Todos los días son Navidad
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Desde el día en que Akane descubrió la magia que podía contener un muérdago, éste se mantenía en su habitación como una reliquia. Nadie comprendía la razón para que aquella rama, de hoja pequeña y bolitas de un color marfil traslúcido, se mantuviese colgando junto a su ventana. Nadie excepto él.
—Algún día tendrás que quitar eso —Nabiki dio su opinión despreocupada, tal y como hacía siempre.
Akane se mantuvo atenta al libro de ciencias que estaba repasando para el examen que tendría dentro de dos días. Las vacaciones que navidad se habían terminado y la rutina escolar volvía a ocupar sus días. No obstante, una leve tensión tiro de su columna ante un recuerdo que conservaba como un secreto que no deseaba compartir.
—¿Por qué la tienes en la ventana? ¿Esperas que venga algún pretendiente por nuestro tejado? —Nabiki continuó con su retahíla de supuestos y Akane se tensó aún más, sabiendo que su hermana daría en la diana en algún momento y a ella se le teñirían las mejillas de rosa.
—¡Déjalo ya, Nabiki! —intentó frenar la conversación— ¿Por qué no te vas a leer tu revista a otro sitio?
—Porque tu cama es cómoda.
Akane soltó el aire en un suspiro sonoro y poco delicado.
En ese instante la ventana se abrió con un solo movimiento que deslizó una lateral de ésta hacia el otro.
—Akane, deja ya de…
Ranma apareció en el bordillo, queriendo sacar a la chica de su tragedia con la ciencia y llevarla a entrenar un poco aunque quizás, primero…
—¡Vaya! ¡Sí que esperabas a un chico en tu ventana!
La voz de Nabiki se convirtió en un catalizador de las emociones de ambos. Ranma y Akane se miraron con sorpresa y en silencio, mientras rememoraban el instante en que el muérdago llegó hasta ellos.
Caminaban uno junto al otro por una de las calles que los llevarían al dōjō. Era la noche de Navidad y el padre de Akane, además de Kasumi, habían insistido en que ambos salieran a dar un paseo navideño y a disfrutar del ambiente que se creaba en una feria cercana. El señor Saotome, que siempre parecía más cómodo como panda que como humano, alzó uno de sus habituales carteles de madera para demostrar que estaba de acuerdo con la idea.
—Por qué has traído eso —Akane indicó la rama de muérdago que Ranma llevaba en la mano.
Él observó el objeto.
—Se supone que asegura felicidad a quien la tenga —Ranma reprodujo lo que le mencionó el hombre que se la dio en aquella feria de la que venían.
—¿Quieres asegurar tu felicidad? —Akane lo miró con atención.
—Es para ti —Ranma le dio una mirada fugaz.
Al comprobar que Akane no decía nada, le extendió el muérdago como si se tratara de un obsequio preciado. Ella consideró que el verde de aquella rama era el más hermoso que había visto. Acercó la mano para tomarla desde el tallo por el que Ranma la sostenía y sus dedos se tocaron. No era la primera vez que pasaba, sin embargo, fue la primera vez que ella mantuvo el roce. El corazón le latía con particular locura y su respiración acelerada comenzó a dejar una muestra visible en el frío de la noche. Alzó la mirada y se encontró con que Ranma tenía la nariz ligeramente enrojecida y los ojos azules fijos en ella. A continuación la besó. El primer contacto fue algo tenso, parecía un toque severo que Akane sintió forzado, no obstante el calor que la recorrió pareció derretir la incomodidad inicial y Ranma le sostuvo la mano con el muérdago en ella, para acercarse un poco más y humedecerle los labios con la lengua. Akane, que apenas estaba descubriendo lo que era un beso, se sostuvo del abrigo de él y separó los labios para saber más.
El sentimiento que compartieron fue un regalo, algo que descubrieron y que les pertenecía.
Desde entonces, cada día era navidad. El muérdago decoraba la ventana de Akane y cada vez que Ranma entraba por ella, la chica se acercaba y el beso se repetía. Excepto en este momento, en que Nabiki parecía estar más interesada en ellos que en su revista.
Ranma fue el primero en hablar.
—Te espero en el dōjō.
—Enseguida voy.
Akane respondió.
Ambos tenían un furioso tono rosa en las mejillas.
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N/A
Sorpresa
Muérdago
Sentimiento
Estas son las tres palabras claves que me dio Hiyori Art para el drabble de agradecimiento por su participación en la dinámica "Calendario de Adviento Beso de Fin de Año" que impulsamos Mundo Fanfics InuYashayRanma y yo.
Le agradezco a Hiyori Art por su participación y a través de ella a todas las personas que le dieron un momento de su tiempo a esta dinámica y a la creación de contenido para el fandom.
Espero que les guste.
Anyara
