Capitulo 2: Un comienzo.
An Rem tarareo para si misma desvío la mirada de sus comprás para observar a su hijo que estaba jugando con otros niños pequeños, le alegraba saber que a pesar de su naturaleza tímida su pequeño Lie era capaz de jugar con otros niños de su edad. Sonriendo para si misma An miro el cielo. No debía faltar mucho para que terminará el turno de Lie.
Un fuerte rugido se escuchó en la zona montañosa al otro lado del río, varios habitantes de Kuroyuri se sobresaltaron de repente por el fuerte sonido, casi pocos adultos salieron de sus casas, las personas mayores estaban algo desconcertadas y asustadas, se podía ver un rastro de humo bajando por la montaña. Sabían que algo había caído allí.
An se puso al lado de su hijo mirando a la distancia con curiosidad. Un tirón de la manga fue suficiente para que An le prestará su atención a su pequeño.
"¿Han venido los extraterrestres a invadirnos?". Preguntó el pequeño Lie a su madre con curiosidad.
An se rió ligeramente ante la imaginación de su hijo con mucha calma, pensando que solo sería una piedra espacial..
El sueño de Raditz terminó violentamente cuando su cápsula se estrelló en el planeta, su cuerpo ahora estaba lo suficientemente familiarizado con los poderosos químicos que inducían la hibernación como para que realmente se despertará en el aterrizaje. Estaba despierto pero no hizo ningún movimiento para salir de la cápsula, no quería moverse, moverse significaba reconocer que estaba allí, el penúltimo lugar en todo el universo en el que quería estar.
Los motores no estaban en marcha y fuera de la ventana había una luz cegadora. Miró hacia afuera y vio que estaban sentados dentro de un cráter que la cápsula había creado al aterrizar.
Raditz se quedó allí sentado en la cápsula durante un largo rato, intentando asimilar todo lo que acababa de pasar. No tenía idea de cuánto tiempo habían dormido el y Kakarotto. Meses, probablemente.
Kakarotto también se despertó y no tardo en empezar a llorar. Raditz no estaba seguro del motivo hasta que escuchó el sonido del estomago de su hermano para saber cual era el problema, su propio estómago imitó el de su hermano.
Presionó una luz parpadeante del panel de control. Un silbido penetrante llenó el interior de la cápsula cuando la escotilla hermética se abrió lentamente hacia afuera. El aire fresco y la luz del sol brillante inundaron la cápsula. Entrecerró los ojos y esperó a que se le acostumbraran. Una vez que pudo ver, Raditz sintió una abrumadora cantidad de quietud, cuando la puerta de la escotilla de la cápsula se abrió con un siseo, y sintió el aire cálido que entraba, haciéndole cosquillas en la piel como para animarlo. Se agarró a los bordes de la nave, se levantó luego salió con cuidado con su hermano pequeño. .
Mientras lo hacía se dio cuenta rápidamente de una cosa para su sorpresa, ¡La gravedad! Se dio cuenta Raditz. Era muy débil en este planeta. Calculó que probablemente era una décima parte de la de Vegeta. Ahora bien, eso requeriría un tiempo para acostumbrarse.
Se sentía tan ligero de pie que temía que la más mínima brisa lo volara. Kakarotto simplemente lo miró con curiosidad mientras se movía torpemente.
Raditz observó su entorno. Parecía que habían aterrizado en un denso bosque de árboles altos y puntiagudos de un tono verde. Por encima de la línea de árboles, vio montañas de cimas blancas que se alzaban sobre ellos. Y por encima de eso, el cielo era de un azul profundo que le recordó al del planeta Vegeta.
Su oído se puso alerta y su cuerpo se puso rígido, alarmado. Su oído súper sensible captó el crujido de las ramas bajo las pisadas. Algo se acercaba a ellos desde el interior del bosque. Entonces, se escuchó un grito singular, largo y espeluznante, regresando su atención a su entorno Raditz vio a una criatura oscura salir de las sombras, alertando a más de que había encontrado a su presa. Parecía una especie de canino de algún tipo varios más se unieron, con gritos de guerra que se volvieron espeluznantes a medida que se volvían armoniosos, y más de esas criaturas comenzaron a aparecer en el borde del bosque.
Raditz metió a Kakarotto nuevamente en la nave.
"No tardaré mucho, Kakarotto". Prometió Raditz antes de cerrar la cápsula.
No tenía un rastreador para medir el nivel de amenaza que representaban estos "Grimm" sin embargo una parte de Raditz dudaba seriamente que estos fueran los que superarán las 100 unidades que su padre había mencionado e incluso si lo fueran todavía no sería suficiente para detenerlo.
Raditz gruñó en voz baja, desafiándolos a atacar, mientras no quitaba los ojos del líder de la manada; observando cómo sus ojos rojos que parecía que brillaban, sus labios negros estirándose en una mueca cruel de dientes afilados, dentados sobre una lengua rosada colgando. Raditz respondió de la forma en que estaba acostumbrado, azotando su cola erizada detrás de él con enojo, tirando hacia atrás su labio superior para mostrar que también tenía dientes afilados; haciéndose parecer más intimidante.
Los Beowolf entonces salieron corriendo de todas las direcciones hacia el niño Saiyajin. Raditz se mantuvo firme sobre la cápsula de Kakarotto, observando a las criaturas oscuras con advertencia en sus ojos mientras se acercaban. Raditz gruño sintiendo su ki elevándose mientras las bestias se acercaban cada vez más, preparándose para atacar en el momento justo.
Raditz se lanzó de frente su puño destrozó al primer Grimm en su camino, golpeó el siguiente contra su pierna mientras el lamento de adversario salió disparado, levantando la tierra y la hierba a su alrededor. Los siguientes Grimm que le siguieron no corrieron con mejor suerte Raditz cruzó la distancia en una fracción de segundo, esquivando los ataques dirigidos hacia el y clavando su puño directamente en el pecho de un desafortunado Grimm y destrozando a otro con una patada en la cabeza.
Durante varios segundos se convirtió en un torbellino viviente de destrucción. Aparecía frente a uno o más objetivos aparentemente de la nada para lanzar puñetazos y patadas que dejaban sin aliento y aniquilaban a la fuerza enemiga a un ritmo aterrador.
En medio de su pelea Raditz notó algo que lo estaba confundiendo. Con cada criatura que mataba en lugar de quedarse como un simple cadáver estos desaparecían en una especie de ¿Humo?
Raditz se lamento, el y Kakarotto se hubieran dado un festín con la carne de estas criaturas.
"Raa..diz.. ¡Raaadiz!". Una voz extraña gritó, y Raditz se preguntó de dónde venía, hasta que miró hacia abajo y vio que era Kakarotto gimiendo, intentando romper el vidrio con un puño.
"¡Está bien, Kakarotto! Lo tengo". Le aseguró antes de golpear al siguiente Grimm. Entonces escuchó un extraño aullido, mientras se daba la vuelta rápidamente y se quedó sin aliento por lo que veía. Una enorme criatura negra parecida a un ¿Arácnido? surgió del bosque con una cola larga y puntiaguda con brazos en forma de pinzas.
Raditz se sintió fascinado por la apariencia de la criatura, no sabia que podían existir insectos de de ese tamaño en este mundo. Si no fuera por su situación actual consideraría quedárselo como mascota.
Se curvó hacia un lado, esquivando el aguijón del Death Stalker. "Oh, pobre de ti", con una sonrisa burlona, Raditz agarró al Death Stalker por la cola y comenzó a girarlo. Muchos de los Grimm fueron arrojados al bosque mientras que otros fueron aplastados por la fuerza del impacto. Hizo girar al Death Stalker un par de veces más para asegurarse de que había matado a todos los Grimm, luego lo levantó y lo estrelló contra el suelo. El Saiyajin levantó la mano antes de disparar una ráfaga de ki. El Death Stalker chilló de dolor antes de seguir el ejemplo de sus homónimos y desaparecer como el humo.
Raditz inspeccionó el área en búsqueda de cualquier rezagado, sonriendo voló de regreso a su nave y atrapó a Kakarotto, sonriendo mientras sostenía al niño en el aire para ver ahora que no habían amenazas a la vista y que él ahora estaba a salvo. El niño miró hacia abajo y su energía pareció calmarse momentáneamente; su pequeña cola se movió con curiosidad.
"¿Ves eso, Kakarotto? Todos muertos". Dijo Raditz. Entonces, escuchó un leve sonido que le llamó la atención. Se dirigió al otro extremo del claro. Pasó un par de árboles y vio un río de agua clara.
Fue hasta el río, agarró la rama más cercana y en un abrir y cerrar de ojos ensartó un par de peces. Miró con curiosidad que a diferencia de las criaturas oscuras estos no desaparecían. Luego volvió por donde había venido, cogió unas cuantas ramas, las juntó, utilizando una pequeña ráfaga de ki Raditz encendió un fuego todo esto mientras Kakarotto solamente miraba con curiosidad.
Con curiosidad, Kakarotto observó a su ¿Hermano? mientras trabajaba en el pescado. El olor delicioso de la comida su estómago le recordó algo muy importante.
Tenía hambre.
Kakarotto intento acercarse solamente para que Raditz lo alejará de la comida. Sintiendo las lágrimas acumuladose Kakarotto estaba apunto de llorar hasta que su hermano colocó el primer trozo de pescado cuidadosamente frente a él, tratando de no ensuciarlo demasiado luego de haberle quitado las espinas. Kakarotto comió el primer trozo, estaba rechinando y crujiendo contra sus dientes, con su hambre no le importaba demasiado. Se lamió los labios, luego comió el siguiente trozo. Raditz se rió entre dientes otra vez.
"Tienes suerte de que esté aquí ¿No lo creés, Kakarotto?".
El niño más pequeño lo miro con curiosidad por un momento inclinando ligeramente la cabeza antes de restarle importancia y regresar a su comida.
Raditz recordó su primera misión, tenia alrededor de 4 años. El planeta era más o menos el tamaño de la luna de este mundo. Sus primeros recuerdos eran de cuando intentaba sobrevivir en el desierto, de cuando luchaba contra bestias con cuchillas armadas o de cuando fabricaba herramientas con los huesos de sus enemigos muertos, de cuando buscaba comida y de cuando solo quería terminar su trabajo. Y con la ayuda de su forma Ozaru le había tomado alrededor de medio año conquistar ese mundo en lugar de los dos años que originalmente se había estimado que tardaría. Recordó la alegría de su madre y el orgullo de su padre cuando volvió triunfante de su primera misión. Pero lo más importante de todo era que recordaba la sensación de estar de regreso a hogar.
Hogar.
El mero pensamiento de su mundo de origen le recordó su situación actual. "¿Sabes dónde estamos, kakarotto?". Preguntó mirando al cielo sabiendo que probablemente su hermano no le estaba prestando atención. "Bueno, supongo que de todos modos no puedes responder".
Comenzó a comer su propia comida, distraídamente alborotó el pelo de Kakarotto entre bocado y bocado. Raditz comió rápido, pero como no había nadie más alrededor, no tenia prisa. Sus pensamientos estaban de regreso a sus padres y su mundo. ¿Lo habían logrado?
En su imaginación Raditz esperaba que en cualquier momento vería una nave Saiyajin aterrizar de ella vería salir a su padre mirándolo con orgullo con la cabeza de Freezer
"Raditz". Diría Bardock, una sonrisa apareció en su rostro.
"Estoy aquí para traerte de vuelta, hijo".
Comió y mientras hacía la digestión se sentó a mirar las nubes con su hermano que ahora yacía cómodamente a su lado.
Esperando.
Los primeros rayos del día aparecieron a la distancia iluminando un claro parcialmente destruido en medio de este, Raditz miraba con desinterés al Beowolf que estaba bajo su bota con un gruñido de molestia aplastó la cabeza del Grimm. Miro a su alrededor durante algunos segundos más antes de cruzarse de brazos y mirar hacia los árboles.
"Ya puedes bajar, Kakarotto".
El niño más pequeño emergio lentamente y se paró sobre la rama en la que se había escondido. Saltó sólo para fallar, aterrizando de cara cerca del tronco del árbol.
Raditz se rió ante el fracaso de su hermano pequeño.
"Radis malo". Gimio Kakarotto, pequeñas lagrimas acumulandose en sus ojos.
Ambos niños Saiyajin regresaron a su campamento con la comida que habían recolectado.
Raditz observó observó con ligero disgusto el campamento que había construido, habían pasado 3 semanas desde que aterrizaron en este planeta sin valor, casi un mes. Y eso estaba volviendo loco un a Raditz.
Con cada día que pasaba el miedo y la incertidumbre de Raditz solamente aumentaban. No ayudaba el hecho de que todo le recordará el simple hecho de que no estaba en su planeta de origen, el aire, la fauna, la vegetación, la gravedad ¡Todo! Incluso la simple visión de Kakarotto era un recordatorio de su situación. Lo único relevante que había hecho en estos días se había limitado a golpear a los Grimm cada vez que decidían mostrar su fea cara o enseñarle lo más básico a Kakarotto.
Raditz miró a Kakarotto que estaba juntando leña para encender un fuego para cocinar lo que habían conseguido, todo esto mientras corría y brincaba felizmente ignorante de su situación.
Raditz se sintió indeciso. Si esto fuera una misión típica el y Kakarotto estarían purgando este mundo de toda forma de vida inteligente para venderlo, desgraciadamente eso no era una opción en su situación a menos que quisiera pintarse un objetivo en la espalda y con un Kakarotto tan débil como era en estos momentos estaba bastante seguro de que no durarían mucho tiempo, luego una idea cruzó su cabeza.
Si estaría atrapado en este lugar, lo haría sin estar viviendo problemas, después de todo, estaba muy lejos de Freezer, nadie se daría cuenta, sí, ahora todo parecía ser mejor, la idea de esclavizar el planeta no sonaba tan mal, pero no podía hacer eso, no ahora. Incluso si estaba seguro de que tenia el poder suficiente para conquistar este mundo sin tener que preocuparse de adversarios lo suficientemente poderosos como para representar una amenaza significativa no podía decir lo mismo de Kakarotto, con su bajo nivel de pelea todavía era una presa fácil, tendrá que pensar una forma de solucionar eso. Incluso si lo escondiera en un lugar seguro tendría que dividir su atención entre conquistar este mundo y cuidar a su hermano.
Sin importar la decisión que tomará sobre los habitantes de este mundo en el futuro Raditz decidió no esperar en medio de la nada de un mundo insignificante.
Raditz terminó su porción de comida, se puso de pie, sofocó las llamas con arena y luego le dio a Kakarotto una sonrisa.
"Oye Kakarotto, ¿Qué te parece una pequeña excursión?".
El viento golpeaba el rostro de Raditz mientras volaba por encima de los árboles mientras escuchaba la risa de Kakarotto sobre su espalda, en medio de su vuelo vio vallas que indicaban claramente que la tierra pertenecía a alguien. Sin embargo, no vio ningún asentamiento real durante varios segundos hasta que finalmente vio un camino de tierra y más adelante vio un asentamiento.
Aterrizando sin dificultad Raditz continúo su camino, si algo había aprendido en su tiempo en el ejército Saiyajin era que por lo general en mundos con habitantes de bajó nivel de pelea habilidades básicas como el vuelo eran increíblemente raras entre los habitantes con ese pedazo de información Raditz continuó su camino ignorando a su hermano que todavía se aferraba a su espalda.
Bueno... Raditz no sabía qué esperaba, pero no era una ciudad con individuos similares en apariencia a los Saiyajin incluso con lo que le había dicho su padre Raditz no pudo evitar ser un poco exeptico al respecto si tuviera que recalcar la principal diferencia entre los Saiyajin, los faunos y los humanos eran lo asquerosamente coloridos que eran estos dos últimos también que no solo hablaban su mismo idioma mientras usaban un alfabeto diferente.
No era un lugar particularmente grande, se dio cuenta Raditz cuando caminó de un extremo al otro. Aparte de eso, cada intento de comparación con los Saiyajin pronto estaba condenado al fracaso. Este lugar era completamente diferente. La arquitectura era diferente, la gente vestía ropas diferentes. Suspiró con ligera molestia, sería imposible encontrar una armadura de su estilo. Lo más sorprendente fue que tuvo que caminar de un lado a otro antes de darse cuenta de que no había un centro administrativo claro. Primero, como estaba acostumbrado a su cultura como a muchas otras, se había inclinado hacia el edificio más grande con la torre cuadrada, pero al acercarse, se dio cuenta de que probablemente era un lugar de culto religioso en lugar de gobierno. Había otros edificios grandes que se destacaban entre sus vecinos, pero ninguno lo suficientemente grande como para sospechar que era la sede del líder de la ciudad. No se parecía a ninguna ciudad en la que hubiera estado.
La gente de allí por lado se notaba claramente por la forma en que caminaban se sentía segura incluso sin fronteras reforzadas. Además, a pesar de que la arquitectura parecía decididamente lujosa y rica más que la de la mayoría de los pueblos del planeta Vegeta que conocía, que normalmente estaban construidos con barro.
"Extraño". Pensó Raditz sintiéndose perdido. Esta no era su gente en lo más mínimo, no conocía a nadie de este lugar este lugar no tenia nada que ver con el, sin embargo aun con todo eso incluso si fue por un segundo. Raditz no pudo evitar sentirse de regreso en su planeta natal más concretamente cuando su madre lo llevaba al mercado antes de su primera misión.
Sacudiendo la cabeza Raditz gruño ligeramente, los niños Saiyajin se encontraban caminando por las calles de Kuroyuri, cada en cuando ganándose miradas de quiénes se les cruzaran en el camino, a Raditz no le gustaba ser el centro de atención, pero a cosas como estas solía restarles importancia, después de todo, la opinión de estás personas le importaba poco o nada.
Se detuvo al observar frente una paneria el olor de los productos horneados llamo su atención de inmediato, también no se perdió el intento de Kakarotto de acercarse a la comida. Sonriendo ligeramente Raditz agarro a Kakarotto por la cintura mientras elevaba su ki rápidamente, de un salto apareció frente al puesto, tomó un par de panes y con dos saltos rápidos se detrás de una de las casas le tendió uno de los panes aun aturdido kakarotto, Raditz se rió ligeramente.
"Tan fácil como quitarle un dulce aun bebé". Se rió Raditz antes de empezar a comer. La diversión de Raditz se termino cuando vio a unos niños mayores doblaron una esquina a su dirección charlando y riendo entre ellos. Uno de los adolescentes lo señaló.
"Oye, ese Fauno de ahí parece que a robado comida"
Tsk. ¿Esto realmente estaba sucediendo ahora mismo?
"¡Oye, me escuchas! ¡No creas que puedes fingir que no nos escuchas!". Las voces se acercaban y el Saiyajin exhaló un suspiro. ¡Esta comida era realmente buena!
Después de cierto punto, el niño podía sentir las sombras de los niños mayores sobre él, aunque no les prestaba atención.
- Oye, ¿eres sordo o algo así? - dijo el líder del grupo, directamente frente a él.
"Te escucho perfectamente, ahora largate". Gruño Raditz terminando su porción, noto como Kakarotto miraba su interacción con los terrícolas con curiosidad.
"¡Así que puedes oírme, imbécil! ¡Te espera un mundo de dolor si nos ignoras de esa manera!".
Raditz lo miró detenidamente durante algunos segundos se puso de pie en su máxima altura comparado con el niño mayor Raditz era un enano todavía apenas llegaba a la altura del pecho del niño mayor sin embargo eso estaba bastante lejos de intimidar al Saiyajin había aplastado a insectos más grandes tanto en este mundo como en otros. Cruzandose de brazos Raditz se rió ligeramente.
"Quiero verte intentarlo, aplastarte como un insecto no será ningún problema para mi".
"Mocoso estúpido, tú..." El chico que iba delante levantó el puño para golpearlo, pero un chico pelirrojo se interpuso en su camino.
"Oye, ¿cuál es la gran idea, Matt? "
"No hay necesidad de golpearlo, haré que se vaya".
"ja. Seguro que te estás volviendo arrogante, ¿no es así, Mattie?" El líder de los niños mayores agarró al chico pelirrojo por el cuello de su camisa. "¿Crees que, ya que te dejamos unirte a nosotros, puedes decirnos qué hacer?".
—N-no, Yamato Simplemente no pensé que fuera necesario golpearlo para que se fuera". Dijo Matt levantando las manos en señal de rendición. "No me resulta familiar, probablemente no te conozca, eso es lo que estoy diciendo".
"¿Es así?". El líder arrojó a Matt al suelo y se paró directamente frente al niño Saiyajin.
"Oye, chico, ¿eres nuevo por aquí?".
"Si necesitas saberlo, sí". Raditz se estaba aburriendo de esta conversación.
"Bueno, aquí el jefe soy yo. ¿Entiendes?". Dijo el chico mayor, señalándose con el pulgar. "Como eres nuevo, te lo haré fácil tendrás que.. ".
"No estoy interesado, ahora quítate de mi vista sabandija".
"¡No aceptas mi oferta, eh! ¡Toma esto!". Entonces el chico mayor le dio un puñetazo en la cara de Raditz.
"¡Ay!".
Dando un paso atrás, el chico mayor se frotó los nudillos del puño mientras miraba al chico de cabello largo. Olvídate del dolor, el cabello de su cabeza ni siquiera parecía erizado por ese golpe.
"...Vete, eres molesto." Dijo el Saiyajin, alejándose. Ese simple golpe le dijo a Raditz lo débil que era este humano y dado que era el aparente líder de los demás mocosos Raditz decidió simplemente no perder el tiempo con el, si Kakarotto se volvía loco probablemente podría ganarles, tal vez.
"Grr... ¿Creen que los voy a dejar ir con esto? ¡Denle una paliza, muchachos!". Ordenó el líder del grupo de niños mayores.
"¡Ahhh!" "¡Toma esto!".
Ocho días, sin duda un récord.
Li Ren no podía decidir si su esposa lo iba a abrazar o matar, pero de cualquier manera, no podía esperar para verla a ella y a su hijo. Aceleró el paso para ir un poco más rápido cuando los árboles comenzaron a dar paso a la ciudad de Kuroyuri. Su caminata se redujo cuando entró a la ciudad, varios de los habitantes de la ciudad lo saludaron y el les devolvió el gesto en su camino escucho los rumores de unos niños extraños, algo que tendría que averiguar más tarde.
"¡Papá!".
Li salió de sus pensamientos justo a tiempo para ver a su hijo pequeño correr en su dirección, el hombre sonrió ligeramente aproximadamente cinco segundos después su hijo lo alcanzó, por lo que tuvo tiempo de prepararse para que su pequeño Lie se lanzara sobre él con una fuerza considerable. Se tambaleó un poco hacia atrás, pero lo atrapó, por supuesto, su hijo lo envolvió con sus brazos y piernas y se aferraba a él con todas sus fuerzas. Su corazón latía a mil por hora por la carrera y estaba jadeando, pero ni siquiera estar sin aliento era suficiente para evitar que ese niño hablara cuando tenía cosas que decir.
"Dijiste que ibas a intentar volver en unos cinco días". Jadeó . "¡Estaba preocupado!"
Este niño... lo primero que tiene que hacer es gritarme, pensó con cariño. Li había esperado que estuviera enojado. Lo estrechó contra él, acunando su cabeza sobre su hombro. Todas sus extremidades lo sujetaron como si fuera una tenaza... Dios, se había perdido eso. "Lo siento, niño, pero el problema es que... todavía no he vuelto. Solo por un día o dos".
"¡¿Qué?! ¡Tan pronto! ¿Por qué tienes que volver?". Preguntó el niño más pequeño y él pudo oír el puchero, aunque no pudiera verlo con su mejilla presionada contra su pecho.
Antes de que Li pudiera responder unos brazos lo envolvieron, a la vez que una voz femenina habló.
"Una pregunta a la vez, Ren". An le dijo tranquilamente a su pequeño antes de mirar a su esposo con una mirada curiosa.
"¿Por qué te vas tan pronto?".
"Hay mucho que hacer". El hombre respondió con paciencia. Eso era quedarse corto. Li y un grupo de otras personas estaban ayudando a su nueva «granja hermana» a erigir un muro a sus alrededores, y esperaban terminarlo antes de que el tiempo empezara a empeorar. "Va un poco más lento de lo que nos gustaría. Se suponía que yo ni siquiera volvería todavía... iba a ser Craig, pero le dije que me ocuparía de las cosas aquí para que pudiera quedarse... Tengo que comprobar los materiales, ver si el transporte va a ser seguro y...".
Un grito se escucho a la distancia, varios interrumpieron sus actividades ante el grito de dolor parecía que venía de alguien joven.
Sintiéndose preocupado ante la posible amenaza de algún Grimm Li le entrego su hijo a su madre antes de correr en la dirección de donde había venido el grito.
Cuando doblo una esquina esperando lo peor fue recibido por una de las visiones más extrañas que había visto en su vida..
"Mami..." "Me duele..." "Quiero ir a casa...".
Frente a cinco niños mayores, había un niño Fauno de larga cabellera que ni siquiera parecía estar en una pelea. A pesar de eso, los niños heridos que lo rodeaban no estaban de acuerdo. Su líder estaba inconsciente y su rostro rozaba el suelo.
Raditz se rió ligeramente había sido ridículamente fácil acabar con estos debiluchos, había conocido bebés Saiyajin más fuertes que estos humanos. No era de estrañar que los Grimm fueran un problema para los habitantes de este planeta. Escucho a Kakarotto reír mientras aplaudía emocionado ante la pequeña demostración de poder de su hermano mayor. La diversión de Raditz se vio reducida ante la aparición de un humano adulto y a juzgar por su vestimenta parecía un guerrero, sin embargo Raditz no se sintió intimidado en absoluto una vez que vio la primitiva arma que traía el hombre. Tuvo que contener la diversión que sentía ante la mera visión del hombre mayor.
Li miró al niño Fauno completamente aturdido. No había esperado que un niño de ¿10 años? Hubiera golpeado a un grupo de adolescentes sin ninguna dificultad a menos que fuera uno de esos niños entrenados para usar Aura. Li no pudo evitar notar que a lado del niño Fauno había un niño pequeño qué se reía aparentemente divertido. El niño parecía tener alrededor de 2 o 3 años una edad similar a la de su propio hijo, también noto que ambos niños tenían una especie de extraña armadura. A juzgar que ambos niños compartían el mismo tipo de cola era seguro asumir que eran hermanos. Tampoco los reconoció Kuroyuri no era un lugar particularmente grande estaba bastante seguro que sabría quienes eran, supuso que estos eran los niños de los rumores que había escuchado.
Un grupo cada vez mayor de espectadores curiosos se estaba empezando a formar y eso puso nervioso a Li porque no sabia de lo que era capaz este niño ni como podía reaccionar si se sentía amenazado. Li se acerco, cauteloso de este niño que a pesar de su extraña situación parecía indiferente de lo que estaba a su alrededor, a pesar de su comportamiento indiferente Li noto que el niño estaba al pendiente de sus movimientos y el de los demás.
"Niño ¿Cómo te llamas?".
Raditz observó al hombre, todavía inexpresivo cruzando los brazos se burlo: "¿Qué te importa, viejo?".
Bueno, Li ciertamente no esperaba la actitud desafiante de este niño, ciertamente la victoria que había obtenido al derrotar los otros niños debío de haberle impulsado el ego. Acercándose todavía más, el hombre mayor miró al niño que todavía estaba atento a cada de sus movimientos.
"Entonces ¿Dónde están tus padres?".
Así diferencia de su pregunta anterior esta tuvo un efecto inmediato en el niño de Cabello largo.
Raditz sintió que la ira lo invadía. Este hombre no era nada suyo, no era un familiar, no era un amigo ni siquiera un conocido nadie en este lugar era nada de eso para el y aun así este hombre todavía le preguntaba eso. Apretó los puños, sus ojos se entrecerraron peligrosamente, con gruñido dijo:
"Cállate".
Li no se perdió la amenaza en las palabras del niño al igual que no se había perdido el cambio brusco del niño ante la mención de sus padres. Se acerco un poco más extendiendo las manos en lo que esperaba que el niño interpretará como un gesto amistoso.
"Podemos ayudarte". Li ofreció esperando que el niño tomará la decisión correcta. Vio como la expresión del niño se oscureció.
"No, no puedes".
Con una velocidad que nadie pudo seguir Raditz pateó al hombre en el estómago, miró como el hombre voló por el aire antes de caer al suelo escucho jadeos a su alrededor. Ignorando a los demás puso su pie sobre el pecho del hombre, mirando el estado tan patético en el que se encontraba, Raditz no pudo evitar burlarse.
"¿Cómo piensas ayudar a otros si no puedes ayudarte a ti mismo?".
"¡Papá!".
"¡Lie! ¡NO!".
Actuando por instinto la energía de Raditz se acumuló en sus palmas mientras se preparaba para atacar.
Desvió la mirada del hombre moribundo para mirar a la multitud, sus ojos se fijaron en un niño de una edad similar a la de Kakarotto siendo detenido por una mujer mayor no necesito mucho para identificar que eran familia y por primera vez en su vida, Raditz dudó en actuar. La energía acumulada comenzó a morir en su mano. Lentamente, bajó el brazo hacia un costado.
Aunque Raditz le costaba encontrar cosas en común entre su especie y la suya, no podía evitar ver a su madre Gine en su rostro y a su hermano Kakarotto en sus brazos. Por increíblemente ridículo que sonara eso.
Raditz miró a la familia de tres durante algunos segundos, no se preocupó por los otros por que podía eliminarlos rápidamente si era necesario y con su demostración anterior nadie quería probar suerte. Apretó fuertemente sus puños antes de soltar un último gruñido antes de dirigirse en dirección de su hermano Kakarotto quién miró el intercambio con curiosidad.
Levantando a su hermano por la cintura Raditz miró a los habitantes de Kuroyuri. Empezando a levitar no se perdió la conmoción de los terrícolas ante su mera exhibición vuelo, sin darles una segunda mirada el Saiyajin empezó a volar a la distancia con un destino incierto.
Li miró la retirada de aquellos niños de extraños un pensamiento vino a su mente mientras sentía como su conciencia se desvanece en la oscuridad de la inconsciencia.
"Se dirigen en dirección a Mistral".
Bueno, lamento mucho haber tardado tanto en subir este capitulo pero cosas más importantes han interfiriendo en mi vida (el trabajo y jugar videojuegos con mi hermano).
Ahora regresando a la historia, como pueden ver la primera parte de esta historia se va a centrar en el territorio de Mistral. En caso de que se pregunten el por que,bueno. Es por que por lo general el 99% de las historias tienden en centrarse en Vale que dejando de lado la academia Beacon no tiene mucho que ofrecer realmente cuando los demás Reinos son en general mucho más interesantes (al menos conceptualmente) y dado que esta historia esta centrada sobre los Saiyajin incluso si son niños, pensé que los Reinos que más se adaptan a los Saiyajin son Mistral y Vacuo sin embargo decidí descartar este último debido a que no hay mucha información de ese lugar en la serie todavía.
Y con eso resuelto aquí los niveles de pelea.
Freezer: 530000.
Bardock: 4000.
Gine: 230.
Raditz: 380.
Kakarotto: 3.
Grimm: 8-45.
Li Ren: 9.
Habitantes de Kuroyuri: 1-6.
El próximo capitulo debería de estar listo en una semana o en un mes, dependiendo cuanto trabajo tenga estos días y de cuanto tiempo le dedique a esta historia.
Hasta la próxima.
