Capítulo 2: Unión Impia
Neugear se volvió hacia el sonido, su corazón latiendo con fuerza. El grito humano había cesado, pero el hombre lobo sabía que no se había ido. Se puso de pie, mirando a Sleepy Ash con una expresión grave.
— Ven —ordenó, su voz baja y firme—. Debemos encontrar a esa persona.
El vampiro asintió, aunque sin entusiasmo. Se encogió de hombros y comenzó a caminar hacia el lugar del grito, su andar tranquilo y relajado. Gear lo siguió, sus ojos fijos en el suelo, intentando seguir las huellas de la persona herida.
El bosque se hacía cada vez más denso, las ramas de los árboles rechinaban y los sonidos nocturnos se multiplicaban. Neugear y Sleepy Ash avanzaban silenciosamente, sus sentidos alertas por el posible peligro. De repente, el hombre lobo se detuvo, su olfato detectando algo cerca.
— Aquí —susurró, señalando un claro al borde del camino—. Alguien ha estado aquí recientemente.
El vampiro se acercó, su mirada recorriendo la zona. Vio una línea de sangre en el suelo, que se extendía hacia un montículo de hierba. Al llegar allí, encontraron al joven humano, inconsciente y con heridas en el rostro y el pecho. Neugear se arrodilló, sintiendo la temperatura de la piel del muchacho. Examinó con cuidado el cuerpo del joven, su rostro grave y concentrado. La sangre se había secado en la piel, dejando un rastro oscuro que indicaba la gravedad de las heridas. Al inspeccionar más de cerca, el hombre lobo notó que las heridas no eran de dientes, sino más bien de garras afiladas.
— Esto no fue obra de un vampiro —murmuró para sí—. Las marcas son demasiado profundas.
Sleepy Ash se acercó, sus ojos rojos brillando en la oscuridad. El vampiro se inclinó para examinar las heridas, su aliento frío sobre la piel del muchacho.
— Tampoco fue un humano —opinó—.
Neugear Hartevelt continuó examinando las heridas del joven, su mente trabajando para entender quién podría haberlo atacado. Las marcas de garras eran profundas y largas, y no había rastros de lucha, lo que sugería que el atacante había sido sorpresivo y rápido. De repente, una idea le afloro en la mente.
— Sleepy Ash, mira esto —dijo, señalando una de las heridas en el pecho del muchacho—. La forma en que las garras se curvan... esto es la marca de un hombre lobo, pero no de mi manada.
El vampiro se acercó, mirando con una expresión de aburrimiento las marcas en la piel del joven.
— Ah, esto es tan problemático que podría morir.
Neugear sintió una furia creciente dentro de él, la rabia que surge al ser desafiado en su propio territorio. ¡Alguien había osado atacar a un inocente aquí, en su territorio!
— ¿Por qué lo hizo? —gruñó, mordiendo sus labios con ira contenida—. ¿Y por qué lo dejó inconsciente y no terminó con él?
Sleepy Ash se encogió de hombros, mostrando una calma poco usual para un vampiro en esas circunstancias.
— Probablemente era una especie de desafío. —dijo con voz desganada—. Tal vez quien lo atacó pretendía enviarnos un mensaje o atraer nuestra atención.
La explicación de Ash hizo que Gear reflexionase más detenidamente tratando de comprender el significado detrás del ataque. ¿Quién podría haberlo planeado, y por qué?. La muerte del joven humano se cernía sobre ellos, un recordatorio sombrío de la violencia que se había desatado en el bosque. Con un suspiro, Neugear se arrodilló junto al cuerpo inerte, sus manos temblando con la ira contenida. El vampiro se unió a él, mirando con indiferencia el rostro pálido del muchacho.
— Muerto. —dijo Ash, como si no le importara en absoluto—. Así que ahora podemos irnos.
El hombre lobo giró la cabeza hacia Sleepy Ash, su mirada fija en los ojos rojos del vampiro.
— No puedo dejarlo aquí. —dijo con firmeza—. Tendré que enterrarlo.
— ¿Por qué? —preguntó el vampiro, su expresión neutra no cambiando—. Será devorado por los buitres. Es lo normal.
— Es un ser humano. —replicó Neugear, su tono se hacía más enfático—. No merecen ser tratados como basura.
Sleepy Ash resopló con un tono de aburrimiento.
— Es una pérdida de tiempo. Pero haz lo que desees, lobo.
Neugear Hartevelt asintió, su ira contenida no disminuía. Tras un breve momento de contemplación, se transformó en un lobo grande con pelaje negro y espeso, sus ojos dorados brillando con una intensidad feroz. Se acercó al cuerpo inerte del joven, sus patas pisando la tierra húmeda. Con un movimiento ágil, comenzó a cavar la tierra junto al cadáver, sus garras afiladas y poderosas rompiendo la superficie del suelo. Sleepy Ash se acercó, observando con indiferencia la labor del lobo. El vampiro se apoyó contra un árbol, su mirada vagando por el bosque mientras Gear trabajaba en silencio. El aroma a tierra y muerte se mezclaba con el olor a lobo, creando un ambiente sombrío y desolador.
Neugear continuó cavando, su energía y fuerza sobrehumanas permitiendo que el agujero se hiciese más profundo y ancho. Finalmente, después de varios minutos de duro trabajo, terminó de enterrar el cuerpo del joven humano. Se apartó, observando la tumba recién excavada. Sleepy Ash se deslizó del árbol, su expresión aburrida no cambiando.
— ¿Listo para irnos? —preguntó, su voz suave y sin emoción aparente—.
El hombre lobo asintió, su forma de lobo desapareciendo para dejar espacio a su forma humana. Se levantó, mirando al vampiro fijamente.
— Sí, vámonos.
Justo cuando ambas criaturas estaban a punto de partir, una figura surgía de entre las sombras. Era un hombre lobo, aunque diferente a Neugear Hartevelt, con una apariencia más primitiva y agresiva. Sus ojos anaranjados brillaban con una luz salvaje y sus garras se curvaban en una posición agresiva. Sin previo aviso, el hombre lobo extraño se lanzó hacia Sleepy Ash, intentando atacarlo por la espalda. Pero el vampiro era demasiado rápido. Con un movimiento ágil, se giró y esquivó el ataque, el cuerpo de Ash deslizándose entre las patas del hombre lobo atacante como si flotase en el aire. El hombre lobo se detuvo, sorprendido por la facilidad con la que había sido evitado.
La ira creció dentro de Neugear al ver cómo ese extraño hombre lobo había intentado atacar a Sleepy Ash sin ninguna provocación. El hecho de que el atacante había elegido precisamente al vampiro que él quería hizo que la rabia que habitaba en su corazón se desencadenase. Con un rugido salvaje, se transformó en un lobo enorme con pelaje negro y espeso, sus garras destellando bajo la luz de la luna. Con una velocidad sobrehumana, Neugear se abalanzó sobre el extraño atacante, mordiendo y atrapando a su adversario con sus fuertes colmillos.
Los dos hombres lobos se enfrentaron con un aullido salvaje, su energía feroz creando un torbellino de pelaje negro y furia. Gear, lanzó un golpe certero a la mandíbula del extraño lobo, derribándolo al suelo. Sin perder tiempo, lo atrapó con sus fuertes colmillos, clavándolos profundamente en la carne del lobo rival. Mientras tanto, Sleepy Ash observaba la pelea con un aire de aburrimiento, su postura se volvió a relajar contra un árbol. Sin embargo, sus ojos rojos brillaban con un interés creciente al ver la furia con la que Neugear luchaba por protegerlo. El vampiro no parecía querer intervenir, preferiendo simplemente ver cómo se desarrollaba la batalla.
El combate continuó con feroz intensidad. Gear clavó con más fuerza sus colmillos en la carne del extraño lobo, pero éste, que era un experimento del C3, comenzó a mostrar una resistencia sorprendente. Con un gruñido agudo, el lobo atrapado en las mandíbulas de Neugear logró liberarse, sacudiéndose y arrancándose de los dientes de éste. El experimento de lobo recobrado y con la furia acentuada por el dolor, se arrojó sobre Gear con un aullido ensordecedor, atacando con sus uñas afiladas. Neugear Hartevelt se cubrió, defendiéndose de los golpes con su propio pelaje.
El combate se siguió desarrollando, los dos lobo gigantes embistiendo y golpeando sin piedad. A pesar de su valentía, Gear comenzó a retroceder, su pelaje cubierto de sangre y sus movimientos cada vez más lentos. El experimento del C3, con su fuerza sobrehumana, encontró un hueco en la defensa de Neugear y, con un golpe certero, clavó sus uñas en el costado del hombre lobo, atravesando la carne y los huesos. Neugear aulló de dolor, su cuerpo temblando bajo el impacto. El extraño lobo lo soltó, dejándolo caer al suelo con un crujido.
Sleepy Ash observó la escena con una expresión aún más aburrida, pero cuando vio a Neugear Hartevelt caído en el suelo, herido gravemente, su indiferencia desapareció. Con un movimiento rápido, extendió las colas de su chaqueta, endureciéndolas para convertirlas en armas mortales (como unos picos negros). El experimento del C3, que todavía se recuperaba de su golpe, no tuvo tiempo de reaccionar. El vampiro atacó con velocidad, sus picos negros golpeando al lobo con fuerza brutal. La criatura intentó resistir, pero las picas negras que emergían de la chaqueta de Sleepy Ash atravesaban su piel y su carne, causando heridas profundas. El experimento del C3 aulló de dolor, su pelaje cubierto de sangre y sus movimientos torpes y descoordinados. El vampiro lo atacó con más fuerza, sus picos negros golpeando y clavándose en la carne del lobo, hiriéndolo gravemente.
Finalmente, el extraño lobo, derrotado y herido de gravedad, decidió huir del lugar. Con un último aullido, se alejó a la carrera, desapareciendo entre los árboles. Sleepy Ash lo observó partir, su expresión indiferente volviendo a tomar el control de su rostro. Se acercó a Neugear, que yacía en el suelo, herido y débil. Con un suspiro, extendió una mano y toco la cabeza del lobo, que parecía aceptar su ayuda sin resistencia.
— Que problema. —dijo Ash, su voz suave y desganada—.
Con cuidado, el vampiro tomó a Gear, que se desplazó entre sus brazos, en su forma de lobo herido. Sleepy Ash comenzó a caminar alejándose del lugar, su paso tranquilo y firme a pesar del peso del lobo herido que llevaba. Neugear, comenzó a quejarse débilmente por el dolor. Con un esfuerzo, abrió sus ojos y miró al vampiro, su mirada cargada de tormento y debilidad.
— Cabaña... —gimoteo, su voz apenas audible—. Llévame a mi cabaña. Está lejos, en el bosque. Te diré el camino.
Sleepy Ash asintió, su expresión aburrida no cambiando. Con un movimiento fluido, comenzó a caminar, llevando al lobo en brazos. Gear herido se apoyó contra el pecho del vampiro, su respiración agitada y su cuerpo temblando con el dolor.
— ¿Dónde está? —preguntó Sleepy Ash, su voz suave y monótona—.
Neugear, sujeto en brazos de Ash, se concentró para dar instrucciones mientras su herida se agrandaba, el olor a sangre invadiendo el aire que rodeaba a ambos. Su respiración agitada resonaba contra el pecho del vampiro, quien mantenía un paso tranquilo y firme a pesar de la gravedad del momento.
— Sigue recto durante unos 200 metros, luego gira a la izquierda en el cruce de los árboles... —Neugear ordenó, su voz débil pero precisa—. Pasa el río que cruza el camino, y sube por la ladera, en la zona más alta de la montaña. Mi cabaña está a la derecha, oculta por la vegetación.
Sleepy Ash escuchó las instrucciones con atención, su expresión aún más aburrida que antes. Sin hacer comentarios, continuó caminando, llevando al lobo herido en brazos a través del bosque. El aire frío y húmedo se mezclaba con el olor a sangre y heridas, creando un ambiente sombrío y desolador.
Finalmente, después de unos 20 minutos de caminar, el vampiro alcanzó la cabaña que Gear había mencionado. Era una estructura sencilla pero resistente, hecha de troncos y piedras. Estaba rodeada por una pequeña zona de hierba y arbustos, escondida detrás de un denso grupo de árboles.
Sleepy Ash entró en la cabaña, sus botas negras haciendo un suave crujido en el suelo de madera. Con cuidado, depositó a Gear sobre la cama, el hombre lobo herido se desplomó contra la almohada con un sollozo débil. El vampiro se acercó a una pequeña mesa cerca de la cama, donde había un cubo de agua y algunas gasas de tela. Con una indiferencia que parecía inexplicable en circunstancias como éstas, Sleepy Ash comenzó a prepararse para limpiar las heridas de Neugear. Mostró una sorprendente destreza mientras humedecía las gasas en el agua, luego las aplicaba cuidadosamente sobre las heridas del lobo. Su expresión no cambiaba, pero sus movimientos eran precisos y metódicos.
Mientras Ash curaba las heridas, Gear apenas podía mantener los ojos abiertos, su cuerpo consumido por el dolor y la debilidad. Sin embargo, pese a su sufrimiento, no podía evitar sentir un gran alivio al saber que el vampiro estaba ayudándolo, algo que le parecía tan extraño y contrario a su naturaleza, pero que en ese momento lo llenaba de una extraña calidez en el pecho. Una vez que Sleepy Ash hubo limpiado las heridas, Neugear Hartevelt inspiró profundamente, sintiendo una ligera disminución del dolor. Miró al vampiro, sus ojos dorados brillando con una mezcla de agradecimiento y admiración hacia él, ya que lo había cuidado con apatía y habilidad.
Con un ligero impulso, Neugear se forzó a transformarse en humano y se sentó sobre la cama, su respiración agitada y su cuerpo temblando por el dolor. Sus ojos dorados se encontraron con los de Sleepy Ash, y en ese momento, una gran oleada de emoción surgió en su interior.
— Por favor... —murmuró, su voz tan débil que apenas se escuchaba—. Acércate un poco.
El vampiro se acercó a la cama, sentándose a su lado mientras mantenía su expresión aburrida. Cuando estuvo a un par de centímetros de Gear, el hombre lobo herido levantó una mano temblorosa y acarició suavemente la mejilla de Sleepy Ash. Luego, con un leve esfuerzo, se inclinó hacia adelante y besó al vampiro en los labios, su boca suave contra la fría de Ash. El beso fue breve pero intenso, lleno de pasión y deseo.
Con sus manos débiles, por las heridas recientes, Neugear comenzó a explorar el cuerpo de Sleepy Ash, quitó su chaqueta azul claro, dejándola caer sobre la cama. Tras esto, se encontró con la camiseta negra y la subió levemente liberando parte del torso del vampiro. Sus dedos se deslizaron por la piel pálida, sintiendo su firmeza y frialdad. Gear siguió explorando, su pulso acelerándose por el contacto. A pesar del dolor que aún lo consumía, sintió un creciente deseo por Sleepy Ash, un ardor que nacía en lo más profundo de su ser. Se apresuró a despojar al vampiro de la camiseta, desvistiéndolo con un impulso que no podía detener.
Con la camiseta negra tirada a un lado, el hombre lobo se encontró con el torso desnudo de Ash. Sus ojos se estrecharon al ver la pálida piel. Sin pensarlo, se inclinó y besó la clavícula izquierda, sintiendo la fría piel contra sus labios. Lentamente, su boca descendió por el pecho, besando y mordisqueando cada centímetro de piel expuesta. Neugear quería saborear a Sleepy Ash, sentir su frío contra sus labios calientes. Su lengua se deslizó sobre un pezón, lo rodeó y lo succionó suavemente, provocando un leve gemido en el vampiro. Se esforzó para mantener la exploración en el cuerpo de Sleepy Ash con su boca, pasando de un pezón al otro, aunque su cuerpo palpitaba de dolor, quería experimentar ese contacto placentero con el vampiro.
Sleepy Ash permaneció quieto mientras el otro hombre exploraba su cuerpo, su expresión desganada. Sin embargo, bajo esa indiferencia, se notaba un ligero arqueamiento de la espalda y un gemido suave escapando de sus labios. La sensación de los labios y lengua del hombre lobo sobre su piel fría era nueva y extraña para él, pero no desagradable. Neugear siguió bajando su boca por el abdomen plano de Ash, su aliento cálido sobre la piel. Se detuvo un momento en el ombligo, donde depositó un beso ligero, antes de deslizarse más abajo. Con un leve empeño, se desplazó para quitar las botas negras del vampiro. Una vez liberadas las botas, se centró en el cinturón rojo que rodeaba la cintura. Con un gesto delicado, lo desabrochó. Luego, se inclinó para desabrochar los pantalones blancos del vampiro, deslizando la cremallera con lentitud. Una vez abiertos, los pantalones cayeron alrededor de las piernas de Sleepy Ash junto al cinturón, revelando su ropa interior, se deshizo de esta y se detuvo un momento a admirar la vista, sus ojos recorriendo cada curva y pliegue de la figura del vampiro. Un deseo ardiente crecía dentro de él, pero se contuvo, no queriendo asustar a Sleepy Ash con su intensidad. Con un suspiro, se inclinó y besó la suave piel de los muslos del vampiro, subiendo lentamente hacia el objetivo de su deseo. Cuando llegó a los genitales, se detuvo, sintiendo un pulso intenso. Con un suave jadeo, tomó con sus manos temblorosas el miembro erecto del vampiro, sintiendo la dureza y el calor que emanaba. Lo tocó y lo acarició, moviendo sus dedos con una lentitud excitante. La respiración de Neugear se aceleró, mientras exploraba la forma y tamaño del miembro de Sleepy Ash.
El vampiro cerró los ojos y emitió suaves suspiros mientras el hombre lobo lo tocaba. Su respiración se hacía más regular, y bajo la indiferencia exterior, se notaba un ligero temblor en sus caderas. El lobo, con el miembro en mano, no podía ocultar la excitación que sentía al tocar por primera vez el cuerpo de alguien más. Deslizó sus dedos por el eje del falo, sentido su textura suave pero firme. El vampiro soltó un suave gemido, y Gear lo recostó sobre la cama, y se arrodilló entre las piernas de Ash. Con una mano, sostuvo la virilidad erecta mientras acercaba su boca a la cabeza del miembro. Con una respiración agitada, Neugear tomó la punta del miembro erecto entre sus labios, saboreando el sabor salado y masculino. La cabeza del vampiro se echó hacia atrás, sus ojos cerrados, mientras emitía gemidos. El hombre lobo envolvió la base del miembro con su lengua, explorando cada centímetro de piel dura y sensible. Lentamente, se deslizó hacia abajo, rodeando el glande con su boca y su lengua, jugando con él de manera experta. Se concentró en la delicada tarea de besar y lamer el glande de Sleepy Ash, sintiendo el sabor y textura de la punta del miembro. El vampiro se movía ligeramente, respondiendo a los estímulos de Neugear.
El hombre lobo, tomó la virilidad entera en su boca, envolviéndola con su lengua y saliva. Comenzó a mover su cabeza arriba y abajo, a ritmo lento pero constante, succionando y besando el falo en su totalidad. El placer creció dentro de Sleepy Ash al sentir la boca y lengua de Gear en su miembro. Empezó a mover sus caderas en sincronía con los movimientos de la cabeza del hombre lobo, buscando más de aquel dulce placer que su cuerpo nunca había experimentado.
Neugear notó la reacción y aumentó el ritmo de su succión y lamidas, sintiendo el cuerpo del vampiro responder con más fuerza a sus toques. Mientras seguía su labor, comenzó a sentir su propio cuerpo reaccionar. Su miembro, que hasta ese momento se había mantenido rígido, empezó a temblar con deseo, creciendo hasta estar erecto. Con un impulso, el hombre lobo desvió su boca de la punta del miembro de Sleepy Ash, llevándola hacia abajo, hacia la cavidad anal. El vampiro abrió los ojos, sorprendido por el cambio, pero no emitió ningún sonido de protesta o rechazo.
Hartevelt movió su lengua sobre el orificio, mojándolo con saliva, antes de sumergirla dentro, sintiendo la resistencia inicial de las paredes internas. Gradualmente, el vampiro comenzó a relajarse, permitiendo que la lengua explorase su cavidad, y comenzó a moverse ligeramente, respondiendo a los estímulos. Su respiración se aceleró, y un leve gemido escapó de sus labios. El hombre lobo penetró gradualmente con su lengua más profundamente en el orificio. Al mismo tiempo, mantuvo la boca alrededor de los pliegues de la cavidad, sin perder contacto. Empezó a mover la lengua dentro de la entrada en círculos lentos, revestiendo con saliva los hinchados nervios de esa región tan sensibles. Suaves gemidos escapaban de los labios de Sleepy Ash mientras se sentía invadido por los suaves toques de la lengua. Simultáneamente, con una mano, Neugear tomó firme la carne blanda del glúteo izquierdo del vampiro y comenzó a masajear suavemente. Aumentó la intensidad de su estimulación, alternando entre penetrar con su lengua en el orificio y masajear suavemente el glúteo izquierdo de Ash.
El vampiro se movía en respuesta, sus caderas elevándose y bajando lentamente, buscando más de aquel placer nuevo y extraño. Su cuerpo comenzó a sudar ligeramente, reflejando el aumento de la excitación que sentía. Mientras continuaba su tarea, Neugear se percató de que su propio miembro palpitaba, el deseo lo consumía por completo, queriendo sentir el calor y la textura de Sleepy Ash alrededor de su propio falo.
El hombre lobo se separó lentamente de la cavidad anal, retirando su lengua con un suave 'pop'. Respiró hondo, tratando de calmarse, mientras comenzaba a desvestirse. Su cuerpo desnudo quedó expuesto, haciéndose visible los arañazos de garras sobre su piel y la herida profunda en el costado. Sin embargo, el dolor no parecía importarle en ese momento, estaba tan absorto en su deseo por el vampiro.
Una vez desnudo, se acercó a la cama y se colocó encima del cuerpo de Sleepy Ash, sintiendo la piel fría contra la suya. Su miembro erecto se colocó entre las piernas del vampiro, rozando la cavidad anal. Neugear miró a los ojos rojos de Ash, veía la indecisión en ellos, pero también un cierto deseo.
— Te deseo, Sleepy Ash. —murmuró el hombre lobo, su voz cargada de pasión y deseo—.
Sin esperar respuesta, inclinó su cuerpo hacia abajo y presionó lentamente su falo contra la entrada rosada del vampiro, sintiendo la resistencia de las paredes internas. Con un suave jadeo, comenzó a penetrar, introduciendo poco a poco su virilidad en el orificio. Sleepy Ash emitió un gemido de dolor al sentir la invasión, pero no rechazó a Neugear.
El hombre lobo se detuvo cuando estuvo completamente dentro, su cuerpo entrelazado con el del vampiro. Sintió el calor y la textura de la carne, y su miembro palpitando en el interior con la necesidad de moverse, de experimentar más ese placer nuevo y profundo. Comenzó a mover su cadera lentamente, retirando su miembro apenas unos centímetros antes de volver a penetrar con suavidad en la cavidad anal de Sleepy Ash.
El vampiro gemía suavemente con cada embestida, el dolor inicial se mezclaba con un creciente placer que no había experimentado antes. Neugear notó que Sleepy Ash se relajaba gradualmente, permitiendo que su cuerpo se adaptara a la invasión. Con cada movimiento, el hombre lobo sentía la textura caliente y apretada del interior del vampiro rodeando su miembro. El placer crecía en él, hasta que no pudo contenerse más. Lentamente, comenzó a moverse con más firmeza, sus caderas golpeando con fuerza contra el cuerpo de Sleepy Ash, su miembro hundiéndose y retirándose en un ritmo constante.
La excitación de Gear aumentó rápidamente, sus embestidas se hicieron cada vez más firmes y apasionadas, el cuerpo del vampiro era sujeto a la furia de su deseo. Sleepy Ash emitió gemidos más intensos, sus piernas rodeaban las caderas del lobo, buscando unirse más cerca. Comenzó a moverse en sintonía con él, elevando y bajando sus propias caderas para darle al hombre lobo espacio para sus arremetidas. El vampiro soltaba leves gritos entrecortados y gemidos que resonaban en la habitación, reflejo de su creciente placer. Su cuerpo estaba lleno del miembro de Neugear, y a cada embestida, se sentía invadido, acariciado, tomado por completo. El orgasmo se aproximaba, cada uno de ellos sumergido en la intensa sensación que se desplegaba en su interior.
La pared interna del orificio de Sleepy Ash se empezó a contraer con fuerza alrededor del falo de Neugear, un movimiento espasmódico que indicaba el inminente orgasmo. El vampiro soltó un gemido agudo, su cuerpo se estremeció, y su miembro se tenso, comenzando a liberar su semilla caliente y espesa sobre el vientre de Gear.
El hombre lobo sintió el calor de la eyaculación sobre su piel, su propio orgasmo se acercaba rápidamente, el placer se intensifica hasta alcanzar un punto de clímax. Su miembro palpitó violentamente en el interior de Sleepy Ash antes de derramar su esperma, llenándolo por completo. Un intenso gruñido de placer salió de la garganta de Gear, su cuerpo se arqueó en éxtasis mientras la semilla caliente y densa inundaba la cavidad anal del vampiro. El orgasmo lo había consumido por completo, y se quedó quieto, respirando agitadamente, mientras su miembro palpitaba suavemente dentro de Sleepy Ash.
Tras un breve momento, se desplomó ligero sobre el cuerpo del vampiro, su respiración agitada y su corazón latiendo con fuerza. Pasaron algunos momentos en silencio, ambos intentando recuperar el aliento y la calma después del intenso orgasmo compartido. Finalmente, Neugear se incorporó, mirando a los ojos rojos del vampiro con una expresión satisfecha en su rostro.
— Mmm... Sleepy Ash... —susurró, su aliento caliente sobre la oreja de Ash—. Eso fue... increíble.
El vampiro apenas asintió, todavía sumido en su propia recuperación, su mirada se encontró con la de Gear, transmitiendo un sentido de conexión profunda, casi inexplicable.
— Sí... —murmuró, su voz débil pero satisfecha—. También para mí fue... intenso.
Con un cuidadoso movimiento, el hombre lobo comenzó a retirar su falo del orificio de Sleepy Ash. El vampiro emitió un leve gemido al sentir la pérdida de la conexión, pero no parecía resistirse a la separación. Las gotas de semen se desprendían de la entrada rosada, cayendo sobre las sábanas de la cama, una prueba tangible de lo que habían compartido en ese momento.
Neugear se tumbó sobre la cama, su cuerpo temblando con el agotamiento. Las heridas recientes dolían, pero el placer que habían compartido era más fuerte que el dolor. Se acurrucó sobre el lado derecho, dejando espacio para que Sleepy Ash se acostara a su lado. El vampiro se movió silenciosamente, colocándose cerca de él, su cuerpo frío a contraste con la piel caliente del hombre lobo. Ambos permanecieron en silencio por un momento, disfrutando de la proximidad y la sensación de satisfacción que les había dejado el acto sexual.
— ¿Te duele? —preguntó Sleepy Ash finalmente, su voz desganada pero cargada de preocupación—.
Neugear Hartevelt suspiró, cerrando los ojos para disfrutar de la sensación de paz que se extendía por su cuerpo.
— Estoy bien, Sleepy Ash. Solo un poco dolorido. —respondió, su voz ronca por el agotamiento—. Pero valió la pena.
El vampiro asintió, su expresión tranquila.
— Sí, lo fue. —murmuró, su mano se deslizó lentamente sobre la piel del hombre lobo, acariciando la herida del costado con suavidad—.
Mientras tanto, el sol comenzaba a asomar por la ventana, iluminando la habitación con una luz suave y cálida. Justo en ese momento en que la luz solar se hacía visible, Sleepy Ash notó que su cuerpo empezaba a cambiar. Su forma humana se desvaneció y fue reemplazada por una figura más pequeña y oscura, un felino con pelaje negro. Sus ojos rojos permanecieron inmutables. La cola se dividió en cuatro extremos, un rasgo característico de su forma felina, simulando los hilos en la parte posterior de su chaqueta cuando está en su forma vampira.
El pequeño gato se acurrucó contra el costado de Neugear, sus pequeñas patas frías sobre la piel del hombre lobo. Gear observó con curiosidad la transformación de Sleepy Ash, nunca lo había visto en su forma felina antes. El pequeño felino negro parecía tierno y delicado, a contraste con la energía que desprendía su forma vampira. Extendió una mano para acariciar la cabeza del felino, notando su suave pelaje.
— Eres muy tierno. —murmuró, acariciando suavemente las orejas del pequeño felino—. Te llamaré Kuro.
Sleepy Ash lo miró con expresión monótona, presionando su cabeza contra la palma de la mano de Neugear, y levantó su cabeza para mirarlo con sus ojos rojos.
— Mmm... Kuro. Me gusta. —dijo en un tono indiferente, como si aceptara el nombre con neutralidad—.
Después de eso, ambos se relajaron, permitiendo que el cansancio los venciera. Neugear Hartevelt se acomodó, rodeando a Kuro con su brazo, mientras el pequeño felino se instalaba cómodamente en el pecho del hombre lobo. Juntos, se durmieron, envueltos en un sueño pacífico después de la intensa noche de pasión que habían compartido.
