Ladies and Gentlemen!

Ando muy apurada escribiendo las actualizaciones de mis historias. Ya saben que se acerca las fechas de navidad y de año nuevo y es donde todos nosotros tomamos nuestras semanas de descanso. Así que, por eso me apure en escribir el capítulo esta vez. Espero que lo disfruten.

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Shadowverse (TV) no me pertenece. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.

Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.


La ciudad se encontraba en ruinas, las personas corrían despavoridas hacia donde ellos pudieran huir, pues ahora ningún lugar era seguro en ese momento. Algunos alcanzaron a huir, otros más eran aplastados por una barra grande de concreto que caía de algunos edificios aledaños. Era una catástrofe, aquel era un horrible escenario que ni en sus más horribles sueños imagino.

El aroma a sangre, el aroma de algo que empezaba a descomponerse. Fuego por todos lados, un cielo oscuro y una neblina tan espesa que hacía tan difícil ver lo que se encontraba frente a él, sentía que ese era el verdadero fin del mundo.

Tenia que verse de esa manera para que así fuera.

Pero ahí no terminaba todo.

En lo más alto del cielo se podía apreciar aquel árbol de la miseria que por tanto tiempo los atormento y los persiguió hasta que pudieron detenerlo. Aunque esa historia había quedado atrás, pues ahora, ese futuro era diferente al que conocían. A la altura de piso se podían ver aquellos horribles vórtices que traían consigo, aquellas horribles sombras que empezaban atacar a diestra y siniestra a todo aquel que se atreviera a pararse frente a ellos.

Algunas sombras más se encargaban de perseguir a todos esos hábiles duelistas para poder tomar sus cuerpos, tomar sus recuerdos, sus corazones, su todo para usarlos como marionetas en aquella guerra que estaba empezando por culpa suya.

Solo sobreviviría el más fuerte en aquel horrible mundo.

Los más débiles morirían.

Aquellos fuertes gritos llenos de dolor y desesperación que eran capaces de helar su piel.

Todo a su alrededor se encontraba destruido y sumido en la oscuridad misma.

Sin embargo, hubo algo más que llamo su atención. Todo a su alrededor se oscureció, volteaba desesperado a todos lados hasta que algo más llamo su atención. A sus pies, se encontraba el peor escenario de su vida.

Sus amigos no fueron lo suficientemente fuertes como para poder derrotar a esa sombra que se burlaba de ellos. Esa maldita sombra que los señalaba mientras repetía una y otra vez lo débiles que eran todos ellos. No sabía muy bien si sus amigos se encontraban respirando o no, tenía tanto miedo a acercarse a ellos que sus piernas no eran capaces de moverse de donde se encontraba.

Quería hablar, pero le era imposible.

Quería gritar, pero de algún modo, sentía que su garganta se encontraba cerrada. Como si de un gran nudo se tratara.

Las lágrimas solo bajaban de sus ojos, mojaba sus mejillas y en el instante que volteo su vista al piso, no pudo evitar asustarse al ver sus manos llenas de sangre. Claro, si es que realmente se podía decir que esas eran sus manos, pues unas horribles garras de color oscuro se podían apreciar. Unas manos tan idénticas a esas sombras que su cuerpo empezó a temblar ante lo inevitable.

¿De quién era la sangre?

No pudo evitar temblar un poco en cuanto vio una cabellera conocida.

Yonazuki Lucia se encontraba respirando lento mientras tosía sangre por la gran herida que se encontraba en su cuerpo. Se encontraba sufriendo, sus ojos ya no eran capaces de brillar como realmente le gustaba.

Su cuerpo entero tembló, sus rodillas se vencieron que no dudo caer y tratar de abrazar a ese delgado cuerpo que sufría.

-Es… tu… cul… pa…

Lo escuchaba susurrar en repetidas ocasiones.

No, aquello no podía ser verdad.

Aquello era una maldita pesadilla.

Aquello…

No pudo pensar más en cuanto vio que Lucia ya no respiraba más y su cuerpo poco a poco empezaba a enfriarse. Con rabia, con dolor y desesperación, abrazo aquel delgado cuerpo mientras gritaba su nombre para intentar que despertara, aunque sabía muy bien que aquello era inútil.

Todo lo que hacía era inútil.

No se dio cuenta, pero a su alrededor, aquellas llamas negras lo rodeaban. No eran capaz de quemarle, pero sí de consumir todo a su alrededor. Cuando se dio cuenta, el joven de cabellos blancos ahora solo era ceniza que empezaba a desaparecer con el viento mismo.

"Tú y yo somos iguales ahora"

Escucho de algún lado.

"Ryugasaki Hiro, este es tu destino"

El ahora identificado Hiro no pudo evitar alzar sus manos y cubrir sus oídos con fuerza. Sentía que aquella horrible voz venia de lo más profundo de su pecho.

-No es cierto -Murmuro con pesar.- Mientes

"Las personas que amas, están destinadas a perecer en tus manos"

-Mentira

"Esto lo causaste tú, tú eres el único culpable de esta historia"

-Cállate

"Eres el único que hará perecer al mundo entero"

-¡Cállate!

Abrió los ojos mientras se levantaba asustado de la cama en donde se encontraba descansando. Podía sentir el sudor resbalando por su cuerpo entero, aquel corazón acelerado que golpeaba con desesperación su pecho. Un horrible zumbido era capaz de escuchar y atormentar sus oídos antes. Aún era capaz de escuchar aquellas horribles carcajadas de aquella sombra que no pudo evitar soltar un pequeño quejido antes de que el lado contrario de la cama se hundiera y ahí se encontrara con un preocupado Lucia.

-¡Hiro! -Hablo Lucia con cierta desesperación.- ¿Qué sucede? ¿Te encuentras bien?

Ver a Yonazuki Lucia a su lado, provoco que Hiro lo mirara asustado. Los recuerdos de aquel horrible escenario empezaron a consumir su mente. No era capaz de mirarlo a los ojos, era imposible que él se encontrara ahí a su lado. No merecía tal afecto de él. No merecía aquel cariño con el que le susurraba aquellas palabras de preocupación. Trato de evitar aquel toque gentil que empezó a retroceder hasta caer y rodar por la cama misma. Bajo la vista para prestar atención a sus manos, volvió alzar la misma para tratar de averiguar el lugar donde se encontraba. Una fuerte presión en su pecho sentía que, para respirar, realmente era imposible.

-Debo regresar a Nekome -Susurro con desesperación.- Debemos regresar, la ciudad está en ruinas, todo se encuentra perdido -Hablaba tan rápido que le era difícil seguir el ritmo de la conversación.- Es mi culpa, todo esto es mi culpa, les hice daño, te hice daño, lo siento tanto, lo siento

En cuanto el usuario de deck Vampírico despertó y se encontró con un alterado Ryugaski Hiro a su lado, no pudo evitar preocuparse por él. Realmente había creído que las pesadillas habían terminado, pero al verlo en ese estado, no pudo evitar preocuparse y tratar de acercarse a él para poder decirle que estaba bien. Pero en cuanto sus ojos se encontraron, este quería huir desesperado de él, de su toque que provoco que cayera rodando por la cama para encogerse un poco en el suelo.

Realmente le dolía tanto verlo de ese modo.

Pero, aunque en ese momento Hiro se encontraba aterrado, Lucia sabía muy bien que tenía que permanecer a su lado para hacerlo entrar en razón.

Con suavidad y mucha paciencia, se fue acercando poco a poco a él. Pasos lentos, un toque tierno. Se agacho a su lado y con aparente seguridad, pues sus manos empezaron a temblar un poco, poso su mano en aquella espalda para darle suaves palmadas.

-Respira hondo -Hablo con tranquilidad. Se alegro al ver que Hiro acataba a su orden.- Ahora saca el aire despacio -Fue acercando su cuerpo a él. Envolvió al de cabellos rojos entre sus brazos. Fue hasta ese momento que Lucia pudo soltar un pequeño suspiro en cuanto sintió aquellos brazos rodear su cuerpo. La manera en que pegaba su rostro a su pecho, provoco que soltara unas pequeñas risitas por aquellos cabellos tan desordenados que le empezaron a dar cosquillas.- Aquí estoy Hiro, estoy a tu lado, nunca me iré -Era imposible ver el rostro del nombrado, así que solo siguió acariciando sus cabellos.- ¿Puedes escuchar mi corazón? ¿Puedes sentir mi calidez? Es la prueba de que estoy aquí a tu lado, de que me quedare aquí aun cuando me pidas que me marche, te amo demasiado como para dejarte -Sintió a Hiro relajarse. Tomar un pequeño respiro y alzar su mirada. Cuando Lucia se encontró con aquel ojos azul y ese ojo ámbar, sonrió un poco para acariciar su rostro, quitar aquellos molestos cabellos y besar su frente con suavidad.- Aquí estaré siempre

-¿Aun cuando tenga una horrible cicatriz?

-Eso es lo de menos -Carcajeo Lucia.- A mis ojos, tú siempre serás Hiro y eso es lo único que me importa -Rozo sus narices con suavidad.- ¿Cómo me ves tú?

-Como Lucia -El de cabellos blancos asintió contento.- Es así como te veo

-Entonces no debes de temer -Lucia negó con suavidad.- Nunca serias capaz de hacerme daño, soy demasiado fuerte, así que puedo protegerte, puedo protegerme, no debes dudar de mi

-¿Me culparías de todo si resulta que es mi culpa?

-No sería capaz de hacerlo, tendrías tus razones, pero nunca harías daño a los demás, nunca me lastimarías -Se quedaron en silencio por unos minutos. Lucia pudo sentir como Hiro se había tranquilizado por completo. No importando que su espalda empezaba a dolerle en ese momento, simplemente se dejó abrazar con un poco más de fuerza por él.- ¿Quieres que le hable a tus padres o a Marguerite? ¿Estarías más seguro si le hablo a alguno de ellos para saber cómo están las cosas en Nekome?

-¿Podrías hacerlo?

-Si así puedo tenerte tranquilo a mi lado, haría cualquier cosa para decirte que lo que viste, fue una horrible pesadilla -Lucia deposito un pequeño beso en la nariz del de cabellos rojos.- Pero antes debemos comer un poco y alistarnos para verlos -Bromeo el de cabellos blancos.- No creo que sea necesario que nos vean con los cabellos desordenados y con estas marcas sobre mi cuello

En cuanto Lucia alzo su cuello y mostro aquellas tiernas mordidas con orgullo, como si las mismas fueran grandes tesoros. Hiro no pudo evitar sonrojarse y avergonzarse. Tal pareciera que era él el que sentiría vergüenza por los dos, porque aquella gran sonrisa que se podía apreciar en el rostro del de cabellos blanco, le decía que encontraría mil y un maneras para molestarlo.

-No lo hagas parecer más obvio por favor -Dijo Hiro con voz cansada.

-Entonces no vayas a olvidar lo que te dije -Lucia alzo los hombros despreocupado.- Si te sigues atormentando con tus pensamientos, hare lo que sea para sacarte de ahí, así que es mejor que no juegues con fuego

Aquella amenaza fue más que suficiente para hacerle saber que aquella era la realidad y que lo que "vio" solo fue culpa de un sueño.

Pero para estar seguros, realmente necesitaba saber que todos se encontraban bien y que la ciudad no caería en ruinas por su culpa.

.o.

Si las miradas mataran, Leon Aurenche ya estuviera enterrado varios metros bajo tierra.

Claro, el que una vez fue conocido como el director de Genesis Company, se encogió un poco ante aquella mirada de Yonazuki Lucia. Al voltear a sus espaldas y encontrarse con esos ojos que eran capaz de perforar su nuca, el hombre de cabellos rubios soltó un suspiro mientras alejaba su mano de la frente de Hiro y alzaba las mismas para hacerle saber que no le estaba haciendo nada malo.

¿Cómo es que se había llegado a esa situación?

Una vez que Hiro y Lucia pudieron tomar un baño caliente y comer un poco de la comida que "Nikolav" les había preparado y dejado en otra de las habitaciones, fue cuando Lucia se levantó, cerro por un momento sus ojos y susurro el nombre de Ryugasaki Eiji, justo como lo había hecho la vez pasada, pero cuando abrió los ojos, en su lugar, se encontró con el antiguo director de Genesis parado con aquella sonrisa que sentía que se estaba burlando de ellos.

Claro que en el momento que lo vio, Lucia no pudo evitar arrugar el ceño y pararse enfrente de Hiro mientras alzaba su mano, listo para enfrentarse a un duelo contra él si era necesario.

-Veo que sigues teniendo ese lado protector con Ryugasaki Hiro -Bromeo Leon.- Pero no estoy aquí para saldar cuentas pendientes -Hizo una pequeña reverencia.- Eiji y Asahi se disculpan por no venir, en su lugar, me pidieron que le hiciera un análisis a su hijo para empezar atacar con el problema -Sonrió en cuanto se levantó y vio como Lucia bajaba sus defensas.- Creo que si les hubiera hecho daño, hubiera sido desde un principio pero en su lugar, estoy aquí de frente ante ustedes -Soltó un pequeño suspiro mientras se cruzaba de brazos.- Saldando varias deudas que tengo pendientes, así que si me lo permites, me gustaría saber qué es lo que pasa dentro de su mente

Lucia no tuvo otra opción más que dejarlo, a pesar de que tenía mil y un razones para evitarlo, no podía hacer nada contra él, sabía muy bien que él también podía ayudarlos frente a ese problema. Tuvo que dar un paso a un lado y mirar a Hiro, como si quisieran asegurarse que aquella era una buena idea. Tenía que confiar en los momentos difíciles, tenía que mantener la calma y observar con atención, esperar a cualquier señal que sea desconocida y atacar si es necesario. La gran sonrisa que se podía apreciar en el rostro del de cabellos rojos, era una clara señal de que no era necesario ser demasiado bruscos con él. A veces no lograba entender como Hiro era demasiado noble con las personas malas y terminaba por perdonar a los mismos. Sentía que tenia que hablar seriamente con él, pero de algún modo, ese era el lado que más le gustaba a él. Un lado que no cambiaria por nada del mundo.

Si Leon se encontraba ahí, era porque sus padres se lo pidieron, era imposible que este quisiera hacerle daño.

Por una vez, confiaría en él.

-Confió en que me dirás solo la verdad -Dijo Hiro con decisión.- No me ocultaras nada, si quiero confiar en ti y en mis padres, esto será necesario para poder avanzar

-Así será

Ambos pusieron de su parte para poder avanzar más rápido en una situación donde el tiempo es oro.

Con las nuevas habilidades adquiridas de ese otro mundo que conocieron y del árbol de la miseria, el poder que tenía Leon era mucho más grande y poderoso. Hiro cerro sus ojos en cuanto sintió al ex director de Genesis posar su mano en su frente y cerrar sus ojos de igual manera para poder concentrarse y tratar de analizar lo que en realidad estaba pasando.

Fueron varios minutos donde la habitación se mantuvo en silencio, donde Lucia se sorprendió al ver un pequeño destello azul saliendo de la mano de Leon. Tuvo que aguantarse las ganas de intervenir, sabía muy bien que no iban a lograr nada si seguían peleando solo ellos dos, ahora que habían perdido una primera vez, tenían que confiar en los demás para poder arreglar el problema en el que se metieron.

Fue así como regresamos al inicio.

Cuando Leon termino, se cruzó de piernas y poso su mano en su mentón. Como si estuviera tratando de pensar sobre lo que había visto o sentido.

-Interesante -Murmuro. Ambos jóvenes lo miraron con atención.- Por tu ojo, diría que la sombra es capaz de controlar tu cuerpo por completo pero al ver tu mente y sentir tu corazón, puedo decir que pudiste controlar el mismo sin que te llegara afectar como lo hicieron con los demás duelistas en ese momento -Sonrió Leon.- Una increíble fuerza de voluntad es la que cargas en tus hombros -Carcajeo un poco mientras miraba de reojo a Yonazuki Lucia.- Un cariño sincero, la razón por la que decidiste cometer aquella tontería, la persona que decidiste proteger -Ambos jóvenes desviaron su mirada para mirarse a los ojos.- Tu fuerza viene de las personas que confían en ti, de las personas que quieres, pero lo que hiciste, la razón por la que pudiste controlarlo, viene de una fuerza superior -Alzo los hombros despreocupado.- No es necesario que lo mencione, estoy más que seguro que ambos ya se dieron cuenta de ello y me alegra que lo hicieran, siento que todo el mundo sabía de ustedes, pero ustedes fueron tan lentos como para aceptarlo al fin

Claro, tampoco se esperaban que, ante aquella declaración, al parecer siempre fueron los últimos en enterarse sobre la verdad que existía entre ellos dos.

Lucia carraspeó un poco para poder cambiar de tema. Aunque su rostro se encontraba levemente rojo eso no debía de importar cuando tenía una duda más.

-Pero eso también significa que aunque Hiro tenga el control sobre la misma, esa sombra puede jugar con su mente, engañarle que es verdad o mentira y mostrarle diferentes escenarios -Analizo el de cabellos blancos.- Justo como el que tuvo esta mañana

-Eso también puede ser posible -Sonrió Leon ante aquella excelente deducción.- Su mente se encuentra fuerte porque fuiste capaz de controlarlo y la sombra lo sabe muy bien -Señalo al joven usuario de Vampirico.- Ryugasaki Hiro tiene muchas debilidades pero la más fuerte, eres tú, Yonazuki Lucia, por eso el ataque iba dirigido a ti, si no hubiera fallado esa vez -Leon guardo un poco de silencio.- Las cosas no hubieran salido bien para el mundo, eso es lo yo diría si me preguntaran, Hiro es más fuerte de lo que crees y tal vez hubiera cometido una locura por ti -Sonrió un poco.- Deben tener cuidado a partir de este momento, es muy probable que quiera hacer un segundo ataque y esta vez, no fallara -Les dio la espalda.- Por eso decidió mostrarte estas imágenes, quiere hacerte caer, debes estar alerta, debes encontrarte despierto para saber cuál es la realidad y cuál es el sueño

-¿Cuál sería la mejor forma de saberlo? -Murmuro Lucia muy bajito con su mano en su mentón.

Fueron unos cuantos minutos en silencio los que se llevaron. Al final, el de cabellos rojos sonrió mientras se levantaba de su asiento y caminaba hacia donde se encontraba Leon para poder darle la mano.

-Gracias por hacer esto Leon -Hiro decidió cortar la conversación en ese momento.- Dale las gracias a mis padres y diles que espero verlos pronto

-Ellos también sienten lo mismo -Hizo una pequeña reverencia Leon.- Como dije, aún tengo algunas deudas que pagar, así que si me necesitan, solo deben pronunciar mi nombre así como le han hecho todo este tiempo -Sonrió.- Nos veremos en otra ocasión, jóvenes héroes

Tanto Hiro como Lucia cerraron los ojos, contaron hasta tres y al momento de abrirlos, se dieron cuenta que él ya se había ido.

Ambos jóvenes se miraron.

Sin duda, necesitaban armar algún plan para poder ganar esa pelea.

.o.

-¿En qué tanto estás pensando? -Pregunto Hiro con curiosidad al ver a Lucia en silencio.

Hacía ya un par de horas que Leon se había marchado. Ellos se habían quedado solos en aquella habitación. Mientras Hiro terminaba de almorzar antes de haber sido interrumpidos, Lucia se había mantenido en aquella misma postura, de vez en cuando se levantaba a caminar de un lado a otro, otras veces se detenía a mitad de la habitación y soltaba un pequeño quejido frustrado.

Al verlo de ese modo, el de cabellos rojos no podía evitar mirarlo y sonreír. Hubo muchas veces en las que se preguntó, que tanto pensara aquella cabecita. Aunque siendo sincero, ese era el lado que más le gustaba ver a él. Al final, lo vio soltar un pesado suspiro y sentarse en la silla que estaba frente a él. Dio un pequeño sorbo a la taza e hizo un gesto porque su café ya se había enfriado.

-Solo estaba analizando lo que nos había dicho Leon -Dijo el de cabellos blancos, quizá, hablar en voz alta le ayudaría a poder encontrar una buena solución.- ¿Cuál sería la mejor forma para saber que era la realidad y que era un sueño? Lo que te hizo ver esa sombra -Guardo silencio en cuanto miro a Hiro, con suavidad, subió su mano al rostro del de cabellos rojos. Acaricio con ternura aquella gran cicatriz.- Lo que te hizo, es algo que no le perdonare, es algo que no me perdonare, por eso estoy tratando de analizar qué es lo que ya sabemos y que es lo que estamos pasando por alto

Hiro se cruzó de brazos, movía su cabeza de un lado a otro. Cerraba sus ojos con fuerza y en el momento que los abrió, solo se encogió de hombros mientras volvía a recargar su mejilla en la tierna mano de Lucia. Que bien se sentía aquella suave caricia.

-Esto no debe ser algo por lo que debas culparte -Dijo Hiro.- Yo decidí protegerte, decidí hacerlo porque realmente quería hacerlo, porque no hubiera resistido verte lastimado de este modo en el que estoy -Poso su mano sobre la de Lucia.- Aunque me vea de esta manera ¿Me seguirás queriendo? Tal vez después obtenga la apariencia de una horrible sombra, tal vez olvide lo que soy en realidad, pero ¿Seguirás estando a mi lado?

-¿Pero que tonterías estas diciendo? -Carcajeo Lucia.- Claro que te seguiría queriendo, te seguiría amando aun si fueras una horrible sombra o un temible dragón que quisiera destruir todo a su paso -Negó con suavidad.- Lo que siento por ti, nunca cambiara, a mis ojos, siempre serás el Ryugasaki Hiro que conozco

Ambos jóvenes soltaron pequeñas risitas. Sentían que estaban diciendo muchas tonterías cursis. Agradecía que solo se encontraban ellos dos en ese lugar para poder disfrutar de ese agradable momento juntos.

Eso eran sus tiernos sentimientos que cada día florecían para poder convertirse en algo muy hermoso. Una bella calidez que desbordaba de sus pechos.

Ese era aquel tierno y bello amor que ya no podían detener, de la que muchas veces no podían evitar temer un poco. Pues al mismo tiempo que los hacia fuertes, también los podía hacer débiles frente a tantos enemigos que quieren verlos caer.

Un amor que puede volver loco a cualquiera.

Amor.

Claro. Era eso.

-¿Lucia?

Hiro pregunto en cuanto terminaron aquellas caricias a su rostro.

-Amor -Susurró.- Es la forma en que puedes diferenciar lo que es la realidad y lo que es un sueño -Tomo ambas mejillas de Hiro y apretó su rostro con un poquito de fuerza.- ¿Qué es lo que sientes cuando hago esto?

-¿Dolor? -Se retracto de aquella respuesta en cuanto vio el rostro molesto de Lucia.- ¿Calor?

-¿Qué fue lo que sentiste cuando la sombra te mostro aquella horrible visión?

-Frio y desesperación -Dijo Hiro cabizbajo.- Te vi siendo víctima de mis decisiones, no poder haber hecho algo más, supongo que es lo que siempre me atormentara

-Pero fue un simple sueño -Sonrió Lucia. Se levanto de su asiento y beso con ternura la frente del de cabellos rojos.- Cuando no tengas idea -Beso la punta de su nariz.- De si es un sueño o no -Beso ambas mejillas.- Quiero que recuerdes esta calidez, quiero que recuerdes mi calidez, si el motivo por el que no has enloquecido soy yo, entonces puedes usarme a tu antojo -Se detuvo cuando estuvo a punto de besar sus labios.- Mientras me mantenga a tu lado, no hay nada que temer, puedo ser tu mayor debilidad pero también tu mayor fortaleza, jamás olvides que yo puedo protegerme solo, soy demasiado fuerte para protegerte a ti también

Sus labios se pegaron con cierta inocencia. Movimientos suaves, pequeños suspiros. Aunque sus cuerpos temblaran por lo nerviosos que se encontraban, aquello en realidad no importaba. Sentían que era imposible controlar sus manos pues las dulces caricias estaban empezando.

Se separaron en cuanto sintieron que les faltaba el aire. No importando que se encontraban agitados, la sonrisa de sus rostros era demasiado bella que simplemente pegaron sus frentes y cerraron sus ojos con tranquilidad.

-Es amor el culpable de que aquella sombra siga molestándonos -Dijo Lucia sin más.- Escuchaste lo que nos dijo la sombra, si no hubiera sido por nosotros, ella seguiría aquí, alguien perdió mientras todos se encontraban dormidos -Suspiro.- Quiere hacernos caer en la misma desesperación que él, quiere traer a las sombras, sumir al mundo en sueños y volverla a ver

-Sera difícil encontrar a una persona que perdió a su ser querido

-Pero no será difícil para todos nosotros si trabajamos juntos

Separaron sus frentes, se miraron con atención y asintieron. Era momento de dejar de pelear solos cuando todos ellos siempre se encontraban a su lado para ayudarlos. Miraron el par de lentes y la capa que se encontraban perfectamente acomodados en la mesa.

Sabían muy bien lo que significaban esas palabras.

-¿Nos vamos a nuestra casa? -Pregunto Hiro.

-Vamos a nuestra casa -Respondió Lucia con una sonrisa en su rostro.

Sin dudar, llamaron a "Nikolav" para que hiciera los preparativos necesarios para viajar lo más pronto posible a Nekome. Este hizo una pequeña reverencia e inmediatamente se empezó a mover.

Era momento de terminar con toda esa pelea. Era momento de dar fin a las tragedias.


¡Muchas gracias por leer!

¡Chan chan chan chan! ¿Creyeron que iba alargar más esta situación? Pues están equivocados, no me gusta darle mucha vuelta a la historia, quisiera que terminara bien. Así que esperen para el próximo capitulo. ¡Nos vemos hasta después de navidad y año nuevo!

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¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Jueves 19 de Diciembre de 2024