Ladies and Gentlemen!
Iniciando el año con una historia más. Me fui una semana de vacaciones, pero estuve escribiendo ideas para mis historias. ¡Y me llevo la sorpresa de que casi terminaba de escribir los capítulos! Por eso hasta me dio tiempo de subir este capítulo. ¡Espero que les guste!
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Shadowverse (TV) no me pertenece. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.
Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.
-¡Maldición!
Gritaba lleno de furia aquella sombra que intentaba ocultarse de aquellas dos personas que lo estaban cazando. Su sangre hervía al igual que el sudor resbalaba por su frente. Tuvo que apretar con fuerza sus dientes y estrujar a su cuerpo el brazo que se encontraba herido.
Cerraba sus ojos con fuerza y mordía su lengua en cuanto, de sus manos, un fuego negro apareció y empezó a cauterizar la gran herida de la que no podía evitar soltar pequeños quejidos. Sabía muy bien que tenía que escapar de aquel lugar o el rastro de sangre que dejo atrás les facilitaría la tarea de encontrarlo. Y aun no era el momento de caer derrotado.
¿Qué era lo que había pasado para que se encontrara en esa situación?
Era tan fácil como decir que Ryugasaki Eiji lo había estado tratando de seguir todo ese tiempo, muchas veces pudo escapar de él y ahora que al fin lo encontró, fue capaz de descargar toda su furia contra él.
Era algo que ya estaba esperando que viniera de él, pero nunca llego a imaginar la fuerza con la que sería atacado. Aquel poder oscuro que aún es capaz de controlar, era demasiado poderoso a lo que había imaginado, a lo que sus compañeros sombras vieron una vez, era capaz de hacerte temblar solo con una simple mirada. No por nada, antes era conocido como aquel que controlaba la calamidad y la desesperación.
Aquel que guio al árbol de la miseria a ese lugar, ahora se encargaba de destruir a todo aquel que intentara perturbar con la tranquilidad de aquella ciudad. Se encargaría de destruir a todo aquel que intentara a lastimar a su querido hijo. Claro, como si él no lo hubiera hecho en el pasado. Todos lo sabían, no podía comprender porque fue capaz de traicionarlos y estar al lado de aquellos que arruinaron sus planes.
Pudo defenderse de los primeros ataques, pero de los que vinieron después, realmente salió muy mal herido. Su cuerpo entero era capaz de temblar del miedo ante aquella mirada, ante aquella gran presencia que prefirió huir de ahí, todo lo que sus pies le permitían.
Era difícil utilizar sus trucos contra él. Era difícil utilizar el poder que aquel hombre es capaz de controlar fácilmente.
-Es demasiado fuerte -Mascullo molesto.- ¡Maldita sea! -Soltó un pequeño quejido.- Ambos son demasiado fuertes
Porque para desgracia suya, Ryugasaki Eiji no se encontraba solo en aquella noche de caza. Como había dicho desde en un principio, había dos personas que en esa noche estaban más que dispuestos a ir por su cabeza y sabía que no estarían satisfechos hasta conseguirla.
En el momento que intentó huir, su cuerpo cayo con brusquedad al piso. Había chocado contra una persona de la que no pudo evitar que aquellos escalofríos aparecieran ante aquella mirada, que, si matara, él hubiera desaparecido en ese momento sin posibilidad de completar su plan de llevar a todos al mundo de los sueños.
Ryugasaki Asagi se encontraba ahí. Había impedido su huida la que se consideró una vez el receptáculo del árbol de la miseria. La que una vez todas las sombras vieron como su líder más preciado y a quien una vez él como sombra respeto.
Realmente se encontraba considerando que meterse con Ryugasaki Hiro, había sido un grave error de su parte. Claro, no era su culpa, ese tonto duelista usuario del deck Dragonico se había metido en su camino cuando él solo había querido asustarlo un poco y tenerlo a su merced. Había querido herir a Yonazuki Lucia en su lugar, pero para su desgracia, no pudo ser así. Ahora, ahí se encontraba frente aquellas dos temibles miradas.
-Heriste a mi pequeño niño -Escucho con voz sombría a la mujer.- Y esto se convertirá en una caza de sombras a partir de ahora
Tuvo que huir con la cola entre las patas, justo como las ratas cuando encuentran en peligro, él tuvo que esconderse para evitar ser atrapado.
Es de esta manera en la que regresamos al presente.
Tuvo que volver a correr una vez que la sangre pudo ser controlada.
Tenía que huir, tenía que esconderse y no salir hasta que las cosas se encuentren más calmadas. Tenía que apresurarse en la búsqueda de Ryugasaki Hiro si es que quería tener el control sobre el mismo y hacer que el árbol de la miseria regrese.
Necesitaba verla.
Necesitaba saber que ella se encuentra bien.
Necesitaba saber que ella se encontraba viva.
Pero para poder llegar a esa situación.
Necesitaba destruir el mundo.
Necesitaba sumir el mundo en desesperación y miseria.
Necesitaba sumir a todos en aquellos sueños donde no serían capaces de despertar jamás.
"Queran" no volteo atrás cuando escucho como alguien trataba de acercarse por donde se encontraba. Simplemente corrió como si su vida dependiera de la misma. Aún era demasiado pronto para caer. Mordió sus labios con fuerza, si iba a caer, no quería ser el único, tenía que encontrar la forma en hacer caer a Ryugasaki Hiro.
Encontrar una nueva forma de llamar su atención y que sea él mismo quien inunde al mundo en la oscuridad.
Cuando aquella sombra al fin desapareció entre la oscuridad de la noche. Asagi y Eiji miraron por donde lo habían dejado ir a propósito. Ambos adultos soltaron un pequeño suspiro antes de mirarse con una pequeña sonrisa en su rostro. Había salido bien su actuación.
-Realmente su plan funciono -Dijo Eiji con una sonrisa en su rostro.
-Sacarlo de su escondite y empezar a cazarlo -Se estiro un poco Asagi.- Necesitamos provocarlo y que el mismo empiece arruinar sus propios planes, solo espero que esto resulte como deseamos y no este planeando otra cosa más
-¿Estas dudando de la persona más importante en la vida de nuestro hijo?
-Nunca dudaría de él, ¿Lo olvidaste? Ambos decidimos que confiaríamos en él
Tal pareciera que había salido bien el plan que hasta hace unos días les había planteado Yonazuki Lucia.
Cuando Hiro tuvo aquella pesadilla y tuvieron que pedirle a Leon que fuera a revisarlo. En esa misma noche que empezaron a planear su regreso y su único hijo se encontraba dormido. Lucia pidió hablar con ellos por separado.
Ambos adultos no pudieron evitar mirarse al ver aquellos ojos rojos llenos de sed de venganza, no eran aquellos bonitos rubí de los que siempre hablaba Hiro, era un rojo más intenso como aquellas lunas de sangre. Lo que realmente estaba buscando el duelista usuario de deck Vampírico, era sangre, era desesperación y venganza contra aquel ser que se atrevió a hacerle daño a su persona más preciada. Ambos adultos estaban más que seguros que Lucia lo conseguiría de cualquier forma.
-Es hora de hacerlo pagar -Dijo Lucia con voz tranquila.- Esa sombra no podrá vivir tranquila a menos de que nosotros seamos los primeros con amenazar su vida -Sonrió un poco.- ¿Qué tal un pequeño susto? Si aún tiene características humanas, hará lo que sea posible por adelantar su plan, ni siquiera será capaz de darse cuenta de los errores que cometerá por la presión y el miedo que le pondremos sobre los hombros
-¿Como piensas hacer eso? -Pregunto Eiji.
-Una caza de sombras -Carcajeo un poco Lucia.- Aun debo mantener oculto a Hiro en lo que aprende a diferenciar lo que es la realidad y un sueño, debo hacerlo antes de nuestro próximo viaje de regreso a la ciudad -Subió su mano a su mentón y una sonrisa enigmática apareció en su rostro.- Pero sé muy bien que ustedes aún pueden hacer algo en lo que llega ese momento, un pequeño susto es lo que realmente haremos
-Creo que empiezo a entenderte -Dijo Asagi con una mano en su mentón. Una gran sonrisa apareció en el rostro de la única mujer. Eiji no pudo evitar mirar a su esposa y después al joven de cabellos blancos, tuvo un pequeño escalofrió al sentir que esos dos fueron cortados de la misma manera.- Solo será un pequeño susto, creo que eso podemos hacerlo con facilidad
-Tenemos que enseñarle que iremos con todo -Entendió el hombre que al parecer, era el único que aún se mantenía cuerdo.- Muy bien, lo haremos, decidimos confiar en ti y así será, déjanos este trabajo a nosotros
-Es todo suyo
Recordar aquella conversación ahora, no pudieron evitar soltarse a reír un poco. Realmente tuvieron un poco de miedo del de cabellos blancos cuando empezó hablar con tranquilidad y con una gran sonrisa en su rostro. Claro, no era el único que quería una venganza, ellos también querían formar parte de ello.
¿Qué mejor opción que apoyar a Yonazuki Lucia en aquel plan?
-Pude notar todo ese amor y cariño en los ojos de Lucia-chan -Hablo Asagi con una sonrisa en su rostro.- Ese deseo de protegerlo y tomar venganza contra aquel que le cause daño a nuestro pequeño Hiro -Suspiro un poco la mujer.- Tenemos suerte de que no sea contra nosotros, pero estuvimos a punto de ser nosotros si es que no lograbas disculparte con el niño
-Y ya me disculpe por ello -Eiji rasco su nuca un tanto cansado de que le repitieran lo mismo todo el tiempo.- Si así lo deseas, voy hacerlo las veces necesarias, incluso enfrente de Hiro para que crea que ya no tengo nada en contra de él
-Y más te vale que lo hagas, no quiero volver a perder a mi hijo porque no fuiste capaz de aceptar a la persona con la que decidió pasar el resto de su vida
-Decidí que ya no iba a presionar a Hiro -Sonrió el padre de cabellos rojos mientras miraba tranquilo aquella gran luna que se alzaba en el cielo.- Decidí ser un mejor padre para él, el padre que todo este tiempo no fui -Con suavidad, tomo la mano de su esposa para dedicarle una pequeña sonrisa.- ¿Te gustaría convertirnos en una familia de verdad cuanto todo esto termine?
Asagi sonrió ante aquella declaración de su esposo que no dudo en acercarse a él y golpear con ternura el brazo del hombre antes de tomar el rostro de su marido y depositar un beso en la mejilla rasposa del mismo.
Compartieron sonrisas, pegaron sus frentes con ternura.
Ese era el deseo que más querían hacer realidad. Una vez que sientan que su viaje al fin termino, les gustaría regresar y retomar su vida. Ser una familia de verdad al lado de su pequeño Hiro, al lado de Shigefumi. Aunque ahora, su familia crecería más con Lucia y Shiori, aquellos pequeños niños que fueron abandonados a su suerte a muy temprana edad pero que ahora, se encargarían de demostrarle un amor que nunca olvidaran.
Al pensar ambos en los nombres de esos dos niños, ambos padres no pudieron evitar sonreírse. Tal pareciera que los habían aceptado ya en sus corazones.
Si, harían todo lo que sea posible para proteger a sus queridos niños.
Lo que sea con tal de proteger a su familia.
.o.
Ryugasaki Hiro no pudo evitar sentirse un poco nervioso ante las tantas personas que se encontraban a su alrededor. Tuvo que esconder sus rojos cabellos en la capucha y esconder un poco más su rostro ajustando los lentes oscuros en su cara al sentir la mirada de todas las personas sobre su persona. Aunque en realidad no todas las personas lo estaban mirando, pero era imposible quitar aquel horrible sentimiento sobre su cabeza. Desde que tiene aquella cicatriz en su cara, no puede evitar sentirse un poco más perceptivo a muchas cosas, quizá se deba al poder de las sombras que ahora se encuentra en su interior. No podía evitar sentirse un poco incomodo y desear desaparecer en ese momento.
Incluso tuvo que tomar la mano de la persona que se encontraba a su derecha para poder tranquilizarse un poco. Era una verdadera fortuna que aquellos asientos que se les asignaron en el avión, solo era para dos personas y podían acomodarse a sus anchas. Debía agradecer a Genesis por estar haciendo esas cosas tan costosas por él.
-Mientras más misterioso actúas, las personas te seguirán viendo como un bicho raro -Escucho Hiro a su lado derecho, en cuanto volteo a ver a la persona que hablaba, se encontró a Lucia levantando el antifaz que cubría sus ojos. Era mucho decir que se le veía bastante relajado que no pudo evitar sentirse un poco celoso de él.- Tranquilo que nada malo sucederá, estás conmigo, no habrá nada ni nadie que intente hacerte daño, no mientras yo esté aquí -Lucia señalo a la persona de cabellos rubios que se encontraba unas filas delante de donde ellos se encontraban. Zwei se encontraba bastante relajado.- Y él se encuentra vigilándonos en lo que resta del viaje, así que todo saldrá bien y si surge algún otro problema, tus padres no dudaran en venir en nuestra ayuda, así que no te preocupes, todo saldrá bien
Cuanto agradecía escucharlo hablar de esa manera. Siempre encontraba la manera de calmarlo.
-Recuérdame agradecerle a Marguerite por lo que está haciendo por nosotros -Suspiro Hiro un poco más tranquilo mientras recargaba su cabeza en el hombro del de cabellos blancos. Pudo sentir a Lucia recargarse un poco en él.- Ni siquiera soy capaz de recordar cómo es que llegue a este lugar -Cerro sus ojos un momento para pensar.- Solo quería esconderme, solo quería no hacerte daño, no lastimar a nuestros amigos y cuando menos me espere, ya me encontraba en este lugar -Subió su mano a su cabeza cuando empezó a dolerle la misma.- No era consciente de lo que estaba haciendo
Otra vez aquel tono de voz.
Lucia no pudo evitar soltar un pequeño suspiro. No tenía que ser adivino para saber que cara estaba poniendo. Su voz era más que suficiente para saber que estaba pensando en aquella horrible pesadilla. Era lo único que tanto le estaba atormentando desde entonces y él no sabía qué hacer.
Una vez que Hiro le hablo sobre el sueño que tuvo y por qué había reaccionado de esa manera, Lucia no pudo hacer otra cosa más que envolverlo entre sus brazos y llorar junto a él. Demostrarle que fue un simple sueño, demostrarle que el verdadero se encuentra justo a su lado y que no había nada que temer. Decirle en repetidas ocasiones que lo que fuera a suceder en el futuro, nada era su culpa.
Fue hasta ese momento que el de cabellos rojos se dio cuenta que no era el único que se encontraba temblando por aquello que se había sentido tan real, el cuerpo del de cabellos blancos se encontraba del mismo modo que él.
Era un verdadero alivio saber que no era el único que tenía miedo a lo desconocido, a lo que estaban a punto de enfrentarse.
Era un verdadero alivio saber que su persona más preciada se encontraba a su lado para compartir aquel intimo momento y hacer hasta lo imposible para hacerlo sentir seguro, querido, amado.
Claro, Hiro recordó una vez más porque había caído por Lucia.
Por aquellos momentos que comparten, por aquellos sentimientos que cada vez se hacen más fuertes en situaciones como esas. Aquellas sonrisas cómplices que siempre se encuentran en sus rostros, aquellos tiernos corazones que se mantenían tranquilos al saber que el otro se encontraba bien en aquellas complicadas situaciones. Aquellas manos que no querían soltarse por nada del mundo.
No había otra persona con quien le gustaría compartir esos momentos más que con él.
Con él que fue capaz de viajar al otro lado del mundo solo para llevarlo a su lado de nuevo.
El único que se arriesgó para encontrarlo.
Si eso no era amor, entonces no sabía que era.
-Bueno, ya no hay que pensar en eso -Lucia beso su cabeza para poder sacar a Hiro de aquellos tormentosos pensamientos. Odiaba verlo de ese modo que realmente estaba pensando que extrañaba ver aquella sonrisa tonta y ese lado despreocupado de él.- Ahora estas aquí conmigo y a donde sea que vayas, yo estaré ahí ¿Lo has olvidado? Me he ganado el derecho de permanecer a tu lado -Apretó con un poco de fuerza la mano de Hiro.- ¿Puedes sentir mi calidez? Esto es algo que no debes de olvidar, yo siempre estaré aquí contigo, digas lo que digas, hagas lo que hagas, un villano o un héroe, quiero compartir todo momento únicamente contigo, no hay otra persona con la que me gustaría compartir estos momentos más que contigo
Ahí estaba otra vez. Pareciera que había aprendido la habilidad de leer sus pensamientos que cada que lo hacía, no podía evitar sorprenderse. Quizá, también se trataba de aquella conexión que cada año crece desde el momento que se conocieron.
Un corto silencio se formó entre ellos. Hiro había bajado su vista a las manos que se encontraban unidas. Abrió sus dedos y volvió apretar la mano que se mantenía unida a la suya.
Podía sentir aquella suavidad, aquella calidez que tanto le llamaba.
No eran aquellas frías manos que sintió en su sueño.
No eran palabras crueles que habían perforado su corazón.
No era un cuerpo frio que se desvanecía con el aire mismo hasta perderlo para siempre.
Tenía que reconocerlo, tenía que aceptarlo. Aquello había sido simplemente un horrible sueño del que agradecía haber despertado. Una pesadilla de la que podía agradecer de la misma, fue capaz de darse cuenta de las cosas preciosas que ahí siempre estuvieron.
Justo ahora, se encargaba de vivir una bella realidad que no cambiaría por nada del mundo.
Aquella cálida mano que no tenía intenciones de soltar la suya.
Palabras tiernas que perforaban sus oídos hasta llegar a su corazón.
Reemplazar aquellos temores con buenos momentos y tierno amor.
Eso era real para Ryugasaki Hiro y eso era más que suficiente para él. No necesitaba otra cosa más que la calidez de Lucia a su lado. La calidez de sus amigos todos los días, la calidez de su familia, aunque sabía muy bien que sus caminos aún no se encontraban con los de su padre, en algún momento los volvería a ver y ese tierno cariño que se quedó congelado hace mucho tiempo, volvería para poder ser una familia feliz de nuevo.
¿Por qué estaba dudando mucho cuando la respuesta siempre se encontraba frente a él?
No tenía por qué tener miedo de una estúpida sombra, ya los había derrotado en el pasado y lo volvería hacer si es que se atreve hacerle daño a las personas que tanto quiere.
No tenía por qué tener miedo de una tonta cicatriz que es capaz de apreciarse en su rostro, no cuando él tenía el control de todo. Sería imposible que aquel ser vuelva a pararse frente a él y si así lo hace, siempre podrá derrotarlo en un duelo de Shadowverse. Justo como lo había estado haciendo todo ese tiempo.
Tal vez aún se encuentre un poco confundido sobre la realidad y el sueño. Pero sabía algo muy bien.
Se levanto un poco para voltear a mirar a Lucia. El de cabellos blancos lo miraba con una pequeña sonrisa. Sin importar las personas a su alrededor, se acercó para besar con ternura aquellos labios, un pequeño toque fue más que suficiente para sentir su corazón golpear con desesperación su pecho, si, eso era lo que necesitaba para seguir. En cuanto se separó, volvió a sonreír con tranquilidad, aquella tonta sonrisa que tanto le gustaba a Lucia, había vuelto. Sintió a Hiro recargarse en su hombro mientras cerraba sus ojos tranquilo en aquel viaje de regreso a casa. Solo tenía que seguir concentrándose en él, solo tenía que seguir pensando de esa manera.
Era momento de despedirse de aquel temeroso Ryugasaki Hiro para volver a ser aquel chico intrépido y de sonrisa tonta que tanto le ha gustado a Yonazuki Lucia como al mundo entero. Cuando vuelva abrir los ojos, cuando este de regreso a casa, sin duda se disculparía por haber preocupado a todos, agradecería por nunca rendirse en su búsqueda y les mostraría la sonrisa más grande para decirles que estaba listo para pelear y salir invicto como en todos sus duelos pasados.
Emociones tan reales era que estaba viviendo en ese momento que ni siquiera se dio cuenta cuando cayó profundamente dormido con una pequeña sonrisa en su rostro y una respiración serena.
¿Con que estará soñando esta vez?
Lucia no lo sabía, pero se veía mejor ahora que no pudo evitar soltar una pequeña risita al mismo tiempo que subía su mano a sus labios. Ese había sido un beso que le tomó por sorpresa, quizá, en algún otro momento se acostumbre a esos ataques sorpresa que son capaces de acelerar su corazón hasta un punto que no puede controlarlo. Claro, a partir de ese momento debía estar preparado para atacar de la misma manera, porque lo que ambos tenían, sin duda era demasiado fuerte.
Algo que solo los unía a ellos dos.
Bostezo un poco, a pesar de que había estado durmiendo mucho en todo ese tiempo, no podía evitar sentirse cansado, quizá, el peso de la preocupación al fin lo había vencido y no tenia de otra más que dejarse caer. Tomo la manta que les pasaron al inicio de su vuelo y cubrió a ambos con la misma. Acurrucarse a su lado mientras miraba de reojo como volaban sobre las nubes. Era un escenario que no sabía que le gustaba hasta que voló por primera vez.
Carcajeo un poco. Quizá, empiece agarrarle el gusto a viajar. Claro, esperaba que Hiro no quisiera huir de nuevo, aunque tampoco le importaría perseguirlo.
Soltó un último bostezo antes de acomodarse mejor en su asiento y quedarse dormido.
Quizá fue Hiro el que cayo primero por Lucia, pero en realidad, fue Lucia quien cayó más fuerte por Hiro.
.o.
Ein y Marguerite miraban en silencio a las dos personas que se encontraban del otro lado en la sala de conferencias de la compañía. Sin embargo, no eran las únicas que se encontraban ahí. Aquellos cinco niños que se encargaron de proteger el mundo de la destrucción, se encontraban sentados alrededor de aquella gran mesa y al final, Hiro se encontraba sentado en silencio mientras subía sus codos sobre la mesa y enlazaba sus manos a la altura de sus labios, como si de un jefe final se tratara. Aunque con Lucia parado a su lado, le daba aquel aire de compañero del villano.
¿Por qué había tanto silencio y ninguno de los dos hablaba?
Claro, era una verdadera alegría ver a Ryugasaki Hiro regresar a Nekome después de varios meses desaparecido. En cuanto todos esos jóvenes recibieron aquel mensaje en su chat grupal, no dudaron en dejar a un lado lo que estaban haciendo para poder reunirse con sus amigos que se encontraban esperándolos en las oficinas de Genesis.
Hubo algunos efusivos abrazos por parte de Kazuki y Kai, ambos amigos no dejaban de llorar y gritar con fuerza mientras Lucia trataba de separarse de aquel abrazo, era demasiado contacto por hoy. Mimori no dudo en llorar al ver a Hiro un poco delgado y lastimado, Alice a su lado trataba de tranquilizarla al mismo tiempo que empezaba a regañar a esos dos por haberlos mantenido en suspenso todo ese tiempo. Maura solo soltaba un suspiro, no importaba el tiempo que pasara, todos ellos nunca cambiarían. Pero, quizá eso era lo que más le gustaba de ellos, de sus amigos. Algo que no cambiaría por nada del mundo.
Sin embargo, aquel silencio que ambos mantuvieron como las miradas que se dirigían, algo les decía que había algo extraño entre ellos.
¿Por qué Hiro no sonreía?
¿Por qué no fue capaz de correr a su encuentro y abrazarlos con fuerza?
En su lugar, aquel rostro serio, aquellas gafas que eran capaces de cubrir sus ojos y esa capa que cubría su cuerpo entero. Miraron a Lucia, este solo alzo los hombros, como si le estuviera restando importancia en ese momento.
Sin llamar aún más la atención de todas las personas que pasaban curiosas, decidieron hablar en un lugar un poco más tranquilo.
Es de esta manera en que regresamos al presente.
Habían pasado ya varios minutos y el silencio entre ellos aún se mantenía.
Esto ya empezaba a preocuparlos si no fue hasta que Hiro suspiro, se levantó e hizo una pequeña reverencia, en cuanto se levantó, una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
-Lamento los problemas causados -Soltó una pequeña risita.- Me disculpo si no pudimos decirles nada sobre aquella sombra, queríamos arreglarlo entre nosotros pero se nos salió de control y termino por herirme, ustedes mismos pudieron apreciarlo en ese momento -Sus manos temblaron un poco en ese momento, pero al sentir la mano de Lucia sobre su hombro. Hiro sonrió un poco más tranquilo. Tomo una gran bocanada de aire y quito los lentes de su rostro. Pudo escuchar con claridad aquel grito de sorpresa de todos los presentes. En cuanto abrió los ojos y mostro que uno de ellos era de color azul, no pudo evitar agachar un poco la mirada y sonreír con cierta tristeza.- Ahora aquella sombra tiene otros planes en mente, querer controlarme ahora que estoy bajo influencia suya es una de las tantas cosas que quiere hacer, sumir al mundo dentro de los sueños para poder encontrar a la persona que perdió, es otra de las cosas que quiere hacer
-¿Eso qué significa? -Pregunto Kai temeroso.- ¿Es una sombra y un humano a la vez?
-Significa que si quiere, puede confundir a Hiro con facilidad, significa que esta cosa pudo sobrevivir todo este tiempo aprovechándose de la mente de un pobre hombre que lo único que quiere, es recuperar lo que perdió cuando todos despertamos de ese sueño -Hablo Lucia en un tono bastante serio, de igual modo, hizo una pequeña reverencia.- Lamento si no les dije antes, pero teníamos que encontrar una forma de que pudiera entender que era un sueño y que era la realidad antes de poder regresar
-¿Y es capaz de saber la diferencia entre ellos dos? -Pregunto Mimori un tanto asustada.
-Sigo en eso -Rasco su nuca un tanto nervioso.- Pero lo hare antes de que nos enfrentemos a nuestra última pelea, juro que esta vez no será capaz de influenciarme
Quizá, aquellas palabras no los dejaba para nada tranquilos, pero al ver el entusiasmo en la mirada de Hiro y la sed de venganza en aquella sonrisa de Lucia, era más que suficiente para apoyarlos una vez más en aquella pelea y no volver a dejarlos a su suerte.
-¿Cómo lo vas a encontrar? -Pregunto Alice un poco más metida en la conversación.
-Anunciando que Ryugasaki Hiro está bien y está de regreso para finalizar el torneo que se quedó pendiente -Dijo Lucia con bastante calma mientras una sonrisa aparece.- Atraer su atención a nosotros y así sacarlo de su escondite, no tenemos otra forma de destruir el mismo si no es con un duelo y con nuestras cartas legendarias -Subió su mano a su mentón.- Y solo es una sombra más, no tiene el poder del árbol de la miseria, por más que quisiera controlar el mismo, es imposible si o tiene las piezas correctas –Desvió su mirada.- Debo contactar a un par de personas más para que nos puedan apoyar
-¿Qué personas? -Pregunto Marguerite preocupada.
-Lo lamento, es un pequeño secreto -Lucia subió su mano a sus labios, en señal de que no podía decir nada más.- Cuando ellos quieran revelar su identidad, será cuando se los pueda presentar, lo único que puedo decir, es que son personas de confianza, estarán más que dispuestos para ayudarnos
Ya no preguntaron más. Si Lucia decía que confiaba en esas personas, entonces ellos de igual manera confiarían en ellos.
Un tanto callado, Kazuki alzo su mano, como si de un niño pequeño que iba a preguntar algo en la clase, se tratase.
-¿Cómo es que la sombra ha sobrevivido todo este tiempo? -Pregunto Kazuki curioso.
Hiro y Lucia se miraron.
-Venganza contra nosotros, eso es lo que lo ha motivado todo este tiempo
Dijo Lucia con calma, Hiro tomo su lugar para escuchar en silencio todas las ideas que se les ocurrió en el transcurso de su viaje. Confiaba en ellos, así que era justo y necesario que todos supieran la verdad de lo que estaba pasando.
¡Muchas gracias por leer!
El pasado se descubrirá. ¿Qué es lo que pasara con Queran? Bueno, eso ya lo descubriremos próximamente.
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¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Domingo 5 de Enero de 2025
