Para siempre

Capítulo 1 PEN

"No quise atraparte Colin. Te amo"

Ha pasado una semana desde aquella conversación "pasemos por la boda y luego lo vemos",

«tu me atrapaste» esas palabras dan vueltas y vueltas por su mente todo el tiempo. No puede

pararlo, no soportará que él la odie.

Ella puede entender su furia, por supuesto porque ella lo engañó, ella puede aceptar que él

necesite espacio, incluso puede afrontar si él la trata mal, pero no puede soportar si él la odia,

lo peor, ella no puede afrontar hacerlo infeliz, ella no podría comprometerse a vivir en la

desolación y el enojo con una mujer que él ya no ama.

Colin iba a cerrar la puerta del carruaje, sus besos y su mirada le decían que aún tenía

esperanza, pero ella necesitaba preguntar, necesitaba estar segura. "Colin" él la miró " aún me

amas?" él bajó la mirada "¿Crees que me puedas perdonar algún día?" Estaba hecha nervios

"dejemos está conversación para después de la boda" lo vio apretar la mandíbula "porque?"

Ella preguntó sin pensar.

Todo lo que su cabeza le decía era que él no se quería casar, y lo confirmo cuando él dijo

"porque ya está todo planeado Penelope, la boda es mañana y estoy haciendo todo mi

esfuerzo para no salir corriendo y gritar que estoy furioso contigo, que mi ira y desdicha

incrementan cada vez que te veo, incluso cada vez que alguien pronuncia tu nombre, quisiera

gritar que siento que te odio y que no mereces el nombre Bridgerton" escupió iracundo y

después… silencio.

Sus ojos le ardían, pero no se quería permitir llorar, no ahora, tampoco era capaz de verlo y el

silencio estaba cortando filoso entre ellos dos, de repente él dijo "Penélope, ya está hecho,

mañana es la boda, después veremos lo demás" lo demás , pensó ella.

Cuando él cerró la puerta del carruaje, no pudo contener un momento más las lágrimas y

empezó a llorar como si su vida dependiera de ello, parecía como si su vida la estuviera

dejando. Le costaba respirar, sentía como un tsunami en su interior, se estaba ahogando.

Cuando llegó a la casa Featherington. Subió corriendo las escaleras empacando todo lo que

tenía de Whistledown queriendo borrarla, borrar toda evidencia de su existencia, pensando

que así quizá él podría olvidarlo también. Después se dio cuenta que eso no era suficiente "no

estoy segura" le dijo ella cuando él le preguntó si iba dejar de escribir. Como se arrepentía de

esas palabras, sentía que le quemaban, ¿no hubiera sido más fácil decirle que si? ¿No hubiera

sido más fácil olvidarse de esta estúpida columna y haber sido feliz con quién ha amado por

décadas?

Pero no, eso no era suficiente, ella lo amaba desesperadamente, vergonzosamente, pero no era

todo su mundo, ser escritora también era parte de ella. Y entonces se dio cuenta que él

también lo sabía, siempre que él la mirara vería también a la escritora, tenía que perderse o

perderlo a él si no iban a entrar a un matrimonio infeliz, a un infierno, a todo lo que temía,

todo lo que intento evitar que el entrará en matrimonio con su prima, ahora iba a tener el

mismo destino con ella. Infelicidad y obligación

Entonces, tomó toda la energía que le quedaba para sentarse y escribir tres cartas. Después

guardó un par de vestidos, contó el dinero y separó lo que creía podría costar un boleto de

embarcación luego miró las tres cartas y confirmó que estuvieran en su sobre

correspondiente, con el nombre de su remitente. Primero, madre, segundo un nudo en la

garganta y nuevamente dificultad para respirar, lady violet y por último la única que tenía más

que un pergamino, también tenía su anillo de boda, Colin.

Evitando sollozar se concentró en no hacer ruido con su salida, cerrar las puertas con cuidado

y caminar sigilosamente hasta la puerta trasera. Caminó un par de calles y encontró un

carruaje de alquiler, "al puerto, por favor".

El primer barco a las Américas salía en 20 minutos, si no lo alcanzaba iba a tener que esperar

hasta el próximo mes, no se podía arriesgar a que alguien la reconociera o peor aún, que su

madre fuera a buscarla, así que corrió, cuando embarcó no sabía si la presión en los pulmones

y el pitido en sus oídos era por su esfuerzo físico o por su dolor, no había podido dejar de

llorar durante la última hora, cada cinco minutos tenía que tocarse el pecho y recordar como

respirar. Su vida se había ido, en retrospectiva si pensaba en Whistledown no sabía si le había

dado lo suficiente para contrarrestar todo lo que le estaba quitando. Dolor… otra vez un

pinchazo en el centro de su pecho, se miró para ver si era real, si alguien la estaba lastimando

y no, solo era tristeza, enojo y miedo.

Se durmió, después de que sentía su cabeza casi estallar y ya no tenía más lágrimas, los ojos

hinchados y su cuerpo sin fuerza, lo último que pensó fue en su mamá, casi podía escucharla

gritar y maldecir cuando en vez de encontrar a Penélope alistandose para su boda, encontrará

la carta.

fecha

Madre.

Yo sé que no hemos tenido la mejor de las relaciones y probablemente no vayas a entender mi

decisión. Primero quiero decirte que te quiero, no has sido precisamente la madre más

amorosa y puedo reprochar muchas de tus acciones, pero entiendo las circunstancias. Yo

igual he hecho lo que he podido y sé lo que no puedo hacer, no puedo vivir amarrando a

Colin, puedo vivir una vida sin él pero no una vida en donde la fuente de su dolor e

infelicidad sea yo, eso Jamás!

La razón, porque se lo sabrás en algún momento y prefiero que sean mis palabras las que te

lo cuenten, Soy Lady Whistledown, él se enteró y ahora me odia, por eso me tengo que ir. En

otra vida hubiéramos podido tener una mejor relación, mamá. Espero que en algún momento

nos podamos volver a ver.

Adiós Madre, perdón.

Penélope Featherington

Calor, su frente está envuelta en sudor, una luz le fastidia los ojos y pareciera que hay un

terremoto, su cama se está moviendo de un lado al otro. Abre los ojos y le toma un momento

darse cuenta que la luz y el calor provienen del rayo del sol que entra por la ventana. Que

extraño, nunca le ha pegado el sol directamente en la cara, y ¿por qué sigue toda la habitación

moviéndose? Claro, no está en su habitación, no está en Mayfair… No está en su boda.

El entendimiento la golpea, náuseas, un elefante le está pisando el pecho, no puede respirar,

las lágrimas vuelven a tocar la puerta de sus ojos, lo cual empeora la situación, su corazón

corre, se está ahogando. Un pellizco en su brazo derecho la vuelve a la realidad, baja la

mirada y es ella quien se está pellizcando.

Se sienta, respira profundo y de repente piensa en Lady Bridgerton, tan feliz que estaba en el

compromiso, "ooh honey" le dijo mientras la abrazaba frente a la catedral, ahora debe estar

leyendo su carta.

fecha

Lady Violet,

No sé como empezar, me parece que la mejor opción es decir lo siento. El amor que me has

brindado, tu y toda tu familia ha sido lo más puro y cálido que jamás he tenido, y los

traicione. No hay nada de lo que me arrepienta más, te lo juro, ni siquiera tengo el valor de

mirarte a los ojos y enfrentar lo que pasó. No me queda más que un par de letras esperando

que un día puedas perdonarme.

Hace unos años empecé a escribir [sobre todo para desahogarme] entonces la vida dio un

par de vueltas y eso que escribí fue publicado con ayuda del abogado de mi papá, los

primeros panfletos fueron gratuitos pero cuando me di cuenta que mi trabajo era popular,

que le gustaba a la gente y podían pagar por ello se tornó en un negocio, tenía una voz que

los demás querían escuchar y no paré. Si Lady Bridgerton, yo soy Lady Wisthelton.

Lo que escribí sobre Marina fue para ayudar a Colin! y sobre lo que escribí de Eloise, yo

creí que la estaba protegiendo, sé que fue un error y si pudiera devolvería el tiempo y

cambiaría eso, cambiaría muchas cosas de hecho.

Colin se enteró y sé que no me va a poder perdonar, lo lastimé de la peor manera posible y

ahora todo lo que veo en sus ojos cuando me ve es dolor y furia. No lo puedo condenar a una

vida llena de odio por la persona que se supone lo hará feliz, no lo puedo condenar a un

matrimonio en el que será infeliz y desdichado. Estoy segura de que irme será lo mejor,

probablemente le dolerá, ambas lo conocemos muy bien [su sensibilidad es su mejor virtud,

pero también intentará esconderla, va a mirar alrededor y ver a quien puede ayudar antes

que a sí mismo, por favor no lo dejes volver a ese lado sombrío y vacío.

Por eso me voy, no podría verlo intentando ser gentil mientras esconde su furia y su dolor,

solo por convivir conmigo, solo porque ya seríamos marido y mujer. Creo que no he tenido

un sueño más grande que estar a su lado, que ser suya, de poderlo llamar esposo, pero eso

no será posible si todo lo que nos envuelve es traición.

Perdón Lady Violet, tú has sido como mi madre y no supe devolverte el amor que me

brindaste, a ninguno de ustedes, me dieron un hogar y yo los traicione. Por favor, dile a

Eloise que lo siento, lo siento mucho.

Adiós, Adiós para siempre.

firma

Trata de no pensar en la reacción de Violet, trata de no pensar en su enojo ni en su dolor.

Capítulo 2 Colin

"¿Cómo que se fue? ¿A dónde?" gritó Colin, "No lo sé, dejo unas cartas, Lady Featherington

las encontró en la mañana cuando fueron a despertarla" Le dijo su Madre mientras le

entregaba un sobre que tenía su nombre escrito por la letra de Pen esa que tanto le faltó en su

último viaje y lo reconfortó en los anteriores.

Pero no recibió la carta, corrió. No sabe durante cuánto tiempo corrió, pero no dejó de correr

hasta que llegó a las casa Featherington, no esperó a que lo anunciaran, corrió a la planta de

las habitaciones [solo había estado una vez ahí, cuando a sus 16 años le ayudó a Eloise a

subir una caja de libros que le regalaba a Pen, una vez le era suficiente para saber donde

estaba la habitación de quien amaba] empujó la puerta y entró "Pen.." su voz temblorosa

"Pen fui un estupido, no te odio, cómo podría odiarte" la habitación tenía su olor pero se

sentía fría y el escritorio estaba vacío, se quedó congelado tan solo a unos pasos más allá de

la entrada no quería mover nada, temía descubrir que era real, que lo abandonó. "Pen" repitió

"Pen, por favor dime que es una broma, sal de donde estás"

"No está" dijo una voz fuerte pero temblorosa detrás de él… Portia. Cuando encontró la

valentía para girarse la vio como nunca antes, ojos llorosos, peinado descompuesto, vestido

desaliñado, estaba desesperada. Era la primera vez que veía a la madre de su amada justo

como eso, como su mamá y no como la mujer calculadora de alta sociedad que era Lady

Featherington.

La realidad lo sacudió, No, no, no, por favor no. "Se fue" dijo Portia y eso fue suficiente para

revolcar su mundo. "Ya buscamos en todos los lugares posibles, Angelie la modista nos

informó que estuvo con ella en la noche, hablaron y tomaron una copa para celebrar su

entrada al mundo matrimonial, salió de allá a la media noche, yo la escuche llegar sobre la

una de la madrugada.." Su último encuentro, pensó mientras Portia seguía dándole

información.

Furia y deseo, eso sentía mientras la besaba en medio de la calle, y lo único que hizo fue

gritarle, antes y después del beso, solo grito.

"... y sobre las 3am uno de los mayordomos de la familia Cooper la vio caminar con un baúl

personal cerca del parque central, después de eso no tenemos nada, es casi como si se hubiera

esfumado" termino de decir Portia y rompió en llanto, él la abrazó, la abrazó comprendiendo

que compartían el mismo dolor, sabiendo que a ambos les habían arrancado algo del pecho.

Cuando Portia se pudo recomponer un poco Colin se dirigió a la Casa Bridgerton donde

esperaba noticias de Pen, ahora estaba en el estudio de Anthony donde su madre le informaba

que todo lo que pudieron averiguar sus dos hermanos era lo mismo que Lady Featherington le

había explicado. "Ten, querido" Le dijo su madre mientras le volvía a ofrecer la carta de Pen.

Abrió el sobre y por un momento quedó paralizado al ver el anillo de compromiso "¿quieres

que te dejemos solo?" le preguntó Anthony quien había entrado con su madre unos minutos

antes. "No" fue lo único que pudo comunicar, suficiente tenía con la soledad en su interior, no

quería lidiar también con la soledad de la habitación. Su mamá lo ayudó a moverse hasta uno

de los sofás y tanto ella como su hermano tomaron asiento a cada uno de sus lados.

fecha

Colin

Tanto tiempo te he amado, te lo dije en serio "un tiempo embarazosamente largo". Crecí

pasando mis días en la casa de tu familia, y siempre que podía dedicaba mi tiempo a

observarte, incluso en verano buscaba persuadir a Eloise para leer en el jardín bajo el rayo

del sol [que tanto ella odia] solo para verte jugar con tus hermanos o practicar Esgrima con

tu profesor. También te vi crecer, te vi ser el dulce niño que siempre estaba atento a sus

hermanos y el primero que corría cuando su mamá los llamaba, siempre honesto, siempre

feliz. Y ese dulce niño se convirtió en el mejor de los hombres, apuesto, sensible, amoroso,

aventurero. Se convirtió en el hombre que amo y amare hasta los últimos de mis días.

Pero no puedo quedarme, creeme que no había soñado nunca nada con más intensidad y con

más frecuencia que con una posible boda contigo, este día era todo lo que había soñado y

ahora es todo lo que temí.

Colin, siempre te ame en silencio y no me importo, me convencí que nunca me amarías, que

no iba a dejar de ser para ti "solo una amiga" y estaba contenta con eso [lo juro, tenerte en

mi vida era más que suficiente, verte desde lejos por la ventana del salón de té en mi casa o

comiendo galletas en la tuya mientras tomaba el té con Eloise y tu mamá. La última

temporada fue complicada, lo acepto, pero incluso así me bastaba, saber que estabas feliz y

libre para estar donde quisieras me era suficiente.

Me diste las mejores clases de cortejo y me dejaste soñar con un futuro juntos, eso te lo

agradezco con todo mi corazón, han sido los mejores meses de mi vida, besarte fue un sueño

y saber que me querías era más de lo que podía imaginar. Pero te menti, oculte lo más

importante, te traicione.

Yo se que fue mi error, sé que he sido yo la egoísta, se que he sido yo quien nos destruyó y

quizá si me esfuerzo lo suficiente pueda vivir con tu desprecio [me lo merezco, pero hay una

cosa con la que no puedo vivir, con tu infelicidad. Mucho menos sabiendo que la fuente de tu

desdicha soy yo, no sabiendo que cada vez que me miras crece más ira tu interior, que

quisieras correr y apartarte de mi. No sabiendo que eso te puede consumir.

Lo siento Colin, lo siento mucho, fui una tonta. Quería tener una voz, quería ser escuchada y

pedí más de lo que me correspondía, y eso me hizo perder lo que más anhelaba, tu amor.

Colin, no me dejes arrebatarte tu felicidad, tu dulzura. Tu eres maravilloso así como eres,

con tu empatía, con tu cuidado y atención a los demás, con tu sensibilidad; no te cierres, no

te cierres a amar, yo no merezco tu amor, incluso no merezco tu perdón, pero hay un mundo

esperándote y un millón de mujeres con quienes puedes tener la familia que sé siempre has

querido.

Te amo Colin, y espero que puedas algún día pensar en mí sin tanto odio. Lo siento mucho.

Lo siento. Te amo

Lo siento.

Tuya, Penelope.

Tuvo que parar varias veces antes de poder terminar de leer la carta, cada palabra era como

un puñal en su corazón, y las lágrimas le nublaban la vista. En un momento pensó en no leer

más, olvidarse de lo que estaba pasando y salir corriendo a sus brazos, a los brazos de

Penélope ¿cómo le fue a decir que no merecía el nombre Bridgerton? Ella se lo merece tanto

o más que él mismo.

"Yo hice esto" logró murmurar a través del fuego en su pecho, no podía estar más sentado así

que trato de levantarse pero el dolor lo hizo hincar, no se podía sostener, cayó de rodillas al

suelo y abrazó la carta junto con el anillo, cerró los ojos mientras sentía a su hermano y su

mamá arroparlo en un abrazo y oró mientras sollozaba, oró pidiéndole a Dios que le

devolviera a Penélope, que no iba a ser tan estupido para decirle que quería correr lejos de

ella o que la odiaba. Porque no era cierto, no era cierto. La quería de vuelta. Por favor, por

favor. Suplicó.

No sabe en qué momento pero se durmió, solo sabe que está tratando de despegar sus

párpados, le duele el cuello porque el estudio de Anthony no es precisamente el mejor lugar

para dormir. Violet le sigue sosteniendo la mano y su hermano sigue ahí también, pero esta

vez desde su escritorio leyendo algunos documentos.

"¿Qué lees?" Colin preguntó, pero fue su mamá quien captó su atención al abrazarlo con

fuerza. "Lo siento tanto, mi amor" ella dijo y Colin volvió a encajar la información. Pen, su

Pen se había ido "Lo siento tanto" volvió a decir Violet mientras desenganchaba los brazos de

su cuello y lo miraba a los ojos, ella también había estado llorando, de hecho lo seguía

haciendo.

"¿La encontraron?" preguntó Colin mientras movía sus ojos de Anthony a Violet, ninguno

respondió, se miraron entre ellos y de repente un frío le corrió toda la espalda Y si la

encontraron, y si le paso algo, y si… "No, no sabemos nada más" Dijo Anthony cortando el

tren de su pensamiento "pero seguiremos buscando" completó.

Colin se levantó y se sirvió un trago bajo la mirada preocupante de su mamá "seguiremos

buscando" repitió mientras tomaba el primer sorbo de alcohol.

Capítulo 3?

En su camarote iba con una anciana, Eleanor Stoddard es una mujer viuda de unos 80 años

que vive sola en América, en una granja de una comunidad pequeña que está creciendo.

Estaba en Londres visitando a su sobrina quien está muy enferma, Penelope se sorprendió

cuando le dijo su edad y que estaba viajando sola, es cierto que se ve mucho más joven y

vital, pero sigue siendo una mujer mayor.

Eleanor es lo más cercano a una amiga que Penélope puede tener ahora, además sabe toda su

historia, prácticamente fue obligada a contarla cuando después de dos semanas seguía

levantándose a media noche sollozando y gritando hasta que Eleanor la abrazaba o le sujetaba

la mano.

"Al menos dime quién está interrumpiendo mi sueño o porque. Me lo merezco" dijo con

firmeza y Penelope cansada de seguir sosteniendo el peso de su dolor se lo contó todo.

La verdad se sintió un poco más liviana, no mucho pero al menos durmió una hora más.

Ya están en el segundo mes de su viaje y han adoptado una rutina: salen en las mañanas a

respirar aire fresco y luego bajan a la cocina a tomar té y ayudar a las cocineras en pequeñas

cosas, pelar o cortar guisantes, separar alimentos, limpiar trastes o simplemente a hablar. Ha

sido lo mejor para Penélope, alcanza a tener momentos donde no piensa en su vida, solo

escucha las pláticas de las mujeres o el ruido estridente de las estufas que callan un poco su

mente.

Después del almuerzo van a su camarote, toman un siesta [que cada vez son más largas en el

caso de Pen, cada día está más cansada] y leen un libro, rara vez salen a cenar y menos ahora

que todo le da náusea o la impulsa al vómito, además de vez en cuando pierde el equilibrio

cuando van caminando. Todo lo que pensaba era que se sentía mal por su estado anímico y

que pronto mejoraría, pero Eleanor le hizo una pregunta: "Ya has sangrado este mes?" Y

entonces Pen no podía dejar de pensar en ese día, ese día en el que el amor de su vida entró

férreo a la casa Featherington y la defendió de su Madre, ese día en el que conocieron lo que

iba a ser su hogar.

Cómo lo pudo pasar por alto, cómo dejó que pasará. Puede que no tuviera experiencia en

temas maritales y no específicamente en el encuentro entre una mujer y un hombre, pero no

desconocía las consecuencias, durante años en los rincones de los salones de bailes había

escuchado cientas de esas historias, de que podía pasar. Cuando pensaba en ese encuentro con

Colin siempre la visitaba el dolor o la felicidad, incluso nostalgia, pero nunca el miedo, no

hasta que entendió cuál fue el producto de esa relación, no hasta que entendió que estaba

esperando un hijo, el hijo de Colin.

Cuando pensó que podría hacerlo, que podría crear una vida sin él, cuando sintió que podía

hacerse cargo de sí misma sin llorar hasta el cansancio otra vez su mundo giró. ¿Qué iba a

hacer? Una mujer no casada esperando un bebe, la iban a rechazar en cualquier lugar, iban a

despreciar a su bebé, ahora a quien iba a condenar a la infelicidad era a su bebé, al hijo del

hombre a quien ama. Nada podía ser peor.

Se permitió pensar por primera vez en lo que podría haber sido su vida, dos meses de casada,

seria las señora Bridgerton, La Señora de Colin Brindgerton, probablemente Colin estaría

eufórico con la noticia, pensando en nombres, discutirán si iban a seguir la tradición del

abecedario [claro que sí, eligirian en que habitación va a dormir el bebé y qué color tendrían

en las paredes, seguramente azul. Ahora estaba en medio de la nada, sus manos en el frío

metal del borde del barco, a cualquier lado que mirara solo veía mar y cielo, azul por

supuesto, no había nada que no le recordara los Bridgerton, que no lo evocará a él. Ahora él

nunca sabrá que tiene un hijo.

Otra vez, otra vez no podía respirar, la vista nublada y la mandíbula temblando. Llevaba dos

días sin esos episodios, solo había logrado estar dos días cuerda. Odiaba eso, se sentía

ridícula, pero no lo podía evitar. Siempre se había sentido agobiada, a excepción de la familia

Bridgerton, todos a su alrededor la humillaban o despreciaban, siempre estaba al borde del

colapso, pero le bastaba dar un paso hacia atrás, esconderse y huir de quienes le hacían daño

es solo que… No se puede esconder de ella misma, no puede dar un paso atrás, donde quiera

que se mueva su mente siempre le está recordando lo que hizo, a quienes lastimó, quienes no

la van a perdonar jamás, siempre le está recordando lo insignificante que es y que se merece

lo que le está pasando, al final ella fue la cobarde que salió corriendo para no enfrentar su

daño. Su mente no le permite olvidarlo, ese daño embarcó junto a ella, la convirtió en un

alma en pena, alguien que ni ella misma reconoce.

"Ey, cariño" una mano sobre la suya "respira profundo, no estás sola, vas a estar bien"

Eleanor la sujeta con fuerza y espera hasta que pueda controlar su respiración y la mire.

Posa la mano que no sostiene Eleanor en la parte baja de su abdomen y con la mirada

cristalina puesta en la mujer que tiene enfrente dice "¡Que voy a hacer?"

Eleanor posa una mano en su mejilla y le dice "vamos a encontrar una solución" y la abraza.

Penélope deja que sus lágrimas recorran sus mejillas y empapen el hombro de su amiga.

Penélope desembarcó en New York como Penélope Stoddard con el anillo de matrimonio de

Eleanor. Lo mejor que se les ocurrió es decir que el hijo fallecido de Eleanor se había casado

antes de su deceso y milagrosamente pudo engendrar un hijo, su heredero.

El hijo de Eleanor sí existió, Thomas estuvo en Londres por un par de meses donde falleció

hace poco más de un año a causa de una extraña enfermedad. Pero nadie sabía, en su

comunidad todos seguían pensando que él continuaba en London, Eleanor no tenía la fuerza

para contar lo acontecido y ahora es la mejor coartada para Pen, ahora serán familia, aunque

tenga que seguir mintiendo.

Aunque el ácido de sus acciones sigue quemando sus entrañas y el el vacío en su pecho le

sigue generando ataques de pánico, ahora se siente un poco más decidida, va a tener un bebé,

un pequeño Colin o una pequeña Eloise [si su bebe no podra tener el apellido de su Familia,

por lo menos va a tener su nombre] y no va dejar que su cobardía lo lastime, no más. Ya

suficiente tiene con crecer lejos de su padre, suficiente con que su padre odie a su madre y ni

siquiera vaya a saber de su existencia.

Respira, Respira Pen Se dice para calmarse e inhala hondo. Nuevos olores, nuevo comienzo.

La despierta un dolor en sus costillas, su bebé se está moviendo cada vez más y cada día le es

más difícil hacer sus tareas diarias. Seis meses han pasado desde que llegó a la granja de los

Stoddard, una comunidad a la periferia de New York, pocos habitantes, su vecino más

cercano está a 3 horas caminando.

Caminaba y hacía ese recorrido en los primeros meses de su llegada, iba por la mañana para

llevarles legumbres a la familia Johnson y depaso recoger los panes horneados que le mandan

a Eleanor, después tomaban el té juntas y un carruaje llevaba a Pen hasta la iglesia del pueblo

donde daba clases de literatura a los niños de la comunidad.

Encontró la posibilidad de ser útil en eso que tanto le apasiona y no la dejó ir. Sin embargo,

las últimas semanas apenas y se ha movido, su bebe debe ser gigante porque le cuesta

respirar, ya no por los ataques de pánico [que han disminuido considerablemente] sino porque

cada tanto su bebé se acomoda y su posición favorita es oprimiendo los pulmones y

empujandole la vejiga.

No había pensado mucho en el alumbramiento, no le gustaba pensar que Colin no iba a estar

ahí, no iba a tomar su mano y decirle que todo iba a estar bien, no iba a cargar a su bebé o

ayudarle a tranquilizar su miedo. Particularmente esta mañana se sentía invadida más que

nunca por ese sentimiento, que iba pasar si su bebé era demasiado grande, si no podía salir

con naturalidad de su cuerpo, si ella no era capaz de soportar el proceso. Respira, Respira,

uno… dos… uno… dos.

Contuvo la respiración, se inclinó y se sentó como pudo. Frente a ella un baúl con las

pertenencias que aún no se atrevía a desempacar [un par de libros que Eloise le había

prestado, sus tintas y plumas para escribir, las cartas que Colin le enviaba de sus viajes y por

supuesto, todo lo relacionado con Whistledown]. Lo más lento que pudo se inclinó, abrió el

baúl e intentando no prestar mucha atención, tomó rápidamente sus tintas y se sentó en el

escritorio. Sus manos temblaban mientras sostenía el pergamino, no le había escrito desde su

carta de despedida.

Colin, Ohh querido Colin.

Casi son nueve meses desde que nos vimos por última vez. Ya casi nace nuestro hijo,

realmente creo que es un niño y espero que sea así, la vida para una mujer no es tan sencilla,

menos si su padre no está. Como quisiera que estuvieras acá, sé que eres un hombre de

mundo y amas la ciudad pero creo que está vida tranquila también te podría gustar. Aunque

en realidad lo que deseo es poder estar allá, en Mayfair, en nuestra casa [tu casa].

No hay un día que no piense en ti, no hay un día en el que no me arrepienta de todo lo que

pasó, de todo lo que te hice, algunas veces he pensado en regresar, mereces saber que vas a

ser padre. Pero me temo que ya ha pasado mucho tiempo, me temo que ambos hemos

caminado en direcciones opuestas y no hay espacio para devolvernos.

Todas las noches le pido a Dios por ti, deseo que ya hayas dejado atrás el rencor, no sueño

con el perdón ya sé que es imposible pero no quiero que la ira te consuma. Cuando no te

imagino conmigo y nuestro futuro bebé en tu regazo, te imagino sonriéndole a alguien más, a

otra mujer, creando tu propia familia, viajando, siendo libre, siendo feliz. Por favor Colin, se

feliz, muy feliz.

Sé que esta carta nunca llegará a tus manos, pero nuevamente necesito pedirte perdón, lo

siento mucho Colin, siento habernos fallado.

Por siempre tuya. Pen. - Penelope

Todo el pergamino está lleno de lágrimas, no pudo contenerse mientras escribía, no pudo

evitar pensar en lo que él diría si la leyera, en si le respondería, en sí le diría que si hay

posibilidad para dar un paso atrás, arrepentirse y perdonar. Sin embargo, dobló el papel y lo

guardó en el baúl. No hay tiempo para dar un paso atrás, menos cuando el dolor la hace

encorvarse… está entrando en trabajo de parto.

13 horas, 13 horas le tomó al bebe salir de su vientre. La partera, Eleanor, la señora Johnson y

su doncella Mary estuvieron con ella todo el tiempo, dándole aliento, limpiando el sudor,

diciéndole que todo iba a salir bien. "Puja, Cariño" le decía Eleanor, "Señora Penélope, Puje,

puje con fuerza" gritó Mary "es el último, puje" Y a lo lejos escucho el llanto, pero el pitido

en sus oídos era más fuerte y sus ojos se cerraban, estaba exhausta y quería ver a Colin, en

cada pujo pensó en él, le daba aliento. Ahora quería ver a su bebe, pero todo lo que veía era

oscuridad.

Capítulo 4 ?

Colin estaba sentado en el escritorio del cuarto de Penélope, leyendo un panfleto de

Whistledown. Los últimos meses han estado llenos de desolación y desesperación, se dio

cuenta que encontraba algo de tranquilidad en la casa de las Featherington.

Las primeras semanas Portia lo invitaba a tomar el té y se convirtió en un hábito, en silencio

compartían un par de galletas y contemplaban el sofá en donde Penélope tanto tiempo pasaba.

Cada uno estaba en su mundo, pero compartían un mismo escenario con nombre propio,

Penelope.

Les costó empezar a hablar de ella, Colin tenía miedo de lastimarla y a veces se preguntaba si

conocían a la misma Penélope, no creía que Portia la conociera como él. También tenía

miedo que el hueco en su pecho se hiciera más grande, así que no intentaba mencionarla

demasiado pero fue Portia quien la mencionó. "Ella nos pidió mover ese sofá" dijo Portia

"Penélope, quiero decir" aclaró como si fuera posible que alguien más cruzara la mente de

Colin.

"Después de la primera vez que ustedes la invitaron a su casa, subió y se quedó un rato

parada al lado de la ventana y cuando Lord Featherington entró a la habitación ella dijo

¿podríamos poner un asiento acá? creo que es un buen lugar para leer. Y nos hizo moverlo,

después de eso no se volvió a mover de ese lugar" le contó Portia con los ojos llorosos.

La verdad nunca creyó poder tener una relación cercana con quien se supone sería su suegra,

sentía rencor cada vez que se enteraba de algún trago amargo que le hacían pasar a Pen y

estaba seguro que era que era culpa de Portia, nunca crió a sus hijas de manera equitativa y

siempre le estaba sobre exigiendo a Pen. La consideraba calculadora [lo cual sí es cierto,

ventajosa y abusiva. Sin embargo, con la partida de Pen y su necesidad de estar lo más cerca

posible a ella o por lo menos lo que más le recuerda a ella, Portia se ha convertido en una

especie de amiga, entre más convive con ella más la entiende y también más entiende a Pen.

Es extraño como la mujer que más ama y la mujer que más le desagrada [en pasado] tienen

tanto en común. Puede ver de dónde Pen sacó su sentido del humor y su tenacidad, también

su capacidad de observación, puede que Portia no se haya enterado de que Pen era

Whistledown pero la observaba más de lo que creían [incluso la misma Pen] y sobre todo,

observaba y evaluaba a la sociedad igual que Penelope, para fines distintos y con distintos

métodos, pero al final tenían un cometido similar, sobrevivir.

Así fue como la mayor parte de las tardes la pasaba en la casa de su amada, Portia le contaba

historias de su niñez cuando vivían fuera de la sociedad antes de mudarse a Mayfair y si

Colin tenía la suficiente valentía, también le compartía historias de sus veranos juntos en la

casa de campo de los Bridgerton o de sus tardes en la casa N 5, después Portia lo dejaba

pasar a la habitación de Pen y ahí se quedaba imaginandola, tratando de descifrar sus

movimientos, cuando escribía o cuando las doncellas la ayudaban a vestirse.

Algunas veces, como hoy, leía Whistledown. Nunca le había prestado mucha atención, aparte

de la noticia de Marina o el escándalo de su hermana no se había permitido. Que estupido fue

porque ahí estaban los chistes o comentarios sarcásticos que le enviaba en sus cartas, incluso

las mismas referencias literarias y expresiones para hablar del clima o de la Familia

Featherington, todo estaba ahí y él nunca lo vio.

Estaba furioso cuando se enteró que ella era quien escribía siempre ese panfleto, se sintió

traicionado incluso humillado y tiene que aceptarlo, también sintió celos y la culpaba por ese

sentimiento. Por eso le costaba tanto mirarla, primero la revolución del enojo, luego el agobio

de la humillación y la furia de los celos, quería que ella sintiera lo mismo. No se había dado

cuenta de eso hasta que cerró el carruaje la última vez que se vieron, todo lo que le dijo en

realidad lo estaba diciendo para lastimarla, inmediatamente se arrepintió cuando la vio cerrar

los ojos conteniendo las lágrimas.

Se prometió que iba a hacer de su boda la mejor, que iba a recompensar hacerla sentir así,

estaba enojado pero también la amaba. En medio de esos sentimientos furicos siempre se

encontraba el amor, fue por eso que no se pudo resistir a besarla cuando ella le dijo que lo

amaba, su razón le gritó que no lo hiciera porque estaba enojado pero su corazón tomó el

mando y saltó a sus labio, fue tocar el cielo. Pero luego se sintió enojado consigo mismo y se

desquito con ella. Pensó que sus besos eran más fuertes que sus palabras y que en medio de

eso ella iba a responder a su pregunta con un sí "Colin, ¿aún me amas?". El debió decirlo en

voz alta, pero no lo hizo solo por enojo.

Dos veces le debieron haber bastado para entender lo mucho que sus palabras la podían herir

o hacer dudar. Esa noche cuando los escucho decir que nunca la cortejar o la inexistencia de

su declaración de amor cuando la beso por primera vez. Pero no, no aprendió y la vida le

volvió a enseñar la lección, Penélope su dulce Penélope es una mujer de palabras, necesita

certezas y el solo le dio incertidumbre.

Después de nueve meses sin ella, Portia y la casa Featherington no eran suficiente para cubrir

su ausencia, también pasaba tiempo Eloise hablando de ella y sus momentos juntos, a veces

sonreían y otras veces lloraban en silencio, la gente diría que con el tiempo la herida se va

cerrando pero con cada día la ausencia de Penélope era más palpable, tanto que lo único que

le servía para negar su partida era ahogarse en alcohol, lo cual después era contraproducente

pero era lo único que le ayudaba cuando no podía más.

Cada tanto volvía a leer la carta que le dejó Penélope, también la de Violet y Portia, él las

tenía todas junto con las que ella le enviaba mientras estaba de viaje. "no permitas que yo te

arranque la felicidad" si tan solo hubiera sabido que su felicidad era ella, pero se prometió

que no iba a dejar que pasará, que iba cumplir con esa petición, la iba a encontrar.

Le comentó a Anthony y juntos contrataron investigadores para dar con su paradero, eran

varios porque después de mucho buscar se enteraron que había abordado un barco pero no

sabían a qué lugar, nadie le pudo dar razón, no estaba en las listas de embarcación y ningún

Featherington había desembarcado de las rutas que salieron esa noche, uno hacia la nueva

granada (más de 3 meses de viaje), uno Nueva York (el que parecía ser la mejor opción) y

otro hacia Islandia (el más corto y el primero que descartaron), el investigador de Islandia ya

les había confirmado que no estaba allá, habian buscado por cada rincon y preguntado a cada

habitante del lugar.

Benedict hizo unas pinturas de Pen en formato bolsillo y con ellas los investigadores estaban

recaudando más información, no estaba en esa embarcación, así que su única opción era

América, pero América es tan grande, pudo haber desembarcado con otro nombre, pudo

haberse ido a otra ciudad, tomar otro barco, hacer un viaje de semanas por tierra o podría

estar en el mismo puerto y no sabrina. Incluso sus retratos no eran tan efectivos en ese lugar

y la esperanza se les estaba agotando.

Capítulo 5?

Le costaba abrir los ojos, escuchaba a Eleanor "ey cariño, me escuchas" Si, quería responder

pero no tenía fuerza, estaba tan confundida, por qué no podía hablar, por qué no podía

moverse. Es el último, puje. Le retumbó en la cabeza, que significa es el último Mi bebé,

dónde está mi bebé. Abrió los ojos y se sentó de golpe. "Mi bebé, ¿está bien? ¿dónde está?"

"Están bien mi Señora, la señora Johnson los está limpiando y cambiando con la partera en el

cuarto de al lado, el médico está en camino para revisarlos y a usted también" anunció Mary

"nos asustó, llevaba un par de minutos inconsciente" termino de decir.

"¿Están?" fue lo único que le quedó de la conversación y lo único que pudo decir "que

significa están" repitió. "Son dos, cariño" le dijo Eleanor y luego miró a la doncella "diles

que los traigan". Mary salió saltando de la habitación y después del minuto más eterno de su

vida entraron las tres mujeres cargando a sus bebés. "Eloise" le dijo Mary mientras la partera

le entregaba a su niña, pelo castaño como el de su papá. "Y Colin" dijo la señora Jhonson

mientras le entregaba a su bebe pelirrojo. Ahora tenía sentido tanto cansancio y dolor de

espalda.

Por un momento dejó de respirar, creyó saber lo que era el amor con Colin, pero viendo a sus

bebés algo que nunca antes había sentido creció dentro de ella, rápidamente la invadieron las

lágrimas, lágrimas de felicidad pero también de tristeza. Colin, Colin, Colin. Él no podía

sentir lo que estaba sintiendo ella, ella le arrebató esa oportunidad, algo más que agregar a la

lista de sus daños.

Un més más y sus bebés la van a devorar, todo el día están comiendo o queriendo estar en sus

brazos, el cansancio ya no la deja más pero incluso la felicidad es más grande. Desde que

nacieron sus bebés sólo había tenido un par de episodios de miedo, no se permitía pensar en

él a menos que fuera escribirle por lo demás empujaba su nombre a un rincón en su cabeza,

estaba intentando que la palabra Colin le recordara solo a hijo aunque era complicado

sobretodo cuando tanto Eloise como Colin hacían sus gestos o mostraban pinceladas de su

personalidad. A veces se arrepiente de haberles puesto esos nombres.

Aunque la mayor parte del tiempo lo agradece porque, si bien le sigue doliendo no se va a

permitir robarle más a sus bebés, si no van a crecer al lado de su padre y su verdadera familia

por lo menos van a saber de ellos y conocer sus costumbres. Aún no les habla mucho de su

padre [porque ese dolor todavía no lo soporta bien] pero cada noche le hablaba de alguno de

sus tíos, incluso de Philip y Prudence. De hecho está tomando clases de piano para enseñarle

a sus hijos las melodías que Francesca o Daphne solían tocar a la hora del té y juega cartas en

la tarde con el señor Johnson para practicar los trucos de Benedict y Hayancy.

Ya verá cómo les enseña de negocios, pintura, y lo más importante; literatura, por el

momento está concentrada en que se sostengan bien cuando caminan.

A excepción de las cartas que nunca le llegaran a Colin, no ha vuelto a escribir, pero sigue

dando clases de lectura y escritura en la iglesia. Dos veces a la semana porque Colin y Eloise

no le dejan más espacio y como están empezando a dar sus primeros pasos Mary no aguanta

estar sola con ellos más de dos o tres horas. Así que va en caballo a la iglesia [si, aprendió a

montar. Eso también lo tienen que saber sus hijos, eso reduce el tiempo del trayecto y puede

dar su clase de hora y media, luego regresa a la granja de Eleanor y toma su lugar junto a los

gemelos.

Es raro pensar que son gemelos, Colin es quien tiene el pelo de Penélope, rojo e indomable;

pero indudablemente tiene los ojos de su papá, azul tan profundo y oscuro como el océano

ártico y con un aro dorado alrededor de la pupila que le da luz y suavidad. Por otro lado,

Eloise tiene un cabello café suave y delgado como seda, el de los Bridgerton; está vez los

ojos son los de Penélope, azul claro como el cielo en un día de verano, un azul que reflejan

calma y tranquilidad, casi puede sentir la brisa cálida de la estación cada vez que los mira.

Cuando está distraída, y su cabeza es su enemiga, se pregunta si eso mismo sentía Colin

cuando la miraba a los ojos. No, no es momento para pensar en él. Se recordó. Ambos tienen

la sonrisa él y sus gestos muy pocas veces le recuerdan a las Featherington, casi siempre son

más fuertes las facciones Bridgerton, la cara de sorpresa de Eloise, o la mirada pícara de

Benedict, la ternura de Gregory pero también la cara de enojo de Anthony [siempre se ríe

cuando Eloise hace esa cara] son tan de su padre que eso le duele.

No van a saber qué tan parecidos son, no van a ser abrazados por sus tíos o cargados por

Violet o Portia. Colin se quedó viéndola con curiosidad como analizandola [el mismo gesto

de Francesca cuando intentaba descifrar el ritmo una melodía que escuchaba por primera vez]

Sintió las mejillas mojadas y cuando pasó su mano por ellas se dio cuenta que estaba llorando

"no pasa nada cariño, estoy bien" le dijo mientras finge una sonrisa y le toma la mano para

ayudarlo a levantarse.

Estaban jugando en el suelo, pero ya es hora de sus sienta y Eloise se está quedando dormida

en medio de los juguetes, así que decide levantarlos y llevarlos a su habitación mientras Mary

les prepara su leche para dormir. Cuando están dormidos aprovecha para escribir, sus

lágrimas en la tarde eran un indicador de que necesitaba escribirle.

Querido Colin

No importa cuanto tiempo pase, mi corazón te sigue perteneciendo y el dolor de no tenerte es

imposible de borrar, todos los días trato de pensar en ti menos o de recordarte como

recuerdo el olor del té en las mañanas, sube sin impacto. Pero es imposible, tu recuerdo

siempre me atropella, siempre me sacude y me hace dudar de mi decisión, me hace pensar en

huir de mi misma [lo cual es imposible] o de huir hacia ti, de encontrarme en ti.

Quisiera que en vez de este papel fueras tu quien recibiera mis palabras, fueras tu quien me

ayudara entender y manejar mis sentimientos, tú quien siempre me daba calma y seguridad

en medio de la tormenta.

Constantemente me veo fingiendo que etapas en uno de tus viajes y que pronto cruzaras la

puerta con una sonrisa gigante y los brazos abiertos para nosotros. Tus hijos están creciendo

muy rápido, pronto van a estar corriendo por todo el lugar haciendo travesuras, tienen la

energía y obstinación de los Bridgerton, ojalá pudieras verlos. Ya casi cumplen un año.

No puedo creer que el tiempo haya pasado tan rápido y todo se siga sintiendo como si hace

solo unos días nos hubiéramos separado [hubiera huido].

Si te soy sincera, no sé si algún día pueda llamar a este lugar hogar aunque estoy haciendo

todo lo posible para que así sea, sobre todo por los gemelos, quiero que tengan un lugar a

donde pertenecer y se sientan amados.

Colin… estoy cambiando, mis sentimientos no han cambiado pero cuando me veo al espejo

veo a otra persona, a otra mujer. Alguien un poco triste pero determinada, creo que es

momento de empezar a escribir aunque esta vez una novela, por supuesto una historia que

tenga que ver contigo pero también conmigo. Necesito recomponerme, necesito dejar de

llorar todos los días y compadecer mi existencia. Fueron mis decisiones las que me trajeron

hasta acá, y aunque me arrepiento de muchas cosas no puedo devolver el tiempo, no puedo

cambiar lo que ha pasado. Es momento de concentrarme en mi presente y construir mi

futuro, mi futuro con nuestros hijos.

Colin… tengo que dejarte ir, tengo que dejar de anhelarte. No voy a dejar de amarte, eso lo

sé, te juro que cada día de mi existencia mi amor será tuyo y de nuestros hijos. Pero mi

existencia no puede ser más tuya, estoy acá a miles de kilómetros de tu hogar y necesito

aceptar mi realidad.

Adiós Colin, en el fondo espero que no sea un adiós definitivo pero teniendo en cuenta que

estás cartas no saldrán del baúl de mi habitación, tengo que decirlo. Hasta nunca Colin, ten

la mejor vida que puedas tener, conoce cada rincón de la tierra y escribe libros, cuenta tu

historia para que el mundo sepa de las maravillas que has visto y del ser humano tan

increíble que eres. Ama con fuerza y protege tus sueños. Yo protegeré a los míos y a nuestros

hijos.

Siempre tuya, Penelope Stoddard.

Capítulo 6

Van casi dos años desde que Penélope abandonó a Colin, aunque Colin no está seguro si él la

abandonó primero. "Eso no importa, no está y no estará nunca más" se dijo. El primer año lo

pasó todo en Mayfair, no quería estar lejos si los investigadores enviaban noticias y también

quería estar impregnado de todo lo que le recordará a ella.

Pero el tiempo siguió su curso, la vida no se detuvo como se detuvo él y finalmente los

investigadores dejaron la búsqueda pues no tenía sentido cuando en más de 6 meses no

habían encontrado ni una sola pista de su paradero, podría estar en cualquier lugar e incluso

podría no estar más. "No lo sabré, no me debe importar" se recordó.

Cuando se dio cuenta que todos a su alrededor seguían con su vida, que las únicas dos

personas que seguían en paréntesis eran Portia y él, su dolor se transformó en furia [así le era

más fácil procesarlo]. Y cuando Portia volvió a ir a los vals de la temporada se dio cuenta que

era su momento para partir.

El último año apenas ha parado en Londres un par de veces y no se queda más de una

semana, cada vez responde menos cartas y se comunica menos con su familia. Las únicas

cartas que quiere recibir nunca van a llegar. Tampoco ha vuelto a escribir, en su último viaje

sabía a qué dirección enviar sus cartas y se negaba a escribirle a un no remitente, no quiere

seguir coleccionando recuerdos que lo asfixian.

A la única persona que siempre le responde sus cartas es a Eloise, ella al igual que él se siente

culpable de la partida de Pen y al igual que él, se le dificulta expresar sus emociones. Pero

comparten el mismo dolor, además Eloise no suele escribir con frecuencia y eso hace más

fácil la comunicación.

Está en el puerto de Morocco apunto de tomar un barco, en menos de cinco minutos se cierra

el embarque para la ruta a América y lo está pensando, lo está pensando con fuerza

debatiéndose entre ir a buscarla él mismo o terminar de aceptar que nunca la volverá a ver.

Uno, dos, tres minutos, no le queda mucho para decidir aunque parece que ya decidió, se

queda plantado en el suelo hasta que deja de divisar la enorme máquina.

Uno de sus sueños era viajar a América, sus hermanos [especialmente Anthony] no lo

dejaban aventurarse tan lejos, al final él tenía que ajustarse al presupuesto que ellos le daban

y aunque no era pequeño un viaje a América implicaba mucho tiempo y recursos. Fue

entonces cuando se le ocurrió que ahí pasará su luna de miel, después de ajustarse a su nuevo

hogar, evaluar sus responsabilidades y presupuesto le propondría a Pen ir un par de meses al

nuevo continente, ella nunca lo supo pero fue al lugar al que él esperaba conocer juntos.

Por eso no ha sido capaz de tomar ese barco, en cada puerto compra el boleto, en cada puerto

se para en la entrada de embarque a ese destino pero no es capaz de mover los pies, pensar en

ese lugar sin ella y a la misma vez con ella ahí pero sin saber donde, lo quema. El ardor en su

pecho es intenso, el estómago le da vuelcos y el aire abandona sus pulmones hasta que deja

de ver el barco, sólo ahí vuelve a respirar. No se quiere enfrentar a una vida buscándola sin

encontrarla, por lo menos en Europa o Asia puede fingir su presencia o también que está de

viaje, que ahora la que sale de viaje es ella y algún día regresara, pero correr detrás de un

fantasma es algo más de lo que puede soportar.

Entonces se da la vuelta y embarca para Londres, es tiempo de dejar de huir y cómo no va a

ser capaz de ir a América, tiene que ser capaz de enfrentar a su familia y cumplir su rol como

parte de los Bridgerton.

Es cierto que como tercer hijo no tiene muchas responsabilidades, pero al llegar a la casa de

su familia le pide a Anthony que lo deje ayudar a llevar las finanzas. Su hermano mayor suele

pasar temporadas largas en la India que junto con la llegada de su segundo hijo le dejan cada

vez menos tiempo y Benedict está a punto de casarse "Quién diría que el loco enamoradizo

de mi hermano se casaría antes que yo" pensó, pero inmediatamente desechó el hilo porque

no estaba listo para que lo llevará hasta Pen. Al casarse, Benedict se mudará al campo, así

que Colin es la mejor opción para apoyar en el mantenimiento de la casa N5 y reemplazar

algunas de las tareas del vizconde.

Así que el siguiente año se dedica a crear algo de estabilidad, estar saltando de un lugar a otro

aunque en principio le ayudaba a olvidar sus emociones, al largo plazo los intensificaban y

después que volvió a disminuir la furia lo invadió nuevamente la tristeza y la necesidad de

hogar, de Penélope. Su hogar siempre iba a ser ella, pero por lo menos junto a su familia

podía fingir que tenía algo de eso y sentirse útil.

Consiguió un lugar donde vivir, a poca distancia de la casa de su madre pero con la

independencia suficiente para llorar cuando lo necesitara o huir de las conversaciones

incómodas. Y sobre todo un lugar abismalmente diferente a la casa que iba a compartir con

Pen, a esa no volvió a entrar.

Todas las mañanas salía a caminar con Hyacinth y si estaba Anthony iban a cabalgar.

Algunos días iba a tomar el té con Portia, un par de veces en la semana siempre y cuando no

hablaran de Penélope, ahora mencionan su nombre con menos frecuencia. Cada uno cuenta

su propia historia de dónde está o qué está haciendo y no se comparten sus ideas porque eso

significa aceptar que no son reales y que en realidad no saben nada de ella.

A veces pareciera que no existió nunca, en la casa Featherington su cuarto fue cerrado con

llave y todo lo que tenía que ver con ella fue guardado ahí, incluso los libros de la biblioteca

de la casa fueron renovados a unos que ella nunca hubiera visto, nunca hubiera tocado, unos

que no gritaran su nombre. Eso también hicieron en la casa Bridgerton, Eloise donó sus libros

y todos los panfletos de Whistledown fueron quemados. Él apenas alcanzó a salvar algunos,

es irónico como el único lugar en donde ella está presente es uno que ella nunca conoció, el

apartamento de Colin.

Ahí tiene todos sus retratos expuesto a simple vista, sus cartas en la cima de su escritorio y el

anillo de compromiso colgado en una cadena puesta en la esquina de su cama, esa cadena que

llevó puesta como un amuleto durante todo su viaje del año anterior y tocaba cada vez que

sentía el vacío en su estómago. Ese lugar decía Pen en cualquier rincón, las sábanas y cortinas

amarillas, llevó el sofá de la sala de té de la casa Featherington que Portia iba a donar e

incluso tenía la manta azul con la que se cubrieron el día de su encuentro sexual, ese día que

descubrió que significaba hacer el amor. Con esa manta se arropaba todas las noches

pretendiendo que una parte de ella estaba ahí con él.

No se iba olvidar de ella jamás aunque ahora solo vivía en sus recuerdos, el tema Penelope

Featherington quedó prohibido entre sus conocidos pero solo en su presencia porque un par

de veces escucho a su mamá hablarle a sus sobrinos de la "tía Pen" o a Eloise recordando con

alguna de sus otras hermanas, de hecho una noche que Benedict fue de visita los escucho a

hablar de ella con Anthony "indiscutiblemente es una Bridgerton más, la inteligencia que

tuvo para crear su imperio y la audacia con la desapareció, es también nuestra hermana" dijo

Benedict "la audacia la heredó de su mamá" pensó Colin cuando escucho a Anthony "yo

también la extraño, también extraño a Pen, debo admitirlo y extraño quien era Colin cuando

estaba ella" súbitamente las lágrimas abandonaron sus ojos y el nudo en la garganta de exigia

gritar, asía ue decidió esconderse en su rincón.

Fue hasta su apartamento y abrazando uno de los retratos que Benedict le había hecho se echó

a llorar hasta que se quedó dormido.

Capítulo 7

Es el cumpleaños número dos de los gemelos, no sabía que a esa edad se podía hablar tanto y

se tenía tanta energía. Las palabras favoritas de los niños son "Ma", "mira" y "porque", esas

le retumban todo el tiempo en los oídos, incluso sueña con ellas [la van a enloquecer].

Ahora todos los días se componen de risas y frustración. Sonríe al pensar en eso. Es gracioso

verlos sorprender por cualquier cosa, la simple caída de una hoja de su árbol es un hito en su

vida, pero también es desesperante que quieran quedarse viéndolas toda la tarde y la hagan

quedarse con ellos a verlas. "Mirala, mirala, se está cayendo, MAAAA, mirala, mirala!"

ambos gritan al tiempo. Viéndolos dormir su pecho se infla de amor, puede que algunos días

quiera salir corriendo o arrancarse el cabello [hahahaha, en serio la enloquecen algunos días]

pero la mayor parte del tiempo quiere comérselos a besos y abrazos.

No hay nada que la haga más feliz que desayunar juntos en las mañanas de otoño o salir a dar

un paseo en las tardes de primavera y las historias al lado de la chimenea en las noches de

invierno son lo mejor. También van a nadar al lago en verano, pero eso implica una logística

más grande y contar con el tiempo de Mary o la señora Johnson.

Ellas se han convertido en su familia, junto con la señora Stoddard. Para los gemelos ellas

son la tía Mary, la tía Helen y la abuela Eleanor. Y los Bridgerton y Featherington son los

"amigos de ma", continuó hablando de ellos todos los días [no solo antes de dormir].

Cuando cantan les cuenta de las presentaciones de sus hermanas, cuando tocan el piano o

tejen les habla de Francesca y Daphne, cuando salen a cabalgar les cuenta de Anthony y

Kathe, aunque no sabe pintar les pone las acuarelas para jugar y les menciona a Benedict,

para leer escogen los libros que solía leer con Eloise y les habla de sus opiniones sobre

historia, y los lleva a que la vean jugar cartas con el señor y la señora Johnson para hablarles

de Gregory y Haycinth, para Colin no necesita excusa, él siempre está presente y ahora lo

puede mencionar sin llorar.

Cuando cocinan siempre les cuenta de las tradiciones de Violet y Portia, quienes se

convirtieron en las protagonistas de su primera novela, cuenta la historia de dos amigas que

vivían a un cruce de distancia, dos mujeres con realidades distintas y personalidades nada

parecidas que se abrieron paso en el feroz mundo masculino de Londres en los inicios de

1800's y con cada temporada social viven una aventura diferente.

Siendo modesta, fue todo un éxito, el cura de la iglesia le ayudó a contactarse con una

editorial y después de un par de reuniones logró publicar, a vendido más ejemplares de los

que había pensado y enviaron un par a algunas librerías en Quebec y Santa Fe, así que está

más que satisfecha y emocionada, de hecho está escribiendo su segunda novela, esta vez de

amor entre una niña y el hermano de su mejor amigo, el amor entre Penélope y Colin que por

lo menos en el papel tuvo un final feliz. Ya casi la termina y espera que para dentro de tres

meses ya pueda estar publicada.

Todo ha mejorado, tiene una vida, ha construido un hogar y la calma se sienta con ella con

más frecuencia que nunca antes, pero eso está a punto de cambiar. Eleanor está muy enferma,

tiene periodos que no se puede levantar de la cama y esos periodos cada vez son más

frecuentes y más largos, el médico del pueblo la visita a diario pero dice que es la edad, que

no hay nada que puedan hacer y se tienen que preparar para lo peor.

Penélope no se puede preparar para eso, no puede preparase para perder a la persona que le

ha dado un hogar y familia en este lugar, no puede prepararse para perderlo todo otra vez,

"otra vez no, por favor" Le rogó a la vida.

"Pen, cariño, tienes que pensar en hablarle a tu familia" le dijo Eleanor con la voz ronca. "Ey,

no se tiene que preocupar por eso, Ele céntrate en recuperarte y después hablaremos de eso"

le contestó Pen. "Penélope, no me voy a recuperar" el frío recorrió todo el cuerpo de

Penélope, aún no está lista para aceptarlo. "Y Andrew vendrá a reclamar las tierras, Pen no te

puedes quedar acá" continuo Eleanor.

Un nuevo nuevo problema para Penélope, el sobrino de Eleanor se enteró que está enferma y

peor aún se enteró que no hay un heredero de la propiedad. Cuando le notificaron a Andrew

Stoddard que Thomas Stoddard había fallecido las visitó inmediatamente y tuvo suficiente al

saber que había tenido un niño y Colin iba a heredar la propiedad, pero no estaba contento

con eso ya que daba por hecho que las tierras serían suyas. Así que después de un tiempo

solicitó las partidas de bautismo de los niños, quienes oficialmente tenían solo el apellido

Featherington ya que su supuesto padre no estaba y ellas no pudieron comprobar que

Penélope en realidad se había casado.

Lo persuadieron por tiempo y no Eleanor no le había dejado entrar en sus tierras otra vez,

pero con su enfermedad ya no podía hacer mucho más y Andrew ya les había enviado una

informándoles que pronto haría uso de la propiedad y que Penélope tenía dos opciones,

casarse con él; lo cual no estaba dispuesta a hacer, o irse del lugar. "Su tía ni siquiera ha

fallecido y él ya está contando con el lugar, es un ser despreciable" Pensó Penélope.

"Señora Penélope" Mary la llamó a tierra "Mmm" murmuró ella "La Señora Stoddard tiene

razón, el Señor Andrew va a hacer hasta lo imposible para obtener lo que quiere y yo que fui

testigo del matrimonio tortuoso que tuvo con su difunta mujer, no creo que sea la mejor

opción como esposo o padre de los gemelos" termino de decir Mary.

"No, mis hijos no tienen otro padre que Colin, ni siquiera les hablamos mucho de Thomas,

Andrew no los va a tocar. Primero muerta" Se juró Pen, pero dijo "No voy a volver a

Mayfair, allá no hay un lugar al cual regresar y mucho menos me voy a ir mientras estás en

cama Ele, no hay más que discutir" Eleanor y Mary se miraron de una manera que Pen no

supo cómo interpretar, pero no le dio importancia y tomo el vaso de agua para darle de beber

a su amiga mientras le pedía a Mary revisar a sus hijos.

Esa noche Eleanor casi se va Penélope tuvo que brindarle auxilios y ayudarla a respirar, ahora

no se quiere apartar de su lado, teme que si la deja de ver va a dejar de respirar. Cada cinco

minutos pone su mano cerca a la nariz de su amiga para asegurarse que está respirando y le

pidió a Mary quedarse a dormir con los gemelos para poder enfocarse solo en Eleanor.

Los ojos se le inundaron de lágrimas, no quiere perder más, no quiere que Eleanor fallezca,

no se cree tan fuerte para resistirlo.

Los siguientes tres meses han estado llenos de altibajos, Eleanor no ha mejorado, hay días

que pierde la conciencia y no reconoce a nadie a su alrededor, ya no come prácticamente nada

y no ha podido volver a salir de su cama. Penélope pasa todas las noches con ella y le sujeta

la mano rogando que no se vaya, que aguante un día más. Y lo ha hecho, incluso en las

noches más difíciles Eleanor ha resistido hasta el siguiente día, pero Pen ve el fin cerca y no

sabe qué hacer.

Los gemelos están tomando clases en la iglesia del pueblo, en realidad es un espacio para

estar con otros bebés, pintar y leer historias, en esas horas Mary se encarga completamente de

Eleanor y ella tiene un par de horas libres al día para concentrarse en su novela, en realidad

ya está finalizada sólo le queda cerrar el trato con la editorial y con un par de papeleos más

no se demorarán más de una semana en empezar a imprimir. Atesora esa alegría, porque con

la enfermedad de Eleanor incluso sus hijos están decaídos y son pocos los momentos de

felicidad que tienen en los últimos días.

"Ele, mira el libro. Ya está publicado" le dice Pen a una Eleanor casi ilusoria, apenas puede

entreabrir los ojos y mover los labios en lo que se supone es media sonrisa, pero se asemeja

más a un gesto de dolor. Y está lista para irse, pero le está dando tiempo a Pen para

entenderlo, Penélope lo sabe y no puede creer lo egoísta que está siendo "es solo que no que

se me va la respiración" Piensa mientras empieza a llorar "Es solo que el dolor se supera"

dice esta vez en voz alta.

Penélope le sujeta la mano, frío ya casi no hay vida en su cuerpo, poco a poco la ha ido

abandonando. "Ele, gracias" el nudo que tiene en el pecho casi no la deja hablar y la voz se le

quiebra. "Ele… te quiero" no puede evitar que las lágrimas bañen su cara y mojen la delgada

mano de su amiga, que ahora sostiene con ambas manos cerca a su rostro, como si estuviera

orando. "Ele… ayyy Ele. Gracias" el primer sollozo se escapa de su garganta "Me diste un

hogar… me diste esperanza, gracias. Gracias por ser mi amiga" otro sollozo, "por ser como

una madre para mi en estos años… y una abuela para mis hijos" llora con fuerza, ahora los

ojos le queman y la garganta también, le cuesta regular su respiración. "Ele.." inhala

profundamente intentando encontrar el valor para las siguientes palabras "te puedes ir" le

dice.

"Léeme" es lo último que le dice Eleanor mientras con la poca fuerza que le queda le da un

apretón de manos y Pen le ve una lágrima recorrer el rabillo del ojo hasta su blanco cabello.

Penélope le empieza a leer el libro sin soltar sus manos del todo, la mira mientras su vida

termina de apagarse y el cuerpo se convierte en solo eso, un lugar inhabitado, un lugar donde

alguien solía llamarla cariño mientras le daba una de sus mejores sonrisas. Un lugar que va a

dejar de existir.

Penélope pasa la noche sosteniendo la mano y llorando en silencio, no es hasta que todo lo

que siente bajo sus manos es un témpano de hielo que considera la posibilidad de moverse del

lugar.

Mary entra, no necesita decirle nada para que lo comprenda. Penélope la sigue con la mirada

hasta uno de los cajones del armario de Eleanor, la ve limpiarse las lágrimas y entregarle un

sobre "¿Qué es esto" pregunta Pen, "la señora Eleanor me pidió entregárselo después de su

muerte, viene de Europa" le susurró Mary.

Los ojos de Pen se abrieron como platos y su corazón se paró por un momento para luego

arrancar a correr, el cuerpo le temblaba mientras dejo de sostenerle la mano a Eleanor y tomó

el sobre.

Penélope, dice en la portada escrito por… por su madre.

Capítulo 8

Colin se estaba preguntando si valía la pena o no intentar publicar sus libros, esa idea nunca

habría existido en él de no ser por ese baile en el que Penélope le volvió a mencionar que le

gustaba cómo escribía y que debería publicarlos.

Está en el estudio de Anthony [que parece más suyo que de su hermano, con uno de sus

diarios. En los últimos meses volvió a escribir, no le habla a ella pero piensa que algún día

Penélope los podría leer y enterarse de todo lo que él ha tenido que vivir sin ella, escribió lo

que recordaba de los dos primeros años con el mayor detalle posible, qué sintió, cómo asume

su dolor, que pensaba y cuales lugares visito.

Ahora se dedica a contarle su rutina "escribir, escribir, no le estoy contando a nadie" se

intentó convencer. Escribe todo lo que ve, cómo está el clima, cuales preguntas lo acechan

cuando ve a Anthony y Benedict orbitando en el espacio de sus esposas o el sentimiento que

lo invade cuando uno de sus sobrinos corre abrazarlo.

Por más que evite pensar siempre se imagina a Pen cerca a él, su imagen lo acompañó al

matrimonio de Francesca y al bautizo de su primer hijo en Escocia, lo acompañó a visitar la

casa de Benedict para celebrar que Sophie está esperando su primogénito. Lo va a acompañar

a la presentación a sociedad de Hyacinth. Pero solo un recuerdo lo va a acompañar, ella no

va a estar ahí en realidad y lo único que le va a dar algo de consuelo es sujetar el anillo de

compromiso que aún le cuelga en el cuello.

"Colin, querido ¿podemos hablar?" le dice su mamá asomada en el marco de la puerta. "Mm,

mm" contesta él con un asentimiento. "Sé que lo que voy a decir no te va a gustar…" pero

Colin le corta su discurso y le urge "solo dilo, Ma".

"Colin, ya casi son tres años, es momento de que empieces a vivir otra vez" le dice ella con

firmeza "estoy viviendo, Madre. Tengo un espacio para mí, tengo responsabilidades, convivio

con mi familia" le dijo con la furia asomándose a su pecho. Violet lo miró con

condescendencia "Vivir de verdad Colin, en los últimos años apenas has sonreído, pronto se

me va a olvidar el sonido de tu sonrisa, cariño".

"Por favor, mamá" la vergüenza se mostraba en el tono de su voz porque ella tenía razón, no

estaba vivo, no estaba muerto [lamentablemente] pero no estaba vivo. "Sobrevives" dijo su

madre dándole un concepto a su estado, "sobrevivo" se repite. "Colin" Ahora su mamá era la

que parecía un poco avergonzada y eso encendió sus alarmas. "que no vaya a decir lo que

creo, por favor" le gritó la voz en su interior. "Creo que es momento de que busques una

esposa" Violet dijo justo lo que Colin temia.

"No" respondió cortante "Colin! No la puedes esperar toda tu vida" esas palabras fueron

ácido en su herida. "Tu no puedes llorar a mi papá todas las semanas, y aún así lo haces" le

escupió iracundo "Tu no puedes extrañar a la persona que más amaste en tu vida por el resto

de tus días, y aún así lo extrañas" le gritó. Nunca le había contestado así a su mamá antes,

Violet estaba igual de sorprendida que él por su reacción pero mientras ella se quedaba con la

boca abierta y una mano en el pecho, él tomó el diario y salió del lugar.

"Eyy" le dijo Hyacinth, ya lista para su presentación. "Emocionada?" dijo Colin con una

mirada pícara "Si, hahaha" le sonrió ella. "Nerviosa también, pero por fin voy a poder ir a los

bailes con ustedes, ¿vas a ir conmigo está noche?" le preguntó. "Oh, Oh" Colin vio la

influencia de su madre en esa pregunta. "Hyacinth" dijo arrastrando las letras de su nombre.

Ella levantó las manos y ladeando la cabeza sonrió, él sonrió también "Puedes decirle a mi

mamá que lo intente" demandó ella. "Hahahah, lo haré" le prometió él.

"Le encantaría esto, creo" dijo Hyacinth después de un rato en silencio, con el dolor que le

empezó a oprimir los pulmones sólo pudo exclamar "si".

"Yo sé que no hablamos mucho de ella, y Anthony y madre nos obligaron a no mencionarla

nunca en tu presencia, pero también la extraño" dijo su hermana sin mirarlo, "estaba muy

emocionada cuando me enteré de su compromiso y creo que exageraste con tu reacción a lo

de Whistledown, su trabajo era increíble" ese era le resonó en la cabeza "también creo que

ella exageró con su decisión de irse, Colin, lo siento mucho" Hyacinth por fin lo miró y

ambos estaban a punto de llorar "yo sé que no puedo cambiar el rumbo de sus vidas y que

ninguno tiene el poder de devolver el tiempo, pero en mis últimos cumpleaños mi deseo

siempre ha sido que ella regrese" se le escaparon unas lágrimas a su hermana y la presión en

su pecho incremento, de pronto el oxígeno le faltó. "Lo siento mucho Colin, siento mucho

que Penélope se haya ido y siento mucho que tu te hayas ido con ella" finalizó su hermana y

lo abrazó.

En qué momento su hermana menor había crecido tanto que él no se había dado cuenta.

Al final se decidió por ir a la presentación de las damas y a su baile en la noche, no bailo, no

hablo con muchas personas pero tomó lo suficiente para olvidarse del hoyo que esa misma

mañana su hermana Hyacinth le había recordado que tenía en el medio de su cuerpo. Si

pudiera ya hubiera avanzado, si pudiera olvidarse de ella y dejarla atrás la vida sería más

fácil. Pero no puede y si es sincero, tampoco quiere.

Los Bridgerton están reunidos en el salón del té familiar, pocas veces están los ocho

hermanos con sus parejas e hijos reunidos en el mismo lugar y ciertamente nunca se habían

reunido todos en la casa N5 desde Daphne se casó, ese privilegio lo tenia solo la casa de

Campo o la casa de Daphne. Pero hoy, la mañana siguiente a la presentación de Hyacinth

estaban todo compartiendo, cerraron las puertas para cualquier pretendiente que quisiera

llamar y les informaron que por hoy iba a ser solo un día familiar, después de mucho tiempo

en un lugar oscuro eso hizo feliz a Colin, después de tres años era la primera vez que

genuinamente sentía dicha.

"¡Se va a acabar el mundo Colin!" exclamó Gregory "¿Qué?" dijo él confundido "No has

tocado las galletas ni los postres" le dijo Francesca. "Ohh, es que últimamente he tenido el

estómago un poco revuelto" contestó él.

Escucho reir a Eloise detrás de él "Ha, eso es imposible" le dijo, "bueno, quizá si se va a

acabar el mundo" está vez fue Kathe.

"Dejen en paz a mi hermano" clamó Benedict con un tono burlón y le revolcó el pelo "Ey!

no puedo ser yo el objeto de su gracia, déjenme. Estoy a dieta" bromeo, Violet sonrió y vio

como Anthony y Daphne se daban una mirada sospechosa. Por fin sintió un poco de vida en

su interior, pero era cierto que últimamente no se sentía muy bien, a veces las manos le

temblaban sin razón y el mundo le daba vueltas. Hoy no iba pensar en nada que lo preocupe o

lo desanime, estaba con su familia cargando a su sobrino mayor y haciendo bromas con sus

hermanos, por un momento solo eso importa.

Aunque la vida no le iba a dejar disfrutar mucho del momento, Portia entró azotando la

puerta y gritando "Apareció, Apareció" Su mundo se detuvo.

"¿Cómo?" dijo uno de sus hermanos, aunque no sabe decir cuál. "Me llegó una carta" dijo

Lady Featherington "PENÉLOPE, ¿Penélope escribió?" preguntó Eloise mientras saltaba la

mesa de té que estaba frente a ella y tomaba la carta. "No, no fue ella. Una mujer que vive

con ella y me enviaron esto también" Portia dijo ofreciéndole un libro a Colin.

No sabe cómo dejó a su sobrino en el suelo o si alguien se lo quitó de las manos pero ya

estaba de pie, su corazón a mil latidos por segundo está queriendo salirse de su pecho. Cree

que se le olvidó caminar o hablar, de hecho no sabe como respirar. El mundo va en cámara

lenta y le da vueltas, ve el libro. Un ejemplar de 300 páginas, puede deducir por el tamaño

¿Que es esto? ¿Por qué un libro es importante? ¿que tiene que ver con Pen? ¿Dónde está

ella? ¿Quién es la mujer que vive con Pen? ¿Dónde viven? ¿Dónde está él? La cabeza no le

dejaba de dar vuelta, el mundo se está moviendo o él está saliendo ¿De verdad se me olvidó

respirar? No lograba captar el oxígeno.

Sostener el libro le parece que implica más esfuerzo que alzar a su sobrino de seis años, aún

así lo gira y ve la portada de color café oscuro "Las aventuras de dos Damas en Mayfair"

leyó en el titulo y el autor…

Penélope Featherington

Vio gritar a Penélope, aunque no escucho su voz. ¿Espera, esa era Penélope o Portia? Ya no

sabe muy bien qué está pasando, ya no ve nada, sintió que unas manos cálidas le sostuvieron

el rostro ¿son de Pen? y ya no sintió nada más.

Capítulo 9

Penélope.

Ayy Penélope deseo ahorcarte ¿cómo nos hiciste eso?¿cómo fuiste capaz de irte? creo que no

te reprendí lo suficiente. Ohh Penélope, prometo no ahorcarte si regresas, prometo abrazarte.

Vuelve por favor.

No, no es una petición. Yo soy tu madre y te lo exijo! Vuelve ahora mismo.

Tienes que volver, tienes que regresar si quieres despedirte de Colin. Está muy enfermo.

Vuelve, ahora!

Portia Featherington. Tu madre, vuelve.

"Está usted como el papel, señora Penélope" la sacudió Mary "¿Se encuentra bien? ¿Mando

llamar al médico?" le urgió la doncella. "Ayudame a empacar, nos tenemos que ir" Articuló

mientras se paraba de golpe. La señora Johnson entró a la instancia llorando y eso la devolvió

a la realidad.

Se acercó al cuerpo de Eleanor, acarició su mejilla y después de posar un beso en su frente, se

acercó a su oído y susurró "gracias". Luego con toda la firmeza que creció en su interior

debido al miedo de pensar en la muerte de Colin, dijo "Helen necesito tu ayuda para hablar

con el padre y organizar la sepultura de Eleanor, tiene que ser hoy mismo por favor" ahora

mira a Mary "Empaca todo lo puedas de los gemelos en un baúl y en otro vamos a empacar

tus cosas y las mías juntas, está misma noche nos vamos para el puerto.

"Perdón, Pen. ¿Qué dijiste?" preguntó la señora Johnson "Te vas a ir antes de la sepultura de

Eleanor" dijo sorprendida. "No, por eso la sepultura tiene que ser hoy mismo. No nos

podemos quedar a esperar a que llegue Andrew y tengo que regresar a Londres lo más pronto

posible. Ahora, hagan lo que pedí!" exclamó con impaciencia "Por favor" intentó recobrar la

compostura ante la sorpresa de las dos mujeres.

"¿Cómo se le ocurrió a su madre enviarle esa carta?" tuvo que leerla tres veces más antes de

entender lo que decía y en cada oportunidad volvió a buscar en el sobre para revisar que no

hubiera nada más, miraba el pergamino por el revés buscando más información. Nada.

"¿Será mentira? ¿Me está jugando una broma para que regrese?" No se iba a quedar a

averiguarlo.

Después de una ceremonia corta y con poca gente, fueron a dejar el cuerpo de Eleanor en el

cementerio, Penélope estaba casi catatónica, se movía por inercia y no se daba cuenta cuando

estaba llorando y cuando no, no sabía si los sollozos que escuchaba eran suyos o de Mary,

puede que de ambas. Estuvo unos minutos frente a la fosa donde ahora se encontraba su

amiga y salvadora, eso decía la lápida junto con la palabra "abuela". Si, ella también es la

abuela de mis hijos, de tus hijos Colin. Por favor, conocelos, por favor. No sabía si estaba

afirmando, rogando o preguntando. No importa.

Se gira y regresa a la granja donde sus hijos la están esperando con la nueva profesora de la

iglesia, quien se ofreció a cuidarlos mientras pasaba la ceremonia. Les falta empacar pocas

cosas, así que se apura y apunto de salir de la casa arranca a llorar.

Sus episodios están volviendo, las emociones la sobrepasan, se desbordan por sus ojos, le

talan el pecho deteniendo su respiración y taladrando sus oídos. Solo se permite mirar la casa

vacía una vez, no tiene tiempo para perder. Vuelve a decir "gracias" y los cuatro salen a

encontrar a los Johnson y el cura quienes los van a despedir.

Todo está pasando tan rápido que costosamente puede enterarse de lo que está pasando,

abrazos, adioses, lágrimas, un "buena suerte" y ya está dentro del carruaje con los gemelos y

Mary rumbo al puerto de Nueva York.

Fueron las 3 horas más tortuosas de su vida, Mary no dejó de llorar estrepitosamente ni por

un segundo. Colin lloró la mitad del camino y la otra mitad fue Eloise quien lloró. Hubo un

choque entre caballos y estuvieron detenidos por lo menos 30 minutos, el calor del verano no

les daba espacio para respirar y todo su cuerpo estaba sudando, los gemelos estaban

desesperados y no habían llevado suficiente comida para distraerlos.

Ella también estaba llorando, su cabeza no paraba de mostrarle imágenes de Colin, de

Eleanor, de ambos sentados platicando en un parque, de ambos riéndose, de ambos muriendo.

Si no lo veía pronto iba a enloquecer. La vista se le empezó a nublar.

"Respira Penélope, respira" así llegarán al puerto inmediatamente, aún le quedaba al menos

un mes para verlo, eso si podían tomar el barco con la ruta más corta y no tenía que hacer

paradas extraordinarias por problemas inesperados. Tenía que tranquilizarse o se iba a

enloquecer en el viaje y de paso iba a enloquecer a sus hijos.

Llegaron al puerto y preguntaron por el embarque que más pronto saliera y menos largo

hiciera el viaje, tuvieron suerte cuando el embarque más rápido tenía un par de minutos más

antes de salir espacio en su embarcación.

El viaje duró un mes tuvieron que hacer una parada en Islandia antes de Liverpool por una

falla técnica que Penélope no entendió.

Quien desembarcó en Londres era la mitad de Penélope, el insomnio le arrebató su energía y

la poca que le quedaba era para sus hijos, no podía parar el tren de sus pensamientos y esos

siempre la llevaban a escenarios donde Colin estaba… no estaba. "No, no lo digas" Intentaba

cortar esas ideas, pero eran más fuertes que ella y le gritaban desde adentro, le gritaban que

había cometido un error "Muchos errores!" Uno peor que el otro y ahora tenía que apurarse,

no tenía espacio para sentir, para dudar. Tiene que actuar, tiene que moverse.

"Un carruaje" le gritó su voz, "Un carruaje para la casa Featherington" exclamó con

impaciencia cuando entró el alquiler de los vehículos. Tomó a los gemelos y prácticamente

empujó a Mary para que entraran al carruaje. "el equipaje" se devolvió la doncella a tomarlo.

"El equipaje… Colin, Colin" Ya su cabeza no le funciona muy bien, tiene que llegar a su

casa con urgencia. Hubiera llegado a la casa Bridgerton directamente, pero una luz de cordura

la iluminó y se dio cuenta que no podía exponer a sus hijos a toda la familia tan rápido,

menos sin saber cómo estaba su padre. "¿Cómo está Colin?" fue todo lo que pensó en el

trayecto hasta la casa de su familia.

"Oh, por Dios" exclamó apenas divisó su casa, no se había permitido dudar pero ver la casa

tan cerca, ver su pasado tan cerca le colapsó los nervios, no sabía qué esperar, no sabía quien

conocía de se regreso, si alguién tenía la certeza de que iba a volver, si la esperaban, no sabía

nada y… y. "Respire, señora. Respire" le dijo Mary señalando a los gemelos quienes la

miraban con miedo.

"Mahh" dijo Colin con cautela. "Respira, uno… dos… Respira Pen" se dijo antes de

mostrarle algo parecido a una sonrisa y decirle "Si amor" esperó su respuesta pero él no dijo

nada. "Todo está bien, estamos llegando, perdon si te asuste".

Eloise se sentó en su regazo y se enganchó de su cuello "Por favor, Ma" fue lo único que

pronunció mientras Penélope la rodeaba con uno de sus brazos mientras con el otro tomaba a

Colin y se preparaba para bajar del carruaje.

Capítulo 10

Le pesaba la cabeza como si estuviera cargando el mundo en ella, casi puede sentir los huesos

de su cráneo crujir y el corazón posarse en el lugar donde debería estar su cerebro. Millones

pequeñas agujas entran y salen de la piel de sus manos y pies, no se puede mover y tiene

náuseas.

No sabe que está escuchando pero hay algo de ruido a su alrededor, aunque todo lo que ve es

oscuridad, de repente está en la Antártida ¿en que momento viajo? ¿no estaba en la casa de

su Madre? Pero es que el frío que le estremece el cuerpo no puede ser de Londres, jamás han

tenido esa temperatura.

Poco a poco está volviendo a la realidad y se da cuenta que el ruido que tanto le está

molestando lo hacen sus dientes al chocar, la mandíbula le tiembla incontrolablemente por el

frío y su cuerpo literalmente se está sacudiendo para elevar un poco la temperatura. Sin

embargo, escucha una voz de mujer "está ardiendo en fiebre", "Alguien llame al médico,

AHORA" dice otra voz.

¿Alguien puede estar hirviendo con este frío? ¿Quién es? ¿Por qué no puedo abrir los ojos?

Mover sus párpados le tomó el mismo esfuerzo que alcanzar a Anthony en una de sus

cabalgatas, fue casi imposible. Y se arrepintió instantáneamente porque todo lo que veía le

daba vueltas, no estaba seguro si su mamá tenía una gemela o estaba alucinando.

"Ohh Colin, cariño, ¿estás bien? ¿me escuchas?" también escuchaba dos Violets "Si" creyó

que dijo aunque parece que la sílaba no se movió de su garganta porque su madre le volvió a

preguntar "¿Me escuchas?" con un poco más de desesperación dijo "Si". Un "no nos vuelvas

a sunstar así" de una Eloise angustiada le informó que habían más personas en la habitación.

Oh! fue lo que pudo pensar al enterarse donde estaba y porque se había desmayado "Pen,

dónde está" musitó

"En New York, en una comunidad pequeña lejos de la ciudad principal" dijo quien parecía

ser Portia. "Necesito sentarme" dijo Colin sabiendo que no lo iba poder hacer sin ayuda. A su

campo visual se unieron Anthony y Benedict para ayudarlo. "Gracias" les murmuró antes de

alzar la voz y demandar "Tengo que ir por ella", pero muchos "NO" le taladraron los oídos.

"Colin, por favor a duras penas te puedes sostener" Daphne.

"Ya le escribí una carta y Anthony mandó al mayordomo al correo para entregarla, Va a

volver, te lo prometo Colin, va a volver" le aseguro Portia y tuvo que creerle porque aunque

quisiera refutar lo cierto era que no tenía fuerza, así que asintió y lentamente todo volvio a

tornarse negro.

Pocas veces está consciente, y aún menos veces pasa más de un par de minutos despierto. Va

y viene, va y viene. Ya han venido tres médicos a verlo y ninguno sabe que tiene aunque

escucho al último decirle a sus hermanos "parece ser una epidemia, ya se han encontrado tres

casos más en la misma situación y uno de los pacientes falleció en menos de 15 días. Lo

mejor es que no se acerquen mucho a él porque parece ser contagioso, yo no puedo hacer más

que recetar un par de medicamentos y recomendar que lo mantengan con paños de agua fría"

les informó el doctor. "¡QUÉ! ¿no puede hacer nada más? ¿no podemos hacer nada más?"

escucho decir a Anthony con frustración y miedo "Oren" fue lo último que escuchó antes de

caer de nuevo en la oscuridad.

No sabe cuánto tiempo ha pasado, pero desde que tocó la penumbra sólo ha podido tener una

conversación. "Colin.." escucho una voz que anhelaba escuchar desde hace mucho tiempo.

Peleó, peleó contra la neblina hasta que pudo abrir los ojos y mantener un poco sus sentidos

activos.

No obstante tendría que estar confundido porque a quien vio fue a Lady Featherington en vez

de a Pen. "Que decía la carta" todo su esfuerzo puesto en pronunciar esas palabras, "Era de

Eleanor Stoddard, una mujer que viajó con Penélope desde Londres hasta New York, parece

que se hicieron cercanas en el viaje y le dio posada a Penélope en su hogar. Ahí vivieron

durante estos dos años, Penélope le ayudaba con las tareas de la granja y a veces daba clases

de literatura a niños de la comunidad. Pero Eleanor enfermó y Penélope no debería quedarse

más tiempo ahí, así que pedía que la hiciéramos volver" le dijo Portia

"Eso era todo, huyó al campo y ahora la devolvieron" no puede describir qué emociones lo

invadieron al decir eso, "También mencionaba lo maravilloso que había sido compartir con

Penélope y lo mucho que lamentaba que las cosas hubieran pasado de la manera que pasaron.

Penélope publicó un libro y estaba escribiendo una novela, Después de eso, nada más"

completó la mujer.

Colin ya no podía seguir manteniéndose despierto y cerró los ojos "Colin, va a volver los

juro, esperala, lucha Colin, lucha" le pareció escucharla sollozar pero no está seguro, la

penumbra se vuelve a apoderar de él y ya no tiene fuerza para evadirla, así que se entrega, se

entrega y siente descansar.

Capítulo 11

Con sus hijos en brazos, casi cubriendo todo su cuerpo porque cerca de los tres años ya

demostraban que su altura iba a ser la de papá y el pequeño cuerpo de Penélope no era lo

suficientemente grande para sostenerlos sin que la taparan casi por completo, a quien primero

vió fue Varley quien gritó "Mi Señora, llegó, llegó" y en un parpadear Lady Fathearington.

Portia se cubrió la boca con ambas manos y sus ojos se cristalizaron "Mi niña" le escuchó

decir y sintió sus brazos intentando rodear su cuerpo junto con sus niños. Ahora sí se permitió

derrumbarse, ahora si dejo que la emoción saliera de su cuerpo y los primeros brazos que la

arroparon en toda su vida la volvieran a arropar, después de mucho tiempo esos brazos le

volvieron a dar seguridad y amor.

Estuvo poco tiempo en la casa de su madre, el suficiente para que ambas explicaran sus

situación y la de Colin, tomo un baño rápido para quitarse de encima un poco de sudor y un

poco de cansancio y después de instalar a los gemelos junto con Mary, se dirigió con el

corazón en la mano a la casa de enfrente.

La puerta estaba abierta, como casi siempre, y al igual que la casa Featherington, no mostraba

señal de que más de 3 años habían pasado. No había nadie en el recibidor "No pienses, lo

peor, aún no. Respira" se estaba diciendo mientras escucho el estruendo de una vasija

romperse y de la dirección que provenía el sonido Eloise corría hacia ella "PEN" hace mucho

no escuchaba esa voz "Pen, volviste" dijo su mejor amiga entre sollozos mientras la abrazaba.

Parece que le devolvió el abrazo, pero el shock no le estaba dejando registrar la situación,

Hyacinth y Gregori también la tenían atrapada entre sus brazos y ya no eran los niños que vio

en su fiesta de compromiso hace milenios. Ahora eran mucho más altos "Así serán los

gemelos" creyó pensar pero Gregori dijo "¿quiénes?"

"¿Dónde está?" pregunto cuando los tres hermanos la soltaron. "Arriba" pronunció la

Bridgerton menor.

Con cada escalón que sube su corazón incrementa la velocidad y a puertas del salón de té

donde están reunidos los demás hermanos siente que su pecho va estallar, un vacío súbito en

el estomago, como si estuviera a mil metros de altura al borde de un precipicio.

Es Hyacinth quien abre la puerta mientras Eloise la toma de la mano y le da un apretón que le

trasmite un poco de coraje. Ve a Anthony abrir los ojos con asombro, Benedict le sonríe y

siente un estrujón en su cuerpo causado por el abrazo efusivo de las dos Bridgerton mayores;

Daphne y Francesca.

En qué momento ella se merece todo ese amor y recibimiento caluroso, no encuentra las

palabras para decir absolutamente nada, todo lo que temió, todos los escenarios tortuosos que

creó en su mente, nada de eso era verdad. En cambio ha recibido amor y entusiasmo, incluso

en la casa de su Madre. Todo lo que hizo, todo lo que dejó atrás, todo lo que lastimo.

Huyó por nada, huyó solo por sus miedos, por su cobardía y dejo al amor de su vida por

miedo, dejó a Colin… Colin. El salón que solía alojar las mejores tardes de té de Penélope

ahora se había convertido en una clase de habitación médica en donde al final de la estancia

estaba la cama de Colin, un Colin moribundo, su tez ya no era más de ese radiante color entre

el bronceado y el rojizo de sus venas irradiando sus mejillas ahora era gris, los ojos cerrados

y hundidos en medio de unas oscuras ojeras. Penélope podía divisar los huesos de su

clavícula y las muñecas. Lady Violet le estaba sosteniendo la mano, no se había fijado que

estaba ahí hasta ahora. Portia le dijo que Violet no se había separado de él desde que cayó en

cama, 2 meses. Dos meses llevaba ahí, ella también se veía más delgada y cansada.

Corrió hacia Colin, necesitaba tocarlo y asegurarse que aún había vida en él pero en medio de

su camino los dos hermanos mayores la detuvieron "no sabemos si es contagioso Pen" dijo

Anthony, "Es mejor no acercarse" sumó Benedict.

Penélope sintió que su pecho convulsionaba de dolor, no podía respirar, alaridos salían de su

garganta sin pedirle permiso, se desplomó en el suelo y tomó la cabeza con ambas manos. No

podía ver, le faltaba el aire, necesitaba aire, necesitaba a Colin.

No sabe cuánto tiempo estuvo temblando en el suelo, gritando, pidiendo ayuda. El

sentimiento que la invadía era algo nunca antes había sentido, ni en sus peores días le había

pasado algo así. No podía controlar su propio cuerpo y no sabía cómo respirar. En algún

punto escucho a Eloise ofrecerle agua pero no entendía lo que significaba.

Kathe le puso paños de agua congelada por todo el rostro, cuello y pecho, fue cuando escuchó

a Daphne guiandola para respirar "inhala conmigo, Pen… Ahora suelta el aire" le repitió

varias veces hasta que pudo incorporarse. Y lo primero que vio fue a Colin.

No, no se podía quedar ahí llorando, viéndolo morir. Se zafó de los brazos que la sostenían y

pasó la barrera que tenían para separarla de Colin.

"Colin…" sollozo con desesperación, aún tratando de recuperar la respiración. "Colin… no te

atrevas a morir. No te atrevas a dejar a tus hijos sin papá" fue lo primero que pudo decir.

Nuestros hijos, pensó sin permitirse reprochar probablemente la peor decisión que había

tomado, exponer a sus hijos a quedarse sin su papá y sin ella.

No, no se iba reprochar, no ahora que se acomodaba al lado de Colin y lo abrazaba intentando

aferrar su vida, no lo iba a dejar ir.

No sé movió de ahí en semanas, es increíble como el cuerpo se puede acostumbrar a

cualquier escenario por miedo o alarma, pocas veces necesitó ir al baño y cuando tenía que

moverse de su lado no se apartaba por más de 3 minutos, los contaba.

Violet pudo salir y descansar, seguía aislada pero no había presentado ningún síntoma. Está

empezando a creer que el virus no es contagioso porque ella también se encuentra bien. Lo

único que realmente la conmueve de estar pegada a Colin son sus hijos. Desde que llegó a

Mayfair y los dejó acostados al cuidado de Mary y su madre, los ha visto solo un par de

veces, desde lejos por supuesto y lloran con fuerza cuando Eloise o Mary los tienen que sacar

de la habitación.

Aunque cada tanto alguno de los Bridgerton vienen a contarle cómo están, qué travesura

hicieron o a quien llamaron tío. Saber que están por fin en su hogar, con su familia [Los

Bridgerton y las Featherington, rodeados de amor la reconfortan. Ella le cuenta historias de

los gemelos en New York a Colin, pero casi siempre hay uno o dos hermanos en la habitación

que la escuchan también y le hacen preguntas.

A menudo lloran juntos o se ríen con pena pensando en lo que diría Colin. Ya pasó el primer

mes desde que Penélope está a su lado y aunque no ha desmejorado más su situación,

tampoco ha mostrado algún signo de mejora. Todos están preocupados, pero Lady Violet

tiene más esperanza que nunca "estoy segura que eres su cura" le dijo el primer día que llegó.

Adaptarse a Mayfair ha sido mucho más fácil de lo que imagino, los hermanos Bridgerton la

han recibido con calidez, no la han bombardeado de preguntas y han esperado sus tiempos.

Es Anthony quien viene a acompañarla recién empezar el y tienen alguna plática o él les lee

el periodico, a media mañana suelen venir las tres hermanas Bridgerton mayores con Sophie

[la nueva integrante del clan] y Kathe, toman el té y le dan reporte de los gemelos.

En la tarde es su madre con quien comparte la hora del lunch y algunas veces la acompaña

una de sus hermanas o Mary. Después suele tomar una siesta abrazando a Colin o ve a los

hermanos menores jugar cartas. Las noches son para Eloise y algunas veces Benedict quienes

se sientan a leer a unos metros de ella y Eloise siempre le está contando todo lo que pasa en

la sociedad o que pasó mientras ella estaba ausente.

Un mes más, Colin no ha estado consciente un solo momento, aunque a veces habla entre

alucinaciones y le sujeta la mano de vuelta, han podido alimentarlo mejor, lo cual le ha

devuelto un poco de peso y su piel muestra un poco más de vida, incluso si no lo miran con

detalle podría parecer que está durmiendo plácidamente y no debatiéndose entre la vida y la

muerte.

Penélope no pierde la esperanza pero tiene miedo, aunque Colin se ve un poco mejor la

verdad es que sigue sin despertar y tiene llagas en parte de la espalda y cuello por todo el

tiempo que lleva en cama. Con Lady Violet le hacen limpieza a las heridas dos veces al día y

ponen ungüentos para calmar la irritación, pero si colin no despierta pronto su condición va a

empeorar.

"Pen…" su mamá la mira desde la entrada de la estancia y por su cara Penélope asume que

van a tener de nuevo la misma conversación "Por favor, Madre… No" le dice ella un poco

[muy] cansada. "Penélope, llevas a dos meses ahí, con dificultad has visto a tus hijos quienes

por cierto te extrañan mucho…" Su mamá supo empezar por donde más le dolía, "No te has

alimentado bien, no has descansado bien y…" Portio pausó un momento y bajó la mirada con

algo de incomodidad.

¿qué va a decir? Portia respondió la pregunta de su mente diciendo "este lugar huele muy

bien, deberías tomar un baño" finalizó está vez sosteniendole la mirada.

Su Madre tiene razón, en los últimos dos meses tan solo se ha aseado con un par de paños

húmedos y con la rapidez de un rayo porque no se atreve a soltar la mano a Colin por más de

3 minutos. "No me quiero apartar de su lado" soltó Pen en medio de un suspiro. "Lo sé, pero

tú también tienes que estar bien para ayudarlo y mañana vienen los gemelos, no los hagas

soportar este ambiente" Penélope no sabia que responder, pero lo estaba pensando y Portia se

dio cuenta porque continuó "Mira, mientras tu tomas un baño de agua caliente y aceites

aromáticos Violet, las muchachas y yo limpiaremos este lugar, No será más de 10 minutos.. 5

minutos" corrigió su madre rápidamente al verdad dudar.

"y después puedes comer algo decente mientras te sientas junto a él otra vez, ¿si?" terminó

Portia con un tono de voz chillona. Solo bastó un asentimiento de Pen para que todas las

Bridgerton entraran a la estancia y empezaran a mover cosas. "Por Dios, ya contaban con mi

respuesta" afirmó Pen "en realidad las últimas tres veces hemos estado listas también" dijo

Hyacinth.

"Colin, amor. Solo me voy a mover unos minutos, te prometo que regresaré pronto, no me

vayas a dejar, por favor" le suplica mientras posa sus labios en la mejilla de su amado y con

dificultad desengancha sus manos. "Ok, es hora de apurarnos" exclama mientras casi sale

corriendo de la habitación junto con una de las doncellas que la dirige al cuarto de baño de

Colin.

Lleva ahí un poco más de cinco minutos y es que no se había dado cuenta de cuán cansada

estaba hasta que entró en la bañera y sus músculos se fueron relajando lentamente. Fue casi

como si una carga gigante le hubiera sido arrebatada de sus hombros. "Solo dos minutos más,

dos más y regresó al lado de Colin" Se dijo mientras cerraba los ojos e inclinaba la cabeza

hacia atrás.

No debió haberlo hecho, no debió haber pasado de tiempo porque en ese pequeño instante

que permitió relajarse Eloise entra al baño azotando la puerta con los ojos llorosos, "no, no,

no" gritaba la mente de Pen mientras sale de un salto de la tina y siente todos sus músculos

tensarse nuevamente "No" dijo con un suspiro al imaginarse lo peor "No, por favor" le

suplico a Eloise.

"Despertó" dijo su amiga llorando. "¿qué? ¿es real? es real" no fue capaz de pronunciar,

alguien le puso una bata, no sabe en qué momento y salió corriendo hacia Colin, por fin, por

fin, lo tenía que comprobar.

Al correr se tropezó varias veces en el camino del baño hacia la habitación donde estaba el

amor de su vida, sin embargo frenó en seco antes de entrar. Temiendo que no fuera verdad,

que no hubiera entendido bien "Pen…" escuchó desde el interior.

Esa voz, SU voz, era real. Temblando entró con pasos cortos y dubitativos hasta que lo vio

"Pen!" Colin exclamó, "Colin" dijo ella entre lágrimas, casi voló hasta treparse lo más gentil

pero desesperada que pudo a un Colin sentado en la orilla de la cama.

Ambos empezaron a llorar, con miedo, con esperanza, con amor. No importaba que ella

estuviera semi desnuda bajo la mirada de los demás hermanos. "No me vuelvas a dejar" le

suplicó él "Jamás… Perdón " sollozo ella mientras se hundía más en el delgado pecho de su

amado y él escondía su cara en la cabellera mojada de Pen.

Capítulo 12.

Seguramente está alucinando porque las últimas veces que ha escuchado o sentido algo ha

sido a Ella, ha sido Pen. Pero no le interesa, alucinar es suficiente para él, lo hace sentir un

poco mejor y es lo único que lo mantiene aferrado a la vida, es el único delgado pero fuerte

hilo que no lo ha dejado ir.

"Colin, amor. Solo me voy a mover unos minutos, te prometo que regresaré pronto, no me

vayas a dejar, por favor" le pareció escuchar mientras el frío lo envolvía. "No, no me dejes,

por favor" intentó decir pero no pudo articular palabra.

"No me dejes" quiso gritar. "QUEDATE… quedate Pen. Te lo suplico" Si eso hubiera salido

de su cabeza estaría llorando, pero todo seguía en su mente. Tenía que despertar "Vamos

Colin, despierta" se urgió "No la dejes ir otra vez, despierta" está luchando. "Carajo…

DESPIERTA Colin" Se seguía gritando.

Está luchando, está luchando con toda su fuerza, está pateando, arañando, se está empujando

a la superficie "no te voy a dejar ir otra vez" le prometió esperando que ella lo supiera.

Alguien lo está moviendo, unas manos le están sujetando la cabeza. Se está despertando, algo

está sintiendo "¿dónde está? ¿Dónde está Pen?" quería preguntarle al dueño de esas manos,

"no la dejen ir" suplicaba, pero seguía sin poder pronunciar palabra.

Ruido, algo están moviendo. También escucha voces que no puede reconocer. Agua, siente

un líquido tocar sus labios. "Ayuda, Ayuda, Ayudenme" Grita con fuerza, esa voz que solo

escucha él, que no atraviesan sus labios. Necesita un poco más de fuerza "Vamos Colin, si

puedes. Si Puedo. DESPIERTA" y entonces pudo abrir los ojos. Todo se ve distorsionado.

Lo primero que ve es el rostro de su madre. Violet lo mira con una expresión de asombro y

lágrimas recorriendo sus mejillas. Ve que sus labios se mueven pero no alcanza a escuchar lo

que dice. "Pen" quiere decir, sigue sin encontrar su voz.

"Pen… Pen… Pen…" "Pen" por fin logra decir. "Llamala" escucha por fin decir a sus mamá

en dirección a alguien más. "Llámala… Si está, si está… Si está acá, con él" es lo único que

puede pensar. Ni detener el globo aerostático hace unos años le costó tanto como le estaba

costando inclinar la cabeza y cuando se pudo girar primero se le nublo la vista por el dolor, su

espalda le quemaba, pero luego pudo ver a sus hermanas y Lady Featherington mirarlo desde

el otro extremo de la habitación.

No está seguro dónde está, parece su habitación pero no es "Me quiero sentar" dijo pasando

saliva con dificultad. Su madre lo ayudó a inclinarse y otra vez el dolor le nubló la vista.

Como pudo se sentó y solo una sílaba era capaz de salir de sus labios "Pen".

"Pen" repitió esta vez con un poco más de fuerza. Y la vio, como en cámara lenta la vio dar

un pasó, luego dos "Pen!" quería correr a abrazarla pero su cuerpo no le respondía "Colin!"

escucho finalmente su nombre pronunciado por los únicos labios que ha anhelado por

décadas. Se fundieron en un abrazo y de sus ojos se desbordó una cascada, todo el dolor, todo

el miedo y toda la desolación que durante años lo había acompañado finalmente lo iban a

dejar libre, finalmente iban a ser reemplazados por el abrigo de la mujer a la que ama.

Solo para asegurarse que era real le suplico "no me vuelvas a dejar" mientras la garganta le

ardía. "Jamás… Perdón" la escuchó decir mientras se pegaba más a él. Por fin descanso, por

fin pudo sentir su olor nuevamente y hundir su cabeza en el cabello de su amada. Por fin

volvía a estar vivo, por fin volvía a estar con Penélope.

La última semana ha sido de recuperación, Penélope y su mamá le ayudan con las limpiezas y

curaciones en la espalda, aún no encuentra la fuerza para caminar, pero Benedict y Anthony

le ayudan a ponerse de pie y por recomendación del médico la ayudan a hacer ejercicios en la

cama para que sus músculos vuelvan a conectarse con su cabeza.

Nunca está solo, si Penélope se aparta de él por un par de minutos o incluso una hora

máximo, son sus hermanas quienes están con él aunque las noches siempre las pasa con su

amada, no va a permitir que desaparezca otra vez así que duerme abrazándola y de vez en

cuando se despierta para asegurarse que esté ahí. Le parece que ella hace lo mismo porque la

mayoría de las veces la ve observando su respiración y sonriéndole.

Incluso con el dolor y el cansancio, han sido los mejores días de su vida. Pocas veces toma

siesta siesta en la tarde pero después de una semana completamente despierto, necesita

descansar más. Saber que Penélope es real y que no lo va a dejar le da un poco de calma, al

igual antes de caer dormido le pidió "no me vayas a soltar" y ella tomó asiento a su lado y le

apretó la mano "aquí voy a estar, descansa" le dijo con una sonrisa.

Después de un par de horas durmiendo escuchó a lo lejos "tienes que decirle" ese parece ser

Anthony, "lo sé" dijo Pen, de eso estaba seguro. "Pero aún no" exclamó Portia, ella también

ha estado cerca de él durante está semana y ha venido a visitarlo con frecuencia durante todo

su tiempo en cama.

"Todavía no sabemos si es seguro para los gemelos" continuó ella "Gemelos" No recuerda

que alguna de las hijas de Portia estuvieran esperando, ya sabe que estuvo en cama alrededor

de cuatro meses y ese no es tiempo suficiente para tener bebés o saber siquiera que se está

esperando más de uno.

"Colin y Eloise pronto van a cumplir años, él merece estar en la celebración" Dijo de nuevo

Anthony. Ahora está confundido porque su hermana suele cumplir años varios meses

apartado de su día y además su cumpleaños no está cerca ¿O si? Además ¿quién es Él?

¿Quién merece estar en su celebración? las preguntas le rondan la cabeza mientras intenta

dejar a morfeo atrás.

"Aún no estamos seguros que Colin está listo para recibir la noticia, recién acaba de despertar

y aún está recobrando la fuerza" dijo Penélope "Necesita un poco más de tiempo" concluyó

ella. "Penélope, si algo hemos aprendido estos últimos meses es que el tiempo es finito. No

sabemos cuándo va a ser el último día de nadie. Que Colin siga vivo es un milagro y merece

saber la verdad, además tu hijos necesitan a su mamá, tus hijos también te necesitan Pen" En

qué momento el sentimentalismo había ocupado a su hermano. Oh! ¡Espera! ¿Qué?

Penélope tiene hijos ¿PENÉLOPE TIENE HIJOS?

De golpe la somnolencia lo abandonó y se inclinó, Penélope aún sostenía su mano y lo

miraba con temor. "¿Tienes hijos? ¿ Te casaste, Pen?" Él le preguntó con dolor mientras

soltaba su mano.

Capítulo 13

¿De casualidad todas las noticias importantes que tenía que contarle a Colin iban a ser

comunicadas en conversaciones con terceros? Se preguntó Penélope, porque eso se le estaba

volviendo costumbre. ¿Para qué tenía esa conversación frente a él? Se reprendió, aunque en

su defensa Colin solía dormir profundamente muchas más horas.

Vio el miedo reflejado en la mirada de él, su corazón le dio un vuelco cuando él soltó su

mano. "... ¿Te casaste?" preguntó Colin "¿Qué?... ¡Por supuesto que no!" pensó de

inmediato pero no habló. Tomó una bocanada de aire y con cautela volvió a tomar las manos

de él. "No Colín, no estoy casada…" le quería explicar cuando él la cortó "Pero tienes hijos,

tienes hijos Pen" dijo él atropelladamente.

"Colin… si, es cierto que tengo hijos, tengo dos hermosos niños que pronto van a cumplir

tres años" paró un momento esperando que él respondiera algo, abrió y cerró la boca varias

veces pero no articuló palabra alguna. "Dos hermosos niños que tienen tus ojos y cabello,

gemelos de hecho. Se llaman Colin y Eloise. Y déjame decirte que tienen mucho más de

Bridgerton que de Featherington" continuo Pen con lágrimas en los ojos.

No sabía porqué estaba llorando, había ocultado el miedo, la emoción y la necesidad de

decirle en voz alta eso. Desde que Colin despertó no había mencionado a los gemelos en su

presencia y ella se quedaba viéndolo por horas creando en su cabeza cientos de posibilidades

para esa conversación. "Tengo que dejar el hábito de sobre pensar" se recordó pensando en

todo lo que ese hábito la había orillado al miedo y a huir, todo lo que ese hábito le había

quitado. No más Pen. se prometió.

Sus manos estaban temblando o eran las de Colin, puede que ambos estuvieran temblando. Él

seguía sin decir nada y ella no había podido dejar de llorar, fue cuando vio que un par de

lágrimas también estaban rodando por las mejillas del hombre que tenía enfrente. De repente

él la abrazó y le susurro al oído "gracias". "¿Gracias?" le hizo eco el mente mientras

aseguraba que ella no lo merecía, no merecía a Colin, no merecía a su familia.

Ella le arrebató tanto, le arrebató la posibilidad de estar con sus hijos, de verlos aprender a

caminar o escucharles decir papá, le arrebató tiempo, le arrebató amor.

Se había acabado de prometer que no iba a pensar más, que iba a vivir su presente. Pero

después de ese "gracias" y estando en los brazos de Colin no podía dejar de pensar en lo cruel

que había sido durante todo este tiempo, pensando solo en ella, en lo que ella creía correcto,

no les dio tiempo de explicar, no le dio tiempo a nadie de refutar, de dialogar, sólo huyo. No

se merecía su amor.

Parece que Colin le leyó la mente porque se apartó lo suficiente para mirarla a los ojos "Te

amo, te amo Penélope Featherington. Vamos a estar bien, !Somos padres¡" le dijo entre

lágrimas y sonrisas y la besó.

Después de tres años Penélope volvió a respirar, se dio cuenta que durante los últimos tres

años le había faltado aire, oxígeno que solo él le podía proporcionar. Primero con delicadeza

y luego con furia, sus labios la reclamaban y ella se entregaba a ellos sin dudar, estaban vivos

y juntos.

No fue hasta que alguien carraspeo detrás de ella que se pudieron separar "¿Deberíamos

irnos?" dijo Benedict juguetón. Todos los hermanos Bridgerton estaban en el salón, ella lo

había olvidado por completo, por un momento el mundo se había detenido y solo existía

Colin.

"Dejala" la defendió Colin. "¿Quieres conocerlos?" Pen le dijo en respuesta a su protección.

Él asintió y eso fue suficiente para girarse y ver a Portia !QUIEN TAMBIÉN ESTABA AHÍ¡

la vergüenza invadió a Penélope pero al igual le solicitó a su madre traerlos y ella salió

inmediatamente en búsqueda de sus hijos.

Capítulo 14?

Colin

Dos hermosos niños entraron tomando la mano de una mujer que Colin no conocía. Dos

niños que parecían de 4 años pero hasta ahora iban a cumplir 3. Dos niños que reflejaban la

sabiduría y dulzura de Pen. Dos niños que corrieron hacia los brazos de la mujer que amaba

diciéndole mamá.

"Queridos" les dijo Pen acariciando sus mejillas "Él es Colin, quieren decirle saludarlo"

"Eres el amigo de Mamá" preguntó la niña mientras lo miraba con los ojos grandes y la

sonrisa amplia.

Colin no pudo evitar que los ojos se le llenaran de agua mientras pronunciaba un débil "Si"

El niño le extendió la mano cordialmente diciéndole "Buen día" mientras se acurrucaba en el

regazo de Pen. Por el contrario, Eloise se movió ágilmente y lo abrazó.

Por el amor de Dios, el ya sabia que amaba a Pen, y en el momento en que ella le dijo que

tenían dos hermosos hijos, la amo aún más, pero ahí teniendo a su niña abrazada sentía que el

amor no le cabía en el cuerpo, quería saltar de la emoción y al mismo tiempo ponerse a llorar

como un niño pequeño. Se aferró a su bebé, quería apretarla con fuerza y decirle que no era

solo un amigo, que era su papá pero se contuvo y sólo dejó escapar un par de lágrimas

mientras cerraba los ojos para grabar ese abrazo en su corazón.

Sintió a Pen rodeando su espalda con el brazo que no tenía enganchado a su hijo. Y se

abrazaron, estaban los cuatro juntos, abrazados, llorando, pareciera que incluso los niños

entendían lo que ese abrazo significaba porque ellos también tenían lágrimas en los ojos y

sonrisas pintando su rostro.

Alzó la mirada y vio a su familia, su Madre y Anthony llorando, Kathe y Sophie abrazadas

sonriéndole mientras Eloise le sostiene la mano a Portia y lo miran con dulzura, sus sobrinos

sentados junto a Hyacinth, Francesca y Gregory. Y finalmente Benenith en la parte de atrás

con un cuaderno y un lápiz al parecer retratandolos.

Después de años sintiéndose vacío y perdido volvió a encontrarse, volvió a encontrar la

felicidad. Tan solo habían pasado unas semanas de su casi encuentro con la muerte y su

cuerpo seguía débil. Pero justo en ese momento nada importaba, no importaba que tan

enfermo había estado, no importaba que tan lejos se había ido Pen, no importaban las reglas

de la sociedad, no importaban los problemas que iban a enfrentar o los errores que

cometieron. Desde ese momento y para siempre iba a luchar por su amor y a atesorar su

familia.

Desde ese momento y para siempre iba a defender su felicidad, su hogar, su Pen.

fecha

Querida Eleanor,

Seis años han pasado desde tu partida y te escribo está carta para agradecerte. Tu presencia

en mi vida fue efímera, pero le dio un rumbo diferente.

Desde que nos encontramos en ese barco hasta incluso después de tu muerte me ayudaste a

descubrir fuerzas en mi interior que no conocía y me ayudaste a crear mi felicidad.

Hoy mi vida es completamente diferente. Eloise y Colin son gigantes, tan solo tienen 9 años y

ya tienen mi misma altura y aman a sus papá, ahora pasan más tiempo con él que conmigo.

Me pude casar con Colin, pasamos muchas pruebas para poder hacer, tu más que nadie sabe

cómo funciona nuestra sociedad y no fue sencillo, pero ya vamos a cumplir 5 años casados.

Tuvimos otra niña, se llama igual que tu y ahora tiene 4 años, además estoy esperando a mi

cuarto hijo. Si te soy sincera, espero que sea el último, amo a Colin y el proceso para

engendrar hijos es pasional y divertido pero me temo que mi cuerpo no va a aguantar un

embarazo más.

Seguí escribiendo y ahora también soy editora, he editado algunos libros de Colin y

manuscritos de otros escritores que hemos publicado en nuestra editorial. Si! Colin y yo

creamos una y ahora nuestros días son maravillosos.

Despertar a su lado todos los días es un regalo, luego tomamos el desayuno en familia y

mientras los niños toman sus lecciones con la institutriz Colin y yo leemos los manuscritos de

la Editorial y discutimos los aprobados a publicar. Después vamos al té a la casa

Featherington o Bridgerton y regresamos en la noche a nuestro hogar para pasar tiempo

leyendo con los niños y planeando nuestros próximos viajes.

A Colin le sigue encantando viajar y ahora lo hacemos todos juntos, suelen ser lugares a no

más de 3 semanas de distancia y lo hacemos máximo dos veces al año por uno o dos meses.

Eso es suficiente para alimentar el espíritu aventurero de mi amado y la historia de sus

libros. Además los niños aman conocer nuevos lugares.

Nada de esto hubiera pasado sin tu ayuda, sin esa carta. Gracias, gracias infinitas desde lo

más profundo de mi corazón y el calor de mi hogar. Espero que puedas ver lo mucho que

aprecio y disfruto la oportunidad que me diste.

Gracias Eleanor, por tu bondad y astucia, por cuidarme y confiar en mi. Por darme un hogar

en América y ayudarme a formar un hogar en Mayfair.

Donde sea que estés deseo que sea con tu familia y que algún día nos volvamos a ver.

Descansa en Paz,

Con amor, Penelope Bridgerton.