Si había alguien más que era del agrado de Félix, además de su primo y Marinette, ese alguien era Nathanaël Kurtzberg.
Un antiguo pretendiente de Marinette al cual golpeó de lleno en la cara cuando tuvo la oportunidad, pues sus poderes como Evillustrator le impedían acercarse y él no quería gastar su tiempo de transformación usando Cataclismo.
Por lo que, Marinette se ofreció de cebo para que él pudiera emboscarlo y someterlo.
Y digamos que estuvo por quebrarle el brazo y romperle la muñeca. Con tal de que no fuese capaz de usar sus manos para tomar el lápiz y dibujar en la tableta.
Pero Marinette intervino para fortuna del akumatizado.
Y luego de ese suceso, él empezó a hablarle. Porque era su compañero de asiento y porque estaba aburrido en clases; porque Adrien se sentaba con Nino y Marinette con Alya.
Y como todavía no se disculpaba con Chloé, entonces decidió socializar con el pelirrojo.
Que si bien era tímido, retraído y más reservado que él, apreciaba el hecho de que era tranquilo y sabía escuchar. Por lo que hablar con él era fácil, siempre y cuando no estuviera dibujando o ensimismado en cómics sobre Ladybug y Chat Noir.
Auto insertándose en algunas páginas de sus historietas amateur. Que ciertamente, le causaban gracia.
— No pensé que fueses fan de los héroes de París — le comentó, mirando uno de los paneles del cómic ilustrado con una ligera sonrisa. Haciendo enrojecer al chico de la vergüenza.
— Ah, bueno... ¿N-No todos son fans de Ladybug y Chat Noir?
— No lo creo, ellos también tienen sus "haters" por ahí. Aunque son una minoría, tengo entendido.
— ¿"Haters"? Pero si ellos son los héroes de París.
— Ellos tampoco están exentos de ser odiados a pesar de ser ellos quienes lidien con los Akumas... Aunque, puedo entenderlo por parte de Chat Noir - una sonrisa burlesca surcó sus labios —. Muchos comparan a Chat Noir como un antihéroe por sus métodos violentos e indiscriminados para someter y atrapar a los akumatizados, que aunque no sean bien vistas son efectivas.
— La verdad es que yo no lo odio, a pesar de que estuvo por quebrarme el brazo. Es su trabajo y su prioridad es derrotar al Akuma sin involucrar a más civiles — respondió, encogiéndose de hombros —. Además de que es un compañero indispensable para Ladybug.
Aquello último llamó la atención de Félix.
— ¿Por qué piensas que Chat Noir es "indispensable" para Ladybug?
— Mmm... No sabría cómo explicarlo... pero tengo la impresión de que, ninguno podría hacer todo solo — jugueteó con el lápiz en sus dedos, pensativo —. Digo, Ladybug tiene el poder de volverlo todo a como estaba antes con el Lucky Charm y Chat Noir de destruir las cosas que toca con Cataclismo.
— Ajá, ¿Pero...?
— No me imagino a Ladybug usando la violencia como lo hace Chat Noir y, bueno, Chat Noir no puede purificar los Akumas como Ladybug...
— ¿...Me estás diciendo que ellos dos se complementan?
Nathanaël asintió, con una pequeña sonrisa.
— Hacen un buen equipo, dónde ambos muestran sus cualidades y habilidades sin opacar al otro... o eso es lo que pienso.
— Ya, entonces, ¿Te gustan los dos? ¿Ladybug y Chat Noir? — Preguntó con una sonrisa traviesa, mirando fijamente a Kurtzberg por una respuesta —, ¿O tienes un favorito?
— Ah, este... y-yo no considero que tenga favoritos porque — se rascó la mejilla, evadiendo su mirada, cohibido —, me gustan ambos... los dos son geniales.
— Nath, es obvio que tu favorito es Chat Noir — interrumpió Alix, volteándose hacia ambos varones con una sonrisa divertida dirigida a su amigo.
— ¡Alix!
Si había algo que a Félix más le desagradaba, era que ajenos lo interrumpieran cuando hablaba o que se metieran en una conversación. Razón por la cual el primer día de clases, cuando Marinette chocó con él mientras hablaba con su primo, destrozó la caja con las galletas aplastándolas hasta dejarlas hechas polvo.
No era justificable y hasta admite que fue infantil, pero ya estaba hecho.
— ¿Qué? Él también es mi favorito — se encogió de hombros, restándole importancia al reclamo de Nathanaël.
Félix se mantuvo en silencio, mirando a Alix. Quién también había sido akumatizada en Timebreaker, que también había sido difícil de vencer; y fue más una cuestión de suerte que Marinette siendo Ladybug, háyase atrapado a la chica enrollando su yoyo en su torso y reaccionando a tiempo, ayudándole a jalar del yoyo para tirarla al suelo.
Y con rapidez enrollar el hilo del yoyo para acercarla en lo que apresuraba a su compañera a quitarle el objeto dónde yacía el Akuma.
Pues era moverse rápido o de lo contrario escaparía. Y para asegurarla, se quitó el cinturón para atar sus pies y manos.
Lo bueno del traje era que el cinturón era más una decoración que algo que sostuviera sus pantalones. Pero como se le marcaba el trasero con el traje tan extrañamente ajustado y el cinturón que simulaba una cola de gato estaba siendo usado para inmovilizar a la akumatizada, optó por sentarse en la espalda de Timebreaker en lo que Ladybug purificaba al Akuma.
Un caso dónde ser violento no fue necesario, y uno de los casos más tranquilos que tuvo.
Con un pequeño bufido que pasó imperceptible para los amigos, decidió dejar pasar la molestia de que alguien se haya metido en la plática que estaba teniendo con Nathanaël y les prestó atención.
— Ugh, dime qué no es por su físico o algo raro...
— Yo no soy tan superficial, Nath. Además, ya tengo novio y lo sabes.
— Ya sé, pero hay algunas personas que les gusta Chat Noir sólo por su apariencia física sino es porque les pegó... eso.
Alix hizo una mueca de disgusto —. Yo no entiendo la fascinación por ser violentado por Chat... digo, él se sentó sobre mí y me tenía maniatada y así — Félix reprimió una risita, mirando hacia otro lado para calmarse —... A mí me gusta Chat Noir porque es simplemente genial, no sólo su apariencia física sino también el cómo derrota o somete a los Akumas y no duda en usar la violencia. Y más que ser un héroe es más un antihéroe, y eso lo hace mi favorito — sus ojos brillaron de la emoción y su sonrisa reflejó lo mismo.
—... No sabía que te gustaran los antihéroes — comentó, genuinamente interesado y ligeramente sorprendido. Alix lo miró, sonriendo de medio lado sin quitar esa emoción de su rostro.
— Los antihéroes son como nosotros, seres humanos. Tienen aciertos y errores — señaló Alix, con una sonrisa —, y aunque sus métodos sean cuestionables al igual que sus motivaciones o razones, ellos no dudan y se rigen por sus propios principios e ideales. Además de que no les importa cómo los demás los perciban, sus convicciones las tienen claras y, bueno, eso.
Una ligera sonrisa apareció en sus labios. Si bien sabía que sus acciones eran violentas y algunas decisiones o ideas poco ortodoxas cuando hacía planes de cómo enfrentar al Akuma con Marinette (las cuales ella no descartaba pero dejaba como una opción de emergencia), no importándole cómo los parisinos lo mirasen. De cierta forma, ser admirado le provocaba satisfacción.
Y le alimentaba el ego.
Ego que si no controlaba, afectaría su rendimiento como Chat Noir.
— Y entonces, ¿Cuál es tu héroe favorito Félix? — le preguntó Alix, sacándolo de sus pensamientos.
Nathanaël los miró en silencio.
Félix parpadeó dos veces, antes de llevarse una mano al mentón, frunciendo ligeramente el ceño.
— Mi héroe favorito... — una pequeña risa salió de sus labios al mismo tiempo que una sonrisa se posaba en estos —. Pues tal vez sea Ladybug.
Alix y Nathanaël lo miraron impresionados.
— ¿Ladybug?
— ¿Es en serio? Creí que Chat Noir era tu favorito — comentó Alix, estupefacta. Sin poder procesar del todo lo dicho por Félix.
— Admito que Chat Noir es cool — se cruzó de brazos, inclinándose ligeramente hacia atrás —. Pero yo creo que Ladybug es mi favorita.
Todavía Alix y Nathanaël no entendían el porqué.
— Eh...
— ¿Hay alguna razón en especial? — preguntó esta vez Kurtzberg.
Félix únicamente sonrió, enigmático a sus ojos.
— Es un secreto.
