Academia Yuigaoka.

La ex academia de las chicas de Liella! se había vuelto una de las instituciones más llamativas y queridas de la ciudad, así mismo, la antigua directora había decidido dejar el puesto a alguien de confianza y esa persona fue Ren.

La peli negra se hizo cargo de la academia que fundó su madre ya que sentía una conexión muy fuerte con ella y no solo eso, sino que era el sitio en el que conoció a sus mejores amigas y el grupo que quedó en la historia del Love Live! y de las escuelas en general.

Y la vida de la joven solo siguió su curso, incluso estaba de pareja con la reina del Vrăjitoare con quien tenían a dos hermosos niños, Ankh y Hana, quienes ya iban a la escuela y era claro que elegirían la academia Yuigaoka para pasar sus años de preparatoria.

Ren pasaba sus días de forma calmada mirando las estudiantes de Yuigaoka, y algunas que tenían el legado de Liella! en sus venas, queriendo ser como ellas, así mismo, el nombre de Yuigaoka estaba escrito en letras doradas.

Aunque la vida de Ren estaba por cambiar.

Las últimas noches habían sido algo extrañas para la peli negra, los sueños que poseía eran raros, no solo eso, sino que era algo extraño como para describirlo de forma tan sencilla.

En sus sueños, Ren flotaba en el espacio y trataba de saber qué hacía ahí, pero solo veía galaxias, estrellas, todo tipo de astro espacial, pero siempre había algo luminoso delante de ella.

La luminosidad se hacía más fuerte a medida que Ren iba acercándose, no solo eso, sino que cuando estaba por llegar, notaba de pronto una oscuridad grande y cuando pensaba lo irónico de eso, ya era tarde.

Era un agujero negro que succionaba todo lo que estaba frente a ellos y justo cuando estaba por ser absorbida, un ser luminoso fue hacia ella, salvándola, pero cuando estaba por saber que era, despertó.

Su cuerpo sudado manchaba las sabanas con eso, además, su cerebro trataba de asimilar lo que había pasado, pero no encontraba una respuesta normal para eso.

Cuando el día siguiente llegó, Ren estaba en su oficina en la academia justo cuando un agujero mágico se abrió y de ahí salió Yuzu a quien había llamado. Luego de un beso de saludo y unas palabras de amor, decidieron charlar.

- ¿Una fuerte luz que va hacia ti?

- Sí, no entiendo que significa. Por más que quiero pensar que a lo mejor es algo extraño, no sé qué hacer, siempre despierto antes de saber eso – Yuzu se quedó en silencio un momento.

- Un ser de luz que proviene de un agujero negro – la gata mágica estaba dando con una idea, pero no sabía si decirlo o no ya que eran cosas que no sabría si Ren la entendería.

- ¿Tienes algo Yuzu-san?

- Por el momento, solo espera a que el sueño termine, cuando sueñes de nuevo con él, pregúntale sin importar el brillo que te dé, tienes dudas que resolver.

- Supongo que tienes razón – Ren tomó algo de su té y suspiró – no sé si es algo bueno o malo, después de todo, han pasado tantas cosas que no me termino de explicar.

Siguiendo el consejo de Yuzu, cuando llegó la noche y luego de dejar a sus hijos dormidos, la peli negra se sumergió en el mundo de los sueños tratando de encontrar eso que tanto la había estado atormentando.

Al entrar en su sueño, de nuevo se encontraba vagando en el espacio sideral, sin un rumbo fijo, notando como viajaba muy rápido hasta que pudo llegar al mismo astro súper luminoso.

Y ahí fue donde lo vio.

Un ser gigante con un brillo muy fuerte que le dificultaba verlo, no obstante, no le importó y continuó avanzando estirando su mano hasta que la entidad extraña tomó la suya.

- ¿Qué eres? Dime por favor que es lo que eres ¿y por qué vienes a mí? – aunque la pregunta de la peli negra fue clara, el ente no respondió.

Ren rápidamente despertó, su respiración era agitada y trataba de calmarse tratando de pensar en que había pasado y si realmente todo esto era cierto.

- ¿Quién era? ¿Por qué me está buscando?

El día continuó como si nada, estaba todo en paz y los niños iban a la escuela, aunque todo se puso feo cuando de la nada, una sombra oscureció el cielo por un momento y cuando la gente pudo ver que fue, se horrorizaron al saber que era.

- ¡Un monstruo!

- ¡Corran! – la gente huía despavorida mirando como la criatura resultó ser un Kaijū de unos 50 metros y es que lucía como un pulpo humanoide gigante el cual con sus tentáculos empezó a destruir todo a su paso.

Mucha gente atrapada en edificios, moría producto de los golpes del monstruo gigante quien seguía con su paso de destrucción.

- ¡Todas salgan! ¡Refúgiense! – Ren exclamó a lo que las estudiantes de Yuigaoka corrían tratando de buscar refugio y no morir.

Ren recordó lo de sus hijos y una vez que salieron todas las estudiantes, la oji avellana corrió para saber cómo estaban sus hijos, pero de suerte, alguien llegó con ellos.

- ¡Yuzu-san!

- Ren – ambas se dieron un abrazo fuerte y de suerte, sus hijos estaban con la gata mágica.

- ¿Cómo te enteraste de esto?

- Venía a verte, pero de golpe noté al monstruo. No puedo creerlo, no pensé que un Kaijū fuera a aparecer.

- ¿Un Kaijū? No pensé que hubiera, pero vino de la nada.

- Supongo que no queda de otra que pelear – susurró Yuzu la cual elevó su cosmos al máximo y su cuerpo finalmente mutó.

Con su pelaje morado en su cuerpo, así como su cabello algo más largo y ojos con sus bordes rojos, se lanzó a pelear contra el monstruo gigante quien empezó a pelear con fuerza.

Ren ayudó a personas a evacuar del sitio, incluso a algunas estudiantes de su academia que no se habían ido del todo de la zona.

Mientras tanto, Yuzu no tenía muchos problemas en pelear contra el Kaijū quien a pesar de eso, lanzaba varios trozos de concreto firme hacia la peli lavanda quien lograba destruirlos con su cosmos.

- Vamos, se supone que ustedes son fuertes, pero parece que no es así – el monstruo rugió ante eso, puede que no le haya entendido a la gata mágica, pero igual estaba furioso.

Lo que Yuzu no supo fue que el Kaijū podía multiplicarse y de la nada y sin darse cuenta, apareció detrás de ella, dándole un fuerte golpe que la estrelló contra el suelo.

- Eso si no lo vi venir – a pesar del golpe, la chica se levantó sin mucho dolor y solo se sacudió el polvo que tenía en el cuerpo.

Notando la presencia de dos Kaijūs, Yuzu volvió a atacar a los monstruos quienes eran golpeados bastante por el poder de la peli lavanda, todo mientras Ren seguía evacuando a las personas de la ciudad.

- ¡Explosión de Galaxias! – el estallido cósmico impactó en uno de los Kaijūs el cual se vio muy afectado y quedó parcialmente destruido, tal vez en un 80%, pero la colombiana notó que algo parecido a una gema estaba protegida por unos tentáculos – ¿Qué diablos? Ese debe ser el punto débil.

El monstruo se regeneró y atacó a Yuzu quien esquivaba sus golpes, aunque en uno de esos, un tentáculo golpeó una parte de un edificio la cual fue volando hacia donde estaba Ren.

- Oh no – justo el pedazo terminó cayendo sobre la peli negra para horror de la peli lavanda.

- ¡REN! – eso terminó despertando más la furia de la gata mágica por la posible muerte de su amante – ¡PAGARÁN POR ESTO! ¡MATARON A MI REN!

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De nuevo Ren se encontraba en una especie de limbo, aunque pudo ver nuevamente al espacio en el que tantos sueños ella estuvo.

- ¿Qué fue lo que pasó? ¿Acaso morí? – Ren notó como la misma entidad luminosa se colocaba delante de ella y tocaba su brazo izquierdo del cual algo apareció ahí.

Una especie de brazalete con unos fragmentos de algo similar a cristales rojos y azules adornaban lo que lucía como un agujero negro. En su mano derecha apareció una especie de piedra hexagonal y plana con la figura de un gigante inscrita en ella.

- ¿Qué es esto? – la mano derecha de la peli negra parecía ser atraída hacia el brazalete y la piedra fue colocaba en una ranura que poseía el artefacto lo que solo provocó que empezara a brillar.

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De vuelta a la pelea contra los Kaijūs, Yuzu los atacaba sin piedad alguna, no le importaba cuanto cosmos usara, los golpeaba con todo. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, aunque el sentimiento que transmitía era pura ira.

- ¡Los mataré! ¡Sufrirán! ¡Morirán de forma horrible por haberme quitado a mi Ren! – los gritos de dolor de Yuzu eran duros, aunque no importaba para ella.

No obstante, en un momento, un cuerpo de luz se hizo presente y fue creciendo hasta que se manifestó por completo.

El ser poseía en si el color gris como base de su cuerpo, pero destacaba unas líneas rojas y azules en el lado izquierdo, un dispositivo de luz azul en medio del pecho. Sus ojos brillaban con un amarillo algo oscuro, además de llevar una especie de cresta en el lado izquierdo de su cara.

N/A: Aspecto físico igual a Ultraman Blazar

- Es un… ¿Ultraman?

El ser ahora llamado por Yuzu como Ultraman se miró el cuerpo por unos momentos hasta que finalmente entendió que era lo que estaba pasando.

Ren entendió que ese ser le dio su cuerpo para poder pelear y no dejaría pasar esa oportunidad y ayudaría a Yuzu a batallar.

La gata mágica se quedó en silencio mirando como Ultraman se lanzó con todo hacia el Kaijū, empleando lo que parecía ser una lanza hecha de luz con la cual cargó contra el monstruo.

Uno de los monstruos quiso lanzar su ataque hacia la gata mágica, pero Ren / Ultraman tiró con todo su lanza la cual terminó atravesando el cuerpo del Kaijū, impactando en la gema, rompiéndola.

- Increíble, siempre dije que la fuerza de los Ultraman era grande, pero verlo de cerca es diferente – susurró la chica.

Yuzu decidió que no era tiempo de solo ver, sino que también atacaría por lo que sin más, el cosmos de esta se agrandó y fue hacia el monstruo.

- ¡Esto es por Ren! ¡EXPLOSIÓN DE GALAXIAS! – el ataque geminiano dio directo en el monstruo y para acabar con este de una vez, Ultraman lo atacó con su lanza, atravesando la gema de esta, acabando finalmente con el monstruo.

Yuzu miró al gigante quien le asintió y sin más elevó sus manos para ascender al cielo e irse con rumbo al espacio.

La mente de Yuzu recordó de golpe lo de Ren para ir hacia el sitio en el que había ocurrido el incidente, pero para su sorpresa, la peli negra salió casi sin ningún rasguño y hasta saludó.

- Ren.

- Yuzu-san, lamento… – antes de que siguiera, Yuzu la abrazó con fuerza. No dijo nada, pero la peli negra solo correspondió al gesto, ambas quedaron así un buen rato, dejando que la colombiana se quedara así el tiempo que sea necesario.

La oji avellana quiso decirle a su pareja sobre la transformación en Ultraman, pero decidió que era mejor no hacerlo, luego se lo confiaría.

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Ya cuando todo terminó y sus seres queridos estaban a salvo, la pareja quiso descansar luego de un día lleno de emociones de todo tipo.

En la cama, esa noche, ambas terminaron de tener su momento íntimo cuando decidieron descansar, pero en el caso de Ren, esta se miraba el brazo izquierdo.

- Apuesto que fue un ser de esa dimensión – Ren sonrió – pero sea quien sea, espero poder seguir contando con su fuerza.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Este capítulo fue inspirado en una idea de un fic que tengo sobre Ren como Ultraman Blazar, pero solo que con otro nombre, pero eso vendrá a su tiempo.

Al menos no pasó nada a mayores, los hijos de Yuzu y Ren están bien, las estudiantes también y sobre todo ellas dos, especialmente Ren quien logró hacer un pacto con ese Ultraman.

Esto apenas es el inicio para ella por lo que con el tiempo tendrá que ir aprendiendo a convivir mejor con ese Ultraman.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.