Un gran saludo de mi parte para todos

Capítulo nuevo después de semanas de estará afk...

Sin más, espero lo disfruten.


No sé cuántas horas hemos estado jugando el mismo juego, pero... ¡Ya me está volviendo loco ver los puntos de victorias a favor de diecisiete!

Golpe, golpe, salto, esquivo y aun así, èl termina sacando buenos combos y me derrota. Cualquiera creería que dejaría el juego hasta aquí, pero debido a su risa burlona una vena brota sobre mi cabeza, y con furia exclamo: "¡Otra vez!"

-Ya te he vencido 47 veces. ¿No te cansas?

-¡No! ¡Ahora toma el control y juega! - Aclaró mientras extiendo el control hacia su pecho, el androide da un gran suspiro y resignado lo toma.

-Vaya que eres testarudo. - Confiesa el pelinegro, pero a pesar de que mostrará su cara de que le disgustaba seguir jugando, internamente disfrutaba tener a alguien con quien jugar.

Se desespera tanto al realizar los combos que es tan sencillo predecirlo. Meditó el androide, mientras seleccionaba su personaje. Finalmente elige uno y no puede evitar mirar con el rabillo del ojo al muchacho. Se muestra muy tranquilo a pesar de haber traicionado a sus amigos...

Asimismo, se desató la batalla digital entre el androide y el saiyajin. Zac solo podía gruñir por la defensa que tenia el pelinegro, lo único que ha hecho desde que comenzó el combate es cubrirse de los ataques.

Posteriormente el reencarnado retrocede, trata de idear otra forma de que la barra de vida del peligro baje, mientras que el androide solo se mostraba neutral a la situación.

¡Oh! Esta vez no va a lo idiota con sus ataque. Pensó el androide.

-Pienses lo que pienses no lograras ganarme y tu muy bien lo sabes. - Dijo de manera arrogante diecisiete.

El sangre pura no dijo nada al respecto y solo se quedó alejado del androide, el tiempo corría y era cuestión de tiempo de que la campana sonará para dar un empate.

No obstante, el androide al ver el límite de tiempo que quedaba en pantalla y al ver que el chico no movía un dedo para movilizar su personaje, este decide tomar la iniciativa; el primer golpe es encestado causándole un gran daño crítico al personaje de Zac. Sin embargo, el chico no se inmuta.

¿Que planea? No está consciente de que si doy otro golpe ganaré. El androide ya empezaba a desesperarse, algo que odiaba el pelinegro es ganar una batalla que ni siquiera su oponente diera un poco de pelea y esto también se aplicaba en ese juego. - ¿No planeas atacar? - Insistió. El saiyajin solo se quedó callado. - ¡Bien! - Exclamo ya harto del silencio del chico, y estaba más que dispuesto a acabar con esa partida con un solo golpe. El impacto llegó, pero esta vez el muchacho pudo bloquearlo, dejando su personaje a un 10% de vida. - No servirá que te cubras.

La única respuesta que recibió el androide de parte del saiyajin fue una ligera sonrisa, con esto el pelinegro se dio cuenta que había caído en una trampa, de inmedianto diecisiete pulsa los botones de su control para hacer retroceder su personaje, pero Zac había sido mucho más rápido a la hora de realizar la técnica; ya no habia vuelta atras, y el androide lo sabía muy bien...

En cuestión de segundos el ganador de aquella partida había sido el saiyajin.

-¡JA, TE GANE! - Exclamó con orgullo.

-¿P-Pero como...? - Se cuestionó diecisiete e incluso su rostro de impresión seguía en la pantalla y no paraba de leer una y otra vez las palabras derrota.

-Mjum. - El saiyajin elevo sus humos de grandeza y decidió confesar su estrategia: - El personaje que seleccione no es cualquiera. - Declaró, el androide solo ladeo la cabeza más que confundido. Zac quien había dedicado parte de su vida a los videojuegos decide explicar: - Este personaje aplica una habilidad especial y sumamente poderosa cuando tiene un 10% de vida. Lo admito eres bueno en esta clase de juegos. Sin embargo, pude notar que solo te enfocas en la fuerza bruta y no en las ventajas que tiene el personaje, así que esta vez la habilidad le ganó a la fuerza.

-¡Ah, ya veo! Así que tuviste que perder 47 veces para darte cuenta de eso. Vaya que eres todo un estratega. - Zac solo pudo sentir como una gran roca de decepción caía en su cabeza.

-¡NO ESTABA PENSANDO CON CABEZA FRÍA! - Excuso, la realidad es que el muchacho solo se estaba centrando en derrotar al androide, no fue hasta que pudo calmarse y manejar la situación de otra manera.

-Bueno, eso no importa. Es solo un juego. - Expuso el androide causando que una segunda roca cayera en la cabeza de Zac por tomarse en serio la partida.

El orgullo del muchacho había sido destruido en mil pedazos, en su vida pasada tenía buenos rangos en juegos estratégicos y de batallas, pero ahora se sentía humillado con la idea de que un androide le haya ganado varias veces con la fuerza bruta.


Los relámpagos se manifestaban en el sombrío cielo que envolvía la ciudad en ruinas y que yacía en un mar de fuego...

Era cuestión de tiempo de que algunas gotas de aguas cayeran para poder extinguir las llamas.

Y como era de esperarse... la lluvia se presentó, pequeñas gotas caían en el mar de llamas, algunas se evaporan y otras llamas se apaciguan. Más gotas se aproximan y esta vez caen en la frente de un joven que yacía inconsciente entre unos escombros: Hace leves muecas de molestia al sentir la lluvia en su rostro y como está empezaba a escurrir hasta su cuello y orejas, era molesto para el chico, tanto que provocó que finalmente abriera sus ojos de forma lenta, su vista era algo nublada lo más seguro era porque estaba recién despierto y que también era ocasionado por las gotas que caían en sus párpados.

Finalmente su vista se aclara y lo primero en ver es el sombrío cielo.

¿Dónde estoy...?

Fue lo primero en cuestionarse, ni le había tomado importancia alguna el hecho de que tenía su rostro con moretones y con ligeros hilos de sangre de la cual iban desvaneciendo gracias a la lluvia.

¿Q-Qué pasó? Investigó...

Pero en cuestión de segundos él mismo se dio la respuesta; en su mente vinieron algunos recuerdos de lo acontecido en la zona. Rápidamente se levantó mientras apartaba los escombros. Un dolor de cabeza se anticipo más añadir una sensación desagradable, el chico tenia un mal presentimiento, sabía que estaba luchando, pero no recuerda en su totalidad que fue lo que ocurrió y quiere averiguarlo.

El último escombro en quitar eran los de su parte inferior, lo hizo con algo de dificultad, había notado que tenía leves lesiones en sus brazos y era mejor no provocar más.

Y en cuanto se quitó de encima, su rostro quedó petrificado al presenciar que su pierna derecha no estaba, de hecho la herida aún seguía vigente, de la cual había dejado un charco alrededor de su parte inferior, hasta su ropa fue teñida de sangre. Su pupilas temblaron por el miedo; otra persona fuera entrado en pánico y gritado del dolor, pero el chico más que hacer eso, solo se quitó lo que quedaba de su chaqueta, rápidamente la rompió en hilos y posteriormente hizo una atadura en su herida, esto con intención de que la hemorragia se detuviera...

Asimismo, ya con su herida "atendida" decide arrastrarse por el suelo, quizás se pensaría que buscaria algun refugio de la lluvia y de lo que sea la cosa que le arrebató parte de su pierna, pero la realidad es que el chico tenía algo más en mente y era la idea de ir a por sus aliados, no se iba a ir sin ellos.

Tenía que encontrarlos como le sea posible, no le importaba perder sangre en el proceso hasta estar seguro que siguen vivos.

-¿Dónde están...? - Murmuró con dificultad, mientras se seguía arrastrando por el lodo.

Pero para la suerte del muchacho encontró los escombros de lo que parecía ser una casa, alzó su mirada, y en esta hubo un brillo de esperanza. Así que, rápidamente se arrastro hasta el primer objeto que visualizar y del cual le sería útil para apoyarse. Logro ponerse de pie gracias al bastón improvisado y como pudo se hizo paso entre los escombros de aquella casa que servía como refugio para ellos.

Logro visualizar el primer aliado, una sonrisa se le dibujo en su rostro al reconocerlo, hizo lo que pudo para llegar rápido al cuerpo, llamó a su amigo, pero al no tener respuesta la faz del chico se tornaba sobria y deprimente. Cuando llegó, solo se quedó por unos segundos observando el cuerpo y sin más se desplomó al suelo nuevamente.

No tenía que comprobar el pulso, ya que... su aliado estaba muerto.

De su boca solo salía leves quejidos, como si tratará de convencerse de que esa persona frente a él no está muerta. Apretó sus puños a la tierra y seguido agacho su parte superior al suelo para lamentarse por su pérdida.

-¡¿Por qué...?! - Exclamó con rabia y seguido golpeó el suelo.

Sin embargo, el mismo sabía que no era momento de lamentarse y tenía que seguir buscando a los demás, así que con determinación y aguantando sus ganas de sucumbir en un vacío sin fondo, levantó su rostro y fue su peor error...

-A-Ah... Ahh... - Su labios temblaron, al presenciar la escena:

En su vista sólo tenía de frente cadáveres de sus aliados. Su mirada temblorosa se centró en uno en específico; una mujer de aspecto, delgado con bata blanca, su pecho había sido atravesado, sus órganos se encontraban calcinados como si el objeto que la hubiese atravesaron estuviese cubierto en llamas.

Su voz se volvió a quebrar y las lágrimas amenazaron con salir, su cabeza le indicaba que mirara a otro lado, pero no hizo caso omiso y giró su cabeza hacia otro aliado esta vez un infante: estaba colgado en unos pilares de la estructura destruida, su cuerpo había sido perforado a los tubos de hierro, su cuerpo estaba completamente lleno de hematomas y heridas abiertas, tenía indicios de que el infante había tenido una batalla feroz defendiendo a alguien...

Y el muchacho tuvo una idea a quien protegía...

A su madre, pero había sido en vano.

Y sobre los demas... habían sido asesinados de la misma forma, atroz y de forma inhumana.

Lágrimas cayeron como cascadas desde su cuencas: la ira, la tristeza y desesperación se acumularon en el muchacho.

Y finalmente su grito surgió:

-¡¡AAAAHHHGGGHHH!

-¡KYYYAAA! - Gritó de forma despavorida una figura femenina, quien terminó cayendo encima de las maquinarias médicas detrás de ella, destruyendolas en el proceso. No solo eso, La chica había recibido un gran golpe en su cabeza que terminó provocando un chichón.

Debido al escándalo y el sonido de la máquina rompiéndose, esto llamó la atención de quienes se encontraban fuera de la habitación; aparentemente tenían una reunión relacionado a una situación presente...

-Ay, ay. Mi cabeza, ¡duele! - Se quejó la chica mientras acariciaba su cabeza. - ¡¿Qué te pasa, Trunks?! Por tu culpa me acabo de hacer un chichón. - Reclamó, mientras se levantaba del suelo, ya algunas lágrimas estaban apunto de salir debido a las punzadas de dolor que sentía en su cabeza.

-¡¿Eh?! - Fue la única respuesta que pudo dar el hijo de Bulma. Era de esperarse después de todo había salido de un aterrador sueño y ahora se encontraba en una sala médica.

-"¿Eh?" Nada. - Refunfuño. - Y yo que me preocupe porque te estaba pasando algo, y termino recibiendo un golpe en mi cabeza. - Murmuró para sí misma. Trunks solo seguía confundido o mejor dicho estaba tratando de apaciguar su corazón acelerado mientras que la pelirroja solo seguía quejandose: - Primero me dicen que vaya a otro lugar porque están hablando "los adultos". Como si no comprendiera la situación, luego me dicen que vigile la sala y ahora termine con un chichón, ¡Ay, duele! - Dijo entre lágrimas y sin pensarlo dos veces empezó a aplicarse su poder curativo.

El hijo de Vegeta solo entrecerro sus ojos para tratar de reconocer a la preadolescente delante suyo, puesto que para él era una persona desconocida, pero le hablaba de forma familiar. Así que, siguió analizándola, gasta que finalmente se dio cuenta de quien se trataba aquella muchacha que se quejaba del chichón.

-¿Pan?

-Vaya que tardaste en darte cuenta. Esto solo cambia mi apariencia y no mi ki. - Dijiste mientras mostraba el dige con molestia.

Y sus quejas volvieron, la realidad es que la hija de Gohan también se encontraba tensa por la situación. Estaba preocupada por sus amigos y sobretodo por la relación tensa que había entre sus padres. A pesar de su edad, noto que había algo mal entorno a sus padres. Y desde que se encontraron con la hija del Dr. Brief la situación se apasiguo solo un poco:

Hace media hora...

-Será mejor que vaya a buscar a esos dos, están demorando mucho... - Declaró la guardiana de Zac quien no paraba de mover su pierna por lo nerviosa que estaba, y seguido se levantó y dio los primeros pasos para marcharse.

-¡No! No, no. ¡Espera! - Pan se interpuso en su camino y siguido extendiendo sus manos para detenerla. - Es mejor que esperemos un poco más, ellos volverán en breve.

-¿Qué dices? - Faila hizo una mueca de desagrado ante la insolencia de la hija de Gohan. - No estamos para juegos, niña. Necesitamos que todos despierten y tenemos que idear una estrategia para acabar con esos androides y sobre todo hacer que reaccione el idiota de Zac.

-Ellos volverán, creeme... - Insistió la nieta de Kakarotto. En estos momentos ellos deben estar discutiendo, y si llegan a arreglar las cosas, sería extraño que ella los viera abrazados o algo así. Descubriría al instante que son realmente... Meditó la hija de Gohan, la realidad es que Pan ha notado que cada vez que su madre se enoja con su padre siempre terminan arreglando las cosas y siempre acaban con un abrazo o eso es lo que ha visto ella.

Faila no comprendía el porqué aquella pequeña frente a ella insistia tanto en detenerla, cosa que le irritaba un poco como también la hacía sospechar.

¿Pero... Por qué le irritaba que estuviesen a solas...? Después de todo es ella misma y ese Gohan es de otra línea temporal, pero aun sentía algo de irritación o quizás ¿celos? Pensé y pensó. Sin embargo, solo llegó a la conclusión de ir a ver porque trataban tanto, así que, sin más apartó a la infante y siguió su camino, pero solo terminó golpeándose con un tronco en el rostro y terminó por hacerla caer de glúteos al suelo, se llevo una mano a la cabeza.

-¿Estás bien? - Cuestionó una voz masculina. Faila alzó su mirada, y se encontró con la mirada inocente del hijo de Kakarotto. Un leve sonrojo se presento en el rostro de la guardiana. Aquel hombre extendió su mano para ayudarla a levantarse y ella con gusto lo acepto. -Perdón, no note que venias en esta misma dirección.

-¿Q-Que? No, no. Que va. - Fingió demencia. - Fui yo la tonta que no puso cuidado. - Dijo mientras jugaba con su cabello de forma nerviosa y reía nerviosa con cada cosa que comentaba.

Mientras que Pan y Mirai Faila solo alzaron una ceja por el actuar de la peliblanco.

-Por cierto, ¿Ha despertado alguien? - Mirai Faila se metió en la conversación.

-¿Eh? - Fue lo más inteligente que pudo decir la guardiana. A lo que Pan fue quien terminó respondiendo:

-No, no ha despertado nadie aún...

-Ya veo... - Respondió la madre.

-Estoy segura que Piccolo y Gohan ya vienen con las semillas senzu en camino. De ese modo podemos sanar las heridas faltantes y restaurar su energía. - Explicó la Faila del presente.

Después de una larga charla entre los cuatro sobre lo que harían, el grupo decidió tomar rumbo a la corporación cápsula. Sin embargo, en cuanto regresaron a la cueva se encontraron con la sorpresa de que Raditz estaba despierto, este estaba arreglando la muñequera de su vestimenta y en cuanto sintió que lo observaban giró su cabeza hacía el grupo.

-Tks. - Fue lo único que manifestó al ver al grupo. - ¡¿Dónde están?! - Solicitó con rudeza.

-¿A qué te refieres? - Investigó la guardiana de Zac.

-¡A los malditos androides! - Exclamó con rabia. Desgraciada mujer, ¿Cómo es que no pude predecir su ataque? Recordó Raditz.

-Se retiraron. - Se adelantó Gohan antes de que Faila le diera una respuesta.

Raditz dirigió su mirada al hijo de Goku, quien tenía el ceño fruncido. El primogénito de Bardock, apasiguo su mirada y le mostro una leve sonrisa al muchacho. -¡Pero miren esto! Si el cachorro de Kakarotto. Veo que has crecido mucho. - Resaltó con cierta burla.

Los demás solo se mantuvieron serenos ante la situación. Sabían que Raditz en ocasiones podría actuar de forma impredecible. Claro eso no quiere decir que se tiraría a matar diestra y siniestra desde que ha estado en la tierra, su lado sanguinario y de conquistador a ido disminuyendo gracias a la influencia de algunas personas de su entorno.

No obstante, si alguien se interponía en su objetivo sería capaz de dejarlo al borde de la muerte si se lo propone.

- ¿Entonces no me dirán hacia donde se fueron? - Volvió a investigar, pero ninguno le dio respuesta alguna. - Tks, desgraciados. - Dijo mientras caminaba en dirección a ellos ya que se encontraban en la entrada y única salida de la cueva. Tenía toda la intención de irse de aquel sitio, pero su sobrino se interpuso en su camino. El saiyajin de sangre pura lo miró directamente a los ojos, no tuvo necesidad de alzar mirar o bajarla, ya que ambos eran del mismo tamaño. - Apártate, mocoso. - Pronunció suavemente y en un tono amenazador. Son Gohan entre cerro sus ojos en señal de que no se movería, Raditz marcó más su ceño en señal de advertencia.

-Le recomiendo que se quede. - Dijo en un tono neutral el hijo de Chichi.

-¡No me des órdenes, mocoso de mierda! - Reclamo en su rostro.

Ahora el ambiente se torno tenso entre los saiyajins hasta sus auras sobresalían, ambos arrugado sus narices. Pareciera que hubieran estado horas viéndose con odio. Hasta que finalmente uno de los dos habló.

- Hump, no soy tan imbécil como para darme cuenta de que no podré con ellos. - Reconoció Raditz, mientras daba un paso hacía adelante. Gohan solo se hizo a un lado y dejó que su tío avanzara, no iba a detenerlo tomaría su palabra de que no iría tras los androides.

El de melena larga antes de emprender vuelo, giró su cabeza y observó por breves segundos al hijo de su hermano. Raditz estaba analizando al muchacho frente a él; no cabía duda que ya no hay rastro de aquel mocoso llorón que capturó una vez.

Aquel muchacho que estaba frente a él, era más fuerte, había sentido su aura. Se sentía orgulloso de solo saber que otro miembro de su familia es así de fuerte. Sin embargo, eso era algo que el primogénito de Bardock no diría en voz alta.

-¡Hump! Después de todo no fuiste un desperdicio. - Confesó para luego emprender vuelo a un rumbo desconocido, era probable que el saiyajin meditara un poco el cómo derrotar a los androides y sobre todo a aquella mujer de lentes quien se atrevió a humillarlo.

-¡UUUIIGHH! - Chilló la guardiana del presente ante el comentario del saiyajin. - ¡¿Por qué todos son así?! Me rindo todos estos saiyajins no piensan con cabeza fría. Son una bola de inútiles, su cerebro solo está hecho de musculos y conformado por más músculos. - Se quejó, pero luego miro a Gohan y se disculpó. - Sin ofender Gohan.

-N-No, no. Tranquila. - Dijo con una pequeña risa mientras se llevaba su mano a la nuca como lo hacía su padre, para el Son era inevitable ver en esa Faila a su pareja. Después de todo eran las mismas personas.

Luego de ese pequeño inconveniente, el grupo emprendió camino hasta la corporación. Aunque no esperaron encontrarse con la actual dueña de la Corp Capsula por el camino.

La peliazul de inmediato detuvo su nave en cuanto vio a lo lejos varias siluetas flotantes,en un inicio pensó que eran los androides y que terminaron acabando con sus amigo, y que ella era la siguiente, pero al analizar más a las personas frente a ella se dio cuenta de que no era así y que precisamente la guardiana de Zac estaba con ellos; esa también fue una de las razones por la cual se aproximó al grupo de guerreros.

Asimismo, el grupo le comentó lo acontecido hace unos momentos...

-¡¿QUÈ?! - Gritó de asombro en cuanto le contaron sobre el cambio de bando del saiyajin reencarnado y sobre la derrota de todos los guerreros Z. - ¿Pero cómo...?

Bulma se quedó meditando durante unos segundos, la realidad es que el afecto más el hecho de que Zac se haya marchado con los androides de que no pudieran derrotar a los androides...

Desde un inicio todo esto me daba mala vibra. Nunca imagine que Zac nos fuera a traicionar así como si nada. Medito mientras mordía la punta de su dedo pulgar derecho. Pero es como quien dice: nunca llegas a conocer a una persona en su totalidad.

Sin embargo, Bulma solo pensó que aquel chico tenía algo en mente o quería creer eso. Para él tiempo que lleva conociendo al saiyajin ella tiene en cuenta el hecho de que jamás se atrevería a traicionarlos. Y luego de tener una expresión tan seria la apasiguo y decidió decir lo que tenia:

-Bueno, no importa. - Dijo con desdén, los demás solo atinaron a caer de espalda ante la pérdida de interés del asunto de la Brief. Mientras que Bulma solo sacaba un pequeño estuche cuadrado del bolsillo de su pantalón.

-¿Por qué siento que estás muy confiada de la situación? - Interrogó Mirai Faila ante la presunta calma de la peliazul. A lo que todos voltearon la mirada a la madre de Trunks para esperar su respuesta.

Bulma camino unos cuantos pasos y le entregó su retoño a la Faila del presente, posteriormente se encoge de hombros y decide dar la respuesta: - Pues... porque no es la primera vez que vivo esta situación, y tengo la certeza de que todo fluirá bien... O eso espero, ja, ja. - Ríe de forma nerviosa. La guardiana no siguió cuestionando y Bulma siguió con su habla: - Fue buena idea traer estas cápsulas. Sin embargo... - Hizo una pausa y observó a los guerreros que yacían en el suelo. - No creo que todos quepamos en la casa que tengo guardada, es de suponer que uno de ustedes fueron a buscar las semillas senzu, ¿Cierto? - Dedujo la peliazul, y Mirai Gohan fue el que le respondió con un sí. - ¡Bien! Entonces solo le haré una co figuración a esta cápsula para que se adapte a nuestras necesidades, sería fastidioso llevar a todos ellos volando. - Expuso mientras se aproximaba a su nave espacial y registraba su maletero. - Es una lastima que haya dejado mis cápsulas de nave.

-No me digas: solo trajiste "lo basico." - Interrumpió la guardiana de Zac con sarcasmo. A lo que Bulma solo dio una afirmación entre quejas, una gota de agua surgió en la cabeza de cada miembro del grupo.

Tras haber culminado su trabajo, la hija del dueño de la Corporación Cápsula se sintió satisfecha con la mera idea de que al menos esa cápsula sirvió de ayuda para sus amigos.

De regreso al presente.

-¿En serio eres Pan? - La hija de Son Gohan alzó una ceja por volverla a cuestionar de su identidad.

El muchacho solo seguía confundido de la situación, y eso lo noto la hija de la pareja del futuro.

-¿Paso algo mientras dormías? - Investigó mientras se cruzaba de brazos y esperaba la respuesta de su amigo.

Trunks alzó su mirada para ver el entrecejo de la nieta de Goku y no pudo evitar ilustrarla como en el sueño en que estaba; un rostro lleno de horror y miedo antes de fallecer...

Este agitó su cabeza para borrar esa imagen y decide comentar lo que soñé. No obstante, antes de abrir la boca la puerta del lugar resonó en la sala médica, llamando así la atención de los híbridos. El hijo de Kakarotto y los demás se hicieron paso al cuarto y rápidamente fueron hasta la pelirroja a interrogarla. Pan quien se quedó perpleja por la situación respondió como pudo:

-Pues... vigilaba la sal como sugeriste. -Miró a su padre mientras lo decía. - Pero Trunks no paraba de murmurar cosas extrañas. Decidí averiguar que era lo que ocurría y solo terminé recibiendo un chichón. - Eso último lo declaró mientras miraba al hijo de Vegeta con los ojos entrecerrados aún no lo perdonaba por eso.

-¿Trunks? - Pregunto Bulma en cuanto escuchó aquel nombre tan familiar. - Tienes el mismo nombre que mi... - Se quedó pensativa por segundos y al instante capto todo. - ¡¿Eres Trunks?! - Aullo con asombro al ver la versión adolescente de su retoño.

En tanto Pan se congelo como el hielo al darse cuenta de lo que acababa de hacer, y ante eso su madre se aproximó a esta y le clavo un gran golpe en su cabeza, haciendo que el chichón que había sanado volviera a surgir.

-Ay, ay, ay. - Chilló Pan mientras se llevaba las manos a la cabeza y se agachaba al suelo para consolarse, ya algunas lagrimas amenazaban con salirse.

-¿Qué te dije de abrir la boca? - Reclamo la mujer. La pequeña alzó labrada y solo pudo gimotear, no se atravia a desafiar a su madre y los demás tampoco lo harían, ya que se pasmaron ante el actuar de la guardiana, hasta su variante de esa época quedó atónita.

-Así que, eres Trunks. - Declaro Bulma acercándose a su hijo de otra época con cautela. Se sentó en la camilla, y ella extendió su mano hasta el rostro del chico. Trunks solo se dejó llevar, pero aun así se sentía incómodo. - ¡Vaya! - Exclamó con emoción, apartó su mano del rostro del muchacho y luego extendió a su pequeño hijo al techo quien sostenia en su otro brazo. - Con ver esta versión de ti me queda claro lo guapo que serás, Trunks. Y yo que pensaba que serias como el amargado de tu padre. -Dijo en tanto colocaba al pequeño en la camilla del joven pelilila, y el infante solo gateo hasta su versión de otra época para jalar su camiseta negra.

El hijo del príncipe Vegeta solo pudo sonrojarse de vergüenza ante los halagos de su madre. ¡Claro! ha recibido cumplidos por parte de su madre del futuro. Sin embargo, ver aquella versión de su madre dar halagos solo lo hace sentirse avergonzado. Su madre al notar esto hace una risita leve.

-Veo que quedaste impresionado por lo bella que es tu madre en esta época. ¿Acaso hay mucha diferencia entre mi yo del futuro y yo? - Investigó a lo que el muchacho dice un no con su cabeza.

-N-No. - Tartamudeo. - De hecho, son iguales...

-¡Oh, ya veo! Así que a pesar de que hayan pasado tantos años, aún me sigo viendo hermosa. - Expuso con orgullo y una sonrisita burlona.

-Ya deja tus tonterías para otra ocasión, Bulma. - Interrumpió la Faila del presente.

-Bah, sólo estás celosa.

-¿Por qué lo estaría? Si mi juventud sigue vigente en esa época. - Señaló a su yo del futuro. - Además, yo no soy humana y no tengo que preocuparme por arrugas como tú. - Declaro con orgullo entre risas.

Bulma solo rechino sus dientes de envidia por el actuar arrogante de aquella mujer, de pronto una discusión inicio entre ambas mujeres referente a quien era mejor entre ambas y sobre sus versiones futura.

Los demás solo se quedaron presenciando la escena, mientras que Trunks no pudo evitar inundarse en sus pensamientos. Observó detenidamente a su madre quien seguía discutiendo, y no pudo evitar recordar aquella pesadilla nuevamente...

Tenía la ligera sospecha de que vio morir a su madre y hermano...

"¡¿Hermano?!"

Exclamó en su cabeza, y rápidamente se levantó de la cama de un brinco para ubicar a su pequeño hermano. Todos lo siguieron con la mirada hasta que este se detuvo en una de las camillas de la sala y suspiro más que aliviado, su corazón del cual no dejaba de palpitar del miedo disminuyó, rodeo la camilla y solo se quedó observando unos segundos a su pequeño hermano. Trunks estaba tan preocupado que sin pensarlo dos veces se sentó en la camilla e inspeccionó el pulso de Yawd, al verificar que seguía con vida su mente se tranquilizo.

-Tiene leves lesiones, pero no corre peligro. - Puntualizó Mirai Faila al híbrido. El hijo de Vegeta solo asiente son la cabeza y se levanta de la camilla para ponerse de frente al grupo.

-¿Y los androides? - Interrogó con el ceño fruncido como lo haría su padre.

-¿También planeas ir a por ellos? - Investigó Pan al ver el entrecejo arrugado del híbrido. El chico solo siguió con su ceño fruncido y esa expresión arrugada iba dedicada para el padre de la pequeña Pan.

Gohan conocía bien a Trunks y sabía que el muchacho no iría de cabeza contra los androides. Aunque se sienta humillado y débil, el chico reconoce que no podría contra los androides y muchos menos contra esos dos individuos desconocidos para ellos. El Son solo responde de forma ambigua el paradero de estos, como también relata lo sucedido con él y con los demás guerreros.

-Y-Ya veo... - Su rostro bajó al suelo con decepción; no esperaba que uno de sus mentores los traicionara.

Por su cabeza nunca pasó esa probabilidad, Zac para él ha sido como un padre, un ejemplo a seguir y que le digan aquella noticia le devastada y ante ese pensamiento miró por el rabillo del ojo a su hermano. Entre los dos, era su medio hermano el que estaría más decepcionado. Tanto su madre como Gohan le han contado tanto de Zac que el infante sólo había quedado con las ganas de conocer a su padre, pero ahora con esa noticia...

-¿Y... Y mi padre? - Investigó para cambiar el tema.

Todos se dieron una mirada breve ante la interrogante. - Vegeta está bien. - Dijo en un tono molesta Bulma. - Tranquilo, si te preocupa de que ese tonto vaya a pelear con los androides no lo hara. - Concluyó la peliazul mientras depositaba su mano sobre el hombro de su hijo.

Su charla referente a la situación volvió a surgir y más con eso las posibles estrategias para acabar con los androides. Sin embargo, dejaron el tema al aire, ya que, necesitaban la participación de los demás guerreros.


Mientras que el joven hijo de Goku seguía sobrevolando el océano del planeta tierra. Seguía meditando el porque el señor Piccolo terminó marchandose al templo de Kami-Sama.

Hace momentos en la torre del maestro Karin:

Tras haberse dividido del grupo, Piccolo y el primogénito de Goku decidieron ir por semillas senzu a la torre Karin. No obstante, el namekiano no solo tenía en mente la idea de llevarle a los amigos de su rival semillas, también tenía toda la intención de buscar algo que le sería útil para enfrentar a los androides.

No sabía con exactitud la magnitud del poder de los androides, pero algo sí tenía presente... Y esa era la idea de que su poder actual era sumamente débil para enfrentarse a los androides, ni les llegaba a los talones y ya creía saber el porqué...

"¡Eres fuerte! No obstante, estar separado de tu otra mitad es un desperdicio de poder..."

Aquellas palabras surgieron en su cabeza como si el mismísimo Nail se lo hubiese dicho en persona.

"Fusionarte: no solo involucra un gran cambio de poder, sino también mental..."

La voz volvió a resonar en su cabeza.

"Sin embargo, a raíz de esto... provocará el nacimiento de un nuevo guerrero: Un guerrero que será capaz de derrotar a todos sus enemigos y rivales."

Pero para la encarnación del mal, el solo tener la idea de que la única alternativa era buscar su mitad faltante, solo de pensarlo e imaginarlo le repugnancia en su totalidad ese método de obtener fuerza.

Que humillante recurrir a ese método... Medito. Grr, maldito anciano. Gruñó a sus adentros, pero lo hizo con intención de que el namekiano anciano leyera sus pensamientos. Algo le decía que estaba siendo observado por Kami-Sama.

-Señor Piccolo... - Llamó por enésima vez el joven híbrido que volaba a su lado. - ¿Se encuentra bien? - Cuestionó el muchacho al ver como su mentor cambiaba los gestos de su cara constantemente cuando estaba meditando.

A lo que Piccolo solo le respondió de una forma serena y sencilla con que no ocurría nada. Esto provocó que el Son dudará de las palabras de su maestro, pero no quiso tocar el tema. Gohan tenía en cuenta que su maestro tenía sus asuntos y sobre todo que él odiaba que husmeen, por esta razón prefirió quedarse callado y seguir el camino.

Sin embargo, a raíz de esto el hijo de Goku solo medito el porque el saiyajin reencarnado había cambiado de bando, al parecer él de entre todos los que saben lo que ocurrió era el más afectado por su presunta traición y no solo eso, el solo imaginarse que todos fueron derrotados por los a androides le hace pensar que aquella situación no podrá solucionarse.

"Esta situación cada vez se pone más difícil... Solo espero que mi papá se despierte antes..."

-¡Llegamos! - Anunció el namekiano mientras paraba en seco delante de la torre Karin.

Gohan casi termina por chocar con la espalda de su maestro, pero frenó justo a tiempo. Aún así esto hizo que el namek girará su cabeza a verlo, alzó una ceja al notar lo distraído que estaba el muchacho, pero ya Piccolo sabía perfectamente en lo que estaba pensando el primogénito de Chichi.

-¿Aún sigues pensando en eso?

-¡¿Ah?! - Fue la honesta reacción del chico. - ¿Qué dice...? - Se hizo el desentendido, no quería que su mentor viera lo preocupado que estaba el muchacho ante la situación y los obstáculos que se le atravesaron.

-Si llega a ser cierto lo de ese infeliz, será mejor que te vayas dando la idea de que deberás enfrentarlo en su momento. - Dijo sin pelos en la lengua.

La verdad es que la encarnación del mal ya se había dado la idea de que el mismo se haría cargo de aquella sabandija si llegase a ser un traidor como él pensaba. Después de todo tenía desde hace tiempo ganas de plantarle un gran derechazo al chico.

El hijo de Son Goku se quedó callado, no tenía respuesta alguna al comentario de su mentor, pero sí tenía en cuenta la idea de que en su momento debía enfrentarse a su maestro, pero aun quería creer que no era del todo cierto lo que ocurria. Después de todo Gohan seguía siendo un niño...

-¡Ah, pero si son ustedes! - Exclamó el gran felino, quien se aproximaba con cautela a los barrotes de la torre al darse cuenta que tenía visitas.

-Necesitamos las semillas. - Dijo en un tono imponente Piccolo. El gran gato se mantuvo sereno ante la actitud del namekiano hacia él. - Ya de seguro debes estar al tanto de lo que ocurre en la tierra así que, no pierdas el tiempo y danos las semillas. - En efecto el maestro Karin sabía de lo acontecido en el mundo de los mortales, ya que casi siempre se la pasaba observando. El gran gato miró al mundo de los mortales y luego al hijo de Goku y seguido de Piccolo.

-Bien. Solo dame un momento. - solicito el maestro Karin, este solo camino hacía adentro de la torre y se aproximó a pasos suaves a Yajirobe quien no le importó la presencia de los guerreros sobre la torre, al parecer tenía más interés en terminarse el tarro que contenía las semillas senzu. Sin embargo, aquel tarro fue arrebatado de forma veloz por el gran gato.

-¡Hey, no me había terminado eso! - Reclamo Yajirobe, mientras que Karin vertió las últimas semillas en una saco pequeño y se lo aventó al namekiano, este último lo atajó sin dificultad alguna.

-No son muchas, pero creo que serán suficientes por los momentos... - Declaró el maestro Karin con serenidad.

-Tks, que desperdicio. - Expuso con descaro Yajirobe.

-¡TU CALLATE! ¡Lo único que has hecho es holgazanear y comerte todas las semillas! ¡¿Por qué no bajas a pelear con los androides también?!- Reclamó Karin.

-¡No soy tan tonto como para enfrentarme a sujetos que se que me terminaran matando!

-¡Excusas! ¡Tras excusas! - Confesó Karin con molestia.

Una discusión se establece entre el dúo, Gohan solo se quedaba observando la escena sorprendido.

-¡Gohan! - Llamó Piccolo en un tono rudo, el joven dejó de observar la discusión de aquellos dos y le hace caso a su mentor, el namek solo le aventó la bolsa de las semillas y seguido habló: - Lleva estas semillas con los demás. Diles que por los momentos será mejor prepararnos para luchar contra los androides...

Algo dentro del namekiano le decía que a pesar que se fusione con Kami-Sama aun no tendría la fuerza suficiente para derrotar en su totalidad a los androides, sobre todo a esa mujer. Tenía un mal presentimiento de ella, algo malo había en ella y èl podía sentirlo...

-¿Y usted, señor Piccolo? - Investiga el joven Gohan al no lograr comprender porque su maestro le hacía esa solicitud, ¿Acaso no vendrá con él? ¿Tendrá planeado ir a enfrentarse a los androides él solo? Fue lo primero que se le pasó por la cabeza. - ¡Déjeme ir con usted...! - Ni había terminado sus palabras en cuanto ya el namek había emprendido vuelo al templo de Kami-Sama.

-¡ESPERE, SEÑOR PICCOLO! - Gritó el infante y ya estaba más que listo para emprender vuelo, pero una voz lo detiene de inmediato:

-Te recomiendo que no lo sigas, muchacho. - Aconsejo el maestro Karin, quien venia acercándose de manera calmada a los barrotes de la torre.

-¿Por qué...?

-Mmm, al parecer ese sujeto encontró algún método para resolver este asunto. Sin embargo... si vas será en vano que hayas venido por esas semillas. - Señaló la pequeña bolsa con su bastón.

Cosa que tenía razón el maestro Karin había notado que algunos de los guerreros no habían recibido el debido tratamiento de las guardianas y por ende sus ki estaban cada vez más débiles, es un hecho que ellas podían mantenerlos, pero ¿Hasta cuándo?

Ni ellas tenían suficiente energía para recuperarse en su totalidad. Ante esto, Gohan miro al cielo en donde su mentor se había perdido entre las nubes y seguía miró en dirección que sentía las presencias de sus amigos.

El hijo de Milk aun seguía analizando el método que su mentor encontró para acabar con los androides, tenía ganas de ir a ayudarlo, pero era más importante llevar las semillas a sus amigos. Gohan desvió su vista del cielo y se centró en la dirección en la que estaban sus compañeros, se despidió del maestro Karin y de Yajirobe y terminó marchándose de la torre.

El maestro Karin solo sonrió levemente, mientras veía como el sendero de ki que dejaba el muchacho se desvanecía y al posar su vista al cielo su expresión cambió a una seria.

-Finalmente se decidió hacerlo...

-¿Hacer que? - Cuestiono Yajirobe con unas cuantas semillas acabadas de salir de la siembra en la boca.

-¡GGRRR, YA DEJA DE COMERTE LAS SEMILLAS! - Aulló el maestro Karin, ya harto de su compañero.


Mientras tanto en la atalaya de Kami-Sama.

-Finalmente se decidió. - Expuso en voz alta el Dios.

-¿Ah? - Bufeo su asistente al no entender lo que decía su Dios.

-Siento si el templo se queda sin una deidad, Mr. Popo. - Se lamentó el anciano namek mientras se giraba a ver a su asistente.

Mr. Popo aún no comprendía a lo que se refería su divinidad. De pronto una ráfaga de viento se anticipo en la atalaya, y seguido el sonido de unos pasos se presentó. Ambos individuos giraron sus cabeza para poder ver a su visitante y se encontraron con el entrecejo arrugado del namekiano joven.

-No tengo que darte explicaciones, anciano. Ya sabes a lo que he venido. - Escupió el namekiano.

-Lo sé, pero solo dame un momento para meditarlo. Después de todo solo seré una mera energía para ti. - Explicó el anciano mientras se devolvía a la orilla de la atalaya.

Ante esas interacciones, el asienten de Kami-Sama tuvo la sospecha de que algo le pasaría a su Dios. - K-Kami-Sama no me diga que usted...

Kami-Sama giró su cabeza y luego le dio una leve sonrisa a su asistente con solo eso Mr. Popo lo comprendió todo...


Han transcurrido cuatro días desde que estoy con los androides, he estado monitoreando el movimiento de los muchachos como también vigilando la posibilidad de que Cell se aparezca.

Sin embargo, aún no he tenido indicios de él... El lado positivo por decirlo así... Diecisiete finalmente encontró un vehículo al cual le había sido de su agrado.

Aunque...

Jamás imaginé que se decidiera por una casa rodante. Bueno era obvio, esto para él es solo un juego; un juego del cual implica actuar como si fuéramos a un campamento vacacional y cuyo campamento se encuentra en la casa del sujeto que asesinaran. Que mal por ellos, porque Goku no se encuentra en casa...

Ahora mismo se preguntarán cómo es que el androide dieciséis pudo entrar en la casa rodante teniendo en cuenta su tamaño. Pues sencillo, tuvimos que deshacernos de algunas cosas de la casa como es el caso de la cama, la cocina, los mesones que la componen, la mesa del comedor conjunto a las sillas y quedó un gran espacio para los tres.

De hecho, ahora mismo estamos sentados en el suelo. Mientras que diecisiete está en el volante y dieciocho se encuentra en el asiento del copiloto.

En cuanto a mi relación con ellos. Pues... podría decirse que va... ¿Más o menos?

Con diecisiete he establecido una relación ambigua, en cuanto a su hermana, pues con ella no he podido interactuar mucho desde aquel inconveniente con sus vestimentas. Supongo que seguirá molesta conmigo...

Mientras que con dieciséis... Eh... creo que no hay mucho que contar, literalmente para él soy solo un cuadro pintado a la pared, rara vez interactúa conmigo y si lo hace, solo hace gestos y ya.

En cuanto a número veintiuno. Mi vista automáticamente se dirigió al androide de cabellos cobrizos quien estaba deleitándose con una montaña de dulces de la cual no se de donde los saco y es más probable que los haya robado. Di un suspiro ante ese pensamiento.

Llegando al punto: ella no ha mostrado interés alguno en destruir civilizaciones o acabar con la existencia de la humanidad. Solo se ha estado comportando como una niña, es muy inocente para ser el androide más peligroso entre los cuatro.

¿Cuánto más piensa comer? Si en mi vida pasada comiera eso, estuviese sufriendo con un dolor de estómago, agradezco que actualmente mi estomago sea de acero.

De un momento a otro nuestras miradas se cruzan por onceava vez en el día, mis nervios suben a mil y miró hacia otro lado para disimular, pero es obvio que noto que la estaba analizando.

¡Ah! Me sigue mirando lo puedo sentir. No lo pude aguantar y nuevamente cruce la mirada con ella, pero más que ponerme una mirada seria como lo ha hecho en estos últimos días, solo me manifestó una sonrisa amable. Hasta me hizo pensar que no es tan mala después de todo. De un momento a otro, dejo de lado su montaña de dulces y gateo hasta donde estaba, la seguí con la mirada, ya que, tenía curiosidad de lo que haría; Solo se sentó frente a mí.

¡¿Qué quiere?! Me alarme.

-Eh... ¿Sucede algo, veintiuno? - Cuestionó al no comprender el porqué se aproximó a mi, ahora solo entrecerró sus ojos y me observo con ojo analitico. ¿Me está escaneando? ¿Puede hacer eso? Trague saliva de los nervios. Si tengo que pelear ahora mismo será mejor que me prepare.

La mujer de bata levantó lentamente sus manos, y las mías ya estaban más que listas para levantarse y bloquear el primer ataque que provenga de ella. Una gota de sudor pasó por mi rostro, ella introdujo una de sus manos al bolsillo de la bata, preferí esperar, pero mi puño no dejaba de temblar.

Hasta que finalmente sacó su mano del bolsillo y seguido la alzó su mano, mí cuerpo se hecho ligeramente atrás, y seguido baje la mirada a su mano; Solo había un pequeño caramelo de chocolate.

¿En serio te alarmaste por un caramelo? Mí conciencia me sermonea.

-¿Quieres uno? - Investigó el androide, alce la mirada y me encontré nuevamente con su dulce sonrisa, pero esta vez era más brillante que antes.

-Eh... si. - Tome de forma cautelosa el dulce y ella continuaba con su sonrisa suave. Seguía frente a mí, esperando a que abra el caramelo y lo comiera, y eso hice. Su faz se puso serena como si estuviese buscando aprobación de mi sobre el dulce.

-¿Y? - Averigua la pelicobrizo, solo respondí que me agradaba el chocolate, sus ojos brillaron de la emoción y dio un leve brinco de donde estaba.

-¡Vaya! Es una novedad que te comparta un dulce. - Expuso el androide diecisiete en un tono burlón.

-Mmm, ¡no seas mentiroso! La última vez te di una porción de mi pastel favorito y solo dijiste: "No necesitamos comer." - Lo último trato de imitar a diecisiete en un tono burlón, cosa que me hizo reír levemente por eso.

Diecisiete solo dio un suspiro fingido. - Que yo recuerde "alguien" se terminó devorando el supuesto dulce que me daría.

Una discusión se formó entre ambos o eso creo, porque diecisiete lo único que hacía era molestarla, duraron un rato así hasta que finalmente se detuvo o mejor dicho dieciocho los mandó a callarse.

-Pero que malhumorada eres. - Expusieron ambos androides.

Una gota de agua en mi nuca surgió. Ni yo mismo me puedo creer que estos sean los androides temidos por Mirai Gohan y los demás. Al principio tenía una vaga idea de enfrentarme a ellos por capricho de haber sido derrotado en otra línea temporal, pero fue buena idea tomarlo con calma y observar la situación desde otra perspectiva. Y ver esta clase de escena me da a pensar que fuera sido de la vida de ellos si Gero nunca los fuera capturado.

Es probable que los gemelos siguieran con sus robos, y que otros sujetos hayan sido seleccionados para ser androides.

-Quiero preguntarles algo... - Expuse sin pensarlo. Todos se voltearon a mirarme a excepción de diecisiete este estaba atento a la carretera, pero al ver su mirada en el retrovisor me indico que ya tenía su atención. - ¿Tan necesario es ir a por Goku? No pueden solo... ¿Convivir en paz?

Qué pregunta más estupida de mi parte. Sin embargo, ya que tenemos un poco de conexión tal vez me digan algo más... O eso creo hahaha, ando buscando respuestas en donde no hay...

Todos se miraron entre sí, el vehículo se mantuvo en silencio como si estuviesen meditando la razón. Hasta que uno hablo:

-Desde que somos activados, la computadora solo nos indica un objetivo en concreto: "acabar con la vida de Son Goku." - Explicó dieciséis.

Era más que obvio que diría algo así viniendo de él. Los demás no han dicho nada, así que seguiré: - ¿Y qué hay de ustedes? - Señale con la mirada a los tres que faltaban por responder.

Tardaron en dar respuesta, pero uno habló finalmente: - A mi no me interesa en lo absoluto acabar con ese sujeto. - Declaró veintiuno mientras se acariciaba la barbilla y miraba al techo de la casa rodante. - ¡Lo único que me importa es adquirir más dulces de los que tengo aquí! - Manifestó mientras tomaba su montaña de dulces y las abrazaba. Otra gota de agua surgió en mi nuca por su actuar. Definitivamente ella no tiene solución.

-¿Qué hay de ustedes? - Expuse nuevamente la pregunta a los gemelos.

-Pienso lo mismo que dieciséis. - Respondió vagamente la rubia para salir de paso. Miré los ojos de diecisiete a través del retrovisor, este solo desvió la mirada a la vía y dio su respuesta:

-No entiendo a qué viene esto, Zac. ¿Acaso tratas de que nos olvidemos de nuestro objetivo? Lamento decirte que...

-La verdad es que no me interesa si matan o no a Goku. Solo tengo curiosidad de saber su motivación. - Interrumpi.

De un momento a otro el androide detuvo el vehículo de forma brusca sin avisar, todos nos sostuvimos en donde pudimos y la rubia se quejó referente a los paros repentinos de su hermano menor. Sin embargo, este la ignoró y se centró en darme la respuesta:

-Hump, ¿Quieres que te diga cuál es? - Dijo en un tono burlón mientras me observaba por el retrovisor. Debido a su comentario me hice una breve idea de cómo sería su respuesta. - Como dije: "es un juego".

¡Lo suponía!

-Además, es algo que estamos obligados a hacer desde que somos activados. - Repitió. - Pero... dejemos eso de lado, y hablemos sobre: ¿la razón de por que preferiste venir con nosotros en vez de ayudar a tu grupo?

En otra circunstancia aquella mirada gélida que se reflejaba en el retrovisor me hubiera hecho retroceder. Sin embargo, no fue así. Así que, de inmediato abrí la boca para dar mi respuesta:

-Solo tengo interés en uno de ustedes. - Confesé con una mirada firme.

Los tres androides se miraron entre sí, como si estuviesen esperando a que entre diecisiete y yo nos lancemos a los golpes, pero no sucedió, solamente nos quedamos por breves segundos mirándonos. Nuestra pelea era entre miradas y no a puños. El pelinegro giró su cuerpo para observarme y seguido dar su respuesta:

-Ya veo... - Dijo en un tono relajado y seguido forzó una sonrisa leve. - ¿Qué te hace pensar que podrás derrotarme?

Los que presenciaban la situación se volvieron a mirar entre sí, como si supieran el resultado que daría aquella pelea que se formaba entre nosotros.

-¡Ja! - Bufeo burlonamente, así rompiendo un poco la tensión de la situación. - ¿Que te hace pensar que hablo de ti? - Confesé sin pelos en la lengua y con arrogancia.

Le di una sonrisa burlona y esto provoco que el androide se levantará de su asiento cosa que me incentivo a hacerlo también y quedar de frente a él.

-Eso sonó muy arrogante de tu parte, espero no llores cuando tenga mi bota en tu cara. - Comunicó el androide. A pesar de que los androides no tenían ki, pude ver claramente sus intenciones de intimidarme.

Y sin reparo alguno manifiesto mi ki en señal de amenaza, se que no lo sentirá, pero ya el ambiente en nuestro entorno estaba tan tenso que incluso los demás estaban atónitos.

-No sabes lo que estas provocando, amigo... - Aclaró.

Literalmente ya estaba más que listo para establecer el primer ataque, así que sin pensarlo dos veces ambos alzamos nuestros puños: Mi ataque iba directamente hacía su mentón y el de él se dirigía a mi estómago. No obstante, nuestros ataques son detenidos ante el movimiento brusco de la casa rodante, detuvimos la lucha que estaba por venir y miramos a todos lados extrañados. Nuevamente el tembló surgió.

-¿Qué fue eso? - Cuestiono número veintiuno, y debido a su curiosidad decidió salir del vehículo a investigar, los demás la seguimo, miramos en dirección a las montañas. El anochecer estaba llegando y consigo algo más había llegado...

-Una gran cantidad de energía se está manifestando a millones de kilómetros de aquí. - Explicó dieciséis una vez salió de la casa rodante.

Sí. Lo note...

El muy desgraciado ha llegado, y viene más fuerte que nunca...


Hola a todos! Espero les haya gustado el capitulo de hoy. Si, lo sé. Se que decía que lo subiría. Sin embargo, han pasado muchas cosas en mi vida...

Sin embargo, no cabe duda de que seguire escribiendo la historia claro no tan constante como antes, pero si subiré.

El siguiente capítulo lo tengo hecho faltaría actualizarlo, pero no les aseguro nada de que sinlo subiré esta semana o la próxima, así que, solo diré que la subiré un día de estos, no se cuando, pero lo haré .

También he estado un poquito estancado en cuanto a adelantar capítulo, ya que no me acuerdo de algunas cosillas, tendría que anotarlo o volverme a leer el libro .

Y bueno aquí están las preguntas del día:

¿Qué es lo que les espera a nuestros protagonistas?

¿Goku finalmente despertara?

¿Un nuevo guerrero surgiera?

¿Podrá el joven Gohan enfrentarse a su maestro?

¿Qué hará nuestro protagonista a partir de ahora?

Todo esto y más en próximo capítulos.