-¡AMOOOO A JEEEEFREEEEY THEEEE KIIIILEEEER!-
-¡Y yo a ti, pero déjame dormir!-
-Hola...-
-Ho-hola… ¿La hermana… No?-
-Sí… Menuda presentación, ¿verdad?-
-Hump.-Jeff asintió.
-Bueno… Vicky, voy a salir, volveré a la noche.-
-De acuerdo.-
-No lo hagáis en mi cama…-Se fue.
-…Impresiona…-
-Un poco…-
-…Oye, conocí a alguien en la cárcel… Se llama Max… Salió hace una semana, y me dijo que lo llamase cuando saliese. ¿Puedo llamarlo?-
-Claro… voy a desayunar…-Le besó en el cachete.
-Te amo.-
-Y yo a ti…-
-…-Jeff se fue a otro cuarto y llamó al otro chico. - Hola, Max. Soy Jeff… Sí… ayer… ¡Claro! Sí… ¿Dónde? De acuerdo… pero… ¿Por qué en el bosque? Okey… Oye, ¿puede ir mi novia? Okey. Hasta ahora…-Colgó y se dirigió a la cocina. -Amor… ¿Quieres venir al bosque, a la casa de Max?-
-Um… Vale.-Se lavó las manos. -Vamos.-
-Hump.-Salieron de la casa y se fueron al bosque. Se encontraron una cabaña muy acogedora… Delante de ella, se encontraba un chico de pelo castaño, el cual era muy alto y flaco. -¡Max!-Lo saludó.
-Hola, Jeff. ¿Eres Victoria?-
-Sí, encantada.-
-Igualmente. -Sonrió. -Entrad.-
-De acuerdo.- Jeff y Victoria entraron encontrándose a una niña de cabello castaño y un niño de cabello rubio jugando a las casitas con las muñecas.
-'' ¡Papi!''-La niña lo abrazó.
-Hola, Sally.-
-¡Papá!-El niño lo abrazó.
-Hola, Ben. Ellos son Jeff y su novia. Jeff, victoria, ellos son mis hijos, Ben y Sally.-
-Hola.-Saludó Victoria.
-Hola.-Saludó Jeff.
-Jeff, siempre te preguntaste por qué soy tan alto… ¿verdad?-
-Sí… -
-Mira… te lo voy a explicar…-
-Ben, vamos a nuestro cuarto.-Dijo Sally.
-Vale.-Se fueron.
-Jeff, nunca tuve una infancia fácil… Mis compañeros me hacían bullying… Mis padres nunca me quisieron y no tuve hermanos nunca… Todos los días pensaba en suicidarme… Un día, no aguante más y cogí todo lo necesario para el suicidio y me fui a un callejón. Pero… Me encontré con un hombre anciano que me dijo que no lo hiciera, que no tenía por qué hacerlo… y antes de que me diera cuenta, el me inyectó un líquido para quedarme dormido. Cuando desperté, el estaba haciendo un experimento en mi cuerpo. El experimento falló y el hombre murió… pero… yo… muté… Me volví más alto y flaco… Me salieron tentáculos en la espalda… Podía alargar los tentáculos y las extremidades… El color de mi piel se volvió blanco y... Mi rostro desapareció… Después de eso… fui considerado como un monstruo llamado… Slenderman…. Después de 2 años, conocí a Sally y a Ben, y se convirtieron en mis hijos... A día de hoy, he aprendido a crearme un cuerpo que no parezca el de un monstruo… El que estáis viendo… ¿Queréis ver mi verdadera apariencia?-
-Hump.-Jeff asintió.
-Okey…-Max se puso de pie y comenzó a deformarse…
-¡…!-Victoria se quedó asombrada con lo que vio… -'' ¿Ese? ¿Max?''-Pensó.
-¡QUÉ PASADA!-Jeff se veía emocionado. -¡Max, ERES LA BOMBA!-
-Papi…-Lo llamó sally. -¿Podemos almorzar?-
-Ahora voy, guapa.-
-Jeff… ¿Nos vamos?-
-De acuerdo, Max, no vamos.-
-Okey, adiós.-
-Adiós.-
De camino a casa, Jeff escucho como alguien corría por el bosque, se dio la vuelta recibiendo un golpe del mango de un cuchillo.
-¡Jeff!-Victoria golpeó a la posesora del cuchillo. Era Jane. La cual, empujó a la joven hacia un barranco, cayendo ella también. Al caer, buscó con que defenderse, cogiendo una piedra afilada y apuñalando a Jane varias veces con ella. Al ver que Jane ya no se movía, se volvió con Jeff, quien la estaba buscando.
-¡Victoria! ¿Estás bien? ¿Dónde está esa asquerosa? ¿Esto… es… sangre?-
-Yo… la he…-
-¿En serio…?-Jeff sonrió.
-S-sí…-
-Tranquila… no es nada malo.-
-Vale…-
-Vámonos a casa…-
-De acuerdo…-
De camino a casa, Jeff la abrazaba, la tranquilizaba y le robaba algún que otro beso. Y cuando llegaron…
-Jeff… ¿Almorzamos o merendamos? Son las cuatro…-
-Mejor aun… tú… yo… la cama… placer… ¿Te apuntas?-
*A la mañana siguiente…*
Victoria despertó al sentir que la miraba.
-Ayer en la cocina y hoy en el salón… Parece que te quieres violar a la casa completa…-
-¡AH! ¡No es lo que piensas!-Dijo sonrojada.
-¡¿Nunca me van a dejar dormir o qué?!-Dijo Jeff adormilado.
