Toda la primera clase Marinette se mordió las uñas, en la segunda sus pies no dejaban de golpear el suelo con impaciencia, para la tercera clase su estomago empezó a retorcerse y al final de la cuarta hora estaba sudando frío.

Por su mente pasó un pensamiento catastrófico tras otro. Cada uno peor que el anterior. Empezó pensando que quizá el padre de Adrien descubrió su relación y estaba molesto, después de varias teorías pensó que Adrien le diría que lo suyo era un error que el no estaba enamorado de ella sino solo de Ladybug; luego imaginó que él al fin había descubierto la identidad secreta de ShadowMoth por que este era nada menos que Gabriel Agreste, su padre; cuando salió finalmente del salón, Marinette estaba convencida de que Adrien iba a abandonarla, denunciándola por acoso y uniéndose a ShadowMoth/Gabriel en su contra como ChatBlanc.

Adrien la tomó del brazo, sin darse cuenta de su nerviosismo, mientras ella temblaba como una hoja.

-Vamos, Mari.

Caminaron bajo las escalera principales y siguieron por el pasillo hacia la sala de calderas.

La asustada guardiana estaba segura de que dentro de esa oscura sala se encontraba el portador de la mariposa. Cuando el rubio la jaló dentro de la sala de calderas y cerró la puerta, miró a todos lados dentro de la sala que estaba sorprendentemente vacía.

Mirando las calderas al fondo esperando que el villano apareciera ahí, Marinette saltó cuando las manos de Adrien tomaron su cintura desde atrás.

-¡yaaaaaah! -gritó asustada

-Mi lady ¿qué pasa?-le dijo el chico abrazándola.

-Yo... yo... ¿de que querías hablar?

Respondió avergonzada de lo que su imaginación le había llevado a pensar.

Adrien se rascó la cabeza, mirando sonrojado hacia el techo.

-En realidad, yo no quería hablar...

-¿No? ¿Entonc...

No terminó de expresar sus dudas cuando los labios del héroe de Paris se impactaron contra los suyos. A pesar de que el día anterior habían compartido varios besos, este era definitivamente diferente. Podía notar urgencia, necesidad e impaciencia. La forma en que sus manos extendidas sujetaban su cintura mientras ella empezaba a responder el beso, la respiración agitada, el toque de su lengua llamando a la suya.

Sin darse cuenta que habían estado moviéndose, Marinette sintió como su espalda chocó con la pared. Su dramática imaginación totalmente olvidada por ese calor que empezó a sentir subiendo desde su vientre. El beso los hizo acercarse tanto que podía sentir como su pecho chocaba con el de Adrien, sintiendo gustosamente cada detalle. Subió sus manos a sus hombros y luego un poco más arriba para rodear su cuello, aumentando la cercanía.

De repente, sintió algo extraño. Algo independiente que parecía moverse entre sus cuerpos. Se separó de Adrien casi saltando, sólo para ver que él tenía una cara aún más sorprendida.

-Vaya, por fin, casi me asfixio. Después de esto me debes mucho camembert cachorro.

Plagg salió despotricando molesto de la camisa de Adrien, causando la risa los héroes mientras Tikky muy sonrojada lo regañaba en susurros.