En la quietud de la noche, mientras Izuku dormía profundamente, sintió cómo un escalofrío sutil recorría su cuerpo. De repente, la oscuridad a su alrededor se espesó, envolviéndolo en un manto etéreo y silencioso. Al abrir los ojos, se encontró en un espacio vacío, un lugar que parecía extenderse infinitamente, sus sombras proyectándose a lo largo del terreno oscuro y misterioso.

Delante de él, una figura imponente comenzó a materializarse desde las sombras, con una presencia que irradiaba fuerza y sabiduría. Era el primer portador del poder de las sombras, un hombre de aspecto antiguo, con un porte noble y una mirada profunda y serena. Su figura parecía entremezclarse con la oscuridad, como si él mismo fuera parte de ella.

Izuku Midoriya —la voz resonó como un eco, poderosa y a la vez tranquila, llenando el vacío con una fuerza imponente— Te he observado. Y veo que tu deseo de proteger a otros es verdadero. Has comenzado a entender el poder de las sombras... pero aún hay más —.

Izuku, sin saber cómo responder, dio un paso hacia adelante, con una mezcla de respeto y asombro en su rostro.

Nos vemos de nuevo, primero ¿Qué ha ocurrido para que me convoques aquí? —preguntó, aún procesando la presencia frente a él.

El hombre asintió, su rostro sereno y lleno de determinación.

Así es. Y he venido a ofrecerte mi guía, joven portador. Aún no has descubierto todas las posibilidades de nuestro poder. Pero hoy, te mostraré habilidades que nunca habías imaginado —.

Izuku sintió una corriente de emoción y determinación en su pecho. No solo estaba frente al primer usuario del poder, sino que recibiría entrenamiento directo.

Estoy listo —respondió, su voz firme y llena de resolución.

El primer portador levantó una mano y, con un movimiento fluido, extendió una serie de sombras que comenzaron a entrelazarse y transformarse en formas diversas.

La primera habilidad que te enseñaré es cómo colocar tus sombras en otros. Al hacerlo, tus aliados se verán envueltos en una capa de protección que podrá evitar que ataques directos los lastimen fácilmente, además de incrementar su resistencia —explicó mientras las sombras rodeaban una figura que había formado, protegiéndola— Pero recuerda, esta habilidad no es solo para proteger; te permitirá sentir lo que ellos sienten, mantener una conexión con su esencia mientras la sombra los cubra —.

Izuku observó la demostración con atención, cada movimiento de las sombras grabándose en su mente.

¿Puedo usar esta habilidad en batalla para defender a otros sin estar cerca? —preguntó, sus ojos llenos de curiosidad y asombro.

El primer portador asintió, complacido por su comprensión.

Exacto. Es una extensión de tu voluntad. El poder de las sombras no se limita a tu propia presencia; se expande a aquellos a quienes proteges. Incluso podrías colocar una sombra para cubrir a múltiples personas, aunque el esfuerzo será mayor. Practícalo bien, y te sorprenderá cómo las sombras pueden llegar a cada rincón y a cada ser que desees proteger —.

Con una sonrisa determinada, Izuku asintió, listo para probar la técnica. Extendió sus manos, y las sombras comenzaron a deslizarse de sus dedos hacia la figura que el primer portador había creado, envolviéndola. Sintió una conexión, una energía entre él y la figura en sombras, y supo que había comenzado a entender la habilidad.

Muy bien, Izuku. Ahora pasemos a otra habilidad —dijo el primer portador, haciendo un gesto para llamar su atención— La capacidad de transportarte por las sombras —.

El primer portador se disolvió en sombras por un instante y reapareció a varios metros de distancia, como si la distancia no existiera. Izuku miró con asombro, observando cada detalle.

El viaje entre las sombras es una técnica avanzada —explicó— Cuando dominas el poder, puedes moverte a través de ellas, fusionarte con ellas y aparecer en otro lugar. Sin embargo, debes tener cuidado. Cada salto requiere precisión y dominio de la ubicación de las sombras en tu entorno. No debes confiarte, pues este tipo de movimiento puede desequilibrarte si no tienes un destino claro en mente —.

Izuku intentó entenderlo, asimilando la magnitud de lo que significaba. Transportarse a través de sombras le daría una movilidad y una ventaja que no había tenido antes, permitiéndole llegar rápidamente a donde fuera necesario.

Entonces, ¿debo concentrarme en un punto específico antes de realizar el salto? —preguntó, frunciendo el ceño mientras trataba de visualizar cómo funcionaría.

Exactamente, joven portador —afirmó el primer usuario— La sombra es tu camino, pero tú debes guiar el destino. Con una buena práctica, podrás viajar grandes distancias, incluso sin ver el lugar en el que deseas aparecer, siempre y cuando tengas una conexión con él a través de tus sombras —.

Izuku observó la oscuridad a su alrededor y cerró los ojos, enfocándose en un punto en el espacio. Las sombras comenzaron a rodearlo lentamente, fusionándose con él hasta que ya no había un rastro de su figura. Un segundo después, reapareció en el lugar al que había enfocado su mente, sintiendo cómo su cuerpo se había desplazado entre la sombra.

El primer portador lo observaba, sus labios curvados en una sonrisa de satisfacción.

Excelente. Tienes el potencial para dominar este poder, Izuku. Pero debes recordar que estas habilidades no son solo para ti, sino para aquellos que dependen de tu protección. Al convertirte en el heredero de las sombras, también llevas contigo la responsabilidad de quienes confían en tu fuerza y en tu voluntad —.

Izuku asintió, cada palabra resonando en él. Entendía el peso de lo que implicaba, la importancia de perfeccionar estas habilidades no solo para sí mismo, sino para aquellos que lo rodeaban y dependían de su poder.

Gracias —dijo con firmeza— Prometo que honraré este poder y que protegeré a todos los que pueda —.

El primer portador asintió, y su figura comenzó a desvanecerse lentamente.

Mientras la figura del primer portador comenzaba a desvanecerse, su voz resonó una vez más en el vacío sombrío, envolviendo a Izuku con una solemne promesa:

Hay algo más, Izuku. Una de mis monturas, una bestia que simboliza el poder y la devoción a esta causa, te ha considerado digno. Cuando llegue el momento, responderá a tu llamado —dijo el primer portador con voz profunda, que vibraba con un peso casi tangible.

En ese instante, la oscuridad detrás de él comenzó a retorcerse y a tomar forma. Desde la penumbra, emergió la silueta de una criatura majestuosa, y el aire se llenó de una presencia poderosa e indomable. Era un dragón imponente, de escamas negras brillantes como obsidiana, que parecían absorber cualquier luz a su alrededor. Cada escama irradiaba una sensación de fuerza antigua y arraigada, como si proviniera de eras olvidadas.

La bestia era gigantesca, de al menos 60 metros de largo, con un cuerpo robusto y alas extendidas como enormes mantos de sombras que parecían abarcar el horizonte en la distancia. Sus ojos, de un tono rojo profundo, se fijaron en Izuku con una mirada inquisitiva y sabia, como si pudiera ver directamente en su alma.

Izuku sintió una mezcla de asombro y reverencia. El dragón respiraba en silencio, y cada movimiento emitía una energía contenida, a punto de estallar, pero controlada con maestría. Al inclinar ligeramente su cabeza, la criatura reconoció a Izuku con un gesto respetuoso, como si estuviera jurando lealtad.

Este es uno de los guardianes de las sombras, uno de mis fieles compañeros en las batallas de antaño —explicó el primer portador, con un destello de orgullo en sus ojos — No se presenta ante cualquiera, pero ha visto en ti algo digno de su respeto. Cuando lo necesites, podrás llamarlo, y él acudirá a ti. Pero recuerda, Izuku, esta es una fuerza que debe usarse sabiamente; el poder de esta criatura podría devastar tanto al enemigo como a los aliados si no se controla con claridad y propósito —.

El dragón exhaló un leve rugido, casi como una promesa. Izuku sintió una conexión con la bestia, una especie de vínculo inexplicable que le transmitía lealtad y comprensión mutua. Sabía que tendría que dominarse completamente y estar en completa sincronía con sus sombras para que esta formidable criatura respondiera a su llamado.

Lo entiendo, y lo aprecio profundamente —murmuró Izuku, impresionado por el honor que se le estaba otorgando.

La criatura observó a Izuku una última vez antes de retroceder en la oscuridad, desapareciendo entre las sombras de donde había emergido, pero dejando una marca intangible en el joven héroe. Sabía que ahora poseía una fuerza que debía manejar con sabiduría, algo que le recordaba que su viaje como portador del poder de las sombras apenas comenzaba.

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La mañana llegó rápidamente, y con el amanecer, Izuku se preparó para enfrentar el nuevo día en la UA. El sol apenas despuntaba cuando se dirigió a la academia, revisando mentalmente las enseñanzas de la noche anterior y tratando de asimilar lo que significaba tener una bestia tan formidable bajo su control potencial.

Al llegar a la clase 1-A, los estudiantes ya se encontraban en sus asientos, charlando animadamente. Algunos repasaban tareas, otros discutían sobre los últimos eventos heroicos. Momo lo saludó desde su asiento, y él le devolvió una sonrisa cansada, aunque sus ojos aún mostraban un brillo de determinación.

¡Midoriya! —exclamó Kirishima desde el fondo del salón— ¡Pareces más despierto que nunca, amigo! —.

Izuku soltó una pequeña risa, aunque sabía que lo que había experimentado durante la noche era difícil de explicar. Decidió centrarse en el presente y dejar sus pensamientos para más tarde. Apenas tuvo tiempo de sentarse cuando la puerta se abrió, y Aizawa entró al salón con su característico aire de calma y seriedad.

Bien, chicos. Hoy continuaremos con el desarrollo de sus habilidades de combate y trabajo en equipo —anunció Aizawa, lanzando una mirada evaluadora por todo el salón— El entrenamiento de hoy les ayudará a afinar el control sobre sus quirks, pero también evaluaremos su capacidad para adaptarse a situaciones críticas —.

Izuku se enderezó en su asiento, atento a cada palabra. Recordó las lecciones del primer portador sobre el control de las sombras y se comprometió a poner en práctica lo aprendido. Era consciente de que cualquier avance en su control le serviría para fortalecerse y acercarse más a sus metas como héroe.

El día apenas comenzaba, y aunque Izuku sabía que cada paso era solo una fracción del largo camino que aún debía recorrer, se sentía listo para enfrentar lo que fuera necesario.

Aizawa, sin mucha ceremonia, se cruzó de brazos y observó a la clase con su habitual expresión apática.

Bien, clase —dijo con voz firme— El próximo entrenamiento se centrará en el rescate de civiles en situaciones de emergencia. Cada uno de ustedes aprenderá cómo usar sus habilidades no solo para combatir, sino para proteger y salvar vidas. Así que prepárense, porque necesitarán controlar cada aspecto de sus quirks y aplicarlos con precisión —.

Un murmullo de emoción recorrió la sala, y varios estudiantes intercambiaron miradas de expectación. Kirishima le dio un codazo a Izuku con una sonrisa emocionada.

¡Esto suena increíble, hombre! ¡Pondremos a prueba lo que significa ser un héroe de verdad! —.

Izuku sonrió y asintió, aunque no pudo evitar sentir un ligero nerviosismo. Este tipo de entrenamiento era fundamental para los héroes y significaba que cada uno de ellos debía ser capaz de mantener la calma en el caos y pensar con claridad bajo presión.

Y Midoriya —añadió Aizawa, haciendo que Izuku levantara la mirada de inmediato— Nezu quiere verte en su oficina otra vez. Así que cuando tengas un momento, dirígete allí —.

Los demás lo miraron con curiosidad, y Momo le dio una mirada alentadora desde su asiento, recordándole que confiaba en él. Izuku asintió, algo intrigado, y se levantó al instante. Dirigirse a la oficina de Nezu se estaba convirtiendo en una costumbre, y cada vez que lo llamaba, parecía que había un motivo especial o alguna nueva misión.

Mientras salía del salón, Aizawa ya había comenzado a explicar en detalle los requisitos y expectativas del próximo entrenamiento de rescate, dejando a Izuku con una mezcla de emoción y curiosidad mientras caminaba hacia la oficina de Nezu.

Izuku llegó a la puerta de la oficina de Nezu y llamó suavemente antes de escuchar la voz del director que lo invitaba a entrar. Al abrir la puerta, encontró a Nezu sentado detrás de su amplio escritorio, con una expresión que combinaba su usual amabilidad con un brillo de anticipación en sus ojos.

Ah, Midoriya, justo a tiempo —dijo Nezu, entrelazando sus dedos y recostándose ligeramente hacia adelante— Tengo una lección especial para ti, hicimos los preparativos adecuados y todos los maestros están preparados para salir en caso de que se de el ataque a la UA —.

Izuku, siempre cortés, inclinó la cabeza y sonrió, aunque había una ligera confusión en su mirada.

¿Una lección especial, señor? —preguntó, mientras Nezu asentía con entusiasmo.

Así es. Pero me pregunto, ¿estás listo para un aprendizaje más... personal? Esta vez será solo tú y yo —.

Izuku titubeó un momento, inseguro de lo que significaba "personal" en la perspectiva del director. Pero entonces se le ocurrió que, si era algo importante, quizás no debería distanciarse del grupo en un día como este.

¿Seguro que no debería regresar con los demás? —preguntó Izuku con una mezcla de curiosidad y preocupación— Digo, en caso de que algo suceda y necesiten mi ayuda —.

Nezu sonrió, claramente complacido con la respuesta de Izuku.

Eso es justamente lo que me fascina de ti, Midoriya —dijo Nezu, con una mirada reflexiva— Tienes esa capacidad innata de considerar a los demás primero, incluso cuando deberías enfocarte en ti mismo. Pero no te preocupes, Aizawa tiene todo bajo control. Lo que haremos aquí no es menos importante —.

Izuku asintió, sintiéndose un poco más relajado. Nezu nunca dejaba cabos sueltos, y si decía que todo estaría bien, debía confiar en su juicio.

Entonces, estoy listo, señor Nezu —dijo finalmente, enderezándose y mostrando una expresión decidida.

Nezu entrelazó sus dedos nuevamente y se inclinó hacia adelante, como si estuviera a punto de compartir un secreto importante.

Perfecto. Esta lección no será solo sobre tácticas, sino sobre estrategia a gran escala, sobre cómo ver el panorama general y anticipar el futuro. Porque, Midoriya, un verdadero héroe no solo reacciona a las emergencias, sino que también aprende a prevenirlas desde el núcleo mismo —.

Izuku sintió un escalofrío de emoción y nerviosismo ante esas palabras. Sabía que se avecinaba algo profundo y que, si el director lo había elegido específicamente para esta lección, debía prepararse mentalmente para una experiencia de aprendizaje única.

Señor Nezu, ¿me permitiría intentar algo antes de comenzar esta lección? Quisiera reunirme con mis compañeros en el campo de entrenamiento y... probar una habilidad que estoy desarrollando —.

Nezu lo miró, claramente intrigado por la propuesta. Con un asentimiento lento, le indicó que continuara.

Quiero plantar sombras en algunos de ellos, solo como una medida de precaución en caso de que el ataque ocurra, pueda asistirles incluso des del a distancia. Esto podría permitirles transportarse o facilitarme estar a su lado en cualquier momento. Sería una forma de asegurar su seguridad y... mi paz mental —explicó Izuku, con una determinación que Nezu no había visto antes en él.

Nezu sonrió, complacido por la iniciativa y la conciencia que Izuku demostraba hacia su equipo.

Adelante, Midoriya. Me parece una excelente idea, y estoy seguro de que tanto tus compañeros como tú aprenderán algo valioso de esto —dijo el director.

Izuku agradeció a Nezu y salió de la oficina a paso rápido, dirigiéndose al campo de entrenamiento, donde sus compañeros se preparaban para su práctica de rescate. Al llegar, vio a Momo, Iida, Kirishima, Ochako, Mina, Hagakure y Ojiro, todos conversando animadamente mientras revisaban sus equipos y se aseguraban de estar listos para el día.

Izuku se acercó con una sonrisa y saludó al grupo.

¡Hey, chicos! —llamó, captando la atención de todos.

Izuku, ¿qué haces aquí? —preguntó Momo, sorprendida, al igual que los demás.

Quiero pedirles un favor, si están dispuestos. Necesito probar una habilidad nueva en la que he estado trabajando —explicó Izuku, mirando a cada uno de ellos para captar sus reacciones.

Kirishima sonrió ampliamente y dio un paso al frente.

¡Por supuesto, hermano! Cuenta con nosotros. ¿Qué necesitas que hagamos? —.

Izuku tomó aire, reflexionando sobre cómo explicarlo mejor.

Es una técnica con la que puedo colocar sombras en ustedes. La idea es que me permita rastrearlos o incluso transportarlos a un lugar seguro en caso de que ocurra algo inesperado. No los incomodará ni nada, pero quiero asegurarme de que funcione bien. ¿Qué dicen? — Explicó Izuku, sus palabras llenas de sinceridad y con una leve sonrisa de gratitud.

Ochako dio un paso adelante, con una expresión llena de confianza.

Midoriya, suena como una idea genial. Si eso te ayuda a protegernos, cuenta conmigo —.

Momo lo miró con una mezcla de aprecio y admiración.

Estoy de acuerdo. Siempre es bueno tener una capa adicional de seguridad en situaciones tan inciertas como las que enfrentamos —.

Los demás asintieron también, y uno a uno se colocaron frente a Izuku, listos para que probara su nueva habilidad. Izuku extendió sus manos, concentrándose en la energía de las sombras, y alzó una mano hacia Kirishima.

Con una ligera exhalación, Izuku proyectó una pequeña sombra que flotaba suavemente en el aire y se adentraba en el hombro de Kirishima, fundiéndose con él sin ninguna incomodidad visible. Kirishima se palpó el hombro, sorprendido al no sentir ningún cambio.

Guau... es como si no hubiera pasado nada, pero de alguna manera siento una especie de conexión, es raro, pero es... confiable, ¿sabes? —comentó Kirishima, observando a Izuku con gratitud.

Izuku asintió y pasó al siguiente. Con cada compañero, repetía el proceso, sintiendo cómo se establecía la conexión a través de las sombras. Al implantar la sombra en cada uno, un leve destello negro se manifestaba brevemente en el lugar de contacto, y el vínculo se fortalecía a medida que el poder de las sombras se acoplaba a la energía de cada uno.

Cuando llegó el turno de Hagakure, quien, aunque invisible, extendió una mano, Izuku sonrió.

Gracias, Hagakure. Esto también nos ayudará a ver si la técnica se adapta a ti, siendo que eres invisible. Quiero asegurarme de que funcione para todos en cualquier situación —le explicó.

Ella soltó una risa ligera.

¡Es increíble! ¡No siento nada! Pero me hace sentir más segura saber que estás ahí —dijo, haciendo sentir a Izuku más tranquilo con cada aceptación de su grupo.

Luego de terminar con Hagakure, Izuku se dirigió a Momo, quien le sonreía con una mezcla de orgullo y calidez. Ella era la última de la lista.

Momo, gracias por confiar en mí para esto —dijo Izuku suavemente, mientras concentraba una sombra en su palma y la colocaba en el brazo de Momo.

Ella asintió, permitiendo que el poder de las sombras la rodeara brevemente antes de estabilizarse y fundirse en su cuerpo. Al terminar el proceso, sintió una extraña, aunque reconfortante conexión, como si Izuku estuviera presente para protegerlos, sin importar lo que ocurriera.

Cuando hubo terminado, Izuku respiró hondo, satisfecho con el resultado. Observó a sus compañeros, quienes lo miraban con admiración y agradecimiento.

Listo, chicos. Gracias por confiar en mí con esto. Ahora, si algo sucede, podré ayudarlos de inmediato —.

Kirishima le dio una palmada en la espalda con su característica energía.

¡Eres increíble, Midoriya! No solo tienes un poder genial, sino que siempre estás buscando cómo ayudarnos a todos. ¡Eso es muy varonil! —exclamó con entusiasmo.

Gracias, Kirishima —dijo Izuku, sonriendo. Sus amigos le devolvieron la sonrisa, y uno a uno, cada uno le expresó su gratitud.

Cuando Momo y él quedaron momentáneamente solos, ella lo miró con una mezcla de gratitud y una sonrisa tierna.

Gracias, Izuku. Es un gesto muy noble de tu parte. Sé que quieres asegurarte de que todos estemos bien, y aprecio que te esfuerces tanto —.

Gracias a ti, Momo. Me da tranquilidad saber que puedo ayudarlos incluso en la distancia —respondió Izuku —.

Mientras se retiraba hacia el edificio principal, sintió una extraña paz al saber que sus amigos llevaban consigo una parte de su poder para protegerlos. Con una última sonrisa dirigida a su grupo, Izuku se dio la vuelta y se encaminó nuevamente hacia la oficina de Nezu, listo para lo que la lección especial le deparara.

En el momento en que el resto de la clase subió al autobús hacia la USJ, Izuku se despidió de ellos, yéndose con Nezu hacia una lección especial que el director había organizado exclusivamente para él. Mientras caminaban juntos hacia la salida del campus, Nezu lo observó de reojo, esbozando una sonrisa calculada.

Izuku, sé que tus habilidades y experiencia en rescates y manejo de desastres naturales son realmente impresionantes. Has demostrado tener una gran capacidad en situaciones de emergencia, así que pensé en diseñarte un desafío... un poco más complejo —dijo Nezu, su tono reflejando una pizca de misterio.

Izuku lo miró con una mezcla de curiosidad y anticipación.

¿Un desafío especial, señor Nezu? ¿A qué se refiere? —preguntó, ajustándose la mochila mientras trataba de no sonar demasiado ansioso.

Nezu asintió, llevándolo hacia una sala de simulación avanzada que solo pocos estudiantes tenían el privilegio de usar. La sala estaba equipada con tecnología de última generación, capaz de recrear escenarios complejos y caóticos con una precisión asombrosa.

Así es, Izuku. Este desafío implicará tomar decisiones rápidas, y no solo en el sentido de rescatar a otros —continuó Nezu mientras abría la puerta de la sala — Aquí, quiero que pienses más allá de lo habitual. Evaluar la situación, prever cada posible resultado y, al mismo tiempo, manejar tus habilidades para no depender únicamente de tus poderes. En otras palabras, no solo quiero que seas fuerte, sino que seas estratégico. Ser un héroe implica mucho más que solo salvar vidas en el momento —.

Izuku frunció el ceño, pero sus ojos brillaban con determinación.

Entiendo, director Nezu. Estoy listo para afrontar este desafío —.

El director activó el sistema de la sala, y en las pantallas se proyectaron imágenes de varios desastres simulados: incendios, terremotos, inundaciones y situaciones de rescate extremo en zonas urbanas y rurales. Todo se veía increíblemente real, y la sala cobraba vida con cada escena que cambiaba, emulando la tensión y el caos de una catástrofe.

Tienes tres fases en este entrenamiento especial, cada una con un tipo de desastre diferente —explicó Nezu, mientras señalaba el panel de control de la simulación — Cada una de estas pruebas te desafiará a idear una solución en la que debas utilizar tus habilidades, pero no a la máxima potencia; sino con inteligencia y moderación. Confío en que sabrás encontrar una estrategia adecuada para cada caso, sin recurrir a la fuerza bruta —.

Izuku asintió, preparándose para sumergirse en las pruebas. Estaba decidido a superarlas todas y demostrarle a Nezu que no solo podía enfrentar el peligro, sino también aprender de cada situación y adaptarse a las circunstancias.

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Mientras el autobús avanzaba hacia la USJ, los chicos conversaban animadamente, aunque una pregunta en particular flotaba entre ellos.

Oye, ¿para qué creen que el director llamó a Midoriya? —preguntó Kirishima, rascándose la cabeza —Quiero decir, es raro que él tenga una lección especial, ¿no? —.

Es Midoriya, después de todo —comentó Mina, inclinándose hacia la conversación— Nuestro presidente es increíblemente fuerte y listo ¡Ya nos ha sorprendido con todas las cosas que sabe hacer! Seguro que Nezu quiere entrenarlo para algo realmente difícil —.

Sospecho que, siendo el primer lugar en el examen de ingreso, el director puede estar preparándolo para liderar más adelante —comentó Iida, ajustándose las gafas —Izuku ha demostrado ser un líder natural, y alguien con su experiencia internacional podría tener mucho que enseñarnos a todos —.

Es que, además de ser inteligente, el tipo siempre está al tanto de todos —dijo Kirishima, sonriendo — Es fácil confiar en él, ¿saben? —.

¡Sí! —exclamó Ochako, asintiendo con entusiasmo — Él tiene una forma de tranquilizar a todos, incluso cuando las cosas se ponen raras. Tal vez el director quiere ver si puede liderar en situaciones mucho más complicadas —.

Tsuyu, quien había estado escuchando en silencio, finalmente agregó:

El director Nezu debe tener buenos motivos para entrenarlo en algo especial. Quizás espera que Izuku nos ayude a enfrentar situaciones a las que no estamos acostumbrados, y quiere que aprenda lo suficiente para ser un apoyo para el equipo —.

¿Un apoyo? ¿O un héroe líder? —intervino Jiro, cruzando los brazos pensativa —Creo que a veces incluso él no sabe hasta dónde puede llegar con ese quirk tan peculiar y con la experiencia que ya tiene —.

La verdad —comentó Hagakure, quien también estaba escuchando— Me intriga un poco todo esto. ¿Creen que Midoriya quiera compartir después lo que aprenda con el Director? —.

Yo espero que sí —afirmó Ochako — Siento que todos podríamos aprender algo increíble de él, aunque ya me estoy imaginando a Nezu enseñándole cosas súper avanzadas y difíciles —.

Bueno, sea lo que sea, si lo hace mejor héroe, ¡será genial para el equipo! —dijo Kirishima, levantando el pulgar con una sonrisa — Midoriya nos apoya bastante, y si Nezu lo está entrenando, seguro que hay una buena razón —.

Las conversaciones continuaron, y mientras el autobús se acercaba a la USJ, cada uno de los estudiantes se quedó reflexionando sobre lo que su compañero estaba aprendiendo en ese mismo momento. Izuku se había convertido en un pilar importante en la clase, y todos sentían una mezcla de orgullo y curiosidad por el camino que estaba tomando.

El autobús se detuvo frente a las imponentes puertas de la USJ, y los estudiantes descendieron con la emoción palpable en el aire. La estructura del Centro de Simulación de Desastres, o USJ, era gigantesca, diseñada para replicar prácticamente cualquier tipo de desastre imaginable. Frente a ellos, una figura familiar vestida con un traje espacial les dio la bienvenida con una sonrisa cálida y amable.

—¡Bienvenidos, jóvenes héroes en entrenamiento! —dijo Thirteen, levantando una mano para saludar— Yo soy Thirteen, y hoy estoy aquí para guiarles en este ejercicio de rescate —.

Los estudiantes la saludaron con entusiasmo, algunos murmurando sobre lo increíble que era estar en presencia de una heroína que había salvado tantas vidas.

Como muchos de ustedes sabrán —prosiguió Thirteen —Mi quirk, Black Hole, es extremadamente peligroso. Puede absorber y desintegrar prácticamente cualquier cosa. Sin embargo, me he entrenado durante años para usarlo con precisión y, sobre todo, para salvar vidas. Ustedes también tienen quirks impresionantes, pero quiero que siempre recuerden algo esencial —.

Thirteen hizo una pausa, y el tono de su voz se volvió serio, su mirada recorriendo cada uno de los rostros atentos de los estudiantes.

Los quirks pueden ser armas de doble filo. A veces, los héroes pueden causar tanto daño como un villano si no controlan sus poderes. Hoy, este ejercicio es una oportunidad para que aprendan a usar sus habilidades para rescatar y proteger, no solo para combatir —Observó a cada uno de ellos con una mezcla de seriedad y empatía— Usar sus quirks de manera responsable es esencial, sobre todo cuando está en juego la vida de los demás —.

Aizawa, que estaba cerca de ella, asintió con la cabeza, pero rápidamente le hizo una señal discreta para llamar su atención. Cuando Thirteen se acercó un poco, Aizawa susurró:

¿All Might? ¿Está cerca? —preguntó, con una leve preocupación en su voz.

Thirteen negó con la cabeza en un gesto casi imperceptible.

Ya ha excedido su tiempo límite por hoy —susurró Thirteen— No creo que pueda unirse a nosotros —.

Aizawa asintió, una leve preocupación en su expresión, pero rápidamente se recuperó y volvió a observar a los estudiantes.

Mientras tanto, los estudiantes escuchaban atentamente, aunque algunos no pudieron evitar notar el intercambio entre Aizawa y Thirteen. La advertencia sobre la peligrosidad de sus quirks resonaba en cada uno de ellos, y la atmósfera de seriedad se acentuaba con la mención de All Might, el símbolo de la paz.

Los estudiantes ingresaron al vasto interior de la USJ, siguiendo a Thirteen y a Aizawa. El espacio era aún más impresionante por dentro, dividido en distintas secciones que replicaban desastres naturales: una zona de incendios, una área de montaña rocosa, un sector de agua, un área de deslizamientos y muchas más, todas diseñadas para poner a prueba sus habilidades en situaciones de peligro.

Mientras caminaban hacia el centro, cada paso resonaba en el amplio espacio vacío, haciendo eco en el silencio de la instalación. Todo parecía tranquilo, y algunos estudiantes incluso intercambiaron miradas emocionadas ante la expectativa de la simulación de rescate.

Increíble... esto es enorme —murmuró Kirishima, impresionado por la envergadura de las instalaciones.

Parece una ciudad entera dentro de una cúpula —comentó Asui, observando cada rincón de la USJ.

¿Así que aquí es donde vamos a entrenar? —dijo Sero, casi riendo de la emoción — ¡Vaya, estoy ansioso por comenzar! —.

Aizawa avanzó con paso firme y se detuvo al frente del grupo, dándoles una última mirada de advertencia.

Este lugar fue diseñado para desafiar sus habilidades, así que no se confíen —les recordó, siempre con su tono de voz severo— Recuerden que, en una situación real, la imprevisibilidad es su peor enemigo —.

Así es —asintió Thirteen, con una sonrisa suave para tranquilizar a los estudiantes— Pronto les asignaremos a cada uno una área para que puedan practicar diferentes situaciones de rescate. Prepárense para trabajar juntos y utilizar sus habilidades para proteger a los demás. Hoy es el día en que aprenderán a ser héroes más allá del combate —.

La clase asintió en silencio, algunos ya pensando en estrategias para utilizar sus quirks de maneras creativas y seguras. Todo parecía bajo control y en calma... por ahora.

La calma en la USJ fue rota en un instante. Sin previo aviso, todas las luces se apagaron, sumiendo a la vasta estructura en la penumbra. El sonido de un pesado portón cerrándose resonó, enviando una onda de inquietud a través de los estudiantes. Una sensación de peligro tangible invadió el espacio, haciendo que algunos de ellos contuvieran la respiración, con miradas rápidas e inseguras lanzadas al profesor Aizawa y a Thirteen, buscando en ellos alguna señal de que todo estaba bajo control.

¿Qué... qué está pasando? —preguntó Asui, sus ojos reflejando sorpresa e inquietud.

—No lo sé, pero esto no parece parte del entrenamiento —respondió Iida con la mandíbula apretada, ajustándose las gafas y mirando a su alrededor con alerta.

Apenas tuvo tiempo de completar su observación cuando el aire en el centro de la USJ comenzó a distorsionarse. Unos destellos oscuros, como remolinos de sombras, comenzaron a materializarse. En cuestión de segundos, esos destellos se convirtieron en enormes puertas warp, saliendo de ellas figuras enmascaradas y siniestras, una tras otra. Villanos. Decenas de ellos. Luego cientos. La invasión fue masiva e implacable, y el desconcierto inicial en los rostros de los estudiantes dio paso al horror absoluto.

¡Villanos! —exclamó Kirishima, cerrando los puños con fuerza, sus ojos fijos en las figuras que continuaban emergiendo, formando un mar de enemigos.

Aizawa se movió de inmediato, poniéndose al frente de la clase.

¡Manténganse juntos! —ordenó, con los ojos centelleando de determinación. Su bufanda de captura ya estaba lista para la batalla— Thirteen, lleva a los estudiantes a un lugar seguro. Esto no es un simulacro —.

Thirteen asintió, su rostro reflejando preocupación mientras miraba a sus alumnos. Dio un paso hacia ellos, pero antes de que pudiera dirigirlos hacia algún lugar seguro, otra figura más siniestra aún emergió del último portal warp. Un hombre de piel pálida, cabello blanco y expresión siniestra, con las manos cubiertas de lo que parecían ser manos amputadas, miraba la escena con una curiosidad enfermiza. A su lado, una oscura figura con cuerpo nebuloso, que parecía capaz de desintegrar todo lo que tocaba, miraba a Aizawa con unos ojos amarillos llenos de una paciencia gélida.

Vaya, parece que hemos llegado al lugar correcto —dijo el hombre de cabello blanco con una sonrisa torcida— Ahora que estamos aquí, podríamos divertirnos un rato con estos futuros héroes, ¿no creen? —.

Antes de que pudiera reaccionar, la figura oscura al lado del hombre, Kurogiri, extendió sus manos y generó múltiples puertas warp a lo largo del espacio, dirigiéndolas hacia los estudiantes. Las puertas se manifestaron frente a cada uno, llevándolos a diferentes partes de la USJ en un segundo, sin oportunidad de que Thirteen interviniera.

Ochako, quien estaba al lado de Iida, gritó de sorpresa cuando una puerta warp se abrió bajo sus pies y la absorbió. Un segundo después, Iida desapareció también, lanzado hacia una zona rocosa donde los villanos ya lo esperaban. Kirishima intentó golpear una de las sombras, pero solo logró que una de las puertas warp lo absorbiera, desapareciendo de la vista de sus compañeros.

¡No! —gritó Thirteen, intentando mantener el control de la situación — ¡Todos intenten mantenerse juntos! —.

Pero el consejo llegó demasiado tarde. Todos los estudiantes habían sido dispersados, cada uno en una zona diferente de la instalación. Momo, Sero y Denki fueron enviados a la zona de incendios, donde un mar de llamas y una gran cantidad de villanos los esperaban con intenciones hostiles. Tsuyu y Mineta fueron arrojados a la zona acuática, rodeados de olas traicioneras y villanos que aprovechaban el terreno para atacar. Bakugo y Kirishima se encontraban en la zona montañosa, enfrentándose a enemigos mucho más duros de lo que habían anticipado.

Thirteen intentó moverse para proteger a los que quedaban, pero el villano Kurogiri apareció frente a ella, bloqueando su camino. En un intento desesperado, usó su quirk, Agujero Negro, tratando de reducir a Kurogiri a polvo. Pero la oscuridad de Kurogiri absorbió su ataque sin sufrir daño alguno.

Lo siento, heroína —dijo Kurogiri con un tono cortes pero amenazante — No permitiré que interfieras —.

En un rápido movimiento, envolvió el torso de Thirteen en sombras, cortando su aire. La heroína cayó al suelo, luchando por respirar, mientras los estudiantes observaban horrorizados desde las diferentes zonas a las que habían sido lanzados.

Entre los villanos, el hombre pálido con las manos sobre su rostro, Tomura Shigaraki, caminó lentamente por la zona central de la USJ, sus ojos escudriñando cada rincón. Con una voz fría y despectiva, gritó para que todos escucharan:

Busquen a All Might. ¡Estamos aquí para matar al Símbolo de la Paz! —.

El eco de su voz resonó, sembrando el miedo en cada rincón de la USJ. Los estudiantes, dispersos y rodeados de enemigos, sintieron la realidad de la situación hundirse en sus mentes: esto no era un entrenamiento ni una prueba. Esto era una lucha por sobrevivir.

La zona central de la USJ era un campo de batalla, y el profesor Aizawa estaba en el centro de todo, enfrentándose a un ejército de villanos sin dudar. Su bufanda de captura se movía como una extensión de su cuerpo, envolviendo a los atacantes, desarmándolos y derribándolos en un despliegue de habilidad impecable. Aizawa no tenía tiempo de pensar, solo de reaccionar y evaluar, sus ojos rojos activándose cada vez que bloqueaba un quirk enemigo. Se movía rápido, esquivando ataques y neutralizando villanos con precisión brutal.

Pero el número de enemigos era abrumador. El flujo constante de villanos parecía interminable, y aunque Aizawa lograba mantenerlos a raya, sabía que el desgaste empezaría a pasarle factura.

Desde las sombras, una figura observaba a Aizawa con creciente interés. Tomura Shigaraki, el líder de la invasión, miraba con una sonrisa torcida cómo el profesor luchaba. Su expresión era casi burlona.

Parece que eres más resistente de lo que pensé, héroe —murmuró, pasando su mano sobre uno de los villanos caídos, desintegrando su cuerpo con un solo toque. Pero su atención no estaba únicamente en Aizawa; buscaba algo, o más bien, alguien. Sus ojos se movían con inquietud, buscando a All Might o alguna señal de su presencia.

Mientras tanto, en el resto de la USJ, el caos reinaba. Los estudiantes que habían sido dispersados intentaban organizarse y protegerse. En la zona de incendios, Momo y Denki, aún algo desorientados por el repentino cambio de ubicación, intentaban recuperar la calma y enfrentarse a los villanos que se acercaban. En la zona de desastres acuáticos, Tsuyu y Mineta luchaban por mantenerse a flote mientras esquivaban los ataques de los villanos que los rodeaban.

Sin embargo, algo inesperado ocurrió. Justo cuando parecía que los estudiantes estaban completamente desamparados, sombras negras comenzaron a emerger en varias partes de la USJ, como una neblina oscura y densa que se movía con voluntad propia. En cada lugar donde uno de los estudiantes de la Clase 1-A estaba en peligro, la oscuridad surgía de la nada, envolviendo a los atacantes con un poder intimidante.

Kirishima, quien estaba enfrentando a un grupo de villanos en la zona montañosa junto a Bakugo, observó cómo una sombra oscura se elevaba frente a él. La forma de la sombra era indefinida, pero sus ojos brillaban con una intensidad temible, como si estuviera midiendo a los villanos que intentaban atacar a los estudiantes.

¿Qué... qué es esto? —preguntó Kirishima, retrocediendo un paso mientras veía cómo la sombra envolvía a los villanos, inmovilizándolos con una fuerza impresionante.

—Es una... ¿sombra protectora? —murmuró Bakugo, tratando de entender qué estaba pasando. A pesar de su confusión, no perdió la oportunidad de aprovechar la distracción y lanzó una serie de explosiones hacia los villanos que quedaban, asegurándose de mantener a raya a cualquiera que se acercara.

En la zona de incendios, Momo también observó cómo las sombras la rodeaban a ella y a sus compañeros, actuando como un escudo vivo que repelía los ataques enemigos. Aunque no comprendía del todo lo que estaba sucediendo, la presencia de las sombras les daba un respiro, permitiéndoles reagruparse y planear su siguiente movimiento.

Esto... esto tiene que ser obra de Izuku —dijo Momo en voz baja, observando cómo las sombras respondían a las necesidades de los estudiantes, protegiéndolos y desarmando a los villanos con una precisión casi sobrenatural.

Las sombras parecían tener una conciencia propia. Cuando un villano intentaba atacar por sorpresa, una sombra se levantaba en su camino, bloqueando el golpe y contraatacando con una fuerza brutal. Los villanos comenzaron a retroceder, asustados por la presencia de esta misteriosa defensa que parecía estar en todas partes a la vez.

En la zona acuática, Tsuyu y Mineta también experimentaban la ayuda de las sombras. Tsuyu, quien estaba siendo acorralada por un grupo de villanos, observó cómo una sombra se alzaba frente a ella, creando una barrera que repelía a los atacantes.

Esto es... impresionante —murmuró Tsuyu, sus ojos fijos en la sombra que la protegía. Aunque no sabía de dónde provenían, sentía un extraño alivio al saber que no estaban solos.

Desde la posición central de la USJ, Aizawa también notó la presencia de las sombras. Aunque estaba enfocado en su combate, podía ver cómo las sombras emergían en diferentes partes de la instalación, protegiendo a sus estudiantes.

Izuku... ¿esto es obra tuya? —pensó Aizawa mientras bloqueaba otro ataque, sintiendo una mezcla de alivio y asombro al ver cómo sus estudiantes estaban siendo defendidos por una fuerza externa.

Pero aunque las sombras ofrecían una defensa eficaz, no podían hacer todo el trabajo. Aún era necesario que los estudiantes se mantuvieran alerta y lucharan con todas sus fuerzas para sobrevivir.

De vuelta en la zona central, Aizawa se encontraba ahora cara a cara con Tomura Shigaraki, quien lo miraba con una sonrisa burlona.

Eres más resistente de lo que pensé, pero eso no será suficiente —dijo Shigaraki, alzando una mano en dirección a Aizawa.

Aizawa, sin perder la concentración, activó su quirk de borrado, neutralizando el poder de Shigaraki antes de que pudiera tocarlo. Sin embargo, en ese instante, Kurogiri apareció detrás de Aizawa, lanzando un portal que intentó envolverlo. Aizawa reaccionó rápidamente, esquivando el ataque y contraatacando con su bufanda de captura, pero sabía que estaba en una situación crítica.

Los estudiantes, dispersos y luchando por mantenerse a salvo, miraban con horror cómo la situación se volvía cada vez más caótica. Las sombras seguían protegiéndolos, pero la amenaza de los villanos era implacable, y el número de atacantes parecía no disminuir.

Sin embargo, a pesar de la tensión y el peligro, los estudiantes comenzaron a encontrar una nueva determinación en medio del caos. Inspirados por la misteriosa protección de las sombras y la valentía de su profesor, comenzaron a coordinarse, enfrentando a los villanos con una valentía renovada.

Aunque la situación estaba lejos de estar bajo control, la presencia de las sombras les daba una ventaja crucial. Y, en el fondo, todos sabían que no estaban solos.

A medida que avanzaba la batalla en la USJ, la presión comenzó a aumentar, incluso con la ayuda de las sombras protectoras de Izuku. La cantidad abrumadora de villanos de bajo rango era un desafío constante, y aunque las sombras se desplegaban eficientemente para bloquear y desarmar, los estudiantes comenzaban a cansarse, y la amenaza de los enemigos se hacía cada vez más intensa.

Aizawa, quien se encontraba luchando en la zona central, empezaba a sentir los estragos del combate. Aunque había neutralizado numerosos quirks y detenido muchos ataques, estaba alcanzando el límite de su resistencia. Los villanos, sin embargo, parecían decididos a aprovechar cualquier oportunidad, y Aizawa sabía que no podía proteger a todos los estudiantes al mismo tiempo. Entre ataque y defensa, veía cómo los alumnos se esforzaban y luchaban por mantenerse en pie.

Mientras tanto, en la zona montañosa, Todoroki destacaba entre los estudiantes. A pesar de la confusión y el peligro que lo rodeaban, mantenía la calma y usaba su quirk de hielo para detener a los villanos que se acercaban. Con un gesto de su mano, una pared de hielo se extendía, bloqueando el paso de los enemigos. Su expresión era seria y concentrada; su determinación de proteger a sus compañeros no flaqueaba, aunque sabía que la presión solo aumentaría.

No dejaré que se acerquen —murmuró Todoroki, reforzando la pared de hielo frente a él y creando una barrera que permitía que algunos de los estudiantes se replegaran para recobrar el aliento.

En la zona de incendios, Bakugo luchaba con la ferocidad que lo caracterizaba. Sus explosiones resonaban en el aire, iluminando el área y empujando a los villanos hacia atrás. Cada explosión era precisa, y aunque Bakugo parecía estar actuando solo, sus movimientos protegían a sus compañeros y evitaban que los enemigos se acercaran demasiado.

¡Atrás, basura! —gritaba, lanzando explosiones a su alrededor y dejando a varios enemigos en el suelo — ¡Ninguno de ustedes está a mi nivel! —.

Aunque su voz era arrogante, su actitud y habilidades ayudaban a sus compañeros, quienes podían moverse con mayor libertad gracias a sus ataques. Sin embargo, incluso Bakugo comenzaba a notar el peso de la situación; por cada villano que derribaba, parecían surgir dos más.

Por otro lado, Momo mostró una gran capacidad para adaptarse y mantener la calma en medio del caos. Con cada instante que pasaba, analizaba la situación y generaba herramientas útiles para sus compañeros. Desde escudos para bloquear los ataques hasta cuerdas para atrapar a los villanos, Momo se convertía en una fuente constante de apoyo, brindando a sus compañeros los recursos que necesitaban.

¡Kirishima, toma esto! —dijo, lanzándole un escudo de metal resistente. Kirishima, quien se encontraba cubriendo a otros estudiantes en la zona montañosa, lo recibió con una sonrisa agradecida.

¡Gracias, Yaoyorozu! —respondió, antes de usar el escudo para protegerse de un ataque directo.

Momo mantuvo una mente fría y analítica, observando el entorno para evaluar las amenazas y asegurarse de que cada uno de sus compañeros tuviera lo necesario para mantenerse en pie. Sin embargo, incluso con sus habilidades y preparación, el número de enemigos y la intensidad del combate la desbordaban.

Aizawa, viendo a sus estudiantes esforzarse al máximo, sintió una mezcla de orgullo y preocupación. Aunque estaba orgulloso de la habilidad y la valentía que cada uno demostraba, sabía que todos estaban acercándose a su límite. Las sombras de Izuku seguían actuando de manera protectora, moviéndose entre las zonas de combate para intervenir en situaciones críticas, pero incluso la protección de las sombras comenzaba a verse limitada. La presión aumentaba y los estudiantes no lograban contener a tantos enemigos a la vez.

Mientras tanto, Todoroki, Bakugo y Momo continuaban destacándose entre sus compañeros, manteniendo sus zonas bajo control por momentos, pero al final, el número de villanos y la ferocidad de sus ataques los llevaban a un punto crítico. Sabían que debían resistir hasta que llegara ayuda, pero el esfuerzo parecía sobrepasarlos.

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En el campo de entrenamiento de la UA, donde Nezu había evaluado a Izuku en una prueba diseñada para empujar sus habilidades al límite, ambos se encontraban al final de la sesión. Izuku había superado cada obstáculo con precisión y estrategia, ejecutando la prueba de manera magistral, algo que incluso sorprendió al astuto director. Nezu, aunque siempre había tenido altas expectativas para Izuku, no pudo evitar mostrar una ligera sonrisa de asombro.

Debo decir, Izuku, que has sobrepasado mis expectativas —dijo Nezu, asintiendo con satisfacción— Hay en ti una capacidad estratégica innata que, combinada con tu fuerza, hace que cada movimiento cuente como un avance hacia la victoria —.

Izuku agradeció el cumplido con una ligera inclinación de cabeza, pero justo cuando estaba a punto de responder, un dolor agudo en su cabeza lo hizo tambalearse. Nezu, atento, notó la repentina incomodidad.

¿Izuku? ¿Estás bien? —preguntó el director, visiblemente preocupado.

Izuku se llevó la mano a la sien, intentando comprender la razón detrás del dolor. Una oleada de energía familiar, pero discordante, emanaba desde sus sombras, como si estuvieran conectadas a un tirón intenso, hambrientas de su fuerza. Cerró los ojos por un momento, tratando de estabilizarse, hasta que de repente comprendió lo que ocurría.

Mis sombras... están en la USJ... —murmuró, sintiendo cómo el dolor de cabeza aumentaba conforme sus sombras le transmitían fragmentos de la situación— Ellas consumen mi energía para proteger a los demás. Algo terrible está sucediendo allí, Director Nezu. Mis compañeros... están en peligro —.

Nezu procesó rápidamente la información y, con un tono urgente, dio la orden de informar a los demás maestros. Al escuchar esto, Izuku miró al director con determinación.

Director, hay una forma en la que puedo llegar más rápido —dijo Izuku, sintiendo una mezcla de enojo y resolución— Deme su permiso para intentarlo —.

Nezu asintió, entendiendo la urgencia de la situación, y con un ligero salto, se acomodó en el hombro de Izuku.

Entonces, ¿qué estamos esperando, Izuku? —dijo Nezu, en su tono siempre calmado pero ahora con una clara nota de apremio.

Izuku avanzó rápidamente hacia el campo, concentrando su energía mientras las sombras temblaban en anticipación. Al llegar al lugar, cerró los ojos, invocando a la criatura que solo había visto en su entrenamiento: un colosal dragón de sombras. En segundos, el aire se tornó denso y cargado, y desde el suelo emergió una figura masiva, envolviendo todo a su alrededor con un manto oscuro y helado. El dragón de las sombras se erguía imponente, sus ojos resplandecían con un brillo intenso, reflejando tanto la fiereza de su amo como su enojo creciente.

Con una mirada a Nezu, Izuku se montó sobre el lomo de la bestia, y en cuanto Nezu se aseguró en su hombro, el dragón alzó vuelo a toda velocidad. El viento cortaba el aire mientras el dragón se desplazaba con una fuerza que hacía temblar el suelo a su paso, moviéndose como una sombra tangible hacia la USJ.

Al mismo tiempo, en el interior de la USJ, las sombras de Izuku comenzaron a temblar. Los villanos que intentaban atacar a los estudiantes retrocedieron instintivamente, asustados por la repentina presión que emanaba de las sombras que los rodeaban. Era como si las sombras mismas tuvieran miedo, reaccionando ante la poderosa energía de su amo que se acercaba cada vez más. A pesar del caos, algunos estudiantes como Momo, Todoroki, y Bakugo sintieron esa presencia inusual en las sombras, una fuerza que, aunque los protegía, parecía arrastrar consigo un torrente de ira creciente. Sabían, sin verlo, que Izuku se acercaba.

A medida que Izuku y Nezu se aproximaban, el dragón aceleró, surcando el cielo en un vuelo imparable y majestuoso, impulsado por la furia y la necesidad de proteger a sus compañeros.

En lo alto de la cúpula de cristal del USJ, el enorme dragón de sombras atravesó el cielo con una presencia imponente. Izuku, montado en su lomo y con Nezu sobre su hombro, mantenía una expresión severa, concentrada en un solo objetivo: salvar a sus compañeros. Las escamas del dragón reflejaban una oscuridad densa y absorbente, como si la misma noche estuviera encarnada en la criatura.

Mientras descendían, el dragón rugió, el sonido reverberando en las paredes del USJ y en los corazones de los villanos y héroes. Todos, incluso los alumnos atrapados en medio del caos, levantaron la vista, impresionados y aterrados. Izuku, apenas visible sobre el dragón, mostraba una expresión que pocos habían visto antes: una mezcla de determinación y rabia contenida, lo suficiente para que incluso las sombras que había invocado en el USJ temblaran al sentir la furia de su amo.

El cristal se hizo añicos cuando el dragón rompió la cúpula, y en un movimiento hábil, Izuku y Nezu cayeron hacia el suelo del centro de la arena mientras el dragón se mantuvo en alto, vigilante y amenazante.

El impacto de la caída sacudió la estructura, y cuando el polvo comenzó a disiparse, Izuku ya se encontraba evaluando la situación. A pocos metros de él, Aizawa, malherido y rodeado por enemigos, intentaba mantenerse en pie. Sin perder tiempo, Izuku se acercó y, con un movimiento rápido y calculado, tomó al maestro en brazos.

Igris, ¡llévalo a un lugar seguro! —ordenó, y en respuesta, una figura oscura emergió desde el suelo. Igris, su sombra de caballero, asintió con una reverencia y tomó a Aizawa, llevándolo fuera del campo de batalla mientras lo protegía con un aura sombría que evitaba que los villanos se acercaran.

Los estudiantes, muchos de los cuales estaban al borde de la desesperación, sintieron un repentino alivio al ver el despliegue de sombras de Izuku, que empezaron a rodearlos en una formación defensiva. Las sombras parecían actuar como un escudo viviente, protegiéndolos y guiándolos fuera de las áreas de peligro.

Momo, quien había estado manteniéndose firme con el poco equipo que había logrado crear, sintió un suspiro de alivio al ver a Izuku. Aunque había escuchado rumores sobre sus poderes y habilidades, verlo en acción era algo completamente distinto. Sus ojos se encontraron brevemente, y con una mirada, Izuku le dio la seguridad que necesitaba para resistir un poco más.

Momo, mantente cerca y sigue las indicaciones de las sombras —le dijo Izuku en voz baja, antes de que se lanzara de nuevo al combate para ayudar a los demás.

Con una velocidad que no correspondía a lo que sus compañeros conocían, Izuku comenzó a moverse en la dirección de sus compañeros más vulnerables. El primero en recibir su ayuda fue Kaminari, quien estaba completamente rodeado de enemigos y había comenzado a acumular energía eléctrica en sus manos, listo para soltar una descarga masiva.

¡Kaminari, baja la energía! —ordenó Izuku con firmeza— Tengo una mejor estrategia —.

Kaminari, sorprendido, obedeció de inmediato, confiando en su líder. Izuku levantó una mano y una sombra se alzó en forma de muro entre Kaminari y los villanos, bloqueando cualquier ataque que intentaran lanzar mientras Kaminari escapaba hacia un lugar seguro.

El siguiente fue Kirishima, quien había activado su Quirk al máximo, soportando golpes de varios villanos. Pero el número de enemigos y la intensidad del ataque empezaban a abrumarlo. Izuku apareció de repente detrás de él, liberando un torrente de viento que desestabilizó a los villanos, dándole a Kirishima el momento perfecto para recuperar fuerzas.

No te rindas, Kirishima. Solo necesitamos aguantar un poco más —le dijo, su voz calmada pero firme.

Kirishima asintió, tomando fuerzas de la presencia de Izuku, quien rápidamente se dirigió hacia Mina y Kyoka, que estaban atrapadas en un rincón.

Con un movimiento de su mano, Izuku invocó una sombra que surgió bajo los pies de Kyoka, envolviéndola en un escudo protector mientras ayudaba a Mina a liberar sus brazos de una trampa de concreto en la que había quedado atrapada. Kyoka miró a Izuku con gratitud y sorpresa.

¿Esa cosa... ese dragón... es tuyo? —preguntó ella, mientras su voz apenas salía entrecortada por el miedo y la sorpresa.

Izuku asintió, mirando con seriedad a cada uno de sus compañeros.

No se preocupen, no están solos. Aquí y ahora, tenemos la ventaja. No permitamos que estos villanos nos hagan retroceder —les dijo con determinación.

Este rugido no era solo un sonido; parecía resonar en el alma de los estudiantes y maestros, llenándolos de una extraña mezcla de miedo y esperanza. Los villanos, por otro lado, miraban con terror hacia el cielo, entendiendo que estaban enfrentando a algo mucho más poderoso de lo que habían anticipado.

En el centro de la arena, Izuku observaba el caos, con su expresión aún llena de calma y concentración. No era el mismo chico que había sido antes de Africa; había madurado, y el aura de liderazgo que emanaba de él era evidente.

En el caos de la USJ, Shigaraki se detuvo un instante al ver la llegada de Izuku montado en el gigantesco dragón de sombras. El repentino poder que Izuku desplegaba y la capacidad de sus sombras para proteger a los estudiantes lo había tomado completamente por sorpresa, haciendo que el líder de la Liga de Villanos frunciera el ceño y murmurara en voz baja.

¿Qué demonios está haciendo este niño? ¿Acaso todo esto es una trampa? —susurró, notoriamente irritado.

La presencia de Izuku y sus sombras no solo había complicado sus planes, sino que también había alterado el equilibrio de fuerzas. Pero, después de un segundo, Shigaraki sonrió, recuperando su confianza. Recordaba la información que había obtenido durante su infiltración en la UA: ciertos rumores sobre un estudiante excepcionalmente talentoso y sobre el peso de Monarch Inc detrás de él.

Con una sonrisa inquietante, se volvió hacia Kurogiri, su mano temblando levemente con una mezcla de emoción y rabia.

Kurogiri, trae a los Nomus —dijo en un tono peligroso, como si esperara que esto fuera suficiente para destruir a Izuku y sus sombras — Quiero ver si este "héroe prodigio" puede seguir jugando a salvar el día con sus sombras cuando enfrente a mi creación —.

Kurogiri asintió con respeto y abrió varios portales, oscuros y giratorios, que se movían como remolinos en el aire. Tres figuras comenzaron a emerger lentamente desde los portales, sus formas eran bestiales y grotescas, cubiertas de músculos expuestos y con miradas vacías pero llenas de poder destructivo. Cada uno de los Nomus se veía letal, y su sola presencia parecía oscurecer aún más el ambiente de la USJ.

Shigaraki soltó una risita mientras observaba a los Nomus.

Estos serán tus verdugos, héroe —.

Con una sonrisa sádica, Shigaraki apuntó hacia Izuku y dio la orden sin vacilar.

¡Nomus, acaben con él! —.

Los tres monstruosos Nomus rugieron y se lanzaron hacia Izuku, su velocidad y brutalidad superaban todo lo que había enfrentado hasta ahora. Uno de los Nomus, un ser masivo con brazos musculosos y garras afiladas, se lanzó directo hacia él con una fuerza arrolladora. Izuku, sin dudarlo, se plantó firmemente, extendiendo sus manos y canalizando todo su poder para bloquear el golpe de frente. El impacto resonó con un estruendo y lanzó una onda expansiva que hizo temblar el suelo, arrojando polvo y escombros por todos lados.

Izuku sostuvo su posición, pero sintió el poder abrumador del Nomu empujándolo hacia atrás. Respiró profundamente y canalizó su energía hacia las sombras, permitiendo que su poder fluyera y se materializara como una barrera protectora a su alrededor, fortaleciéndolo aún más. La presión era inmensa, pero Izuku mantuvo el bloqueo, sus brazos vibrando con la tensión.

Justo cuando el segundo Nomu intentó un ataque lateral, Igris apareció en un destello de sombras, levantando su espada y deteniendo el golpe con una precisión exacta. Las sombras de Igris parecían tomar forma tangible y sólida alrededor de su espada, manteniendo al Nomu a raya. Al igual que el bloqueo de Izuku, el impacto entre el Nomu y la espada de Igris generó una pequeña onda expansiva que se dispersó por la arena de la USJ, levantando más polvo y causando que los villanos y héroes que miraban en la distancia entrecerraran los ojos.

Mientras tanto, Bakugo y Todoroki se enfrentaban al tercer Nomu, que se movía con una agilidad sorprendente a pesar de su tamaño. Bakugo activó sus explosiones para mantener al Nomu a distancia, lanzando potentes explosiones hacia su pecho y cabeza, tratando de encontrar algún punto débil. Por otro lado, Todoroki usó su hielo para formar muros y barreras, congelando el suelo a su alrededor para intentar ralentizar los movimientos de la criatura. Pero el Nomu, sin mostrar ninguna señal de dolor o incomodidad, avanzaba sin descanso, rompiendo el hielo y esquivando con rapidez los ataques de Bakugo. Ambos jóvenes héroes respiraban agitadamente, sintiendo la intensidad de la batalla mientras trataban de mantener a raya al monstruo.

La situación era intensa. Los bloqueos de Izuku e Igris no solo demostraban su habilidad y resistencia, sino también el poder de sus sombras y su determinación de proteger a los demás. Cada impacto generaba ondas de choque que parecían reverberar a través de la USJ, atrayendo la atención tanto de aliados como de enemigos. La tensión crecía a cada segundo, y todos los presentes sabían que esta batalla solo estaba comenzando.

Nezu observó la situación con ojos calculadores desde la entrada de la USJ, evaluando cada movimiento de los héroes y villanos. Con calma, se dirigió a Momo, quien apenas había tenido tiempo de recuperar el aliento tras la intervención de Izuku y las sombras que habían llegado para protegerlos.

Yaoyorozu, necesito tu ayuda inmediata —dijo Nezu, su tono sereno pero urgente — ¿Podrías crear suministros médicos? Necesitamos estabilizar a Thirteen y al profesor Aizawa lo antes posible. Están gravemente heridos —.

Momo asintió con determinación, enfocándose en su Quirk para empezar a crear los insumos necesarios. Sabía que la situación era crítica; tanto Aizawa como Thirteen habían sufrido daños graves en la batalla contra los villanos, y cada segundo contaba. Extendió las manos y, con una profunda respiración, comenzó a crear vendajes, sueros intravenosos, equipos de sutura y lo que se pudiera necesitar para ofrecerles atención inmediata.

Mientras Nezu observaba el progreso de Momo con aprobación, se movió de manera organizada para coordinar la ayuda que pudiera ofrecer a los demás. Su mirada se dirigía de vez en cuando hacia la batalla intensa que se desarrollaba en el centro de la USJ, donde Izuku e Igris luchaban ferozmente contra los Nomus, logrando bloquear sus ataques devastadores mientras protegían a los estudiantes que quedaban cerca.

Momo, ya cargada de insumos médicos, avanzó hacia donde estaba Trece y comenzó a aplicar vendajes sobre las heridas más visibles, ayudando a controlar el sangrado. Con el suero preparado, pudo estabilizar la presión sanguínea de la heroína herida, quien, a pesar de su condición, le dedicó una mirada de gratitud. Luego, Momo se dirigió a donde estaba Aizawa, aplicando los vendajes y equipo de soporte necesario para estabilizarlo hasta que pudieran trasladarlo con mayor seguridad.

Nezu observaba a Momo con admiración.

Estás haciendo un excelente trabajo, Yaoyorozu. La rapidez y precisión con la que actúas serán vitales en situaciones como esta —le dijo con una leve sonrisa, reconociendo su esfuerzo y calma en medio del caos.

La joven asintió, enfocada, mientras continuaba con su trabajo de emergencia. La habilidad de Momo para crear suministros estaba marcando una diferencia crucial, y gracias a ella, tanto Thirteen como Aizawa tendrían una oportunidad para estabilizarse y recibir la atención que requerían.

Con una última mirada hacia la acción en el centro de la USJ, Nezu sintió que, aunque la situación era crítica, estaban bien encaminados.

La batalla en el corazón de la USJ se intensificaba, con cada segundo acercando a Izuku y a Igris al límite de su resistencia. El primer Nomu, una abominación de músculos y fuerza descomunal, avanzaba con una mezcla de velocidad y poder que resultaba casi irreal. Su piel parecía absorber la oscuridad que Izuku lanzaba, y cada uno de sus pasos hacía vibrar el suelo bajo ellos.

Izuku no dudó. Su entrenamiento y experiencia en situaciones extremas habían forjado una capacidad de decisión y un temple excepcionales. Sin perder un solo segundo, inhaló profundamente, usando su Quirk para mover las sombras a su alrededor en una espiral compacta. Concentró la fuerza del aire alrededor de sus puños y lanzó un golpe directo al estómago del primer Nomu. El impacto resonó, haciendo que el Nomu se inclinara por un instante antes de responder con un brutal contragolpe que Izuku esquivó por centímetros, sintiendo el golpe pasar junto a él como una ráfaga helada.

A su lado, Igris combatía contra el segundo Nomu con la precisión calculada de un guerrero eterno. Su espada sombría destellaba en la penumbra, cortando en un arco perfecto contra el brazo de la criatura. Sin embargo, cada herida infligida parecía sanar casi de inmediato. Izuku notó este detalle y gritó hacia su sombra:

¡Igris, focaliza en los puntos de apoyo! ¡Vamos a disminuir su velocidad antes de que se regenere! —.

Igris asintió, girando sobre sí mismo y lanzando una ráfaga de golpes dirigidos a las articulaciones del Nomu. Los cortes acertaban en la base de los codos y rodillas, y el Nomu gruñó en respuesta, sus movimientos ralentizándose por momentos. Sin embargo, la regeneración no se detenía, y la criatura respondía con fuerza renovada cada vez, rehusándose a ceder terreno.

El tercer Nomu rugió y se lanzó hacia Izuku con una fuerza tan abrumadora que pareció hacer eco en todo el edificio. Izuku sintió la vibración en sus huesos, pero se mantuvo firme, lanzando una oleada de viento mezclada con sombras para ralentizar el impacto. La fuerza del golpe, sin embargo, superó sus expectativas y lo hizo retroceder, sus pies arrastrándose sobre el suelo mientras concentraba toda su energía en contener la embestida. La presión era insoportable; el dolor en sus músculos aumentaba, pero Izuku se negó a ceder.

¡No... voy... a dejar... que nos superen! —gritó, sus palabras un eco de determinación en medio del caos.

Mientras tanto, Igris continuaba su lucha con el segundo Nomu. Con movimientos calculados y precisos, aprovechaba cada momento para golpear puntos críticos en el monstruo. Cada corte dejaba marcas profundas que tardaban un poco más en sanar, y la criatura comenzaba a mostrar signos de fatiga. Aun así, la resistencia del Nomu era notable, y Igris sabía que su energía también comenzaba a mermar.

Izuku respiró hondo, tratando de mantener la calma en medio del torbellino de destrucción. Con un gesto, invocó sombras adicionales, envolviendo sus brazos y piernas en una neblina oscura que reforzaba sus movimientos. Con esta nueva capa de protección, se lanzó hacia el tercer Nomu, golpeándolo con una fuerza aumentada. Esta vez, el impacto logró hacer retroceder al monstruo. Izuku aprovechó el momento y lanzó una ráfaga de ataques rápidos, usando el aire y la tierra para crear pequeñas explosiones bajo los pies del Nomu, desestabilizándolo.

Sin embargo, el primer Nomu, que parecía el líder de los tres, no se quedó de brazos cruzados. Con una velocidad y precisión inesperadas, atacó desde un costado, lanzándose hacia Izuku y rompiendo el suelo bajo sus pies con un golpe directo. Izuku intentó bloquear con sus sombras, pero el poder del Nomu era demasiado. El impacto lo arrojó hacia atrás, chocando contra una columna. El dolor era agudo, pero Izuku se obligó a mantenerse en pie, sus ojos llenos de determinación.

Igris acudió en su ayuda, bloqueando el siguiente golpe del Nomu con su espada sombría. La criatura gruñó, frustrada, y trató de aplastar a Igris con ambos puños. Izuku vio la oportunidad y, concentrando todas sus fuerzas, lanzó una explosión de viento que envió al Nomu hacia atrás, dándole a Igris un momento para recuperar su posición.

La batalla continuaba, con ambos oponentes midiendo sus fuerzas en una danza de ataques y defensas. El tercer Nomu, aun herido, seguía atacando con una furia desenfrenada. Izuku dirigió sus sombras hacia él, atrapándolo momentáneamente mientras Igris se enfrentaba al segundo Nomu, que mostraba signos de agotamiento.

El tiempo parecía detenerse mientras Izuku e Igris trabajaban en una sincronización casi perfecta, cada uno anticipando los movimientos del otro. Sin embargo, sabían que necesitaban algo más para vencer a estas bestias implacables. Izuku cerró los ojos por un breve segundo, recordando las enseñanzas de su maestro Aguilar, y sintió una calma interior que comenzó a llenar su cuerpo. Cuando abrió los ojos, una determinación renovada brillaba en ellos.

Izuku tomó una posición de combate, invocando una última y poderosa corriente de viento y sombras que se arremolinaban a su alrededor, creando una barrera impenetrable entre ellos y los Nomus. Con un grito final, lanzó toda su energía hacia los tres monstruos, logrando impactarlos y derribarlos por un instante crucial.

Izuku, jadeante pero decidido, sintió el fluir de su energía elemental alcanzar un nuevo nivel. El agua comenzó a brotar de las grietas en el suelo a su alrededor, elevándose en serpentinas que giraban y retumbaban al unísono con su voluntad. Al mismo tiempo, la tierra empezó a responder, fragmentándose y alzándose como si fuera parte de su propio ser. El aire, siempre su elemento más familiar, se arremolinaba en una barrera invisible, reforzando sus movimientos y aumentando la intensidad de cada golpe. Izuku sabía que este era el momento para desplegar todo lo que había aprendido.

Frente a él, los tres Nomus parecían tomar la amenaza con una renovada ferocidad, sus miradas se fijaban en el joven que, sin dudar, se lanzó hacia ellos con un control absoluto sobre sus elementos. Izuku dirigió el agua hacia el primer Nomu, creando una especie de marea en espiral que envolvía al monstruo, limitando sus movimientos y desestabilizándolo con cada paso. Aprovechando esa distracción, Izuku lanzó una onda de tierra que formó un muro, empujando al segundo Nomu hacia atrás, golpeándolo contra una de las columnas con una fuerza suficiente para hacerla temblar.

¡No voy a ceder! —gritó Izuku, su voz resonando en el vasto espacio de la USJ.

En ese momento, el aire comenzó a girar alrededor de sus puños y piernas, sus movimientos se volvían fluidos y ágiles, cortando el espacio entre él y los Nomus en un parpadeo. Con un impulso decidido, saltó sobre el tercer Nomu, lanzando un golpe potenciado por su poder de viento directamente a la cabeza de la criatura, que retrocedió tambaleante. Sin embargo, el Nomu no cayó. Las tres bestias se reagruparon, sus cuerpos deformes y regenerativos recuperando el equilibrio mientras se preparaban para lanzarse de nuevo sobre Izuku.

Justo en ese instante, un rugido familiar resonó en el lugar.

¡No temas, porque yo estoy aquí!

La presencia de All Might fue como un rayo de esperanza y energía renovada. Izuku giró la cabeza y, por primera vez, vio al Símbolo de la Paz en su máximo esplendor en medio de la batalla, con una sonrisa confiada que inspiraba calma a pesar del caos. All Might, tomando su característico aire de invencibilidad, se lanzó hacia los Nomus con una velocidad descomunal, atacando primero al Nomu que estaba atrapado en la corriente de agua de Izuku. Un solo golpe bien colocado lo envió volando a través de la sala, chocando contra la pared del fondo.

Izuku, aprovechando la ayuda de All Might, centró sus esfuerzos en los otros dos Nomus. Sincronizando sus movimientos con el héroe, dirigió su poder de tierra bajo el segundo Nomu, creando una trampa de rocas que limitaba sus movimientos. Al momento en que la bestia intentó liberarse, All Might apareció y lanzó un poderoso puñetazo que partió la tierra en un temblor, debilitando la estructura del monstruo.

La batalla se intensificó, con ambos héroes combinando sus habilidades. El aire de Izuku se mezclaba con los golpes de All Might, amplificando el impacto y enviando ondas de energía que retumbaban en toda la USJ. El tercer Nomu, viendo la devastación que causaban juntos, intentó escapar, pero Izuku lo bloqueó envolviéndolo en una barrera de agua y piedra.

Con un esfuerzo final, Izuku lanzó el agua y la tierra, estrellándolas contra los Nomus, y All Might aprovechó el instante de distracción para asestar el golpe final, derribando a las criaturas una por una.

Al final, ambos se quedaron de pie, rodeados de los restos de los Nomus, que ya no se movían. Izuku miró a All Might, ambos respirando profundamente tras la intensa batalla, pero con una renovada determinación en sus ojos.

Buen trabajo, joven Midoriya —dijo All Might, colocándole una mano en el hombro— Me has impresionado —.

Izuku, sonriendo cansado pero orgulloso, respondió:

Lo hice lo mejor que pude... All Might —.

Mientras Izuku y All Might recuperaban el aliento, un sonido espeluznante de carne y huesos regenerándose llenó el ambiente. Los Nomus, que hasta hace un momento yacían inmóviles, empezaron a moverse de nuevo, sus extremidades deformes y retorcidas volviendo a su posición inicial. El tejido negro se extendía como sombras mientras los músculos y huesos de los monstruos se reconstituían con una velocidad antinatural, sus ojos carentes de expresión se fijaron nuevamente en ambos héroes.

Una risa macabra resonó en la sala, seguida de pasos lentos y deliberados. Tomura Shigaraki emergió de las sombras, sus manos jugando nerviosamente con su cuello y su boca estirándose en una sonrisa torcida.

¿Qué les parece mi pequeña sorpresa? —comenzó Shigaraki, con un tono burlón que transmitía una mezcla de arrogancia y desprecio— Estos Nomus no son criaturas comunes y corrientes. Son armas, diseñadas especialmente para un propósito... y ese propósito, All Might, eres tú —.

Shigaraki dio un paso adelante, con los ojos fijos en el Símbolo de la Paz, disfrutando de la tensión en el aire.

¿Saben? Pensamos en todo. Cada pedazo de músculo, cada fibra de regeneración, cada trazo de fuerza... Todo fue creado para neutralizarte —Hizo una pausa, observando cómo tanto Izuku como All Might mantenían sus posiciones defensivas— No importa cuánto los golpeen, no importa cuántas veces los derriben. Ellos se levantarán una y otra vez. Porque tienen un solo propósito: llevarte al límite, hasta que no quede nada de ti —.

Los Nomus, como respondiendo al llamado de Shigaraki, avanzaron lentamente hacia ellos, sus cuerpos ahora regenerados por completo, listos para atacar de nuevo. Izuku y All Might intercambiaron una mirada rápida. Ambos comprendieron que esta pelea no sería una simple muestra de fuerza, sino una batalla de resistencia y estrategia.

Shigaraki continuó su monólogo, mientras el aire a su alrededor se volvía pesado y oscuro.

¿Ves, All Might? No eres invencible. Y cuando caigas, cuando tu "símbolo de paz" se quiebre, el mundo verá lo inútil que es la esperanza. Entonces... —miró a Izuku, una chispa de interés sádico en sus ojos— Quizá hasta tu joven amigo aquí entienda la verdadera desesperación —.

Izuku apretó los puños, sintiendo una mezcla de furia y determinación. Había entrenado cada día para enfrentarse a situaciones como esta, pero la presencia inquietante de Shigaraki y sus palabras parecían tener un efecto aún más perturbador. Sin embargo, el joven héroe no estaba dispuesto a retroceder. Observando a los Nomus y luego a All Might, Izuku se preparó para lo que sabía sería una batalla intensa y peligrosa.

All Might, sin dejarse amedrentar, respondió con voz firme.

Tus monstruos no me harán retroceder, joven. Hay cosas que no puedes quebrar. Y mientras yo esté aquí, siempre habrá esperanza —.

Izuku se movió rápidamente a través del campo de batalla, usando las sombras para evadir los ataques de los Nomus y llegando hasta Momo, que estaba ocupada asistiendo a los heridos bajo la supervisión de Nezu. El cansancio y la tensión se notaban en su rostro, pero cuando vio a Izuku, su determinación se intensificó.

Izuku, ¿estás bien? —preguntó ella, examinando rápidamente sus heridas superficiales.

Estoy bien, Momo —contestó él, respirando con dificultad— Necesito tu ayuda, y es urgente —.

Momo asintió, sabiendo que en medio de esa crisis no había tiempo para preguntas. Izuku se inclinó hacia ella, hablándole en voz baja para no alarmar a los heridos alrededor.

Momo, necesito que me hagas termita. Bastante —.

Los ojos de Momo se abrieron con sorpresa. La termita era extremadamente peligrosa y podía ser volátil si no se usaba correctamente, pero entendió de inmediato su plan. Asintió con resolución.

Entiendo. Dame un minuto —dijo ella, cerrando los ojos y comenzando a crear la sustancia con su quirk.

A medida que sus brazos comenzaron a brillar y una combinación de polvo de óxido de hierro y aluminio tomaba forma, Momo miró a Izuku con una mezcla de preocupación y confianza.

Izuku, si vas a usar esto, ten cuidado. La termita es muy poderosa y puede ser difícil de controlar —.

Lo sé, Momo. Créeme, no haría esto si no fuera necesario. Gracias —respondió él, colocando una mano en su hombro de forma rápida y casi imperceptible, pero con una calidez que ella sintió intensamente.

Joven Midoriya, espera — Interrumpió Nezu — Entiendo la situación de esto, así que solo por protocolo. Tienes mi autorización para usar la termita contra eso —.

Con una mirada determinada, Izuku asintió y tomó la termita de las manos de Momo y se despidió rápidamente antes de regresar al caos de la batalla. Su mente trabajaba frenéticamente en cómo ejecutar el ataque de la mejor manera. Sabía que la regeneración de los Nomus era su mayor problema, y una vez que los tuviera debilitados, la termita sería su arma final para detenerlos de forma permanente.

Izuku llegó al campo, donde All Might seguía enfrentándose a dos de los Nomus con una fuerza impresionante, pero incluso él mostraba signos de fatiga. Igris se mantenía en combate con el tercero, pero necesitaba apoyo.

"Bien, aquí vamos", pensó Izuku, concentrando una corriente de aire alrededor de la termita para asegurarse de poder lanzarla con precisión. Se movió hacia el Nomu más cercano, quien estaba momentáneamente desorientado tras un ataque de All Might. Izuku aprovechó la oportunidad para lanzarse hacia él, usando una mezcla de viento y sombras para potenciar su velocidad.

Con precisión, arrojó la termita hacia el pecho del Nomu y activó una pequeña chispa de electricidad que generó con el viento estático. Al instante, una explosión brillante e incandescente iluminó el campo, llenando el aire de un calor intenso y un destello cegador. La termita ardió con una ferocidad insaciable, consumiendo el Nomu desde el interior.

Los gritos del Nomu y la reacción de Shigaraki indicaron que el plan estaba funcionando. La regeneración del monstruo no podía competir contra el calor abrasador de la termita, y su cuerpo comenzó a desmoronarse lentamente, incapaz de resistir el daño interno.

Izuku no tenía tiempo para detenerse. Moviéndose hacia el segundo Nomu, repitió la técnica con rapidez, mientras All Might y Igris mantenían a raya al tercero. Con cada explosión, la figura de Izuku se movía a través del caos con determinación y una intensidad letal, demostrando su crecimiento como héroe y guerrero.

La táctica finalmente rindió frutos, dejando a dos Nomus fuera de combate y debilitando gravemente al tercero. All Might, viendo la oportunidad, aprovechó para lanzar un ataque final, usando toda su fuerza en un golpe devastador que destrozó el cuerpo del último Nomu.

Izuku retrocedió, agotado pero satisfecho. El campo de batalla estaba en silencio, y los villanos restantes comenzaron a retirarse rápidamente, sin atreverse a enfrentarse al héroe que acababa de derribar a los Nomus con una mezcla de inteligencia, estrategia y fuerza.

Izuku observó cómo el tercer Nomu seguía regenerándose con una velocidad que parecía interminable, mientras Kurogiri usaba su quirk de portales para intentar atrapar a All Might y desviar sus ataques, ralentizándolo. La situación era más peligrosa de lo que había anticipado. Sabía que si no terminaban con los otros dos Nomus de una vez por todas, serían una amenaza constante. Tomó rápidamente el resto de la termita que Momo había creado y evaluó sus opciones.

"Necesito terminar esto ahora", pensó, preparándose para desatar el calor abrasador de la termita una vez más. Miró los cuerpos de los dos primeros Nomus, que a pesar de haber sido gravemente dañados, aún tenían algo de movilidad, y sus músculos intentaban regenerarse, formando patrones caóticos que parecían imposibles de detener. Era ahora o nunca.

Izuku se lanzó hacia los restos de los dos primeros Nomus, usando su control del viento para volar por el aire y sostener la termita con precisión. Aterrizó sobre el Nomu más cercano y, con un rápido movimiento, aplicó la termita directamente en su punto de regeneración, encendiéndola con una chispa de electricidad generada por la estática de su viento. El Nomu comenzó a quemarse de inmediato, su cuerpo derritiéndose bajo el calor intenso, y esta vez no hubo regeneración que pudiera resistir. Al ver que el proceso funcionaba, repitió la misma táctica con el segundo Nomu, dejándolos reducidos a cenizas y garantizando que no volverían a levantarse.

Respirando con dificultad, Izuku dirigió su atención hacia el tercer y último Nomu, que luchaba frenéticamente contra All Might y aprovechaba la ayuda de Kurogiri para esquivar y contrarrestar los ataques. All Might ya mostraba signos de cansancio, su rostro tenso y sus movimientos algo menos fluidos. Con los otros Nomus fuera de combate, Izuku centró toda su concentración en el último y en Kurogiri.

Izuku convocó a Igris de nuevo, quien apareció listo para el combate, y le indicó que se encargara de mantener a raya a Kurogiri mientras él trabajaba con All Might para derrotar al Nomu. Igris se movió ágilmente, bloqueando cada intento de Kurogiri de crear portales alrededor de Izuku y All Might. Izuku usó una combinación de sus elementos, lanzando ráfagas de viento y agua para intentar limitar los movimientos del Nomu y dirigirlo hacia All Might para un golpe final.

El Nomu avanzó con una brutalidad implacable, pero Izuku aprovechó el terreno y sus sombras para confundirlo, atacando desde diferentes ángulos y manteniéndolo en movimiento constante. Sin embargo, la regeneración del Nomu parecía imparable.

Izuku decidió que solo quedaba una opción: acabar con él en un ataque coordinado junto a All Might. Con una rápida señal a All Might, ambos se lanzaron hacia el Nomu al mismo tiempo. All Might concentró toda su fuerza en un golpe devastador mientras Izuku usaba su quirk de viento y sombras para amplificar el ataque, lanzando una ráfaga de aire comprimido que impactó contra el Nomu y lo inmovilizó brevemente, dándole a All Might la oportunidad de atacar.

El golpe fue demoledor, y finalmente, el Nomu cedió. Sus intentos de regeneración fallaron ante la combinación de ataques contundentes y el calor abrasador de la termita que aún quemaba sus tejidos. Al ver al Nomu caer, Kurogiri, con una mirada furiosa, usó un último portal para retirarse junto con Shigaraki, que observaba la escena con una mezcla de frustración y asombro.

Finalmente, el campo quedó en silencio. Izuku respiró aliviado mientras miraba a All Might, quien le devolvió una sonrisa agradecida. Ambos sabían que la batalla había sido intensa, pero con los Nomus eliminados, al menos por ahora, el peligro había pasado.

Shigaraki observó cómo los Nomus caían y la ira crecía dentro de él. Sus manos temblaban de rabia contenida hasta que, sin más contención, dejó escapar un grito de furia.

¡No! ¡No iba a terminar así! — Shigaraki chilló con frustración, sus ojos fijos en All Might, quien aún jadeaba por el esfuerzo de la batalla.

Sin pensarlo más, Shigaraki se lanzó hacia él, dispuesto a atacar con sus manos devastadoras, los dedos listos para desintegrar todo a su paso. Pero en ese momento, Snipe, uno de los héroes que acababa de llegar con el equipo de rescate de la U.A., alzó su pistola con precisión. Un disparo certero atravesó la mano de Shigaraki, obligándolo a retroceder y gritar de dolor.

¡Eso fue por tus ataques a mis estudiantes, villano! — declaró Snipe con firmeza, manteniendo su arma lista.

Aprovechando la oportunidad, Izuku se movió con velocidad. Utilizando una ráfaga de viento impulsada por su quirk, se lanzó directo hacia Shigaraki, aplicando un golpe decisivo con toda la fuerza acumulada de su entrenamiento. El impacto envió a Shigaraki volando varios metros atrás, rodando por el suelo hasta detenerse.

¡Este no es tu campo de juego! — gritó Izuku, mirándolo fijamente mientras sus compañeros de la U.A. y héroes aliados rodeaban a Shigaraki y Kurogiri.

Shigaraki, con la mano temblando de dolor y frustración, levantó la vista con odio hacia All Might e Izuku. Sabía que la situación era insostenible y que en ese momento no tenía oportunidad. Kurogiri, entendiendo que era momento de la retirada, abrió un portal detrás de Shigaraki y lo empujó rápidamente hacia él antes de desaparecer.

La calma regresó, y los héroes de la U.A., junto a sus estudiantes, respiraron aliviados tras la retirada de la Liga de Villanos. All Might, aunque agotado, dirigió una mirada de orgullo y agradecimiento hacia Izuku, quien permanecía firme, observando con determinación el lugar donde Shigaraki y Kurogiri habían desaparecido.

La batalla había terminado, pero el rencor en los ojos de Shigaraki dejaba claro que aún quedaban cuentas pendientes.

Nezu, All Might e Izuku se reunieron en una esquina de la devastada USJ, el lugar aún vibraba con la energía y el caos de la reciente batalla. Izuku, con el ceño fruncido, observaba las marcas que los Nomus habían dejado en el campo. El dragón de sombras que había convocado para el rescate y las sombras aún residuales de la batalla flotaban a su alrededor como un recordatorio tangible del peligro al que se habían enfrentado.

All Might miró a Izuku con atención, mientras Nezu, cruzando las patas y con una expresión seria, se acercó un poco más a él.

—Izuku, tu actuación fue ejemplar. Pero parece que tienes algo en mente —murmuró Nezu, observando a Izuku mientras esperaba a que continuara.

Izuku, todavía con la mirada fija en el suelo, asintió lentamente.

Esos Nomus... no eran normales. Cuando los enfrenté, sentí algo... oscuro, vacío, como si fueran más armas que personas —Hizo una pausa, cerrando los ojos, como si reviviera el impacto del encuentro. Luego miró a All Might y Nezu con una expresión de preocupación—. Creo que ya estaban... muertos, en cierto sentido, desde antes de que nos atacaran —.

All Might apretó los puños con fuerza, una sombra de pesar cruzando su rostro. Sabía que los Nomus eran diferentes a cualquier villano al que se había enfrentado, pero las palabras de Izuku confirmaban un temor que había estado en el fondo de su mente.

Lamentablemente, tus sospechas pueden estar en lo correcto, joven Midoriya —respondió All Might, con voz grave— La sensación de vacío que describes no es una coincidencia. Los Nomus... parecen creados con una intención específica, un propósito sin ninguna voluntad propia. Alguien los manipuló hasta convertirlos en esas bestias, dejando de lado cualquier humanidad que alguna vez pudieron haber tenido —.

Nezu suspiró, entrelazando sus patas con gesto pensativo.

Y si fueron creados, entonces es probable que exista un proceso, un método oscuro que desconocemos. Este encuentro nos da pistas sobre las verdaderas intenciones de la Liga de Villanos. No buscan únicamente causar caos; están tratando de crear algo mucho más peligroso. Tal vez estos Nomus sean solo una versión temprana de algo mucho peor —reflexionó Nezu, observando a ambos con una mirada sombría.

Izuku asintió, pero la inquietud seguía en sus ojos. Se llevó una mano al pecho, donde aún sentía el peso de la sombra del dragón y la energía que había usado para enfrentarse a los Nomus. Su poder había sido puesto a prueba, y aunque había prevalecido, no podía sacudirse la sensación de que había algo más que no estaban viendo.

Nezu, All Might... —dijo Izuku con voz seria— No sé quién está detrás de estos experimentos, pero lo que vi hoy no se parece a nada. Siento que hay algo mayor, una fuerza que está creando a estas criaturas. Algo o alguien que no tiene remordimientos en experimentar y manipular los quirks de otros hasta convertirlos en armas —.

All Might miró a Izuku, impresionado por la madurez y la percepción que había mostrado en esa batalla. Aunque joven, su alumno ya tenía la intuición y el juicio de un héroe experimentado. Nezu asintió lentamente.

Tomaré tus palabras en cuenta, Izuku. Sabía que había algo especial en ti, pero la claridad y la visión que tienes son más grandes de lo que imaginé. Y ese instinto tuyo podría ser nuestra mejor guía. Seguiré investigando y tomando medidas para proteger la escuela y nuestros estudiantes —dijo Nezu, con un leve asentimiento de respeto hacia Izuku.

All Might, observando la determinación de Izuku, colocó una mano sobre su hombro.

Joven Midoriya... no, hijo, tus palabras nos han dado una perspectiva clave. Seguiremos este rastro y nos aseguraremos de que quienes están detrás de esto no tengan la oportunidad de dañar a nadie más —afirmó, mientras sus ojos brillaban con una renovada determinación.

La reunión concluyó con los tres héroes compartiendo una mirada de unidad. Habían enfrentado un gran desafío, y aunque la amenaza de los Nomus seguía pesando en sus mentes, estaban preparados para enfrentar lo que viniera.

Mientras Nezu, All Might e Izuku continuaban discutiendo, una voz resonó en la mente de Izuku, tan profunda y familiar que lo hizo detenerse por un momento. Era la voz del primer portador de las sombras, el líder del poder que ahora corría por sus venas.

Puedes convocarlos desde la muerte y descubrir lo que les sucedió, Izuku. Cada una de esas cosas contiene la "vida" de al menos tres personas diferentes... Solo tienes que decir la palabra —.

Izuku parpadeó, asimilando las palabras y comprendiendo lo que implicaban. El primer portador le estaba ofreciendo la oportunidad de obtener respuestas. Sabía que el precio era alto y que, una vez convocadas, esas sombras podrían revelar un horror oculto. Aun así, no podía ignorar la posibilidad de obtener respuestas directas de las mismas criaturas que habían intentado destruirlos.

¿Izuku? —preguntó Nezu, al notar el cambio en su expresión.

Izuku asintió con la mirada fija en los cuerpos inertes de los Nomus, que yacían en el suelo. Tomó aire, se concentró en su energía de las sombras, y susurró con voz firme y clara:

¡Surge! —.

Al instante, una niebla oscura comenzó a elevarse desde las figuras sin vida de los Nomus. Las sombras parecían envolver los restos, transformándolos lentamente en figuras etéreas. Nezu y All Might observaban, tensos y expectantes, mientras los Nomus recobraban forma, pero esta vez, como sombras envueltas en un aura inquietante. Sus ojos brillaban con una luz apagada, como si estuvieran atrapados entre la vida y la muerte.

Las tres sombras, antes feroces criaturas, ahora temblaban en silencio, con una postura sumisa, y la primera comenzó a hablar, su voz arrastrada como un eco distante.

Fuimos... personas... —dijo con dificultad, sus palabras saliendo como susurros dolorosos— Nos capturaron... nos arrebataron nuestros quirks y... los mezclaron. Tres de nosotros... en uno —.

La segunda sombra asintió, con una mirada vacía pero cargada de una tristeza que calaba hasta los huesos.

Nos transformaron... nos hicieron olvidar lo que éramos. Mezclaron nuestros quirks... Nos convirtieron en... armas, sin voluntad, sin memoria, sin identidad —.

All Might observaba, con el rostro tenso y la boca apretada, mientras Nezu trataba de ocultar su horror y mantenía la calma, pero sus ojos reflejaban el impacto de cada palabra. Izuku se sentía sobrecogido, aunque permanecía firme; sabía que esas sombras estaban allí gracias a su poder y que debía escucharlas.

La tercera sombra habló con un tono que fluctuaba entre el dolor y la ira.

Nos usaron. Nos hicieron olvidar... a nuestras familias, nuestras vidas. Solo existíamos para obedecer... para destruir... —Su voz se quebró, y su figura pareció volverse aún más oscura— Pero, incluso en esa forma... recordábamos... sufríamos —.

Izuku cerró los puños, conteniendo la furia que se acumulaba en su interior. Cada palabra era un testimonio de la crueldad y el desprecio por la vida que la Liga de Villanos había mostrado. No solo habían convertido a esas personas en Nomus; los habían roto y reconstruido para servir como máquinas de guerra, eliminando cualquier rastro de su humanidad.

¿Recuerdan quién les hizo esto? ¿Algún nombre, alguna cara? —preguntó Izuku con suavidad, pero su voz reflejaba la intensidad de sus emociones.

La primera sombra asintió lentamente, y su respuesta fue apenas un murmullo.

Un hombre... con ojos oscuros... llamado Shigaraki. Pero detrás de él... hay alguien más... alguien que siempre está en las sombras. Nos lo llamaban... "Sensei" —.

All Might tensó los hombros al escuchar esa última palabra. Su mirada reflejaba el reconocimiento y el miedo, como si finalmente hubiera encontrado una conexión que no deseaba revivir.

Sensei... —murmuró All Might, como si la palabra le pesara— All For One —.

Nezu asintió con un semblante sombrío. La confirmación de que All For One estaba detrás de estas atrocidades hacía que cada pieza encajara en un esquema mucho más grande y más oscuro de lo que jamás imaginaron.

Izuku miró a las sombras con respeto y gratitud. Habían compartido su dolor y los secretos oscuros de su transformación. Sabía que habían cumplido su propósito al hablar y darles esta advertencia.

Gracias... pueden descansar ahora —les susurró, mientras con un leve movimiento de su mano, las sombras de los Nomus se desvanecían en el aire, disolviéndose lentamente en un susurro de paz.

El silencio cayó sobre el lugar mientras los tres procesaban lo que habían escuchado. Nezu, por primera vez en mucho tiempo, parecía sin palabras. Finalmente, rompió el silencio con una voz medida.

Izuku, lo que has hecho hoy... nos ha dado un entendimiento claro de lo que enfrentamos. Estos Nomus, y la Liga de Villanos, representan un nivel de peligro que no habíamos enfrentado en años—.

All Might se volvió hacia Izuku, una expresión de agradecimiento y admiración en su rostro.

Has hecho mucho hoy, Izuku. No solo has ayudado a salvar vidas, sino que has traído luz sobre una oscuridad que necesitábamos entender. Tu capacidad para escuchar y empatizar es una cualidad que te convierte en un héroe más grande de lo que muchos podrían llegar a ser —.

Izuku asintió, con la resolución de llevar consigo las historias de esas personas que habían sido transformadas en Nomus. Sabía que tendría que prepararse aún más, para proteger a los inocentes y para enfrentar a quienes creaban tales horrores.

Nezu finalmente habló, con un tono de certeza.

Haremos todo lo necesario para detener esta amenaza. Y, con héroes como tú, Izuku, y la información que has recolectado hoy, tenemos una oportunidad real para luchar y, finalmente, detener a All For One y su legado de terror —.

Izuku caminó hacia donde estaban sus compañeros, sus ojos recorrieron los rostros de cada uno. Algunos de sus amigos parecían estar bien, aunque otros aún mostraban signos evidentes de miedo y agotamiento. Ochako y Kirishima estaban apoyados en una pared, respirando profundamente; Tsuyu y Jirou parecían perdidas en sus pensamientos; y Kaminari temblaba ligeramente, intentando controlar sus nervios. La reciente batalla en la USJ había dejado una marca en cada uno de ellos, una experiencia que, si bien habían superado, no sería fácil de olvidar.

Izuku se detuvo en el centro de todos, con una expresión suave y comprensiva. Sabía lo que tenían que decir, pero las palabras no serían fáciles de pronunciar. Tomó una profunda respiración y comenzó a hablar en un tono calmado pero lleno de determinación.

Sé que esto ha sido difícil para todos nosotros —comenzó, mirando a sus compañeros uno por uno— Lo que enfrentamos hoy no fue solo una prueba de habilidad, sino de voluntad. Y, aun así, aquí estamos. Todos sobrevivimos y salimos adelante juntos. Esa es una prueba de nuestra fuerza, y aunque ahora sintamos miedo, ese miedo no nos define —.

El ambiente se sintió un poco más liviano mientras sus compañeros lo escuchaban, algunos asintiendo, mostrando gratitud en sus miradas. Pero entonces, Todoroki dio un paso adelante, cruzado de brazos y con una expresión fría en el rostro.

¿Crees que esas palabras son suficientes? —dijo Todoroki, con un tono que reflejaba su desaprobación— Si tienen miedo, entonces deberían considerar si realmente pueden soportar la vida de un héroe. Esto no es nada comparado con lo que enfrentaremos a lo largo de nuestras vidas. Si no pueden lidiar con una experiencia como esta, deberían retirarse antes de arriesgar la vida de los demás—.

Sus palabras cayeron como un balde de agua fría sobre el grupo. Ochako y Kaminari lo miraron con sorpresa y algo de incomodidad, mientras que Kirishima frunció el ceño, molesto por la dureza de Todoroki. Izuku lo miró con una mezcla de comprensión y firmeza.

Tienes razón, Todoroki —respondió Izuku en un tono tranquilo pero firme— Ser héroe implica enfrentar peligros constantes y saber que nuestras vidas estarán en riesgo siempre. Pero también significa que, como compañeros, debemos apoyarnos. No todos reaccionan de la misma manera ante el peligro, y eso está bien —.

Todoroki se quedó en silencio, sin responder, aunque su expresión mostraba que estaba evaluando las palabras de Izuku.

Todos ustedes demostraron valentía hoy —continuó Izuku, volviéndose de nuevo hacia sus compañeros— El miedo que sienten no es debilidad; es una señal de que comprenden lo importante que es esta vida y las vidas que están jurando proteger. Así que, si alguien necesita tiempo para recuperarse o necesita ayuda, aquí estaré para ustedes —.

Ochako, con lágrimas contenidas, sonrió tímidamente, mientras Kirishima asintió con determinación.

¡Claro que sí, Izuku! —dijo Kirishima— ¡Lo que pasó hoy fue aterrador, pero creo que eso solo nos va a hacer más fuertes! —.

—añadió Tsuyu, con su característico tono calmo— Gracias, Midoriya. No es fácil lidiar con lo que vivimos hoy, pero es bueno saber que no estamos solos —.

Todoroki observó la interacción sin decir nada más, aunque su mirada mostró un destello de respeto hacia Izuku. Parecía haber comprendido la importancia de lo que Izuku había dicho, aunque no estaba listo para admitirlo en voz alta. Izuku, por su parte, sintió una satisfacción tranquila al ver cómo sus palabras habían ayudado a aliviar, aunque sea un poco, la tensión y el miedo en sus compañeros.

Sabía que aún había un largo camino por recorrer y que este era solo el comienzo de los desafíos que enfrentarían como héroes en entrenamiento. Pero, por el momento, estaban juntos y eso, para Izuku, era suficiente.

Izuku se alejó de sus compañeros y sacó su teléfono para llamar a Tanaka. El aire aún estaba cargado de tensión y el eco de la reciente batalla en la USJ seguía vivo en su mente. Cuando Tanaka atendió, Izuku se aseguró de mantener su tono firme y claro.

Tanaka-san, necesito que traigas al Dr. Nakamura aquí lo antes posible —dijo Izuku, mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie escuchara la conversación— Hay algo muy extraño en esos "Nomu". Creo que se trata de algo que debe ser analizado de inmediato. Estos seres no solo son peligrosos... sino que también parece que alguna vez fueron personas —.

Hubo una breve pausa en la línea mientras Tanaka procesaba lo que acababa de escuchar.

Entiendo, Izuku-sama —respondió Tanaka con un tono serio— Informaré al Dr. Nakamura y nos dirigiremos al lugar en cuanto sea posible. ¿Te han autorizado para este tipo de análisis? —.

Izuku suspiró y asintió, aunque sabía que Tanaka no podía verlo.

Hablaré con el director Nezu sobre eso —dijo Izuku— Pero creo que si el Dr. Nakamura analiza los restos, podría darnos una pista de qué hicieron con esas personas... o lo que fueron en algún momento. Aparte, tengo la sospecha de que algo muy oscuro está ocurriendo en los laboratorios de donde provienen. Quiero saber con certeza qué tipo de experimentos realizaron —.

Entonces no perdamos más tiempo. Nos dirigimos allá en cuanto coordinemos todo. Espera nuestra llegada en unas horas —finalizó Tanaka.

Izuku asintió antes de cortar la llamada. Sabía que tenía que abordar esto con Nezu para obtener la autorización oficial. Aunque esta revelación no sería fácil para sus compañeros ni para los héroes, era su responsabilidad como futuro héroe no solo proteger, sino también descubrir la verdad detrás de aquellos "Nomus".

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Izuku caminó rápidamente hacia la oficina improvisada de Nezu en la USJ. Su mente estaba llena de pensamientos y teorías mientras intentaba encontrar las palabras adecuadas para plantear su propuesta. Al llegar, tocó la puerta con firmeza.

Adelante, Izuku —se escuchó la voz calmada de Nezu desde dentro.

Izuku abrió la puerta y vio al director sentado frente a una mesa llena de documentos y mapas de la instalación. All Might también estaba presente, revisando algunos informes, aunque su rostro reflejaba cansancio.

—Director, tengo algo importante que informar —dijo Izuku mientras cerraba la puerta tras de sí. Su tono era serio, casi solemne.

Nezu levantó la vista, dejando de lado los papeles.

Te escucho, Izuku. ¿De qué se trata? —.

Izuku respiró hondo antes de continuar.

He contactado a alguien que puede colaborar con la policía para investigar más a fondo sobre los Nomus. Es el Dr. Nakamura, un experto en biología avanzada y un colaborador de confianza de Monarch Inc. Ya está en camino para ayudarnos a analizar los restos y descubrir más sobre su origen y la naturaleza de los experimentos realizados en ellos —.

Nezu entrecerró los ojos, pensativo.

Eso es una movida interesante, Izuku. Sabemos que los Nomus fueron personas antes de convertirse en lo que vimos hoy, pero necesitamos respuestas más concretas. Sin embargo, debo preguntar: ¿el Dr. Nakamura está dispuesto a compartir sus hallazgos con la policía y la UA? —.

Izuku asintió con firmeza.

Absolutamente. Él entiende la gravedad de la situación. No solo es un investigador de confianza, sino que también comparte el compromiso de ayudar a resolver este misterio. Su experiencia podría ser crucial para desentrañar cómo operan los responsables detrás de estas atrocidades —.

All Might intervino, cruzando los brazos con una expresión de duda.

Izuku, esta información es delicada. Si bien confío en que tus intenciones son buenas, ¿podemos confiar plenamente en este Dr. Nakamura? Estamos hablando de posibles experimentos humanos. Esto no puede caer en las manos equivocadas —.

Izuku miró a All Might, sin rastro de titubeo en su voz.

Lo entiendo, All Might. Pero te aseguro que Nakamura es el mejor en su campo, y tiene un historial impecable. Además, Monarch Inc. ya ha trabajado con organismos internacionales en investigaciones de alto nivel. Sé que esto es un riesgo, pero también es una oportunidad para obtener respuestas que no podemos ignorar —.

Nezu asintió, tomando una decisión.

De acuerdo, Izuku. Dado el estado crítico de la situación y la necesidad de una investigación detallada, permitiremos que el Dr. Nakamura colabore. Informaré a la policía y les proporcionaré toda la logística para que trabajen juntos. Pero ten en cuenta que estarás involucrado personalmente en esto. Asegúrate de que todo se maneje con el máximo cuidado —.

Izuku asintió.

Gracias, Nezu. Prometo que haré todo lo que esté en mis manos para que esta investigación avance sin problemas —.

Nezu sonrió ligeramente.

Espero grandes cosas de ti, Izuku. Ahora, vayamos preparando todo para la llegada del Dr. Nakamura. Este es un paso importante para descubrir quién está detrás de los Nomus —.

Cuando Nezu se acomodó en su silla, observó a Izuku con una expresión curiosa.

Izuku, antes de proceder, debo preguntar: ¿qué hace al Dr. Nakamura tan especial? ¿Por qué confías tanto en que él puede ayudarnos con algo tan complicado como los Nomus? —.

All Might, que permanecía de pie al lado de Nezu, miró a Izuku con una mezcla de interés y precaución.

Izuku tomó una respiración profunda antes de responder. Sabía que lo que iba a decir era algo personal, pero también era necesario para explicar la importancia del Dr. Nakamura.

El Dr. Nakamura es uno de los mejores en su campo, un experto en biología avanzada, genética y quirks. Pero no es solo su conocimiento lo que lo hace especial. Es su capacidad para aplicar esa experiencia en tratamientos innovadores —hizo una pausa, mirando a ambos para asegurarse de que entendieran la magnitud de sus palabras— De hecho, es gracias a él que yo he podido recuperar mi quirk —.

Nezu levantó una ceja, claramente intrigado.

¿A qué te refieres, Izuku? Pensábamos que tus poderes habían despertado por sí mismos, como resultado de un entrenamiento o un evento excepcional —.

Izuku negó con la cabeza, su mirada volviéndose más seria.

No, director. Como mencioné antes, mi quirk fue robado cuando era un niño, algo que solo descubrí recientemente. Durante años viví como alguien "quirkless". Pero cuando empecé a trabajar con Monarch Inc. y conocí al Dr. Nakamura, él desarrolló un tratamiento experimental específicamente diseñado para reparar y regenerar mi factor quirk. Ha sido un proceso lento, pero gracias a sus investigaciones y tecnología, he podido recuperar poco a poco lo que me fue arrebatado —.

All Might frunció el ceño, claramente afectado por la revelación.

Izuku, ¿estás seguro de que este tratamiento es seguro? ¿No hubo riesgos en someterte a algo tan experimental? —.

Izuku lo miró directamente, su voz llena de determinación.

Sí, All Might, hubo riesgos, pero eran riesgos que estaba dispuesto a tomar. Fue mi única oportunidad de recuperar algo que pensé que había perdido para siempre. Y ahora sé que ese mismo conocimiento puede ayudarnos a entender mejor a los Nomus. Nakamura tiene las herramientas y la experiencia necesarias para desentrañar qué les hicieron a esas personas y, con suerte, evitar que algo así vuelva a ocurrir —.

Nezu asintió lentamente, procesando la información.

Entiendo. Si el Dr. Nakamura tiene la capacidad de hacer algo tan avanzado como regenerar un factor quirk, entonces su participación en esta investigación podría ser invaluable. Sin embargo, esto también significa que debemos ser cautelosos. Cualquier descubrimiento que hagamos aquí será extremadamente sensible —.

Lo entiendo —dijo Izuku con seriedad— Nakamura es completamente profesional. Lo manejará con la discreción que exige la situación —.

Nezu tomó nota mental de todo.

En ese caso, informaremos a la policía sobre esta colaboración y prepararemos todo para que el Dr. Nakamura pueda trabajar con los restos de los Nomus. Esto podría ser un paso crucial para desentrañar los planes de la Liga de Villanos —.

All Might, aunque aún parecía preocupado, finalmente asintió.

Confiaremos en ti, Izuku. Pero mantén tus ojos abiertos. Este camino que estás siguiendo es peligroso, y no solo para ti, sino para todos los que te rodean —.

Izuku asintió, su mirada reflejando una mezcla de resolución y gratitud.

Gracias, All Might. No dejaré que esto se salga de control. Lo prometo —.