Aunque no había sido el día que había previsto Rusty no iba a negar que había disfrutado de pasar la tarde solo con Liam y Zach, gran parte de la preocupación por Lincoln se difumino durante la tarde y si bien todavía seguía manteniendo algo de la misma no era lo único en lo que pensaba, y recordando las palabras de Zach sintió que eso estaba bien, él mismo tenía ocasiones en las que necesitaba un espacio sobre todo cuando se trataba de su madrasta tratando de ganarse su afecto, algo que ya le había dicho varias veces que no se preocupase, pero que la misma no parecía entender del todo.

Algo que había comenzado a tomarle el gusto era salir a dar una vuelta en su bicicleta con el cielo nocturno, sus padres por suerte no parecían del todo reacios a esto pero gracias a que Royal Woods seguía considerándose un lugar pacifico en general tampoco es que hubiesen muchas razones para impedírselo, por lo que mientras se encontraba dando su vuelta usual y sentía el frescor de la noche golpear su cara, irónicamente termino por encontrarse al muchacho peliblanco quien caminaba por la acera con las manos en los bolsillos, encontrándose de frente, mirándose incomodos por un momento antes de que fuese el mismo Lincoln quien rompiese el silencio con un saludo casual levantando su mano y regalándole la peor sonrisa fingida que pudo entregarle.

- No se si me estás saludando o estás practicando para ir a pelear contra alguien disfrazado de murciélago.

Lincoln solo le miró perplejo unos momentos antes de reírse por el pésimo chiste, algo que se contagio a Rusty poco después, bajándose de su bicicleta para caminar al lado de su amigo pocos minutos después.

- Lo siento por lo de esta tarde Rusty.

- No hay problema, tampoco es que me hicieras nada grave, solo que apretaste demasiado fuerte y creo que en un punto vital o algo así.

- Lynn me ha enseñado algo de defensa personal con el tiempo sobre todo después del incidente antes de las vacaciones con el idiota de Chandler, por seguridad principalmente.

- Esta haciendo un muy buen trabajo.

- Se preocupa a su manera, incluso pensó en reprobar un año para no dejarme tanto tiempo solo, pero entre Mamá y Lori la convencieron de que no hiciera eso.

- No suena a que fuese muy fácil.

- No lo fue, hubo mucha paranoia después de ver como quedo con tremenda paliza.

- Ni me lo digas, papá quiso cambiarme de escuela.

- A varios, la gente puede ser muy paranoica, y me incluyo en ese grupo.

- Amen hermano.

- Al menos podrías haberme dicho que no lo creías.

- ¿Querías la verdad no? Eres paranoico y estás un poquito mal de la cabeza.

- Que tú me lo digas si duele.

- Tómalo como pago por mi muñeca esta tarde, pero viejo, ¿Qué te paso? Estabas demasiado alterado.

- Eso es algo que no termino de entender, desde el año pasado tengo esta furia en mi interior, hablar con la mayoría de mis hermanas me parece molesto o cuando me habla mamá o papá siento que solo dicen idioteces, es frustrante, como si me trataran de tonto y eso me enoja.

- Encaja un poco con lo que siempre dan de charla con lo de la pubertad.

- Lo sé, pero eso no lo hace más fácil de lidiar.

- Quizás es variable de caso en caso y tú te llevaste una de las peores partes, aunque no quiero ni recordar cuando papá me dio la charla.

- Ni me lo digas, papá quería hacerlo hoy, pero me salve gracias a que Lynn dijo que por hoy necesitaba descansar.

- La salvadora menos esperada.

- See, antes de conocerte a ti y a McBride ella era mi mejor amiga después de todo, y en ocasiones se toma muy en serio lo de que es mi hermana mayor directa.

- Me lamento por tu primera novia y lo que sufrirá al conocer a Lynn.

- No quiero pensar en ello, en serio.

Durante la conversación terminaron llegando a un parque cercano donde ambos tomaron asiento, al terminar aquellas últimas palabras se dejo caer sobre el respaldo de este y miro el cielo nocturno.

- ¿Y qué tal les fue en la tarde? ¿Zach me odia de nuevo?

- No, Stella se fue, pero los demás nos quedamos a disfrutar la tarde.

- Así que si la espante otra vez.

- No te lo tomes como algo personal, ella ya se alejo del grupo hace tiempo, no resistió el atractivo del grupo.

- Si lo pones de esa forma es sorprendente que nos soportara por tanto tiempo.

- Considerando que a veces actuamos como idiotas, te doy un punto mi estimado anciano amigo.

- ¿Crees que mañana pueda hablar con Zach y Liam? También quiero disculparme con ellos.

- Amigo, solo fue un mal día.

Al voltearse el peliblanco y ver a su amigo devolverle una expresión relajada al decir esas palabras Lincoln se sintió que no sabía como lidiar con lo que pensaba, no entendía de donde sacaba el pelirrojo tanta confianza y al mismo tiempo agradecía de que, tal como su hermana le había hecho entender, su situación no era la misma, había habido esfuerzo en ambas partes y lo que él tenía allí era una amistad que no se rompería tan fácilmente.

Recordar el como al llegar a casa fue, literalmente, aventado a la tina por Lynn quien le dio una ducha helada no había sido la mejor de las experiencias, incluso cuando la había arruinado con el equipo no le habían hecho algo así, aunque si lo pensaba era hasta relajado considerando las múltiples cosas que Lynn podría haberle hecho, quedándose a su lado hasta que se calmo por completo, momento en el que esta cerro la ducha y le hablo más calmadamente.

- ¿Qué no vas a levantarte otra vez?

- Ya me había calmado camino aquí.

- Linc, no le tengas miedo a lo que estás pasando, se un hombre y si algo te molesta dilo, si algo no te agrada también. - La castaña puso su puño en el pecho de este. - Deja salir lo que tienes ahí y créeme que la gente te entenderá, y si incluso alguien como yo pudo comprender eso, tú podrás hacerlo mucho mejor.

La sonrisa que su hermana le regalo fue un elemento que se grabo en su mente, ella era de las pocas personas que lo trataban con una actitud constante, sin condescendencias, su familia y amigos tendían a ponerlo en un pedestal desde el cual si no se encontraba bien lo protegerían y tratarían como si fuese algo de cristal, esa era una de las cosas que detestaba, no podía negarlo, y necesitaba corroborar eso con su amigo en ese momento.

- Rusty, se que no he sido un buen amigo, o al menos no lo que yo considero un buen amigo, incluso si solo fue momentáneamente y ya me perdonaste sigo habiéndote herido, ¿Por qué no estás molesto conmigo?

- (Perplejo) ¿Por qué?

Rusty tampoco se lo había cuestionado demasiado, cuando Clyde y Lincoln rompieron su amistad lo sintió como el momento de recuperar una buena amistad de antaño y termino prácticamente volviendo a conocerlo, pudo notar como varios de los gustos de Lincoln cambiaron, seguía siendo alguien bastante nerd a estándar de sus ojos pero había incorporado cosas "no nerds", era una nueva versión de su amigo con la cual se sentía más cómodo que en el pasado, esa seria la mayor razón a su pensar, pero si eso era suficiente para soportar el ser agredido por este incluso él mismo se cuestionaba ya que no sería suficiente, se conocían de casi toda la vida pero muy superficialmente, era casi como aferrarse a alguien solo por todo el tiempo que tenían juntos pese a que no negaba que habían tenido sus momentos de gran cercanía en el pasado.

- ¿Tampoco lo sabes? - Lincoln sonaba consternado por esto, ¿Acaso era una amistad de dependencia como la que tenía con… ese chico?

- Creo que nunca lo pensé, y creo que es porque nunca necesite hacerlo, sinceramente te conozco desde hace tiempo y eso era suficiente, pero si me lo preguntas… tampoco me agrada ser golpeado.

- ¿Ya ves?

- Si…

Rusty apreciaba al chico, no iba a negar que ni siquiera se había cuestionado su amistad y buscarle motivos en ese punto lo encontraba innecesario, pero pensarlo le había dejado esa pequeña espinita en su mente sobre ello, por lo que cerro sus ojos, dio un fuerte suspiro y, tranquilamente, procedió a darle un zape con toda la fuerza que tenía al peliblanco, uno que tuvo la suficiente fuerza y que pilló tan desprevenido al chico que lo aventó al piso.

- ¡Oye!

- Ahora estamos a mano, ¿Te parece?

Lincoln seguía masajeando su cabeza donde había sido golpeado, si lo comparaba con golpes que había recibido jugando no era mucho, pero, irónicamente, ver una respuesta no amable no lo molesto, se sintió casi como un alivio.

- ¿Te conformas con golpearme devuelta?

- Si, no es que me interese pensar más allá en eso y creo que es suficiente para estar a manos, ¿Amigos otra vez? - Y le tendió la mano.

- Puedo vivir con eso. - Y Lincoln respondió a esta, sujetándola.

Quizás por horario era tarde, pero Lincoln pudo sentir que no lo era en lo absoluto para él.

Minutos después, frente a la casa McBride

Juntarse con Chandler hizo que el día se le pasará más rápido, algo que no le disgustaba en lo absoluto más cuando era precisamente lo que buscaba, quizás había incumplido una de las normas que todavía tenía respecto a la hora de llegar a casa sin haber pedido permiso previo y decir donde había ido, pero fue algo necesario para desahogarse del asfixiante ambiente que tenía su hogar, era incluso saludable si se ponía a pensarlo, la misma doctora López le había recomendado cambios en su rutina diaria y tener esa clase de juntas con nuevas amistades como lo era Chandler eran un buen camino, de eso estaba seguro, además ahora tenía una nueva meta la cual ya había comenzado a planificar por lo que estaba más motivado y revitalizado que nunca, solo que al ver el exterior de su casa un pequeño vuelco en su estómago se hizo presente al recordar las horribles palabras que le había dicho a su padre esa tarde.

Fue un desliz por todo el estrés acumulado, había hablado sin pensarlo y pese a que en el instante que lo dijo se sintió aliviado la culpa no lo había abandonado hasta que pudo distraerse con su nuevo amigo y ahora estaba completamente dispuesto a confrontarlo y pedirle las disculpas necesarias por tales palabras, ingresando con cuidado y una sola misión en su mente, notando que el ambiente en su hogar estaba inusualmente silencioso, más su padre biológico se hallaba sentado en el sofá, mirando la mesita frente a este con una mirada vacía.

- ¿Papá?

- (Desanimado) Hola Clyde.

- ¿Ocurrió… algo?

El oriundo hombre desvió su mirada al escuchar eso, evitando el contacto visual con Clyde.

- Nada de lo que debas preocuparte cariño, son cosas de adultos.

- Si quieres podemos conversarlo, la doctora López siempre ha dicho que la comunicación es vital para poder apoyarnos.

- Apoyarnos… claro, tienes razón hijo.

La voz del hombre se volvió ligeramente más grave al pronunciar esas palabras, algo que no le agradaba en lo absoluto a Clyde.

- Por cierto papá… ¿Dónde está… mi otro papá?

- Pues… no lo sé hijo.

- (Preocupado) ¿No lo sabes?

- Él… dijo que no te atormentaría más, y me pidió el divorcio, algo de lamentarse ser tan mal padre o algo así.

- ¿Qué?

Clyde solo pudo quedarse ahí, en silencio.

Incapaz de comprender porque había sucedido todo eso.

Al día siguiente, secundaria de Royal Woods

Había sido una agradable noche para Liam, eso no podía ponerlo en duda, el día anterior no había salido del todo bien pero termino bien y eso era lo que importaba, incluso termino recibiendo algo tarde un mensaje de Lincoln disculpándose por irse así, una disculpa tardía pero al menos agradecía la honestidad del chico, por lo que estaba más al pendiente de que haría esa tarde, no tenía planes después de todo y al ser los primeros días de clase no tendría mucha tarea así que su cabeza no necesitaría ejercitarse, tenía varias posibilidades y eso le había permitido levantarse animado.

Llevadas algunas cuadras termino detenido en un cruce vial esperando que el semáforo se volviese verde para continuar cuando, para su sorpresa, sintió como su cuello era envuelto por un brazo el cual por la brusquedad del movimiento termino empujándolo levemente mientras volvía a retomar su postura, volteándose para notar a un chico moreno siendo el responsable de aquel ataque furtivo.

- Hola amigo, ¿Qué cuentas?

- ¿Clyde?

- Si, soy yo, el mismísimo Clyde, ¿Qué tal todo Liam?

- ¿Bien?

- Oye, no es necesaria tanta desconfianza.

- Me vas a disculpar pero es raro que actúes así cuando ayer parecías oveja por ser trasquilada cuando te salude.

- El ayer es pasado amigo, el ahora es quien importa y quería conversar, hace tiempo que no lo hacíamos, creo que desde que estábamos en el grado pasado, ay que tiempos.

Liam no sabía bien que pensar de Clyde, pero si el chico había decidido acercarse con aquella renovada actitud, ¿Quién era él para cuestionarlo?

- Pues sí, me hace pensar el infierno que fue estudiar para los exámenes finales así que prefiero no pensar en eso, sino más bien en que conversando con ma' llegamos a un trato bastante bueno, pero necesito tener 16 para concretarlo.

- Interesante, cuéntame más.

- Pues todo empezó hace unas semanas cuando me mando por un pedido a la ciudad…

Conversar era bueno, tener a alguien con el que poder contar su diario vivir siempre era agradable y más cuando era alguien que no lo juzgaba en lo absoluto por ello así que se dejo llevar como lo habría hecho antes con el moreno, si se habían apartado un poco y el día anterior había estado a la defensiva eran cosas que ya no le importaba, pensar no era tan necesario cuando no se trataba de algo importante y esa ocasión era un buen ejemplo de ello.

Mientras se acercaba a la escuela Zach pudo visualizarlos, observando confundido la presencia de Clyde junto al granjero el cual se miraba con una expresión relajada, Clyde por su parte se veía feliz, era extraño que alguien como este se comportase así considerando lo apático que se había comportado por lo que se aproximo a ellos siempre observando fijamente a Clyde quien, en cuanto lo notó, levanto su mano mientras exclamaba con una sonrisa su saludo.

- ¡Hey Zach! ¡Aquí estamos!

- Estoy seguro de que ya nos vio, digo el chamaco viene derechito a nosotros.

Zach miraba fijamente a Clyde entre más se acercaba, el chico era claramente él, al menos en vestuario y cara se le parecían demasiado para ser un reemplazo perfecto de este, mirándolo con detenimiento en el momento que estuvo a pocos centímetros de este.

- ¿Quién eres tú?

- ¿De qué hablas Zach? Soy yo, Clyde, él de siempre.

- Pues el de siempre me mando al diablo ayer.

- Vamos, era el primer día de clases y tenía que sacarme la pereza de la cabeza, solo eso paso, no es para que me trates con tanta hostilidad.

- Es extraño… eres extraño, esto es extraño.

- ¿No somos todos un poco extraños? La doctora López me ha dicho varias veces que debo ser yo mismo.

- Eso si suena como algo que diría el Clyde que conozco.

Zach suspiro ligeramente, la actitud apática que había recibido tan recientemente seguía incrustada en su mente más considerando todos los intentos que había hecho en el pasado por mantener el contacto y sentir que la mayoría terminaban siendo ineficaces, pero de la nada parecía más cercano al Clyde del que se había hecho amigo antes de que el grupo se fracturase, lo cual no le disgustaba en lo absoluto más allá de no saber que pasaría una vez Lincoln se hiciese presente sabiendo que los dos parecían odiarse en la actualidad.

- Liam, ¿Podemos hablar en privado un momento?

- ¿Por qué?

- Por lo que habíamos coordinado de la tarea de matemáticas.

- Pero si ayer no tuvimos matemáticas, era el primer día.

- Si… pero no es de esa clase de matemáticas, es de tú ya sabes.

- ¿Tutorias?

- Si, esas.

- Pero si yo no estoy en una tuto… ¡Ay! - Zach solo pudo darle una patada en la pierna, más considerando que el granjero ya le sacaba una cabeza de altura.

- Solo ven aquí, lo siento Clyde, es algo entre Liam y yo.

- ¿En serio no puedo participar? Soy bastante bueno con las matemáticas.

- Es algo privado, lo siento. - Y tomando de la camisa al granjero este comenzó a jalarlo a una distancia prudente. - Eres pésimo entendiendo indirectas y necesito que lo sepas.

- Tampoco era necesaria tanta violencia.

- Eso no importa, ¿No te parece extraño ver a Clyde tan amable de la nada?

- ¿Y qué tiene de malo? Si quiere volver a acercarse y ser amable no tiene nada de malo.

- Bueno, en eso tienes razón, pero solo ayer… ¿Sabes qué? Tienes razón, no voy a pensarlo tanto.

- Ese es el espíritu mi enano amigo.

- Hijo de… lo que sea, vamos que Clyde parece comenzar a inquietarse.

Cuando Liam volteó a ver a su amigo pudo notar que en efecto, Clyde mostraba varias señales de estar casi desesperado como lo era rascar su brazo, golpear rápida y repetidamente el piso con el pie y mirar a todas partes casi como si estuviera buscando algo o alguien que le estuviera observando, respirando de forma algo alterada para cuando volvieron ambos a su lado.

- ¿Terminaron su charla? Pues entonces apresurémonos en llegar a la escuela que el horario es algo que debe respetarse, y en todo caso, ¿Qué tal tus vacaciones Zach? Liam me conto algunas de sus aventuras en la granja, me gustaría saber en que parte cazaste algunos ovnis.

- (Pensando) Pues sigue siendo obsesivo con el horario, quizás lo pensé demasiado. - A Clyde. - Fuimos en una caravana con mis padres detrás de la pista de un nuevo objetivo por varios estados, de hecho, hay teorías sobre que sería la respuesta a un programa empezado por 2002 sobre…

Y tal como le había pasado a Liam, Zach se dejó llevar por la conversación, encaminándose una vez más a la escuela sin pensar demasiado en lo que ocurría más allá de continuarle conversando al moreno sobre su vida, actualizándose un poco en lo que había pasado, algo que se prolongo hasta que finalmente llegaron al establecimiento sin el menor atisbo de detener la conversación.

Para Liam y Zach nunca había sido tan cómodo conversar con el chico, este no solo no cuestionaba las cosas que comentaban sino que en la mayoría de casos las avalaba pese a lo extrañas que podían sonar, algo que "el viejo Clyde" probablemente nunca hubiese hecho al ser mucho más conservador con las cosas que hacía cuando Lincoln no estaba involucrado, pues generalmente su propia paranoia y miedos le impedían dejarse llevar, sin importar si era una simple conversación o si estaban ya en el lugar a nada de hacer la idiotez de turno, un cambio muy bien recibido por los chicos, por lo menos hasta que llegaron a la escuela y Zach pensó en lo que esa presencia podría significar, sobre todo cuando el día anterior Lincoln había actuado tan bruscamente.

Pues al llegar, pudo encontrar tanto al peliblanco como al otro miembro faltante cerca de la entrada, conversando.

El buen ambiente amaino instantáneamente para los tres pelirrojos, si bien todos habían tenido sus situaciones con ambos chicos sabían perfectamente lo que había significado la rotura de esa amistad previamente, Lincoln estaba muy agresivo en su comportamiento y Clyde estaba actuando de forma peculiar, no se habían detenido a pensar en profundidad lo que podría ocurrir y Rusty no entendía que le había pasado al moreno para haberse acercado nuevamente a los demás, volteándose para ver a Lincoln y como este actuaría, pero al verlo no podía observarlo molesto ni confundido, tampoco feliz, simplemente lo miraba con algo de desconfianza, como quien mira a un desconocido en la calle y ante ese comportamiento no tenía idea como podría desenvolverse la situación.

Por más que habían hablado antes, que habían llegado a ciertos consensos, después de todo lo que se había dicho y hecho una respuesta de parte de Lincoln ante la proximidad de Clyde le era un perfecto misterio y ver a Clyde acercarse tan casualmente a este solo le preocupo más.

Cuando estuvieron a menos de un metro de distancia, casi como si nada de lo que había pasado el último año hubiese ocurrido, Clyde abrazo a Lincoln para la sorpresa de todos, sobre todo para el propio Lincoln.

- Hola amigo, perdón por alejarme tanto y de esa manera, pero ya quedo todo en el pasado, ¿No?

- ¿En el pasado? Clyde, tú…

- No vale la pena pensar en ello, el ahora es lo que importa, si algo paso antes no interesa, podemos seguir con nuestras vidas.

Eran palabras extrañas, sobre todo viniendo de ese chico, las últimas interacciones que ambos habían tenido no habían sido las mejores, el solo recordar el como se refirió a él como si fuese un bully y protegiese a Chandler eran la clara muestra de lo que pasaba por la cabeza de Clyde al verlo, ¿Y ahora decía que nada del pasado importaba y se acercaba como si fuesen grandes amigos?

- No puedo simplemente olvidarlo, quizás lo que me hiciste el año pasado ya lo deje atrás, pero lo de ayer, no puedo actuar como si no me hubieras mirado de esa forma.

Y con calma Lincoln se dio media vuelta, alejándose del grupo mientras Clyde miraba perplejo lo que había ocurrido.

- Pero si eso ya paso, ya no… importa, ¿No?

Los tres pelirrojos miraron con amargura a Clyde y a Lincoln, no había sido el peor escenario posible, pero eso, definitivamente, había salido fatal.

No paso mucho antes de que el grupo volviese a encaminarse al interior cuando Clyde se dirigió a su casillero, por más que aquella reacción de Lincoln le hubiese dolido no podía hacer mucho más, peor considerando que seguían en salones diferentes y tendría que esperar hasta el primer receso, pero mientras pensaba en ello alguien lo llago a su lado, sacando su mirada del casillero para encontrar a un pelirrojo de mayor contextura a su lado.

- ¿Qué tal todo socio? ¿Listo para afrontar nuestras iniciativas?

Chandler levanto su puño en señal de chocarlo con este, realmente no habían pactado ningún saludo o familiaridad en todo lo que llevaban juntos, era una amistad en la que se reunían a desahogar sus penurias y divertirse, eso funcionaba para Chandler, había funcionado más de lo que había esperado y con la conversación que había tenido ayer con él había logrado obtener la suficiente determinación para encaminarse otra vez en ser lo que siempre debió ser, después de todo aunque su padre no esperase nada de él, había alguien que si seguía confiando en él y ello era más que suficiente, pero…

- Por favor no te acerques, nosotros no éramos amigos, así que no hay porque seguir con ese teatro.

Y cerro su casillero, alejándose casi corriendo de la ubicación mientras Chandler se quedó allí, pasmado y en silencio.

Había sido repudiado como si nada por Clyde McBride.