Todo se sentía como si de un tornado hubiese arribado.

En primer lugar, no fue capaz de conciliar del todo el sueño ante el mensaje de Félix pidiéndole que se vieran en las clases de esgrima de su primo. Haciendo revolotear su puberto corazón, coloreándole y calentándole el rostro mientras trataba de contener un gritito de emoción o una risa nerviosa.

Sólo para avergonzarse al notar que Tikki la miraba con una pequeña sonrisa y una ceja enarcada, preguntando en silencio lo que había pasado. Lo que la hizo tartamudear y decir frases a medias o tonterías.

– Eh…

Marinette tuvo que respirar hondo y profundo antes de suspirar y abrazarse a una de sus almohadas, tratando de contener su sonrisa de enamorada.

– Lo siento, yo… estoy feliz. De hecho, estoy emocionada porque… porque mañana veré a Fél y, y, y aclararemos nuestra relación. Porque los amigos no se besan… creo.

Tikki disimuló su risa mas la diversión en sus ojos era evidente.

– Pero no creo poder esperar hasta mañana para verlo… ¿Debería hacerle una visita? ¿Crees que esté durmiendo ya? Seguramente sería una molestia si fuera ahora…

– Tranquila Mari, no hay prisas.

– Sé que nos veremos mañana pero… estas ansias por verlo… ¿Sabes qué Tikki? Mejor me voy a dormir o a intentarlo – hizo a un lado el sobrecama y se echó en el colchón, dándole la espalda al Kwami quien sólo sonreía divertida.

Claramente no durmió del todo, entre la emoción y su mente creando escenarios donde ella y Félix estaban juntos y hacían cosas de pareja. O rememorando los besos compartidos, el calor y cariño al tomarse de las manos o al abrazarse; incluso aquellos momentos donde únicamente eran mejores amigos.

Despertándose unas horas antes que la alarma, con un semblante pensativo.

¿Había sido lo correcto confesarse?

Se respondió a sí misma que si no hubiera sido en ese momento, probablemente no tendría el valor para confesarse más tarde. Y que en algún punto sus sentimientos se desbordarían en un mal momento.

Y entonces, otra interrogante surgió: ¿Estaba bien para ella estar con Félix?

Si bien empezaron con el pie izquierdo siendo Marinette y Félix, y tal vez un poco también siendo Chat Noir y Ladybug… han sido más los momentos agradables que los desagradables y agridulces. Y aunque probablemente hubiera más de todos esos momentos…

Ellos le harían frente, como a los Akumas y Hawkmoth.

Una sonrisa se dibuja en sus labios, la cual no dura ante la alarma de su celular.

Todo era culpa de Félix Graham de Vanily.


Las cosas simplemente no estaban de su lado este día.

Le costó decidirse si iba con el look habitual de siempre o si ponerse algo distinto, tratando de no exagerar en el proceso porque no era una "cita" como tal. Además de que el punto de reunión era la escuela, en las clases de esgrima.

Se decidió por una falda de mezclilla –de la cual no sabía que tenía hasta hoy– y una blusa blanca de manga corta con olanes, a la que le añadió un pequeño listón rosado. Quedando satisfecha con lo que el espejo le mostró y de paso, haciéndose otro peinado; una coleta media con trencitas.

Y estuvo por llegar tarde al perder la noción en arreglarse a pesar de que la escuela no estaba tan lejos de su casa. Hizo su mejor esfuerzo por no tropezarse y en no ensuciar su ropa, avisándoles a sus padres que iría a la escuela y que regresaría después.

Casi se cae de bruces ante la repentina llegada de un nuevo esgrimista cuando estaba por cruzar la entrada, deteniéndose a tiempo gracias a los reflejos adquiridos al ser Ladybug.

Y como si eso no fuese suficiente, el recién llegado fue akumatizado.

Suspiró frustrada, yendo rápidamente al buscar un lugar donde transformarse (porque nunca se sabía cuándo un Akuma aparecería); uniéndose rápidamente a Félix para posteriormente, vencer al Akuma de turno.

Terminando despeinada y cansada, aunque no era la única. Al tener a Félix a su lado, quien miraba a lo lejos la pequeña conversación entre su primo y la esgrimista (y a la persona antes akumatizada), notó que no había sido la única que se vistió diferente.

Un blazer de color negro con una camiseta gris clara, pantalones de mezclilla y su cabello ligeramente alborotado. Tal vez por el Akuma que tocó derrotar.

– ¿Te gusta lo que ves? – al mirar su rostro notó su sonrisa traviesa, la cual le hizo enrojecer.

– Ah, eh, bueno… s-sí – desvió la mirada, acariciando levemente su brazo izquierdo, en un intento por apaciguar su sonrojo, los latidos acelerados de su corazón y la timidez que le abordó –… ¡P-Pero no te creas mucho por eso, de acuerdo?

– No te prometo nada – rió levemente, complacido por su reacción. Antes de suspirar –… Pero ¿Sabes? Me siento decepcionado.

Marinette le miró, curiosa –. ¿Por qué?

– Lo que tenía planeado, se estropeó… – talló el puente de su nariz, cansado –. No sólo aclararíamos nuestra relación…, también quería pasar tiempo a solas contigo.

– Bueno… no hay nadie aquí en estos momentos – mencionó, echando un vistazo a su alrededor, acortando un poquito más la distancia entre ellos lo más discreta que pudo ser –, claro, si no contamos a tu primo, la chica nueva y a nuestros Kwamis…

Félix la miró de reojo, sonriendo ligeramente tanto por sus acciones como por sus palabras.

– Y también puedes ir a "Tom & Sabine Boulangerie Patisserie" para comprar algo, y tal vez, invitarme un poco de lo que compres… Tal vez…

– Tal vez compre un poco de pan dulce, pero para mí y Adrien…

– ¡Hey…!

– Y tal vez algo para ti, cuando seamos novios. Si aceptas, ¿verdad?

– Aceptaría si me lo preguntaras, ¿sabes?

– Ya… Marinette Dupain-Cheng, ¿serías mi novia? – preguntó mirándola de reojo, con una pequeña sonrisa.

Misma que fue correspondida, con ella recargando su cabeza en su brazo.

– Sí, Félix Graham de Vanily.

Sus dedos pronto se entrelazaron con los ajenos, como un secreto entre ambos. Siendo este el principio de "algo más".

– Entonces, ¿Qué me invitaras de "Tom & Sabine Boulangerie Patisserie"?

– Cuando estemos allá, veremos… Por cierto…, te ves muy bonita hoy.

Marinette ocultó su rubor y sonrisa bobalicona en su hombro.


Nota: eSTOY VIVOOOOO /resurge de las cenizas (?).

No sé si alguien lea esto pero equis. Aquí mi justificación de acusado: estaba horriblemente bloqueada sobre qué chingados escribir en este capítulo y lo que pasaría. Y luego, me entero de las acciones de la Marinette del canon y, ugh, por Dios, E.
Aunque lo único bueno fue Félix, muy bien Félix.

Y es que, ver mi versión bonita de Marinette siendo una chica de su edad pero con algo de inteligencia y luego ver a la canon era como: Dios, no puedo. La Marinette canon es horrible y mi versión bonita se ve opacada por esa cosa.

Entonces me fui a Hiatus y las ganas de escribir volvieron, y por eso existe este capítulo... ahora sí que, lo que pueda seguir es un enigma pero de que Felinette está zarpando, lo está.