UNAS PALABRAS CAMBIARON TODO.

Capítulo 005: El cortejo del zorro y el lirio, parte 2.

6 de julio del año 064 de la era de Aldeas Shinobi.

Residencia Haruno. 15:00.

Sakura regresaba a su hogar luego de haber pasado la tarde en la floristería Yamanaka y de haberse reunido con Kurenai Yuhi.

Luego de que las preliminares terminaran Sakura sintió que su desempeño pudo haber sido mejor. Si, había protegido a Naruto y Sasuke en el bosque de la muerte y se había enfrentado a los Genin de Otogakure, pero aun así recordaba que estuvo a punto de morir y que fue salvada por Lee y el equipo de Ino. Y en su pelea contra Ino estuvo a punto de perder, fue gracias a los ánimos de Naruto que pudo librarse del jutsu de Ino y lograr el empate.

Comparada con sus compañeros de equipo y los demás Genin de su generación, Sakura sentía que no había sobresalido tanto en las preliminares. Así que al finalizar las preliminares le pidió a su Sensei si podía darle un mayor entrenamiento, pero Kakashi ya se había anticipado a eso y le había pedido a Kurenai que le ayudara a Sakura con sus habilidades en Genjutsu, campo en el que la Yuhi era experta y en donde Sakura había demostrado talento.

Luego de despedir a Naruto en la floristería Yamanaka, Sakura fue al campo de entrenamiento ocho para empezar su tutoría con Kurenai, la cual estaba más que encantada de instruir a alguien en Genjutsu, dado que ninguno de sus tres alumnos mostraba una gran inclinación por las ilusiones, además de que los tres estaban recibiendo entrenamiento extra por parte de sus clanes.

Luego del entrenamiento Kurenai había felicitado por el talento que Sakura había presentado, logrando liberarse muy bien de la ilusión demoníaca: Jutsu del falso ambiente de Kurenai en pocos momentos e incluso logró realizar Jutsu de Mente Astuta Afectada que engañó a Kurenai por medio minuto, algo que según la experta en ilusiones era todo un logro para una novata, pues logró afectar a una experta en Genjutsu que sabía que estaba en una ilusión.

De todas formas, el entrenamiento había terminado un poco antes debido a que Kurenai fue llamada a una reunión con el Hokage, pero aun así le dio a Sakura unos ejercicios que realizar en su casa antes de ir a dormir, después de todo la fuente de poder del Genjutsu es el Inton, el cual viene de la mente y para aumentarlo y refinarlo se debe tener una mente más fuerte mediante la meditación y un buen control de la mente propia, además de que unas buenas 8 horas de sueño eran bastante útiles.

Al llegar a casa, Sakura esperaba estar sola debido a que su padre, un Jonin retirado, debería seguir en el trabajo, y su madre saldría a conversar con su hermana, así que en teoría Sakura estaría sola un par de horas.

"Hola, hermanita." Dijo Hazakura desde el comedor, mientras levantaba una casa llena de café.

"Hola perezoso." Dijo Sakura con una mezcla de afecto y molestia, debido a cierto rasgo que su hermano menor siempre había tenido desde que ella tenía uso de razón, Hazakura era narcoléptico. A pesar de que sus padres lo llevaron a ninjas médicos desde la infancia, nadie parecía encontrar una cura o una causa para su trastorno, así que Hazakura siempre se presentaba adormecido ante su hermana. "Me sorprende que estés despierto, normalmente sueles despertar alrededor de las cinco de la tarde si es que no tienes misiones."

"Bueno, dado que ninguno de mis pupilos pasó a las finales de los exámenes Chunin mi equipo se desintegró y a mí me mandaron a hacer guardia nocturna en la Correccional." Dijo Hazakura mientras tomaba un trago de café, "Por cierto, dale mis felicitaciones a tu compañero Uchiha, no cualquiera podría derrotar a Yoroi."

"Bueno, Sasuke es muy fuerte, al igual que Naruto." Dijo Sakura con algo de tristeza.

"¿Y temes estarte quedando atrás?" Preguntó Hazakura mientras acomodaba sus lentes. "Déjame adivinar, Hatake va a entrenar al Uchiha y a ti te mandó con alguien más."

"Oye, Kakashi-Sensei está muy ocupado, es el único que puede entrenar a Sasuke en el uso del Sharingan, y no es como si me haya abandonado, acordó con Kurenai-Sensei que me entrenaría en Genjutsu." Dijo Sakura.

"Ah, así que Kurenai va a tomar las responsabilidades del prodigio Hatake, ¿Acaso quieres emular a la bisabuela Touka?" Preguntó Hazakura.

Algo de lo que su hermano solía hablar con orgullo; y un toque de arrogancia, era el hecho de que eran bisnietos de Touka Senju, la legendaria usuaria de Genjutsu que ganó fama durante la época de fundación de Konoha. Sakura no solía presumir eso, no le gustaba vanagloriarse de una relación familiar con alguien que ni siquiera alcanzó a conocer, pero además no le gustaba presumir eso porque a fin de cuentas muchos en la aldea eran descendientes del clan Senju, así que presumir de eso era casi como presumir que uno era capaz de enrollar la lengua. De hecho, si mal no recordaba, incluso Ino era bisnieta de Touka Senju.

"Kakashi-Sensei dijo que tengo talento para el Genjutsu y simplemente decidí seguir eso, nada más." Dijo Sakura.

"Si es así, ¿Por qué no le pediste a tu hermano mayor que te entrenara? Puede que no sea un prodigio en Genjutsu, pero se me da bien. Hieres mis sentimientos al dejarme de lado." Dijo Hazakura en tono de burla.

"De hecho use algo de lo que me enseñaste sobre trampas en el bosque de la muerte, gracias." Dijo Sakura.

Hazakura, a pesar de ser aún más perezoso que Shikamaru, era un Tokubetsu Jonin especialista en trampas y en demolición, algo que sus padres solían presumir en reuniones con familiares y amigos, aunque también solían ocultar el hecho de que fue pupilo del Sannin traidor.

"Por quería hablar de eso contigo." Dijo Sakura, sentándose junto a su hermano. "Si no estás muy ocupado siendo guardia en la correccional, quisiera que me enseñaras sobre uso de trampas y papeles bomba."

"Claro hermanita, lo que sea por ayudarte y poner en alto la memoria de la bisabuela Touka." Dijo Hazakura con una sonrisa en el rostro.

Complejo Hyuga. Casa Bunke. 15:30.

Neji recién llegaba a su hogar luego de haber ido a la tienda de la familia Kamano, recibir el sermón de Saisu y de haber ido al campo de entrenamiento de su equipo a entrenar un poco. Normalmente entrenar lo relajaba, lo hacía recordar las sesiones de entrenamiento que tenía con su padre, ahora al entrenar el Puño Suave lo hacía sentir insignificante.

No como solía sentirse con respecto a su posición como parte de la rama secundaria, ahora Neji tenía una visión un poco más amplia del mundo. Él era insignificante con respecto al mundo, a la naturaleza en general. Ahora con cada kata, con cada movimiento del Puño Suave, Neji sentía que era una parte diminuta de un todo, sentía como la voluntad de la naturaleza fluía a través de él.

Esa sensación era algo embriagante y adictiva para Neji y deseaba sentirla cada vez más, por eso sabía que pronto recibiría respuestas por parte de Kabuto, solo debía ser paciente.

Al entrar a la parte del complejo destinada al Bunke notó algo peculiar. Pensó que sus compañeros lo recibirían con alguna palabra de aliento o le dedicarían una mirada cálida, en lugar de eso ninguno le dedicó ni una sola palabra y le lanzaron miradas frías y que reflejaban desprecio.

Llegó a su habitación, donde esperaba simplemente recostarse en su cama a meditar sobre los últimos acontecimientos en su vida.

En lugar de eso, sintió como alguien les hacía un barrido a sus pies y terminaba golpeando su cara contra el piso, provocando que su nariz se fracturara.

"Hola, pequeña cebolla." Dijo el atacante de Neji. Dicha persona era un Hyuga, pero un tanto diferente a la mayoría de los Hyuga. Este Hyuga vestía el típico uniforme de Anbu, pero de momento no usaba la máscara, lo que dejaba ver su rostro. Tenía la piel un poco bronceada, en la frente el Juinjutsu del pájaro enjaulado lo marcaba como miembro de la rama secundaria, su cabello lacio y de un tono grisáceo le llegaba hasta la cintura. A simple vista muchas personas dirían que ese Hyuga tenía un gran parecido a Todai Hyuga, el anterior líder del clan, aunque el parecido era un tanto difícil de notar, pues el rostro del Hyuga estaba marcado por tres cicatrices, una de las cuales partía su barbilla desde la base hasta la comisura izquierda del labio, la segunda recorría sus labios por la mitad y la tercera cruzaba el ojo izquierdo del Hyuga, dejando dicho ojo como inservible.

El atacante de Neji era el cuarto y último hijo de Todai Hyuga, Tetsu Hyuga, un capitán Anbu, antiguo alumno del Sannin de las serpientes, tío de Neji y actual líder de la rama secundaria del clan Hyuga.

Y su pie presionaba la cabeza de Neji contra el suelo.

"Mi querido hermano mayor me pidió que hablara contigo sobre tu comportamiento, dijo que debía tener tacto y tomar en cuenta tus sentimientos." Luego de esas palabras Tetsu le dio una patada a Neji en el costado izquierdo. "Lo juro, ese hombre se ha ablandado bastante desde que enviudó."

Luego de esas palabras, Tetsu tomó a Neji por el cuello de su chaqueta y lo hizo ponerse de pie y lo empujó contra la pared.

"Ahora bien, señor prodigio, aquí una pregunta sencilla, ¿Por qué te estoy corrigiendo de esta manera?" Dijo Tetsu.

"Porque eres un miserable sádico como la perra loca examinadora del segundo examen con la que te revuelcas." Dijo Neji con desdén.

"Vaya, insultas a tu prima y ahora a mi sexy, encantadora y alocada novia, parece que tenemos a un maldito burlón, el Hyuga burlón, admiro tu coraje, si valientito, ¿No quieres ir al apartamento de mi novia y cogértela?"

Luego de eso Tetsu le dio un golpe a Neji en el abdomen, justo encima del centro de la red de chakra. Pese a que no fue un golpe muy fuerte, estaba imbuido con chakra, lo que hizo que Neji cayera al suelo de rodillas y casi perdiera la consciencia.

"Ah, ¿Qué será de esta aldea con semejantes imbéciles por Genin?" Dijo Tetsu para luego sentarse sobre la espalda de Neji. "Mira cebollita, ¿Has pensado que tus acciones no solo te afectan a ti? No puedes ser tan egoísta, piensa en los demás, principalmente en mí, tu querido tío que te ha criado desde que eras un mocoso que mojaba el Futon."

Luego de eso Tetsu tomó a Neji por el pelo y extendió su cuello.

"¿Sabes cómo llamamos en Anbu a los chismosos como tú? Los llamamos lenguas largas, y como no necesitamos Shinobi que se la pasen chismeando sobre los asuntos personales de los demás, nos encargamos de ellos de una forma bastante divertida. Los degollamos y sacamos sus lenguas por el corte en su cuello."

Luego de eso Tetsu sacó un Kunai y lo pasó por encima del cuello de su sobrino, a escasos milímetros de la piel.

"¿Tienes idea de cuantas burlas y chistes tuve que escuchar de mis camaradas y subordinados cuando se supo lo que hiciste en las preliminares? Fue bastante molesto, incluso hubo quienes insinuaron que, si hubieras pasado a las finales, habrías cometido la reverenda estupidez de ventilar los trapos sucios del clan ante la población de la aldea, el público y los Daimayo, bromeaban acerca de cómo tu estupidez pudo haber convertido al clan Hyuga en el hazmerreír de Konoha." Dijo Tetsu para luego ayudar por segunda vez a su sobrino a incorporarse.

"Así que, querido sobrino, espero esta sea la última vez que tomas la estúpida decisión de parlotear sobre los asuntos privados de los miembros del clan o de cualquier otro camarada Shinobi frente a otros y no quiero que vuelvas a jugar a hacerte la víctima, porque la próxima vez yo personalmente te convertiré en una víctima, pero de homicidio, ¿Quedó claro?" Dijo Tetsu, pero como respuesta solo recibió una mirada de Neji llena de odio, cosa que provocó que Neji recibiera un puñetazo en la mejilla derecha. "Estoy bastante seguro que el sello no provoca sordera, así que responde cuando te pregunto algo, ¿¡QUEDÓ CLARO!?"

"S-sí." Dijo Neji con dificultad.

"Bien, odiaría que hubiera animosidad en nuestra bonita y pacífica relación familiar." Luego de eso Tetsu colocó sus dedos en la nariz de Neji y aplicó ninjutsu médico, curándola, y al terminar se marchó, dejando solo a Neji.

"M-Maldito imbécil." Dijo Neji para sí mismo mientras sentía como la marca en su cuello empezaba a arder, sentía como esa marca fortalecía su enojo y su determinación. Y con eso tomó una decisión, si para conseguir más del poder que Kabuto le había dado y para librarse de él clan que solo lo retenía y menospreciaba tenía que humillarse, suplicar o venderle su alma al diablo, gustoso lo haría.

Hospital de Konoha 16:00.

Sasuke rara vez sentía miedo.

Podía recordar las pocas ocasiones en las que realmente sintió miedo. Cuando su hermano perdió la cordura y mató al clan. Cuando vio a Zabuza y a Kakashi pelear por primera vez, cuando estuvo a punto de morir a manos de Haku o cuando Orochimaru atacó a su equipo. Ahora tenía miedo por lo que pasaría en un mes.

Había despertado hace unas horas teniendo a Kakashi a su lado. El peliblanco le explicó que se enfrentaría a Gaara en las finales y le mostró un video de las peleas que sucedieron luego de que él se fuera, poniendo especial atención en la del Genin de Sunagakure contra Rock Lee, un rival al cual el propio Sasuke no fue capaz de derrotar. Y ahora Sasuke tendría que enfrentarse a Gaara en menos de un mes.

"Bien, en esta situación nos encontramos." Dijo Kakashi mientras le dedicaba una mirada a su alumno. "Escucha Sasuke, si no te sientes preparado para esto, lo entiendo, puedo decirle a Hayate que decides retirarte del examen, no hay nada de malo en evitar una pelea que no crees que puedas ganar."

Por un momento el orgullo de Sasuke le demandó gritarle a su Sensei, decirle que al ser un Uchiha seguramente podría derrotar al maniaco de Gaara, pero en el poco tiempo que llevaba siendo parte del equipo siete, con el entrenamiento que tuvo junto a Naruto en Nami y luego de pelear a lado de su equipo en el bosque de la muerte, Sasuke había perdido esa arrogancia que tenía en la Academia. Ahora entendía que las palabras de Kakashi no eran porque lo menospreciara, sino porque su instructor realmente se preocupaba por su bienestar.

"Estoy bien, Kakashi-Sensei." Dijo Sasuke, sorprendiendo a Kakashi que por primera vez escuchaba a su alumno llamarlo Sensei. "Rock Lee se enfrentó a ese monstruo y lo hizo sin sentir miedo pese a que solo puede usar Taijutsu, Lee ayudó a Sakura a protegernos en el bosque de la muerte, no puedo llamarme a mí mismo Shinobi si no igualo a ese chico que no tiene ni mi linaje ni mis habilidades."

Kakashi quedó bastante sorprendido ante las palabras de Sasuke. Pese a que en un inicio Sasuke presentó una actitud bastante arrogante que le recordó a su yo más joven, ahora se presentaba como alguien más humilde, parece que la filosofía de Guy caló un poco en él.

"Bueno, si eso es lo que decides supongo que lo mejor será un buen entrenamiento." Dijo Kakashi para luego poner sobre las piernas de Sasuke un cambio de ropa junto a su protector frontal. "Los Shinobi médicos dicen que estas casi completamente recuperado, aún no podrás hacer ninjutsu más allá del rango D por unas dos semanas, así que iremos a hacer entrenamientos físicos y a fortalecer algunos elementos básicos hasta que te recuperes completamente."

"Bien." Luego de eso Kakashi salió de la habitación mientras Sasuke se terminaba de vestir.

Luego de eso Sasuke tocó su cuello, justo encima de donde tenía el sello maldito que le dio Orochimaru.

"Han pasado cinco años desde esa noche, no he parado de entrenar para poder matarlo, por madre, por padre, por el honor del clan, debo hacerlo sin importar el medio o el costo." Pensó Sasuke al recordarla noche en la que su mundo se derrumbó, la noche en la que su amado hermano le arrebató todo lo que amaba. Pero luego recordó los momentos que pasó junto al equipo siete desde que se hicieron equipo y las palabras que su hermano le dijo cuando le preguntó por qué había eliminado al clan. "Para Itachi sus camaradas, sus familiares, solo fueron una prueba, muñecos de entrenamiento que podía usar y tirar a su gusto. Yo no quiero ser así, Naruto, Sakura y Kakashi me han ayudado mucho, les importo y ellos me importan, no puedo derrotar a Itachi y al mismo tiempo volverme él." Luego de eso Sasuke retiró la mano de su cuello y tomó su protector frontal.

Sasuke terminó de vestirse y salió de su habitación, para encontrarse con su maestro.

"Kakashi, antes de irnos quisiera ver a alguien." Dijo Sasuke.

Tras esas palabras Sasuke le pidió a Kakashi que lo llevara a la habitación donde se encontraba aquel que fue derrotado por Gaara.

Al llegar a la habitación de Rock Lee, Kakashi y Sasuke notaron que Might Guy estaba por entrar a la habitación.

"Hola, Kakashi, Sasuke-Kun." Dijo el Jonin especialista en Taijutsu.

"Guy, hola, imagino que el entrenamiento de Naruto terminó por hoy." Dijo Kakashi.

"Si, las Llamas de la Juventud de Naruto han empezado a resplandecer con más fuerza." Dijo Guy con ánimo. "Imagino que te llevas al joven Sasuke a entrenar para las finales."

"Si, estábamos por irnos, pero Sasuke quería saber si Rock Lee estaba mejor." Dijo Kakashi.

Esas palabras tocaron el corazón de Guy. Nuevamente un integrante del equipo de su rival demostraba empatía por su pupilo, algo que Neji no demostró.

"¿Cómo sigue? ¿Se recuperará?" Preguntó Sasuke.

"Aún sigue en coma inducido por fármacos mientras termina de recuperarse de las fracturas, lo van a despertaren unos días." Dijo Guy.

"Bien." Dijo Sasuke. "Dígale que espero se recupere, me debe la revancha."

Esas palabras sorprendieron a Kakashi y a Guy.

"Le haré llegar a Lee tu mensaje, Sasuke-Kun, espero tus Llamas de la juventud ardan con más energía en tu entrenamiento." Dijo Guy mientras ponía una mano en el hombro del joven Uchiha y le daba un pulgar arriba.

Tras eso, el peliblanco y el Uchiha se fueron del hospital.

Mansión Hokage. 16:00.

Karin y Kafun regresaron de hacer la compra del día luego de haber recorrido la aldea.

"Karin-Chan, creo que mi suegro ya regresó, ¿Te importaría dejar la compra en la cocina y luego ir con él? Tengo ciertas cosas que hacer."

"Claro, Sarutobi-San." Dijo Karin con amabilidad.

"Por favor, dime Kafun." Dijo la nuera del Hokage para luego retirarse a la habitación que compartía con su marido, el cual aún no había llegado.

De inmediato Kafun hizo algo que a muchos dejaría desconcertados. Entró al baño de su habitación, llenó con pasta dental y empezó a limpiar su lengua de forma casi obsesiva.

"No quise hacerlo, no quise hacerlo, no quise hacerlo." Repetía Kafun una y otra vez en su mente mientras seguía frotando una y otra vez su lengua con el cepillo.

Mientras tanto, Karin tocó la puerta del estudio de Hiruzen.

"Adelante." Dijo el Hokage desde la habitación, tras lo cual Karin entró al estudio del Kage. "Oh, hola Karin-Chan, ¿Cómo estuvo tu día?"

"Bien, gracias Hokage-Sama." Dijo Karin mientras se acercaba al Hokage, quien se encontraba sentado frente a un escritorio mientras revisaba unos documentos. "La señora Kafun me llevó a recorrer la aldea, es bastante hermosa, más que Kusa."

"Me alegra profundamente escuchar que disfrutaste del recorrido de la aldea, ¿Conociste a alguien?" Dijo el Hokage.

"Conocí a un par de chicos, Naruto y Hinata, pero cuando los conocí…" Dijo la pelirroja, recordando las imágenes que aparecieron en su mente tras conocer al chico rubio y a la chica de ojos perlados, pero decidió guardar silencio, ya había sufrido demasiado por tener la habilidad de curar a otros, no quería imaginarse que sería de ella si se supiera que aparentemente tiene visiones al conocer a algunas personas. "Mejor dicho, ya había visto a Naruto en el examen Chunin, dio un discurso al final del examen escrito que hizo que muchos decidieran seguir en el examen."

"Ah, ellos pasaron a las finales de los exámenes Chunin, si todo sale bien veo muy posible que terminen ascendiendo. Harías bien en conocerlos y hacerte su amiga, si decides integrarte como kunoichi de Konoha ellos podrían ser tus capitanes en alguna misión." Dijo Hiruzen con una cálida sonrisa. "¿Has pensado en si continuarás como Kunoichi?"

"No estoy segura." Dijo Karin con algo de vergüenza. "La verdad no es como si fuera muy buena siendo kunoichi, los de Kusa no querían que aprendiera gran cosa para que no escapara, apenas sé lo básico."

"Podrías tomar clases complementarias en nuestra academia, si así lo deseas." Dijo el Hokage.

"No estoy segura." Dijo Karin mientras bajaba la mirada.

"Es curioso, me recuerdas un poco a mi antigua alumna, Tsunade." Dijo el Hokage.

"¿Le recuerdo a la legendaria kunoichi médico?" Dijo Karin.

"Un poco. Cuando ella se volvió mi alumna también era un poco tímida, ella había recibido entrenamiento Shinobi por parte de su clan, así que nunca asistió a la academia, por lo que en un inicio le costó convivir con sus compañeros de equipo." Dijo Hiruzen mientras a su memoria llegaban los recuerdos de una Tsunade de seis años de edad. "Pero con el tiempo y luego de convivir con otros pudo ganar seguridad y tomó la decisión de especializarse en ninjutsu médico. Si estas insegura de lo que debes hacer, puede que el convivir con otros pueda ayudarte."

Karin se lo pensó por un momento. La verdad es que realmente nunca recibió una gran educación aparte de la escasa formación de Shinobi que recibió en Kusa, así que recibir entrenamiento Shinobi en Konoha podría ser una mejoría. Además, si las cosas en Konoha no funcionaran, el entrenamiento que Konoha pudiera darle podría serle de utilidad.

"Si, me gustaría ir a la academia Shinobi." Dijo Karin con una pequeña sonrisa.

"Bien, haré los preparativos para que asistas a la academia." Dijo Hiruzen.

Luego de eso alguien tocó a la puerta, a lo que Hiruzen dio autorización de entrar, tras lo cual entró Oboro, su hijo.

"Padre, Karin-San, es un gusto verlos." Dijo Oboro al entrar a la habitación.

"Hola hijo, confío en que tu misión no tuvo complicaciones." Dijo Hiruzen.

"Sin complicaciones, realmente. Los cuerpos de los Genin de Kusa fueron entregados sin problemas, se mostraron un tanto sorprendidos por la falta de caras de tres de ellos y dos de los líderes de la aldea se mostraron bastante molestos por la muerte de los compañeros de Karin." Dijo Oboro para luego poner una mano en el hombro de Karin. "Recuerda que nada de eso fue culpa tuya, fue culpa de los líderes de Kusa por mandar a Genin poco entrenados a unos exámenes donde la muerte es una alta probabilidad."

"Gracias por decir eso." Dijo Karin con una leve sonrisa.

"Por cierto, ¿Kafun regresó contigo?" Dijo Oboro.

"Si, se fue a su habitación, pero parecía estar algo nerviosa." Dijo Karin.

"Bueno, con su permiso iré a ver a mi esposa." Dijo Oboro para luego ir a su habitación.

Cuando Oboro llegó a la habitación que compartía con su mujer vio la puerta del baño abierta y a su mujer llorando y usando su cepillo de dientes para limpiar su lengua, pero lo había hecho tantas veces y con tal fuerza que había provocado que su lengua empezara sangrara. Oboro fue rápido al lado de su mujer, le quitó el cepillo de la boca y la abrazó por detrás para detenerla mientras llevaba su mano a la boca de su mujer para empezar a tratarle la herida.

"Kafun, tranquila." Dijo Oboro en un intento de tranquilizar a su esposa.

"No quise hacerlo, no quise hacerlo, no quise hacerlo." Kafun seguía repitiendo esa frase una y otra vez entre sollozos mientras de sus ojos brotaban lágrimas.

Oboro acarició la cabeza de su mujer mientras le susurraba palabras tranquilizantes para relajarla.

"N-No quise ha-hacerlo, n-no qui-quise hacerlo, m-mamá." Dijo Kafun antes de que su marido le aplicara un jutsu para dejarla inconsciente y luego dejarla acostada en su cama.

Konoha. 16:30.

Luego de haber ido a comer a Ichiraku Ramen, Naruto le dijo a Hinata que ella podía elegir que comer como postre, a lo que la Hyuga eligió ir a comprar rollos de canela en su cafetería favorita.

Hinata y Naruto compraron un rollo de canela, pero decidieron no comerlo en la cafetería dado que Hinata notó que los meseros no le daban una mirada amigable a Naruto.

"¿Dónde te gustaría comer el postre, Naruto-Kun?" Dijo Hinata.

"Bueno, hay un lugar que me gustaría que vieras y creo que sería el mejor lugar para terminar nuestra cita." Dijo Naruto con una sonrisa en el rostro.

Luego de unos minutos, Naruto llevó a Hinata a su lugar favorito en toda la aldea, el monumento Hokage, más específicamente, la zona encima de la cabeza del cuarto Hokage.

"Este es mi lugar favorito en toda la aldea." Dijo Naruto mientras se sentaba en la cabeza del cuarto Hokage. "Desde este lugar puedo ver toda la aldea, además el cuarto Hokage siempre ha sido mi héroe."

"Es verdad, se puede ver toda la aldea." Confirmó Hinata.

Luego de un momento ambos jóvenes empezaron a comer los roles de canela mientras veían la aldea.

"Hinata, ¿Te puedo hacer algunas preguntas?" Dijo Naruto.

"C-Claro." Respondió Hinata.

"¿De verdad te gusto?" Preguntó Naruto.

Esa pregunta tomó a Hinata por sorpresa. Neji fue quien reveló sus sentimientos románticos por Naruto, pero ella realmente jamás le dijo nada a Naruto a pesar de que estaban teniendo una cita, esta era su oportunidad de demostrar su valor y ser ella quien expresara sus sentimientos.

"S-Si Naruto-Kun, me gustas mucho." Dijo Hinata con su característico nerviosismo y con un leve sonrojo en sus mejillas.

Naruto se mostró un tanto nervioso por la respuesta de Hinata. Pese a lo que Neji le había dicho ayer y lo que Sakura, Ino e Iruka le había dicho, Hinata no le había confesado propiamente sus sentimientos en persona, y ahora lo había hecho. La chica más linda que Naruto había conocido se le acababa de confesar.

"¿Desde cuándo te gusto?" Preguntó Naruto.

"B-bueno, c-creo que desde que nos conocimos." Dice Hinata.

"¿En serio? ¿Desde el primer día de la academia?" Pregunta Naruto.

"No, nosotros nos conocimos mucho antes de entrar a la academia." Dijo Hinata. "Es normal que no lo recuerdes, apenas teníamos tres años. Era el funeral de mi tío Hizashi; el padre de Neji, yo salí del funeral y terminé perdiéndome, tú me encontraste y me acompañaste a casa."

"¿En serio? Perdón, creo que no recuerdo algo así." Dice Naruto con timidez para luego darle un mordisco a otro rollo de canela.

"No tienes porqué disculparte, es normal que no recuerdes algo que pasó hace casi diez años." Dijo Hinata. "Y luego, poco antes de que ingresáramos a la academia, nos volvimos a encontrar. Unos chicos mayores estaban insultándome y tu llegaste y me defendiste, de hecho, esos chicos rompieron una bufanda roja que estabas usando."

Luego de esas palabras Naruto intentó forzar a su memoria para recordar ese evento y tras unos instantes recordó a medias ese evento, aunque lo que más recordó fue su pésimo intento de jutsu clon y como terminó golpeado en el suelo.

"Quise hablarte luego de eso, incluso te hice una nueva bufanda para reemplazar la que te rompieron, pero nunca reuní el valor para hablarte o darte la bufanda, lo siento." Dijo Hinata, cabizbaja.

"No te preocupes, está bien." Dijo Naruto. "¿Entonces te gusto porque te defendí de unos tontos matones?"

"No solo por eso, me enamoraste porque tú eres todo lo que yo nunca he podido ser." Dijo Hinata con seguridad. "Tú nunca te das por vencido, cada vez que fallabas en algo siempre intentabas volver a hacerlo y no te rendías hasta que lo lograbas. Fallaste tres veces el examen de graduación y nunca te diste por vencido, me alegró mucho el verte en el salón de clases el día que se formaron los equipos. En cambio, yo siempre me deprimía al fallar en algo y me rendía antes de volver a intentarlo, nunca tuve la esperanza de lograr mucho como Genin, pero siempre tuve en la mente tu actitud y tu perseverancia, si logré llegar tan lejos hasta ahora fue gracias a ti."

Todas esas palabras le sorprendieron a Naruto, jamás imaginó que alguien pudiera admirarlo de la forma en que Hinata decía admirarlo. Pensó que en la academia todas las chicas estaban obsesionadas con Sasuke, incluso los maestros se desvivían en cumplidos para Sasuke, pero aquí estaba Hinata, diciéndole que siempre lo había admirado.

"¿D-De verdad piensas eso de mí?" Preguntó Naruto, un tanto incrédulo.

"Si, tú me demostraste que lo importante no es nunca caer, si no tener la fortaleza de levantarse otra vez, siempre hablas de tu sueño de ser Hokage con ímpetu y seguridad y nunca te he visto dudar. Nunca pensé que podría hacerle frente a Neji, pero al oír como me animabas me dio la convicción para enfrentarlo, y al oír como te insultaba me hizo enojar lo suficiente como para usar el sello, sé que eso no estuvo del todo bien, pero no toleraré que alguien te insulte o menosprecie en mi presencia." Dijo Hinata.

Esa última frase hizo que Naruto se diera cuenta de lo protectora que podría ser Hinata con él, a ella realmente le importaba a tal nivel que desafió a su propio primo porque lo insultó.

"¿T-Te puedo preguntar algo también a ti?" Dijo Hinata.

"C-Claro." Dijo Naruto, quien ahora presentaba un leve sonrojo.

"¿Aún te gusta Sakura?" Dijo Hinata.

"Bueno, yo…" Empezó a decir Naruto, pensando cuidadosamente sus palabras. "La verdad siempre me pareció muy bonita y pensé que si lograba hacer que la fan número uno de Sasuke se enamoraba de mi entonces sería como ganarle a Sasuke en algo, y quiero mucho a Sakura, pero es porque es mi compañera de equipo y porque me protegió durante el bosque de la muerte. Ella dice que me quiere como a otro hermano y supongo que la quiero como a una hermana."

"Entiendo." Dijo Hinata, la cuál por dentro estaba aliviada de que Naruto ya no tuviera sentimientos románticos por su compañera de equipo. "¿Me podrías decir por qué muchos aldeanos parecen estar enojados contigo?"

Esa pregunta tomó por sorpresa a Naruto, no sabía si debía responderla o no. Según lo que había dicho Mizuki eso era un secreto rango S y no quería meter a Hinata en problemas, además no sabía cómo es que Hinata reaccionaría al enterarse de lo que había en su interior.

"Lo siento, Hinata, pero no puedo decírtelo, al menos no aún, no estoy listo para hablar sobre ello." Dijo Naruto sin ver a Hinata a los ojos.

"Perdón, no quería ponerte en una situación incómoda." Dijo Hinata. "Bien, creo que es hora de que regrese a casa."

"Estoy de acuerdo." Dijo Naruto.

Luego de eso Naruto llevó a Hinata a la entrada de su casa.

"Hinata." Dijo Naruto antes de despedirse de la joven Hyuga. "Voy a entrenar muy duro y daré mi máximo esfuerzo en las finales, porque sé que tú eres muy fuerte y siempre voy a creer en ti."

"Naruto." Dijo Hinata, quién estaba al borde de las lágrimas debido a las palabras de Naruto. "Te prometo que me haré más fuerte en este mes para agradecer tu fe en mí, no te regalaré la victoria solo por mis sentimientos."

Antes de que Naruto pudiera reaccionar, Hinata se acercó a el y le dio un beso en la mejilla derecha.

"Nos vemos luego, Naruto-Kun." Luego de eso Hinata entró lo más rápido que pudo a su casa y fue directamente a su cuarto y a su cama, en la cuál se acostó boca abajo y empezó a gritar de emoción en su almohada y a patalear.

"Lo besé, lo besé, lo besé, ¡BESÉ A NARUTO!" Dijo Hinata mientras su voz era silenciada con su almohada.

"¿¡EN SERIO LO BESASTE!?" Dijo Hanabi, quién hasta hace unos momentos se encontraba oculta en el closet de Hinata.

"¿¡QUÉ HACES EN MI HABITACIÓN, HANABI!?" Dijo Hinata.

"Quería saber que sucedió en tu cita con el tipo rubio, ¿De verdad lo besaste?" Dijo Hanabi.

"S-Si, le di un beso en la mejilla." Dijo Hinata con sonrojo.

"¿Y por eso haces tanto escándalo? Exageras." Dijo Hanabi.

"¿Podrías por favor irte de mi cuarto?" Dijo Hinata.

"Bien, pero espero un informe a detalle de tu cita más adelante." Dijo Hanabi al salir de la habitación de su hermana.

Con Naruto.

Luego de que Naruto dejara a Hinata en su casa y se quedara pasmado por varios minutos luego del beso que recibió de Hinata.

Fue al campo de entrenamiento donde sus clones se encontraban entrenando con el Sabio Pervertido. Al llegar, encontró una escena de lo más peculiar.

Sus tres clones se encontraban enterrados en el suelo de cabeza mientras otros tres clones estaban cubiertos de pequeños renacuajos.

"Hola enano, veo que regresaste de tu cita, espero no hayas ido al escalón quince, después de todo no has ni siquiera cumplido trece años." Dijo el Sannin peliblanco al joven rubio.

"Ni siquiera sé qué significa eso, Sabio Pervertido." Dijo Naruto.

"Bueno, creo que podemos dar por concluido el entrenamiento de hoy, así que deshaz a los clones que entrenan Doton y veamos que tanto avanzaste." Dijo Jiraiya.

"De acuerdo." Dijo Naruto para luego deshacer tres de sus clones y luego poner su palma derecha en el suelo. "Doton: Moguragakure no Jutsu." Luego de eso Naruto transmitió su chakra al área del suelo donde estaba tocando, lo cual hizo que esa área de tierra se volviera arena fácilmente moldeable, luego de eso Naruto empezó a escarbar con mucha facilidad hasta estar completamente debajo del suelo. Recurrió unos cuantos metros bajo tierra hasta que volvió a salir.

"Lo hice, ¡LO HICE, DATTEBAYO!" Dijo Naruto, contento de haber logrado dominar un jutsu, pero de repente empezó a sentirse bastante débil.

"Tranquilo mocoso, usar este método de entrenamiento no es algo muy ortodoxo, lo estamos usando por tu descomunal cantidad de chakra, pero el cansancio también se te regresa." Dijo Jiraiya. "Esperaremos media hora para deshacer los otros clones y veremos si ya eres capaz de invocar algo más que un simple renacuajo."

"De acuerdo." Dijo Naruto.

"Mientras tanto, puedes decirme cómo fue tu cita." Dijo Jiraiya con picardía en su mirada.

"¡NO VOY A DEJAR QUE CONVIERTA MI VIDA EN UNA DE SUS NOVELAS DEGENERADAS!" Gritó Naruto.

"Para empezar, creo que lo tuyo me serviría para crear una línea de novelas adolescentes, las pubertas se vuelven locas por una saga de un triángulo amoroso entre un jikininki, un Okuri-ōkami y una chica amargada, estoy seguro que puedo escribir algo mucho mejor basándome en el romance de un chico cabeza hueca como tú y una heredera de un clan noble como tu Hyuga." Dijo Jiraiya.

"No voy a dejar que use mi relación con Hinata solo para llenar sus bolsillos, viejo rabo verde." Dijo Naruto.

"Ah, así que admites que ya hay una relación, ¿No es así?" Dijo Jiraiya con una leve sonrisa, lo que provocó un leve sonrojo en Naruto. "Ja, eres bastante inocente, mocoso."

"¡CIERRA EL PICO, SABIO PERVERTIDO!" Dijo Naruto.