La frazada era suave y cálida y la arropaba de una manera deliciosa. Marinette flotaba feliz en un sueño después de tanto agotamiento. Su almohada olía a cuero y lima, como el perfume de su adorado Chat Noir, tanto que la diseñadora se aferraba a ella con mucha fuerza.

-Princess..

Escuchó la dulce voz ronroneante de su gatito y decidió que este era el mejor sueño que podía tener.

-Oh Chaton, así abrázame, quiero que me toq...

Su voz sonó ahogada por el sueño y el cansancio y se interrumpió con un suave suspiro antes de volver al sueño profundo.

-¿Qué?!

Chat Noir detuvo su balanceo sobre el tejado, abrazando a Mary entre sus brazos acercando su rostro para escuchar mejor y se dio cuenta de que estaba hablando dormida.

¡Gracias al cielo! no estaba desmayada, sólo había caído dormida de agotamiento. Bajó de un salto, con su chica todavía en brazos justo en la puerta trasera de la panadería. En ese preciso momento Tom, que salía a sacar la basura lo vio y alarmado se acercó a cargar a su niña.

-Soló esta dormida sr Dupain -dijo el héroe de París- parece que se quedó dormida al salir de clases.

-Si, ha estado agotada estos días, gracias ChatNoir.

El amable hombre entró a su casa con su preciada carga y Chat saltó velozmente para volver a la escuela, debía regresar antes de que Nathalie avisara a su padre de su desaparición.


En la limusina camino a la mansión Agreste, Adrien pensaba en las palabras de la dormida Mary. ¿Qué estaría tratando de decir? ¿Acaso ella quería que él la tocara?

Un intenso rubor cubrió sus mejillas y un hormigueo le avisó de que su sangre corría como loca en dirección al sur. Imágenes de su princesa acudieron a su mente: ella mirándolo con adoración mientras el la sujetaba en sus brazos, ella extendiendo los brazos para darle un último abrazo de buenas noches, ella con la cara de sorpresa cuando la acorraló contra la pared el primer día que se escaparon para besarse, ella con los labios entreabiertos y húmedos por sus besos mirándolo desde abajo mientras él estaba sobre ella en su cama.

Esa última imagen lo llevo a recordar ese breve momento, antes de saltar asustado lejos de ella, cuando estuvo completamente sobre su cálido cuerpo en la cama. Sintiendo la calidez de sus suaves pechos en su pecho y la forma en que encajaban tan bien entre sus piernas.

-¡Adrien, anda baja ya!

La voz de Nathalie lo sorprendió en medio de sus fantasías y tarde se dio cuenta de que tendría que cubrirse con la mochila al bajar del auto o todo mundo se daría cuenta de que tipo de imágenes tenia en su cabeza.

-Tu padre ha salido a HongKong y no volverá hasta el fin de semana, así que tendrás que comer solo, si no te molesta.

-En realidad Nathalie, me gustaría visitar a Mary hoy, ya que tuvo un desmayo en la escuela, ¿crees que pueda ir después de enviar la tarea de Chino?

-Claro, pero tendrás que tener listos todos los deberes-

-Si Nathalie, gracias.

Adrien corrió escaleras arriba entusiasmado y olvidó que la asistente de su padre y su guardaespaldas podían verlo completamente.

-Mmmm es hora de la charla- prácticamente gruño el Gorila.

La envarada mujer se ajustó los lentes sobre la nariz y pensó ir a la farmacia antes de subir al cuarto de Adrien para hablar con él. Parecía que había llegado la hora de la "charla" de padre a hijo y de nuevo a ella le tocaba ser el padre del muchacho.


Sabine Cheng subió un té a la habitación de su hija. Esta estaba despertando justo en ese instante, como si su madre tuviera todo cronometrado expertamente.

-Cielo, has dormido un buen rato. ¿Te sientes mejor?

-Ummm si Mamá, tuve un sueño muy bonito, dijo Marinette sonrojándose.

Sorprendida miró a su alrededor, se encontraba en su cama y no recordaba haber llegado ahí.

-Mamá, yo...

-Tranquila cielo. Al parecer te quedaste dormida en la escuela, ChatNoir que pasaba por ahí te vio y decidió traerte.

-Oh

Marinette sorprendida, se sonrojó pensando en el sueño que había tenido.

-Te llevaremos mañana al doctor, para revisar que este bien. Por ahora descansa, Alia y Nino trajeron tus cosas hace un rato y preguntaron como te sentías, probablemente recibas llamada de Alia más tarde. ¿Quieres algo de comer?

El estomago de Mary decidió rugir en ese momento haciéndolas reír un poco.

-Eso contesta mi pregunta. Le diré a tu padre que te suba alguna merienda.

Se despidió dándole un beso en la frente antes de volver a arroparla.

Marinette suspiró, relajándose y recostándose en sus almohadones. Abrazó su almohadón con forma de gatito y recordó el sueño, dónde le pidió a ChatNoir que la tocara. El rubor cubrió sus mejillas volviéndolas más rojas que los aretes de Ladybug, y se cubrió la cara con las manos.

-Tikki, tikki, estas ahí?

-Si Marinette, aquí estoy, dijo la kwami saliendo detrás de la Chaiselongue donde se escondió de la madre de su portadora.

-Tikki, ¿hablé dormida?

Preguntó la guardiana desde debajo de las cobijas.

-Sólo un poco, cuando Chat Noir te traía hacia acá.

-Noooooo