió Naruto con firmeza.

—"¿Incluso si nos toca involucrarnos sentimentalmente?", preguntó un clon con una ceja levantada.

Naruto se masajeó la frente y suspiró profundamente. Estos clones parecían disfrutar molestándolo o simplemente eran increíblemente estúpidos, lo cual no era algo gratificante de considerar, puesto que eran clones de él mismo.

—"No entiendo cómo esta misión te llevará a involucrarte sentimentalmente con alguien", cuestionó Naruto con voz cansada y exasperada.

—"Bueno, digamos que alguien tiene información de Sasuke y ese alguien nunca lo expondría o me diría su ubicación. Entonces yo tendría que involucrarme con ella para ganarme su confianza y, en algún punto, tal vez empiece a sentir algo por ella y me sienta culpable de usarla. Tendré este choque de ideales entre el deber y las emociones, y no sabré qué hacer. Así que estoy cuestionando si tendría que hacer lo necesario por esta misión", explicó el clon, dando a conocer su molestia y su hipotético caso, que era muy improbable que pasara.

—"¡Escuchen! Y esto es para todos: van a hacer lo que sea necesario, ya sea engañar, mentir, robar, embaucar, inclusive si tienen que formar una familia para encontrar a Sasuke. Lo van a hacer, aunque eso sea imposible porque solo tendrán un jodido año de tiempo. ¡Es muy poco probable que hagan una familia en ese tiempo!", dijo Naruto apasionado, casi gritando.

—"Podríamos si esa mujer es una madre soltera", sugirió un clon con una sonrisa traviesa.

—"¡Largo de aquí, vayan a cumplir su jodida misión!", gritó Naruto, perdiendo la paciencia.

Los clones se dispersaron rápidamente, algunos riendo entre dientes y otros murmurando sobre lo injusto de la situación. Naruto se quedó solo, masajeándose las sienes y preguntándose cómo había llegado a este punto.— "¿Por qué mis clones tienen que ser tan complicados?", pensó con frustración.

Naruto se recostó en el suelo, agotado. Hacer esos clones había consumido mucha energía. —"Bastarán tres horas de descanso para recuperarme", se dijo a sí mismo, cerrando los ojos.

—"Iré a ver cómo están los chicos. ¿Quién habrá ganado ese combate?", murmuró Naruto mientras se levantaba y comenzaba a caminar por el bosque, deambulando sin rumbo fijo. Sabía que mañana estarían más cerca de un pueblo en esta región, donde podrían adquirir provisiones y conseguir más polvo si la ocasión era favorable.

—"Este lugar en verdad está lleno de alimento", pensó Naruto con una sonrisa al ver a un jabalí justo enfrente, comiendo cieno. Este bosque era increíble; abundaban los animales, lo que significaba alimento y carne fresca a su disposición.

Lo bueno de estos caminos es que ya eran, en cierta manera, desprovistos o casi nulos de Grimm. Aunque no lo crean, esto también es considerado parte del territorio de Vale. En estas regiones, había pequeños pueblos que gozaban de la protección de los cazadores provenientes de ese reino.

Así que esos pequeños pueblos, que estaban en el territorio del reino de Vale, pagaban, por así decirlo, un impuesto al reino. Pero más allá de ese territorio, el cual es vasto, existe lo que se llama tierras salvajes.

Una tierra inexplorada que, en cierta manera, no es muy diferente a cualquier otro bosque. El único problema es que ahí se aglomera una gran cantidad de Grimm. El hecho de siquiera intentar poner un asentamiento con todos los recursos disponibles, aún apoyándose en los cuatro reinos, es completamente inviable. No durarían más de un mes, eso si los Grimm permitían por lo menos construir una casa.

Naruto nunca se había tomado la molestia de explorar esos territorios, pero en un futuro tal vez lo haría. —"Quizás algún día me aventure más allá", pensó con una mezcla de curiosidad y determinación. Por el momento, caminar por este bosque y estos terrenos era relativamente seguro. No es que él necesitara seguridad, pero sus amigos sí.

Con un solo movimiento, Naruto mató al jabalí y lo arrastró hacia donde estaban sus compañeros. Se tomó su tiempo, una hora en llegar hasta ellos. Los encontró sentados en el suelo, conversando entre sí.

—"¿Qué hacen sentados?", preguntó Naruto mientras se unía a ellos y tiraba el jabalí a un lado. Ruby hizo una mueca; aún no se acostumbraba a ver animales muertos tan cerca de ella. Solo esperaba que Naruto no lo despellejara enfrente de ella. Ya habían hablado de eso: si iba a despellejar a los animales para su consumo, tendría que hacerlo lejos de ella y de los demás. Curiosamente, todos estaban de acuerdo.

—"Estamos descansando, hemos terminado el sparring", respondió Ren, que parecía ya estar recuperado de su cansancio. De hecho, él era el que más descansó de todos.

—"¿Y quién ganó?", preguntó Naruto, sintiendo curiosidad.

—"Fue un empate", respondió Nora con molestia. Quería ganar. En las últimas veces que habían hecho combates de entrenamiento, siempre ganaba Ren de alguna forma u otra. Tenía la esperanza de ganar esta vez.

Naruto se rió y dijo, —"Bueno, al menos no perdiste, Nora. Eso ya es un avance, ¿no?"

Nora frunció el ceño, pero no pudo evitar sonreír. —"Sí, supongo que tienes razón. Pero la próxima vez, Ren, ¡te ganaré!"

Ren levantó las manos en señal de rendición. —"Lo espero con ansias, Nora, almenos se que no conspiraras junto a Ruby para vencerme , como ahora"

Ruby, aún mirando de reojo al jabalí, —"Naruto, ¿puedes por favor llevar eso lejos antes de que empiece a oler?"

Naruto asintió y, con una sonrisa traviesa, dijo: —"Claro, Ruby. No quiero que te desmayes antes de la cena."

Naruto se quedó en silencio, observándolos con detenimiento. Tal vez estaba pensando que, aunque le daba pena admitirlo, no había visto personalmente cuánto habían mejorado sus amigos. ¿A qué me refiero con esto? Pues, simplemente no había tenido la oportunidad de evaluar su progreso desde el inicio. Supuso que ahora era el momento adecuado.

—"Levántense, es hora de ver cuánto han mejorado."

—"¿Cómo?", preguntó Ruby, emocionada. Estaba ansiosa por mostrarle a Naruto cuánto había mejorado.

—"Un sparring conmigo", dijo Naruto, tomando distancia.

—"¡Demonios sí! ¡Claro que sí!", exclamó Nora, levantándose del suelo con entusiasmo y golpeando sus puños. —"¡Yo voy primero!"

—"No", dijo Naruto, enfrentándolos mientras desenvainaba su espada. Se tensaron con anticipación. Ruby y Ren ya se habían levantado, esperando que Naruto atacara. Pero él clavó su katana en el suelo y dijo: —"Los tres me enfrentarán. Quiero que vayan con todo y ataquen a matar."

Ellos sonrieron. Naruto no lo decía en serio, ¿verdad? ¿Ir con todo para matarlo? Solo lo decía para que dieran lo mejor de sí. Aunque claro, eso no evitaría que Naruto les pateara el trasero. Sabían que no podían contra él, pero al menos lo harían retroceder y le asestarían un golpe, tal vez incluso hacerlo caer al suelo.

Ruby fue la primera en moverse. Usó su semblanza, dejando un rastro de pétalos de rosas. Con su velocidad, se formó un viento tormentoso que iba en línea recta hacia Naruto, quien tenía una expresión decepcionada.

Cuando Ruby estuvo cerca de Naruto, usó su guadaña para darle un corte en el pecho al rubio ninja, pero él lo esquivó sin problema. Los ataques de Ruby eran rápidos y precisos, pero no lograban alcanzarlo.

Imperceptiblemente, Ren se colocó a su espalda, apuntó su strongflower y disparó tres veces. Naruto lo vio venir, se hizo a un lado y las balas impactaron contra Ruby. Se giró y una patada impactó en la costilla de Ren, haciéndolo caer al suelo. Saltó hacia un lado justo cuando Nora estuvo a punto de golpearle la cabeza con su Magbhild. Naruto pisó el arma de Nora, hundiéndola más en el suelo, y con un golpe bien puesto en el rostro de Nora, la hizo volar, soltando su arma.

Tomó el arma de Nora justo a tiempo para balancearse y dar un golpe certero en el hombro de Ruby, que tenía el propósito de derribarla. La pobre chica rebotó en el suelo como una pelota.

Bloqueó una patada descendente con su mano izquierda por parte de Ren, quien hizo un chasquido de molestia. Quiso agarrarlo desprevenido, pero no podía. Naruto sabía dónde estaban todos y cada uno de ellos, sabía dónde iban a atacar, sabía cómo y cuándo.

Naruto tomó el pie de Ren y lo hizo chocar contra el suelo. —"Vamos, chicos, ¿eso es todo lo que tienen?", dijo con burlona.

Ruby se levantó, sacudiéndose el polvo. —"¡No hemos terminado contigo, Naruto!"

Nora, recuperándose del golpe, gritó: —"¡Vamos a darle una lección!"

Naruto tomó el arma de Nora y la lanzó hacia donde estaba la chica, que aún se recuperaba del impacto. Magbhild se precipitó directo hacia Nora, golpeándola de lleno en el estómago. Ella retrocedió unos pasos, resistiendo el golpe, pero al menos recuperó su arma.

Dobló sus piernas y luego se impulsó hacia Naruto, el suelo debajo de ella se resquebrajó. Ruby y Ren la siguieron, los tres atacaron en coordinación hacia Naruto, quien no se vio afectado en lo más mínimo. Esto los frustró; parecía que no importaba qué tan rápido o fuerte atacaran, no lograban tocarlo.

Con un grito, Ren se acercó a Naruto dispuesto a atacarlo de frente. Con StormFlower en su mano, intentó apuñalarlo.

Ren abrió los ojos, esto ya era absurdo. Naruto detuvo su ataque con dos dedos.

El rostro de Naruto reflejaba decepción y también un poco de frustración, pero más que todo, decepción. No era hacia ellos, sino hacia sí mismo.

—"No puedo culparme más que a mí mismo por estos resultados", dijo Naruto con voz suave. Nora y Ruby detuvieron su ataque abruptamente. ¿Por qué decía Naruto eso?

—"Apenas y me estoy esforzando", continuó Naruto. Ren trató de retroceder con su arma, pero el agarre de Naruto era extremadamente fuerte y no podía hacer que soltara su arma.

Naruto suspiró profundamente, mirando a sus amigos con una mezcla de tristeza y determinación. —"He fallado en entrenarlos adecuadamente. Ustedes merecen un maestro que los empuje más allá de sus límites, alguien que no se contenga," frunció el ceño con severidad.

—"Sé que han mejorado mucho, pero francamente, su margen de mejora es decepcionante. Con su fuerza actual, no creo que estén preparados para combatir a los enemigos que nos esperan en el futuro," dijo Naruto, aflojando el agarre del arma de Ren, quien rápidamente tomó distancia.

—"Tendré que cambiar el enfoque. Aprenderán a luchar como yo aprendí, sobreviviendo. Ahora, ¡ataquen!"

Una vez dicho esto, Ren, Nora y Ruby se miraron entre sí, estremecidos por la forma en que Naruto había hablado. Con un suspiro, Naruto adoptó una postura de combate. —"Entonces, yo atacaré."

En el tiempo que tarda un parpadeo, Naruto ya estaba frente a Ren, quien apenas pudo esquivar un golpe dirigido a su rostro. Sin embargo, el golpe logró cortarle la mejilla. Ren abrió los ojos con horror; ¿ese golpe era tan poderoso como para atravesar su Aura?

Intentó darle un corte diagonal a Naruto con sus StormFlower, pero Naruto lo bloqueó con su mano, golpeándolo en la muñeca. Su arma salió volando y Ren gritó de dolor; ese golpe, que parecía insignificante, casi le fracturó la muñeca.

—"¡Hahahahahahahah!" Ren dio un grito estremecedor que hizo que Ruby cerrara los ojos. El grito resonó en el bosque, y Ren terminó arrodillado, sosteniendo su mano.

Naruto rápidamente cubrió la boca de Ren con su mano. —"Si un movimiento como ese logró lastimarte, algo no estás haciendo bien, Ren."

Sin ninguna consideración por el estado de Ren, Naruto lo levantó en el aire, retrocedió su brazo izquierdo y lo extendió. Fue como si todo ocurriera en cámara lenta. Ruby y Nora vieron cómo el puño de Naruto impactaba en el estómago de Ren con una fuerza brutal.

Sangre brotó de la boca de Ren, manchando el rostro de Naruto, y el chico salió disparado hasta tocar el suelo. Su cuerpo prácticamente se hundió en la tierra y no se detuvo hasta que chocó contra un árbol, destruyendo cinco árboles más en el proceso.

—"¡Ren!",gritó Nora con horror. Asustada, corrió directamente hacia su amigo para ayudarlo, para ver si estaba bien. Pero incluso antes de que pudiera dar un paso, Naruto ya estaba frente a ella, extendiendo su mano. En ese instante, una esfera giratoria se formó en su palma.

—"¡Rasengan!",exclamó Naruto. Nora voló por los aires, y la tierra se despejó prácticamente. El cuerpo de Nora formó una zanja enorme hasta terminar dentro del bosque, donde la destrucción continuó. Los vientos fuertes sacudieron a Ruby, quien no sabía cómo reaccionar.

Naruto observó a sus estudiantes con una mirada fría y calculadora. —"Esto es solo el comienzo," dijo con voz grave. —"Si no pueden soportar esto, no tienen ninguna esperanza contra los verdaderos enemigos que enfrentaremos."

Naruto fijó sus ojos en Ruby, quien rápidamente retrocedió, apuntando hacia él con su arma. Sin embargo, Naruto no se mostró impresionado.

—"Me odiarás por lo que voy a hacerte," dijo con una voz llena de determinación. —"Seré más estricto de lo que cualquier otro podría ser. Te romperé y romperé a cada uno de ustedes, solo para sanarlos de nuevo y verlos romperse otra vez. Los haré fuertes."

Lo único que Ruby pudo ver antes de quedar inconsciente fue un puño que se dirigía a su rostro. Incluso con su semblanza de velocidad, no pudo reaccionar a tiempo. Lamentaría profundamente haber aceptado el entrenamiento de Naruto.

Naruto se acercó a Ruby, ahora inconsciente en el suelo, y la miró con una mezcla de compasión y dureza. —"Esto es necesario," murmuró para sí mismo. —"Solo a través del dolor y la adversidad podrán alcanzar su verdadero potencial".


Esto ya era inevitable, no importa cómo lo mires.

—"Señorita Sienna, ¿cómo está? Disculpe, ¿quisiera probar uno de...?"

—"No tengo tiempo para esto, será para otra, señora Carson". Sienna pasó de largo a la señora, quien sostenía un sándwich en sus manos.

Uno pensaría que la señora Carson se vería un poco ofendida o molesta por la actitud de Sienna, pero no, simplemente sonrió. —"Si lo está buscando, debo decirle que no se encuentra en la casa del señor Belladona".

Sienna se detuvo en seco y miró a la señora Carson con esperanza.

—"Se encuentra fuera de Kuo Kuana, se fue al desierto", respondió la señora Carson, ignorando a un cliente que pedía un sándwich.

—"¿Te dijo por qué estaba ahí?" preguntó Sienna, frustrada. Había estado buscando a ese tipo por todo el maldito lugar y no lo había encontrado. Tenía que hablar seriamente con él; esta situación era grave. La había estado ignorando por mucho tiempo y, no importa cuántas veces hablara con él, siempre decía algo como "No importa, lo arreglaremos" o "Habrá una forma de solucionarlo". Esas tonterías. Necesitaba arreglar esto ahora mismo porque era muy grave; el plan estaba a punto de ponerse en marcha y tenían ese único problema.

—"No me dijo qué iba a hacer ahí, solo mencionó que te iba a esperar", respondió la dulce señora, tapándose la boca al ver la expresión de Sienna, confundida y francamente molesta. Muy pocas veces se la veía de esa manera.

—"¿A esperarme?", el ojo de Sienna se contrajo, su paciencia estaba llegando al límite. —"¿Cómo que a esperarme si ni siquiera me ha mandado a llamar?"

—"Dijo algo acerca de que vendrías a buscarlo eventualmente, así que te esperaría en el desierto".

—"¿No sería más lógico esperarme en la casa de los Belladona?" preguntó Sienna con un gruñido. En verdad estaba empezando a fastidiarse y lo único que obtuvo de respuesta por parte de la señora Carson fue un encogimiento de hombros.

—"¿A cuál desierto tengo que ir? ¿Al del norte, al sur, al este?" Sienna preguntó, era una pregunta sensata, prácticamente porque Menagerie era puro desierto.

—"La verdad no me lo dijo".

Muy bien, ese idiota iba a morir... no podría matarlo, claro está, pero sí le rompería un par de huesos.

Era sorprendente que Sienna, la líder del Colmillo Blanco, estuviera deambulando por las calles de Kuo Kuana con tal libertad. Claro, el Colmillo Blanco en sí tenía también la libertad de andar por esas calles, pero eran vistos con temor.

Ahora, la opinión del Colmillo Blanco en Kuo Kuana era bastante buena en realidad. Desde que llegaron, las cosas habían cambiado mucho, casi podría decirse que demasiado. Casi no parecía el mismo lugar.

En todo caso, Sienna se dirigió al norte, después de no encontrarlo en los otros desiertos. El desierto de ese lugar estaba como a un kilómetro de distancia. Sí, lo sé, eso suena peligrosamente cerca de la zona más poblada, o la única zona poblada de Menagerie.

Y cuando divisó su figura, la figura de ese hombre, se acercó con pasos firmes y con molestia. —"¿Qué demonios haces aquí? Se supone que tenemos un grave problema y tú te encuentras en el jodido desierto. Al menos haz que encontrarte sea más fácil".

—"Sienna querida, ¿cómo estás? Ya te habías tardado", respondió él con una sonrisa que solo sirvió para irritarla más.

Sienna, con los ojos entrecerrados y la mandíbula apretada, replicó,—"¿Tardado? He estado buscándote por todo Menagerie. Tenemos un problema serio y tú decides jugar a las escondidas en el desierto".

Él, sin perder la calma, se encogió de hombros. —"Sabía que eventualmente me encontrarías. Además, necesitaba un poco de aire fresco".

—"¿Aire fresco? ¡Estamos en un desierto! ¿Qué clase de aire fresco esperas encontrar aquí?" Sienna estaba al borde de perder la paciencia. —"Podrías haberme esperado en la casa de los Belladona, como una persona normal".

—"Ah, pero eso sería demasiado fácil, ¿no crees? Además, necesitaba un poco de tiempo para pensar", dijo él, mirando el horizonte con una expresión soñadora que solo sirvió para enfurecerla más.

—"¿Pensar? ¿Sobre qué? ¿Sobre cómo complicar más las cosas?" Sienna bufó con exasperación. —"Tenemos un plan que está a punto de ponerse en marcha y tú decides desaparecer. ¿Sabes lo frustrante que es eso?"

La actual líder del Colmillo Blanco suspiró profundamente, tratando de calmar sus nervios. Seguramente él estaba aquí por alguna razón importante; tenía que ser así, porque si no, realmente lo iba a golpear.

—"Supongo que quieres decirme algo", él dijo, sin apartar la vista del desierto frente a ellos. Su mirada impasible observaba el paisaje desolado con una calma inquietante.

—"¡Por supuesto que sí! Esto es inviable. Los alimentos que vamos a enviar serán insuficientes para alimentar al reino de Vale. La única forma de cumplir con la cuota es que nosotros nos quedemos sin alimento", expresó Sienna con preocupación. El plan en sí ya estaba listo; tenían todos los barcos, una flota naval inmensa.

Una flota que, aunque muchos constructores de Kuo Kuana ayudaron, e incluso civiles, se puede decir que la mayor parte de esa flota la construyó él, literalmente él solo. Sienna se sorprendió mucho al ver que él podía clonarse. ¡Demonios! Había como 10,000 de él trabajando día y noche hasta terminar toda la flota naval.

Sería bueno si solo fuera una flota naval de barcos de madera, pero no, tenían un jodido motor, un barco híbrido. Desde que él llegó, todo se ha estado industrializando, por así decirlo. Los cultivos se han hecho más prósperos y la calidad de vida de toda la gente de Kuo Kuana ha mejorado exponencialmente.

Pero el plan de este hombre era inviable, no importa cómo lo vieras. La cantidad de comida que Kuo Kuana producía en un año no podría abastecer ni de broma al reino de Vale. Y hablamos de que toda la población del mundo en sí está aglomerada en los cuatro reinos del Remanente. Vale era uno de esos reinos.

—"Aún falta un mes para que llenemos las arcas y zarpemos hacia Vale", dijo él, con una calma que solo podía describirse como irritante.

—"¿No escuchaste lo que dije? No, el alimento no va a alcanzar", replicó Sienna, su voz cargada de frustración.

No podía ver el rostro del hombre porque estaba viendo su espalda, pero podía sentir que él tenía una sonrisa en su rostro, esa maldita sonrisa que siempre parecía saber algo que los demás no.

—"Confía en mí, Sienna. Siempre hay una solución", dijo él, finalmente girándose para mirarla. Sus ojos brillaban con una mezcla de determinación y algo que Sienna solo podía describir como travesura.

—"¿Solución? ¿Qué solución? ¿Vas a hacer que los cultivos crezcan mágicamente de la noche a la mañana?", respondió Sienna, cruzando los brazos y arqueando una ceja.

—"Algo así", respondió él, encogiéndose de hombros.

Debajo de donde él estaba se encontraba un paralelismo en sí mismo. Él estaba pisando lo que podría decirse tierra fértil, aunque era un eufemismo, pues solo era tierra desprovista de vegetación, solo tierra gris. Pero a un paso de él se encontraba arena, una expresión de miseria y escasez.

—"Cuando sientas las posibilidades en contra, cuando el último aliento de tu alma haya dado todo y sientas que has perdido, es cuando nacen los milagros", dijo él, caminando hacia el frente, pisando la arena caliente del desierto.

Sienna, confundida, trataba de entender a dónde quería llegar con todo esto. —"¿Qué?"

Él se agachó, tomando un puñado de arena. La sostenía como si fuese algo valioso, pero esa arena se desvanecía y caía de sus manos por obra del viento. Se limpió las manos y se levantó. —"Yo prometí un mundo de ensueño, un reino donde las posibilidades son infinitas, donde las riquezas del hombre más rico del mundo palidecerán contra el hombre más común del reino que prometí". La voz de él salió suave, con firmeza, como si en verdad creyera esas palabras, como si de verdad fuese capaz de crear algo tan maravilloso.

Sienna observó cómo el viento jugaba con la arena, llevándola en remolinos que parecían danzar alrededor de ellos. La determinación en los ojos del hombre era inquebrantable, y por un momento, Sienna casi pudo creer en sus promesas. El sol del desierto brillaba intensamente, reflejándose en los granos de arena como diminutos diamantes, creando un contraste entre la aridez del entorno y la esperanza que él intentaba infundir.

—"¿Y cómo piensas lograrlo?", preguntó Sienna, su voz teñida de escepticismo pero también de una curiosidad que no podía ocultar.

—"Con fe,", respondió él, su sonrisa ampliándose. —"La tierra puede parecer estéril ahora, pero con el cuidado adecuado, puede florecer. Todo lo que necesitamos es creer y no rendirnos".

Sienna quería creer en esas palabras, pero en un mundo donde todo estaba en constante amenaza, parecía imposible crear algo tan maravilloso como el sueño que ese hombre le había contado alguna vez. Un sueño que provenía de su amada y que él estaba destinado a cumplir en su memoria.

—"Esas son las palabras que yo dije, y yo no retrocedo en mi palabra".

La mirada de Sienna era de confusión. Observó cómo ese hombre juntaba sus manos, moviéndolas de un lado a otro, terminando en un sello, similar al de alguien rezando.

Ella presenció un milagro.

—" (mokuton): Ki no tanjo"

Cuando esas palabras fueron pronunciadas, la tierra comenzó a temblar. Ella retrocedió, —"¿Qué está pasando?".

De esa tierra desierta emergieron raíces. Sienna vio con fascinación cómo la tierra arenosa se volvía firme y tomaba un color fértil.

Cuando levantó la mirada y avistó el desierto, vio cómo todo a su vista empezaba a cambiar, formándose pasto y emergiendo grandes árboles.

No podía emitir ninguna palabra, ni siquiera para expresar su sorpresa. Estaba en shock, esto era imposible.

La tierra donde antes se cernía un desierto se volvió un bosque, un bosque inmenso donde un árbol, un árbol del tamaño de una montaña, se erguía con magnificencia. Sus hojas no eran verdes, eran de un rosa, como los pétalos de una planta de sakura.

Sienna nunca había visto algo tan hermoso en su vida.

—"El mundo de ensueño que te prometí no es un sueño, es mi voluntad".

Sienna, desprovista de palabras, vio con fascinación cómo un árbol que estaba justo enfrente de ella parecía inclinarse ante ella. Sus ramas se acercaban hacia su persona como si le estuviera extendiendo una mano, y en esa rama se encontraba una manzana.

Ella la tomó, como si fuera una niña inspeccionando un tesoro. Mordió la fruta y descubrió que no sabía como ninguna otra manzana. Era diferente, su dulzor era incomparable, más jugosa que cualquier otra manzana que haya probado.

El hombre la observaba con una sonrisa serena, sus ojos reflejaban la determinación y la esperanza que lo habían llevado hasta ese momento. —"Este es solo el comienzo, Sienna. La naturaleza tiene un poder increíble, y con fe y dedicación, podemos transformar incluso los lugares más desolados en paraísos florecientes".

Sienna sintió una oleada de emoción y esperanza. Por primera vez en mucho tiempo, creyó que quizás, solo quizás, ese sueño podría hacerse realidad. El aire estaba lleno del aroma fresco de la vegetación nueva, y el sonido de las hojas susurrando al viento era como una melodía que prometía un futuro mejor.

Ella miró al hombre, sus ojos brillando con una nueva determinación. —"Si tú crees, yo también creeré. Juntos, haremos que este sueño se convierta en realidad".

El hombre asintió, y juntos se adentraron en el nuevo bosque, listos para enfrentar cualquier desafío que el futuro les deparara, con la certeza de que, con fe y perseverancia, todo es posible.

Sienna miró hacia el hombre que había sido responsable de todo eso, y en su mente pasó el cuento infantil que una vez su madre le leyó.

Hablaba de un tiempo en donde no existía nada, donde no había ni luz.

En ese lugar desprovisto de vida, emergió alguien. Ese alguien, por decreto suyo, creó un gran árbol.

Un árbol que daba vida, cuyas raíces levantaban las rocas formando montañas, haciendo emerger ríos de la nada, dándole al cielo nubes y al mundo su color azul.

Ese ser vio el nacimiento de los dioses hermanos, vio cómo ellos crearon a la humanidad.

Vio maravillado al hombre, vio su incansable fuerza y fortaleza, vio sus debilidades y sus temores, pero no los rechazó, los instó a aceptarlas.

El mundo al que él dio vida no carecía de obstáculos, pues era hostil.

Pero este ser siempre estaba ahí, guiando al hombre a levantarse, enseñando.

Hay muchas historias de cómo él aparecía en diferentes lugares, dando consejos. Tenía diferentes nombres, pero siempre había un consenso sobre este ser en particular.

No todos estarían de acuerdo en que sus menciones hablaran de la misma persona, pero los faunos sabían que era él, pues lo sentían, pues ellos nacieron de él, pues eran su creación.

El hombre del horizonte, el ermitaño de las montañas, el navegante de los mares, el gran consejero.

Pero en la historia que Sienna escuchó de su madre, lo llamaban:

El sabio de los seis caminos.

Sienna recordó vívidamente las palabras de su madre, que describían cómo este ser había traído vida a un mundo desolado. En su mente, las imágenes del cuento se entrelazaban con la realidad que ahora presenciaba. El hombre a su lado parecía encarnar la esencia de aquel sabio legendario.

—"En un tiempo donde la oscuridad reinaba, un ser de luz emergió," murmuró Sienna, casi para sí misma, mientras sus ojos seguían explorando el paisaje transformado. —"Con su voluntad, creó un árbol que dio vida a todo lo que conocemos. Sus raíces levantaron montañas, sus ramas dieron sombra a los ríos, y sus hojas pintaron el cielo de azul."

El hombre sonrió al escucharla, sus ojos brillando con una sabiduría antigua. —"Ese cuento no es solo una historia, Sienna. Es una verdad que se ha perdido en el tiempo. La naturaleza tiene un poder que va más allá de nuestra comprensión, y con fe, podemos desatar ese poder."

Sienna sintió una conexión profunda con el hombre y con la tierra que ahora florecía a su alrededor. Cada hoja, cada flor, parecía susurrar secretos antiguos, promesas de un futuro lleno de vida y esperanza.

—"El sabio de los seis caminos," repitió Sienna, su voz llena de asombro. —"¿Eres tú...?"

El hombre no respondió directamente, pero su sonrisa y la paz en sus ojos fueron respuesta suficiente. —"Lo importante no es quién soy, sino lo que podemos lograr juntos. Este bosque es solo el comienzo. Con cada paso que demos, con cada semilla que plantemos, estaremos construyendo un mundo nuevo."

Sienna asintió, sintiendo una renovada determinación. —"Entonces, no perdamos más tiempo. Hay mucho por hacer, y estoy lista para enfrentar cualquier desafío a tu lado."

Juntos, se adentraron más en el bosque, sus corazones llenos de esperanza y sus espíritus fortalecidos por la certeza de que, con fe y perseverancia, todo es posible. El aire estaba impregnado del aroma fresco de la vegetación nueva, y el sonido de las hojas susurrando al viento era como una melodía que prometía un futuro mejor.


Les pido disculpas por los errores ortográficos y les invito a que me compartan sus ideas para mejorar la historia.

Les advierto que algunas cosas pueden no tener mucha lógica, así que agradezco cualquier sugerencia.

También les informo que me he tomado algunas licencias creativas con algunos personajes y que no seguiré al pie de la letra el canon original.

Les doy las gracias por su apoyo, espero que les guste lo que he escrito hasta ahora y que me acompañen en esta aventura literaria. ¡Un abrazo!

— ¡Dejen sus comentarios!.

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Gracias por leer.