Pues ahí entran los cuatro y se tensan todos menos Escocia.
Gales está como cuerda de violín. Busca la mirada de Galia nada más entrar.
Egipto pone los ojos en blanco con todo esto, del lado de donde están Francia y Galia, de hecho creo que Francia lleva a ella y a su madre, tomadas cada uno de un brazo.
Galia se pasa una mano por el pelo y les sonríe a todos, nerviosa.
Britania se va derechita a Gales a gritarle y a reñirle y a mirar a Escocia para que le ayude, él la mira de reojo.
—What the hell, Cymru!
Gales suspira.
Inglaterra mira a Francia de reojo y luego se vuelve al teléfono fingiéndose muy ocupado. Sonrojándose un poquito. Una de esas... miraditas.
Francia sonríe al notar su mirada, pensando detrás de qué recoveco de todo el parlamento van a besuquearse. Está SEGURO que Inglaterra puede oírle pensar.
Ugh! ¡No! ¡Y no se ha sonrojado más!
Acerca a su madre y a Egipto a él, sin prestar mucha atención a los gritos que está pegando su suegra.
Galia está mirando a Britania y a Gales apretando los ojos. Egipto está poniendo los ojos en blanco porque será verdulera.
Inglaterra se concentra AUN MÁS en el teléfono sonrojándose más y apretando los dientes, todo tenso.
Irlanda mira a Egipto como si estuviera viendo a cualquier actriz. Sonrojadito y con la boca medió abierta, sin decir nada, pero ni caso le hace ella. De hecho, van a venir por ella a preguntarle por este asunto.
Ya, ya lo imaginábamos. Eso le deja bastante tranquilo la verdad. Gales se pregunta dónde tiene su madre el botón de silencio y eso quisiéramos saber todos.
—Mum... mum! Bloody hell! Paraaa! Alba ¡dile que se calle!
Escocia es que se ríe con los gritos y protestas de los dos.
—No te rías, hombre, que me está dejando sordo —sigue Gales.
—¿Ya está? —el pelirrojo mira a su madre.
—Eres la PEOR pareja que pudo tener Galia —asegura ella, haciendo los ojos en blanco y cruzándose de brazos.
—Siempre será difícil superar a un asesino, mum —replica el escocés.
—Ya, ya... defiende a tu hermano tú ahora.
—Pues ya le has gritado un poco.
—¿¡Te parece que le he gritado poco?!
—Seh, creo que aun aguantaría un poco más.
—Oh, fuck you! ¡Es que cada día hace algo peor!
—Hacer cada día algo peor es justo la gracia —Escocia se ríe.
—Mum, ni siquiera entiendes bien esto —Gales vuelve a mirar a Galia.
—¡Deja de hacerte tú el chistoso! —Ignora a Gales—. No lo es cuando hablamos de Galia.
—Y por eso ese problema se ha acabado —Escocia se encoge de hombros.
—¿Sabes mum? Dame un minuto —pide Gales separándose de ellos y yendo hacia Galia, que está ahí con Francia, mirándole—. Hey...
—Allò —le sonríe soltando al francés.
—¿Podemos hablar un minuto a solas? —Gales sonríe un poquito también al verla sonreír y le ofrece el brazo.
—¿Estás bien? —Se acerca y se lo toma, con naturalidad.
—Ahora un poco mejor —Gales le pone la mano encima de la suya con suavidad.
—¿Estás seguro? —le mira, un poco desconsolada.
—Esto es un poco feo... y sospecho que va a ser más feo. Al final supongo que me lo merezco.
—No digas eso, mon amour... —le acaricia la cara.
—¿Tú estás bien? —Gales cierra los ojos. Ella le mira con una cara... suspira y asiente—. No, no estás bien.
—No importa eso ahora —aparta la mirada.
—Venga, princesa... puedes contarme.
Niega con la cabeza y Gales suspira.
—¿Cómo...? No estoy muy segura de qué ha pasado —empieza la gala.
—¿Recuerdas esa vez... con Egypt? Ese regaló en el que ella me hizo una... porque tú le dijiste? No que nos hayamos acostado los dos con ella, sino que... ella hizo lo que sabe hacer tan bien.
—Oui —parpadea, mirándole.
—Yo no sabía... que estaban grabando eso en un video. Todo lo que hacen en esa casa lo graban.
—Sí lo sabías —Inclina la cabeza.
—¿Lo sabía? —Gales levanta las cejas.
—Oui. Lo hace Liechtenstein.
—¿Y yo sabía eso?
—Oui, que Schweiz no puede saberlo, ¿no te acuerdas?
—No lo recuerdo, menos aún que... y-yo estuviera en... de hecho hay tres míos. Dos contigo, uno con... ella. Recuerdo que algo no podía saber Switzerland, pero pensé que era de algo que pasaba en SU casa, no en la casa... esa... —aprieta los ojos.
—Los de su casa tampoco puede, mais oui.
—Pero ¿tú sabes que cada vez que tienes relaciones en esa casa te... Filman y venden eso?
—Es un entretenimiento —se encoge de hombros y Gales se humedece los labios.
—Bueno, igualmente yo no estaba tan enterado de eso. Resulta que alguien lo compró y lo vendió a la prensa. Y ahora todo mundo está diciendo que tú y yo nos estamos separando porque yo te engañaba con Egypt y tú no me soportabas más.
—¿Cómo se vende a la prensa una cosa así?
—Alguien que quiera hacerme daño va y le dice a la prensa, mira, aquí hay un video de este hombre casado con alguien que no es su mujer: pública lo que quieras.
—¿Y quién querría hacerte daño así?—le toma las manos, preocupada.
—No lo sé aún, pero últimamente... mucha más gente de la que pensé —Gales suspira.
—¿E-Es esto... mi culpa? —le mira desconsolada.
—No. No... no, para nada, Galia. Esto... no sé, esto es culpa de alguien más, pero tuya no es —la abraza un poco sin pensarlo—. De hecho, vas a verte afectada por esto, estoy segura... eres la víctima y eso lo hace también complicado.
Galia le abraza de vuelta, con fuerza, porque no se atrevía a hacerlo. Gales le acaricia la espalda y le recarga la mejilla en el pelo.
—Siento estar haciéndote pasar por cosas feas... —susurra y ella solloza, así que él la aprieta más contra sí.
Es que se va a echar a llorar y la van a oír todos porque están todos en ese mismo cuarto.
Francia va a venir casi DE INMEDIATO a quitarle a este bicho espantoso de los brazos a su madre. ¡Por DIOS!
Ella... va a pelear un poco, pero no mucho.
—Espera, France... que estamos bien, bloody hell... que esto es necesario. ¡Déjanos!
Galia acaba por soltar a Gales mirando al suelo.
—Si está llorando, ¡no están bien!
—Bloody hell, Wales, puedes por una vez no destruir todo lo que tocas —protesta Inglaterra empujándole también para separarle.
—Sólo estábamos hablando, no estoy... destruyendo nada —susurra Gales con el corazón hecho un nudo y la verdad va a intentar salir de ahí.
Se lo van a impedir, pero puede quedarse ahí en un rinconcito mientras Escocia se acerca a consolar a Galia también.
Sí, se sienta en un rincón abrazándose las piernas y haciéndose bolita.
Vale, vale, cuando todos están con Galia, porque supongo que Irlanda y Britania han ido también, Escocia le mira.
—¿Qué has hecho? —le pregunta acercándosele, poniéndose en cuclillas frente a él.
—Nothing...
—Algo debes haberle dicho... —mira a Galia y a los demás de reojo mientras Gales aprovecha la distracción y se limpia los ojos.
—L-Le dije seguramente se iba a ver afectada por esto y que sentía hacerla pasar por estas cosas feas...
Escocia le mira y levanta una ceja.
—No le dije nada más, la abracé me pregunto que si era su culpa, le dije que no —sigue.
—Mmmm... ¿Y por qué llora?
—I don't know. No sé qué le hice... quizás si soy horrible.
—Probablemente lo seas —suspira y se incorpora.
—¿Traes petaca? —Gales suspira y se limpia los ojos otra vez.
—No para ti, Borrachín —le tiende la mano para ayudarle a levantarse.
—¿Borrachín? Pff... shut up. Nada, dame un trago —Se la toma. Escocia pone los ojos en blanco tirando de él y luego se la da.
—Como te la bebas toda te estrangulo, creo que voy a necesitar yo también para aguantar todo esto —se encamina hacia el sofá y Gales se echa en él, un poco menos compuesto que de costumbre.
—No, no, juro que solo un trago. Y si podemos escapar a la oficina de England se dónde lo guarda —le da un trago no tan pequeño pero no se lo acaba y el mayor sonríe con eso—. ¿Qué te ha dicho Galia?
—¿A mí? Ni siquiera he podido acercarme —se sienta a su lado.
—Quizás no debería volver a hablar con ella —Gales suspira.
—Probablemente —toma la petaca y le da un trago también.
—Quizás si destruyo todo lo que toco... y voy a terminar destruyendo a Lux.
—Por eso Belgium no quiere que te le acerques —Ojos en blanco.
—Ugh, no me digas eso —aprieta los ojos.
—Pues qué te voy a decir, es la verdad —se encoge de hombros.
—Pero Alba... no era mi intención hacerle nada a Galia, quería hablar con ella y... si necesitaba llorar, ¿por qué no dejarla que llore conmigo y se calme y podamos hablar un poco más tranquilos?
—Pues ya has visto porqué —señala con la cabeza a todo el acolito alrededor de ella.
—¿Crees de verdad que va a pasarme lo mismo con Lux? —Gales les mira también.
—Viendo cómo va todo, vas a tener suerte si lo tuyo con Lux sobrevive a esto.
—No... Si va a sobrevivir. Ugh —Gales se pellizca en Puente de la nariz.
—¿Lo sabes o es algo a lo que desesperadamente te aferras porque otra vez te has dejado llevar por completo y enamorado perdidamente solo por las ganas irrefrenables que tienes de tener una pareja de verdad?
Gales se lleva las manos a los ojos.
—La verdad... igual y hasta te sienta bien esto. No creo que estés preparado para tener esa relación —valora, sin mirarle.
—Sí lo estoy... ¿por qué no iba a estarlo? —le mira de reojo sin destaparse del todo la cara.
—Porque parece importante, parece funcionar y sería una pena que la echaras a perder solo porque no sabes valorarla —le mira de reojito también.
—Alba... funciona bien. Funciona muy bien. Es divertida, es abierta, va rápido pero no creas que tan rápido como supones...
—Lo que digo es que parece que necesitas... aprender a ser una persona completa para que tu pareja te acompañe en vez de esperar que otros te completen a ti.
Gales suspira guardándose las manos en los bolsillos
—Una persona completa no temería estar sola un tiempo y no temería que una relación se termine. Le dolería, sí, pero tendría la certeza de poder seguir adelante e incluso construirla de nuevo si acaso las circunstancias la hacen desmoronarse.
—Es decir, tú también crees que... esa falta de estar "completo" sí que me hace una persona tóxica e imposible para convivir.
—No, pero no juega a tu favor, claramente. Lo que te hace tóxico es tu personalidad de mierda y tu humor idiota.
Gales sonríe un poco, aunque la verdad, esto le está pasando un poco más por encima de lo que quisiera.
—Cálmate, vas bien con Lux, solo no lo eches a perder por ansiedad... creo que puede salirte bien y creo que puede ser una relación lo bastante sólida para aguantar que te calmes un poco y pases tu duelo. No necesitabas correr a sus brazos así. De hecho eso es justo lo que creo que no te hace bien.
—No corrí a sus brazos tan así, las cosas... se dieron. No quiero frenarlas en seco porque voy a perderle también.
—Corriste a sus brazos, chaval, a mí no me engañas. Aún estaba tu cama caliente y ya le estabas mandando mensajitos como England.
—¿Y qué quieres que haga? Decirle, "¿sabes qué?, ahora es mal momento. Ya te hablaré cuando sea buen momento."
—¿No era eso justo lo que él te dijo que hicieras?
—Y eso hicimos... un poco.
—Ya. Pues eso.
—No quiero hacerle daño a él también
—Por eso mismo, parece que esta es la ocasión perfecta para que no sea tu culpa, si no de las circunstancias.
Es que ahora mismo, el estar sin el apoyo de Lux con todo esto le parece una montaña inescalable.
—Ya... puede que tengas razón —es que parece todo lo desanimado que alguien puede parecer. Suspira.
—Mmmm...
—Lo que se viene es una mierda...
—Aun no creo que haya sido mum.
—Es que... los gritos que me va a pegar ahora otra vez. No sé quién haya sido, en realidad... pero quien sea, parece detestarme. Y es que últimamente para donde miro casi todo mundo parece detestarme... hasta Belgium.
—Belgium se calmará.
—No quedan tantas opciones... ¿Sabes? Rome? Germania? Ehm... la... ex de Lux.
Escocia le mira de reojo.
—O France. Al menos es algo fácil.
Escocia mira a Francia.
—Quizás a ti te lo contará... aunque para cómo está England, no pareciera.
—¿A mí? sí, claro —ojos en blanco pero se sonroja un poquito.
—A ti toooodo mundo te ama últimamente.
—Uy, sí... Mira, si aún me dijeras Lux, pero France...
—¿De qué estás hablando? tú te llevas bien con France —Gales le mira de reojo.
—Pero Luxemburg me quiere más —sonríe mostrándole los dientes.
—Bueno, mira, la verdad creo que después de lo del azul —le muestra las manos con una sensación rara en el estómago. "Estas incompleto y tienes que alejarte de él hasta dejar de estarlo". Traga saliva —. No te quiere demasiado.
El escocés se ríe. Gales sonríe un poquito y suspira.
—Dijo que no volvía a confiar en ti... la verdad no sé qué le hizo confiar en ti en principio.
—Si tuviera que preocuparme cada vez que alguien me dice eso…
—Es dulce y un poco inocente... —Gales se ríe bajito.
—Debió pensar que era confiable porque soy tu hermano. Y Belgium…
—Ellos tienen toda una visión especial sobre los hermanos... —Gales sonríe un poquito más.
—Y debió pensar que tú eres confiable porque estás enamorado.
De repente, vuelve Egipto y piden llevarse a Galia.
—Él está enamorado también —replica Gales, que traga saliva mirando a Egipto mientras Francia acompaña a su madre. Egipto les mira de reojo al notar que la miran y se les acerca.
—Hello Egypt —saluda muy propiamente Gales.
—No puedo creer que hayas sido tan arrastrado de hacernos esto a Galia y a mí—ella se cruza de brazos—. Créeme que va a tener consecuencias.
—Yo no hice nada, Egypt. Alguien más me hizo esto a mí —Gales suspira.
—No me importa tu patética vida, británico. Pero Galia... Galia no tiene malicia alguna y yo... Yo sí la tengo y como esto salpique a América te las vas a ver con nosotros.
—Yo sé que Galia no tiene malicia alguna... y esto no h sido en contra de ustedes. Yo no hice nada —Gales suspira otra vez.
—Sigue repitiendo eso, a lo mejor la convences a ella pero hay maneras mejores de vengarte si estás ardido porque te han dejado.
Gales acaba de recordar que la versión oficial es que Galia ha decidido dejarle.
—Se veía venir que eras solo un capricho así que deja de intentar llamar su atención patéticamente.
Gales abre la boca para decir algo y la cierra otra vez. Escocia pone un poco los ojos en blanco con toda esta conversación, pero no dice nada.
Britania se les acerca arrastrando a Inglaterra también para ahuyentar a la zorra de Egipto. No te preocupes que no tiene mucho interés en seguir aquí.
Pues por si acaso. Gales suspira por vez mil.
—¿Qué les ha dicho? —pregunta Britania, ceño fruncido.
—Lo mismo que tú —responde Escocia.
—¿Y what the bloody hell le has dicho tú a Galia para que se pusiera así? —se gira de nuevo a gritarle a Gales.
—Nada. Solo le dije que lamentaba que estuviera pasando por esto. Pero ya está, ya se... es mi culpa, soy una mierda, estoy mal, soy un cabrón y lo hago todo mal, Mum. Tú, England, Charles, la monarquía, el parlamento, venga, vale, todos a la vez... quémenme en la hoguera.
Escocia pone los ojos en blanco otra vez.
—Claro, ahora a hacerte la víctima —Britania también.
—Si pudiéramos quemarte créeme que yo podría las cerillas —replica Inglaterra. Gales suspira otra vez, guardándose las manos en los bolsillos, un poco derrotado.
—Si te queman en la hoguera yo pido tus libros... —suelta Irlanda.
—Yo quiero comerme su hígado, está marinado en alcohol —suelta Escocia, relamiéndose.
—Bueno, la casa es de Galia y mía —sentencia Britania.
—La tierras son mías —añade Inglaterra.
El galés se mira los pies, sin defenderse más ni replicar nada, empezando a tener miedo un poco más real de todo esto. Si todos ellos están reaccionando a sí, es que... los ciudadanos van a comérselo vivo.
Justo por eso.
Se está viendo encerrado perpetuamente en casa por meses hasta que esto pase, sin hablar con nadie, releyéndose sus libros y saliendo a la librería disfrazado, de vez en cuando nada más para hacerse de poquitos libros, no suficientes para mantenerse ocupado. Y alcohol. Va a necesitar MUCHO alcohol. Ahora mismo quisiera ahogarse. Es lo que va a hacer en cuanto llegue a casa, beber y olvidarse un rato de toda esta mierda.
Y es que como le meta Egipto a AMERICA la idea de que él es el nuevo enemigo no va a poder salir ni con disfraz. Olvídate de cenar fuera, de ir al bar, de jugar billar o golf, o de las idas al teatro. Va a plantarle ahí a la CIA.
En la PUERTA, en cada Bar, librería o incluso tienda de ultramarinos o electrodomésticos. No vas a poder comprar una cajita de té sin que te vigilen.
Gales aprieta los ojos porque... vale. Aunque Escocia diga que él es incapaz de estar solo esa es una mentira gorda, ha estado solo prácticamente toda su vida. Deseando no estarlo, pero al final, sabe que podría arreglárselas bastante aislado de afecto por años, de ser necesario... pero una cosa es estar aislado pero poder ir a caminar al bosque o salir al bar o a un restaurante sin que te odien tus vecinos, y otra muy diferente es que no puedas ni siquiera SALIR sin que te escupan o te apedreen.
Ugh. Ugh. UGH. No, bueno. Y en la boda de Escocia seguro que lo matan. Quizás pueda no ir... Escocia estará encantado.
Eso sí, así podrá huir.
Considerando la boda que parece vas a tener no creo que puedas huir.
Eso aún no se sabe.
Ya, ya...
Van a venir a buscar a Gales, que no se entera por estar pensando en esto hasta que todos le gritan.
—Bloody hell! What?!
—¿Puede acompañarnos?
Parpadeo. Parpadeo. Se levanta y todos le miran sin habérselo esperado.
Gales mira al hombre que ha venido con él, yendo tras el sin mirar a nadie.
—Chan Chan chaaaaaan —hace Irlanda de fondo
Lo van a llevar con Galia. La mira y adivinen... si, suspira.
Galia le mira, toda desconsolada y le indican a Gales que se siente bastante lejos de ella.
Gales baja la cabeza y asiente, sin protestar. Sintiéndose así un poco Hannibal Lecter o algo. Pareciera ser este un juicio, en el que él era como un marido horrible, borracho y golpeador… y Galia la pobre víctima. Ahora le darían a él la sentencia. Cien años de trabajos forzados.
Galia solloza medio ahogadamente frotándose las manos y mirándoselas. No ayudas, Galita.
Gales la mira de reojo, porque es que la conoce bastante bien.
—Tenemos un problema con las versiones de lo que ha sucedido de ustedes dos —empieza una de las chicas del parlamento, leyendo las notas.
Gales frunce un poco el ceño mirando a la chica.
—Necesitamos aclararlo para estar seguros —añade ella.
—¿En dónde no coinciden? —mira a Galia.
—La señorita afirma que ella fue quien decidió dejarle a usted por estar... cansada.
Gales traga saliva.
—V-Vale... —responde y es que eso ahora mismo le hace ver peor. Pero es la versión oficial. Y lo había olvidado —. Es verdad, lo que yo dije fue para que sonara un poco menos... patético.
Galia aprieta los ojos.
—Disculpe, my lord, pero tiene que decirnos las verdad para poder ayudarle en esto.
Gales se pasa un dedo por una ceja y luego por la otra.
—A momentos creo que el parlamento se olvida de que todo lo que pasa es difícil. No solo desde el punto de vista mediático o administrativo.
—Entendemos muy bien que lo es, pero el caso es que ir con inventos no va hacerlo más fácil —insiste y Gales se humedece los labios.
—Ella me dejó por estar cansada.
—Podría decirnos... ¿cansada de qué? —la verdad, eso se lo pregunta porque Galia ha hecho un desastre con las explicaciones y no han entendido una mierda y lo de cansada es lo que han más o menos deducido/ concluido.
Es un buen día, se siente bastante mierda como para poder explicar a detalle todo lo que hace mal.
—Pues ¿de qué va a ser? De mí. Soy agobiante, necesito demasiada atención, no le doy espacio a la gente... además bebía más de lo que debería, esperaba que ella cambiara cosas demasiado rápido, fui impaciente y poco sutil. Soy... una persona incompleta que espera que una pareja la complete y... por eso soy un desastre. Cualquiera se hubiera cansado de mí antes, Galia aguantó más de lo que había aguantado nadie —responde sin mirarla a ella, un poco más apasionadamente de lo que querría hablando en este foro.
Galia vuelve a sollozar tapándose nariz y boca con una mano.
—Hasta la última vez que revisé, una mujer podía pedir separarse de su marido sin tener que explicar los motivos a todo el parlamento británico.
—Eso sería si no se hubiera desatado un escándalo de este tamaño.
Gales aprieta los ojos.
—¿Alguna vez hubo abuso? —pregunta un chico y la pura pregunta le rompe el corazón al británico.
—Non —resuelve Galia con la voz más firme que puede.
—Disculpe, my lady, le preguntamos a él.
—No. Sería incapaz de ponerle un dedo encima.
—¿Y abuso psicológico?
—No... O al menos no me lo parece a mí, habría que preguntarle a Galia. Nunca le he faltado al respeto, nunca he intentado hacerla sentir menos.
Galia vuelve a sollozar y es que le caen dos lagrimones. Gales aprieta los ojos al oírla, levantándose y yendo hacia ella.
Se tapa la cara con las manos y Gales se agacha frente a ella poniéndose en cuclillas y poniéndole las manos en las rodillas. Le pone una mano sobre las suyas pero sigue llorando.
—Please, puede separarse de ella, my lord?
—Hey... hey. Todo está bien —saca el pañuelo de su bolsillo y se lo pone en las manos. Ella se sorbe los mocos—. Todo va a estar bien —Gales trata de sonreírle un poco.
Es que vuelve a llorar.
—My Lord, sepárese —pide la mujer del parlamento, en tensión.
—Ugh, voy a irme a sentar. Antes de que me arrastren —le aprieta un poquito la pierna y le deja el pañuelo.
Ella le aprieta la mano por un segundo pero luego asiente y le suelta. Gales se pasa una mano por el pelo y se gira a ellos, volviendo a su lugar.
—Thank you —sigue la mujer toda nerviosa.
—Aun no entiendo la lógica detrás de impedirme que me acerque a Galia.
—La lógica tiene que ver con que ella está en una posición muy comprometida e inestable ahora mismo.
—Está bien... Entonces, ¿ya ha quedado claro cómo ocurrieron los hechos? —Gales suspira otra vez y se sienta en su sitio.
—Yes. Yes, pueden retirarse.
Gales se levanta otra vez, mirando a Galia de reojo, que se toma un momento y se levanta, el mismo que ha ido a buscar a Gales les espera en la puerta para acompañarles.
—¿Cómo te fue en France? —Gales espera a Galia, ofreciéndole el brazo.
—B-Bien. Estoy en casa de Schweiz ahora —Ella le mira y suspira, aferrándose a su bolso.
—Oh, pensé que estabas en casa de Rome... con mum. ¿Cómo están Austria y Switzerland?
—Bien...
—¿Te sientes un poco más fuerte ahora?
Niega.
—¿Qué hago? —Le pone la mano sobre la suya y se detiene. Ella parpadea y le mira.
—E-Estoy bien —niega con la cabeza.
—¿Eso vamos a decirnos el uno al otro todo el tiempo? —susurra.
—Quoi?
—Que estamos bien aunque no lo estemos —la mira a los ojos.
—Es que no quiero que... —baja la mirada.
—¿Qué? —le acaricia la mejilla.
—Te preocupes.
—Me preocupo igual, solo me imagino las cosas en vez de saberlas —le acaricia la mano.
—Pues no lo hagas...
—No es algo que pueda elegir. Mum... ¿Van bien las cosas con ella?
Galia suspira.
—¿No? Está muy protectora...
—No te preocupes de eso —se mira los pies.
—Es imposible dejar de preocuparme por ti... nunca voy a dejar de hacerlo aunque ya no estemos como antes —Gales traga saliva. Galia aprieta los ojos y solloza otra vez—. Ehh... Galia, please... —le pone las manos en las mejillas —. Quizás lo que necesitas es simplemente espacio.
Asiente.
—Lo entiendo. Haré... haré lo posible para que no tengas que verme más que lo indispensable, ¿vale? Tú mandas —Le acaricia la mejilla.
Es que tiembla, frente a la puerta a donde ya han llegado.
—¿Vamos dentro?
Asiente. Gales la suelta con suavidad, tragando saliva. Porque esto tampoco es tan fácil para él. Quizás a esto se refería Escocia con no estar completo.
—I'm sorry —le susurra abriéndole la puerta.
Es que vuelve a llorar.
—Ugh... vale, no, no... Tengo que dejar de decirte eso —cierra la puerta otra vez.
No le van a dejar cerrar la puerta. De hecho Galia va a huir hacia dentro.
Francia sale, de hecho, a abrazar a su madre como si Gales le hubiera estado golpeando.
—Que la dejes en Paz!
Galia se hunde en brazos de Francia pero se lo lleva de ahí. Gales suspira, sintiéndose apaleado, yendo a sentarse a donde estaba antes. Resopla. Escocia le mira a ver qué le han dicho.
—Había unas discrepancias entre lo que dijo Galia y lo que dije yo...
—¿Cuáles?
—Bueno... yo había dicho que al final habíamos decidido separarnos de común acuerdo —Gales se sonroja un poco.
—Uh... —Escocia aprieta los ojos porque sabe que lo hizo él y lo que le costó tener los huevos para ello y aun así no poder llevarse el mérito.
—Galia... explicó otra cosa —murmura —. Ya ha quedado aclarado.
—¿Ya sabes qué le pasa? —pregunta.
—Necesita espacio. Ha llorado todo el rato mientras di mis declaraciones...
—¿Y no tiene suficiente espacio? —Escocia levanta una ceja.
—Por lo visto, no.
—¿Pero qué te ha dicho? —le mira de reojo.
—Que no quiere que me preocupe. En realidad... no me ha dicho casi nada. Que está bien, que no quiere que se preocupe, que está con Switzerland viviendo y que no se siente más fuerte. Creo que le he arruinado la vida. Quizás no debí hacer lo que hice.
—¿Y qué debiste hacer?
—Quedarme y aguantar —suspira.
—Siempre puedes volver —ofrece el escocés con un gesto teatral de la mano.
—¿Soy horrible si no quiero? E-Es decir... —Gales se humedece los labios.
—No. Iba a abofetearte si decías que querías.
—No quiero que ella lo pase tan mal. Ella... es que ella es la víctima en esto, todo mundo va a quererla más.
—Y aun así, llora desconsolada. Ni siquiera sabemos por qué.
—¿Crees que debería ir a preguntarle? —Gales aprieta los ojos.
—Alguien debería hacerlo. Tú... o tal vez su hijo. O su... mejor amiga.
—Vamos comerle el coco a Mum.
—A lo mejor ella ya lo sabe —Asiente.
—Si lo sabe necesitan decírmelo —Gales tira de Escocia hacia su madre que está tomándose un té a corta distancia de Francia y Galia.
—Mum.
—Now what?
—Estábamos preguntándonos porque llora tanto Nanny —Escocia la mira.
—¿Pues por qué crees que va a ser? Por culpa de Cymru.
—¿Por? Él no ha hecho esto.
—Pero ha hecho todo lo demás. Engañarla y ser malo con ella y beber y no ser buen marido.
Escocia levanta una ceja con eso y Gales suspira.
—Y en general lastimarla y hacerle la vida mucho más dura... no tenerle paciencia ni consideración, ¿sigo?
—¿Eso te lo ha dicho ella?
—No, no necesita decírmelo —Britania se sonroja.
Escocia mira a Galia, que está intentando recomponerse con ayuda de Francia que la abraza y le limpia la cara. La verdad, vienen a buscar a Inglaterra.
Bueno, pues que se lo lleven. Ya, ya pensamos que a nadie le importaría.
La verdad puede que a Irlanda le importe porque creo que estaba hablando con él, pero ya imagínanos rara que se lo van a llevar, para e irle todo lo malo que va a pasar.
